Estoy vivaaaaaa! (se levanta cual zombie de su tumba)

Ughhhh! La universidad es horrible! El trabajo es horrible! La vida adulta es horrible!

Me disculpo por la tardanza, pero como pueden ver por mis quejas justo arriba no había tenido tiempo de terminar este capítulo. Y aunque por lo general traduzco mientras voy en el transporte porque es el único momento libre que tengo, este capítulo tenía demasiadas escenas de la película y no podía recordarlas todas sin mencionar que está superlargo \(ToT)/

Gracias por tenerme infinita paciencia, ya estoy de vacaciones por lo que actualizaré más seguido.

Escenas de Averngers 1 terminadas.

Gracias a los kudos y a los que se dieron el tiempo de comentar. Los amo

Sin más a leer. 3

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Capítulo 22

Se dirigieron al puente juntos. Sus máscaras puestas firmemente en su lugar, porque había el riesgo de que Tony estuviera el puente.

Y ahí estaba; Clint sintió como toda la tensión y preocupación que había estado sintiendo por la seguridad de Tony desaparecían. Sin embargo no mostró nada exteriormente.

Tony rondaba la mesa, recogiendo con cuidado unas tarjetas regadas. Unas cuantas estaban en la mano del Capitán América, pero se las entregó sin protestas a Tony cuando extendió su mano. Tony las llevó a hacia su pecho y las sostuvo como si fueran una fuente de consuelo para él. Estaba claramente alterado y tenía algunos cortes y moretones. Pero fuera de eso estaba ileso, a pesar de todo lo que había pasado.

—Será hoy. —dijo la Viuda Negra —Hawkeye no sabe dónde.

Tony se alejó ligeramente de ella... no, no era de ella exactamente, notó Hawkeye. Era su voz casi sin tono.

—Así qué, —gruñó el Director —recapitulando... Hulk está perdido. Loki está libre para hacer lo que sea que quiera. Y lo hará hoy. La única cosa que puedes decirme, Stark, es que necesita de mucha electricidad para hacer lo que sea que vaya a hacer con el Tesseracto. Mi Hellicarrier está básicamente inmóvil sobre el agua. ¡Y en algún punto Iron Man decidió reaparecer! ¿Qué diablos quiere? ¿Está con Loki?

—No lo creo. —contestó el Capitán América —Ayudó a reparar el motor. Él es la razón de que no estemos en el agua en este momento. Y lo hizo poniendo su vida en riesgo.

—Bueno, al menos eso es un problema para más tarde. —dijo el Director —Pero aún tenemos a Loki. Podría estar en cualquier parte del mundo. Muy probablemente en una central de energía.

—No. —Tony guardó las cartas en su bolsillo —Lo entendiste mal.

—Oh, ¿En serio Stark? —el Director se giró hacia él —¿Qué es lo que te hace un experto en violencia y enemigos? ¿A este nivel? ¡Nunca has tenido que lidiar con algo peor que un montón de terroristas en una cueva! Loki es un peligro. Y si no puedes ver eso eres un idiota.

—Eso no era lo que estaba diciendo. —sonrió Tony de lado —Él no irá a una central eléctrica. Son muy aisladas para él. Y no, no soy un experto en violencia. Pero soy un experto en aislamiento. Soy un experto en llamar la atención. Y soy un experto hombre de negocios.

—¿Y eso que tiene que ver con esto? —lo confrontó Hill.

—Porque mientras ustedes han estado llevando esto tratando de averiguar el siguiente movimiento de Loki y su gran plan. —Tony la miró a los ojos —Yo he estado pensando sobre el hombre. O más bien Asgardiano. Él es un hombre de negocios.

—No. —el Capitán América frunció el ceño —No lo es. Es una amenaza.

—Un hombre de negocios, —repitió Tony —y la parte más importante de ser un hombre de negocios hombre de espectáculos. Y esto Damas y Caballeros... ¡es su Noche de Estreno! Y no quieres hacer un show en medio de la nada. Donde nadie pueda verlo. Lo haces donde todos puedan verlo. Para la mayor audiencia que puedas conseguir.

