Siguiente capítulo poco antes de mi regreso a clases!
Leí un par de teorías en los comentarios y déjenme decirles que suenan de lo más interesantes. No les diré si una de esas es correcta, eso ya lo averiguarán más tarde.
La boda! La boda! Tendremos una boda!
Gracias a los que se dan el tiempo de leer y comentar! Son lo que me impulsa a seguir!
Capítulo 18
De vuelta en DC, hubo un momento de silencio de ligero asombro.
—¿Cuánto de eso fue fingido? —pregintó Clint —Porque demonios si Tony no se veía tan fuerte como el acero en ese momento.
—Titanio. —contestó Steve —Debió de estarse preparando para eso durnte todo el vuelo.
—A veces, —Phil sonrió ligeramente —el traje hace al hombre. Tengo que irme. Clint, ¿vienes?
Clint se puso de pie. Quería hablar con Phil sobre lo que había pasado y solo podrían hacerlo cuando estuvieran seguros en su propio territorio. Tasha los siguió, pero solo hasta la salida del penthouse. Se iría a su casa sin más preámbulos.
—¡Usaron el maldito submarino en él, Phil! —gruñó Clint al momento en que la puerta de entrada se cerró tras ellos.
—Lo sé. —Phil sonaba culpable y arrepentido.
—Y si ese solo fue su comienzo, —continuó Clint —entonces puedes apostar a que no se la pusieron más fácil después de eso.
—Lo sé. —coincidió Phil —Ciertamente explica porque estaba tan empañado en evitarme cuando lo buscaba por más detalles. Debo haber estado reprimiéndolo como loco.
—Es más fuerte de lo que pensé, —confesó Clint —para pasar por eso.
—Sí. —asintió Phil.
Habían llegado a la sala y se sentaron en silencio por un rato.
—¿Cuál es el resultado final de los archivos de Iron Man?
Había notado que Phil constantemente revisaba su teléfono desde que había despertado. Claramente estaba recibiendo avances del progreso hecho en examinar los archivos.
—Varios casos criminales. Nada tan grande como lo de Stane. —Phil se encogió de hombros —Y Hammer fue revelado como diseñador incompetente de armas, que sabía que varias de sus armas eran defectuosas y prefirió mirar hacia otro lado.
—Sorpresa. —murmuró Clint —¿Y SHIELD no sabía nada de esto? ¿Ningún rumor había llegado a nosotros?
—De acuerdo con el Agente Sitwell, —diji Phil —recibió todos los archivos de nuestros agentes de inteligencia del sector empresarial. Dice que no vió nada que activara alarmas en ellos. Actualmente varios agentes están revisando los archivos para tratar de encontrar lo que no vimos.
—Si no vimos esto, —suspiró Clint —¿qué más no vimos?
No había mucho tiempo para pensar en eso. La boda estaba a solo unos días de distancia. Y antes de que Clint lo supiera, estaba de pie junto a Steve como su padrino, observando el progreso de la boda.
Rhodey había logrado escapar de la milicia una vez más y era el padrino de Tony.
Los testigos eran un pequeño, pero seleccionado grupo. Por parte de Steve estaban Phil, Natasha y esa Agente de SHIELD que vivía al lado y proclamaba ser una enfermera (Clint creía que su nombre era Shana o algo por el estilo).
Por parte de Tony estaban: los miembros restantes de los Comandos Aulladores, aunque faltaba Peggy (aparentemente estaba teniendo un mal día); Pepper había sido denominada la Madre del Novio (aunque ella se había llamado así misma la hermana); Happy también estaba presente; y había alguien a quien Clint no reconocía. Era un hombre negro, pero con porte militar. Se veía un poco abrumado pero ciertamente feliz de estar ahí.
Aunque Clint había supervisado los arreglos de seguridad de la boda, Tony se había negado rotundamente a dejarle hacer controles de seguridad a los invitados. Simplemente diciendo que a quienes invitaba eran personas en quien confiaba y que no lo traicionarían.
Clint amaba la ingenuidad que Tony podía mostrar algunas veces. Incluso después de haber sido lastimado tanto, había en Tony una maravillosa inocencia infantil a veces.
En la recepción, Clint logró sentarse junto a Rhodey mientras miraban a Tony y Steve bailar el tradicional primer baile.
—¿Quién es él? —Clint señaló al extraño.
—No estoy completamente seguro. —Rhodey se encogió de hombros —Tony insistió. Se llama Sam. Tony solo dijo que era una roca y que tenía derecho de estar aquí. No discutí. Estaba demasiado ocupado calmando a Tony de una crisis de cómo Steve iba a volver en sus cinco sentidos en cualquier minuto y a salir corriendo por la puerta.
