Episodio 15: Odio amarte.

El haber podido salvar la vida del joven actor Gorudo le trajo más beneficios a su suerte a Mineta, y es que ahora el chico que se negaba a aceptar el hecho de que ahora fuera el novio de Momo, bueno… ahora lo veía de diferente manera; se sentía en deuda con él tras haber ayudado a encontrar al culpable del intento de asesinato y ahora Nori Gorudo se había convertido casi de un día para otro en el más fiel seguidor del chico uva. Es más, cuando la prensa lo entrevistaba para saber su opinión sobre el crimen, no perdía el momento para dejar en claro que Momo y Mineta le habían salvado la vida y que los consideraba sus más grandes amigos.

La recuperación de Gorudo fue más rápida de lo esperado, pero ahora que a la compañía teatral le hacía faltar encontrar a otro actor en reemplazo de Shootim y hacer cambios en el guion de la obra, pues ahora el joven actor mientras tanto decidió entrar a actuar a la televisión japonesa y muy pronto, en cuestión de semanas, se había convertido en un rostro muy conocido por las televidentes japonesas que no se perdían la oportunidad de verlo en las entrevistas o en la actuación nueva de una serie en la que había empezado a trabajar.

Las semanas pasaron y muy pronto para sorpresa de muchos, el día de San Valentín se encontraba a la vuelta de la esquina; muchas chicas de la U.A. se sentían nerviosas de preparar dulces o chocolates dedicados al chico por el que sentían atracción; y en el caso de Momo con su pequeño novio, no fue la excepción. Pero esta vez, como si se tratara de una gran alianza, las chicas tanto de la clase A, como de la B decidieron unirse unos días antes en la mansión de Momo para cocinar todas juntas esos preciados chocolates y dulces, y conociendo la personalidad caritativa y altruista de la chica creación obviamente aceptó muy gustosa.

El día ansiado llegó y muchos de los chicos recibieron (la mayoría de forma anónima) esos chocolates caseros, aunque algunas chicas se armaron de valor suficiente para entregarlos en persona y aprovechar el momento de confesar sus sentimientos, o en el caso de Momo, de reafirmar su cariño hacia su pareja; aunque Momo en secreto le tuvo preparada otra sorpresa especial al chico uva, una que se había postergado por culpa de unas bonitas, pero incómodas zapatillas.

Y aunque en Japón era costumbre que las chicas eran quienes daban los regalos a los chicos el 14 de febrero, Mineta no quiso ser el único en recibir un regalo y también le preparó una sorpresa a su novia invitándola a cenar en un lujoso restaurante; y de hecho a nadie en la U.A le sorprendió esto, era más que común ver a la joven pareja juntos casi todo el tiempo, Mineta en casi cada día se levantaba temprano, antes incluso de que los primeros rayos del sol salieran, para salir de su habitación y con cuidado de no despertar a nadie, dirigirse a la puerta de la habitación de Momo y dejarle por debajo de esta algún poema o verso dedicado a ella, o en otras ocasiones se atrevía a aprovechar su astucia e inteligencia para rápidamente robarle algún beso a su amada o simplemente caminar juntos tomados de las manos.

Y así como es costumbre que las chicas den regalos el 14 de febrero, ahora todos aquellos chicos que habían recibido su regalo tenían un mes para responder el mensaje, o como se le conoce de otra forma, el día blanco; el 14 de marzo era la fecha límite para los chicos ahora si estaban interesados en tener una novia.

Si era cierto que algunos pocos ya tenían pareja, Momo y Mineta llamaban la atención tanto dentro como fuera de la U.A.; eran si duda una pareja dispareja en varias formas; la chica más alta de su grupo saliendo con el alumno más pequeño del mismo y quizá también de toda la Academia, aunque ambos podían presumir de su inteligencia al menos. Gracias a su reciente amistad con la estrella juvenil actoral del momento, la pareja había empezado a ser reconocida por los civiles.

En uno de esos días, tanto el maestro Eraser, como Vlad King, el maestro del grupo 1-B, habían decidido por mutuo acuerdo que los alumnos de ambos grupos salieran a realizar patrullaje en grupos de 4 (dos por cada grupo) para así lograr que los estudiantes se conocieran y actuaran en camaradería entre sí.

