Un millón de disculpas por la tardanza! Me enfermé hace dos semanas de lo que parecía ser una simple gripe y se terminó complicando a una bronquitis medio fea, agréguenle el hecho de que soy asmática y como resultado no podía respirar :D
Me recuperé totalmente hace tres días que es el tiempo en que llevo escribiendo esto, espero que les guste.

Dan Felton: No te preocupes, yo soy peor, a mí se me olvida comentar haya escuela o no XD Awww! Yo también amo cuando actúan como una pareja casada y a Rhodey en modo hermano sobreprotector. Ese maldito paladio, no se pudo evitar… nuestro genio Tony lo arreglará! No te preocupes, amé tu biblia, gracias por leer y comentar.

Molly321: Awwww! Gracias! Un lindo año a ti también! Espero que te guste y gracias por leer

Ambu780: Sip, el genio de Tony la encontró él solito (o casi) También amo la relación de hermanos de Rhodey y Tony, son simplemente adorables. Gracias por leer.

Badprinsses: Esas referencias XD Y eso que lo bueno aún está por venir, yo también me enamoré este fic, espero que te siga gustando. Trataré de no tardar tanto en actualizar. Gracias por leer.

A leer!

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Capítulo 7

Pasó casi una semana para que Rhodey llamara a Clint.

-Barton. –Clint contestó el teléfono.

-Clint –la voz de Rhodey era cálida –Es Rhodey. Dile a Steve que arreglé el problema.

-¿Cuál era el problema? ¿Y qué quieres decir con arreglarlo? Las personas no pueden ser arregladas simplemente. No funciona de esa manera.

-Tony no es como los demás. Sus problemas son diferentes. Y no, las personas no puedes arreglarse. Pero "personas" es un término relativo. Tony no es igual que los demás. Como iba diciendo… rayos, necesito dormir un poco. No había tenido tantos desvelos desde la universidad. Aunque tampoco había sido asistente de laboratorio de Tony desde entonces. Lo extrañaba. Aunque este punto de cansancio, no mucho… mira, necesito dormir algo antes de reportarme y que me den mi justo castigo. Todo lo que necesitas saber es que se trataba de un problema de hardware no de software. Tony está durmiendo ahora… espero. No te rindas con él. Tony no entiende a las personas. Es muy bueno fingiendo que sí. Realmente bueno en darle a la gente lo que quieren ver, oír y creer. Pero solo está fingiendo. Siempre lo ha hecho. Dile cuando ha cruzado una línea. Dile cuando ha hecho algo que te ha molestado. Dile y dile como mejorarlo. Como ser mejor. Es un gran hombre. Y creo que algún día si tenemos mucha suerte incluso será uno muy bueno.

-No lo entiendo.

-Tony creció sin muchos amigos. Sin mucho de un padre. Sin mucho de una madre. Tenía un mayordomo… piénsalo. ¿Por qué crees que construyó un robot a los ocho? Quería compañía. Las niñeras que tenía eran despedidas si le mostraban demasiada amabilidad o afecto. Estás lidiando con un hombre horriblemente inseguro.

-¿Por qué me estás diciendo esto? Claramente te has nombrado su protector.

-No te apartaste mientras sufría. Te quedaste donde podías. Me llamaste cuando fue demasiado para ti. Y te mantuviste alerta cuidando de él. No eres alguien convenenciero. Estás comprometido con su amistad. Y entiendes que alguien necesita proteger a Tony. Incluso cuando él cree que no lo necesitas. O tal vez especialmente.

-Tal vez debería dejarte en paz para que puedas dormir.

-Lo apreciaría. Llámame en una semana, para saber cómo está Tony.

-¿No estás seguro de que el arreglo será permanente?

-Creo que después de adonde tuvo que ir para arreglar esto, le tome un tiempo lidiar con ello. Repórtate conmigo. Yo lo verificaré con él.

-¿Debería ir a visitarlo?

-Puede que valga la pena, pero dale hasta mañana en la tarde. Debería estar despierto para entonces.

