Capítulo 8: Un presente para alguien que lo tiene todo.

Un par de días después de las batallas entre los estudiantes; las clases y prácticas habían vuelto; Momo había ganado su batalla, pero en ese lapso de dos días había pasado algo que la había desanimado, se le notaba un poco distraída en clases y con el ánimo algo bajo. Mientras se encontraba en el vestidor poniéndose de vuelta el uniforme después de haber vuelto de las prácticas, las chicas notaron su pesar y le preguntaron si se encontraba bien; ella sólo les dijo que no era nada grave, que estaba muy cansada, que estaría mejor pronto y que no se preocuparan tanto. Las chicas no insistieron y se retiraron, pero Jirou, siendo su amiga más cercana, se quedó con ella.

-¿En verdad te encuentras bien Yaomomo?

-Sí Jirou; ya te dije que estoy bien, es sólo que he tenido una jornada muy ajetreada, no te preocupes.

-¡Vamos Yaomomo! No tienes que mentir, puedo notar que algo te molesta; somos amigas, puedes confiar en mí, sea lo que sea puedes decírmelo y si quieres no se lo diré a nadie más.

Momo no dijo nada al principio, al parecer estaba pensando por dentro si en verdad podía contar lo que ocultaba, pero en segundos decidió que no era necesario decir algo, así que siguió insistiendo que nada malo pasaba, terminó de vestirse y se fue a descansar a su habitación ya que tenían el resto del día libre. Unas horas después, salió de su habitación y se dirigió con cierto recelo a la habitación de Mineta, tal vez una partida de ajedrez con él la distraería de su molestia, pero al tocar a la puerta no recibió respuesta alguna, vio a Kaminari que estaba a punto de entrar a su habitación.

-Kaminari, ¿has visto a Mineta?

-Eh, creo que lo vi en la cafetería Yaomomo

Ella le agradeció y se fue a ese lugar, encontró al chico uva comiendo y se le acercó.

-Hola Mineta ¿estás ocupado?

-Hola Yaomomo; no, para nada ¿pasa algo?

-No, quería preguntarte si te gustaría jugar otra partida de ajedrez conmigo

-Claro, pero tendría que ir a mi habitación, ahí tengo el tablero y las piezas. ¿Ya comiste algo?

Pero apenas dijo eso, el sonido de un estómago gruñendo se escuchó claramente

-Lo siento, creo que primero pediré algo para comer.

Momo fue a pedir algo de comida para llevar; minutos después ambos estudiantes estaban concentrados en su partida, o al menos Mineta lo estaba, ya que notaba que la chica no estaba jugando tan bien como antes.

-¿Te encuentras bien Yaomomo? No me lo tomes a mal, pero pareciera que me estás dejando ganar.

-Estoy bien Mineta, sólo algo distraída

-¿En verdad te encuentras bien Yaomomo? Disculpa que te lo diga, pero he notado que desde ayer te has visto un poco decaída. ¿Hay algo que te molesta? ¿Puedo ayudarte en algo?

Momo estaba por decirle lo mismo que le había dicho a sus amigas, pero había algo en Mineta que en el fondo le hacía sentir en confianza, como si no hubiera ningún problema en decirle y confiarle su problema; así que, hizo un ligero suspiro y dijo:

-Ayer antes de las clases recibí una llamada de mi padre; verás, es que mi cumpleaños será la próxima semana y tenía la esperanza de pasar ese día junto a mis padres, pero me llamó temprano para decirme que lamentablemente en esa fecha estará haciendo un viaje de negocios y que no regresaría hasta días después. Sé que mi padre en verdad me quiere, pero yo sí quería festejar ese día con él y mi madre; ya no recuerdo el último cumpleaños en el que lo pasamos todos juntos, o siquiera que mi padre haya tenido toda una semana libre; quiero a mi padre y entiendo que es un importante hombre de negocios y que ha trabajado muy duro para llegar tan lejos en la vida y darnos a mi madre y a mí la mejor vida, pero… siendo honesta… a veces he llegado a pensar que mi padre prefiere más a su trabajo que a nosotras, o que a mí.

