Buenos dias a todos! Como prometi la semana pasada, aqui os envio el nuevo capitulo.

Madre mia, que semanita mas intensa he pasado. Teneis que disculparme por lo de la otra semana, pero entre fiestas y el cansancio, no podía ponerme a escribir ni a editarlo. Y como la historia la voy improvisando como salga, no tengo mas opción que releermela varias veces para buscarle el hilo y ver episodio tras episodio de DC para quedarme como interactuan cada uno de los personajes originales.

¡Escribir cansa mentalmente! Quien diga lo contrario, ¡a ese me lo zampo yo entero!

Demostrado! Mientras editaba me di cuenta que cometí dos grandes fallos en el capítulo.

En fin! Dejando mis tonterías de lado... Agradezco a Kaitokurobaa y a ValentinaGallego112 que hayáis sido los primeros en votar la historia. Estoy súper contento de que haya a personas que les guste, y eso me motiva a escribir mas. También de manera especial a los demás usuarios que hayáis podido leerla, muchas gracias a todos.

Solo espero que este capitulo (mas o menos de largo que el primero) podais disfrutarlo de igual manera y descubrir las sorpresas que traigo reservadas.

DESCARGO DE RESPONSABILIDAD: Los personajes que aparecen en esta historia no me pertenecen sino a GoshoAoyama. No pretendo sacar nada con esta historia, solo practicar mi escritura, entretener a los espectadores que quieran leerla para pasar un buen rato y desahogarme un poco.


CAPITULO 2.

EL MISTERIOSO ESTUDIANTE DEL EXTRANJERO (2ªParte)

" N...no puede ser... " pensó nervioso. Volvió a fijarse en aquellos ojos " Esos ojos verdes pistacho anormales, esas pupilas estáticas, unas venas hinchadas acompañadas de unas profundas ojeras fruto de horas de no dormir... es como si hubieran visto la muerte miles de veces ¡Me producen escalofríos! ¡¡Un momento!! ¿Y si... " El chico alarga su mano y la acerca a Conan. Empieza a latirse el corazón muy fuerte " ...fuera uno de ellos? " en su mente se formó la imagen de Gin, Vozka, Vermouth en un collage terrorífico.

Una risa estridente, le saca de su mundo, para volver a concentrarse en el joven. En ese instante, frunció el ceño al ver como emitía atraves de su boca, una risa poco agradables. Le molestaba mucho ¿A que venia la gracia? Si no fuera porque el profesor se había quedado con el cinturón inflabalones y las zapatillas a reacción, a ese chico le hubiera lanzado por los aires.

De pronto, se puso en alerta al ver como el joven acerca su mano hacia el, sintiendo que el peligro se cernía sobre el mismo. En microsegundos, pensó alguna forma de librarse de su ataque, pero sin sus cosas, no le quedaba otra que usar el dardo anestésico. Cubrió con su brazo donde estaba el reloj la cara y en el momento que estaba a punto de atacar, siente como su mano le remueve el pelo. Era una falsa alarma que dio a la incomodidad.

- Era broma, chico - confeso, de repente con notoria amabilidad. - Perdona por haberte molestado.- se disculpo, y en ese preciso momento notó como sus ojos habian pasado de ser frios e inexpresivos a calidos y amables.

Nunca antes habia visto ese cambio tan rapido en una persona normal, pero por otro lado, pudo estar tranquilo de que no fuera uno de ellos.

-N... no pasa nada.

-¿Conan? ¿Que haces aqui?- Una voz proveniente del pie de las escaleras hizo que ambos levantaran su vista hacia una chica pelinegra con el uniforme de la preparatoria Teitan que se encontraba al pie de las escaleras. Ninguno la habia notado bajarlas.

-¡H...Hermana Ran!

Conan se aproximo a ella. quien tenia una cara de fastidio y sus manos en la cadera.ç

-Jooo, ya te vale ¿No? ¿Se puede saber que hacías parado allí?

-¡Es culpa mía!- Exclamo Kevin, levantándose para quedar en la vista de la pelinegra, que cuando le vio sus ojos se tensaron, pero trato de tranquilizarse.

