Capítulo 13
Tres semanas más tarde Hawkeye estaba una vez más en los ductos sobre la oficina de Fury. Está vez no por invitación sino por su propia curiosidad.
Stark había sido convocado ahí otra vez.
—Fallaste Stark. —ladró Fury casi en el momento en que la puerta se cerró —Máquina de Guerra no es más rápido que Iron Man.
Hawkeye inmediatamente supo de que se trataba la conversación. El día anterior Máquina de Guerra había tenido un combate con Iron Man. El Supervillano había sido difícil de encontrar en el mes pasado. Y en las ocasiones en las que había sido visto siempre se había ido antes de que la Iniciativa llegará a la escena.
Pero el día anterior Iron Man aún seguía ahí.
Hawkeye sospechaba que los había estado esperando. Sin importar si era porque quería pelear con ellos, para probar sus habilidades con Máquina de Guerra, o por algún otro motivo, Hawkeye no estaba seguro. Pero sabía que no habían sido los ganadores del enfrentamiento.
—Ví el video. —dijo Stark con calma —Estuvo en todos los canales. Me diste un estimado de la velocidad de Iron Man significativamente menor a la que mostró el día de ayer. Diseñé a Máquina de Guerra para ir al menos dos veces más rápido que la velocidad estimada tomando en cuenta la suposición de que Iron Man tal vez se estaba conteniendo. Sin embargo tú tomaste mi traje y le agregaste armas. Armas que no necesita
—Mejoramos su equipamiento. —contratacó Fury —Se suponía que fuera un arma no la armadura que diseñaste. Las armas adicionales son necesarias para su propósito.
—Y aún así no anticipate que armas extra significa peso extra. —respondió Stark —El peso extra requiere poder adicional para para mantener el mismo nivel de velocidad. Estoy extremadamente satisfecho de que incluso con tu ridículo cañón mi traje logró mantener una velocidad mayor a la que tú originalmente me habías dado.
—Arregla el problema.
—No puedo. —gruñó Stark —Estaba en la línea entre poder y velocidad para empezar. Si quisiera aumentar el poder necesitaría remover algunas de las armas que ya había incluído o los sistemas de soportes vitales para mantener el peso original. No puedo aumentar el número de impulsores pues estarían en posición extrañas y arruinarían la maniobrabilidad de Rhodey y el control de mantiene durante el vuelo. Tú causaste el problema. No tengo otra forma de arreglarlo más que remover lo que tu agregaste, lo cual causó el problema en primer lugar. Arréglalo tú mismo vive con ello. Buen día Fury.
Stark se dió la vuelta y salió de la habitación. Haciendo, en la opinión de Hawkeye, una salida muy dramática.
Él de hecho podía ver ambos lados del argumento. Había sido muy vergonzoso cuando Iron Man literalmente había volado haciendo círculos al rededor de Máquina de Guerra. El Supervillano no siquiera los había atacado, solo había sido muy, muy molesto.
Aunque Hawkeye había logrado un espectacular disparo con una flecha explosiva. Lo que había causado que Iron Man detuviera sus juegos y abandonara el área.
No habían sido los ganadores. Pero ciértamente no habían salido perdedores en aquel encuentro en particular.
Aunque en este encuentro, Hawkeye diría que Stark había salido vencedor.
—¡Clint! —Tony casi tacleó al arquero al entrar al penthouse de este —¡Steve me lo propuso!
—Finalmente logró hacerlo, ¿Huh? —Clint sonrió —Sabía que lo haría. Vamos, ¿dónde está el anillo? Quiero verlo. Lo ha estado manteniendo en secreto, pero dice que es perfecto.
Sonriendo, Tony acercó una mano a su cuello y jaló una cadena.
—No quería que se dañara en mi mano. —explicó Tony ante la mirada que le dió Clint —Y tendría que estármelo quitando para trabajar.
Colgando de la cadenita de plata colgaba un anillo. Un vago recuerdo de un anillo similar aparecía en la mente de Clint, pero no podía recordar de dónde lo conocía. La piedra esmeralda y las serpientes gemelas con vetas de oro se le hacían muy conocidas.
