Capítulo 31 y por fin estamos llegando a la mitad de esta historia. Debo agregar que justamente se acercan unos de mis capítulos favoritos y que estoy más ansiosa por traducir. Gracias a todos los que se dan el tiempo de leer mis intentos de traducciones.
En este capítulo también se pueden encontrar algunas referencias de las que no estoy muy segura o de plano no conozco, si alguien nota un error en ellas háganmelo saber por favor. De igual manera si los capítulos vuelve a subirse con errores. Según yo a mi me aparecen como que ya están bien, pero si hay problemas díganme y en cuanto pueda lo arreglaré.
Sin más que agregar, a leer

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Capítulo 31

-Muy bien –dijo Tony mientras se desplomaba en el asiento del auto –dispara.

-Killian. –Clint ni siquiera necesitó elaborar la pregunta.

-Lo conocí ase como una década –dijo Tony encogiéndose de hombros –en 1999. Quería que formásemos una alianza. En ese momento tenía mal cabello, mala piel, malos dientes, mal aliento, era muy delgado y caminaba con un bastón debido a una cojera… y era un gran fanático.

-¿De qué?

-De mí. –contestó Tony –Eso fue lo que realmente me hizo alejarme. Podía ignorar el resto. Siempre que fuera lo suficientemente inteligente. Las apariencias no son algo importante respecto a mis compañeros de negocios. Pero seguía insistiendo para que nos aliáramos para un proyecto en específico. El Proyecto Extremis. No me gustan sus bases. Se pareces demasiado… al Programa del Súper Soldado para mi gusto.

-¿El Programa del Súper Soldado? - Clint apenas pudo controlar el impulso de pasar saliva. Tony no debería de saber el nombre del Proyecto, era altamente clasificado.

-Sí, el proyecto que creó al Capitán América. –explicó Tony –Howard tuvo parte en él. Y sé que se supone es un secreto, clasificado y todo eso, pero por el amor de Dios, está en los estúpidos comics. Y no lo aprendí de ellos. Eso fue la idea de Howard de una historia para antes de ir a dormir. En las raras ocasiones en que se molestaba en hablarme.

-¿Está tratando de crear otro Súper Soldado? –Clint se enfocó en el punto central de la conversación.

-Él dice, -Tony enfatizó la palabra –que quiere curar las enfermedades, deformidades, discapacidades y heridas. Pero no me agrada. Depende de que nanobots cambien los cuerpos a nivel celular… y aún más. Cambiarían incluso el ADN. Él cree que podría ser utilizado para curar el cáncer. Destruyendo las células del tumor y fortaleciendo las células sanas. Es solo que es demasiado fácil que se confundan. Podríamos terminar en una situación de '¿Eres mi Mami?'.

-¿Qué? –Clint se le quedó viendo.

-'¿Eres mi Mami?' –Tony frunció el ceño –¿'El Niño Vacío' y 'El Doctor Bailes'? ¿Doctor Who? Es un clásico. Excelentes episodios. ¿No lo has visto?

-No. -Clint negó con la cabeza. (Nota de la Traductora: Yo tampoco lo he visto así que no conozco esta referencia. Si alguien la conoce agradecería mucho si me pudieren decir si lo escribí bien. Fin de la nota)

-Hazlo. –le recomendó Tony –Es suficiente decir que no es algo bueno. Me da escalofríos. Especialmente en la manera en la que Killian me quiere involucrado. El es muy, muy acosador. Y lo sería más si lograra su objetivo.

-¿Conoces al Doctor Pym desde hace mucho? –Clint cambió el tema. Investifaría más sobre Killian más tarde.

-Lo suficiente. –respondió Tony –Lo recuerdo al él y a Jan, Janet, su esposa, de las fiestas y eventos sociales de cuando era niño. Jan era… era increíble.

-¿Ella murió entonces?

-Murió cuando era pequeño. –confirmó Tony –Hank… empezó a alejarse del mundo después de eso. Siendo honestos estoy sorprendido de que asistiera a esta fiesta. Y ni hablar de Hope. Apenas si se hablan. Ella hizo que lo echaran de su propia compañía. Literalmente. Ella dio el voto decisivo de si se quedaba o se iba. Y ella dijo que él tenía que irse.

