Capítulo 28
-¡Oigan! –gritó Sam -¡Ya empezó!
Hubo una estampida en dirección de la sala de estar. Todos los habitantes de la Torre estaban desesperados por alcanzar un buen lugar para el próximo espectáculo.
-No puedo esperar a ver lo que hará Tony. –sonrió Rhodey –Siempre es divertido verlo lidiar con la prensa.
-Ha estado en más de uno de estos circos y teatros. –concordó Clint –Por lo que he visto siempre termina saliéndose del guión.
-No lo entiendo, Hijo de Barton. –Thor frunció el ceño -¿Este programa involucra que nuestro Anthony tiene que actuar en un teatro?
-No. –bufó Steve –Significa que el entrevistador tiene una lista de preguntas a las que espera que Tony reaccione de cierta forma. Está todo planeado meticulosamente planeado. Pero Tony no es muy bueno para seguir indicaciones.
-Para nada. –sonrió traviesamente Natasha –Nunca lo ha sida.
-Ni que lo digas. –agregó Bruce –Deverías ver cómo reacciona cuando el departamento de Investigación y Desarrollo trata de corregirlo.
-No lo acepta a menos que sea de alguien a quien respeta. –asintió Phil -¿Quién lo está acompañando hoy?
-Pepper. –contestó Steve –Y Happy está ahí con dos guardaespaldas más. Por si acaso. No me quería allá. Dijo que no quería ponerme bajo el reflector. Yo dije que podía pretender ser otro guardaespaldas.
-Y él dijo, -rió Rhodey –que no sería capaz de tratar a Steve como a cualquier otro guardaespaldas.
-Muy cierto, -intervino Natasha –sus ojos se iluminan cada vez que ve a Steve. Se le nota el amor tan claramente que cualquiera lo puede notar.
-Es cierto, -retumbó la voz de Thor –nuestro Anthony no esconde ninguno de sus verdaderos sentimientos hacia nosotros.
-¡Shhhh! –acalló Clint -¡Ya está empezando!
Todos regresaron su atención al televisor, platos de palomitas al alcance. Este sería un espectáculo para recordar.
-Así que, Señor Stark,… -la pobre y desprevenida entrevista miró a Tony.
Por la estimación de Clint escogieron bastante bien a la entrevistadora, según las predilecciones anteriores de Tony. Mujer, joven y muy, muy hermosa; aunque Clint sospechaba que tenía una mente perspicaz debajo del perfecto peinado de salón.
Pero este no era el mismo Tony al que estaban entrevistando.
-Tony, por favor. –corrigió Tony.
-Tony, -una bonita sonrisa y la voz ligera –seis meses después de lo que muchos llaman la Batalla de Nueva York, ¿cómo ha estado?
-Bastante bien, Rosa. –Tony dio una gran sonrisa –Pero igual que Nueva York, aún sigo recuperándome.
-Muchas personas dirían que tu compañía solo se ha fortalecido desde la Batalla. –señaló Rosa –Hay quienes lo acusarían de aprovecharte del ataque.
-Como compañía solo tomamos ventaja de la situación. –respondió Tony –Resulta que muchos, muchos años de investigación de la compañía sobre lo que la gente necesita no son nada comparado con sentarse con las personas y directamente preguntarles qué es lo que quieren. Uno de los primeros productos que producimos después del ataque fue la Banda-Luz. Esa la creé después de uno de los niños perdidos de la invasión que no podía dormir sin su luz de noche. Me pidió que lo mantuviera en secreto porque su madre no sabía que la seguía usando. Seguía asustándole la oscuridad y solo se había vuelto peor porque había quedado atrapado en la oscuridad bajo un edificio, afortunadamente sin ninguna herida. La creé para que no volviera a encontrarse en esa situación jamás. Muchos niños platicaron conmigo cuando se quedaron en la Torre mientras buscábamos a sus familias. Y aprendí mucho de lo que querían. Que querían para jugar. Que podía ayudarles con sus vidas.
-¿Habló con niños?
-Hable con todos los que quisieran hablar conmigo. –Tony se encogió de hombros –Con los niños era más fácil. No sabían lo suficiente sobre mí como para sentirse intimidados o asustados. No les importa que sea famoso. No les importa que sea famoso. Es de hecho bastante relajante. Los médicos tomaron más tiempo para abrirse conmigo. Pero tengo un amigo que habló con ellos por mí. Descubrí qué es lo querían. Que haría sus vidas más fáciles. Y entonces lo construí. Es por eso que hemos sido tan lucrativos. De ahí es de donde vienen nuestras fuentes.