-E... eres Kevin, el de mi clase.

Kevin se cruzo de brazos y arrugo su rostro sin cambiarle los ojos. Miro de arriba abajo a la chica y en ese momento, su cuerpo se puso tenso con un recuerdo traumático a su mente y aparto la mirada.

-¿Tu también estas en ella?- pregunto llevándose la mano a la barbilla- No recuerdo haberte visto.

"¿N... no se acuerda de que le estaba mirando a la mañana? Si nuestras miradas se cruzaron" pensó Ran relajando su rostro con cierta sorpresa. "Además, me sorprende lo amable que está siendo ahora mismo"

-¿Sois compañeros, Ran?— pregunto Conan, mirando a Ran.

-¿Eh? Oh... ¿Recuerdas que Sonoko y yo te comentamos a la mañana que iba a venir un chico nuevo? Pues, Kevin es del extranjero...—se detuvo al darse cuenta de algo, y volvió a mirar al chico que tenía de frente - A todo esto... ¿Que haces aquí?

-Vengo a solicitar los servicios de tu padre, ¿el esta arriba en su oficina?

Ran afirmo con su rostro y le invito que lo acompañara escaleras arriba. Mientras subían las escaleras , Conan contemplaba al joven con una mirada furtiva.

...

2.30 p.m. - Policía Metropolitana del Distrito de Tokio

El inspector Juzo Megure se encontraba examinando las pruebas del caso de asesinato del señor Keita. A cada prueba se le había sacado una fotografía, y el inspector las pego en la superficie de una pizarra blanca y bajo ellas el nombre de cada foto.

Pasaron tres horas desde que desalojaron el cuerpo de la casa, y dos desde que monto aquel mural de pruebas. Eran las 2:30 de la tarde y por mucho que mirase, las pruebas parecían no decirle nada. La victima había estado sola en la casa desde las 7h que su mujer se fue a trabajar y quien tiene una coartada bastante solida. Era frustante que un policía se encuentre en aquella situación sin pistas ni un posible sospechoso y solo un grupo de pruebas. En estos momentos, rogaría para que el detective Mouri estuviera allí y le diese una de sus tantas respuestas a una solución.

-¡Inspector Megure! -Aparece Takagi por la puerta, acompañado de su compañera la detective Sato. Les estaba esperando con paciencia.

-¿Y bien? ¿Los del laboratorio han hallado algo en la nota que nos ayude a delatar al culpable? - El tono de su voz mostraba algo de esperanza, después de estar encerrado casi dos horas mirando unas fotos sin ninguna relación que las une.

-Negativo, inspector. El contenido de la carta no contenía ninguna huella de ADN del sospechoso, lo mas probable es que usara guantes para pegar los recortes de periódico. -Explico la detective Sato.

- Hmmm ¿y del sobre?, ¿que han averiguado?

-¡Ah, si! -Takagi abre su libreta y empieza a leer la información recabada. -Hemos recorrido todas las imprentas que se encontraban en un radio de diez kilómetros a donde vivía la victima y, en una que se encuentra en la calle 7 del distrito comercial de Haido nos contó que un anónimo les envió dinero por adelantado y un encargo de este tipo. Luego les paso una dirección falsa donde entregarlas...

-Y el remitente que envio el correo? Es posible que si obtenemos su correo podamos...

-Hemos pensado lo mismo, pero el culpable, uso un correo temporal. En internet es muy común usarlos para entrar en un determinado tipo de paginas donde piden un registro y enviar correos falsos. -Explico Sato.

-Hmmm, sin duda ha sido muy meticuloso para que nadie le rastree.

-Hay algo mas inspector... El remitente le pidió un encargo de seis sobres, ya sabe lo que eso significa. -Insinuó Takagi, con el semblante serio.

- ¡Seis asesinatos! - Se ensombreció el rostro de Megure.

- Entonces la carta que dejó el culpable... -El rostro de Sato de ensombreció alarmado.