Clint lo miró sorprendido.

-Howard siempre dijo que Hank era un genio en lo que se trataba de química. –Tony sonrió ligeramente –Pero cuando era niño siempre pensé que Jan era la persona más lista que existía. Hope esta imitándola hace un rato. No es tan cabeza hueca como aparenta. Creo que ese es simplemente su método para lidiar con las multitudes… y una forma de castigar a Hank por no estar ahí para ella cuando crecía.

-¿Por qué creía que Jan era tan lista? –preguntó Clint.

-Jan me contó un secreto. –Tony cerró los ojos –Me dijo que nunca dejara a nadie saber cuánto sabía yo. Me dijo que podía hacerles pensar que sabía menos de lo que en realidad sabía. O más. Pero que nunca les dejara saber cuánto sabía realmente. Porque si alguien cree que sabes más de lo que sabes en realidad… te cuentan cosas, porque creen que ya las sabes. Y si pretendes saber menos de lo que en realidad sabes, dejan salir cosas alrededor tuyo, porque creen que no podrás averiguar nada con ello. Me dijo que escogiera uno y que me lo usara… siempre. Ella escogió pretender que no sabía tanto como lo hacía en realidad.

-Fingía solo ser una cabeza hueca. –concluyó Clint.

-Así es. –asintió Tony –Me dijo que solo confiara en las personas en las que pudiera confiar para proteger con todo lo que sé. Que así jamás sería traicionado. Debía haberle hecho caso.

Y ese no era un tema del que Clint quisiera seguir escuchando.

-¿Qué hay de Xavier? –Clint volvió a cambiar el tema.

-Lo mismo. –Tony se encogió de hombros –Como dije, es un viejo amigo de la familia. Y antes de que me preguntes, no me asusta el que puede leer las mentes. Es un buen hombre. No haría eso. Además, ya lo hizo una vez. Me dijo que era como estar en una tienda de televisores con todas las pantallas con el volumen al máximo pero todas mostrando un programa distinto. No puede lidiar con eso tan fácilmente. Duda que alguien más pueda.

Eso calmaba un poco a Clint, pero no completamente.

-¿Y a que Controle tu Mente? –le retó Clint.

-Nunca lo he experimentado. –Tony encogió los hombros –Pero estoy seguro de que habría señales obvias. Al menos para las personas que me conocen.

-No te llevas bien con Ross. –Clint volvió a cambiar el tema, sintiendo que no obtendría de Tony más información sobre Xavier.

-Nunca lo hice. Nunca lo haré. Pero no es alguien lo suficientemente importante o influyente como para que me preocupe.

-¿Y si alguna vez se convierte en uno? -

-Si alguna vez el futuro de Industrias Stark llega a depender de ese idiota, estoy peor de lo que creí. – dijo Tony secamente.

-¿Estás bien después de ese flashback? –Clint sabía la respuesta, pero también sabía que era necesario preguntar.

-Sí. –Tony le dirigió una pequeña sonrisa –Lo siento, fue el flash de la cámara. Usualmente uso mis lentes oscuros.

-¿Por eso los usas? –preguntó Clint.

-Mira, -Tony se los pasó -póntelos.

Confuso, Clint obedeció.

-Buenas tardes, Señor Clint. –la voz de JARVIS sonó de la nada.

-¿Cómo rayos-? –dejó salir Clint –No hay manera de que hicieras una computadora lo suficientemente pequeña para que quepa en estas cosas.

-Eso es correcto, Señor Clint. –confirmó JARVIS Sin embargo no estoy instalado en los lentes. Los lentes están conectados de forma inalámbrica con el teléfono del Señor Stark.

-¿Está enlazado con tu reloj también? –preguntó Clint -¿Para sentir tu pulso?

-No, -Tony encogió los hombros –aunque es buena idea. Se puede sentir tu pulso desde un punto justo delante de tu oreja. Los sensores en el marco pueden sentirlo desde ahí.

