Inicioun nuevo file repleto de ilusióny ganas de que os guste. Aquíse desvelaran muchos secretos y personajes nuevos, ademas conoceremos algo sobre el pasado de nuestra Haibara.
Agradecer de nuevo, a los usuarios que habeis decidido darle una oportunidad a este fic. No es nada facil de seguir y muchas partes se contradicen entre si (por ejemplo las intenciones de un personaje, creo que el ejemplo mas caracteristico puede ser Kevin, en clases actua como un chico frio y reservado; pero en la agencia de detectives fue completamente diferente). La verdad es algo que no le presto atención, sale asi sin mas, pero lo que si busco aunque sea es algo de coherencia, incluso la fuerzo para darle un sentido y que no sea algo raro de leer.
Ahora que lo pienso...¿ no os parece muy extraño que aun no hayamos conseguido pasar del primer dia? XDEs algo que me rompe la cabeza.
DESCARGO DE RESPONSABILIDAD: Los personajes que aparecen en esta historia no me pertenecen sino a GoshoAoyama. No pretendo sacar nada con esta historia, solo practicar mi escritura, entretener a los espectadores que quieran leerla para pasar un buen rato y desahogarme un poco.
CAPÍTULO 3.
LA MISTERIOSA CARTA DEL ASESINO (1ª PARTE) PRINCIPIO
Hace tres años. Aeropuerto internacional de Narita.
El aeropuerto estaba abarrotado de gente que se movía en todas direcciones, algunos para alcanzar su puerta de embarque que les llevaría a su destino, otros no les quedaba más remedio que esperar ante unos enormes sillones que ocupaban una sala entera, mientras sus ojos reposaban en el panel de salidas.
Frente al gran ventanal, se veía el enorme despliegue de aviones circulando por la pista de aterrizaje. Una jovencita que vestía un pantalón vaquero azul y una camiseta tipo franela reposaba su mirada en el cristal. Shiho, de dieciséis años contemplaba con admiración los enormes pájaros de hierro que alzaban el vuelo majestuosos. La última vez que estuvo en un aeropuerto fue hace un año, cuando regreso de Estados Unidos para trabajar en el APTX. Una eternidad tan lejana que no podía ocupar el vacío que sentía ahora.
— Shiho... — Dijo una voz varonil a sus espaldas.
Se voltea sorprendida para encontrarse entre la gente que iba de un lado a otro, a un joven detenido en medio observándola. Iba vestido de paisano, y su rostro estaba cubierto por una gorra roja que no dejaba ver sus ojos, solo su mandíbula que dejaba escapar aire exhausto.
— ¡Jack! —Exclamo Shiho, acercándose a el — Que haces aquí? ¡¿Tu vuelo no sale en tres minutos?!
— Ya, pero no podía embarcar sin antes decirte algo importante.
—¿Decirme el que?—Dijo Shiho levantando la ceja—. ¿Que puede ser mas importante que la misión?!
—Verás yo...
Diez segundos después, el sonido de un bofetón resonó por todo el aeropuerto. Todas las miradas de los pasajeros se posaron en la joven pareja. Shiho mantuvo la palma ardiente en alto y sus ojos vislumbraba rabia y dolor. Mientras que el joven, adolorido por el golpe en la mejilla, lo calmaba con su mano.
Actualidad - 6:30 p.m. - Casa del profesor Agase.
Ai Haibara, despertó sobresaltada, empapada de sudor y produciendo interminables jadeos en su boca. Fue una pesadilla horrible... No, mas bien un recuerdo que siempre quiso olvidar pasara lo que pasara.
Miro a su alrededor, no estaba en ningún aeropuerto y la sombra de esa persona no se encontraba allí. Se encontraba segura y a salvo en la casa del profesor Agase. Se volvió a recostar en la cama y quedo mirando el techo de cristal donde a través de el, observaba como un manto nublado tapaba lo que quedaba de cielo. Entonces, una bandada de pájaros atravesó el cielo en formación de flecha, perfectamente sincronizados volando hacia su libertad.