Tras decir esto, Momo contuvo su llanto, Mineta tomó su mano para mostrarle su apoyo; entonces ella lo abrazó y en su hombro soltó su llanto, el chico uva podía sentir el calor de sus lágrimas mientras le daba ligeras palmadas de consuelo; tras unos minutos, Momo se sintió aliviada y dejó de llorar. Levantó su cabeza y vio que el hombro de Mineta estaba mojado

-Lo siento Mineta, he mojado tu playera

-No te preocupes Yaomomo; dime, ¿ya te sientes mejor?

-Creo que sí, un poco; creo que en el fondo en verdad me hacía falta contarle a alguien sobre esto, muchas gracias por escuchar y consolarme.

-Para eso estamos los amigos Yaomomo; además, no creo que tu padre prefiera a su trabajo que a ti, en el poco tiempo que lo conocí en París me di cuenta que es un hombre confiable y que en verdad se preocupa por ti, creo que hasta él también se siente muy triste por no poder pasar el tiempo contigo en ese día tan importante; cuando tengas la oportunidad de hablar con él y comentarle lo que sientes, estoy seguro que él te dirá lo mismo y que buscará la forma de compensarte.

-Espero que tengas razón Mineta.

-Por cierto ¿dijiste que tu cumpleaños es la próxima semana?

-Así es, prácticamente en 10 días, el 23 de septiembre.

-¡Oh vaya! Mi cumpleaños es algo cercano al tuyo, soy del 8 de octubre.

-Entonces ambos somos del signo Libra, tal vez sea por eso que nos entendemos tan bien.

Ambos rieron un poco, entonces Momo se inclinó y besó de nuevo la mejilla del pequeño héroe; movió una de sus piezas en el tablero y dijo:

-¡Jaque!

-¿Qué? Oye, ¿entonces te dejabas ganar a propósito?

-Sabes que el ajedrez es un juego de estrategias Mineta

Ambos héroes volvieron a su juego, lo que nunca notaron es que, a lo lejos en un pasillo, Jirou había presenciado y escuchado todo; entró a su habitación molesta y se paseaba como león enjaulado muy molesta mientras veía una pequeña foto con marco de ella con Momo sonriendo para una selfie.

-No lo entiendo; ¿por qué ahora confías tanto en él? ¿Qué rayos te pasa Yaomomo? ¿Cómo pudiste contarle todo a él y no a mí? ¿Qué tiene él ahora que yo no? ¿Por qué me molesta tanto verte a su lado? Tal vez no sea del signo Libra como tú, pero igual haría lo que fuera por ti, ¿por qué? ¿Por qué te dejas engañar tan fácilmente por Mineta?

Entonces ella tomó la pequeña foto con marco y estuvo a punto de azotarla contra el suelo, pero en el último momento se contuvo y mejor la regresó a su sitio, mientras algunas lágrimas caían por sus mejillas

-¿Por qué? Sólo dime por qué Yaomomo, ¿Por qué me has olvidado? ¿Por qué lo prefieres a él ahora?

Horas después, los estudiantes se encontraban descansando en sus habitaciones; o más bien, casi todos. Mineta intentaba averiguar qué regalo podría darle a Momo para su cumpleaños; cada idea que tenía al principio parecía una muy buena opción, pero cuando lo analizaba con más lentitud descubría que había un inconveniente, y es que… ¿qué podrías regalarle a alguien que prácticamente lo tiene todo? La familia de Momo es multimillonaria así que podían costearse lo que quisieran, y además, el don de la chica le permitía crear cualquier objeto que quisiera ¿Qué podría darle que nadie jamás le ha dado o podría darle?