—Siento que debería de conocerlo, —Clint frunció el ceño —pero no recuerdo de dónde.
—Es el Anillo de Barahir, —aclaró Tony —El Anillo de Aragorn.
—¡Del Señor de los Anillos! —sonrió Clint en realización —Es perfecto. Todo lo que brilla no es oro.
—No todos los que vagan están perdidos. —completó Tony —Perfecto para mí.
Clint pensaba que la siguiente línea era apropiada para Steve:
"El viejo que es fuerte no se debilita."
Aunque no era completamente correcto.
—Ya no estás perdido. —le aseguró Clint —Siempre tendrás un hogar con Steve. Y conmigo.
—Pero sigues buscando el tuyo. —Tiny alzó una ceja.
—Tal vez. —Clint se encogió de hombros.
—Oh, ya lo encontraste. —exhaló Tony —Peo no lo has reclamado. Estás enamorado. Pero no le has dicho que la amas.
—Él no lo sabe. —lo corrigió Clint.
—Entonces dile. —respondió Tony.
—¿Qué tal si arruino lo que ya tenemos? Somos amigos. Compañeros de casa. No quiero arruinar eso. No quiero perderlo por algo que tal vez no pueda aceptar.
—Tenía quince cuando le dije a Rhodey que lo amaba. —dijo Tony —Quince y estaba aterrorizado de que me rechazaría y nunca más lo volvería a ver. Pero ya no podía vivir con la mentira. La mentira de que solo lo veía como un amigo. Me rechazó gentilmente. Seguimos siendo los mejores amigos. Rayos, ¡somos prácticamente hermanos! Si no puede aceptarte por quién eres entonces no te merece. Y nunca lo hizo. Además la puerta de mi casa está abierta para tí si lo necesitas.
—¿Crees que realmente debería arriesgarme?
—Yo digo que vayas a casa, —Tony sonrió con malicia —camines hasta él y lo beses. Un beso apropiado. Es lo que hice con Rhodey. No funcionó completamente para mí, pero sirvió para romper el hielo. Ve. ¡Ve ahora! Podemos hablar más tarde. Embriagarte si es necesario. Celebrar si no. Date la oportunidad. Vive. Nunca sabes cuántos días te quedan. Las lágrimas más amargas que se derraman sobre las tumbas son por las palabras no dichas y las acciones inconclusas.
Era difícil negar el comentario de Tony. La última oración Clint estaba seguro de haberla escuchado antes en algún sitio.
Durante todo el viaje de regreso a casa solo pudo pensar en lo que Tony había dicho. Estaba sopesando los pros y contras de seguir el consejo de Tony.
Sin embargo en el momento en que vió a Phil, todas las razones que tenía en su mente para ignorar el consejo de Tony se fueron volando por la ventana. Simplemente se movió hacia delante, sujetó a Phil y lo besó. Sus manos se movieron para mantener quieto el rostro de Phil. Y vació todo su corazón y todo su ser en ese beso.
Era perfecto y hermoso y todo lo que siempre había querido. Era todo con lo que siempre había soñado. Grabó cada momento en su memoria. Si esto sería todo lo que tendría, no quería olvidar ni un solo segundo.
Entonces se separó.
Por largos momentos nada pasó. Todo estaba en perfecta quietud. Ambos mirándose a los ojos. Clint trataba desesperadamente ver algo, lo que fuera en los ojos de Phil, fuera de la actual neutralidad en ellos.
Clint empezó a sentir como se hacía un hueco en su corazón, el conocimiento de que Phil no sentía lo mismo que él comenzó a corroer sus sueños. Tendría que mudarse. No podría vivir con Phil sabiendo que este no sentía por Clint lo que el arquero sentía por él. La distancia ayudaría a que Clint pudiera volver a encontrar su equilibrio. Internamente esperaba que lo que Tony había dicho sobre tener una cama libre no había sido solo una broma.
Clint bajó sus manos lentamente. No queriendo perder esos últimos momentos de contacto.