—Una ciudad entonces. —el Director reconoció la corrección —Querrá una fuente de poder que no pueda ser apagada. Suplió con generadores. Un hospital o una prisión.

—No, no, no. —Tony negó con la cabeza —Eso es lo que necesita. ¡Noche de estreno! Esto no es sobre lo que necesita. ¡Es sobre lo que quiere! Quiere flores. Quiere desfiles. Quiere un monumento construido hasta el cielo. Quiere su nombre en luces... ese hijo de... Estará en Torre Stark.

—¿Estás seguro? —preguntó el Capitán América en shock y horror.

—Soy el único que trabaja con energía limpia en estos momentos. —dijo Tony —El mío es el único edificio que puede darle lo que quiere y lo que necesita en el mismo lugar. Él estará ahí... ¡mi esposo estará ahí!

—Nos encargaremos de eso. —dijo el Capitán América mientras se ponía de pie.

Hawkeye mantuvo su rostro cuidadosamente neutral. Pero sabía que detrás de su máscara sus ojos brillaban ligeramente divertidos. Tony estaba preocupado por su esposo. Pero su esposo estaba en la misma habitación con él.

—Tomen sus armas. —el Capitán se dirigió a la Viuda Negra y a él —Nos vamos.

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Fue casi gracioso cuando uno de los pilotos más jóvenes intentó negarles al equipo el acceso a un avión.

Pero no pasó mucho tiempo para que abordarán y empezarán a volar hacia su destino.

—Espero que Tony tenga razón sobre esto. —murmuró el Capitán América.

—La tiene. —dijo Hawkeye firmemente —Cap... yo... le dije a Loki sobre Tony. Sobre lo que él es para ti. Estaba fascinado con Tony.

—No fue tu culpa. —contestó suavemente el Capitán América —Te conozco. Nunca harías algo que pudiera poner a Tony en riesgo. Te confío con su vida.

—Tal vez no deberías. —murmuró Hawkeye —Debí haber sido mejor. Debí haber sido más fuerte.

—Debí haber sido más rápido. —contestó el Capitán América —Debí haber dio más fuerte. Debí de haber estado mejor preparado. Debí de haberlo derrotado antes. Si lo hubiera hecho, Bucky seguiría vivo.

—Eso no fue tu culpa. —proclamó Hawkeye —Hiciste todo lo que pusiste.

—Y sé que tú hiciste lo mismo. —sonrió el Capitán América confiadamente —Porque no podías hacer nada más. Luchabas contra algo que no sabías como pelear. Al menos tienes una oportunidad de arreglar todo. Lo que yo haría para ser capaz de traer a Bucky de vuelta... bueno, si los deseos fueran caballos.

—Lo sé. —confirmó Hawkeye.

Su corazón definitivamente se sentía más ligero ahora. El Capitán no había logrado disipar todas sus dudas y miedos y culpas. Pero ciertamente había hecho las cosas más fáciles. Al menos Hawkeye podía prevenir que pasará lo que sea que fuera a pasar. Podía arreglar el problema que había ayudado a crear.

—¿Dijiste que Iron Man arregló el Hellicarrier? —Hawkeye cambió el tema.

—Sí. —confirmó el Capitán América —Fue la cosa más extra... bueno, iba a decir la cosa más extraña, peo después de esta semana... de repente apareció de la nada. Ni siquiera sé cómo sabía que estábamos en problemas. Pero se apareció y me dijo como arreglarlo, mientras él encendía la turbina... desde adentro. Empujó las hélices.

—Eso pudo haberlo matado. —señaló la Viuda Negra.

—Jalé una palanca roja, —el Capitán América se encogió de hombros —detuvo las hélices lo suficiente para que pudiese salir. Pero ni siquiera lo pensó dos veces.

—Claramente sabe sobre motores. —señaló la Viuda Negra —Esos diseños no son muy conocidos. Aunque me han dicho que un científico o ingeniero competente puede descubrir cómo funcionan.

—Ese no es nuestro problema ahora. —les recordó el Capitán América —No estamos tratando de averiguar la identidad de Iron Man ahora. Dejemos eso para más tarde. Justo ahora, Loki es nuestra prioridad.