De pronto le surgieron más ideas, pero estas las consideró muy distintas a las anteriores, tomó su celular y marcó:

-Hola Mamá; ¿cómo has estado?... No, no te preocupes, estoy bien; sólo quería saber cómo estabas… oye mamá, necesito un poco de tu ayuda y quisiera hacerte algunas preguntas…

Al día siguiente, era un día normal para los estudiantes; las chicas notaron que Momo ya no se le veía tan triste, pero algo extraño que ahora notaban es que Mineta entre cada descanso y clase, llevaba una pequeña libreta donde escribía y corregía en varias ocasiones y además si uno se le acercaba bastante, se le podía escuchar que murmuraba palabras al azar o hasta tarareaba una melodía. Los progresos de Mineta seguían cada día, en una segunda prueba de conocimientos, había obtenido un mejor puntaje que la vez anterior; pasó ahora de ser el 9° lugar a ahora obtener el 6° de 20 estudiantes; y por supuesto Momo había repetido en primer lugar.

-¡Vaya! La verdad creí que obtendría una calificación menor, pero afortunadamente me equivoqué; y tú eres increíble Yaomomo, volviste a ser la mejor de todos; tal vez necesitaré que me ayudes a estudiar para la próxima ocasión.

-Cuando quieras Mineta, por mi estaré encantada de ayudar a quienes me lo pidan, y estoy segura de que en el próximo examen podrás obtener un mejor puesto como en esta ocasión.

Ambos estudiantes chocaron sus palmas en señal de agradecimiento; para Jirou, la escena cursi le molestaba más, porque ahora Mineta le había superado en la prueba ya que había vuelto a quedar en el 7° lugar.

-Ese enano de vuelta acaparando la atención de Yaomomo; no sé qué clase de brujería estás usando, pero me es obvio pensar que no lograrías nada con ella sin algo de ayuda.

Los días pasaron sin problemas; el día anterior al cumpleaños de Momo, los estudiantes tendrían un periodo de descanso prolongado ya que sus deberes ese día acabaron temprano y el día siguiente lo tendrían libre, por eso Momo tenía la ilusión de pasar su día especial con su familia; pero algo inesperado para ella y sus amigos sucedió, apenas unos minutos después de haber acabado su jornada, a las instalaciones de la academia comenzaron a llegar 5 largas y lujosas limusinas, los vehículos se le hacían extrañamente a Momo porque sabía bien que provenían de su hogar. De esos lujosos vehículos bajaron los choferes; los estudiantes por su curiosidad bajaron para saber a qué habían venido.

-Buenas tardes señorita Yaoyorozu y estudiantes del grupo 1-A; hemos venido a invitarlos a la mansión de la familia para celebrar el cumpleaños de la señorita que será dentro de unas horas. Hemos preparado todo, hay un gran salón esperándoles con música en vivo, comida, bebidas, y a la medianoche habrá un espectáculo de fuegos artificiales para cerrar con broche de oro. Los esperaremos por si desean cambiar sus vestimentas y acompañarnos al evento.

Los estudiantes estaban atónitos; pero rápidamente salieron de su asombro y todos subieron en estampida para poder cambiarse y prepararse para la fiesta; poco más de media hora los estudiantes subían a las limusinas y obviamente todos se asombraron de su interior, pero nada se comparó cuando algunos de ellos entraron a la mansión de la familia Yaoyorozu; era tan extensa que seguramente tendría su propio código postal. Mineta estaba de lo más impresionado ya que nunca había visitado la mansión.

-¡Por Kami, Yaomomo! Imaginaba que tu hogar sería muy grande, pero esto es más de lo pensé.

Entonces, la madre de Momo salió a recibirlos.

-Bienvenidos sean todos ustedes, soy Naoko Yaoyorozu, la madre de Momo; gracias por haber venido, todo está preparado para la ocasión, acompáñenme por favor.

Mientras el grupo seguía a la dama, Momo se acercó a su madre

-Mamá ¿qué sucede? ¿tú preparaste todo esto?

-Algo así hija; yo sólo ayudé un poco en esto, pero la verdadera sorpresa para ti te espera en el salón principal

-¿Regalo? ¿A qué te refieres?

-Descuida, lo sabrás muy pronto y estoy más que segura que te encantará.

