Sé que esperan que actualicen más rapido, pero lamentablemente soy estudiante y no es el único ff que llevo :3 XD pero no lo abandonaré, no se preocupen C:


Gripe que no es gripe

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La siguiente semana, comenzó a resfriarse. Lo cual era perfectamente normal, dado que octubre era el apogeo del otoño y todo comenzaba a enfriarse. El problema fue, que en vez de que su olfato se atrofiara y su paladar se insensibilizara, sucedió todo lo contrario. El olor característico de su hermano llegó mucho más fuerte esa mañana, cosa que no le sorprendió tanto hasta que salió de su casa y una amalgama de olores vinieron a él. Su sala de clases se convirtió en una mezcla de olores que le obligó a usar mascarilla. Encima de todo, no le tocaba educación física hasta el jueves, por lo que tendría que aguantar toda la semana.

Toda. La. Maldita. Semana.

El martes, pudo identificar con mucha más claridad la diferencia entre uno y otro. Como que Yamanaka olía fuertemente a frutilla. Y el olor a perro mezclado con hierva de Inuzuka era tan fuerte, que ni siquiera podía estar a su lado. Había olores que le llamaban mucho más la atención o le calmaban que otros. Haruno, que aún le miraba con pena cada vez que intercambiaban miradas por casualidad, olía a pasta de menta con cerezo. Y era un olor bastante fuerte y pasoso, que no podía aguantar mucho tiempo.

Y estaba el dobe.

No te ves bien –le dijo él, el miércoles. Sasuke le fulminó con la mirada, con algo que parecía más "no me digas" que una confirmación. Pero Naruto no era tan idiota como para no entender –y a veces traducir– sus miradas fulminantes. –Deberías quedarte en casa. Yo te llevo los deberes, tebayo

No haré tu tarea y la mía, dobe –inquirió él. Se sentía en constante fiebre, a pesar de que su temperatura a penas había aumentado un par de grados. Y no había estornudado ni una vez. Pero si tenía la garganta inflamada y el estómago le dolía de vez en cuando. Y sólo se negaba ir al doctor porque seguramente le daría descanso que no necesitaba.

Hablo en serio, bastardo –pero él negó con la cabeza. Naruto frunció el entrecejo, cruzándose de brazos. Sasuke se levantó del cubículo, dando por terminada la conversación y dispuesto a ir al baño. Para su mala suerte, no alcanzó ni dar dos pasos antes de comenzar a marearse por el exceso de olores.

Naruto lo atrapó, antes de que su cara diera contra el piso.

No fue algo tan dramático como Naruto lo pintaba, por supuesto. Sasuke no podía haber trastabillado entre las mesas antes de irse hacia adelante. Se negó a creerlo a pesar de que estando entre los brazos del rubio, pudo levantar la cabeza sin miedo a caerse y vio su mesa y dos hacia adelante tiradas en el piso. Lo peor de toda la situación fue la cercanía con Naruto, que le produjo una especie de corriente que recorrió todo su cuerpo, como si fuese un músculo adolorido. Y su olor, algo que pudo percibir en toda su extensión por primera vez. Sujetándose del pecho del rubio e intentando levantarse, Sasuke alzó su nariz hacia el cuello del rubio y olfateó. Algo que no había hecho nunca en su vida.

Y le sorprendió el que fuera tan natural.

¿Por qué hueles a ramen incluso cuando no lo estás comiendo? –Naruto soltó un grito ahogado, antes de soltarle. Sasuke se fue hacia atrás, cayendo al piso sobre su trasero. Hizo un quejido en respuesta, alzando la mirada hacia el causante de su golpe, dispuesto a maldecirlo. Pero Naruto estaba avergonzado. Completamente. Y se tocaba el cuello como si él hubiese hecho algo realmente malo.

¡Eso es personal, tebayo! –exclamó en respuesta, tan fuerte que terminó llamando la atención del resto que les había ignorado antes de la caída. Y por supuesto, ante la clase entera y para desconcierto propio, el rubio simplemente salió corriendo.

Sasuke ni siquiera entendió la situación. Pero tampoco le dio tanta importancia como para preguntarle a su hermano mayor.