-¿Entonces no se han estado aprovechando de la situación?
-No hemos subido los precios, –contestó Tony –no hemos estado cobrando de más. Diablos, hemos donado más equipo médico a las caridades de lo que hemos vendido.
-Hay quienes también lo acusan de favorecer a ciertas personas durante los esfuerzos de recuperación.
-Déjame adivinar, –rió ligeramente Tony –que dependía de qué favores sexuales estuvieran dispuestos a darme.
-Esa es la acusación. Dado su historial puede comprender porqué la mayoría de la gente lo cree. Particularmente por este video, el cual solamente hoy nos ha llegado a la prensa.
Estaba bastante borroso y claramente había sido tomado con un celular, pero en el video podía verse claramente a Tony lanzándose hacia Steve.
-No veo ningún problema con eso. –Tony se encogió de hombros.
-¿No ve ningún problema en acosar a otro hombre? –Rosa levantó una ceja –Yo esperaría que el CEO de una compañía multibillonaria sabría más de cómo lidiar con el acoso sexual.
-Yo dudo mucho que mi esposo en algún momento me denuncie por acoso sexual, –contestó Tony –dado que el acoso sexual es algo indeseado. Y mi esposo nunca ha rechazado alguna de mis muestras de afecto.
-¿Esposo? –exclamó Rosa -¿Está casado? ¿Desde cuándo?
-Nos casamos la misma semana en que volví a asumir mi posición como CEO de Industrias Stark.
-No hubo un anuncio.
-Elegí mantener mi vida privada, privada. –contestó Tony.
-Un momento… ¿es gay?
-No, -negó Tony con la cabeza –soy bisexual. Sin embargo no veo como mi sexualidad afecta a alguien más que a mi esposo y a mí.
-Considerando los muchas, muchas mujeres con las que ha dormido a lo largo de los años, -Rosa frunció el ceño –podría ser acusado de engañarlas.
-Eso solo era por diversión, -contestó Tony –y todos lo sabían.
-¿Ellas lo sabían?
-Nunca prometí más de lo que estaba dispuesto a dar. Nunca tomé nada más de lo que estuvieran dispuestas a darme. –la corrigió Tony –Así que no puedo ver como las estaría engañando.
-¿Y su… esposo? –Clint definitivamente noto un ligero tono de repulsión en la palabra. Seguramente había estado esperando Tener una ronda con Tony más tarde.
-Él fue quien me cortejó. –sonrió Tony –No sabía quien era yo. Y no le importó. Me ama por mí. No por Stark. No por Anthony. Por Tony. Eso es lo importante.
-¿Qué hay de este hombre al que también abrazó? ¿Su esposo no se pone celoso de que actúe de esa forma con otros hombres?
-Es un amigo. Fue el padrino en la boda. –Tony se encogió de hombros —Estaba perdido. Solo. Sufriendo. Necesitaba un lugar para quedarse mientras volvía a poner su vida en orden. Así que ese era yo diciéndole a mi esposo que se quedaría con nosotros por un tiempo.
—¿Y él simplemente lo aceptó?
—Por supuesto. —asintió Tony —Veamos, tú mejor amigo está teniendo un mal día. Pasa un mal rato. Cree que ha perdido al amor de su vida... ¿qué es lo que haces? ¿Lo dejas dormir en el lugar que solo le recuerda todo lo que ha perdido? ¿O, si tienes una habitación libre en casa, lo dejas vivir contigo? Necesitaba un lugar donde quedarse. Yo tenía una habitación disponible. Hice lo que un buen amigo haría.
—Desde que fue restituido como CEO ha estado increíblemente renuente a dear su torre de marfil.
—Acero y cristal. —corrigió Tony —Y no, no es desde que regresé a ser CEO. Es desde que volví de Afganistán. TEPT es una condición difícil con la que lidiar. Pasé una buena cantidad de tiempo volviendo a poner mi cabeza en su lugar. La parte de la sociedad con la que esperaran que lidiara... la mayoría no lo entendía. No podían comprender mi situación. No habían experimentado nada como lo que me había ocurrido. Me aleje de aquellos que sin intención estaban haciendo las cosas peores para mí.
—Pero no me estaba escondiendo en una torre de marfil. Estaba caminando en las calles, entre la gente. Nadie me reconoció. Así que fui libre de vivir mi vida sin las expectativas de nadie. Me dió el tiempo para tratarme. Me dió el tiempo para descubrir quién era y que queria en la vida. Pasé mucho tiempo en Central Park observando a la gente. Pasé mucho tiempo solo siendo yo. Lejos de la prensa. Lejos de todos los que tenían prejuicios sobre mí.
