TREINTA DIAS
Declaración: Ranma ½ y todos sus personajes, son propiedad de Rumiko Takahashi. Los he tomado prestados para crear una historia de mi propia autoría, sin fines de lucro.
Los datos escritos relacionados con el Museo Británico, fueron obtenido de la "Guía Recuerdo del Museo Británico" la cual es propiedad de sus autores.
Capitulo seis: La hora del té. El estoicismo de Ranma. Día cinco
Nerima por la mañana:
Era una cálida mañana, los rayos del sol se colaban por un pequeño espacio que había entre las cortinas, Ranma se giró y los rayos le dieron directo en el rostro, lo que terminó por despertarlo. Abrió los ojos y se tomó unos minutos antes de levantarse de su futón. Caminó rumbo a la ventana de su habitación y contempló la ciudad, tanta quietud, tanta paz. Sabía que esa tranquilidad sólo duraría una hora o dos, aunque deseara con todas sus fuerzas que durara mucho más que eso. Nabiki lo había ido a ver al dojo la noche anterior, para recordarle que tenía una deuda con ella la cual debía pagar, el momento había llegado y sería esa misma mañana. Ranma estaba feliz por haber hablado por teléfono con su prometida, y eso le daría fuerzas para continuar con aquella tarea, después de todo, esto era un reto y Ranma Sotome nunca rendía ante un reto. Se sentó sobre su futón, adoptó la posición en loto y comenzó a meditar, esta vez necesitaría de toda la paz mental que pudiera conseguir, y de toda su fuerza y voluntad, para cumplir con su tarea.
Nabiki entró a la habitación y lo sacó de su estado meditativo. −Buenos días cuñadito. Es hora de que te alistes, debes estar listo en dos horas ¿de acuerdo? Recuerda nuestra charla de ayer, debes cumplir con tu parte cabalmente.
− ¡Lo sé Nabiki! ¡Por Kamisama! no me fastidies más ¿no ves que me estoy preparando para eso? En dos horas te buscaré en la entrada de la casa, tal y como acordamos.
−Está bien, ya me voy ¡Qué carácter el tuyo! −Y Nabiki se retiró del lugar. Ranma resopló, su rostro mostraba enojo, sabía de lo que Nabiki era capaz, pero obligarlo a hacer lo que tenía que hacer ese día, iba más allá de lo calculado… pero por Akane, él estaba dispuesto a todo.
Cuando llegó la hora de la verdad, Ranma salió de su habitación y caminó directamente al lugar acordado y a su encuentro con Nabiki. El joven estaba impoluto, vestía sus habituales ropas chinas, sólo que en esta ocasión el pantalón era de color negro y la camisa de color azul claro, lo que hacía que sus hermosos ojos azules resaltaran; iba perfumado y su trenza estaba impecable. Nabiki lo observó y sonrió de lado el joven estaba justo como ella se lo había pedido. Ranma tragó en seco y respiró hondo un par de veces para tratar de calmar su nerviosismo. Nabiki le alcanzó un ramo de rosas y él lo tomó.
−Eres una tramposa, habías dicho que serían tres mil yenes y unas fotografías… pero esto….
−Esto me dio muchas más ganancias, ya no te quejes, hablaste con Akane ¿no? Yo cumplí con mi parte, ahora te toca a ti. −Ranma bufó fastidiado.
−Sí, sí. Terminemos con este teatro de una vez por todas. ¿Quién será?
−No seas impaciente, Ranma, ya lo sabrás a su debido tiempo.
− ¡No! ¡Te exijo que me lo digas ahora!
−Calma, tampoco es para que te pongas así. Está bien te lo diré… se trata de Kodachi
− ¡Qué! ¿acaso perdiste la razón? ¿por qué con ella?
−Fue la que ofreció la mayor cantidad de dinero, esa es la razón.
− ¡Pero está loca!
−Eso lo sabemos de sobra, Ranma. Y recuerda, debes ser amable, atento y caballeroso con ella; Kodachi debe pensar que en verdad está en una cita, debes hacerle creer que te interesa, aunque sea un poco. Esas fueron las condiciones.
−Sí, sí, sí. Pero te lo advierto, no haré nada que pueda comprometerme o meterme en problemas con Akane.
−Creí que ya habíamos dejado ese punto en claro.
−Nada de escenitas románticas…
−No…
−Nada de tomarla de la mano…
−Tampoco eso…
−Y definitivamente ¡No! La voy a besar
−Ranma, por favor… ni siquiera has besado a mi hermana ¿Crees que te pediría que besaras a Kodachi? ¿Por quién me tomas?
−Pero ¿Qué demonios? ¿Y a ti quién te dijo que no he besado a tu hermana? ¡¿Eh?!
−Hay cosas que son obvias, Ranma. Bueno, sólo tienes que hacer lo acordado. El resto depende de tu pericia y la habilidad que tenga ella para hacerte caer, así que si yo fuera tú no me descuidaría ni por un segundo. Ahora me marcho, ya no debe tardar en llegar. Que tengas una bonita "cita" cuñadito. −Nabiki giró sobre sus talones y se dirigió a su habitación.
