Capitulo 27

—Tony, —Clint llamó al genio el día siguiente —sobre ayer.

—Lamento que hayas tenido que escuchar eso, —Tony desvió la mirada —pero necesitaba ser dicho.

—No estoy molesto por eso. —Clint ignoró su preocupación —Lo que me preocuparon fueron tus comentarios sobre el suicidio. Más específicamente sobre ti y el suicidio. ¿Tú realmente...?

—Oh, —Tony se encogió de hombros —sí. Iba a hacer estallar el Complejo Deportivo. Y probablemente una buena porción del resto del campus. Incluyendo la capilla. Si iba a morir, no iba a hacerlo solo. El principal problema que tuve fue hacer los explosivos. Pero ya estaba lográndolo. Tenía casi todo listo cuando Rhodey fue asignado como mi compañero.

—Y detuvo el abuso. —reconoció Clint.

—Lo redujo, —contestó Tony —tomó más tiempo detenerlo. Pero la clave fue ir le importaba. Le importaba y era real. Traté de probar un par de veces si es que estaba fingiendo. Pasó cada prueba que le puse. Le tomó menos de una semana darse cuenta de lo que me estaba pasando y hacer algo.

—Es un buen amigo. —sonrió Clint —Pero Tony...

—Mira, —sonrió Tony —no te preocupes. Ya no estoy en ese oscuro lugar. No soy el mismo niño. Los tengo a ustedes chicos. No estoy diciendo que todos los suicidas están solos. Pero asi se sienten. Y sí, hay una diferencia.

—Lo sé. —concordó Clint —Tony, solo quiero que me prometas que si alguna vez sientes que as por ese camino otra vez... me lo dirás. En cualquier momento. En cualquier parte. No importa lo que sea. Si empiezas a sentir que es tu única opción... ven conmigo.

—Clint, —Tony habló con calma —tengo demasiadas cosas por hacer. Demasiado trabajo que necesita ser terminado. Cosas qué debo hacer.

—Solo prométemelo Tony. —insistió Clint.

—Lo prometo. —dijo Tony —Pero no tienes por qué preocuparte. Mientras tenga a Steve, jamás volveré a ir por ese camino. No iré ahí de nuevo. No le haría eso a Steve.

Y eso fue lo suficientemente reconfortante para Clint. Sabía que Tony amaba a Steve con todo su ser.

Otro día, otra batalla. Hawkeye casi empezaba a aburrirse de la repetitividad de su vida.

Pero esta había sido una batalla extraña, incluso para los Vengadores.

Iron Man había resurgido de donde sea que había tomado su aparente retiro, aproximadamente hace como cuatro meses.

Y estaba atacando una base de SHIELD. No una grande. Sino una instalación menor. Solo un centro de investigación. No era uno importante. No estaban haciendo ningúna investigación mayor. Solo era un pequeño establecimiento en el medio de la nada en Alaska.

Pero parecía que había insultado personalmente a Iron Man puesto que la estaba destruyendo metódicamente hasta los cimientos. Considerando que previamente Iron Man había evitado deliberadamente provocar daños significativos, estaba completamente fuera de lugar.

Para hacerlo aún más confuso, Iron Man no estaba solo.

Nunca había trabajado con alguien más. Había teorías de que era demasiado narcisista para ello. O que estaba demasiado motivado en su misión de venganza para llevar a alguien con él.

Pero definitivamente había alguien ayudándolo.

Disparos hechos por un francotirador provinieron de varios puntos. A menudo alejando a los Vengadores de Iron Man cuando se acercaban demasiado. Los disparos no les habían dado. Pero eso no los hacía menos peligrosos.

Los disparos les habrían dado si no los hubieran esquivado. Siempre había una breve pausa entre el momento en que la mira láser aparecía sobre una persona y el disparo. Hawkeye tenía dos teorías del por qué, ya fuera que el tirador no era uno muy bueno y necesitaba la mira láser.

O, y esta era más preocupante, era así de bueno y no quería lastimarlos. Él, o ella, estaba usando la mira láser como un advertencia.

Hawkeye estaba tratando de encontrar el escondite del francotirador. Pero parecía estar muy bien escondido. O, y esta era la teoría favorita de Hawkeye, el tirador se mantenía moviéndose.

Era claro que Iron Man sabía quién lo estaba protegiendo. Cada cierto tiempo hacía una saludo irreverente hacia la vaga dirección de la que provino un disparo.

Una vez la base estuvo completamente destruída, era claro que Iron Man iba a irse. El Capitán América logró acercarse lo suficientemente, gracias a los esfuerzos combinados de la Viuda Negra, Hawkeye y Falcon.