Los estudiantes llegaron entonces a un enorme salón donde ya estaba todo preparado para una gran fiesta, había largas mesas con diferentes platillos servidos y dispuestos, una fuente de sodas, otra mesa con dulces y botanas y en otra mesa un enorme pastel de cumpleaños; en el centro una gran pista de baile iluminada por muchas luces del techo y al fondo un grupo musical dispuesto a amenizar la fiesta. Pero la mayor sorpresa para la chica creación fue el ver a su padre junto a la banda dando las últimas instrucciones.

-PAPA, NO PUEDO CREERLO, ERES TÚ!

Momo corrió a su padre quien al escucharla la esperaba con los brazos abiertos, padre e hija se fundieron en un fuerte abrazo, la chica no pudo evitar llorar de la alegría mientras su padre le besaba la mejilla.

-Pero papá ¿cómo es posible? Creí que habías dicho que hoy estarías en un viaje de negocios.

-Así también lo pensé hija, pero…

-El señor le hizo una señal a su esposa para que se acercara a ellos.

-Vengan por favor, creo que necesito hablar a solas con ustedes.

La familia se retiró del salón para hablar entre ellos sin problemas, cuando encontraron un sitio apartado, el señor Yaoyorozu habló con franqueza.

-Les debo a ambas una gran disculpa; me he dado cuenta de que a causa de mi trabajo las he descuidado a ustedes, me he perdido de grandes momentos que pudimos haber compartido varias veces y que por mi deseo de darles una vida de lujos y sin preocupaciones, las he dejado en el olvido. Estoy dispuesto a demostrarles de ahora en adelante que ustedes dos son lo mejor que tengo en la vida y que preferiría perder toda nuestra fortuna que perderlas a ustedes. Admito que me he vuelto un adicto al trabajo, pero les juro que eso cambiará en adelante y que haré todo lo posible por recuperar el tiempo perdido; hija, lamento si te hice creer que mi trabajo era más importante que tú, pero no es así; casi te pierdo en París, no permitiré jamás que nada ni nadie, en especial yo, te separe de mi cariño. Las amo a ambas y en adelante les demostraré con hechos que les digo la verdad.

La familia se fundió en un cálido abrazo donde hubo llanto, besos y reconciliaciones.

-Muchas gracias, papá, creo que en verdad necesitaba escuchar eso de ti, yo también te amo, y te agradezco que estés aquí conmigo celebrando.

-Creo que a quien deberías agradecer por todo esto es a tu amigo el joven Mineta.

-¿A Mineta, por qué?

-Hace unos días me llamó y tuvimos una larga charla entre ambos; me platicó de lo muy triste que te encontrabas al pensar que de nuevo no pasaría un cumpleaños a tu lado; me hizo ver y reflexionar mis errores del pasado y al final él, junto a su madre, tu mamá y yo, nos pusimos de acuerdo para organizar este evento. Le hice la invitación también a la madre del joven Mineta para venir aquí, pero prefirió declinar ya que ella pensaba que era mejor que la fiesta fuera entre tus amigos y tú; es una pena, me agrada esa señora

La familia regresó al salón donde ya los jóvenes comenzaban a celebrar al ritmo de la música y algunos bailaban, otros se ponían eufóricos y otros estaban apartados comiendo o bebiendo; uno de ellos era Mineta quien se estaba sirviendo la comida.

-¿Es ese el joven Mineta, cariño?

-Así es, querida; él fue quien salvó a nuestra hija de esos secuestradores en París.

-¡Qué valiente para ser tan pequeño! Se nota que es un buen muchacho

-Créeme, lo es; y también es muy inteligente por lo que me ha platicado su señora madre, ella también es una persona muy agradable, creo que ustedes se llevarían muy bien.

-Me gustaría conocerla en alguna ocasión.

-¡Vamos hija! Esta fiesta es para ti y tus amigos, úneteles; mañana tienes el día libre por lo que podremos celebrarlo entre nosotros tres; pero hoy celebrarás con ellos.

La joven heroína volvió a abrazar a sus padres y se despidió de ellos para comenzar a celebrar previamente su cumpleaños. Pasaban las horas y los chicos pasaban uno de los mejores días de sus vidas; faltaba una hora para la medianoche y el espectáculo de fuegos artificiales.

