El capítulo anterior fue algo corto porque, ps... porque era así xD decidí saltarme mis reglas y publicar antes, porque como estoy metida en lo de las viñetas le dedicaré todo mi tiempo en eso (cuando salga de mis asuntos) xD. En fin... este es el siguiente.


Celo

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...

El problema vino el jueves.

Durmió la mitad del primer periodo, sumido en un sopor extraño. Supuso tranquilamente que se trataba de su gripe, aumentando. A pesar de que el cuerpo no le dolía como si fuese una y su garganta había dejado de estar inflamada, si le dolía el estómago. Pero como Naruto aún parecía intentar ignorarle y el primer periodo se trataba de estudio libre, nadie le molestó.

Sin embargo, fue Nara quien le avisó que tenían educación física, después de prácticamente sacudirle para que despertara. Pero para esa instancia, Sasuke se encontraba tan mareado y con un sueño tan grande, que simplemente se saltó la clase.

¿Había mencionado ya lo extraño de la situación?

Se echó en el pasto, en medio del frío, un poco más lejos de donde Naruto y él solían almorzar y un poco más cerca de los matorrales donde la gente iba a echarse el lote. Pero a esa instancia, tenía tanto sueño y tal mareo, que simplemente no le importó. Fue un agrado sentir el frío del pasto contra su piel, cuando su cuerpo cedió ante la enfermedad y comenzó a calentarse. Podría haber estado días enteros y no lo hubiese notado. Porque ausente de los olores a su alrededor que le mareaban, el olor de la naturaleza simplemente le calmó.

Y hubiese seguido así, si no le hubiesen vuelto a sacudir.

¡Teme! ¡Teme! –Sintió su olor primero. Y fue lo único que le despertó. Aún tenía sueño y aún su cuerpo se sentía arder, pero ya no estaba mareado. Naruto se encontraba con ropa de deporte y parecía haber corrido la carrera de su vida. Sasuke frunció el entrecejo. ¿Había estado todo el día durmiendo en el pasto! –¿Estás bien? ¡Teme!

Tengo sueño –dijo él. Naruto se mordió el labio en una expresión de pura preocupación, antes de acercarse a él. Pero apenas le tocó, se echó para atrás y se tapó la nariz. Sasuke arrugó el entrecejo, sintiendo como su estómago comenzaba a doler a medida que los minutos pasaban.

Tú… –musito el rubio, llamando nuevamente su atención. Con su mano en el estómago y aún con un poco de sueño, Sasuke a penas le prestó atención –estás en celo

¿Qué? –alcanzó a preguntar, antes de escuchar ruido desde el pasillo más cercano. Naruto se volteó inmediatamente, arrugando el entrecejo. Luego se volteó hacia él. Le miró durante un minuto entero antes de repetir la misma acción. Cosa que lo confundió.

Voy a llevarte a la enfermería

No quiero –dijo él. Pero luego de inspirar, Naruto se acercó y de alguna forma, pasó sus manos por debajo de sus brazos y sus piernas y le alzó. Sasuke gruñó y pataleó un poco, pero el agarre de Naruto era firme. Y claramente su cuerpo no estaba en condiciones para pelear.

Será un trecho corto, lo prometo –murmuró él. Sasuke gruñó, frustrado por no hacer nada y porque el sueño parecía ganar terreno. Claro, hasta percatarse que estaba en una posición perfecta para poder olerle y poder descifrar su olor.

En el estado en el que estaba, Sasuke simplemente volvió a oler.

Y Naruto casi los tira a los dos.

¡T-teme! ¡Para! –chilló él. Pero Sasuke se agarró al hombro de Naruto como pudo y trató de no hacerle caso. Apoyó la cabeza mucho más cerca del cuello del rubio y volvió a oler. Seguía habiendo olor a ramen, un poco más fuerte. Pero era el polerón y la camiseta. Naruto seguía oliendo curioso, pero resultaba tan familiar que dentro de todo su sopor, se sentía idiota por no poder recordar a que olía. Detectó algo así como miel, pero era tan suave que no alcanzaba para definir que su aroma fuese precisamente ese. –¡Temee! –insistió. Y Sasuke nuevamente le ignoró. Cerró los ojos y olisqueó lo más que pudo, a pesar de que el rubio daba un traspié cada vez que Sasuke respiraba. Pero se sentía bien centrarse en una sola cosa. Y el olor de Naruto le daba tranquilidad.

Cosa que ayudó, cuando otros olores se acercaron a él.

¡Sasuke-kun! –Escuchó, antes de que el olor de Sakura se deslizara cerca de él. Sasuke apretó el agarre entorno a Naruto, reacio a dejarlo escapar. El olor de Sakura le mareaba, pero de mala forma. –¡Sasuke-kun!

Él está bien, Sakura-chan. Lo llevaba a la enfermería

Y-yo puedo hacerlo, soy la encargada de la clase –Intervino ella, con voz temblorosa. Sintió una mano tocar su brazo, pero se alejó rápidamente. Sasuke alzo la mirada por sobre el cuello de Naruto un momento. La chica se encontraba con el brazo alzado y tal como su voz había sonado, temblaba un poco.

Yo lo haré, no te preocupes –El olor de Sakura pareció rivalizar con el de Naruto, que se había vuelto un poco más fuerte. Él se dejó rodear por él, cerrando un poco los ojos y volviéndose a esconder en su cuello. Odiaba verse vulnerable, pero el sopor parecía ganar terreno de tal forma, que prefirió no pensar en ello.

Insisto –Ella fue más firme esta vez. Y su olor más penetrante también.

D-dobe… –murmuró él, llevándose la mano a la boca. Los olores no se mezclaban, pero eran tan fuertes que comenzaba a marearlo. El olor de Naruto inmediatamente dejó de ser penetrante.

Lo siento, teme. Vamos –Naruto siguió caminando, mientras Sasuke siguió tratando de identificar los componentes del aroma de Naruto. Pero comenzaba a sentirse cansado otra vez, así que simplemente cerró los ojos. No se dio cuenta cuando llegó a la enfermería, pero si cuando Naruto intentó alejarse de él. Sasuke se aferró lo más fuerte que pudo, hasta que otra persona les separó.

No es bueno que estén acá por el momento. Así que fuera mocosos –Sasuke no supo quién era. Pero sonó un poco a la enfermera. Quien antes de irse simplemente le dijo que llamaría a su hermano y le dejó solo en la camilla.

Tuvo que conformarse con dormir de verdad. Y llevarse la parte de ropa que tenía el olor de Naruto a la nariz, para intentar tranquilizarse.