Para suerte de la joven pareja dispareja, les tocó estar juntos y los estudiantes de la 1-B que estarían con ellos serían dos viejos conocidos por ambos, la chica y gran amiga de Momo Itsuka Kendo y el "agradable y sociable" Neito Monoma. La vigilancia para el cuarteto hasta el momento pasaba sin problemas hasta que recibieron el reporte de unos policías de que en un centro comercial habían atrapado a un grupo de delincuentes pero habían dicho que antes ya habían ocultado unas bombas y que si no querían que el lugar volara hasta los nubes entonces la policía debería dejarlos ir.

El cuarteto se dirigió a ayudar para evacuar el lugar y descubrir si los delincuentes decían la verdad sobre esas bombas y de ser así, desactivarlas lo más pronto posible y la policía no contaba con suficiente tiempo para contar con la ayuda de un escuadrón antibombas; los malhechores se encontraban esposados dentro de las patrullas jactándose de la desesperación de las autoridades, pero para sorpresa de todos, recibieron una ayuda inesperada de alguien desconocido.

Una mujer joven, de poco más de 20 años, alta y de cabello negro y largo y muy bonita se acercó sin recelo a uno de los delincuentes y le tocó la cabeza mientras le sonreía.

-A ver, por favor, sé un niño bueno y dinos la ubicación de esas bombas, si es que existen tales, por supuesto.

El ladrón no se dejó cautivar tan fácilmente por la chica, pero le contestó:

-Claro que existen, ¿Creen que no vendríamos preparados en caso de que algo saliera mal?

La joven no se dejó intimidar por el truhan y siguió platicando melosamente con él mientras sus manos ahora presionaban las mejillas del sujeto

-¡Oh vamos! No es necesario ser tan grosero, ¿acaso guardaron esas bombas en alguna bodega de las tiendas?

El malvado sólo se limitó a burlarse de la joven

-¡Jajaja! Sí, cómo no; como si fuera tan torpe y decirte que están ocultas en lo profundo del estacionamiento subterráneo.

Si el ladrón no hubiera tenido las manos esposadas y en la espalda se las hubiera llevado a la boca para tapársela de inmediato; no pudo entender por qué dijo la verdad sin ningún problema; no era su intención hacerlo, pero simplemente la verdad salió de sus labios; vio cómo la mujer se levantó e informó de la ubicación de los explosivos a la policía; pero cuando los oficiales se dirigían para allá, el cuarteto de héroes ya estaba más cerca de ahí dispuestos a evitar la catástrofe. Cuando lograron encontrar los explosivos, notaron que faltaban menos de dos minutos para el desastre.

-¡Oh, no! ¿qué podemos hacer? ¿cortamos los cables que tiene? ¿o la sacamos del edificio? -dijo la pelirroja heroína

-Ya no queda mucho tiempo; creo que lo mejor será evacuar el sitio y ayudar a las personas a salir, pero la explosión seguramente hará derrumbar el sitio. – dijo Momo

-Creo que ya sé lo que hay que hacer, sólo espero que funcione

Entonces Mineta comenzó a arrancarse varias de sus esferas y las lanzaba hacia las bombas

-No creas que dejaré que el grupo 1-A se quede con todo el crédito, enano

-El chico rubio tocó a Mineta en la espalda y luego con su otra mano libre la extendió a Itsuka Kendo

-Dame tu mano, ahora

Ella no entendió al principio la razón, pero lo hizo y entonces, Monoma haciendo uso de su don de copia hizo que sus manos crecieran considerablemente y entonces infló sus mejillas y comenzó a escupir en ellas, pero en vez de salir saliva salían esferas como las de Mineta; y aprovechado el gran tamaño de sus manos, una gran cantidad de esferas pegajosas estaban en ellas y las aventó a los explosivos.

-Momo, crea una bazooka- dijo Mineta

La heroína así lo hizo y Mineta colocó varias de sus esferas dentro de ella, cuando estuvo bien cargada el arma, Momo disparó a las bombas.

