No he escrito en estos días debido a que la situación en mi país está un poco delicada. Para la gente que ha visto las noticas, más o menos tienen claro que nos encontramos en un momento muy lindo y muy complicado, que está a penas comenzando. Y como chilena que se respeta, salgo todos los días a manifestaciones y no vuelvo hasta bastante tarde. Y muy cansada. Pero voy a tomar las palabras de un amigo y bueno, 'no quería que me lo contaran'. Lógicamente. Entonces les pido que me entiendan un poquito por las pausas en los capítulos, dado que aunque éste se encuentra bastante avanzado… tiempo para subir/escribir no hay del todo. Ps eso.

Así que disfruten el capítulo :).


Enfermería

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...

Hubo flashes de conversación que se perdió por estar medio dormido y medio adolorido.

No se puede entrar –No conocía a quien había dicho eso. Pero su voz parecía ser de una alumna más que un adulto. Seguramente alguien encargado de vigilarlo, como solía pasar en esos casos. Le vino a la cabeza el celo de Naruto, que fue supervisado por Kakashi.

¡Es Sasuke-kun! ¡Soy la encargada de su clase! –Aquel tono de voz si lo conocía. Era Haruno Sakura.

Eres una alfa. No puedes pasar

Naruto si puede ¿Cierto? ¡¿Por qué yo no?! Estoy en control –no parecía estarlo, según su tono de voz tembloroso. Pero como no le interesó la conversación, dormitó unos segundos más hasta que el olor a pasta de dientes con cerezo le llegó a la nariz y le obligó a despertar. Sasuke se tapó la boca y la nariz. No podía soportar aquel olor. Era mucho más fuerte que él.

¿Vas a darme un comando también? –escuchó mucho más cerca. Le llegó el aroma de flores de jazmín a la nariz. Mucho más agradable que el aroma de Sakura, pero aun así incorrecto. Un poco más dulzón que el de Naruto y Sakura.

N-no, yo…

Déjalo descansar. Creo que lo sabes, pero le duele –Sólo en ese momento se percató de su incomodidad. Y comenzó a sobar su estómago e intentar no gimotear del dolor –Vendrán por él. Así que por favor… –No escuchó más. Porque centrado en si mismo, el sueño volvió a venir y Sasuke simplemente cedió ante él. Cuando dormía, su estómago no dolía.

Después de un buen rato de estar inconsciente por el sopor, le tocaron el rostro suavemente. Sasuke tiró las mantas más arriba, volteándose lejos de aquel tacto. Pero un aroma que le recordó a la frambuesa llegó a su nariz y se instaló tan suave como la mano que le había tocado. No lo encontró invasivo. Todo lo contrario. No era como el aroma de Naruto, pero era algo así como familiar.

Sasuke, Sasuke… –entreabrió los ojos y se volteó, para ver a Itachi sentado en su cama. Le sonrió suavemente, presionándole el hombro. Sasuke entrecerró los ojos e inspiró. El olor a frambuesa había salido de Itachi, de su hermano. Quizá por eso le relajaba. –Debemos irnos a casa

Tengo sueño –replicó él. Itachi le ayudó a remover las sábanas para que él pudiera levantarse. Le tomó cinco minutos enteros, pero logró poner los pies en la madera. Debió verse completamente desordenado y desastroso, pero seguía teniendo sueño y su estómago comenzaba a doler un poco más fuerte. Y eso parecía importar mucho más que su apariencia. Pero su hermano le envolvió con la sábana de la cama antes de tomarle de la misma forma que Naruto lo hizo antes. Sin embargo, esta vez no sintió la necesidad de olerlo. El aroma de Itachi le tranquilizaba, le daba algo de sueño.

En cuanto salieron de la enfermería, no supo nada del mundo. Sin embargo, olfateó brevemente el aroma cautivador de Naruto. Pero tan pronto como vino, se alejó de él.

La siguiente vez que despertó, fue en su propia cama.

Pero el dolor y el sopor continuaron un poco más.