"¿Cuanto tiempo había dormido?" se pregunto, para ella el tiempo volaba en su cabeza como a un reloj al que le habían movido las agujas de sitio. Por si fuera poco, no recordaba el motivo que la habia llevado hasta esa situación; pero trato de no darle importancia.
De pronto, sintió entrar a alguien en su habitación.
— Ai, ¡Por fin despertaste! — exclamo una voz de hombre mayor, pero sonaba cálida y amable.
— Profesor... — giro su rostro, para encontrarse al profesor Agase acercandose a la cama. Pudo ver, que en su mano llevaba un pequeño termómetro de cristal —. ¿Cuanto he dormido?
— Unas horas — dijo el profesor, poniendo su mano contra la frente de la chica — ¿Como te encuentras ahora?
— Bien — dijo sonando algo cansada —, pero no recuerdo nada de lo que paso...
— ¿En serio no te acuerdas de nada? — dijo sorprendido. El profesor hizo una mueca después de retirar su mano y le puso el termómetro en la boca sin mayor dificultad—. Te desmayaste delante del televisor, al ver una noticia de un asesinato que hubo hace unas horas.
— ¿Noticia? ¿Asesinato? — vacilo Ai arrugando su frente mientras trataba de hacer memoria. Sus ojos se abren de golpe al venirle a su cabeza como un flash, la noticia del asesinato del señor Keita y el asesino con el alias de Manhattan. Miro al profesor y luego negó con su rostro — Pues, no me acuerdo.
— Esta bien. No hace falta que te esfuerces si no quieres — dijo el profesor, poniendo una de sus mejores sonrisas —Iréa comprar para preparar la cena, tu vete mientras tanto dándote una ducha.
Una vez en el baño. Haibara se quito la ropa que llevaba encima. Se sentó en el taburete y sostuvo el teléfono de la ducha hacia arriba, mientras una llovizna de gotas caían sobre su piel. La sensación de calor, era muy agradable. Al acabar, se metió en el ofuro, ya preparado con agua caliente, cogió aire su se sumergió en las aguas calientes hasta quedar unido su cuerpo completo, al salir, expulso una bocanada de aire. Su cabello mojado daba la sensación de estar aplastado. En ese momento junto sus piernas haciendo con ello una bola, y en su rostro era melancólico y deprimido.
— Si de verdad eres tu... ¡¿Porque estas haciendo todo esto?! ¡¿Que es lo que buscas?! — susurro con tono preocupado y angustiado, pero rápidamente se dio una bofetada a si misma, con la palma roja a su lado —. No digas tonterías Haibara... a día de hoy, no se ha demostrado científicamente que los muertos no pueden volver de la tumba.
No se dio cuenta, que en su rostro enrojecido por la concentración de calor y empapado discurrían por sus mejillas dos regueros de lagrimas.
...
6:45
Conan se detuvo gimiendo de cansancio, frente la propiedad del profesor Agase. Contuvo el aliento e impulsado por sus propias piernas, abrió la verja de una sola puerta enganchada al muro, que separaba la calle de la propiedad.
Abrió la puerta de la casa, y para su sorpresa todo parecía estar muy oscuro ¿Habría pasado algo? y por un momento se temió lo peor que empezó a correr llamando:
—¡¡Profesor, Haibara!! — gritaba por toda la casa.
Primero por el gran salón, seguido de la cocina, el laboratorio de Haibara... Nadie. No había nadie.
De repente, escucho el sonido de una cisterna y la puerta que conectaba al baño, se abrió dando paso a una enorme cortina de agua vaporizada. Conan, nervioso, apunto con su dardo anestesiante hacia lo que parecía ser una figura que salia del baño,
— A ver, ¿se puede saber a que vienen esos gritos? — dijo una voz saliendo del baño, frustrada por los incesantes gritos.
Enseguida suspiro aliviado al descubrir de que era la voz de Haibara.