-Es mediodía.

-Ok, mañana en la noche entonces. No hemos dormido desde que me llamaste. Buenas noches.

-Nos vemos luego. –Clint dejó salir un respiro cuando Rhodey colgó.

Buscó una silla para sentarse. Tenía problemas para aceptar lo que Rhodey le había dicho.

El problema no era que le costaba trabajo aceptar que Rhodey estaba dispuesto a dejar a Tony a su cuidado.

El problema era que lo estaba haciendo. Porque podía entender por completo a qué se refería Rhodey. Todo lo que había leído en los archivos de Tony decía que solo tenía tres personas cercanas a él. Incluso Stane había declarado a Tony como muerto en Afganistán. De hecho, este había pedido que le dieran fin a la búsqueda. Decía que era innecesario arriesgar al personal militar en la búsqueda de un cadáver.

Aquel dato e n particular no era muy conocido. Tampoco el que cunado a Rhodey le habían dicho que la milicia estaba considerando cancelar la búsqueda este había golpeado en la cara al mensajero que se lo había dicho.

Considerando que Stane había conocido a Tony prácticamente toda su vida, era algo muy frío y cruel. Lo cual explicaba mucho. Porque, si así era como la persona que había conocido a Tony por más tiempo lo trataba, él probablemente no sabía como las personas normales interactuaban.

Rhodey probablemente se había acostumbrado rápidamente a juzgar si las personas se quedarían a corto o a largo plazo. Y de alguna manera Clint había marcado todas las casillas que indicaban que no iba estar ahí solo por un momento y al siguiente no.

Lo cual era verdad a su manera. A menos de que SHIELD le ordenara específicamente a Clint que terminara su amistad con Tony, no se apartaría del exéntrico genio. Y tal vez ni siquiera así. Clint no era conocido exactamente por seguir órdenes que no le agradaban.

Además a Clint le agradaba Tony. Sentía la abrumadora necesidad de proteger al hombre. Clint sabía que los psicólogos decían que era algo con lo que tenía problemas. Tenía la necesidad de proteger a cualquiera que considerara vulnerable o preciado para él. Y Tony encajaba en ambas categorías. Estaba herido, dañado y sufriendo. Era un civil sin entrenamiento en combate y probablemente sufriendo de TEPT.

A pesar de la máscara fuerte que Tony usaba, estaba expuesto, y Clint estaba seguro de que él lo sabía.

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Clint espero a que fuera de noche antes de ir a casa de Tony. Entró al ascensor sin muchas preocupaciones, notando a Happy detrás del escritorio de seguridad.

Entró al elevador y presionó el botón para el piso del penthouse.

Sin embargo, el ascensor no comenzó a ascender, en cambio empezó a bajar.

-Señor Barton – una voz con acento inglés provino de por encima de Clint –El Señor Stark ha pedido su presencia en el sótano.

-¿Quién eres? –Clint se movio de forma de que su espalda estuviera contra la esquina del ascensor para obtener la mayor protección disponible.

-Soy Jarvis, señor Barton –respondió la voz.

Clint notó que el descenso estaba tomando más tiempo del necesario si estuviera siendo llevado al estacionamiento subterráneo. Estaba yendo más profundo.

Clint movió su cuerpo de forma que pudiera alcanzar con facilidad su cuchillo de ser necesario y aun así permanecer protegido en la esquina del elevador. Tenía vista de la entrada pero él no era visible inmediatamente, tomando en cuenta que la mayoría de la gente iba en el centro del ascensor.

Finalmente las puertas se abrieron.

Música a alto volumen llegó a los oídos de Clint. Logró reconocer "Shoot to Thrill" de AC/DC.

-JARVIS –se escuchó la voz de Tony –Creí que dijiste que Clint ya había llegado.

-Está en el ascensor –contestó Jarvis con calma.

-¿Clint? –gritó Tony –Está bien. Entra. Bienvenido a mi laboratorio.