—Mi esposo no tiene prejuicios de mí. Nunca los ha tenido. Incluso cuando su mejor amigo buscó todo sobre mí y ofreció decirle nunca escuchó una palabra de ello. Me ama por mí en las buenas y en las malas. En la riqueza y en la pobreza. En la salud y en la enfermedad.
—¿Así que nunca ha sido por su dinero?
—Si así fuera me habría pedido más de lo que ha hecho. En su lugar, actúa como si estuviera desperdiciando dinero si lo gasto en él. Lo amo por eso. Él cambió mi vida. Y no sé lo que haría sin él. No sé si sería capaz de lidiar con mi trabajo de CEO sin él.
—¿Cuál es su nombre?
—¿Por qué debería de decírselo? No quisiera ponerles las cosas tan fáciles. Mi vida privada es privada. No voy a arrastrar a mi esposo bajo el reflector. Yo crecí debajo de él. Estoy acostumbrado. Pero el jamás lo ha estado. Y no merece ser arrastrado ahí. Dicho esto, la entrevista terminó. Buenas noches y adiós, Rosa.
Tony casi salió danzando del escenario.
—Maldición, —sonrió Clint —es bueno.
—Nuestro Anthony es honorable, —declaró Thor —no reveló un nombre sin importar la considerable presión.
—El dijo que no quería ponerme bajo el microscopio de la prensa. —sonrió Steve —Pero que sabia que nuestro matrimonio saldría a la luz eventualmente. Sin embargo les será difícil entrar en el edificio, y con todas las salidas secretas que Tony puso en el diseño...
—Lo llamaría paranoico, —rió Phil —pero tiene una buena razón para ser como es. Una vez mordido...
—Dos veces precavido. —terminó Natasha —Tambien ha estado aumentando la seguridad.¿Han notado el aumento de guardias de seguridad en los pisos de abajo?
—Si, —asintió Bruce —sé que no dejaron pasar al General Ross el otro día. Le envió a sus abogados también.
—Por favor dime qué tenemos eso en video. —rogó Clint.
La tarde acabò convirtiéndose en una noche de películas. Clint estaba quedándose dormido cuando Tony regresó de la entrevista, así que alcanzó a ver la adorable vista de Tony subiéndose al regazo de Steve para dormir.
Clint estaba buscando a Tony. El genio había ido a rondar por los laboratorios de ID paa hablar con los otros científicos. Sin embargo Clint necesitaba hablar con él sobre organizar una fiesta de cumpleaños para Phil. Preferentemente, una fiesta sorpresa.
Algo captó la atención de Clint por el rabillo del ojo. Un montón de cajas en proceso de ser movidas a alguna bodega no estaba bien balanceada y había empezado a caerse.
Un niño, y debía ser un niño que ni siquiera había acabado de crecer, estaba parado a los pies del montón. Clint tomó una rápida decisión y se movió hacia delante.
Empujó al niño fuera del alcance de las cajas que caían. Clint ni siquiera se molestó en gritar. El chico era claramente un nerd. Con sus ropas, sus grandes lentes de pasta y su muy, muy delgada complexión. No habría sido capaz de moverse a tiempo.
—Gr-gracias. —logró decir el chico después de recuperar el aliento.
—De nada. —suspiró Clint aliviado —¿Estás bien?
—Algo golpeado, —el chico se encogió de hombros —pero estaré bien. Mejor de lo que habría estado. ¿Quién eres? No te había visto por aquí.
—Soy Clint. ¿Y tú? No recuerdo haber oído que hubiera un niño en los laboratorios de ID.
—Peter. —contestó el chico —Peter Parker. Soy el interno.
—¿Interno? —Clint frunció el ceño —No puedes ser mayor que un chico de preparatoria.
—No lo soy. —dijo Peter —Peeo escribí un ensayo sobre procesos químicos para producir económicamente un material sintético para vendar heridas que aumenta el ritmo de regeneración de células dañadas. Está basada en la fórmula que las arañas... y no tienes idea de lo que estoy diciendo.
—Absolutamente ninguna. —confesó Clint —Pero conozco algunas personas que quizás sí.
—Solía ayudar a doctor Conners en Oscorp. —explicó Peter —Conocía a mi padre. Creo que eso, junto con el ensayo, me ayudaron a conseguir el trabajo aquí. Me contrató el Señor Stark en persona.