Ranma se quedó parado sobre la acera esperando a su "cita" caminaba de un lado al otro en un rango no mayor a unos cinco metros, su semblante reflejaba un claro nerviosismo; comenzó a pensar en Akane, en lo que le diría la próxima vez que pudieran hablar, tal vez en esta ocasión sí pudiera reunir el valor suficiente para decirle que la extrañaba… "Boba… ¡mierda! Es que es ¡tan difícil! Pero la extraño, es verdad, ¡es la jodida verdad! Debería correr y llamarle y decirle cuánto la extraño…" estaba sumido en sus pensamientos, hasta que una escandalosa risa lo descolocó por completo.
−Jo, jo, jo, jo Ranma-sama estás aquí ¡qué felicidad! Al fin los dos estaremos juntos, y pasaremos un día maravilloso. −Kodachi arrebató el ramo de rosas de manos del joven antes que él pudiese siquiera decir algo y acto seguido se colgó de su brazo. Ranma la miró aterrado, tragó en seco y sólo fue capaz de asentir un poco, una gruesa gota de sudor resbalaba por su cien y decidió que lo mejor sería iniciar con aquel descabellado intento de "cita" para poder terminar lo más rápido posible con su agobiante situación. −Y dime mi amor ¿A dónde me vas a llevar? Será a un lugar extremadamente romántico ¿Verdad? Oh al fin podremos decirnos cuánto nos amamos y nadie se interpondrá en nuestro camino ¡Soy tan dichosa! − ¡Ranma se aterrorizó! ¿qué era lo que esa loca quería? Tendría que usar todas sus armas para salir del embrollo en el que su cuñada lo había metido, tal vez el encanto Saotome podría funcionar… ¡Sí! Eso haría. −Ranma-sama estas muy callado, deben ser los nervios, tu amor por mí es tal que no tienes palabras suficientes para expresarlo, ahora lo veo. −Kodachi se acercó más al joven y en un arranque intentó besar al azabache, Ranma colocó el ramo de rosas de por medio y Kodachi terminó por estampar sus labios en los tallos de las flores.
−Kodachi será mejor que nos vayamos o se nos puede hacer tarde −Ranma comenzó a correr y tomó a Kodachi del brazo y tomaron rumbo hacia un parque en el que podrían rentar una pequeña barca y dar un paseo por el lago. "Un paseo, sí eso debe ser suficiente… ¡maldita y mil veces maldita seas Nabiki! Te juro que yo… te voy a… esta debería ser una cita con Akane no con esta loca". Los dos jóvenes se subieron a la barca y el paseo comenzó, hasta el momento todo había estado anormalmente tranquilo, pero Ranma no contaba con el par de mujeres que lo vigilaban desde su escondite. Las dos chicas estaban furiosas, morían de celos, no podían creer que la primera de las tres, en salir con Ranma, fuera esa gimnasta mal nacida, y lo peor de todo era que, de acuerdo con las reglas del pacto, ninguna debía interrumpir la cita de la otra, y cada chica tendría libre albedrío para hacer todo lo que estuviera a su alcance para conquistar a Ranma, sin hechizos, sin pociones paralizantes, sin chantajes o engaños, sin trampas.
−Shampoo ¿qué hacemos? Esos dos se ven muy felices.
−Nosotros tener que poner trampa a chica loca.
−Pero ¡No podemos! ¿recuerda las reglas?
− ¡¿Reglas?! Pero, pero…
−Bueno, intervendremos sólo si se pone peligroso.
−Peligroso… ¡¿Ser peligroso justo ahora?! −Shampoo estaba al borde de un colapso nervioso cuando vio uno de sus peores temores desarrollarse frente a sus ojos, señaló a la pareja que estaba sobre la barca en medio del lago y Ukyo los miró aterrada.
−Pero ¡¿Qué demonios?! −Ranma estaba acostado en un extremo de la barca y Kodachi estaba sentada sobre él a horcajadas poco a poco se acercaba al joven, con parsimonia y derrochando sensualidad y Ranma no hacía nada para detenerla. Las dos chicas gritaron al unísono y salieron de su escondite, debían evitar que Kodachi besara a Ranma a toda costa, pues ¿qué se creía esa mujerzuela? Pero la situación no era tan simple como se creía, estaban en medio del lago, no había manera de que pudieran darle alcance con un salto, era demasiada la distancia y ninguna de las dos chicas podía recorrer semejante longitud; si intentaban nadar hasta allá no llegarían a tiempo, además de que Shampoo se transformaría en gato y eso sólo complicaría las cosas; no había barcas disponibles, Ukyo debía pensar rápido.
"¿Qué hago? ¡¿Qué mierdas hago?! Piensa Ukyo… ¡Piensa!"
Y entonces, la solución les cayó del mismo cielo, un estruendo distrajo por unos segundos su atención e instantáneamente un diluvio cayó sobre todos los ahí presentes. Ranma por supuesto se convirtió en chica y al parecer despertó del trance en el que se encontraba sumido, Kodachi se había girado, para tomar su sombrilla y cubrirse de la lluvia, pero al volver la vista hacia donde se supone estaba Ranma, grande fue su sorpresa pues en lugar del azabache encontró a una furiosa pelirroja. Kodachi se encolerizó y se puso de pie sobre la barca, tiró su sombrilla y se despojó de sus ropas quedándose sólo con su uniforme de gimnasia y dio inicio una batalla entre las dos jovencitas.
−Suerte que la idiota de Kodachi nunca ha entendido que Ranma y Ranko son la misma persona… ¿verdad Sahmpoo?
−Miau −le respondió una pequeña gata purpura. Y se marcharon del lugar, el peligro había pasado.