Con cautela Clint se movió hacia el frente. Observó la apariencia de la tecnología de punta en la habitación. Esta era espaciosa y bien iluminada. Podía ver a un par de robots moviéndose en los alrededores, uno usaba un gorro de fiesta y estaba cubierto de serpentinas.

Ciertamente no eran lo que a Clint le venía a la mente cuando pensaba sobre robots. Usualmente pensaba en robots humanoides como los Doombots, Drons o Iron Man.

Sin embargo fue Tony quien atrajo más la atención de Clint. Estaba vestido impecablemente, apoyado contra una de las mesas de trabajo. Su cabello había vuelto a su aspecto pulcro habitual y su barba de candado había sido arreglada. Su piel seguía viéndose demasiado pálida, pero ya no estaba tan blanca. Las bolsas bajo sus ojos se había ido y sus ojos brillaban vivazmente otra vez.

De hecho se veía más como Tony que como… no, más como Stark. Pero con las expresiones faciales de Tony. No había ninguna sonrisa falsa ahí. Solo lo auténtico.

-Te ves mejor. –Clint dio un respiro –Mucho mejor.

-Me siento mejor. –sonrió Tony –Rhodey que tú lo llamaste. Gracias por eso.

-No sabía que más hacer. -Clint se encogió de hombros -¿Qué es este lugar?

-Mi taller –explicó Tony -¿Dónde más esperabas que estuviera?

-No lo sé –confesó Clint -¿No se pregunta la gente porqué la cuenta de electricidad del edificio es tan alta?

- No. –Tony negó con la cabeza, una sonrisa en un su rostro –Hace aproximadamente un par de décadas atrás IS produjo algo llamado Reactor Arc. Se suponía que era para callar a los Hippies. Energía limpia. Pero el costo no era viable e IS no trabajó lo suficiente para hacer que lo fuera. Pero funciona. Puse uno aquí. Le da energía a este lugar. Produce suficiente energía para mantenernos desconectados. Puse algunos páneles solares en el techo para ocultarlo.

-¿Y el ruido?

-Una insonorización muy eficiente. –dijo Tony –No puse la música cuando el elevador se abrió, así que ya lo habrías notado.

No realmente, pensó Clint. Su audición también podría haber interferido por su habilidad para notar la música de Tony. Pero le tomaría la palabra al Genio.

-¿Cómo excavaste este lugar? Seguramente alguien se habría dado cuenta.

-No lo excavé recientemente –Tony sonrió –Compré el edificio cuando estaba en MIT. Derrumbé el viejo. Hice construir este junto con el taller en ese entonces. Completa a mi garaje oculto, así nadie ve mi auto ir y venir. Todo lo que tuve que hacer fue instalar el Reactor Arc.

-¿Por qué no lo sabe más gente?

-Lo escondí. Soy muy bueno hackeando. Escondí los registros donde podía. Mantuve todo en un perfil bajo. Pocas personas saben que este lugar me pertenece, Rhodey, Happy, Steve y ahora tú. Pepper sabe donde está, pero no que me pertenece.

-¿Por qué?

-Necesitaba un escondite. Un lugar donde nadie pudiera encontrarme. Nadie sabe que vivo aquí, aparte de aquellos que absolutamente necesitan saberlo. Ni siquiera los otros habitantes del edificio.

-Seguramente el arquitecto…

-Diseñé este lugar. –Tony agitó la cabeza –Y todos los contratos de los constructores tienen cláusulas de secreto en ellos.

-¿Lo diseñaste? –Clint soltó una exhalación –Pero no eres arquitecto.

-Me presenté a algunas lecciones. –remarcó Tony –leí los libros. Hice el examen. Los pasé, por supuesto. Saber como algo está construido es el primer paso para destruirlo. Técnicamente tengo el título. Sólo que no bajo mi nombre real.

-¿Hackeaste otra vez?

-Mantengo muchas cosas ocultas.

-Yo diría. –Clint observó alrededor del cuarto, esta vez con más atención -¿Eso es un arco?

Señaló a una de las paredes, que parecía tener un arco en su soporte.