La enorme masa de esferas era ya tan grande que ya no se veía rastro de las bombas, pero tanto Mineta como Monoma siguieron lanzando esferas por medio minuto más sin parar. Al terminar, se dieron la vuelta y corrieron lo más rápido posible de vuelta a la salida y pidiendo a las personas y oficiales encontrados a su paso que hicieran lo mismo; la estrategia había funcionado, la masa pegajosa había logrado amortiguar lo suficiente la explosión para que no destruyera el lugar, pero aun así esa masa se había regado por todas partes y pedazos de esta ahora "decoraban" las paredes, los pilares y buena parte del piso del estacionamiento, y excepto por ese pegajoso y viscoso desastre, no hubo víctimas humanas.

Los malhechores fueron puestos en custodia y cuando estaban por llevarlos a la cárcel, una patrulla más llegó y de esta bajó el detective Tsukauchi; al preguntar a los oficiales sobre lo sucedido, notó la presencia de la joven chica que habló con el ladrón y vio que ella se acercaba a él con una sonrisa, mientras que él la miraba con cierto reproche.

-¿Por qué no me sorprende verte aquí? Empiezo a creer que intencionalmente me estás siguiendo sólo para poder acercarte a un héroe

La chica olvidó el formalismo tono con el que se dirigía a ella el detective lo abrazó efusivamente.

-¡Ooooh,! Parece que alguien no se ha tomado su café matutino hoy ¿eh?; ¿esta es tu manera de agradecerme por ayudarte en tu trabajo, señor policía?

El detective se soltó del abrazo y cuando estaba por volver a reprocharle a la chica, vio al cuarteto de jóvenes héroes regresando agotados de tanto haber corrido sin parar, pero de entre los cuatro, Mineta era quien tenía mal aspecto porque estaba cubierto casi en todo el cuerpo de la masa, y es que por las prisas de salir corriendo, tropezó y cayó y cuando explotó la masa enorme esta la había alcanzado y bañado en ella, los otros tres apenas sí habían salido limpios.

-Joven Mineta, Señorita Yaoyorozu; me da gusto verlos de nuevo.

Los jóvenes alzaron la vista y vieron al detective, ellos le dieron un gesto de saludo mientras recobraban el aliento; Momo quería buscar una forma de quitarle a Mineta toda esa viscosa masa, pero Mineta la tranquilizó diciéndole que no había problema, ya que como él no se veía afectado por sus propias esferas pegajosas, la sustancia se soltaría gradualmente de su cuerpo, aunque sí necesitaría una buena ducha al volver a la U.A.

-Oye Momo, creo que alcanzo a notar una pequeña mancha en tu cara

-¿Qué? ¿en dónde?

-Espera, déjame ayudarte, yo te la quitaré… ¿podrías…?

Momo se agachó para que Mineta la alcanzara, él le tocó su mejilla y le dio un beso rápido en los labios; Mineta le había vuelto a robar un beso; ella se ruborizó por el gesto y se molestó consigo misma por no haber previsto la nueva artimaña de su novio.

-No sé cómo yo, que logro las más altas calificaciones en el grupo, siempre caigo en tus tretas, Mineta Minoru.

-¿Y eso te molesta?

Mineta le puso su mejor cara de perrito regañado para evitar que su chica se enfadara con él.

-No desde hace un tiempo… pero tampoco tientes a tu suerte Mineta.

Ya hora fue ella quien le dio un beso rápido mientras se reincorporaba.

-¡Puaj! ¡Qué escena más cursi! ¡Amor de tortolitos, qué ridículo!

Monoma entonces sintió un fuerte golpe de Itsuka Kendo en su nuca que casi lo desmaya

-¿Y ahora qué te pasa? ¿Por qué me golpeas?

-Deberías al menos aprender de él y ser más caballeroso con las damas.

-Si me lo propongo también puedo serlo ¿sabes?

-¡Ja! Eso me gustaría verlo

Monoma para demostrarlo pronto, tomó la mano de la joven chica conocida del detective, le hizo una reverencia mientras le besaba la mano y le hablaba con un falso acento francés

-Encantado de conocerla mademoiselle, le agradezco mucho su ayuda que nos dio para descubrir esas bombas

Me tienes y te vas, me haces esperar

No entregas nada a cambio

Me ruegas y mis pies, descalzos otra vez

Se quedan por tu encanto

Monoma recibió otro golpe en la nuca, pero aún no soltaba la mano de la chica, mientras que Itsuka lo tomaba de su otro brazo para apartarlo de la otra mujer.