—Oye, tu! ¡¿No podíasresponder cuando estoy llamando?! — protesto Conan entrecerrando sus ojos molesto; enseguida su actitud cambio al verla salir con el pelo completamente empapado, la carita roja como un tomate y su cuerpo caliente por el cambio de temperatura y un olor llamativo desprendía ¿Que era a lo que olía? ¿A rosas frescas? No estaba muy seguro. Se acerco a ella hasta quedar unos tres metros, mientras ella le miraba con una cara rara. Volvió a oler y abrió sus ojos por la mitad — ¿Te hechas perfumes de marca?
Al escuchar esas palabras, las mejillas de Ai se tornaron aun mas rojas de lo que estaban y su mirada se endureció y tembló de ira.
— ¡Pervertido! —añadió enojada, apartando su mirada de el y fue hasta el salón, pasando por su lado sin devolverle la mirada—. Lo creas o no, sigo siendo una mujer atrapada en el cuerpo de una niña de siete años. Hay gustos que no desaparecen —. Finalizo, sentándose en el sofá y cogió una revista y se puso a leerla—. Por cierto, si vienes a ver al profesor, fue a comprar la cena.
Conan, notaba cierta hostilidad en su voz, parecía estar de un humor de perros, ¿Sera por lo de la mañana o ya habrá descubierto lo que paso? Quería preguntarle, pero conociendo a esa chica, hará lo posible por cambiarle de tema. Suspiro pesadamente, comprendió que no le quedaba otra que esperar a que el profesor volviera.
Consulto la hora en su móvil, no eran mas de las 6:50, se lamento ¡si hubiera llegado en el momento que recibió el mensaje, el problema estaría solucionado!, pero si no fuera por Ran, quien le había forzado a quedarse a Comer y hacer los deberes, pero quien dice no a una cinturón negro en Karate.
Poco después, la puerta de la casa se abrió y apareció tras ella el profesor Agase portando unas bolsas de un 24h en cada mano. Al ver a Shinichi, su rostro se ilumino.
— ¡Oh, Shinichi! Que sorpresa mas grande. —Mira a la chica que estaba sentada en el sofá — ¿Le contaste lo que tesucedió?
— ¿Que sucedió?— parpadeo Conan
Ai mira al frente con su peculiar mirada amenazante.
— No fue nada, solo me desmaye a causa de un bajón de azucar... No fue tan serio comparando hace un rato, cuando un pervertido con gafas, me olió así de la nada —declaro. Pasando otra hoja.
"¿P... pervertido yo?" pensó Conan ofendido mientras tenia un arrebato.
— Jajaja bueno, bueno haya paz —dijo el profesor, dando una de sus mejores sonrisas—. Por cierto Shinichi, ¿Que era eso que querías decirme?
— Es sobre ese asesino, Manhattan...
Los ojos de Haibara se ensombrecieron.
— ¿Hablas del asesino que mato a ese reconocido científicoy dejo una carta en la escena del crimen? ¡Fue un crimen muy desagradable!
—Si, ese mismo —Afirmo Conan—. Al parecer, segúnme fueron llegando nuevas noticias, su intención es seguir cometiendo mas crímenes... a menos que le paremos los pies. — Dijo esto ultimo mirando hacia Haibara, a quien tenia de espaldas.
Pero al escuchar esas palabras, el rostro abierto de Ai, se ensombrece. Dejó la revista encima de la mesa y se levantó del sofá y se les quedó mirando.
"Mascrímenes..."
— ¡¿Entonces la policíaesta al tanto de esto?!— La expresión del profesor era casi idéntica al grito del Munch.
— Si.El inspector Megure me paso los detalles de la investigación. Por un lado, el asesino efectuóun pedido a una imprenta en un radio de diez kilómetrosde donde vivíala victima, usando un correo temporal, y según les comento el dependiente, se fabricaron seis sobres idénticos con el alias escrito en uno de los lados del sobre. Luego, por otro lado esta la carta que dejo el asesino... — saco el teléfono de su bolsillo y se lo enseña el profesor —écheleun vistazo profesor y dígameque opina — este en cuanto leía la carta, levantó su mirada hacia a Haibara.