-¿Has visto a Ojo de Halcón en las noticias? –preguntó Tony retóricamente –Empecé a preguntarme ¿por qué un arco? Empecé a preguntarme que tanto podía mejorar el diseño. ¿Qué tan difícil es hacer un arco? Me entretuvo un rato. Entré a un par de clubs de arquería para tener una idea de con qué estaba lidiando. ¿Por qué te enfocaste en eso?

-La arquería es un hobby mío. –Clint fue bueno en su desvío -¿Puedo?

-Por supuesto –rió Tony –Demonios, si lo quieres, quédatelo. Ha terminado su trabajo. Me mantuvo ocupado un rato. Me distrajo.

-¿Esos son tus robots? –Clint señaló a los tres maniobrando a su alrededor, incluso mientras tomaba el arco para examinarlo.

-Sí. –Tony sonrió –Dum-E está cubierto en las cosas de fiesta. Butterfingers está tratando de limpiar. Y U está tratando de limpiar a Dum-E. Dum-E deja a U ayudar o Dios me ayude te donaré a una universidad pública. ¡Lo digo en serio esta vez!

Clint no contuvo su risa mientras veía el acto de comedia de los tres robots, Dum-E desesperadamente tratando de mantener su sombrero y serpentinas. Steve tenía razón, estos no eran sólo robots. Estaban vivos y sus naturalezas eran casi humanas.

-Este lugar es increíble –exhaló Clint.

-Lo sé. –Tony sonrió –Es mi Nirvana. Tengo todos los juguetes que necesito. Es mi lugar seguro. Nadie que yo no quiera puede entrar aquí.

-¿Entonces por qué me lo muestras ahora?

-Porque trataste de ayudar, incluso cuando yo no lo quería. Te quedaste a mi lado, incluso cuando estaba en uno de mis realmente malos estados… y necesito tu consejo. Eres el único que puede decirme lo que necesito saber.

-¿Y qué es eso? –Clint dejó el arco, donde había estado jugando con él; moviéndose más cerca de donde Tony estaba recargado.

Con un ligero salto, Clint subió a la mesa de trabajo y se sentó en ella con las piernas cruzadas.

-Eres el mejor amigo de Steve –respondió Tony –Lo conoces mejor que los demás.

-Sí, seguro –Clint asintió -¿Qué hay con eso?

-¿Probablemente te ha dicho hasta donde nuestra relación ha llegado?

-Steve no es del tipo que bese y cuenta. Como deberías saber. Pero he logrado sacarle hasta que escalón están y que tan lejos su relación no ha llegado, en puro sentido físico.

-Eso es mi culpa. –Tony se encogió de hombros –Sabes que estuve en Afganistán. Como prisionero de terroristas.

-Sí.

-Me lastimaron. Me lastimaron mucho.

-Lo imaginaba. Tienes TEPT gracias a ello.

-Ese no es el problema. Tengo control básico sobre lo peor de eso. Son las otras cicatrices lo que son el problema.

-A Steve no le importarán las cicatrices. –le aseguró Clint –Se enamoró de ti. No de tu físico. Sino de tu mente… si tiene sentido.

-De alguna loca manera lo tiene. –murmuró Tony –Pero es totalmente diferente a lo que estoy acostumbrado. Mira, no puedo realmente explicar el problema con mis cicatrices. ¿Podría mostrarte para que puedas decirme lo que crees que Steve va a pensar? No quiero que me lastimen.

-Seguro. –Clint sonrió –Pero te digo de una vez, no importa que tan mal se vea, a Steve no le importará. Y no veré nada debajo de tu cintura. No necesito ver esa parte de ti.

-Está bien. –contestó Tony –El problema no está debajo de la cintura.

Alejándose ligeramente de la mesa, Tony se giró dando la espalda a Clint y se quitó la playera. Después removió el chaleco de tela gruesa que llevaba debajo. Clint frunció el ceño cuando vio eso. No estaba haciendo nada de frío afuera como para usar chaleco, menos aún dentro del laboratorio de Tony.