-Tú dijiste que querías verlo ¿no? Además ¿por qué actúas como si estuvieras celosa? ¿Qué acaso te gusto?

Ante eso, Itsuka se sonrojó ligeramente mientras seguía intentando separar a Monoma, y dijo

-¿Celosa, yo? ¿Por ti? Ni en sueños, Monoma.

Camino, me llevas, me elevas sin parar

Yo corro y tropiezo con mi ingenuidad

Despierto perdida, enredada en tu forma de involucrarme

¡Ay, cómo odio amarte!

Entonces el rostro del chico rubio cambió a uno de desconcierto al mirar a su compañera, soltó la mano de ambas chicas. Itsuka lo miró con cierta preocupación.

-¿Qué te sucede? ¿Estás bien?

-Eh, sí; estoy bien.

Itsuka y Monoma se retiraron a otra parte y dejaron a Momo y Mineta con el detective y la chica.

-Discúlpenlo, él es así de excéntrico-dijo Momo

El detective volvió la vista a la chica

-Ya te dije que es muy peligroso el que estés buscando héroes por la ciudad, Makoto

La mujer no se inmutó ante el regaño del detective y le sonrió

-¿Esta es tu manera de decir "Muchas gracias" hermano?

-¿Hermano?-dijeron sorprendidos Momo y Mineta

-Ah sí; ella es mi hermana, Makoto

-Mucho gusto, jóvenes; supongo que ustedes son estudiantes de la U.A.; como ya dijo aquí mi serio y gruñón hermanito, soy Makoto Tsukauchi, ayudo a organizar eventos y fiestas masivas y también soy, por decirlo así la representante de Captain Celebrity

Ella les entregó una tarjeta de presentación a los chicos; habían escuchado de Captain Celebrity, aunque no sabían que tuviera representante.

-Creo que empiezo a recordar sus nombres, ¿no son ustedes los que ayudaron a mi hermano a resolver el caso por el intento de asesinato en el teatro hace unas semanas?

-Sí, fuimos nosotros señorita.

-Ah, lo sabía; mi hermano me habló de ustedes, dijo que estaba muy sorprendido por sus habilidades detectivescas, sobre todo de las tuyas; cualquier amigo de mi hermano es también amigo mío, si alguna vez necesitan que les organice un gran evento o fiesta, pueden llamarme y yo me haré cargo de todo; bueno… debo retirarme, hay mucho trabajo por hacer y debo encontrar a ese egocéntrico y coqueto "super héroe"; te veré en casa hermanito; encantada de conocerlos, chicos.

Y ella se despidió con un beso en la mejilla a su hermano y se retiró corriendo

-Discúlpenla, ella es así de excéntrica

Los tres aprovecharon el momento para platicar y ponerse al día, la oferta y ayuda del detective aún seguía en pie; mientras tanto, la señorita Makoto Tsukauchi se dirigía a un pequeño departamento en el techo de un viejo edificio, cuando llegó ahí, tocó la puerta y fue recibido por un chico de cabello negro corto que usaba una sudadera de All Might y por una chica pelirrosa y que usaba lentes y un uniforme escolar.

-Ah, Makoto; No sabíamos que vendrías aquí

Makoto puso la mano sobre la cabeza del chico y saludó a la chica con la otra mano.

-Hola de nuevo, Koichi ¿y tú cómo has estado, Pop?

-Muy… bien, gracias, señorita Makoto

-Por favor, ya sabes que puedes decirme solo Makoto, por cierto ¿dónde está su maestro?

-Oh, ya lo conoces, cuando menos lo esperemos reaparecerá, ¿a qué debemos el honor de tu visita?

-Bueno, vine porque creo que tengo nuevas ideas para un nuevo evento y quise platicarlo con ustedes antes que con todo el equipo, además, hace unos momentos fui testigo de algo curioso e interesante.

