Capítulo V
Develando la verdad
En esas me encontraba cuando el sonido del teléfono llamó mi atención.
Bueno - respondí cansado, dejándome caer en mi reclinable.
Terry - me llamaron desde el otro lado de la línea.
¿Quién habla? - quise saber.
Soy Bennedetti, Archie me dijo que te llamara, espero no ser inoportuno - me informó él.
No para nada, recordaba la fiesta en la que conocí a Bert y a su esposa - referí en un tono que demostraba cuán cansado me encontraba.
¿Qué es lo que quieres saber en realidad, Terry? - indagó el galeno, esperando que no fuera nada acerca de Candice, él le había hecho una promesa a la Mariposita y no pensaba romperla.
¿Por qué Bert, amó tanto a Candice? - le pregunté sin rodeos.
Esto es algo que debo contarte personalmente, no por teléfono - me dijo mi amigo cuando terminó por suspirar.
¡Tú dime ¿cuándo?! - le cuestioné sin darle tiempo de pensar en nada.
En diez minutos porque si no lo hago hoy, sé que no me ¡dejarás en paz! - declaró tontamente.
Te espero - le atiné a responder, colgando el teléfono y descansando sobre el reclinable.
El no haber dormido me había causado estragos por lo que me quedé dormido en el sillón de la biblioteca, no había sentido llegar a Bennedetti por lo que le tocó despertarme.
Terry, Terry, despierta - me movió de los hombros, despertándome.
¡Ah! ¡Hola Mickael! ¿Qué pasa? - le pregunté cuando lo vi tomar asiento y yo me limpiaba los ojos, debía admitir que estaba cansado.
No lo sé, tú me has llamado, ¿no lo recuerdas? - se rió por lo bajo.
Sí, lo siento, déjame pedir café, apenas y puedo ponerte atención - me aseguré de levantarme correctamente y salí de la biblioteca buscando a Marie.
De acuerdo - aseguró el galeno jugando con mi jardín Zen.
¡Hola Marie...! Fred, ¿Marie se fue a descansar? - le pregunté sin más al no ver a Marie.
Sí, estaba agotada, ¿se le ofrece algo, señor? - me preguntó sacándome de mi distracción.
Sí, un poco de café estará bien - le pedí amablemente.
Se lo llevo a la biblioteca - respondió y se retiró tal cual había llegado.
Por favor Fred, gracias - regresé sobre mis pasos estirándome.
De nada, señor - respondió cuando se retiraba.
¿Cómo has estado Mickael? - le pregunté cuando cerré la puerta de la biblioteca.
Bien, aunque no me esperaba lo de ayer - recapituló y tuvo que reprenderme con la mirada.
Yo tampoco, creo que no has hablado con Anthony últimamente ¿verdad? - le notifiqué ya que según Anthony, él no era gay.
Sí, hace unos días, le toca el examen general a Cand... - se interrumpió apenándose.
¿A Candice? - pregunté prestando atención.
Perdón no debí decir eso, lo siento - se disculpó inmediatamente por esa indiscreción.
¿Enferma? - quería saberlo todo.
No puedo decirte nada de eso... - me aseguró sabiendo que si le sacaba algo de información tendría que torturarlo.
Como que tienen muchos secretos, ¿no te parece? Desde cuándo la atiendes como paciente, ¿es por eso que te dejó molido? - intenté hacerle una broma para que me dijera más cosas.
Bueno...este... Sí obviamente, no era profesional que ella fuera mi novia siendo mi paciente, pero ha sido un encargo de William, desde que la conocí obviamente - generalizó la información.
¿Aún con Albert? - pregunté directamente, quizás si lo enredaba soltara todo.
Indirectamente sí, primero lo hizo una gran amiga mía y cuando la conocí a ella, William lo hizo por mí, me lo ha encargado, son anuales y especializados... - tarde se había dado cuenta de que mi objetivo era confundirlo.
¿A qué te refieres con especializados? - tampoco fui cauteloso.
¡Ay Terry, no puedo decírtelo, de verdad! - me confesó.
Dibuja la palabra en el aire y no te presiono más. Sabes que puedo averiguarlo con todos los puntos... - le aseguré. Casi no podía creerlo, Mickael se limitó a escribir una palabra muy lentamente y de mi lado - seguí el dedo en el aire y cundo terminó no podía creerlo.
¿No dices nada? - me preguntó asustado.
Aún no salgo del asombro - le aseguré y era verdad, cada dato que coleccionaba de su historia era más grave que el anterior.
A mí me dejó estupefacto cuando la conocí, Paula sabe más de ella que yo - reconoció.