Sosteniendo con fuerza el chaleco contra su pecho, casi como si fuera la cobija que da seguridad a un niño, Tony se dio la vuelta.

Entonces bajó sus brazos, descubriendo su pecho.

Clint dio una larga y profunda inhalación mientras trataba de comprender lo que se le estaba mostrando. No era para nada lo que había esperado o como algo que hubiera visto antes.

Una tenue, pero brillante, luz azul emanaba del pecho de Tony. Estaba precisamente en el centro de su cuerpo, por la misma altura de su corazón. De tamaño aproximado al puño de Clint. Por alguna razón estaba causando pequeñas luces de advertencia en la cabeza de Clint. Pero no podía relacionar por qué.

A pesar de verse tan extraño y raro, era inquietantemente hermosa.

-¿Qué es eso? –preguntó Clint -¿Para qué es?

-Todos creen que salí del ataque inicial… del inicio del secuestro sin daños. –Tony suspiró –No lo hice. Estuve demasiado cerca de la explosión. Me dijeron que llaman a las personas como yo, los Muertos Andantes.

-¿Por qué? –presionó Clint. Tenía que saber, el simple término estaba haciendo que su corazón se hundiera con miedo y temor. No podía ser tan malo como se oía, ¿o si?

-Porque le toma a una semana a la metralla incrustada en una persona en llegar al corazón. Tuve suerte. Me querían con vida. Implantaron un electromagneto para mantener la metralla a raya.

Lo era.

-¿Pusieron esa cosa dentro de ti? –Clint tenía que saber.

-No. Me conectaron a una batería de auto. Construí el primero de estos para reemplazar la batería. Es un Reactor Arc. Una versión miniaturizada.

-¿Qué son esas cicatrices? –Clint frunció el ceño, forzando a su mente lejos de las otras preguntas que rondaban en su cerebro. –Son más recientes.

-¿Cuáles? –preguntó Tony.

-Las raíces que salen de él. –Clint las señaló.

-Eso era el problema. –murmuró Tony –Usé paladio como centro. La única cosa que tenía disponible en el momento. Y la única cosa que funcionaba. Pero es venenoso. Me estaba manteniendo con vida, pero matándome al mismo tiempo.

-¿Y ahora? –Clint exhaló horrorizado.

-Creé algo nuevo con lo que funciona. –Tony encogió los hombros. –Rhodey me dio una patada en la dirección correcta para hacer algo que funcionara. Un problema de Hardware.

-No de software –Clint parpadeó, el críptico comentario de Rhodey finalmente tenía sentido.

-Exacto.

-¿No puedes solo hacerte cirugía? ¿Deshacerte de la metralla y por consecuente la necesidad de eso en primer lugar?

-Le he enviado escaneos de mi herida a los mejores doctores en el campo –contestó Tony –Todos concuerdan que la única solución a esto sería un completo trasplante de corazón y pulmones. La lista de espera es larga. Muy larga. No tengo el derecho de quitar a alguien en la cima de la lista. No tengo derecho de negarles una vida. Yo al menos tengo una vida. Sí, no es perfecta y no es para nada cómodo tener un recordatorio tan tangible de mi secuestro restregarse en mi cara todos los días. Merezco esto. Esto es el resultado de mi arrogancia. De mi orgullo. De mi estupidez. De mi ingenuidad. Yo me gané esto. Con mi narcicismo. Con mi indulgencia. Esta es mi carga. Este es mi castigo. Pero también es la fuente de mi fuerza. Yo construí esto. Me rescaté. Me salvé a mí mismo. Fui fuerte. No fui débil. No me di por vencido. No me rendí. Me mantuve firme. Me mantuve orgulloso. Los derroté. Gané.

-Sí, lo hiciste. –concordó Clint.

Okay, e iba a insistir que SHIELD reescribiera el perfil psicológico de Tony. El hombre era mucho más fuerte de lo que habían pensado. Y mucho más propenso a la depreciación personal de lo que era sano.

Más fuerte y al igual débil de lo que cualquiera hubiese pensado. Tony era un conjunto andante de contradicciones. ¿Quién diría?