Al dojo Tendo arribó un maltrecho y muy empapado Ranma transformado en la sensual pelirroja. Estaba cabreado, mucho. Se supone que sólo sería amable con ella y no habría trucos sucios. Pero claro ¿Cuándo habían seguido las reglas? ¡Hasta U-chan! Se había querido aprovechar de él en alguna ocasión. "Debí imaginar que lo que Kodachi me quería mostrar no era en verdad una astilla enterrada en su dedo; la muy embustera, usó polvos alucinógenos" Ranma caminó directo al baño, deseando con toda su alma que nadie lo molestara, mientras se daba un bien merecido y relajante baño con agua caliente. Se metió en el ofuro y comenzó a meditar respecto a lo que esos polvos lo habían hecho ver "Akane" …
FLASH BACK:
Ranma y Kodachi estaban paseando en el lago. Kodachi no paraba de hablar y continuaba con su zalamería, el azabache sentía náuseas ¿Cómo es que ella podía ser tan ridícula y cursi a la vez? En eso, Kodachi se quejó de un dolor en su dedo.
− ¡Ah! ¡me duele! Tengo una astilla y no me la puedo quitar. Ranma-sama ¿Serías tan amable en ayudarme con esto? −Ranma miró el dedo de la joven Kuno y en ese momento sintió como le lanzó una especie de polvos volátiles que aspiró sin siquiera quererlo. De súbito un fuerte mareo se apoderó de él y terminó por caer de espaldas sobre el bote, luego, lo que comenzó a ver le pareció surrealista en demasía, como sacado de sus más eróticos sueños: Akane usando un sexy camisón de encaje color turquesa, que dejaba muy poco a la imaginación, su pronunciado escote revelaba un par de firmes y bien redondeados pechos, que ansiosos esperaban por el suave tacto de las manos del azabache; toda ella estaba mojada, las gotas traviesas caían desde su azulado cabello y rozaban gentilmente la nívea piel, en una forma tan sensual, que Ranma quedó hipnotizado, qué envidia tenía de las gotas de agua; Akane dijo su nombre en un suave susurro y con movimientos lentos y dóciles se acercó a Ranma, el joven apenas podía creerlo, tragó en seco y sintió su corazón latir a mil por minuto; la peliazul se sentó a horcajadas sobre Ranma y se acercó a su rostro, le dijo "Bésame" con una voz sexy, que lo invitaba a que en ese momento él se olvidara de toda su cordura y la devorara a besos y la tomara y la hiciera suya ¡ya! ¡en ese preciso segundo! El cuerpo de Ranma estaba comenzando a reaccionar ante la diosa que tenía frente a él rogándole por una caricia sobre sus labios… y Ranma lo haría, permitiría que ese beso se diera y que el deseo incontrolable, que tomaba más fuerza en su interior, se consumara, oh ¡sí! Esta vez nada le impediría que disfrutara de su prometida ¡que el mundo se joda! Él haría suya a Akane Tendo, porque ya no soportaba un segundo más sin tocarla, ella sería suya, o dejaría de llamarse Ranma Saotome. Akane acercó cada vez más sus labios a los del joven y entonces… despertó. Abrió los ojos y estaba empapado y transformado en chica, frente a una furiosa Kodachi.
FIN DEL FLASH BACK
− ¡Maldita loca! Por poco logra que la bese. No me lo hubiera perdonado nunca, yo sólo quiero besarla… a ella.
Museo Británico, diez de la mañana:
El grupo se encontraba de nuevo reunido a la entrada del Museo Británico, el guía sostenía el mapa del lugar y charlaba con los profesores para en conjunto decidir las salas que visitarían ese día, los alumnos estaban esperando por las indicaciones, Akane estaba nerviosa, arrugaba un panfleto que había tomado de la entrada en un vano intento por disimular su estado, Yuka y Sayuri la habían notado rara desde hacía uno o dos días, pero ahora era más que obvio que algo le ocurría a la peliazul.
−Akane ¿te encuentras bien?
− ¿Eh? Sí claro ¿por qué no habría de estarlo?
−Yuka tiene razón, estas muy rara, como nerviosa. ¿Te pasó algo? Kuno… o Gonsunkugi… ¿Acaso te hicieron algo ese par de pervertidos?
− ¿Qué? Kuno y Gosunkugi… ¡Claro que no! Ja, ja, ja, ¿Por qué preguntan eso? ¿Nerviosa yo? No para nada −y terminó de hacer añicos el panfleto que tenía en sus manos, súbitamente comenzó a sudar y sus mejillas se pintaron de un fuerte color carmesí, entonces las amigas la miraron con un serio semblante en su rostro, no le creyeren ni una palabra a la joven de azules cabellos.
−Akane, nos tienes que contar qué es lo que te ocurre
−Vamos, no nos creas tan tontas. −Ambas chicas colocaron sus manos en la cintura y le lanzaron miradas acusadoras a su amiga, Akane lanzo un fuerte suspiro y encogió los hombros en señal de derrota.
−Está bien, pero se los cuento a la hora de la comida, no quiero que nos vayan a regañar. Ahora vámonos que ya todos comenzaron con el recorrido. −El guía se colocó al frente del grupo y comenzó con la clase, ese día recorrerían la sala dedicada a África, el Egipto antiguo, América del Norte, México y una de las salas temáticas que tenía una exposición especial de Perú.