¿Quién fue? - del asombro salté al odio.
No puedo decírtelo... ¿tienes fotografías de esa fiesta? - me preguntó ocurriéndosele otra forma de darme lo que quería.
Sí...cierto, veamos ¡aquí están! - expresé, abriendo mi portátil y encendiéndola, saqué una memoria de la cámara y busqué la fiesta de hace cuatro años.
Mira, si esa foto, ellos son Elroy, William, Anthony, Albert, Candice y Ferrel. ¿Quién está detrás de Ferrel? - me preguntó, a él si lo conoces.
¿Niel? - dije aunque fue más bien fue una pregunta.
¿Cuándo? ¿Cómo? ¿Dónde? ¡Ya explícame! - exigí sin detenerme cuando de pronto se escuchó un toque en la puerta.
Toc, toc
Pasa Fred - le indiqué y di una vuelta al escritorio.
Señor aquí tiene el café y ha llegado el señor Robert Hataway, señor - me indicó Fred, sorprendiéndome.
¡Robert aquí! ¿Por qué? - le cuestioné a Mickael.
Él puede contártelo bien, el señor Rocco abuelo, le contó hace años y él sabe todo, yo no puedo decírtelo porque rompería el juramento de confidencialidad, entiéndeme Terry - respondió Mickael y debía reconocer que él tenía razón.
¡Rayos! Que pase, Fred - le ordené a mi mano derecha. Fred se despidió y minutos después le dio acceso a Robert, cerrando la puerta inmediatamente.
¡Buenos días! - saludó Robert alegre.
Buenos días, pasa Robert, ¡me sorprende verte! - exclamé ya que no sabía lo que él debía de contarme.
Y a mí me sorprende que sea yo el que te cuente esto, en realidad me sorprende que quieras meterte en este asunto, Terry - me aseguró mi amigo, teniendo en cuenta de que ya eran cuatro las personas que me lo advertían.
Sólo quiero entender algunas cosas y Mickael no me la está poniendo fácil - miré de soslayo a mi otro gran amigo.
¿En qué vamos? - le preguntó a Bennedetti.
¡Niel! - bufó el galeno.
No, no eso está demasiado adelantado... - refirió Robert, frustrado.
¿Estás hablando en serio? - cuestioné porque a mi consideración Niel era el menor de mis problemas en estos momentos o eso creí.
¡Oh si es en serio! Sólo que está un poco enredado - me informó tomando asiento. Terry, ¿cuánto has dormido? me preguntó antes de comenzar.
¡Nada, ah sí, quince minutos! - le informé muy cortante.
Esto será demasiado para ti si no descansas, así que no te preocupes, te esperamos en ésta dirección cuando hayas descansado - solicitó amablemente, extendiéndome una tarjeta.
Pero... - quise saber que tanto misterio se traían esos dos.
Nada Terry, mereces un descanso y luego ambos te diremos ¿qué es lo que pasa? - aseguró él conflictuado.
La visita de Robert me dejó con tantas dudas, pero tenía razón, debía dormir aunque sólo fuera un rato. Cuando desperté era de noche, tomé la tarjeta y siendo apenas las siete decidí ir a visitar a Robert. Me alisté y salí de la mansión no sin antes ser obligado por Marie para cenar algo. Cuando llegué a su departamento, toqué un poco y ante mí se encontraba Karen, la esposa de Robert.
¡Hola amiguito! Pasa, Robert está esperándote. Detente un momento, Robert está allá, pero quiero saber algo, estás decidido meterte en esto... ¿lo has pensado bien? - cinco personas que me lo advertían, esto ya me estaba cansando.
¿En qué esto? Dime ¿qué sucede? ¡Como si Candice fuese de la mafia rusa! - expresé con humor.
Mmm - Karen se lo estaba pensando cuando bajó el rostro.
¿Lo es, Karen? Dime que ¡no lo es! - le supliqué de alguna forma que me lo dijera.
Terry - Robert llegó en ese preciso momento y nos interrumpió.
No puedo decirte nada, lo siento. ¡Aquí estamos, querido! - me aseguró ella llamado a su esposo.
¿Qué sucede? Se estaban tardando... - expresó él cuando llegó hasta nosotros.
Sólo platicábamos porque hace tiempo que no lo he visto - disfrazó Karen, sonriéndome.
Bueno, Bennedetti está esperándote, siéntate Terry, ¿quieres algo de tomar? - me ofreció Robert sentándose mientras Karen se alejaba del despacho.
No gracias - quería saber no emborracharme.
Dale un whisky con hielos y tres gotas de limón, Robert - sugirió una voz femenina desde el pasillo.