/

Cuando llegaron a Nueva York fue fácil de ver que habían llegado muy tarde para detener lo que ya había empezado. Un enorme portal se había abierto en el cielo y lo que parecían ser alienas salían de él.

Pero solo porque habían sido incapaces de impedirlo no significaba que no podían revertirlo. Pelearían y vencerían a los aliens. Haciéndolos volver por donde habían venido.

La pelea ya había comenzado. Pero no eran solo civiles aterrorizados con lo que fuera que tuvieran a la mano. No eran solo oficiales de policía haciendo lo mejor que podían contra algo con lo que nunca habían entrenado o esperado.

Arriba en la Torre Stark, Thor podía verse luchando contra Loki, ambos definitivamente dándolo todo en ello.

Sin embargo parecía que Iron Man no estaba satisfecho con una sola buena acción del día. Era claramente visible peleando contra los aliens con todo lo que tenía.

Hawkeye simplemente parpadeó en ligera sorpresa y abrió un canal para Iron Man, esperando que el villano se inclinada a hablar con ellos y a trabajar juntos contra un enemigo mayor.

—Iron Man, —la Viuda Negra fue quien habló por ellos —estamos a tu derecha. Dirección noreste.

-¿Qué, -la voz de Iron Man sonaba, incluso con la distorsión mecánica, tensa. –antes pasaron por hamburguesas? Vayan a Park. Los llevaré para allá.

Estaba claro solo con eso que Iron Man no solo estaba dispuesto a pelear junto a ellos; el realmente contaba con ello. Parecía que el supervillano sabía que no podía ganar el solo. Así que estaba preparado para olvidar los rencores pasados. Al menos temporalmente.

Trabajando como el buen equipo que eran, Hawkeye y la Viuda Negra maniobraron el avión a través de los edificios de Nueva York derribando cuantos enemigos podían.

Hawkeye hizo el intento de dispararle a Loki en el balcón de la torre Stark. Pero estaba condenado a fallar puesto que Loki golpeó primero. El disparo causó que uno de los motores del quinjet se prendiera en llamas. Con un motor fuera de línea el choque era inevitable. Sin embargo ambos lograron aterrizar de forma medio segura.

Salieron y se pararon en medio del caos, justo a tiempo para ver, al parecer de Hawkeye, lo que parecía un monstruo marino de la antigua Grecia con armadura salir del portal con un rugido de furia animal.

Y a pesar del miedo que se instaló en el corazón de Hawkeye, deseo que ese fuera el único problema que tuvieran en ese momento. Porque por malo que fuera, sabía que con suficiente tiempo podían encontrar una solución para lidiar con eso.

Pero los otros aliens más pequeños aún seguían presentes. Y más seguían desmontando del monstruo por encima de sus cabezas. Se colgaban de los edificios y le disparaban a los civiles.

-Iron Man, -el Capitán América tomo provecho de que todavía estaba escuchando -¿estás viendo esto?

-Lo veo. –Iron Man respondió rápidamente, pero casi de forma neutral. –Aunque me cuesta trabajo creerlo. ¿Todavía no hay señales de Banner?

-¿Banner? –el Capitán América parpadeó sorprendido.

Hawkeye tampoco podía ocultar su sorpresa por completo. Iron Man sabía que Banner había estado con ellos. Sabía que Banner ya no estaba con ellos. Y de alguna forma creía que Banner se aparecería para ayudar.

-Si lo vez dímelo. –Indicó Iron Man, sin interrumpir su pelea ni un momento.

Hawkeye miró con asombro y temor como Iron Man centraba su atención en el leviatán sobre ellos. Como siempre el villano se movía con una gracia y belleza que parecían sobrenaturales.

Aparte de la Viuda Negra, Iron Man era la única persona que Hawkeye conocía que podía hacer que una pelea se viera como una danza.

Pero no tenía tiempo de mirar y asombrarse ante la demostración de destreza de Iron Man. Tenía una guerra que pelear.

Y una guerra era. Caos y sangre y violencia y gritos.

Los tres hicieron lo que podían. Pelearon y protegieron y escudaron. Pero siempre estaba el enemigo. Siempre había más enemigos.