-Si, posiblemente sea el principio de algo mucho más serio de lo que imaginábamos... -Tomo aire y suspiro

Su mirada volvió a centrarse en el tablón, más en concreto, en la imagen de una carta con letras de recortes de periódico.

-Por cierto, ¿conseguisteis averiguar el paradero de la persona que menciona? -pregunto Megure, de repente mirando a Sato.

-Aun no, pero creemos que si es una persona extranjera, tal vez sera mas fácil encontrarla, pero necesitamos más tiempo -respondió.

-El caso es que el tiempo corre en nuestra contra -dijo Megure, preocupado-. y sin pistas, desconocemos cual sera su próximo movimiento.

-¿Q...que hacemos entonces, inspector Megure? -pregunto Takagi

-Lo que hemos estado haciendo ante situaciones de crisis -El inspector frunció el ceño hacia la foto.

Megure estaba muy frustrado. Un asesino misterioso se había puesto en movimiento y otra vez el inspector sentía que este caso podía con sus fuerzas, presionándolo a buscar su ayuda. No pudo evitar reírse para sus adentros.

"Un policía tiene el deber de servir y proteger a las personas, pero ante este caso la policía está desprotegida y tiene que acudir de nuevo en su ayuda. Que irónica es la vida"

...

Kevin sacó de su mochila una foto y la deslizo sobre la mesa para quedar visible ante Kogoro, Ran y Conan. En ella se veía a un hombre de unos 40 años, de rostro alargado y angulado que sonreía hacia la cámara haciendo un gesto con sus dedos. En apariencia, parecía un hombre bastante simpático y agradable.

-El hombre de la foto, se llama Hiroshi Aguada, de treinta y cinco años. Necesito su ayuda para encontrarlo.

-¡Eh!, ¡¿No es este famoso por ser el dueño de una gran empresa de alta tecnología aquí en Tokio?! -pregunto Ran, de repente, al ver la foto.

-Si, así es. En concreto, se especializa en el desarrollo de arsenal militar de última generación. Es líder en su sector. -Explico Kevin

- ¿Para que buscas a un multimillonario? -Pregunto Conan intrigado-. algún motivo tendrás, no?

-¡Oye, tu! -grito Kogoro sacando su puño.

La mirada de Kevin se entenebreció y un ligero apretón de sus puños contra el sofá, denotaba su incomodidad por la pregunta. Conan lo noto con cierta sorpresa en su cara.

"No me imagine que se pondría en este estado" pensaba lamentándose para si mismo.

A Ran le dolió ver el comportamiento de Kevin, que inmediatamente dio un arrebato.

-Conan, ¿Has visto lo que has hecho? ¡¡Ese tipo de preguntas no se hacen!!- pego un grito enojado hacia Conan, quien con los ojos abiertos del susto ponía una cara de terror.

-Lo siento, ¡no había pensado que fuera tan personal! - se disculpo muy apresurado con su singular voz de niño, al mismo tiempo que refrenaba a la histérica Ran levantando los brazos.

-No me importa decirlo, siempre y cuando no salga de aquí- soltó, de repente, Kevin.

- ¿Estas seguro? Si no quieres contarnos tus motivos, estas en tu derecho. He llevado casos donde la información era mínima - Explico Kogoro -, pero eso si, el precio no seria el mismo.

-Da igual - tranquiliza a Kogoro - De todas formas, os ibais a enterar de una forma u otra.

Las tres miradas se cruzan entre si, parpadean preguntándose que cosa tan importante puede ser esa.

Kevin se reclina hacia delante en el sillón, entrecruza los dedos de ambas manos y apoya su mentón contra ellas. Entonces, empezó su historia.

-Vera, Señor Mouri, el hombre que ve en la foto estoy al cien por cien seguro de que se trata de mi padre biológico.

Las tres miradas abrieron los ojos en shock ante la revelación, pero antes de Ran y Conan pudiesen decir algo, Kogoro intervino.

-¡¿Comoooo?! ¡¿Tu padre biológico?! - Exclamo a todo pulmón saltando del sillón. El joven asintió con su cabeza. Kogoro no sabia que decir, aquello parecía una locura - ¿E... estas seguro de lo que dices?