"El continente africano ha proporcionado a los arqueólogos uno de los indicios más tempranos de la actividad del hombre…"
−Pero qué primitivo es todo esto, no entiendo por qué exhibirlo en un Museo. Estoy tan aburrido. −Dijo Kuno con burla, para después soltar un escandaloso bostezo, Akane lo alcanzó a escuchar, puso en blanco los ojos y prefirió seguir su camino. "Lo que yo no entiendo es cómo puede ser tan tonto e inculto"
Continuaron observando objetos y grabados, Akane hacía rápidos dibujos y notas para poder completar su reporte. Siguieron su recorrido hasta que entraron a una sala diferente. Esa era inconfundible, habían entrado a la sala del antiguo Egipto. La joven quedó maravillada cuando ingresó al lugar. La cultura egipcia siempre le había parecido fascinante y enigmática. Decidió acelerar el paso para acercarse más al guía y alejarse lo más posible de Kuno, esta sala le interesaba mucho. Gosunkugi vio la oportunidad de acercarse a Akane y no dudó en aprovecharla.
−Ho-hola Akane… por lo que veo te gusta mucho la cultura egipcia ¿o me equivoco?
−Estas en lo cierto Gosunkugi, me fascina.
−Ya veo… mmm, ¿sa-sabías que la palabra 'Faraón significa' 'Gran Casa'?
− ¿En verdad? Vaya, qué interesante. −El guía continuó con su charla:
"… a continuación podemos observar este fragmento que es la parte superior de una estatua colosal del faraón de la XIX dinastía Ramsés II, procedente de su templo conmemorativo en Tebas…"
− ¡Wow! Esta estatua sí que es enorme.
−Lo sé, en verdad lo es… oye Akane… mmm, ¿si-sigues yendo a entrenar con ese joven que conociste en el parque?
−Sí
−Oh… y…este… ¿irás a entrenar hoy?
−No, hoy no iré a entrenar.
−Ah, y… ¿te-te gus-gutaría salir conmigo hoy?
−Lo siento Gosunkugi pero no puedo.
− ¿No puedes?
−No. Saldré con Ryan, el joven que conocí en el parque. Por eso no puedo salir contigo. −Respondió Akane con total indiferencia mientras tomaba notas.
− ¡¿Qué?! ¿Saldrás con él? ¡¿Tendrán una cita?! −El chico se llevó las manos a la cabeza y comenzó a tirar fuerte de sus cabellos, perdiendo por completo la compostura. Uno de los profesores lo amonestó y Kuno sacó su bokken y le propinó un fuerte y certero golpe en la cabeza, Akane miró la escena sumamente abochornada y prefirió retirarse del lugar lo más rápido que le fue posible.
Siguieron su recorrido y se encontraban ya en la sala de México y Centro América. Encontraron grabados en cantera, hermosas figuras hechas de jade, unos bordados que según les explicó el guía, eran elaborados por los Huicholes, una cultura que se encontraba principalmente en el occidente de México; pero lo que captó la atención de la joven fue una vasija con unas aves grabadas en ella y a un lado de esa vasija había una especie de tapete, que tenía bordados de las mismas aves, su plumaje era del color del jade y con destellos azules, eso le pareció hermoso, pero al leer la placa en la que se explicaba lo que representaba ese tapete bordado quedó fascinada:
"El colibrí… existen dos mitos que serán mencionados aquí respecto a esta fascinante ave… El Mito Azteca: La leyenda cuenta que estaba Coatlicue, diosa de la fertilidad, barriendo el templo de Coatepec (montaña de serpiente) cuando encontró unas hermosas plumas de colibrí que resguardó en su seno, y con ello quedó embarazada…
El Mito Maya: Cuentan que los Dioses crearon todas las cosas en la Tierra y al hacerlo, a cada animal, a cada árbol y a cada piedra le encargaron un trabajo. Pero cuando ya habían terminado, notaron que no había nadie encargado de llevar sus deseos y pensamientos de un lugar a otro.
Como ya no tenían barro ni maíz para hacer otro animal, tomaron una piedra de jade y con ella tallaron una flecha muy pequeña. Cuando estuvo lista, soplaron sobre ella y la pequeña flecha salió volando. Ya no era más una simple flecha, ahora tenía vida, los dioses habían creado al x ts'unu'um (colibrí). Esta maravillosa ave sería el portador de los mensajes entre los dioses y los mortales…
… El colibrí lleva de aquí para allá los pensamientos de los hombres
Si un colibrí vuela alrededor de tu cabeza, no lo toques. El tomará tu deseo y lo llevará a los demás… Se dice que el colibrí trae amor como ninguna otra criatura puede hacerlo…"
"Un mensajero del… amor… que hermoso"
Kuno estaba sentado en una de las bancas del museo, su aburrimiento era más que obvio, junto a él se encontraba Gosunkugi, aún continuaba en shock por lo que Akane le había contado momentos atrás; le lanzó una mirada de desprecio al joven kendoka y bufó fastidiado, Kuno lo miró de soslayo y sonrió de lado.
−Se puede saber ¿qué te pasa? Alumno indisciplinado.
− ¡Nada! Eres un idiota, Kuno.
−Soy tu sempai, que no se te olvide, debes mostrar respeto por las personas que tienen mayor rango que tú.
− ¡Ja! No me hagas reír. Eres un imbécil. Akane me estaba contando algo de suma importancia y ¡Tú nos interrumpiste!
−En serio ¿Crees que me voy a tragar lo que me acaba de decir? Creo que el imbécil es otro.