¿Susana? ¿Qué significa esto, Robert? ¿Bennedetti? - quise saber qué era lo que aquí sucedía.
¡Calma, podemos explicártelo! - soltó Mickael esperanzado a que no opusiera objeción.
Robert, Anthony ha llegado con su padre - informó Karen desde la puerta.
Que pasen mi amor, gracias - accedió Robert.
De nada - respondió Karen observándome delicadamente.
Buenas noches a todos - saludaron los Andley.
Buenas noches, señores Andley - Robert se adelantó.
Vemos que ya estamos todos - comentó William.
Sí, pues comencemos, tomen asiento - ofreció Mickael haciendo que me sentará nuevamente.
Todos sabemos ¿por qué estamos aquí? Menos Terry - aseguró Robert.
¿Quién comienza? - preguntó Robert esperando que fuera el más involucrado de ellos.
Hace unos años, Niel, Albert y yo quisimos hacer un viaje de diversión después de los estudios, por alguna razón que desconozco, Niel exigió que fuéramos a México, Cancún para ser más exactos. Ya llegando ahí, nos infiltramos en la vida nocturna de la costa hasta que extrañamente Niel escogió una disco en la que había una exhibición de baile con grupos de diferentes compañías a nivel nacional. ¿Por qué lo había escogido? No lo sabemos, pero nos arrastró hasta allá. Unas horas más tarde, una mujer con alas de plata descendió sobre el escenario y comenzó un baile tan sensual como erótico, la mujer de esa escenificación era en realidad... - Anthony comenzó a relatar una historia.
Candice - la tan sola mención de las alas de plata me recordó a ella.
Efectivamente era Candice, una joven de veintitrés años, que para su edad ya era toda una mujer, cuando concluyó la presentación todos se dieron cuenta de que había sido la mejor de todos los concursantes, por lo que su grupo ganó la competencia. Todos estábamos asombrados, pero Niel más, él se encontraba eufórico aunque por el antifaz que Candice traía sobre el rostro no sabía a ciencia cierta de quién se trataba.
Cuando le dieron el trofeo, se quitó el antifaz y lo recibió con una gran sonrisa, algo sucedió con Niel, algo desconocido por mi familia y hasta por el mismo, Niel la deseaba con enfermiza posesión, lasciva y morbosamente, lo que menos sospechábamos era eso, que él se atreviera a... - se vio interrumpido por su padre, ya que su suegro no sabía esa parte de la historia.
¡Alto, no por favor, no lo digas Francesco...! - le suplicó haciendo saltar a todos de la impresión.
Papá, déjame continuar...Niel violó a Candice esa madrugada, ella a los veintitrés años seguía siendo virgen y ese bastardo le robó algo más que su inocencia, le robó su tranquilidad... Niel la ha estado persiguiendo desde que recuerdo... Padre creo que deberías de abandonar la habitación, tú no sabes y tampoco deberías seguir escuchando - solicitó el rubio hijo de William.
¿Cuál parte? - preguntó resbalándole una lágrima por la mejilla.
La forma en que Niel traicionó a nuestra familia - informó Anthony profusamente indignado.
¿La sabes? ¿Por qué no me lo habías dicho? - preguntó William controlándose.
¡Porque vas a sufrir, por favor sal de aquí! - le pidió encarecidamente.
¡No, aguantaré, lo soportaré! - aseguró William con... ¿dolor?
¿Seguro? - cuestionó Anthony recibiendo un asentimiento de cabeza por parte de su padre. Bueno, está bien, cuando el grupo se había mudado de ropa se fueron a brindar y bailar a un antro, luego nosotros los seguimos y apenas Niel la miró, se quedó prendado de ella, tanto que le invitó una botella de vodka para celebrarlo, obviamente que Niel no tomó en cuenta que ella no bebía ni una gota de alcohol, por lo que regaló esa botella a los demás. Niel al observar esto, lo tomó como un desaire y comenzó a tomar como desesperado, viéndola de forma notoria, de pronto, observamos que varios chicos se iban entre ellos, Candice, que regresaba al hotel a descansar.