-Si, así es- Volvió afirmar, esta vez con mayor seriedad resaltando sus ojos amenazantes, produciendo un escalofrió a los tres que estaban sentados frente suya. - Yo me crié en un orfanato a las afueras de Tokio, donde yo era el único niño mestizo. Fruto de eso, ninguna familia me acogió en su seno hasta los ocho años, cuando unos extranjeros, en busca de un hijo al que adoptar, me acogieron y me marche a los Estados Unidos. - Explico, mientras las miradas atentas se fueron quedando con la historia - Hace poco, le pedí a un amigo mio de mi antiguo instituto, que usara un programa desarrollado por el para hallar alguna coincidencia de ADN que estuviera vinculada conmigo. Y el resultado fue que el Hiroshi Aguada, junto con otras tres personas mas aquí en Japón, dieron positivo.

"¿Un programa que permite hallar coincidencias a partir del ADN? y ¿Tres personas con el mismo ADN?" pensó Conan parpadeando sus ojos al llamarle la atención ese detalle. Se cruza de brazos y se pone modo pensativo "¿Porque hay algo que no me cuadra en esta historia?"

- ¡Ahora lo entiendo! ¿Por eso estas aquí en Japón, no?

- Exacto.- dijo mirandola de reojo, no directamente - Pensaba que me llevaría bastante encontrarle, después de todo, intente ponerme en contacto con su secretaria, pero es un hombre muy ocupado y sin tiempo para recibir a nadie y mucho menos a desconocidos.

-Hmmm, entiendo -Medito Mouri cruzándose de brazos- El señor Aguada es muy famoso en el sector, es normal que tenga una agenda muy ocupada. Creo que en este caso, lo ideal seria buscar donde vive para que te puedas presentar directamente.

- Ya lo he intentado -Suspiro pesadamente -, pero su dirección permanece en el anonimato.

En ese momento, uno de los bolsillos de la chaqueta de Conan empezó a vibrar, y fue el único que se dio cuenta y en que lado era al aproximar su mano al pecho para asegurarse "Hmmm ¡Están llamando al móvil de Shinichi! ¿Quien podrá ser?" lo saca discretamente sin que Ran lo el tío lo noten, a excepción de Kevin, quien notó la reacción de sorpresa que tuvo Conan ver el numero "¿El inspector Megure? ¿Abra pasado algo?" Miro a los dos que se sentaba a su lado meditando con los brazos cruzados y a Kevin mirándole con asombrosa curiosidad. No podía quedarse mas tiempo. Debía pensar alguna manera de escapar, y rápido, sentía que esa llamada era de vital importancia.

-T... Tengo que salir un momento.- dijo levantándose rápidamente del sofá, y salio corriendo en dirección la puerta, mientras Kevin le perseguía con la mirada hasta desaparecer.

-¡Tengo una idea! - dijo Ran, de repente consiguiendo atraer las miradas de todos - El tio de Sonoko es muy conocido en la ciudad, si le preguntamos, puede saber de alguien que sepa donde vive.

- ¡Buena idea, Ran! - lafelicito Kogoro-. Si le llamo ahora , quizas pueda mandarme la direccion al movil...- Kogoro extrae del bolsillo de su chaqueta su móvil y lo enciende.

-V... vale, pero por favor... no le comentes nada de lo que hemos hablado. - Suplico Kevín juntando las manos y haciendo un guiño con el ojo.

...

-¿Como dice, inspector, un asesino en serie?- dijo, de repente Conan nervioso.

En el vestíbulo de las escaleras, Conan se encontraba apoyado contra la pared y con la pajarita moduladora de voz en la mano izquierda contra su boca y el móvil en su derecha.

- Así es ¿Viste las noticias de hoy?- Respondió Megure a través del auricular.

-Últimamente no he tenido mucho tiempo para ver la televisión- respondió, mirando escaleras arriba, donde se encontraba la oficina, por si alguien le había escuchado con su voz de adulto.

-Ah, entiendo. Si los casos que llevas te tienen muy ocupado entonces... - respondió Megure.