Clint se quitó los lentes, y llevó su mano al área que Tony acababa de mencionar. No le tomó mucho para poder sentir su propio pulso.

-Ingenioso, -dijo Clint –deberías pensar en comercializarlo.

-¿Para quién? –resopló Tony –Lo hice para ayudarme a lidiar con ello. Es personal. No algo que otras personas pudieran usar.

-A veces no te entiendo. –murmuró Clint -¿Sabías que Google está fabricando cosas como esta? ¿Los Google-glass? Pero aún tienen fallas. Podrías avergonzarlos con algo como esto.

-Lo pensaré. –dijo Tony encogiéndose de hombros pero sin comprometerse a nada.

Clint frunció el ceño ligeramente.

-Tones, -Clint habló suavemente -¿qué te está molestando? ¿Fueron esas cosas que dijo sobre el Mercader de la Muerte y eso?

Él no era Steve, pero sabía cuando algo estaba molestando a Tony. Y había algo en este momento.

-De cierta manera, –suspiró Tony –me opongo más al hecho de que todos creen que debido a que era el Mercader de la Muerte no puedo ganar un Premio Nobel. Es como si nunca se hubiesen molestado en conocer la historia.

-¿De qué forma? –Clint estaba confundido

-¿Cuánto sabes de los Premios Nobel? –respondió Tony -¿Particularmente de su fundador?

-No mucho. –admitió Clint –Un hombre llamado Nobel. ¿Alexander?

-Alfred Nobel. –contestó Tony –Fue el creador de la dinamita. Cuando los periódicos anunciaron su muerte declararon: "Le marchand de la mort est mort". O el Mercader de la Muerte está muerto. Le cargaron las muertes que su creación había causado.

-¿No mencionaron los Premios Nobel?

-Todavía no habían sido creados. –explicó Tony –Se equivocaron. Era su hermano quien había muerto. Él estaba vivo y leyó los periódicos. Y pensó: "¿Este es mi legado?". Había creado la dinamita para hacer las cosas más seguras. Reemplazaba a la nitroglicerina. Fueron otros la que la transformaron en un arma. Fueron otros quienes la usaron para matar. Entonces decidió cambiar su legado. En estos días todos conocen los Premios Nobel. Pero nadie recuerda lo de la dinamita.

No era difícil para Clint entender porque Tony se asociaba claramente con Nobel. Ciertamente tenían mucho en común. Solo que Tony no estaba solamente arrojándole dinero al problema de su imagen de la forma tradicional. Estaba usando su mente en el problema. Clint no ignoraba los numerosos inventos médicos y humanitarios que Tony había creado el año pasado y los anteriores, incluso si parecía que los demás si lo hacían. Clint creía que era más por elección propia que por ignorancia.

El mundo no quería ver a el Filántropo Tony Stark. Pero si que disfrutaba con ver a Tony Stark el Mercader de la Muerte, y al Playboy Tony Stark, y al Alcohólico Tony Stark.

Y mientras que las primeras dos descripciones negativas ya no le aplicaban, la tercera aún lo hacía. Clint sabía mejor que nadie que el alcoholismo nunca se curaba, incluso si ya no se consumía alcohol. Simplemente estaba ahí esperando a un momento de debilidad y cuando ese momento llegara (cuando y donde Clint no sabía, pero sabía que vendría) Clint estaría ahí para arrastrar a Tony lejos de cualquier botella que tuviese cerca.

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-Barton. –Clint respondió su teléfono de forma automática. –Hay Steve, ¿ya tienes las pizzas?

-Clint, -la voz de Steve estaba tensa –cinco hombres acaban de intentar secuestrarme.

-¿Qué? –Clint casi dejó caer el teléfono -¿Quién?

-Trataron de secuestrarme. –repitió Steve –Y no estoy seguro de quiénes son. Necesito que alguien los recoja para averiguarlo.

-Yo me encargo. –dijo Clint.

-No. –contestó Steve –No, yo los vigilo. Ya llamé a Phil. Necesito que encuentres a Tony.