Hawkeye ignoró esa parte de él que gritaba que era imposible. La encerró lejos en un pequeño rincón de su mente. Si creía que no había esperanza entonces si no la habría. Si creía incluso por un segundo que perderían, entonces perderían. Si se distraía por un momento entonces moriría.

No había tiempo para pensarlo dos veces. No había tiempo para dudas.

Los tambores de la guerra resonaban en su alma mientras peleaba.

El bromear con el Capitán y la Viuda Negra fue automático. Calmaba su alma y renovaba su propósito.

Se separaron, pero volvieron a reunirse cuando Thor electrocutó a todos los aliens en las inmediaciones. Aterrizó cerca de ellos, claramente señalando que se contaba a sí mismo como uno de ellos en esa pelea.

-¿Qué está pasando allá? –preguntó el Capitán.

-El poder que rodea el cubo es impenetrable –dijo Thor firmemente.

-Thor tiene razón, -intervino Iron Man, claramente escuchándolos de algún modo -hay que acabar con estas cosas.

-¿Tienen alguna idea? –preguntó la Viuda Negra.

Ella, al igual que Hawkeye, necesitaba una dirección. Siempre habían seguido al Capitán en situaciones con similitudes menores a esta en el pasado. Era solo natural que lo siguieran ahora. Incluso con los miembros adicionales en sus filas.

-Luchar en equipo. –dijo con firmeza el Capitán.

-Tengo un asunto pendiente con Loki. –señaló Thor.

-¿Si? –preguntó Hawkeye alzando una ceja tras su máscara –No eres el único.

-Olvídenlo. –el Capitán América los obligó a parar su creciente pelea –Necesitamos enfocar la atención de Loki en nosotros. Sin él estas cosas se dispersarían. Iron Man está arriba, pero tenemos que ayudar…

El ligero sonido de un motor se oyó detrás de ellos. No debería de haber captado su tención, pero lo hizo. Casi como uno selo se dieron la vuelta para darle cara al hombre que bajaba de la pequeña y vieja motocicleta.

Era Banner. Vestido en lo que parecían ser las ropas de un trabajador.

-Vaya, -Banner encogió los hombros mientras miraba alrededor –la situación se ve terrible.

-Sí, he visto peores. –dijo la Viuda Negra con ligero desdén.

-Lo siento. –la disculpa de Banner fu firme pero simple.

-No, –la voz de la Viuda negra se suavizó ligeramente, Hawkeye sabía que la mayoría de la gente no lo habría notado –es justo lo que ahora necesitamos.

-Iron Man, -se dirigió el Capitán América al villano –volvió.

-¿Banner? –preguntó Iron Man por confirmación.

-Tenías razón. –confirmó el Capitán América.

-Pues que se prepare. –indicó Iron Man –La fiesta va para allá.

Iron Man dirigió el monstruo directo hacia ellos. Hawkeye vagamente escuchó a la Viuda Negra murmurar algo, pero estaba muy ocupado observando a la criatura que de alguna forma tenían que matar.

-Doctor Banner, -se dirigió el Capitán al científico, que ya estaba caminando hacia el leviatán que iba hacia ellos -sería muy bueno que ahora empiece a enojarse.

-Ese es mi secreto, Capitán. –Banner les sonrió –Siempre estoy enojado.

Y solo así se dio la vuelta, su piel tensándose mientras cambiaba de color y doblaba su tamaño, sus músculos creciendo y convirtiéndolo en una gran masa verde de ira.

En momentos el monstruo estaba muerto a manos de Hulk y Iron Man, quien de alguna forma, a pesar de obviamente grandes diferencias, trabajaban como un buen equipo.

Hawkeye se cubrió tras un auto cercano para protegerse de los escombros que caían.

Con su monstruo muerto los aliens empezaron a gritar enfurecidos. El grupo de héroes se encontró a si mismo formando un circulo. Todos ellos preparando sus armas para la siguiente fase de la batalla. Iron Man aterrizando en el espacio dejado para él. Hulk rugiendo de vuelta a los gritos de furia.

