Capítulo 2

Clint no se molestó en pedir permiso para acceder a los archivos de Stark. Él solo se coló dentro y accedió a los documentos que quería.

Toda la información sobre Anthony Stark que quisiera tener. La placa de circuitos a la edad de cuatro, el motor a los seis años. Su graduación con honores del MIT a la edad de diecisiete. La muerte de sus padres a los veinte. Su sucesión como CEO de industrias Stark cuando cumplió veintiuno el mismo año.

La lista de aquellos que habían dormido con Stark (una lista muy larga con más de un nombre que Clint reconoció). La lista de los que lo habían rechazado (una lista encabezada por Virginia Potts). El detalle que Clint notó en esas listas es que todos los nombres eran femeninos.

Tampoco había una lista de personas con las que Stark hubiera mantenido una relación apropiada. Solo una nota de que no había nadie con quien Stark hubiese tenido más que un acostón de una noche.

Clint hojeó los análisis psicológicos pasados que listaban palabras como narcicismo, alcohólico, manipulador, ADHD, sociopatía, psicopatía y autismo.

Parecía que los psicólogos no podían ponerse de acuerdo en que estaba mal con Stark. Solo que había algo mal en él.

Clint nunca había puesto mucho valor en los análisis psicológicos de cualquier modo. Particularmente en los hechos, como estos, sin que el experto hubiera conocido al sujeto a analizar.

Lo que causó que Clint se detuviera a examinar con más atención fue el archivo sobre lo ocurrido en Afganistán. Era frustrantemente delgado en las partes importantes. Stark había sido prisionero de una cédula terrorista, identificada más tarde como los Diez Anillos, por tres meses. El archivo debería de estar repleto de hechos, diagramas, entrevistas y fotografías.

Y había mucha información de cómo los Diez Anillos habían emboscado el convoy que trasportaba a Stark. Había perfiles de cada uno de los soldados que iban en el convoy y lo que les había ocurrida. Había fotografías tomadas de la cámara de uno de los soldados muertos, la que mostraba a Stark claramente pasando un buen rato. Había información de porque Stark estaba en Afganistán en primer lugar. Había información de cómo Stark había sido encontrado vagando solo por el desierto medio muerto por insolación. Había incluso fotos tomadas del hospital de Stark y un reporte que decía que Stark había rechazado cualquier tipo de tratamiento médico de cualquiera que no fuera el Teniente Coronel Rhodes quien solo había reportado que Stark tenía algunas cicatrices en la zona del pecho, probablemente producto de la explosión. No había fotos de las cicatrices. De hecho todas las fotos del hospital mostraban a Stark siempre vestido con una camiseta y pantalones.

Pero del tiempo en que permaneció cautivo, había prácticamente nada. Solo una simple declaración de Stark:

-Querían que les construyera un arma. Me rehusé. No les gustó eso. Escapé. Están todos muertos.

Los intentos de tratar de rastrear los pasos de Stark habían fracasado. SHIELD seguía sin tener idea de donde habían mantenido capturado al hombre. Y este se había rehusado a dar más declaraciones. El Teniente Coronel Rhodes había mantenido sus labios igual de sellados, diciendo que Stark le había dicho muy poco y que no quería romper la confianza que le había dado su amigo. Intentos más tarde para tratar de interrogar al Teniente Coronel habían resultado fallidos pues el hombre había probado ser más leal a su amigo que a las órdenes que se le habían dado. Rhodes había declarado que el ejército no tenía derecho de retener a Stark, o a forzarlo a hablar. Incluso en un punto argumentando que la Primera Enmienda le permitía a un hombre no hablar si él así lo decidía.

Rhodes, decidió Clint, era un maldito buen amigo.

Había una corta nota acerca de cómo, a su regreso, Stark había declarado sus intenciones de parar la fabricación de armas.

Había un reporte sobre la Tercera Beneficencia Anual para el Fondo para las Familas de los Bomberos. Una mención de que el Agente Coulson había intentado entrevistar a Stark más sobre su cautiverio, pero se lo había quitado de encima. Había un registro de que una reportera, Christine Everhart, habló con Stark y le había mostrado unas fotografías, pero ella se había cerrado y rehusado a repetir lo que había dicho. Las fotografías se las había llevado Stark, y hasta donde SHIELD sabía Everhart no tenía copias de ellas.

Stark había dejado la beneficencia inesperadamente, causando que los rumores corrieran frenéticamente en la prensa.

Sin embargo al día siguiente, Stark había mandado una carta a todas las cadenas de prensa del mundo.

"A cualquiera que esté interesado:

Mi nombre es Tony Stark. Hasta hace poco creí ser un genio, billonario playboy, filántropo. Creí que sabía todo sobre el mundo. También creí ser intocable cuando se trataba de los peligros del mundo.

Estaba equivocado. Hay peligros afuera en el mundo. Peligros que nuestros militares enfrentan cada día. Peligros que pueden dejar cicatriz.