Makoto entró y pasó el siguiente par de horas platicando con sus amigos; los jóvenes vigilantes la escuchaban con atención, o al menos lo hacía más Koichi, conocido más como The Crawler o también The Hauler; mientras que la chica Kazuho, mejor conocida como Pop Step miraba a veces de reojo al chico y notaba la atención y cierta felicidad en su rostro; y no lo culpaba, su amiga Makoto era una chica más adulta, madura, hermosa y atractiva; y lo peor es que no podía a ambos ya que eran personas muy queridas para ella, pero en el caso de Koichi, no supo por qué tuvo su corazón qué fijarse en él, pero no podía negar ya que Koichi se lo había robado desde hace tiempo, pero él sólo tenía ojos para Makoto.

-Pop ¡Oye Pop!

-Eh, ¿qué sucede?

-Decía que ya me retiraba, pero que volveré pronto porque quiero pedir tu ayuda para el próximo evento que pueda ocurrir ¿sí podrías?

-Claro, sí, con gusto.

-¿Te encuentras bien, Pop? Te ves con la cara algo roa ¿acaso te estará dando fiebre?

Entonces Koichi juntó su frente ligeramente con la de Pop para comparar temperaturas corporales; la chica al ver el rostro de Koichi tan cerca al suyo hizo que se pusiera más nerviosa y se apartó rápido, pero en el movimiento repentino hizo que ambos perdieran el equilibrio y que él cayera sobre ella.

-Cielos; creo que debería dejarlos a solas a ustedes dos chicos, hasta luego

-Ambos jóvenes se reincorporaron muy apenados tratando de explicar la situación a Makoto, pero ella ya se había retirado.

-¡KOICHI, TONTO! ¿POR QUÉ HICISTE ESO?

Más que negarlo, quisiera olvidarlo

Pero, hay algo entre los dos

Déjale sentir algo a tu corazón

Toma todo más en serio o yo

A ti te digo adiós

-¿Qué? ¿Por qué estás enojada conmigo? Yo sólo me preocupaba por ti, pensé que tenías fiebre.

Ella apartó la mirada de la suya y miró un reloj que estaba colgado en la pared.

¡AAAH, SE ME VA A HACER TARDE PARA LLEGAR A LA ESCUELA!

-Espera Pop, antes de que te vayas, tengo algo para ti

El chico se dirigió a prisa al refrigerador y mostró que había varias pequeñas paletas con yogurt de diferentes sabores

-Ayer pasé a una tienda aquí cerca y como sé que te gusta tanto el yogurt pues traje varios porque no sé con certeza cuál es tu sabor preferido.

La pelirrosa sentía de nuevo su rostro ruborizarse, pero se contuvo y dijo con voz tímida

-De fresa… el de fresa es mi preferido

Koichi sacó una y se la ofreció; ella lo tomó y lentamente se dirigió a la puerta, pero escuchó que él le decía poco antes de salir.

-Que tengas un buen día, Pop; cuídate.

De nuevo el rostro de la chica se enrojeció y entonces salió corriendo, mientras pensaba

TONTO KOICHI!

Te odio, te amo, te amo, te odio

¡Ay, cómo odio amarte!

Te odio, te amo, te amo, te odio

¡Ay, cómo odio amarte!

Mientras tanto, de vuelta en la U.A.; los jóvenes héroes habían vuelto de su patrullaje encubierto y se encontraban cada quién en las duchas, sobre todo Mineta quien era el que más lo necesitaba. En el baño de chicas, ellas se encontraban cambiándose de ropa después de haber tomado una ducha, Momo aprovechó que solo se encontraban ellas dos para preguntarle algo a su amiga.

-Disculpa que te pregunte esto tan de repente Itsuka, pero; ¿acaso a ti te gusta Monoma?

Ella respondió de forma nerviosa a la pregunta con cierto tartamudeo y esquivando la mirada de Momo

-Yo… yo… no… ¿cómo crees? ¿él y yo?... jajaja… ¿Qué te hace creer eso?

-Mmm, no lo sé, tal vez es sólo simple curiosidad, pero no puedo evitar creer que quizá en el fondo algo te atrae de él; después de todo, eres con quien más socializa él y tú eres quien más lo soporta de entre toda la escuela, seguramente lo conoces mejor que nadie aquí.

-Por favor, que nadie más se entere de esto, por favor, mis otros compañeros no sospechan nada aún.