—Oh. —Clint parpadeó —¿También tuviste una de esas? Steve estaba lamentando el hecho de que Tony podía tener a cualquiera así que ¿Por qué se quedaría con él? No tenía nada que ofrecerle a Tony...
—Me lo imagino. —asintió Rhodey —Juro que cuando mi día llegué no voy a hacer un drama sobre ello.
—¿Qué hay con las rosas? —preguntó Clint —Casi luce como si tú y Tony estuviesen usando los colores de Iron Man.
Rhodey miró hacia abajo al par de rosas roja y amarilla que llevaba en el ojal, antes de que sus ojos se desviaran al ojal del novio que usaba Tony. Era un contraste directo con las rosas roja y blanca que llevaban Steve y Clint en sus ojales.
—Ni siquiera había pensado en eso. —dijo Rhodey —Tony investigó en diccionarios del lenguaje de las flores. O más bien, hizo que JARVIS lo hiciera. Dijo que ese par significa felicidad jovial. Regocijarse en su amor. Por casarse con su amigo y amor. Las había ordenado con el florista desde hace semanas.
—Steve ha de haber hecho lo mismo. —sonrió Clint —Dijo que las rosas roja y blanca juntas significaban unidad. Y que se convertiría en uno en su matrimonio.
—Son unos cursis, ¿Te das cuenta de eso? —remarcó Rhodey
—Lo dice el hombre que tuvo que usar su pañuelo a la mitad de la ceremonia. —bromeó Clint.
—Tengo alergias. —se defendió Rhodey.
—Sí, claro. —sonrió Clint —Alergias.
Clint se movió hacia el extraño, pero fue interceptado por Phil. El Agente se movió dentro del espacio personal de Clint y gentilmente llevó al arquero a la pequeña pista de baile.
—Tony me recuerda. —Phil murmuró bajo en el oído de Clint.
—Oh Dios. —murmuró Clint de vuelta.
—Cree que no sabes nada. —contestó Phil —Que te he engañado. Me ha dado la Charla de que no debo lastimarte.
—Es un buen amigo. —señaló Clint —Equivocado y desinformado. Pero una buen amigo.
Clint terminó el baile y entonces, una vez más, fue hacia el extraño. Está vez logró alcanzarlo.
—Clint Barton. —Clint extendió su mano.
—Sam Wilson. —el hombre la estrechó con firmeza.
Definitivamente un hombre del ejército, concluyó Clint por la firmeza del agarre.
—¿Cómo conseguiste invitación? —preguntó Clint —¿Cuál es tu conexión?
—Supongo que podrías llamarme el terapeuta de Tony. —Sam encogió los hombros.
—¿Tiene un terapeuta de verdad? —parpadeó Clint —Creí que era una broma.
—El TEPT no es una broma. —contestó Sam.
—Oh, ya lo sé. —Clint negó con la cabeza —Solo que no creí que buscaría ayuda humana. Pensé que trataría de llevarlo todo por su cuenta.
—Todos necesitan ayuda. —sonrió Sam —Aunque admitiré, no estaba progresando rápidamente hasta que conoció a Steve.
—¿Dijiste que podía llamarte el terapeuta de Tony? —Clint frunció el ceño —¿Cómo te llamarías tú?
—Soy un consejero. —rió Sam —Para veteranos con TEPT. Soy un trabajador social, realmente. Ex-Fuerza Aérea, pero un trabajador social. No estoy entrenado en psicología.
—¿Cómo conseguiste el trabajo entonces? —Clint estaba confundido.
—Trabajo en un centro en DC. —explicó Sam —Dirijo sesiones grupales ahí. Un día, solo apareció. Se sentó en el fondo. Contra la pared. No sé unió. Capucha, gorra y lentes oscuros puestos. Solo se sentó ahí. Observando. Muchos veteranos hacen eso al principio. Todavía muy en el borde como para participar. He aprendido cómo lidiar con ello. No los obligo a que interactúen. Pero no los excluyo. Les doy la oportunidad de unírsenos. Después de unas cuantas reuniones sentándose al fondo, usualmente se sienten lo suficientemente seguros como para unirse. Él no. Se apareció, cada semana, y solo se sentó ahí.
—Algunos de los otros consejeros estaban preocupados de que fuese un reportero. Pero he tenido un par antes y generalmente se mezclan y tratan de persuadir a las personas para que hablen con ellos para así sacar sus historias. Él solo se sentó ahí.