Mi trato en las manos de los terroristas que me retuvieron no fue agradable, ni tenía la intención de serlo. Sin embargo lamento más las pérdidas de las vidas de los hombres y mujeres que trataron de protegerme que por el trato que soporté.

Yo, por lo menos, puedo vivir con mis cicatrices. Ambas, las de mi cuerpo y mi mente. Ellos no tienen tal oportunidad. Mis agradecimientos son para ellos por su cuidado y atención. No puedo decir que me lamento por ellos de la misma forma que lo hacen sus familias. Sin embargo siento su pérdida.

No obstante esta carta no es para discutir lo que pasó. Es para explicar lo que pasará.

La experiencia que me abrió los ojos me ha dejado incapaz de continuar con mi comportamiento anterior. Me ha dejado incapaz de continuar con mi carrera como lo he hecho hasta ahora. Estoy sufriendo de TEPT. Un científico con los problemas que tengo corre el riesgo de causar un accidente en el laboratorio. Un accidente que podría costarme la vida, o peor las vidas de otros. No correré ese riesgo.

He llegado a la conclusión de que no puedo continuar en el departamento de I&D de IS. No tengo la estabilidad mental para trabajar como CEO. Tampoco puedo arriesgarme a un ataque violento en público. Por lo tanto esta es la declaración de mi retiro temporal de mi posición en IS y de la vida pública, hasta el momento en que pueda manejar mejor mi condición.

Espero que en el futuro pueda regresar a mi vida anterior. Sin embargo entiendo que no hay garantía de esto.

Soy un hombre que lo tiene todo y no tiene nada. Voy a encontrar algo. Con suerte a mí mismo.

Tony Stark."

Después de eso, Tony parecía haber desaparecido. SHIELD tenía registros no confirmados de su presencia en todas partes. Había rumores y avistamientos no confirmados, la mayoría en California, Massachusetts e Italia.

Y pensar que Tony había estado viviendo en Nueva York por un buen tiempo sin que SHIELD se diera cuenta.

Aunque Clint no estaba realmente sorprendido. Tony tenía la reputación de ser impredecible. También de ser un genio. Ocultar su rastro sería una tarea fácil. Identidades falsas, transferencias bancarias y registros informáticos serían fáciles para él.

Clint se escurrió fuera de la de la sala de registros. Tenía mucha información en que pensar. Hechos que no sabía antes. Hechos que ya sospechaba por la prensa.

Sin embargo lo del retiro era algo nuevo de lo que no había sabido antes. Aunque a juzgar por el tiempo en que ocurrió, había estado en una misión particularmente mala en Nepal en aquel momento. Con la misión y el tiempo que pasó recuperándose de sus heridas, no era sorpresa que todo el fervor se hubiera acabado para el momento en que había empezado a volver a poner atención a los medios.

Clint también tenía la costumbre de no confiar completamente en los reportes y análisis. No después de que estuvo ese desastre de misión, donde todos los reportes que SHIELD tenía habían estado equivocados. Oh, había una buena razón para que los reportes estuvieran tan errados. Pero Clint había perdido a casi todos sus compañeros de equipo.

Se reservaría juzgar a Tony hasta que conociera al hombre.

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Fue unos días más tarde cuando Steve le presentó a Clint a Tony. El Agente Coulson había sido decidido por que permanecería fuera de la vista por ahora, aunque si alguien preguntaba él había aprobado la relación temporalmente. Para volver a ser revisada más tarde.

Se vieron en un pequeño café y se sentaron con tazas de café y platos de pastel.

Clint encontró ciertamente revelador que a diferencia de cuando había observado a Tony y a Steve, Tony estaba actuando más como Stark que como Tony. Pero no a la extensión que Clint esperaba.

Se lo achacó más a los nervios que a otra cosa.

La "Máscara Stark" como Clint la llamó, cayó completamente cuando Steve se levantó al sanitario.

-Así que -Tony suspiró -Supongo que estás aquí para darme la amenaza de papá.

-Más como la plática de trátalo lo cuidado -Clint se encogió de hombros -Te busqué en Google.

-¿Cuánto le has contado? –Tony alzó una mano para cubrir su rostro –Porque sé que soy un desastre de todas las formas posibles. Nadie debería tener que lidiar con alguien como yo. Pero Steve… él realmente parece querer hacerlo. Pero eso es porque no sabe que es lo que consiguió. Un desastre.

-Él no quiere saber nada –contestó Clint –Dice que es tu pasado. No tu futuro. Pero para mí paz mental necesito saber unas cuantas cosas. Steve es un buen amigo. Un gran amigo. Y no quiero que salga lastimado. Particularmente si solo estás experimentando.

-No lo estoy.