-Tony, no tienes nada de qué preocuparte. –dijo Clint firmemente –A Steve no le desagradaré. Es hermoso. Y después de que le explique porque lo necesitas, Steve va a amarlo. Te mantiene con vida. Eso por sí solo es suficiente para admirarlo y respetarlo. Que sea hermoso por si solo es completamente irrelevante del tema. No tienes nada que temer… ¿Puedo tocarlo?

-Adelante –la voz de Tony estaba tensa, pero claramente estaba tratando de no mostrar su miedo.

Lentamente, casi con reverencia, los dedos de Clint recorrieron la fr[ia superficie del aparato.

-¿Construiste esto en una cueva?

-El primero, sí.

-Dios, eres un genio. –Clint se alejó -¿Y de esto es a lo que tenías miedo? Idiota! A Steve no le importará. Confía en mí.

-Lo hago –Tony pareció sorprenderse a sí mismo con sus palabras –JARVIS, ¿puedes programar una cena para mí y Steve para mañana en la noche?

-Muy bien Señor –la voz inglesa habló -¿Puedo preguntar qué tipo de cocina le gustaría?

-Sorpréndeme –Tony agitó una mano en el aire mientras volvía a ponerse el chaleco.

-¿Quién es ese? –preguntó Clint.

-JARVIS –Tony encogió los hombros.

-Entendí eso –suspiró Clint –Pero ¿dónde está él?

-Just a Rather Intelligent System. (Solo un Sistema Muy Inteligente)* -dijo Tony suavemente –No es humano. Es el sistema de computadora de la casa. Una IA. Se encarga de la seguridad de todo el edificio. Los guardias de seguridad en el frente son la parte visible del sistema. JARVIS es el invisible. Nadie que no viva en este edificio puede ir a otro piso que al que estén invitados. Las puertas de las escaleras están controladas por él. El ascensor está controlado por él. Se encarga de las cámaras de seguridad y de los sistemas de alarma. Si es eléctrico y está en este edificio, JARVIS tiene acceso.

Clint parpadeó en sorpresa y shock. Internamente se preguntó sobre la extensión de las capacidades de JARVIS. Si él (¿eso?) estaba encargado de la seguridad entonces él (¿eso?) era claramente un sistema muy complicado. Clint también llegó a la conclusión de que a menos de que le dijeran lo contrario el continuaría considerando a JARVIS como una entidad masculina. Simplemente para su paz mental.

-¿JARVIS? –Clint miró hacia arriba, en falta de un rostro al cual dirigirse -¿Podrías por favor llamarme Clint?

-¿Sería Señor Clint un compromiso aceptable? –contestó JARVIS –No puedo ser tan informal.

-Aceptaré Señor Clint –asintió Clint.

-Muy bien Señor Clint –dijo JARVIS –Señor, me gustaría señalar, una vez más que aún no ha comido desde que despertó.

-Ya comí! –protestó Tony.

-Un smoothie de Dum-E no cuenta como una comida, Señor. –replicó JARVIS –No tengo deseos de imponer su ser inconsciente en el Señor Clint cuando tenga que pedirle que lo regrese a su Penthouse para dormir en una cama apropiada.

-Tengo un sillón muy cómodo aquí abajo. Para eso es que está allí!

-Por supuesto, Señor. –JARVIS sonó muy sarcástico -¿Por qué alguien desearía dormir en una cama? La sola idea en sí es ridícula.

-Vamos. –Clint envolvió un brazo alrededor de los hombros de Tony –Te prepararé mi mundialmente famoso sándwich de desayuno. Será estupendo, te lo prometo. Luego podemos ver algunas películas. Tienes toda una vida por vivir. Salgamos de aquí un momento. Creo que has pasado demasiado tiempo en lugares como estos recientemente.

Tony cedió y permitió que Clint lo llevara al elevador. Clint dejó el arco de buena gana, sin siquiera pensarlo.

Además, no era del tamaño o tenía la distribución de peso apropiados para él.