Y debajo de los chillidos de los aliens, Hawkeye podía escuchar los gritos de júbilo y celebración de los civiles.

La Viuda Negra fue la primera en verlo. Del portal salieron tres leviatanes más. Suavemente llamó su atención hacia ellos. No entró en pánico. Pero Hawkeye podía sentir su miedo. Había tomado a Hulk y Iron Man trabajar juntos para derrotar a una de esas cosas. Tres podían estar fuera de sus capacidades. Y era posible que más emergieran, dado que solo habían enviado una primero, pero ahora estaban utilizando tres.

-Ordena Capitán. –Hawkeye quería órdenes.

Pero antes que eso, quería órdenes de alguien en quien pudiera confiar. Alguien que sabía que tomaría las decisiones adecuadas.

-Ok, escúchenme. –el Capitán se adaptó rápidamente –Hasta cerrar ese portal, la prioridad es que no escapen. Hawkeye en el techo, mantente alerta. Busca patrones y ataques sueltos. Iron Man, defiende el perímetro. Si algo se aleja más de tres cuadras, o lo haces volver o lo hacer cenizas.

-¿Puedes subirme? –preguntó Hawkeye a Iron Man.

Era mucha confianza la que le estaba dando al supervillano retirado(?), pero por alguna razón Hawkeye sentía que no la perdería. Había algo alarmantemente familiar en la forma de hablar de Iron Man. Aunque no era realmente tan diferente a como cuando se había burlado, bromeado y mofado de ellos durante sus enfrentamientos anteriores.

-Claro. –accedió Iron Man –Sujétate bien Légolas.

El vuelo fue corto. Pero controlado. El agarre en su traje fue firme y seguro. No tuvo miedo de caer ya fuera por accidente o a propósito.

En su viaje a su posición de vigilante escuchó al Cap darle órdenes al resto del equipo. Le divirtió ligeramente la indicación dada a Hulk y el entusiasmo con el que el tipo grande cumplió esas órdenes, pero rápidamente dejó eso de lado.

Tenía un trabajo que hacer. Y un equipo que proteger.

-Iron Man, hay varias naves persiguiéndote. –informó.

-Trato de que no molesten en tierra. –señaló Iron Man.

Aunque Hawkeye no podía decir mucho por el tono mecánico de la voz que provino del auricular, podía conseguir mucha información por el ritmo de las palabras. Iron Man estaba teniendo problemas derribándolos. Comprensible en realidad, eventualmente se quedaría sin armas en su traje. Sin duda estaba guardándolas para las amenazas más grandes.

-Bueno, -sugirió Hawkeye –Noté que no pueden dar vuelta. Busca una esquina estrecha.

-Roger a eso. –respondió Iron Man.

Una vez más no era el tono lo que proveía información. Sin embargo esta vez era la forma de hablar. Iron Man había tenido exposición a términos militares. Pero no había estado en la milicia. Lo había usado mal. La frase estaba mal estructurada. Así que o había visto muchas (pero tampoco no las suficientes) películas del ejército, o conocía a alguien dentro del ejército. Y justo ahora no era el momento de tratar de averiguar la identidad de Iron Man. Eso podía esperar para más tarde. O tal vez para jamás.

Y Hawkeye se inclinaba por el jamás. Si hubiera sido por Iron Man, no estaba seguro de que hubieran durado tanto. Ciertamente hubiera habido más casualidades entre civiles.

Trabajando juntos derribaron a los perseguidores de Iron Man. Hawkeye tuvo que suprimir un escalofrío ante que tan natural parecía ser trabajar con Iron Man.

-Gran consejo. –felicitó Iron Man una vez los aliens estuvieron muertos. –¿Qué más tienes?

-Thor está peleando con un escuadrón en la sexta. –suplió Hawkeye.

-Y no me invitó. –Iron Man dio la impresión de estar molesto acerca de ello. Y entonces aceleró dirigiéndose hacia Thor.

Hawkeye continuó observando por sobre la batalla. Estaba sorprendido con que tan protector estaba siendo Hulk. A menudo interponiéndose entre civiles y un alien. Sin importar si significaba dejar una pelea atrás. Para algo que se creía era un monstruo, Hulk era increíblemente humano.

