Capítulo 24

Clint no sabía de dónde vino el título de los "Vengadores". Pero estaba empezando a ser usado por la prensa. Sentía que era apropiado. Porque habían vengado a Phil.

Y no había tenido tiempo de sentir lástima por si mismo o de dejar que el dolor y la pena lo alcanzaran. El trabajo en las reparaciones lo mantenían ocupado a todas horas.

Antes de que se diera cuenta más de dos meses se habían pasado volando. Y aún no había tenido tiempo de lamentarse adecuadamente. Sabía que los otros estaban preocupados por él. Pero no sé permitiría a si mismo pensar en eso. Si le prohibían unirse a los trabajos de reparación, pasaba todo su tiempo en el campo de Tiro de arquería que Tony había construido para él, disparando flechas hasta que sentía que sus brazos iban a caerse.

Natasha había tratado de hablar con él. La había ignorado y se había alejado caminando. Ella lo había seguido. Él la había ignorado.

Steve había tratado de ayudarlo con actividad física. El combate había ayudado a Clint a cansarse. Pero no había llegado más cerca de la raíz del problema.

Bruce (y ahora era Bruce, no Banner) le había cocinado y había tratado de hablar con él. Pero tampoco había ayudado.

Thor (cuando regresó de Asgard y Tony automáticamente había ofrecido su Torre como lugar para quedarse) declaró que necesitaban celebrar la vida del Hijo de Coul y proveyó a Clint con una gran cantidad de alcohol y un compañero de beber. Fue un gran apoyo para Clint.

Rohdey, cuando regresó de una operación militar que ocurrió en el peor momento posible (Fury seguía peleando con las Fuerzas Aéreas sobre el tiempo compartido de Máquina de Guerra) había intentado sentarse en cualquier lugar cerca de Clint cuando esté estaba haciendo algo esperando que él hablara. Clint no habló.

Tony había intentado proveerle de alcohol (sin tocarlo para nada él, notó Clint) y acurrucarse junto a él, como una vaga imitación de un cachorro.

—Está bien. —mencionó Tony un día —Está bien no permitirte sentirlo. Pero va a golpearte. Y en el peor momento posible. Solo te aviso.

—¿Así fue para ti después del accidente de auto? —preguntó Clint entre flechas.

—No. —Tony negó con la cabeza —Me emborraché esa vez. Lloré sobre todo eso mientras estaba prácticamente en coma. Creo que le quité diez años a la experiencia de vida de Rhodey por el susto. No... eso fue... después.

Clint frunció ligeramente el ceño ante las palabras de Tony. Claramente seguía siendo un tema delicado, pero se preguntaba quien era la persona que había fallecido y que Tony lamentaba. No podía recordar otra pérdida grande en la vida de Tony. A menos que fueran las muertes del ataque en Afganistán.

Sin embargo una mañana Tony salió de su laboratorio con un humor de perros. Le dio una mirada Clint, quien estaba siendo rellenado con comida por Bruce, su ceño fruncido se incrementó y se fue, lanzándole órdenes a JARVIS mientras se iba.

—¿Alguna idea de lo que lo hizo enojar? —preguntó Clint a Bruce.

—No estoy seguro. —Bruce se encogió de hombros —Ha estado trabajando en algo en su laboratorio por las últimas dos semanas. Algo muy privado. Oscureció sus ventanas y todo. Se ha estado enojando cada vez más. Lo escuché romper algo ayer.

Cuando Tony estaba en su taller, variaba el acceso dependiendo de en qué estaba trabajando. Si no era privado o clasificado las ventanas del laboratorio hacia el corredor estaban claras. Si era clasificado o privado se oscurecían. Si era realmente clasificado no podían comunicarse con Tony por el intercomunicador y teníasn que pedirle a JARVIS que le pasara mensajes.

—¿Se lastimó? —preguntó Clint preocupado.

—No. —Bruce negó con la cabeza —Le pregunté. Pero dijo que estaba bien. Y no vi ninguna herida cuando salió.

—¿JARVIS? —Clint miró hacia arriba —¿Podrías lanzar algo de luz en la situación?

—Temo que el Señor Stark ha ordenado mi silencio respecto a este tema, Señor Clint. —contestó Clint —Sin embargo puedo asegurarle que el Señor Stark no ha sido herido. Simplemente está... enojado.

—¿Enojado? —Bruce alzó una ceja —Yo sugeriría furioso como una mejor descripción.

—También anotaré eso, Señor Banner. —dijo JARVIS.

Mientras que, como era de esperarse, JARVIS inicialmente había sorprendido a Bruce; se había adaptado rápidamente a tener un mayordomo electrónico cuidándolo. Tony había dejado claro que por razones de seguridad JARVIS era capaz de ver en todas las habitaciones. Sin embargo no podía usar esta habilidad a menos que fuera requerida por los ocupantes. Se filmaba video continuamente en las áreas públicas de la Torre y en las entradas a los pisos de cada persona. Sin embargo en los mismos pisos JARVIS solo monitoreada temperatura corporal para detectar cuántas personas había en una habitación. Si alguien aparecía o desaparecía repentinamente sería capaz de sentirlo y accionar la alarma. Avísame sido un compromiso al que habían llegado Steve y Tony, que se había extendido al resto de los pisos privados.