—Bueno, solo esperé. Unos cuantos veteranos fueron con él al terminar, cuando teníamos café, y trataron de hablar con él. Era lo usual, nombre, rango, compañía. Lo único que nos dió fue Tony. Empezamos a referirnos a él como Tony Joe a falta de una forma diferente de llamarlo. Era generalmente conocido por ser un poco extraño. Pero estaba bien. Tenía este hábito de arreglar las cosas. Si estaba roto, lo arreglaba. La calefacción. Las luces. El televisor. La computadora. Todo y cualquier cosa, realmente. Incluso arregló una pierna prostética una vez. Entonces apareció la siguiente semana con una completamente nueva. Mejor UE cualquier cosa que hubiésemos visto y simplemente la regaló.
—Eventualmente la curiosidad me ganó. Lo acorralé. Le pregunté por qué no participaba. ¿Qué podía hacer para ayudarlo? Me dijo que no pertenecían ahí. Que no tenía derecho de estar ahí.
—Recibo mucho eso. Culpa del Sobreviviente. Muchos veteranos la tienen. Le dije eso. Y él me dijo que no era un veterano. Me sorprendí, pero podía ver qué necesitaba ayuda. Que tenía TEPT. Así que le dije que no me importaba. Él necesitaba ayuda y yo se la daría.
—Me tomó horas, pero logré sacarle información a través del café. Conseguí suficiente, de esa primera plática, para descubrir que era un contratista civil. Que había sido capturado y torturado. Y que nadie lo había rescatado. Él había peleado por su libertad.
—Después de eso, siguió viniendo. Pero pasaba una hora o dos después de cada sesión de grupo solo hablando con él. Tratando de ayudar. No podía dejarlo así. Él estaba sufriendo tanto y parecía no tener a alguien que supiera cómo ayudarlo. Tenía que hacer algo. El TEPT mata a veintidós veteranos por día. Y él no tenía ningún entrenamiento de cómo lidiar con lo que había visto. Tenía muy poco apoyo por lo que había visto. No quería su muerte en mi conciencia.
—No hubiera sido tu culpa. —lo regañó suavemente Clint.
—Dile eso a mí corazón. —contestó Sam —Él había empezado a importarme. Incluso antes de que realmente empezara a hablar con él. Es como un hermano menor para mí.
—Y para mí. —sonrió Clint —Aunque si le preguntas a él...
—¿Tú eres el hermano menor? —sonrió Sam —Él me lo dijo. Habla mucho de ti y de Steve de hecho. Podía ver que había algo diferente, incluso antes de que me contará sobre ustedes. Realmente lo están ayudando. No está curado. Tal vez nunca esté curado. Pero está muchísimo mejor que como estaba antes. No tengo tanto miedo de que vaya a desaparecer un día.
—¿Por qué te eligió? —Clint frunció el entrecejo —Sin ofender, peo en tus propias palabras no eres un experto. Y podría pagar por lo mejor.
—Él dijo que era porque no quería fármacos. —Sam encogió los hombros —Peo creo que es porque sólo quería a alguien que escuchará. Alguien que entendiera. Y muchos terapeutas no lo hacen. No han estado ahí. No saben cómo es. Tópicos vacíos pueden hacer tanto daño como solo ignorar el problema.
—¿Cuánto tomó para que descubrieras que era Tony Stark? —preguntó Clint.
—Meses. —rió Sam —No hice la conexión. Sabía que lucía conocido. Peo no podía ubicarlo. Digo, ¿quién espera ver a Tony Stark en jeans manchados y una sudadera raída?
—No muchos que no lo conozcan. —concedió Clint.
—Fue hasta después de que apareciste. —recordó Sam —Estaba impactado. Pero para entonces no importaba realmente para mí. En el centro siguen llamándolo Tony Joe. Estos días pasamos la mayor parte de nuestro tiempo sentados, bebiendo café y solo platicando.
—¿Aunque Rúa también tenías TEPT? —presionó Clint.
—Un primo cercano. —dijo Sam —Tenía Culpa del Sobreviviente. Mi mejor amigo y compañero de alas fue derribado. Pude haber sido yo. No pude servir después de eso. Mira, no puedo decirte exactamente lo que discutimos. Eso es privado. Pero,le importan. Y sabe que él les importa. Y eso es lo más importante de todo. Le dan una razón para seguir. Tenía razones antes. Pero cada razón es una razón para que él luche cada día. Tú y Steve y Rhodey y Pepper y Happy. Son la razón de que se levanta cada mañana. Son la razón por la que sigue vivo. Son la razón de que tenga una vida. En lugar de solo una existencia.
Sam terminó la conversación alejándose, aparentemente para hablar con Pepper. Pero Clint estaba congelado repitiendolas palabras en su cabeza.
No podía dejar que Tony supiera sobre SHIELD (más de lo que ya sabía) o de la Iniciativa. El sentimiento de traición probablemente destruiría completamente al genio.