− ¡Ah! con que esas tenemos ¿eh? ¿Sabías que Akane va a tener una cita hoy por la tarde?
− ¿Eh? ¡Ah! Ahora entiendo, la bella Akane quiere tener una cita romántica conmigo, pero es demasiado tímida como para expresarlo en voz alta. Oh mi delicada flor de loto ¡Ahora comprendo tu pena! Seguramente no te atreves a pedirme que salga contigo porque soy tu sempai… pero no sufras más ¡Tatewaki Kuno acabará con tu agonía! Yo saldré contigo Akane Tendo. −Kuno se puso de pie y empuñó su mano izquierda y la elevó, un río de lágrimas corría por su rostro y después de eso adoptó una pose de batalla sujetando su bokken. Gosunkugi lo miró avergonzado, puso los ojos en blanco y después le dio un golpe a Kuno en la cabeza con su martillo.
−En verdad que de todos los idiotas que pudieron venir a este viaje, tú eres el peor… ¡Akane no quiere salir contigo! Akane va a salir con un tipo que conoció en el parque hace unos días, un británico que se llama Richard… no ese no era el nombre… mmm Robert… no… ¿cuál era?... ¡Ryan! Sí ¡ese es! Va a salir con un tal Ryan. −El rostro de Kuno se desencajó y levantó a Gosunkugi tomándolo de las solapas de su camisa.
−Pero ¿Qué dijiste? ¡repítelo! Repite el montón de sandeces que me acabas de decir. −Gosunkugi se puso nervioso y levantó ambas manos agitándolas frente a su rostro tratando de protegerse en caso de que Kuno decidiera descargar su ira contra él.
−Bu-bu-bueno, tampoco es pa-pa-para que te pongas así de violento co-conmigo. Lo que debemos hacer es averiguar a dónde irán y asegurarnos de que ese tipo no se quiera pasar de listo. ¿Entiendes? Tenemos que proteger a Akane.
−Sí… tienes razón, tenemos que proteger a mi amada Akane. De acuerdo, tal vez por hoy decida hacer una tregua contigo, pequeño y escuálido majutsu-shi −y lentamente volvió a poner al joven sobre el suelo.
La excursión de ese día llegó a su fin y todos se retiraron del museo. En el restaurante del hotel estaban las tres amigas conversando, Akane les contó a sus amigas respecto a su "cita" de esa tarde y las chicas no disimularon su emoción.
− ¡Akane! No puedo creerlo. A penas llegas y ya tienes un pretendiente.
− ¡Sí! Y vas a tener una ¡cita!
−Oigan, no soy la única aquí que tiene "citas". Ustedes se han estado viendo con Hiroshi y Daisuke.
− ¡Ay! Akane… eso no cuenta, son nuestros compañeros de la escuela. −Dijo Yuka mientras ponía los ojos en blanco.
−Así es Akane, contaría si fueran ingleses, como el joven con el que vas a salir tú. −Comentó Sayuri y le guiñó el ojo. En ese instante, un fuerte sonrojo atacó a la Tendo y de nuevo sintió que le daría un colapso nervioso.
− ¡Ah! Pero… ¿Qué estoy pensando? ¡Esto está mal! Porque, no es correcto que yo haga esto ¿cierto? −comentó al borde de la histeria la peliazul.
− ¡Akane! ¡Por kami! Sólo se vive una vez
− ¡Exacto! Además, si lo dices por Ranma, permíteme decirte que él es muy lento. −le dijo Yuka.
− ¡Sí! Ya llevan dos años comprometidos y nunca te ha invitado a salir −agregó Sayuri algo fastidiada.
−Bueno… sí, puede que tengan razón, pero…
−Eso sin mencionar que no ha aclarado su situación con sus otras tres prometidas… −dijo Yuka señalando su dedo índice y después su dedo medio, para enumerar lo que estaban mencionando.
−De acuerdo, eso también puede que…
−Nunca te ha demostrado afecto…
−Bueno… algunas veces él…
−Nunca te ha besado…
−Entiendo…
−Te dice fea, marimacho, desgarbada, violenta…
− ¡Ya entendí el punto! ¡Ya! Pero aún a pesar de todo esto yo… −las jóvenes la miraron fijamente, esperando a que la joven Tendo siguiera con su diatriba −yo, lo… − ¿Acaso sería el momento en el que Akane por fin aceptaría sus sentimientos en voz alta? −yo lo… prometí. Prometí que me comportaría, por el honor de la familia, porque ese idiota es mi prometido y… voy a respetar ese compromiso porque… no seré yo quien deshonre a mi familia. −Ambas jóvenes se fueron de espaldas. Al parecer Akane Tendo era igual de terca y orgullosa, que su prometido.
−Sí, sí, sí eso ya lo sabemos. Pero tú estás olvidando algo muy importante, Akane.
− ¿Qué? ¿De qué me olvidé?
−Todo lo que pasa en Londres…
−Se queda en ¡Londres! −gritaron las dos amigas de Akane al unísono.
− ¿Eh? −Akane las miró
−Sí Akane, nadie tiene porque enterarse de lo que hagas estando aquí.
−Nosotras no diremos nada. −Dijo Sayuri levantando su mano derecha y dibujó una cruz imaginaria sobre su pecho.
−Además, seguro es muy apuesto. −Dijo Yuka y puso unos ojos soñadores. Akane se sonrojó y de nuevo se sintió invadida por ese nerviosismo que la había atacado previamente.