-¿Crees que querían cobrar un rescate? –preguntó Clint poniéndose en movimiento.

-Solo hay una razón por la que querrían a Steve Stark, -dijo Steve –y eso es para exigirle un rescate a Tony. Ya fuese por dinero, o armas o peor.

-¿Estás seguro que solo saben de eso? –comprobó Clint.

-Si supieran más, -dijo Steve con una resoplido divertido –habrían enviado a más hombres. Y habrían ido por Tony primero. ¡Para exigirme rescate a mí!

-Cierto. –dejó salir Clint –Buscaré a Tony. Sé que no está en su taller. Probablemente esté en uno de los pisos de investigación y Desarrollo.

-No. –refutó Steve enseguida –Tiene una junta hoy. Pepper se lo ha estado recordando por semanas.

-Entonces aún sigue en el edificio. –Clint se relajó ligeramente –Todas las juntas de Tony las tiene aquí.

-No esta. –dijo Steve resuelto –Tenía que ir a otra parte. No me dijo a dónde. Pregúntale a JARVIS. Encuéntralo Clint, ¡por favor!

-Entendido. –Clint colgó.

-JARVIS, -Clint levantó la cabeza ligeramente para poder ver al techo -¿dónde está Tony?

-El Señor Stark está justo ahora en camino a una junta en la Embajada Japonesa. Si está, como creo que lo está, preocupado por su seguridad, está viajando con el Señor Hogan y otro guardaespaldas. Yo les enviaré, por supuesto, su aviso de estar atentos.

-No a Tony. –le indicó Clint –No lo preocupemos hasta después de la junta. Si lo sabe la va a cancelar. Y preferiría que Pepper después no vaya tras de mí. Steve está bien. No hay razón por la cual preocupar a Tony ahora.

-Desafortunadamente tengo que concordar con su predicción de la reacción más probable de la Señorita Potts si la junta no llega a ocurrir. Las negociaciones con los Japoneses no han sido fáciles hasta ahora.

-El otro guardaespaldas. -Clint frunció el ceño –No sabía que Tony había contratado a otro.

-Técnicamente el Señor Stevens está clasificado como Personal de Seguridad de este edificio, y de Industrias Stark en general. –dijo JARVIS –Sin embargo su lealtad hacia el Señor Stark en infranqueable. Técnicamente el Señor Hogan actualmente es el único es el único miembro del personal contratado como guardaespaldas personal del Señor Stark, así como su chofer, entrenador personal y Jefe de Seguridad de Industrias Stark. Le he informado discretamente al Señor Hogar del ataque hacia el Señor Steve. Él reporta que debido a un choque ocurrido en la ruta que tenían planeada han tenido que usar una ruta alterna para llegar a su destino. Pero al Señor Hogan no le convencía la ruta que las autoridades recomendaron debido al tráfico. Así que eligió una ruta que el mismo había ideado y están llegando a la Embajada justo en este momento de acuerdo con el GPS. Le he indicado al Señor Hogan que el Señor Stark no debe estar fuera de su vista en ningún momento sin estar acompañado de algún miembro del personal de seguridad presentes.

-Indícame la ruta más rápida. –le indicó Clint –Lo encontraré allá.

Pero eso no ocurrió. En cuanto Clint alcanzó la Planta Baja de la Torre pudo escuchar a través de las puertas del elevador el sonido de disparos. Inmediatamente presionó el botón que detenía el elevador.

Le tomó a Clint un tiempo forzar la puerta del elevador para abrirla, solo para darse cuenta que tenía que forzar la puerta del vestíbulo también. No le ayudaba el hecho de que no estaba al nivel del piso. Los disparos continuaban , haciendo que las acciones de Clint se volvieran cada vez más desesperadas. No iba a dejar que los guardias de seguridad murieran en su guardia. Claramente era más de lo que podían manejar.