—Tony debe de haber visto que tienes potencial. —dijo Clint —Por lo que sé, rara vez contrata en a alguien en persona. Mucho menos a nivel de internos.
—Lo sé. —asintió Peter —Y paga mucho mejor de lo que esperaba. Mi Tía May estaba preocupada por la renta. Pero las cosas ahora no están tan mal. Quiero decir, las cosas están algo apretadas...
—Peo hay de apretadas a apretadas. —asintió Clint en entendimiento —Así que, ¿qué es lo que haces?
—Buscar y llevar cosas sobre todo. —Peter se encogió de hombros —A veces me piden que trabaje en algún proyecto. De hecho el Señor Stark usualmente me pide que lo ayude en alguno de sus proyectos personales. No me molesta. La programación es algo que disfruto, así que trabajar con él y JARVIS es una oportunidad increíble. ¿En qué trabaja usted?
—Oh, —sonrió Clint —soy amigo de Tony. Técnicamente vivo aquí. Estoy buscando a Tony, escuché que estaba en este piso. ¿Sabes dónde?
—¿Justo ahora? —Peter levantó una ceja —Probablemente gritándole a los de la división de teléfonos acerca del último reporte de progresos hechos. Básicamente no hubo ninguno.
—¿Ningún reporte? —preguntó Clint.
—Ningún progreso. —Peter hizo una mueca —Sabía que no estaría nada feliz. Últimamente solo han estado sentados en sus laureles debido a lo bien que el Starkphone se ha estado vendiendo. Es lo mejor que hay en el mercado, pero en lo negocios eso puede cambiar en cualquier momento.
—Ah —exhaló Clint —¿y hacia dónde está eso?
—Por el corredor, —señaló Peter —ve por la la izquierda y es la tercera puerta a la derecha. Está en videoconferencia con el resto del equipo. Están repartidos entremos otros laboratorios de tecnologías Stark.
—Bien. —asintió Clint —¿Y chico?
—¿Si? —Peter lo miró.
—No lo dejes volver a amontonar cajas de esa forma. —sonrió Clint —La próxima vez puede ser que no esté aquí para salvarte.
—De acuerdo. —rió Peter.
Clint dejó al interno llevando las cajas a un cuarto de almacenamiento mientras él seguía tratando de encontrar a Tony. Una sonrisa presente en los labios de Clint mientras caminaba. Le agradaba el chico. Claramente un huérfano por sus palabras, pero haciendo su propio camino. Y si era tan inteligente como Clint creía que era, era alguien en que a Clint mantendría un ojo encima en el futuro. Posiblemente para reclutarlo como científico de SHIELD. Aunque sin duda Peter tendría mejores juguetes si decidiera quedarse en Industrias Stark.
Una vez más el Doctor Doom había dejado de tomar sus medicamentos, pensó Hawkeye. Se preguntó también qué medicamentos era los que tomaba el Doctor Doom. Y si no los tomaba, qué medicamentos necesitaba empezar a tomar. Se le hacía extraño que una mente tan brillante y racional, pudiese ser tan ilógica y loca para creer que podía conquistar América.
¿Para qué quería si quiera conquistar América? Todo el mundo sabía que estaba enamorado de Sue Storm, alias la Mujer Invisible. No creía en serio que podría conquistarla de esa forma. ¿O si?
Pero esos pensamientos Hawkeye tendría que dejarlos para más tarde. Si es que se acordaba de ellos. Ahora tenía un equipo al que proteger. Su posición como vigía resultándole útil para observar la escena debajo de él.
Falcón y Máquina de Guerra guiaban los Doombots hacia el Capitán América y la Viuda Negra, mientras que Thor electrocutaba a cualquier drone que se acercará demasiado al límite de la zona de contención. El principal problema era que algunos de los robots estaban protegidos contra la electricidad y que era imposible saber cuáles haya que se rehusaban a quedarse en el suelo. Un hecho que estaba empezando a molestar a Hawkeye.
Hulk se estaba divirtiendo aplastado a los Doombots.
Hawkeye no estaba seguro de que más tarde podría escribir en su reporte, de dónde llegó Iron Man. Solo que el Supervillano había aparecido de repente. Aunque sospechaba que había venido vagamente de la dirección de Long Island.
Iron Man nuevamente defendía Nueva York como su territorio. Y lo defendía con fiereza.
Su amigo francotirador parecía también estar en el área. A juzgar por los disparos cercanos que el Doctor Doom recibía. Aunque estos daban mucho más cerca de los que había disparado a los Vengadores. Sin embargo también estaba disparándole a los drones.