-No te preocupes amiga, mis labios están sellados.

La chica Karateka hizo un suspiro de alivio y resignación y confesó la verdad a Momo.

-Está bien, sí, quizá tengas razón; no entiendo por qué, pero desde hace unos meses tal vez he comenzado a sentir algo por él.

-¿En serio? ¿Desde cuándo?

-Creo que fue el día en que hicimos ese desfile de modas, ¿lo recuerdas? Poco después de que hicimos el brindis final, recibí un mensaje de felicitación de arte suya en mi celular; y en navidad me regaló un libro que era sobre la historia de las motocicletas; un regalo perfecto para mí porque adoro las motocicletas, y a veces cuando desayunamos en grupo, siempre pide café negro para mí, y es mi preferido también.

Y así, la heroína peli naranja comenzaba a decir pequeños detalles a favor del chico rubio, pero también decía algunas cosas por las que también le molestaban de él.

Sonríes y le das otra oportunidad

A este amor viajero

Aunque parece ser que está en tu realidad

Arrodillarte al miedo

-A veces no logro entender por qué me atrae ese "niño"; porque hay que ser honestas, su actitud la mayoría de las veces es muy pueril; no me gusta cada vez que aprovecha un momento para menospreciarlos o burlarse de ustedes, por eso tengo que recurrir siempre a esos sutiles golpes que le doy en la nuca para que se tranquilice y los deje en paz. Al menos tú puedes presumir de un novio detallista y romántico, el robo de ese beso fue astuto, pero tierno.

-La primera vez que lo hizo, yo le di una fuerte cachetada, aunque en ese entonces tenía otra mentalidad muy distinta sobre él; pero ahora es alguien a quien amo en verdad y que sé bien que él siente lo mismo por mí y me lo demuestra a diario.

Ambas chicas siguieron platicando de los chicos mientras terminaban de vestirse; de vuelta con Pop, ella estaba en la estación de metro para llegar a su escuela mientras terminaba su paleta de yogurt de fresa; el detalle de Koichi la había conmovido, pero aún creía que no significaba nada importante para él, porque se notaba a leguas que sólo tenía ojos para su amiga Makoto.

-Cómo desearía poder parecerme más a ella para así llamar su atención. ¿Cómo podía esperar que aquel chico que me salvó la vida hace unos años sería el mismo de quien ahora estoy secretamente enamorada? ¡Baja ya de las nubes, Kazuho! Él no te ve de la misma manera que Makoto, ella es su ideal; es linda, simpática, sociable y aunque también te cueste admitirlo, también es tu amiga así que no puedes odiarla tampoco.

-Pero no puedo evitar seguir sintiendo esto por Koichi, si tan sólo hubiera una mínima posibilidad de saber que en su corazón hay un rincón especial para mí, me daría la esperanza de pensar que tengo siquiera una pequeña oportunidad de decirle lo que siento, y aunque es muy seguro que él no corresponderá a mis sentimientos, al menos podré quitarme este peso que he cargado los últimos años desde que nos conocimos.

Te creo, te sigo, me elevo y a soñar

Me lleva hasta el suelo tu inseguridad

Despierto perdida, enredada en tu forma de involucrarme

¡Ay, cómo odio amarte!

Y así, aunque Isuka Kendo como Kazuho Haneyama no se conocían, compartían el mismo problema, el haberse enamorado de alguien inesperado y que no se atrevían a revelar sus sentimientos hacia persona; sentimientos encontrados y paradójicos, por un lado los encontraban encantadores y tiernos, pero en contraste había ocasiones en que no los soportaban verlos ni en pintura, y aun así no podían negar que esos sentimientos eran reales y complicados de definir y expresar.

Más que negarlo, quisiera olvidarlo

Pero, hay algo entre los dos

Déjale sentir algo a tu corazón

Toma todo más en serio o yo

A ti, te digo adiós

Y sin saberlo, ambas a la distancia pensaron en un mismo deseo que anhelaban se hiciera realidad de alguna manera.

-Solamente… me gustaría tener un poco de suerte en el amor.

Te odio, te amo, te amo, te odio

¡Ay, cómo odio amarte!

Te odio, te amo, te amo, te odio

¡Ay, cómo odio amarte!