-Son solo casos inspector - dijo con arrogancia- Cuenteme los detalles

Poco después...

-En resumidas cuentas... -Asintió Conan, después de haber escuchado palabra por palabras al inspector -Esta mañana, un asesino mato al señor Kenzo Keita en el estudio de su residencia, degollandole en el centro de la carótida. No hay arma homicida y la única pista que nos puede llevar al asesino es una carta con las iniciales MANHATTAN que encontraron al lado del cuerpo ¿Es correcto?

Detrás del teléfono, Megure se encontraba sentado en la mesa de pruebas revisándolas una por una.

-Si, y la prueba que determina que su intención es seguir matando, se encuentra en los seis sobres que encargo a una imprenta en un radio de diez kilómetros. Cada uno con el mismo nombre.- Concluyo Megure, d

-Lo que no entiendo es porque elegiría ese nombre. Manhattan es el distrito mas famoso de Nueva York ¿Tendrá alguna relación el nombre con las victimas?

-Quizás la respuesta nos la de esta carta. Te voy a enviar una foto para que le eches un vistazo cuando puedas - Megure se reclina en el asiento y se frota los ojos fruto del agotador esfuerzo que esta empleando -Aquí en el cuerpo estamos desbordados de casos, por eso si me haces este pequeño favor, te lo agradecería enormemente.

Conan sonrió amablemente.

- Si, no se preocupe inspector. Cuando tenga resultados, se los enviare.

-Muy bien. te lo agradezco...-Dijo, antes de colgar el teléfono, meterlo en el bolsillo y colocarse correctamente la pajarita en su cuello.

-¿Conan? -La voz de Ran se oyo a sus espaldas y el, asustado se dio la vuelta para verla de brazos cruzados.

-Ay, Ran -Actuó nervioso, y pensó en alguna excusa-. Haibara me había llamado para decirme que el próximo día iremos de excursión a las montañas.

-¿ah si? -Dijo sorprendida, inclinándose-. Por un momento me pareció haber escuchado la voz de Shinichi.

-¡Que va, que va! -Dijo, nervioso -Habran sido imaginaciones tuyas.

Detras de Ran, observaba como Kevin bajaba silenciosamente las escaleras con las manos metidas en los bolsillos, cabizbajo y con los ojos amenazantes que parecían transmitir pura satisfacción. Se detuvo al lado de Ran.

-Ya nos veremos en clase, Mouri -le dijo mirandola de reojo, con cierta brusquedad.

-Ehm... si. Buena suerte con lo de tu padre- dijo Ran, levantando una ceja.

Kevin se agacha hasta la altura de Conan y se le queda mirando con esos ojos intensos que se transformaron de nuevo en verde. No dice nada, estaba aterrado ante aquella mirada, pero resiste y decide enfrentarle de la misma forma. Sin que se dieran cuenta, varias chispas de miles de emociones saltaron de sus ojos. Entonces Kevin parpadea con una sonrisa y le revuelve el pelo.

-Eres un chaval bastante peculiar, Conan Edogawa-confeso.- Estoy seguro de que nos volveremos a ver algún día.

-Si, estoy bastante seguro de ello -Afirmo con una sonrisa.

Se incorporo y prosigio bajando las escaleras hasta desaparecer por la derecha en el umbral de la puerta de la calle. De pronto, recordó lo que le había traído hasta allí.

-¿Ya arreglasteis el asunto del señor Aguada?-dijo Conan, de repente mirando a Kogoro.

-Así es, papa le consigio la dirección gracias al tío de Sonoko. Al parecer vive muy cerca de aquí, a tres calles mas arriba.- dijo Ran.

-¿En serio? - Sorprendido. De pronto, siente una vibración proveniente del móvil, esta vez solo duro un instante.

"¡Una notificación! debe ser la foto que me envio el inspector al correo" penso mientras cogía el teléfono y abría el mensaje. En eso sus ojos se abrieron como platos y su rostro se ensombreció como nunca.

"E... esto es..., u... una carta de..."