−Sí, es muy apuesto… pero, a mí no…
− ¡Ah! −gritaron de nuevo las dos chicas.
− ¡Akane! Es un sueño… ¿te imaginas? Y… ¿y si te besa?
− ¡Oh por kami! −y en ese momento todo el rostro de Akane se tornó de un intenso color carmesí. "¿besarme? ¡Nooo! Yo no quiero que Ryan me bese, yo sigo esperando a que "él" me bese…"
− ¡Sería todo un sueño! −dijo Yuka emocionada − ¿te lo imaginas? Viajar a Londres y tener un romance con un guapo inglés… ¡Ah cómo te envidio!
− ¡Ve! Ve y ¡disfrútalo! Akane… sólo se es joven una vez en la vida… sácale el mayor provecho posible a este viaje…
−Tienen razón iré, además, las cosas no van a avanzar hacia algo más, sólo vamos a ir a tomar el té, pero me lo voy a pasar lo mejor que pueda.
− ¡Sí! −las dos jovencitas gritaron, se pusieron de pie y le dieron ánimos a su amiga. Akane se levantó con renovados bríos, tomó su bolso y se despidió de sus amigas y se dirigió a la salida del hotel para tomar su camino rumbo al parque.
Caminó las cuadras que habitualmente recorría y que ya se estaban grabando en su memoria. Una extraña emoción la embargó y de pronto se sintió feliz. Continuó con su caminata a través del parque y ahí lo vio, en el mismo sitio en el que siempre se encontraban para entrenar. El joven no le estaba poniendo las cosas fáciles a la joven Tendo. Estaba vestido con un pantalón de mezclilla azul oscuro, una camisa de color verde oliva que hacía resaltar sus hermosos ojos, su loción se percibía a la distancia y podía hacer que cualquier mujer cayera en un trance; Akane hizo acopio de toda su fuerza interior para controlar sus ya de por sí alterados nervios. El joven le dedicó una muy seductora sonrisa a Akane, y la saludó.
− ¡Hola hermosa! ¿Cómo estás?
−Hola Ryan −Akane le respondió tímidamente, y le dedicó una de sus dulces sonrisas.
− ¿Nos vamos? Te voy a llevar a un restaurante en donde sé que preparan un té delicioso.
−Sí
Caminaron hasta la estación del metro de Green Park y tomaron el tren. Dos estaciones después se bajaron y llegaron a un lugar, que a Akane le pareció bastante ostentoso. Un mesero los condujo hasta su mesa y Ryan le dio las indicaciones al mesero y éste se retiró. Minutos más tarde regresó con una charola repleta de canapés.
−Pruébalos, son deliciosos. Pero te lo advierto, deja algo de espacio porque habrá más comida. −Akane comió sólo un par y le pareció un deleite al paladar, le fue difícil ocultar su gusto por la comida que probó y Ryan la observó satisfecho.
El mesero se acercó a ellos y les presentó una caja de madera con pequeñas divisiones en las que se encontraban todas las variedades de té, que ofrecían para degustar, pero se los presentaron en su forma silvestre, tal como crece la hierba o la flor de la cual se extrae el líquido para su disfrute. Akane nunca imaginó que pudiera haber tantas variedades de té, además de las que ella ya conocía, así que le pidió a Ryan que eligiera la que más le gustara a él. Un momento después el mesero les presentó la bandeja con dos teteras, dos tazas y una azucarera llena de terrones de azúcar. Comenzaron a degustar el delicioso líquido, el mesero volvió con una fuente llena de postres, pasteles, panes y galletas. Akane abrió los ojos como platos, eso era más de lo que esperaba y en ese momento entendió porque Ryan le dijo que tenía que guardar espacio para más comida.
−Todos los postres están deliciosos, pero te sugiero que empieces por éste de aquí. −Ryan le acercó un plato con algo que parecía un pan de pasta de hojaldre relleno con alguna especie de crema dulce.
−De acuerdo −dijo la peliazul, lo tomó y le dio una mordida. Instantáneamente una placentera sensación la invadió, iniciando en su lengua y su paladar, y poco a poco recorrió todo su ser, su olfato se llenó del aroma dulce de aquel bocadillo, su piel se erizó ante el intenso placer que el excelso sabor le provocó, de su boca escapó un gemido de éxtasis, por lo orgásmico que resultaba para el paladar el degustar aquel postre, el cuál fácilmente podría haber sido confundido con un gemido producto de otro "tipo" de sensaciones. Ryan soltó una sonora carcajada al ver que su acompañante estaba en una especie de idilio con su postre. La carcajada logró sacar a Akane de su estado hipnótico.
−Sabía que te iba a encantar.
− ¡Tienes razón! Esto es ¡Lo más delicioso que he probado en mi vida!
−Me alegro mucho por ello. Tienes que comerlos todos, así que tenemos tiempo para que me cuentes acerca de tu prometido… eh… Ranma, sí eso, de Ranma.
−Así que de verdad quieres saber de él ¿Verdad?
−Sí ¿Tiene algo de malo? Siento decirte que soy sumamente curioso. Es un defecto que tengo muy arraigado.
−Así que eres curioso.
−Lo sé, aunque no lo creas, no soy perfecto, algún defecto tenía que tener.
−Ja, ja, ja, ja de acuerdo. Menos mal que tienes defectos.
−Bueno, bueno ya. Cuéntame, anda.