— Espera un momento, ¡¿Que tiene que ver ella con todo esto?!
—. Precisamente, esa pregunta era la que me hacía después de leerla... ¿Como es posible que aparezca su nombre? Al principio no caí en la cuenta, pero me puse a investigar un poco antes de venir aquíy descubrí algo interesante acerca de la víctima.Hasta hace unos años, dirigía un laboratorio de investigación, pero este año se incendio por causas desconocidas.No tarde en atar cabos y adivina a dónde me llevaron...— Explico Conan. mira a Ai —.Era ese mismo laboratorio donde trabajas ¿No es verdad, Haibara?
Haibara abrió los ojos llena de sorpresa. Tarde o temprano el acabaría descubriendolo, pero no entendía que tenía que ver eso con la carta.
— Veo que has hecho bien los deberes... — comento Haibara con sarcasmo —. Es verdad, Kenzo Keita era el jefe de uno de los laboratorio donde yo desarrollaba APTX, la formula que nos encogió pero no era la única filial — confesó acercándose a ellos.
— ¡Lo que me temía! — dijo Conan, con seriedad.
— ¿pero que tiene que ver eso con la carta? — Pregunto Haibara. Se cruza de brazos.
—Creo que si la lees, lo entenderas...— Dijo Conan, entregándole el móvil.
Miro a Conan sin comprender sus palabras, y luego a la foto de la carta. Lo que leyó, la dejo en shock y le corto la respiración.
Dear Sherry
The Blood of your Murder, could only be made right with War.
Firmado: Manhattan
—La carta esta escrita en ingles, pero traducido seria...— dijo Conan
— Querida Sherry/Jerez.La sangre de tu asesinato, solo podráarreglarse con la guerra.— le interrumpió ella en un susurro, antes de que sus ojos se volvieran llorosos y sintiera una horrible presión en su corazón. — Q... Que significa todo esto...
— No lo sé, esperaba que tú nos lo explicarás — Confesó Conan
Haibara, dejó caer el teléfono al suelo, paralizada con el rostro mas pálido de lo habitual y se formaron dos pequeños regueros de agua por sus mejillas, sorprendiendo a Conan y Agase por igual. Cada lagrima, era como si descosiera una vieja herida, que creía ya haber sido sanada.
Conan no pudo evitar preocuparse.
—¡¿Ha... Haibara?
Rápidamente, salió corriendo de allí sin dar explicaciones y con el corazón acelerado a mil por hora.
—¡Haibara, espera!— llamó la voz del profesor, pero hizo oídos sordos a todo lo que tenía a su alrededor.
Bajo las escaleras hasta el pequeño laboratorio subterráneo y se encerró a cal y canto.
Una vez dentro, se apoyó contra la puerta y cayó de rodillas al suelo, llevándose las manos al pecho, donde su corazón latía tan rápido que le dolía. Quería respirar, pero su garganta había sido cortada por cientos de emociones, que también nublaron sus sentidos. Todo lo que había contando Conan es cierto, y lo que leyó en la carta no le dejaba ninguna duda al respecto.
— ¡E... El esta vivo! — gimió, susurrando entre lágrimas con una sonrisa en sus labios. —¡¡Estas vivo!!
CONTINUARÁ EL 5 DE SEPTIEMBRE (CAPITULO 4. LA MISTERIOSA CARTA DEL ASESINO, 2ª PARTE CONFESIÓN)
Muchas gracias por leer este cap. dejadme vuestros comentarios para ver que tal os ha parecido.
Por cierto, Ayer empece a usar de nuevo la vieja cuenta... Tengo como motivación escribir toooodas las historias que deje sin terminar (al menos, mientras no consiga trabajo). Para ver mis anteriores trabajos, aqui os dejo el enlace a mi cuentavalcom75
Si hecho la vista para atrás, he notado una considerable evolucióna la hora de escribir. Aun así, me falta mucho por mejorar. Estoy seguro que lo consegire mientras siga escribiendo historias.