La única razón por la que no había intentado usar la trampilla del techo era que Tony había mencionado que si la Torre tenía un cierre de emergencia, todos los elevadores inmediatamente se dirigían al piso de la planta baja o al techo y se quedaban ahí hasta ser activados nuevamente por los guardias de seguridad. Las puertas de los elevadores se cerraban con electroimanes y no se podían abrir con nada.

Clint había logrado detener el ascensor, pulsando el botón que lo anulaba, pero solo porque conocía el protocolo. Las puertas no estaban tan bien cerradas porque en la parte de abajo y arriba de los ejes no había puertas del otro lado, lo que hacía imposible dejar el ascensor en esos lugares, a menos de que fueras Reed Richards y pudieses escabullirte por cualquier espacio pequeño.

Una vez que Clint había logrado abrir ambas puertas salió al vestíbulo, deslizándose con un movimiento contoneante bastante indigno que lo hacía pareces un ebrio saliendo de una piscina.

Estando aún en el suelo y sacando su arma, Clint observó el sitio. Había una docena de hombres armados y que estaban intercambiando disparos con los dos guardias de seguridad y las tres recepcionistas, quienes Clint siempre pensó que eran más que solo las caras bonitas que aparentaban ser. Y , Clint revisaba los sistemas de seguridad cada mes, pero solo revisaba la ubicación de las cámaras y los sensores (el hardware); y Tony había declarado que confiaba en Happy para contratar personal competente y mantenerlos bien entrenados. Aunque había permitido que Clint realizara una segunda revisión de los antecedentes de todo el personal de edificio.

Sin embargo las revisiones de seguridad no habían indicado nada sobre lo que el impresionante trabajo que el conserje estaba logrando con su trapeador. Eso era Shinto Muso-ryu jojutsu si Clint lo había visto alguna vez (y lo había hecho en Budapest, no preguntas).

El problema era que los asaltantes estaban armados con armas automáticas y semiautomáticas, mientras que el personal de seguridad no tenía de esas. Estaba también el asunto de que Clint podía ver a otra docena de invasores reunidos alrededor de la entrada, tratando de traspasarlas puertas cerradas y, muy probablemente, bloqueadas.

Clint arrojó un cuchillo hacia los sitiadores antes de unirse al personal de seguridad donde estaban atrincherados.

-Clint. –uno de ellos lo saludó con una cabezada –Si necesitas un arma hay una en el lugar de Rebecca.

-Estoy armado. –Clint le mostró su revolver oculto –No sabía que las recepcionistas estaban armadas. O que tuvieran tan buena puntería.

-El Señor Stark insiste en ello. –dijo Rebecca –Todos creen que obtuve este trabajo porque fui porrista en la universidad, casi me convertí en profesional. Y tienen razón. Fue tener ese nivel de condición física lo que me consiguió el trabajo.

-El Señor Stark, -intervino Laura –no puso a todos en un riguroso programa de entrenamiento. Solo en caso de esto pasara. Y si no tenemos una calificación aprobatoria en nuestros exámenes físicos anuales corremos el riesgo de ser despedidos.

-Hay más tratando de entrar. –les recordó Gerald.

-Buena suerte con ello. –se burló Sophie –Hice sonar la alarma en cuando ocurrió el primer disparo. Las puertas no se abrirán hasta que usemos el código de desactivación.

-Los elevadores y escaleras también están bloqueados. –agregó Clint.

-El acceso hacia dentro o fuera del edificio está asegurado. –intervino Joseph –Y vamos a acabar con estos bastardos. Ellos mataron a Kenny.

Era un hecho que Clint había estado ignorando conscientemente. Siempre había en servicio tres guardias de seguridad y dos recepcionistas, excepto en los cambios de turno, cuando había presentes un recepcionista y dos guardias extras. Los cambios de turnos eran a horas distintas, las de los recepcionistas siendo una hora y media antes que la de los guardias. Nunca había un momento en el que solo hubiesen dos guardias en servicio. Aunque Clint calculó con la nueva información que había aprendido, que debía ajustar su conteo mental a que siempre había tres guaridas presentes.

-¿Hay más medidas de seguridad que Tony olvidó decirme? –preguntó Clint.