Algunos de los estudiantes se encontraban sentados platicando amenamente y otros seguían bailando, pero entonces, un miembro del grupo musical tomó el micrófono y anunció que tenían canción especial dedicada a la festejada de parte de un admirador secreto; era una canción lenta y tranquila, algunas chicas se animaron a sacar a alguien para que bailara con ellas; Uraraka con Deku, Kaminari y Jirou, Tokoyami con Tsuyu, Mina con Kirishima y Toru con Ojiro. Para sorpresa de todos, Mineta se armó de valor e invitó a Momo a bailar.

El grupo comenzó a tocar y cantar la canción romántica, mientras las parejas comenzaban a bailar lentamente y muy juntos.

Es un poco gracioso, mi amor por ti

Me cuesta ocultar lo que siento por ti

Sí tengo dinero, mas si hubiera más

Compraría un hogar donde ambos vivir

Si fuera escultor, je

Pero otra vez… no

O alguien de un show ambulante que hace pociones y

Sé que no es la gran cosa, mas te diré

Esta canción que yo escribí, es para ti

Y puedes decirle a todos que es tu canción

Puede que sea simple, mas la terminé

No te molestes, si yo te digo con el corazón

Qué bello todo es cuando estás aquí

Me senté a pensar, si logro acabar

Las frases que venían a mi mente loca

Pero el sol fue gentil, mientras yo escribí

Por gente como tú es que todo es mejor

Y disculpa si olvido

Esto que hice yo, pues verás he olvidado si verdes o azules

Como sea, lo que yo quiero decir

tus ojos son los más bellos que he visto yo

Y puedes decirle a todos que es tu canción

Puede que sea simple, mas la terminé

No te molestes, si yo te digo con el corazón

Qué bello todo es cuando estás aquí

No te molestes, si yo te digo con el corazón

Qué bello todo es cuando estás aquí

Terminada la canción, las parejas se separaron un poco y aplaudieron; cuando llegó la medianoche todos comenzaron a felicitar a Yaoyorozu y cantarle Feliz cumpleaños, momentos después el cielo se iluminaba por cientos de fuegos artificiales para dar por terminada la fiesta; mientras algunos ya se preparaban para regresar a la academia en las limusinas, Momo se le acercó a Mineta.

-Mineta, antes de que te vayas, ¿podría hablar contigo a solas un momento?

-Claro Yaomomo

Ambos salieron del salón y encontraron un sitio apartado, Momo vio de frente a Mineta y antes de que dijera algo, se inclinó y besó al chico en su mejilla otra vez

-Quiero darte las gracias por todo Mineta, mi padre me dijo que fuiste tú quien lo convenció de quedarse aquí y organizar todo esto; me comentó que de ahora en adelante hará todo lo posible por recuperar el tiempo perdido y que mi madre y yo somos lo más importante para él y no su trabajo. Gracias a ti he pasado el mejor cumpleaños de mi vida, no sé cómo podré agradecerte no sólo esto sino todo lo que has hecho por mí estos meses; me salvaste la vida, me prometiste ser una mejor persona y lo has cumplido, me escuchas y apoyas siempre que lo necesito y ahora mi familia se ha vuelto a unir gracias a ti. No sé cómo pude estar tan equivocada contigo, pero me alegro mucho de haberlo estado, eres la mejor persona que he conocido en mi vida y nunca dejaré de agradecerte todo lo que has hecho por mí y mi familia.

Mineta no decía nada, se notaba que intentaba hablar, pero la emoción y el llanto le ganaban a sus palabras.

-Yo también tengo que agradecerte mucho Yaomomo, gracias a ti he vuelto a descubrir una parte de mí que pensé ya había olvidado, me hiciste superar como estudiante y persona, y también te agradezco mucho el que pueda contar contigo siempre que lo necesite. Yo sólo hice esto porque me sentí mal de verte tan triste y no quise quedarme de brazos cruzados; me alegra mucho saber que tu familia vuelva a ser tan unida como lo querías.