Medio escuchó, medio ignoró la conversación entre la Viuda Negra y el Capitán América acerca de como terminar la batalla. No se dirigían directamente a él. Y aún tenía un trabajo que hacer.

Sin embargo notó cuando Iron Man fue en defensa de la Viuda Negra sin necesidad de pedírselo. Y entonces se apresuró a llegar al Capitán América. Antes de reemprender el vuelo para ayudar al mismo Hawkeye. Era como si estuviera en todos lados en el campo de batalla al mismo tiempo.

Pero más bien, era como si todos estuvieran en todas partes. Y la cantidad de trabajo en equipo, incluso entre aquellos que jamás habían trabajado juntos antes y normalmente no habrían tenido inclinación por pelear juntos, era increíble.

Hawkeye se mantuvo dando indicaciones. Avisando al Capitán de los lugares que necesitaban ayuda. De los civiles atrapados.

Sabía que el Capitán había tenido que volver a recuperar su máscara y a ponérsela al menos una vez. Incluso si la batalla se veía desesperanzadora, tenían que asumir que iban aganar. Y por lo tanto sus identidades necesitaban permanecer secretas. Después de todo, tenían que mantener a Tony ignorante y a salvo de todo esto más tarde.

Cuando la Viuda Negra pidió ayuda, Clint parpadeó ante lo que vio.

-Nat, -suspiró -¿dime qué haces?

-Uh… -ella realmente no tenía una respuesta para él -¿Quieres ayudarme?

Hizo su selección de flecha. Sabía exactamente que tenía que hacer.

-Lo tengo. –sonrió Clint. Esa flecha era por todo lo que Loki le había hecho a hacer. Por todo lo que le había hecho sentir.

Apuntó. Cuidadosamente escogió como objetivo el ojo de Loki.

Ni siquiera estuvo sorprendido cuando el Asgardiano atrapó la flecha. La expresión ufana en el rostro de Loki debería de haberlo hecho enfurecer, pero Clint sabía lo que venía después.

La explosión fue hermosa. Incluso si Loki sobrevivió a ella y fue lanzado de vuelta hacia la Torre Stark.

Hawkeye, de nuevo, medio escuchó y medio ignoró lo que la Viuda Negra estaba diciendo. No se estaba dirigiendo a él. No necesitaba saberlo.

Vio con ligero asombro y horror como Iron Man voló dentro de uno de los leviatanes. Antes de salir disparado por detrás de este. Claramente estaba dañado de alguna forma, y casi inmediatamente comenzó a recibir golpes de otros aliens más pequeños.

Pero Hawkeye tenía sus propios problemas. Los aliens más pequeños habían logrado alcanzar su posición e invadirla. Y mientras que podía pelear por un periodo corto de tiempo, también se le habían acabado las flechas.

Logró recuperar una flecha y usarla como una línea para escapar a un sitio seguro. Sin embargo la batalla le estaba pasando factura y estrellarse contra una ventana no era lo más recomendable en los buenos tiempos. Se quedó recostado en el suelo rodeado por trozas de vidrio roto por un momento.

Y luego escucho la música más dulce para sus oídos. La Viuda Negra dijo que podía cerrar el portal. Podían detener la invasión. Podían parar que los enemigos siguieran aumentando.

-¡Hazlo! –ordenó el Capitán.

-¡No, espera! –contestó Iron Man.

-¡Iron Man! –protestó el Capitán América -¡Estas cosas aún vienen!

-Se está acercando un misil, -la voz de Iron Man fue extrañamente plana, incluso para una voz mecánica -explotará en menos de un minuto. Y sé justo donde lo pondré.

Hawkeye inmediatamente supo a qué se refería. E inmediatamente vio el problema con eso también.

-Iron Man, -la voz del Capitán América fue suave y llena de asombro -¿sabes que es una misión sin retorno?

No hubo respuesta. No necesitaba haberla. Hawkeye sabía que Iron Man lo sabía. Y él sabía que el Capitán América sabía.

Para salvar a la ciudad, Iron Man iba a sacrificarse a sí mismo. Un supervillano moriría por la ciudad.