—Máquina de Guerra, —habló rápidamente Hawkeye en su comunicador —el tirador parce estar a tus diez. ¿Puedes investigar?
—Diez cuatro. —contestó Máquina de Guerra —¿Si le parece, Capitán?
—¡Hazlo! —ordenó el Capitán América —Ya no hay tantos Doombots cómo hace ñ rato. Podemos manejarlo. Quiero saber quién está ayudando a Iron Man.
—Veré si puedo conseguir una foto. —dijo antes de dirigirse hacia donde era más probable fuera el escondite del tirador.
Sin embargo parecía que Iron Man había terminado de discutir con el Doctor Doom y se había dado cuenta del peligro hacia su compañero. La armadura roja y dorada voló tras Máquina de Guerra y logró alcanzar a su compañero antes de que Máquina de Guerra se acercara lo suficiente para enfrentarse con un humano de manera segura.
Y a pesar de lo que la gente creería, los repulsores no eran una arma que se pudieran usar de forma segura a menos de que fuera a corta distancia de humanos. Había un riesgo muy grando de apuntar de manera incorrecta y herir gravemente a alguien según Tony y el Coronel Rhodes.
Hawkeye vió una vez más como el dúo de supervillanos dejaron el lugar demasiado rápidos como para ser seguidos o rastreados.
El la junta, Máquina de Guerra mostró la fotografía que había logrado tomarle al tirador.
La Viuda Negra dió una casi imperseptible inhalación. Sin embargo había sido lo suficientemente diferente a la usualmente estoica antigua espía rusa que inmediatamente captó la atención de Hawkeye y el Agente Coulson.
—¿Viuda Negra? —el Agente Coulson se giró hacia ella —¿Tiene algo que decir?
—Ese es el Soldado del Invierno. —dijo con firmeza —Se le acreditan más de dos docenas de asesinatos en los últimos cincuenta años.
—El Soldado del Invierno es solo una historia. —contestó Hawkeye —Una historia de un fantasma. No existe.
—No. —la Viuda Negra negó con la cabeza —Lo he visto antes. Salvé a un hombre al que intentaba matar. Le disparó a través de mi para darle a su objetivo. Me dejó con una cicatriz la cual afecta seriamente mi habilidad de usar un bikini. El objetivo no tuvo tanta suerte. Murió. El Soldado del Invierno es realmente bueno. La única razón por la que seguimos vivos es porque no estaba intentando matarnos. Aunque no sé porqué.
—¿Qué sospechas? —preguntó Falcón.
—No lo sé. —la Viuda Negra se encogió de hombros —No es propio de él. Al menos según los rumores que he oído. Completa un misión. Desaparece. Asesina. Desaparece. Siempre mata. Nunca había oído que hiciera algo como esto. De alguna forma Iron Man debe de tener algo que desea o sabe algo para cambiar su modus operandi habitual.
—Suena cómo si le remeras. —Máquina de Guerra frunció el ceño.
—No. —la Viuda Negra soltó en un ligero suspiro —Respeto sus habilidades. Respeto su leyenda. Soy precavida. Porque la precaución es lo que me ha mantenido con vida durante todos estos años. No lo subestimen. Una vez que obtenga de Iron Man lo que te tenga para hacer que cumpla sus órdenes, matará a Iron Man y desaparecerá o solo desaparecerá. Si tenemos suerte. Sino, nos matará también.
—¿Crees que solamente está temporalmente... domesticado? A falta de una mejor palabra. —presionó el Capitán América —¿Que es Iron Man quien nos quiere vivos? ¿No él?
—Si. —asintió la Viuda Negra —No se engañen creyendo que ha cambiado. Ha ido demasiado tiempo por este camino de violencia y muerte cómo para volver. Sus números están goteando sangre.
Hawkeye se estremeció ente la manera tan fría en que la Viuda Negra dió la información. Parecía ser que el Soldado del Invierno, el cual él había creído que solo era solo una historia para mantener a la gente despierta en las noches, era un enemigo peligroso.
Aunque como una asesino lograba tomar trabajos cuando la única información sobre él eran los murmullos sobre un fantasma se le escapaba a Hawkeye. Después de todo, todos tenían que recibir su pago. Y para que te pagarán debías ser contratado, ¿cierto? Y para ser contratado la gente debe de saber quién eres.
Así que ¿cómo es que la gente contactaba con el Soldado del Invierno para contratarlo?