Akane soltó un fuerte suspiro por la resignación que estaba experimentando en ese preciso momento. Giró su rostro y miró a través del cristal cómo transitaba la gente por la ciudad. Londres… era su sueño materializado en ese preciso instante y, sin embargo, a pesar de eso, se sentía incompleta. De nuevo dirigió su mirada hacia esos intensos ojos verdes y se decidió. Le contaría a Ryan sobre su prometido, en realidad no tenía absolutamente nada que perder.
−Ranma… bueno él… él tiene dieciocho años, igual que yo; él se enteró de nuestro compromiso el mismo día que me lo comunicaron a mí, y al igual que a mí, tampoco le agradó; también practica artes marciales, y aunque me molesta admitirlo, es mucho mejor que yo, su prioridad siempre ha sido ser el mejor artista marcial de su generación, y creo que lo va a conseguir… no sé… ya no sé qué más te puedo contar.
− ¿Qué más? Pues lo esencial, tú sabes… si besa bien, cuánto te ama, cuándo va a ser su boda, cuán feliz eres a su lado… ya sabes, todas esas cosas que comparten las parejas.
−Bueno pues… es que… Ranma y yo no… −Akane entristeció de súbito y sintió que sus ojos se llenaban de lágrimas, pero tragó en seco y respiró hondo para no llorar, una vez recuperado el control de sus emociones, continuó. −Ranma no me ama, de hecho, tiene otra dos "prometidas" y una pretendiente más.
− ¿Qué? Pero ¿Cómo es eso posible?
−Hubo unos malos entendidos en el pasado, su padre es un hombre ventajoso y prometió a Ranma en matrimonio con la amiga de la infancia de Ranma, cuando él tenía cinco o seis años, no recuerdo bien, a cambio de eso, mi tío Genma recibiría un puesto de comida; la otra prometida resultó de un duelo que tuvo Ranma con una joven de una pequeña aldea en China, Ranma la derrotó y según las leyes de dicha aldea, la chica se tiene que desposar con Ranma. Sus nombres son Ukyo y Shampoo; y Kodachi… bueno ella lo conoció por casualidad y resulta que se enamoró de él también. Y bueno… aunque nuestros padres acordaron nuestro compromiso desde nuestro nacimiento, y técnicamente yo soy la prometida "oficial", pues él nunca ha dejado en claro con cuál de las cuatro se quiere quedar.
− ¡Vaya! Pero qué historia, tu vida debe ser de lo más divertida. Esto sí que es interesante. Pero ¿por qué dices que Ranma no te ama?
−Porque todo el tiempo me insulta, me dice que soy marimacho, poco femenina, desgarbada, fea, pecho plano, violenta, que no sé cocinar…
−Ja, ja, ja, ja perdona que me ría, pero vaya que tiene inventiva para ponerte calificativos. Aunque nada de lo que él te dice es cierto. ¿Estás consciente de ello?
−Pues yo…
−Akane ¡mírate! Eres una mujer hermosa, quizá no seas como esas chicas que parecen muñecas de aparador, pero eres fuerte, tenaz, eres auténtica; esas son cualidades que no siempre se encuentran en una joven y menos si dicha joven es hermosa. −Akane se sonrojó y bajó la mirada.
−Gracias…
−Y tú… ¿lo amas?
−Bueno, yo…
−Lo siento, no quise entrometerme tanto, si es muy personal para ti, no me lo digas.
−No es eso. Yo… nunca había hablado con nadie de mis sentimientos, no tan abiertamente. ¿Sabes? Si mi madre viviera, le contaría a ella todas estas cosas. Sí. Sí lo amo, es sólo que ahora hay cosas que no tengo claras ¿me entiendes? No dudaría en dar mi vida por él, pero…
−Pero…
−Ahora estoy algo confundida. Ya no somos los adolescentes de antes. Es decir, ¡mírame! Tengo dieciocho años y en unos tres meses voy a entrar a la universidad, prácticamente soy un adulto.
−Y… él…
−Y él ¡no se decide! A veces… hace cosas, por las que creo que él siente algo por mí ¿entiendes? Pero luego… me sale con, con sus insultos y… y luego están esas tres locas que andan detrás de él, y… y…
−Tranquila respira, tampoco quiero que te vaya a dar un colapso nervioso. −Akane se sonrojó y recuperó la compostura, nunca imaginó que el hablar de Ranma la pusiera en ese estado, pero sintió la imperiosa necesidad de desahogarse con Ryan, debía sacar todas esas emociones de su sistema o explotaría. Ryan continuó con su charla −Creo que él tiene miedo. Creo que es de esos hombres que están convencidos de que, si muestran sus sentimientos o sus emociones, se vuelven no sé… débiles, vulnerables. −Akane lo miró con un dejo de asombro en su mirada.
−Es posible…no lo sé, digo, su padre lo crio y no de la mejor manera. Cuando era un bebé lo alejó de su madre y apenas hasta hace dos años volvió a convivir con ella. Además, ella lo presiona con que quiere que sea "varonil" todo el tiempo.
−Ya veo… y tú… ¿le has dicho alguna vez lo que sientes?
− ¡Nunca! ¿cómo crees? Si hago eso, su ego se inflaría hasta las nubes. El muy engreído no pararía de decirme que no me pude resistir ante el "Encanto Saotome"
−Ja, ja, ja, ja. O sea que tú también tienes lo tuyo, eres orgullosa, lo suficiente como para no admitir frente a él lo que sientes.