Cuando Tony regresó, le indicò a JARVIS que reuniera a todos los residentes de la Torre en el área común (la cual no era realmente un área común sino las habitaciones del piso de Steve y Tony salvo la habitación principal, el cual de alguna manera se había convertido en el lugar favorito de todos para pasar el rato).

Clint estaba confundido. Había sido llamado en medio de una de sus peleas con Steve y les habían dicho que no tenían tiempo de cambiarse o de refrescarse. Tony los quería ahora.

Cuando Tony entró en la habitación, estaba empujando una silla de ruedas. Y en la silla de ruedas había una vista imposible.

Phil. Su Phil. El Phil de Clint. Vivo. No sano... no, no sano, porque Clint podía ver la palidez y las ropas que no eran cosas que Phil habría escogido. Pero eran cosa que Clint podía imaginar que Tony había tomado para ayudar a Phil a escapar de los médicos que, sin duda, lo habían mantenido prisionero.

Mientras que todos se abalanzaron a maravillarse con la continua existencia de Phil, Clint solo se quedó ahí de pie. Paralizado en el momento. Paralizado en shock y ligero miedo. El miedo recorriendo su espalda.

¿Phil lo culparía? ¿Estaría enojado? ¿Odiaría a Clint? Clint lo había traicionado. Clint había, indirectamente, causado su muerte.

Mientras el grupo se separaba, Phil estaba mirando directamente a Clint. Pero aún así Clint no se movió.

Clint se preguntó porque podía sentir agua en su cara. La Torre de Internet no tenía ninguna fuga. Él nunca lo permitiría.

Con una ligeramente triste, pero comprensible, sonrisa, Tony ayudó a Phil a ponerse de pie. Phil cruzó la corta distancia que había entre él y Clint, con pasos inestables. Pero sin vacilar.

—Estoy aquí. —dijo Phil mientras envolvía a Clint en un abrazo —Estoy aquí. Estás aquí. Regresaste a mí. Estás a salvo. Estás bien.

Los brazos de Clint se levantaron para aferrarse a las espalda de la camiseta de Phil y escondió su rostro en la curva del cuello de Phil.

Empezó a sentir como su cuerpo se sacudía por los sollozos. Trató de contenerlos. Pero no pudo.

Phil logró llevarlos hasta el suelo. Se acurrucado en una pequeña bolita, solo ellos dos.

Los únicos sonidos audibles eran los sollozos de Clint y los murmullos tranquilizadores de Phil.

Pudieron haber sido horas más tarde, pudieron haber sido solo minutos, cuando Clint tuvo suficiente control sobre sí mismo para salir del agarre reconfortante de Phil.

—¿Cómo? —susurró Clint.

—No lo sé realmente. —contestó Phil —Es un poco borroso. Desperté solo la semana pasada. Y no me dejaban irme. Estaba tratando de regresar a ti. Te lo prometo. ¡Estaba intentando!

—Lo sé. —dijo Clint —Sé que lo hacías. No me dejarías atrás. No si pudieras evitarlo.

—Nosé como Tony me encontró.

—Creo que estaba buscando. —Clint encogió los hombros —De acuerdo a Bruce ha estado en su laboratorio por dos semanas.

—¿Bruce? —Phil alzó las cejas en sorpresa.

—Todos nos hemos mudado aquí. —admitió Clint —No quería ir a casa. No era un hogar sin ti. Diría que Tony no me dio mucha elección, pero no estaba peleando en contra en serio.

—Bien. —dijo Phil —Quería que alguien cuidara de ti. Y Tony lo haría... ¿sabías que estaba tarareando el tema de Misión Imposible mientras me ayudaba escapar?

Eso causó que Clint soltara a reír. La primera risa que había logrado en lo que parecíaun largo tiempo. Y no podía parar de reír. Rápidamente se convirtió en histeria.

Phil solo lo abrazó más fuerte.

Clint eventualmente escuchó la historia completa después de que Phil lo arrastrara a casa a recoger algunas de sus cosas. Gran parte ya la había oído por Natasha y Steve. Phil no sabía exactamente como había sobrevivido, pero le dio la mayor parte del crédito a la pronta llamada de Fury al equipo médico.

Aunque la discusión sobre moverse a la Torre fue larga, el resultado era casi inevitable. Mientras que ambos querían conservar su casa, tenía sentido mudarse definitivamente a la Torre.

Fury marchó de trigo de la torre, no mucho después de eso. Claramente planeaba hacer escarmentar a Tony por sus acciones.