-Tenemos línea directa con la policía. –Gerald comenzó a marcar –Deberían estar en camino. Los otros guardias de seguridad limpiarán cada piso antes de venir hacia acá.

-Básicamente, estamos usando un sistema Steranko. -intervino Sophie.

-Los Impostores, ¿vedad? –Clint reconoció la referencia –Dios, Tony ama esa serie.

-Esta sección está construida como un fuerte. –agregó Laura –Así que podemos resistir el asedio.

-Incluso tenemos comida, agua y botiquín de primeros auxilios. –Joseph no levantó la mirada del Brazo de Rebecca que estaba vendando.

-¡Billy! –Gerald llamó al conserje -¡Deja de estarte luciendo y ven aquí! No quiero dispararte por accidente.

El conserje, que de manera milagrosa había logrado evitar quedar lleno de agujeros de bala, dio un salto con voltereta hacia atrás y entró en el fuerte de los recepcionistas. Clint parpadeó sorprendido, no creía que fuera posible hacer ese movimiento con solo un ojo.

-¿Qué eres tú? –dejó salir Clint sin poder evitarlo.

-Ninja. –contestó Billy, haciendo una reverencia similar a las de Japón.

-No le hagas caso a Billy. –dijo Rebecca –Siempre insiste que es un ninja. Creo que le divierte al Señor Stark, así que tolera su excentricidad.

-Y es malditamente eficiente. –agregó Sophie –Definitivamente no quieres recibir una de sus patadas.

Billy había conseguido un arma de la caja fuerte con cerradura por huellas digitales. Y se unió al tiroteo.

A pesar de la actitud jovial del grupo, era claro que no estaban logrando ningún progreso. Los invasores claramente estaban usando chalecos antibalas debajo de sus ropas.

-¿Cuánto falta para que llegue la policía? –preguntó Gerald.

-Demasiado. –dijo Billy –Eso que están sacando es un láser.

Clint revisó la limitada visión que las cámaras de video les proporcionaban (que durante un cierre de emergencia solo mostraban lo que ocurría en el vestíbulo y a quienes estaban ahí) y el grupo estaba bajando del interior de un camión un aparato que se veía peligroso.

-¿Cómo es que sabes eso? –exigió saber Rebecca.

-Limpio algunos de los pisos más interesantes. –Billy encogió sus hombros –El problema es que con esos paneles de vidrio… no soportarán por mucho el poder de ese laser.

-No es vidrio. –le respondió Gerald.

-No importa, –Clint negó con la cabeza –tiene razón. Ese laser cortará los paneles como si fueran mantequilla. A menos que la policía de Nueva York llegue en menos de diez minutos. Seguramente tiene refuerzos.

-Entonces mejor nos deshacemos de ellos rápidamente. –dijo Sophie. –El señor Stark estaría muy decepcionado de nosotros si falláramos en mantener la seguridad de nuestro edificio. Vamos a sacar la basura. Olviden tomar prisioneros. Disparen a la cabeza damas y caballeros. A las rodillas si pueden. Todo lo demás no me importa. El resto de los guardias no llegarán a tiempo. Su prioridad es asegurar todo lo que sea sensible o peligroso. La temporada de caza está abierta.

Diez minutos no era tiempo suficiente. Si Clint tuviera su arco sabía que habría podido hacer el trabajo fácilmente en ese tiempo. Pero no lo tenía.

Incluso hubiera sido capaz de hacerlo con un arma, por mucho que no le gustaran. Pero estaba mayormente concentrado en no dejar que los civiles, que seguían siéndolo por competentes que fueran , muriesen.

Y ni siquiera tomó diez minutos para que los refuerzos (¡los del lado contrario!) se abrieran paso al vestíbulo.

Para ese tiempo ya habían derribado a Sophie. Una bala en su hombro la había hecho incapaz de seguir disparando su arma.

Justo cuando Clint creía que estaban perdidos, un nuevo jugador se unió a la pelea.

-¿Están teniendo una fiesta y no me invitaron? –Spiderman se balanceó por el mismo lugar por el que entraron los invasores. –Espero que no les moleste su me cuelo.