Era formidable, la verdad yo ya estaba harto de ir a fiestas todas las noches, por lo que dejamos a Niel en el bar del hotel y nosotros nos subimos a nuestras habitaciones a descansar. Niel volvió a su habitación pasadas las siete de la mañana, arañado y muy feliz, extraño era en él que en su estado hubiese tenido relaciones, pero dimos por hecho que así era por los rasguños. ¡Cuál fue nuestra sorpresa! Las chicas del grupo estaban desayunando cuando nosotros lo hacíamos y entre ellas Candice no se encontraba. Al finalizar nuestro desayuno recibí un llamado del lobby por algún asunto con las cuentas de las habitaciones que me hicieron ir hasta la administración, interrumpiendo mi desayuno, ahí me encontraba cuando Bert se acercó a mí, recordando que él las había acordado. A un lado, había llegado una médica, Paula era su nombre y cuando menos nos lo esperábamos una chica se acercó al mostrador y al momento de pedir el teléfono se desmayó, Paula se acercó a ella, ayudándola a levantarse y la condujo a su habitación, en ese momento Candice comenzó a quejarse y le confesó a Paula que la habían violado. A Bert le dio curiosidad y las siguió, ahí se enteró de todo papá, Niel siguió a Candice hasta su habitación cuando casi se topa con ella en el lobby y llegó justo detrás de ella, pero no la alcanzó por lo cual le cerró la puerta en las narices; Niel lo tomó como otro desprecio y entonces unos minutos más tarde tocó a su habitación.
Candice pensó que era su compañera de cuarto, después de abrirle se sentó en su cama y se dispuso a leer, pero como no escuchaba quien había entrado en realidad, al darse la vuelta..., el bastardo de Niel la golpeó noqueándola y ella se desmayó, ahí él y su enajenada cabeza la violaron, sonriendo ante el descubrimiento de que era su primer hombre y con ello se hizo a la idea de que al haber sido el primero, ella era completamente suya. La violó repetidamente durante toda esa madrugada, además de los desgarres vaginales, tuvo como consecuencia una problema con el riñón a causa de la violación anal y con uno de sus senos, ya que la mordió gravemente, tuvieron que hacerle cirugía para reconstruírselo. Ella ni cuenta se dio hasta muy entrada la mañana cuando se levantó, comenzó a sangrar, tomó unas toallas sanitarias del baño y salió perdida hasta que se encontró con Paula. Paula reconoció varios de los golpes y el estado catatónico de Candice le hizo tomar una decisión momentánea, se la llevó a su habitación y decidió cuidarla, cambiándole el nombre para ingresarla al hospital - Anthony tragó duro y continuo, a través de los años pensó que todo estaba perdonado, pero era obvio que no era así.
¡Oh Dios mío, pobre chica! - susurró Susana.
Cuando en el hospital la recibieron Paula mencionó algo de que se la encontró en una carretera y que al parecer la habían violado, un grupo de enfermeras la llevaron a su habitación y comenzaron por tomar muestras para exámenes, dándole los resultados a Paula a eso de media tarde. En toda la mañana no volví a ver a Bert y Niel estaba durmiendo la resaca - se interrumpió caminando hacia el bar y termino por servirse un whiskey.
Tiempo después Bert se presentó en el hospital y Paula lo encaró - Anthony lo resumió todo, recordándolo.
Inicio del flash back
¡Buenos días, señor! - saludó la médica mientras se daba cuenta que estaba esperando a alguien en la sala.
Albert Andley, vengo a ver cómo está Candice White - respondió Bert, preocupado.
¿Qué hace usted aquí? ¡No le basta con lo que ese hombre le hizo! - exclamó Paula completamente enojada.
¿De qué me acusa? - quiso saber Albert, ya que no entendía nada.
¡Su primo Niel violó a Candice! - le aclaró rápidamente.
¿Qué ha dicho? ¿Quién es usted para regañarme por algo que no hice? - exclamó Bert, quien también se enojó por el reclamo.
Soy amiga de Candice, la salvé de que se desangrara, su primo la violó con saña, le ha destrozando el riñón, el conducto vaginal y le molió con los dientes un pezón, ¿quiere que haga más gráfica su hazaña? ¡Le pido que se aleje de aquí! - le ordenó señalándole la puerta de salida.
Pero...Niel... - intentó saber más, pero no podía salir de su asombro, tenía que golpear algo porque estallaría de rabia en cualquier momento.
De nada servirá que golpee la pared, el daño ya está hecho... - se detuvo al ver que él limpiaba lágrimas de sus ojos.
Puedo ayudarla... - Bert se sintió defraudado por Niel y se limitó a ofrecer lo único que podía hacer, su ayuda para esconderlas.
¿A qué? Dándole dinero. ¡Eso yo puedo dárselo! - aclaró Paula.
No, puedo ayudarla a que desaparezca de aquí por el momento, Niel está buscándola, vea - Bert le enseñó a Paula los textos de su celular.
¡No es posible! Tiene otro nombre aquí... - aseguró tajante, debía hacer que ese hombre las dejara en paz.
Yo pude dar con ustedes, ¿cuánto tiempo cree que él tardará? - le preguntó el rubio a Paula.