−Tal vez… un poco.
− ¿Eres… afectuosa con él? ¿Has intentado besarlo? o… tú sabes, ¿demostrarle tu afecto de alguna otra forma? −Akane se sonrojó y después un sentimiento de culpa comenzó a crecer en su pecho.
−No… nunca nos hemos… ya sabes… be-besado. De hecho, creo que sí soy un poco vio-lenta con él. A veces cuando me enfado, lo golpeo. Pero él es muy fuerte, ni siquiera creo que le duela.
−Ja, ja, ja, ja bueno el cuerpo quizá no le duela, pero tal vez sí le duela otra cosa… ja, ja, ja, ja.
Los jóvenes seguían con su charla y disfrutando de la tarde. En tanto un par de maniáticos celosos los observaban desde su escondite.
−Ey tú escuálido, ¿escuchas lo que están diciendo?
−Kuno, cállate. Nos van a descubrir.
−Está bien, está bien. Sólo asegúrate de que ese bastardo no se atreva a ponerle las manos encima a mi amada Akane.
− ¡Sí! Ahora ¡cállate!
Akane y Ryan seguían conversando. La joven se sentía liberada de una carga muy pesada, tras charlar con él.
−Bien Akane… como yo veo las cosas, tienes dos opciones: seguir por el mismo camino como lo has hecho hasta ahora y quejarte… o hacer algo al respecto… −Akane lo miró intrigada, Ryan le regaló una sonrisa de satisfacción y le dio un sorbo a su taza de té.
¡Hola a todos! Bueno aquí les hago entrega del sexto capítulo, Akane por fin se animó a aceptar sus sentimientos por Ranma en voz alta, sin embargo, una creciente confusión comenzó a nacer dentro de su ser y el apuesto británico tiene mucho qué ver en eso.
Por otro lado, Nabiki ya comenzó a poner manos a la obra con su plan e hizo sufrir a Ranma bastante con la cita obligada que tuvo con Kodachi. Las otras prometidas van a sacar todo el provecho posible de la ausencia de Akane, y el azabache tendrá que estar alerta ante cualquier trampa que pueda tenderle el "trío de locas".
Respecto a lo que "alucinó" Ranma, Kodachi le lanzó unos polvos alucinógenos pero su terquedad (por no decir su desequilibrio mental XD) no le permitió ver que esos polvos sólo despertarían el deseo oculto que el azabache tenía por la mujer a la que de alguna manera está ligado emocionalmente; Kodachi sabía perfectamente que ese era el efecto de los polvos pero en su fantasía mental la chica Kuno pensó que su Ranma-sama la vería a ella y no a Akane, así que los utilizó para darle al azabache un "empujón" y que al fin tuviera el valor de confesarle su "amor"; obviamente las cosas no le resultaron como quería.
Notas aclaratorias y datos curiosos:
majutsu-shi: De acuerdo al "Traductor de Google" esta palabra se traduciría como como "persona mágica" "hechizero" o "persona con habilidades mágicas"
ofuro: pudiera decirse que es como la "tina" en la que se dan el baño. Según investigué, en la cultura japonesa le dan especial importancia al baño, es un ritual que va más allá de sólo "limpiarse". El ofuro se prepara con agua caliente y sales aromáticas. Lo que la gente comúnmente hace es darse un baño sentados sobre un pequeño banco para limpiarse, y ya limpios se meten en el ofuro para relajarse con el agua caliente. El agua con la que se llena el ofuro se comparte entre todos los miembros de la familia, o los habitantes de la casa, de ahí la importancia de asearse bien antes de entrar en el ofuro. Bueno al menos es lo que pude investigar, pero si alguien gusta aportar más o corregirme si es que estoy en un error, con gusto lo agradeceré XD
La hora del té: Una sola vez en mi vida he tenido la oportunidad de ser participe de la famosa "Hora del Té" en Londres. Lo que escribí fue mas o menos lo que experimenté, el cómo se llevó a cabo y lo ceremonioso del ritual. Según platiqué con una amiga que tiene más de diez años viviendo en Londres, ésa es la manera en la que se realiza la afamada "hora del té" de manera general en restaurantes, cafés y comercios.
Reviews:
Valke: Me da gusto que lo del sueño te haya gustado, la verdad en ese capítulo, fue una de mis partes favoritas también. Por ahorita, al menos en sueños ya cumplieron una de sus fantasías más deseadas.
Nancyrini: el joven Ryan poco a poco está creando confusión en Akane, pero resulta difícil resistirse ante un hombre fuerte, apuesto y que además posee un seductor acento inglés, personalmente adoro el acento británico.
Diluanma: ¡Ya sé! Es momento de que el azabache sufra un poco y que se decida por fin a declararle su amor a Akane.
Naruto hyoudou: You're totaly right, maybe this trip give them the courage to declare their love to each other.
Les agradezco infinitamente sus reviews, de verdad. Deseo que este capítulo sea de su agrado. Seguiré trabajando para mantener el ritmo de actual de nuevas actualizaciones, no prometo nada jejeje a veces la vida y las responsabilidades de adulto no me permiten escribir al ritmo que yo quisiera, pero prometo actualizar lo más pronto posible.
Agradezco a todos los que se toman el tiempo para dejarme reviwes y también por darse la oportunidad para leer. No olviden hacerme saber su opinión respecto al rumbo que va tomando la historia.
¡Hasta pronto!