—¡Stark! —gruñó.

Arriba en los ductos, Clint se quedó quieto mirando la escena debajo de él.

—Fury, —Tony sonrió burlonamente —¿perdiste algo?

—Hackeaste nuestros sistemas.

—¿Puedes probarlo? —dijo Tony presuntuoso.

—No necesito. No podrías haber sabido sobre Coulson de otra forma.

—¿En serio? —Tony alzó una ceja —¿Y qué derecho tenías tú de decirnos que estaba muerto? Su familia no merecía eso. ¡Lloraron su muerte, Nick! Lo lloraron. ¿Merecían eso? Dos meses creyendo que estaba muerto. Eso fue cruel.

—No sabía si sobreviviría. Había la posibilidad de que no lo haría. Así que decidí no hacerlos pasar por ese infierno. El infierno de verlo morir.

—Y en su lugar los hiciste pasar por el infierno de llorar la muerte de un hombre que todavía no están muerto. No trates de discutir esto conmigo, Nicholas. No estoy de tu lado. Solo agradece que estoy dispuesto a organizar las reparaciones de tus motores y do todo lo demás después de esto. Ahora, vete. Antes de que llame a seguridad.

Fury salió de la habitación. Clint podía ver que sabía que había perdido la discusión. Y para ser honestos, Clint lo estaba completamente infeliz de que hubiera sido así. Fury había admitido ante Coulson que había usado su muerte como motivación para mantener en línea a Natasha y Steve. Así como para usar la culpa de Thor para que ayudara, aunque no había habido necesidad de mentirle a Thor. Él había visto lo que había visto y lo había creído.

Tony se veía bastante sorprendido de que Fury se hubiera rendido tan fácil. Pero Clint sabía que Fury solo lo había confrontado porque no podía permitirse mostrarle debilidad a Tony o ignorancia de lo que había hecho. Fury tendía a tratar a Tony cómo una mezcla de un genio tecnológico y un cachorro maleducado que tendía a masticar los muebles si lo dejaba solo.

Clint estaba seguro de que esa no era la mejor táctica, pero no podía pensar en algo mejor para alguien en la posición de Fury.

De cualquier forma, Fury lo había hecho porque tenía que hacerlo. Habría dado una mejor pelea si no estuviera lidiando al mismo tiempo con el rojo de un banco.

Normalmente el robo a un banco ni siquiera hubiera aparecido en el radar de SHIELD, a menos de que involucrara superpoderes o supervillanos o ridículas cantidades de dinero. Y este no involucraba ninguno de las anteriores.

Sin embargo era un banco donde un buen número de agentes de alto rango de SHIELD mantenían guardadas su cajas de seguridad. Y dónde Alexander Pierce, del Consejo de Seguridad Mundial, guardaba varias cajas de seguridad.

De acuerdo con los dueños ninguna de las cajas de seguridad había sido tocada. Pero aún quedaba la pregunta de qué era lo que el ladrón o ladrones había estado buscando.

Después de todo, ¿quién irrumpía en un banco y no robaba nada?

Clint solo estaba feliz de que no tenía que lidiar con la investigación. Las investigaciones de esa naturaleza no eran su área de experiencia.

Sin embargo ese no era su problema ahora, podía ver qué Tony estaba temblando ligeramente. Por nervios o tensión, creía Clint.

—¿Clint? —Tony se dirigió al techo —¿Estás ahí?

—Si. —confirmó Clint, bajando —¿Estás bien?

—Él realmente no me agrada. En serio, realmente, no me agrada. Oye, ¿qué hacías en los ductos?

—Pasar el rato. —Clint se encogió de hombros —Desde el circo. Me gusta estar en lo alto, y donde nadie pueda verme. Lo uso mucho en el trabajo, así se volvió algo así como un hábito.

—Cool. —contestó Tony —Siento que hayas escuchado eso.

—Está bien. —dijo Clint —Tú no lo invitaste.

—No. —coincidió Tony —Mira, odio correrte después de eso, pero tengo una junta.

—Por supuesto. —sonrió Clint.

Esa era la cosa que Clint encontraba más extraña de Tony, ahora que era CEO oficial. Tenía que hacer un esfuerzo consciente para asistir a todas sus juntas. Aunque Clint sabía que no llegaba a todas sus juntas, Pepper se había quejado suficiente sobre eso. Afortunadamente Tony había tenido la iniciativa de darle a Pepper suficiente autoridad para que ella pudiera dirigir eficientemente el negocio sin su presencia, de ser necesario, como su Vicepresidenta, simplemente era preferible.

Clint sabía que era fácil para Tony distraerse. Tenía ideas o inspiración y corría para ver qué tan lejos podía llevarlas.

A Clint le gustaba eso de Tony. La forma en que era tan ingenuo e inocente. Tan entusiasta por una idea.

Y Clint, como todos los Vengadores, quería mantenerlo de esa manera.