De vez en cuando escribo algo de melodrama xD espero terminarlo luego. Y mi especial de navidad que empecé la navidad pasada y aún no termino xD!
Decisiones de vida
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La estampa usual de un omega era de alguien que se dedicaba enteramente a la familia, luego de egresar. Encontraba un compañero, se casaba, llenaba el mundo de descendencia. Y sólo eso. Cuando alguien lanzó un chiste sobre eso la semana anterior, fue cuestión de suerte que él no lanzara lo primero que tenía en la mano –un lápiz–. Porque Ino le lanzó la mochila a la cara de Kiba.
Iruka-sensei no castigó a Ino ese día, probablemente porque él también era omega. Y profesor con título universitario, lo que le hizo pensar que podía seguir con su vida tranquilamente, tal y como la había planeado. A Itachi poco y nada le importaba lo que él hiciera con su vida, mientras fuese algo que él quisiera. Y se lo había dejado claro. Por lo que cuando él mencionó que no quería ser abogado como él, a su hermano mayor ni siquiera le importó.
El problema era decidir que ser.
–Busca algo que te guste y hazlo. Quizá deberías unirte a un club –le había sugerido Itachi. Pero el kendo lo había dejado después de conseguir el segundo dan, era pésimo con el arte y no le interesaban las computadoras como para crear software. Mucho menos la robótica. Pero se encontraba en la mitad de su año, con un papel sobre aspiraciones que debía llenar y no sabía cómo.
Mierda.
–Llevas mirando ese papel todo el almuerzo, ttebayo –murmuró Naruto, a penas y levantando la cara del ramen instantáneo que había traído. Hoy era de pollo con tomate, que según su opinión olía mucho mejor que el ramen que comía normalmente. Todo mejoraba con tomate, en realidad.
–Para ti es fácil, dobe. Tú ya sabes qué hacer con tu vida –ser un inútil, si le preguntaban. Naruto rodó los ojos al escucharlo.
–No veo cómo no vas a encontrar algo que hacer, teme. No eres tan idiota –replicó el rubio. A Sasuke se le antojó arrojarle el bento a la cabeza. Luego recordó que lo único que lograría con eso era quedarse sin almuerzo. Por lo que procuró en darle la mirada más airada de su repertorio antes de volver a comer. Naruto le jaló el chaleco para llamar su atención. Sasuke alzó una ceja, curioso –Eres tan sensible… ¿Tanto te cuesta pensar en algo? No sé… ¿Ser un abogado como Itachi? –Sasuke arrugó la nariz.
–No quiero –No se veía defendiendo a otras personas ni tenía la vocación para hacerlo. Por lo que cualquier vocación relacionada a la salud o al derecho estaba descartada. Ya podía verse dejando morir a un paciente por estúpido o mandando a la cárcel a un cliente porque no le caía bien. Definitivamente eso no era para él. Naruto quería ser alcalde, como su padre lo fue. O jefe de policía. Si no fuese tan flojo, seguramente también sería un estupendo médico –No es lo mío–
–No lo sé. Tu comida es buena, teme. Podrías ser un chef –Lo pensó un momento. Sólo era bueno porque no podía dejarle todo el trabajo a Itachi, a pesar de que a él no le molestara hacerlo. Pero su hermano mayor tenía mucho menos tiempo libre que él, por lo que Sasuke solamente había querido ayudar con algo. Pero tampoco se imaginaba el resto de su vida cocinando para gente que no fuese su familia. Sasuke suspiró con frustración. Naruto le dio un par de palmaditas en la espalda, dejando los palillos en el embace. Afortunadamente. –O quien sabe. Ser profesor como Iruka-sensei. Se te da enseñar a otras personas–
–Sólo te enseño a ti, dobe –bufó él. Naruto le sonrió.
–Y según tú soy un caso imposible. ¡Y mira cómo mis notas han mejorado dattebayo! –porque solamente era flojo, no idiota. Pero era algo que sólo se lo guardaría para sí mismo. Sasuke rodó los ojos. Era frustrante no tener vocación de nada. Pero tampoco quería ser como un omega corriente, de los que eran dueños de casa y sólo dueños de casa. No. Ni hablar. –Tenemos una semana de plazo ¿no? De seguro encuentras algo que te guste –.
Sasuke le miró feo. Luego siguió comiendo. Ni siquiera sentía que estaba lidiando bien con esto de su sexo secundario, y ahora tenía que decidir qué hacer con su vida en sólo una semana.
Habría gritado para desestresarse si fuese tan idiota como Naruto.