—¿Por qué estás haciendo esto? —gritò el Capitán América —Este no eres tú. Tú no haces cosas como esta.

—¿Tú cómo lo sabrías? —contestó Iron Man —No sabes nada sobre mí.

—Sé que tenías una razón para hacer lo que hiciste. —lo retó el Capitán América —Te conozco. Mejor de lo que crees. Tú peleas por la justicia, la igualdad y lo que es correcto. Peleas para detener los crímenes. Este no eres tú.

—Tal vez no me conoces tan bien como crees que lo haces. —contestò Iron Man —Tal vez no sabes mucho sobre todo lo que crees que sabes. Dice que un poco de conocimiento es peligroso, pero no lo es tanto como mucha ignorancia. Y eso es lo que son. Ignorantes.

Otro disparo causó que el Capitán saltara hacia atrás. Iron Man se elevó en el aire, fácilmente evadiendo a Falcón, que estaba muy alejado gracias a los anteriores disparos. Iron Man descendió y recogió una figura. Probablemente el francotirador, decidió Hawkeye.

No pudo distinguir mucho de este. Estaba demasiado lejos. Lo que podía ver era una figura oscura con lo que parecían ser objetos pegados a ella. Probablemente sus armas. Hawkeye podía apostar a que el hombre estaba fuertemente armado, su que no en una armadura como la de Iron Man.

Pero aparte de eso, no tenían un nombre, un rostro o una forma.

—¿Tenemos alguna información del tirador? —preguntó el Agente Coulson más tarde —¿Alguien logró acercarse lo suficiente para describirlo?

—Para nada. —Falcon se encogió de hombros —Estaba demasiado lejos.

—Ví algo. —dijo Hawkeye —Es un excelente tirador. Disparar a esa distancia requiere de mucha habilidad.

—Pero ninguno de los disparos logró darles a ninguno de ustedes. —contestó el Agente Coulson.

—Creo que fue intencional. —dijo Hawkeye —Iron Man jamás ha herido gravemente a alguien antes. Si está trabajando con este tirador, es posible que le haya impuesto las mismas restricciones.

—¿Pero por qué el tirador seguiría las órdenes de Iron Man? —preguntóla Viuda Negra —No tiene sentido. Un tirador de esa clase, si es tan bueno como Hawkeye cree que es, no sería uno que estuviese dispuesto a someterse a otra persona. A menos que Iron Man le esté pagando.

—Iron Man no parece ser del tipo que contrata a otros para pelear por él. —agregó Máquina de Guerra —De otra forma lo hubiera hecho antes.

—¿Capitán? —el Agente Coulson miro al inusualmente callado soldado; este no había dado especificaciones adicionales de la misión, solo los detalles básicos.

—¿Huh? —el Capitán levantó la vista de su libreta de notas —Lo siendo, solo estaba pensando.

—¿Sobre qué? —Falcin frunció el ceño.

—Iron Man. —el Capitán América se encogió de hombros —Hay algo raro con él.

—¿A qué te refieres? —Hawkeye ladeó la cabeza.

—Estaba saludando al tirador. —el Capitán miró a sus notas —Yo hago eso. Siempre que un tirador le da a alguien que estaba por hacerme daño, si puedo, lo saludo. Es un viejo hábito mío. Lo he hecho desde que me convertí en soldado. Lo hago contigo. Se estaba burlando de mí. Nunca había hecho eso antes. Ha bromeado. Jugado. Y nos ha insultado. Pero nunca se había burlado de nosotros de esa forma. Nunca se había burlado de mí antes.

—¿Qué estás sugiriendo? —frunció el ceño el Agente Coulson.

—¿Qué pruebas tenemos de que es la misma persona? —dijo el Capitán América —Es la misma armadura o una variación de ella. Todos pudimos ver eso. Pero no pudimos ver su rostro. No pudimos oír su verdadera voz. ¿Cómo sabemos si es el mismo hombre? ¿O que siquiera es un hombre?

—No sabemos. —dijo la Viuda Negra —Pero necesitamos más pruebas que un presentimiento.

—Además, —agregó Falcon —dudo que Iron Man deje su armadura por ahí para que cualquiera la tomé cuando se le antoje. ¿Y volar esa cosa? Mis alas necesitan de entrenamiento especializado... ¿cuánto entrenamiento necesito Máquina de Guerra para que la armadura funcione bien?