-Y por cierto, también te doy las gracias por la canción.

-¿Cómo sabes que yo la hice?

-Quién más que tú podría escribir una canción tan simple y rara pero a la vez bella y romántica?

-Bueno, hice lo mejor que pude

-Aunque… hubo una parte de la canción que me llamó mucho la atención Mineta.

-¿Ah sí, cuál?

-La parte donde mencionas que olvidaste el color de mis ojos; hemos sido compañeros durante casi un año, nos vemos a diario en clases y nos sentamos muy cerca; ¿aún así cómo es posible que no recuerdes el color de mis ojos?

-Lo siento, es que no encontraba algo mejor que escribir en esa parte y eso fue lo único que se me ocurrió.

-Entonces me agacharé para que puedas ver mejor de qué color son

Momo se agachó y puso su rostro muy cerca de la de Mineta, el chico intentaba ver bien sus ojos, pero como el lugar donde estaban era algo oscuro, no podía verlo con certeza.

-Perdona Yaomomo, pero está oscuro aquí, ¿por qué mejor no…

Pero Mineta no terminó su pregunta porque de repente su boca fue callada por un beso de Momo en sus labios, un beso algo tímido pero largo; cuando terminó, Momo se levantó y vio a Mineta con ojos de ensueño

-¿Qué fue..eso? ¿En verdad… tú me…

-Esta es mi mejor manera de demostrarte mi gratitud por todo lo que has hecho por mí; ya no tiene sentido ocultarlo más… ¡Te amo Mineta! He estado enamorada de ti desde hace unas semanas, pero me daba miedo de decírtelo, de arruinar nuestra amistad y confianza mutuas renovadas, pero al ver lo que hiciste por mí hoy me ha dado la certeza y valor de decírtelo. Lograste darme algo que ni todo el dinero del mundo ni mi don de crear cosas pudieran darme jamás, me diste el mejor día de mi vida y una canción dedicada a mí.

-Yo… yo también te amo Yaomomo; la verdad te he amado desde que te conocí, pero en ese entonces era tan cobarde de decírtelo que sólo te hice ver la parte mala de mí, pero ahora gracias a ti me has hecho ser ese chico estudioso y dedicado pero que ahora no tiene miedo de demostrarlo ante todo el mundo y eso sólo fue gracias a ti. Yo también te agradezco mucho.

Ambos volvieron a compartir un beso, y esta vez fue más profundo; cuando ambos se separaron por la falta de aire, ambos abrieron los ojos y se miraron de cerca

-Son negros

-¿Qué dices?

-Tus ojos, son de color negro; aun así, siguen siendo los más bellos que he visto nunca.

-Gracias; también tus ojos son negros.

Ambos se dieron otro rápido beso y regresaron con los demás; Momo sería la única que se quedaría ya que quería pasar el siguiente día con sus padres; sus padres y ella agradecieron a todos por su visita y entonces las limusinas con los estudiantes regresaron a la academia.

Ya cuando Mineta se encontraba de vuelta en su habitación, recibió un mensaje de Momo

-Nos veremos mañana, buenas noches, descansa, te amo.

-Yo también te amo, pásatela muy bien con tus padres, saludos a ellos, nos vemos mañana.

Mineta no sabía si todo esto lo había logrado con la suerte que la anciana le había otorgado, pero no podía negar que estaba viviendo el mejor momento de su vida, y no la iba a desaprovechar.

¡Wow! Al fin llegué a esta parte; escribí más de lo que pensé, pero espero que les haya gustado. No crean que aquí acaba todo, aún creo que hay mucha tela de dónde cortar, pero me tomará algo de tiempo organizar ideas para futuros capítulos.

Por cierto, la canción que usé para este fanfic, fue una traducción/adaptación de la famosa canción de Elton John "Your Song"; si no han tenido la oportunidad de escucharla, háganlo, es una de las mejores canciones románticas en mi opinión.

Bueno, una vez más gracias por sus comentarios y apoyo y hasta el siguiente episodio.