-¿Spiderman? –le habló Joseph sorprendido -¿Qué estás haciendo aquí?

-Estaba por el vecindario.

Un solo peleador no debería de haber hecho tanta diferencia. Pero con Spiderman de su lado los defensores lentamente estaban recuperando el control.

El hecho de que las telarañas de Spiderman significaba que los invasores podían ser sacados del combate con disparos al pecho era una ventaja distintiva sobre las balas.

Les tomó cerca de un cuarto de hora el acabar con todos los atacantes. Pero la victoria tuvo un precio. Junto con el brazo de Rebecca, Joseph había recibido el roce de una bala en la cabeza que lo había dejado inconsciente, Sophie un tajo en su cara peligrosamente cerca de su ojo derecho, de alguna forma Gerald había recibido un disparo en la pierna (en serio, Clint se preguntaba cómo diablos lo había logrado el hombre), Laura estaba mayormente intacta, solo los usuales rasguños y cortes que ocurrían durante un tiroteo largo provocados por la metralla, y Billy… bueno, Clint estaba seguro de que Billy estaba más herido de lo que dejaba ver, pero el conserje permanecía estoico sin demostrar sus heridas, mientras atendía al resto con la ayuda de Laura.

Incluso Spiderman se veía un poco desaliñado. Su traje necesitaría una buena lavada como mínimo, y si Clint estaba en lo correcto probablemente una reparación o uno nuevo. Sin embargo seguía moviéndose igual de ágil así que Clint no creía que se tratara de nada serio.

Clint, él mismo, probablemente iba a ser arrastrado por Phil a un médico en algún punto del futuro cercano después de esta batalla. Sin embargo no veía motivos para que él fuera por cuenta propia. No estaba herido más allá de lo que pudiera tolerar. Y ciertamente no interferiría con su habilidad de luchar.

Mientras que Laura y Clint atendían a los otros, Clint y Spiderman se acercaron a uno de los invasores, amarrado en las telarañas de Spiderman. Clint estaba bastante seguro de que era el líder del pequeño grupo de ataque, y por lo tanto podría darles algunas respuestas a las preguntas que rondaban en la cabeza de Clint.

-¿IMA? –sugirió en voz baja Spiderman a Clint.

-Es lo más probable. –confirmó Clint -¿Habías tratado con ellos antes?

-No realmente. –Spiderman negó con la cabeza –Suelo ocuparme más de ladrones y crímenes menores. Asesinos y bombas es a lo que más llego por mi cuenta. Oh, y crimen organizado.

-¿Cuál es tu nombre? –exigió Clint al hombre inmovilizado.

Como era de esperarse el hombre permaneció en silencio.

-Deberías de hablar, -agregó Spiderman –puedo pensar en muchos lugares de los cuales colgarte. ¿Y algo sobre mis telarañas? Se disuelve con el tiempo. No lo suficiente como para que escapes aquí y ahora. Pero te sorprendería que tan corto se siente el tiempo cuando tu vida cuelga de un hilo. Podría colgarte de la Dama Libertad.

-Mátame y dos más me reemplazarán. –

-Tal vez. –Clint se encogió de hombros –Pero la cosa es… que estarías muerto. ¿Para quién trabajas? ¿Qué intentaban lograr?

-No soy más que una parte de algo más grande. Un engranaje de una gran máquina. Deberían aprender a no negarnos. Habrán ganado esta batalla. Pero nosotros ganaremos la guerra.

El hombre se removió en sus ataduras, pero no estuvo ni cerca de liberarse.

-¡Todos abajo! –gritó Spiderman de repente, mientras arrastraba a Clint de vuelta a la relativa seguridad del escritorio de recepción.

Por un momento Clint fulminó a Spiderman con la mirada.

Luego una explosión sacudió la habitación.

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Nota de la traductora. Esto comienza a volverse irritante. Voy a tratar de arreglar el asunto este de que se suben mal los capítulos. Por favor avísenme si ya quedó. Gracias una vez más por leer! :)