—No mucho. —contestó el Agente Coulson —Sin embargo fue diseñado por Stark. Particularmente para el Coronel Rhodes. Ambos saben cómo piensa el otro. Así que eso quitó algo del problema de la curva de aprendizaje. Sé que Stark mencionó que usó un sistema operativo intuitivo diseñado para el proceso de pensamiento del Coronel Rhodes junto con un muy básico sistema de IA. Para nada cerca de la inteligencia de JARVIS, pero lo suficiente para ayudar en apuntar y volar. Desafortunadamente el sistema operativo está tan bien ajustado al proceso de pensamiento del Coronel Rhodes que es virtualmente imposible para cualquier otro utilizar el sistema operativo sin entrenamiento intensivo. Y el sistema parece aprender del operador para cambiar como funciona el sistema a fin de que el operador utilice mejor el sistema. Lo cual no nos ayuda a descubrir cómo funciona el programa.

—Pero entiendo a qué vas, Falcon. —continuó el Agente Coulson —Concuerdo, es poco probable que alguien más tomase la armadura y la pilotara tan bien.

Hawkeye concordaba. A pesar de las acciones inusuales de Iron Man y de las dudas del Capitán América, sentía que era más probable que Iron Man hubiese cambiado su personalidad a que hubiese cambiado su piloto. Aunque qué había causado tal cambio no era algo que Hawkeye pudiera atreverse a adivinar. No sin más información.

Cuando regresaron a la Torre, Thor estaba sentado en la sala común con un aire desesperanzador. Aunque no era de sorprenderse, Thor no tenía una buena cara de póker. Cada emoción que sentía estaba escrita en su rostro con luces de neón.

—Hey, —se dirigió Clint a Thor —¿estás bien? ¿Está todo bien en Asgard?

—Hablé con mi hermano. —confesó Thor —Lo confronté sobre las acusaciones de Anthony de Stark. Esperaba que se riera de ellas. Pensé que llamaría a Anthony un tonto.

—Pero no lo hizo. —se dió cuenta Clint.

—Preguntó si quería escuchar la mentira que me había dicho a mi mismo un millón de veces antes. —explicó Thor —Si quería que actuara como el timador y mentiroso que lo llamábamos en nuestra juventud. O si quería escuchar la verdad. Que si quería escuchar la verdad sería más rápido.

—No tuvo que hacerlo entonces. —soltó Clint en un resoplido.

—Aún así le pedí que lo hiciera. —dijo Thor —Estaba tranquilo, sereno. No creí que mis acciones le habían afectado de tal forma. Aunque Loki siempre ha sido un maestro de la ilusión.

—¿Qué ocurrió? —preguntó Clint curioso.

—Le exigí la verdad y el deshizo le ilusión que tenía sobre si mismo y sobre la celda. —murmuró Thor —Nunca había visto a mi hermano en ese estado. Sus muebles estaban destrozados y no se preocupó por su apariencia personal. Y aún así es tan orgulloso que no desea que nadie vea su desgracia.

—¿Y? —presionó con cuidado Clint.

—Dijo que sí a todo lo que Anthony había sugerido. —admitió Thor —Vi la verdad en sus ojos. No había mentiras o trucos en ese momento. Le he causado a mi hermano un gran daño. Y para mí vergüenza las consecuencias han afectado a Asgard.

—Eras un niño. —le recordó Clint —Era responsabilidad de los adultos corregir tu comportamiento.

—Mi hermano también era un niño. —contestó Thor —Me fue instruido, desde muy joven, que mi deber era protegerlo y cuidar de él. Alguna vez fuimos hermanos de armas.

—Puedes cambiar tu comportamiento ahora. —le señaló Clint.

—Así es, puedo hacerlo. —concordó Thor —Ya he tomado los primeros pasos para ello. Debo solicitar permiso para poder visitar a mi hermano más regularmente. Hablar las cosas parece ser la mejor forma de reparar el daño que he causado a nuestro vínculo. Tal vez pueda sacarlo de la oscuridad en la que ha caído. Puede que, con el tiempo, no tenga que lamentar la pérdida del hermano al que recuerdo con tanto cariño. El niño inocente de su juventud.

—¿Valió la pena entonces? —sonrió Clint —¿Valió la pena escuchar a nuestro Seidhr Midgarniano?

—En efecto. —rió débilmente Thor —Loki incluso señaló que de todos los midgarnianos Anthony era el menos perdido de todos. Lo atribuyó al hecho de que nuestro Anthony sabe que está perdido en primer lugar y se reconoce a si mismo de es manera.

—El primer paso en resolver un problema es reconocer que existe un problema en primer lugar. —concordó Clint.

Pero algo estaba rondando en el fondo de la mente de Clint. Sin embargo cada vez que trataba de alcanzarlo, se le escapaba entre los dedos como si fuera niebla.