Iron Man desapareció de la vista, Hawkeye se encontró a si mismo susurrando:

"A veces los chicos malos son los únicos chicos buenos que consigues"

Pero eso no los hacía menos buenos.

Se quedó de pie como un silencioso centinela observando el portal. Observó mientras se quedó abierto por más de lo debió de haberlo estado… pero aun así menos de lo necesitado.

Observó mientras comenzaba a cerrarse. Observó como en el último momento una pequeña figura caía por el portal. Regresando al planeta al que pertenecía.

Y al verlo una pequeña parte de Hawkeye se destensó. Una pequeña parte de él se relajó.

Pero mientras observaba vio como Iron Man no estaba moviéndose. Estaba cayendo, sí. Pero no estaba haciendo intentos de frenar su caída.

¿Estaba muerto? ¿Estaba con vida? ¿Estaba herido?

Si nadie lo atrapaba moriría. Pero Hawkeye no podía hacer nada. No tenía flechas. No podía volar. No podía salvar a Iron Man.

Todo lo que podía hacer era observar.

Y nunca había odiado más su vista que en esos momentos. Porque estaba observando la muerte de un buen hombre. Un buen hombre que había sido forzado a cometer malas acciones.

Pensó para sí mismo que no había peor sentimiento que ese.

Y de repente, al parecer de la nada, apareció Hulk y atrapó a Iron Man. Llevándolo lejos del resto del equipo.

Hawkeye bajó de su percha. Se apresuró a alcanzar al Capitán América y a Thor, quienes miraban en ligero shock hacia donde se había dirigido Hulk.

El rugido de Hulk los alcanzó, de donde fuera que se había llevado a Iron Man.

-¿Qué pasó? –la voz de Iron Man les llegó por los auriculares.

-Ganamos. –respondió el Capitán América después de un momento de una pausa. Un momento de alivio.

Hawkeye tropezó con sus propios pies, pero se recuperó rápidamente. El alivio puro que lo invadió fue inmenso. No causó la muerte de Iron Man. El guerrero armado aún vivía.

-Hurra. Yei. Buen trabajo señores. No hay que venir mañana. Tomémonos el día.

Clint no se molestó en esconder su sonrisa. Podía ver a Steve sonriendo también. Iron Man sonaba tan humano en ese momento. Tan maravillosamente, espectacularmente humano y vivo.

-Aún no finaliza esto. –señaló Thor.

Y no, aún no. Pero Hawkeye no creía que tomaría mucho tiempo el acabar con ello. Si Loki hubiera sido capaz hubiera hecho algo para detener a la Viuda Negra. Por lo tanto estaba incapacitado de cierta manera.

Llegaron justo a tiempo para ver a Loki levantándose del suelo y volteando a verlos.

-Tal vez no tan perdido. –concedió Loki.

-No. –Iron Man fue el único que habló. –Más perdido de lo que podrías imaginarte.

-Podrías llegar a agradarme, Iron Man. –señaló Loki.

-Cuernitos, -Iron Man se inclinó ligeramente hacia delante –soy egoísta, impaciente y algo inseguro. Cometo errores, estoy fuera de control y a veces difícil de manejar. Pero si no puedes manejarme en mi peor momento, entonces seguro que no me mereces el mejor. Y tú no pudiste manejarme mi peor, ni siquiera en tus sueños más salvajes. Ten una buena vida. El resto de ustedes… espero nunca tener que volver a verlos otra vez. Tengo un retiro que disfrutar.

Iron Man se dio la vuelta y se alejó volando. Hawkeye ni siquiera se molestó en observar. Estaba teniendo muchos problemas en contenerse. Había logrado recuperar una flecha mientras se dirigían a la torre. Y justo ahora estaba recordándose a sí mismo todas las razones de por qué no podía simplemente dispararle a Loki en la cabeza.

Eran realmente muy pocas.

Thor se adelantó y retuvo físicamente a Loki. Steve puso una mano en el hombro de Clint, forzándolo a relajarse. A quitar la tensión del arco.

Clint jamás tendría la certeza de si había sido bueno malo el que Steve hiciera eso.