Conan apretó los puños y sintió la rabia arder como el fuego en su pecho y sus ojos se llenaron de desesperación y pura impotencia. Aquel mensaje... era mucho peor de lo que se había imaginado ¡Muchísimo peor! De pronto todo cobro sentido. El alias de Manhattan, el asesinato de Kenzo Keita, la carta... Todo había sido planeado para que llegara ese momento. Un contraataque desesperado planeado meticulosamente desde las sombras para tener un único final posible.

...

Kevin iba caminando por la calle, una vez que recorrió una cierta distancia, se metió un callejón que lo llevó hasta un coche con los cristales tintados, estacionado al lado de un edificio medio derruido. Su rostro se tornó serio y con su mano golpeó la ventanilla del piloto. Acto seguido, la ventanilla se bajo para revelar a un hombre calvo de mediana edad vestido de ropa callejera y con unas llamativas gafas de sol.

-¿Y bien?, ¿Que tal fue la cosa con el detective? A qué es tan bueno como te dije.

-Ju-Mete ambas manos en el bolsillo y forma una media sonrisa -Un simplón del tres al cuarto y su hija Ran, no era como me esperaba...

—Que te pensabas? Es una karateka de instituto muy famosa.

—por suerte ambos se creyeron la historia que le solte— frunce el ceño — pero el niño que iba con el...

-¿Niño? Ah sí, el pequeñajo ese que siempre está con el ¿Que le pasa?-Dijo el hombre, con sarcasmo.

Kevin sonríe para si mismo.

- Bueno es igual.—trato de evitar el tema — Lo importante es que ya conseguí lo que quería ¿y tu?, ¿Tienes lo que te pedí?

Hace un gesto de pausa con su mano grasienta llena de anillos.

-Primero dame la pasta y luego, te daré lo prometido.-sonríe, flexionando los dedos.

Kevin frunció el ceño, con una mano saco de la mochila un fajo de billetes y se lo dio al hombre. Este sonrió como si hubiera descubierto un tesoro y empezó a contarlo con sus dedos.

-¿No te fías de mi?

-No eres el primero de los de tu calaña que intenta engañarme. -Una vez que llego al último billete, lo metió en su chaqueta. Se aproxima como puede hacia la guantera y pulsa un botón que abrió automáticamente el maletero trasero. Se bajo del coche y camino hasta el maletero, acompañado de Kevin, quién al ver el contenido su rostro se iluminó.

-Era esto lo que pediste, no?

-Si, pero que belleza-Kevin se embeleso por el contenido

-Dime, para que quiere un chico de instituto esta clase de juguetes?-dijo el hombre, señalando el maletero.

-Es un asunto personal, así que...-se detuvo, entonceslos ojos de Kevin recobran ese color verdoso pistacho terrorífico - ¡no te metas donde no te llaman!

-Vale, vale tranquilo muchacho -Exclamo levantando sus manos para tranquilizarle. El hombre se apoya contra el capo y enciende un cigarro. Chupa una calada y la expulsa una nube de humo por la boca- Sinceramente, no me gustaría estar en la piel de esa persona cuando la veas jajajaja

Kevin cerro el maletero con un violento golpe y miro con aquello ojos verdosos amenazantes al hombre, quien quedó paralizado y dejó caer su cigarrillo al suelo.

FIN DEL FILE 1. EL MISTERIOSO ESTUDIANTE DEL EXTRANJERO.

CONTINUARÁ EL 29 DE AGOSTO (CAPÍTULO 3. LA MISTERIOSA CARTA DEL ASESINO, 1ªPARTE)


Muchisimas gracias por leer hasta aquí. Espero que os haya gustado, y agradezcería vuestros comentarios de que tal os ha parecido.

No tengo mucho que contar ahora XD. Son las 2:00 de la mañana y aun sigo editando este capitulo que lo subiré dentro de unas horas, en la mañana.

Hice una de cambios bestiales, solo espero acordarme de cada uno de ellos cuando escriba el tercero. Aunque siempre existe la opción de releerlo todo desde el principio.

Nos vemos para la próxima semana. Saludos.