-Nunca antes habías mostrado interés en hombres –discutió Clint

-Lo he hecho –rebatió Tony –Solo que nadie nunca se enteró

-Lo habrían contado –señaló Clint

-Fue solo una vez –Tony cerró los ojos –Y fue hace mucho tiempo. Es el rechazo más amable que he conocido. Me dijo que me amaba como a un hermano menor. Que jamás podría amarme de esa manera, porque no bateaba hacia ese lado. Que si podía vivir con ello él también. Nada tendría porque cambiar. Podía hacerlo. Y nada cambió.

-Eso sí que es un amigo. –

-Ese es Rhodey. –Tony se encogió de hombros –Hemos sido como hermanos desde MIT. Tiene un descanso pronto, iba a presentárselo a Steve entonces.

-Eres serio sobre esto –se dio cuenta Clint -¿Presentando a la familia?

-A los que puede –afirmó Tony –Supongo que contigo es lo mismo.

-Más como el molesto hermano menor que lo molestó hasta que cedió. –Clint rio suavemente –No eres tan malo como la prensa te hace ver.

-Si ayuda –Tony dio un respiro –No he dormido con la mitad de las personas que aseguran lo hemos hecho.

-¿Por qué mentirían?

-Porque es mejor que la verdad. –Tony resopló –Tenía un sistema. En las fiestas buscaba que la mujer más ebria se colgara de mi brazo. Las llevaba a casa. Les daba más alcohol. Sugería que me esperaran en la habitación. Se desnudaban y subían a la cama. Yo iba a mi taller. Se desmayaban. Cuando despertaban asumían que habíamos tenido sexo y lo olvidaron debido al alcohol. O se daban cuenta de que habían perdido el conocimiento antes, y la vergüenza causó que mintieran.

-¿Sabes con quienes te has acostado?

-Hay una lista, en algún lado. –Tony se encogió de hombros. –No suelo pensar en ello.

-¿Por qué? –preguntó Clint -¿Por qué mentir?

-Una lección que mi padre me enseño. –respondió Tony. –Los de la prensa buscan destruir, primero te hacen famoso. Todos aman los espectáculos. Y todos aman ver caer a un ídolo. Es la mejor forma de entretenimiento. Si no les das a la prensa lo que quieren ellos excavarán hasta que lo encuentren. O simplemente se rendirán y lo inventarán. Escogí darles lo que querían. Al menos de esa manera controlaba las historias que sacaban. Estaban tan ocupados buscando con quien había dormido, y todas las locuras que hice en ese momento, que se olvidaron completamente de mi habilidad en los negocios.

-Conseguí una buena cantidad de tratos donde mis oponentes pensaron que era un estúpido playboy y fallaron en ver como manipulé el acuerdo a mi favor hasta que era ya demasiado tarde.

-¿Hiciste todo eso a propósito? –exclamó Clint.

-No al principio. –Tony se encogió de hombros. –Pero mientras estuve en MIT hubo muchos escándalos sobre en lo que estaba metido. No estaba haciendo nada más además de estudiar, al menos no durante los primeros años. Era un menor de edad durante la mayoría de ello. Y no importa cuánto dinero tengas, cuando eres un niño genio, nadie quiere pasar tiempo contigo.

-¿Qué hay de Rhodey?

-Rhodey y yo fuimos asignados como compañeros en un proyecto de equipo. –contestó Tony –Las cosas se dieron. Mira, sé que estoy roto. Y tengo el mal hábito de romper las cosas. Pero Steve… no trato de romperlo. Él es bueno, y honesto y verdadero. Es la personificación de todo el estilo de vida americano. Y sé que él es bueno para mí. Sé que él debería estar con alguien mejor que yo. Pero soy egoísta. Hasta que él me diga que ya no me quiere más… voy a aferrarme a él.

El resto del interrogatorio fue interrumpido por Steve que regresó a la mesa. Así que Steve regresó a la media vana discusión sobre sus películas favoritas.

-Lo siento Tony. –sonrió Clint –Simplemente no me gusta la Ciencia Ficción. No tiene sentido para mí. No entiendo Star Wars. No entiendo Star Trek. No entiendo nada de ello. Está demasiado alejado de la realidad. Dame cualquier día una buena ambientada en el Oeste.

-Firefly –Steve miró a Tony.

-Absolutamente –concordó Tony –Soy una hoja en el viento.

-Mira como remonto vuelo. –Terminó Steve.

-Me perdieron. –Clint frunció el entrecejo.

-Ciencia Ficción, te gustará. Tony se encogió de hombros –Ven alguna vez con Steve. Tendremos una noche de películas.

-Confía en mi Clint- -rio Steve –Te gustará.

-No creo…

Lo que fuera que iba Clint a decir fue interrumpido por su teléfono y el de Steve. Un rápido vistazo a la pantalla les hizo levantarse al mismo tiempo.

-¿Emergencia? –preguntó Tony mientras se levantaba igual que ellos.

-Tenemos que correr. –el tono de Steve era de disculpa.

-Tráelo el viernes. -señalo Tony a Clint –Ordenaré pizza.

Tony recuperó rápidamente su gorra de la cabeza de Steve, solo momentos antes de que él y Clint salieran disparados del café.