¡Aléjese de nosotras...! - le pidió encarecidamente, debía hacer algo, pero qué.
Por favor, déjeme ayudarlas, yo no soy Niel, mi familia es honorable, ellos la protegerán - aseguro Bert, sentía que debía de protegerlas.
¡Nooo...! - gritó una vez más haciendo que las fotografías que llevaba en un sobre se salieran y cayeran en el piso.
¿Qué es esto? - le preguntó cuando le ayudaba a levantarlas.
No debería verlas... - pidió ella tratando de quitárselas.
¡Oh Dios mío! ¡Dígame que no es cierto! ¡Dígame que esto, no es una realidad! - pidió él a Paula, las fotografías eran bastante explicitas.
¡Para qué quiere que se lo diga, usted las ha visto! - respondió Paula, derrotada, el rostro de dolor de Albert era incomparable con ninguno que ella hubo visto en toda su experiencia.
No quiero que mi primo les haga daño. ¡Yo resolveré esto de inmediato! - aseguró Bert, entregándole las fotos a Paula y ordenando a su gente venir por ellos en helicóptero para llevarlos a Rusia.
Pero tendría que ir con ella - Paula quiso oponerse.
¡Por supuesto, no desconfíe! - Bert le pidió a Paula.
Fin del flash back
Bert, Paula y Candice llegaron a Rusia con nombres falsos, la familia se había encargado de resguardarlas en una casa de campo que Ferrel casi no usaba, cuando llegaron, contrataron una enfermera para que ayudase a Paula con las curaciones y llevaron todo el equipo médico que se necesitaba en ese momento, con diferentes cuentas y a diferentes nombres. Niel y yo nos regresamos a Rusia y por alguna razón que desconocíamos, la familia comenzó a rechazar a Niel en cualquier negociación.
En esos días, Paula había decidido darle medicamentos a Candice para todo, desde infecciones hasta para evitar un embarazo, ya que desde el momento de la cirugía Candice había caído en coma y así había pasado un mes en el que ella se negaba a despertar.
Bert había desaparecido, llamaba desde lejos para decir que estaba bien hasta que llegó una carta de él a la mansión, explicándole todo lo que se debía saber sobre su ausencia y citando secretamente a mi papá y a mi tío, Alfred Leagan. En ese viaje ellos se enteraron de la gran hazaña de Niel y les mostró esa parte de la cabaña, indicándoles que ella era la chica a la que su primo había lastimado. Mi padre se quedó mirando hacia la ventana para después sentarse observándola, mi tío solo caminó hacia ella, tomándole la mano y acariciándole el rostro. Tomo su teléfono y dio una orden para después colgar.
Mi papá sólo dijo... - se interrumpió cuando William le tomó la mano.
¡Traición! - William repitió en ruso aquella frase como si lo estuviera viviendo en aquellos momentos.
Desde ese entonces hemos tenido que arreglárnoslas como hemos podido, tiempo después Candice despertó y Bert la ayudó a recuperarse, dándose cuenta de que se había enamorado de ella y en el momento en el que se le declaró, Candice huyó de Rusia trasladándose a Francia, empero Bert la siguió hasta allá y no sabemos qué pasó en ese tiempo, sólo que ellos volvieron casados, cuatro años después.
Yo estaba muy pequeño cuando la conocí en Cancún y además ella me llevaba muchos años, cuando Bert decidió encomendarme que fuese por ella al aeropuerto fue una sorpresa volverla a ver, si antes a los veintitrés años era ya una notable belleza a los veintisiete era una despampanante mujer de ensortijada cabellera rubia.
¿Qué pasó en cuatro años? - pregunté aun en shock.
Bert...Albert se dedicó a cuidarla en cuerpo y alma, cuando se dio cuenta que se había enamorado tomó cartas en el asunto, pero bueno no fue fácil porque en esos meses después de que despertó del coma y se metió a la rehabilitación y terapia psicológica aparecieron nada menos y nada más que los señores Rocco. En realidad, déjenme decirles que eso influyó a que Bert se enfrentará a una cultura diferente, a una persona diferente y se reeducó con ella, Candice llegó a perder esa linda y ensortijada cabellera rubia que ahora a todos importa, realmente quisiera pensar que fue con una sola actitud cuando Bert perdió la batalla. Mi hijo encontró a su alma gemela en Candice y Candice le informó que en su familia siempre seria matriarcal - respondió ahora William.
¿En dónde entra Benedetti? - si quería saber todas esas incógnitas debería realizar tantas preguntas como me lo permitieran.
Benedetti es amigo de Paula, cuando Paula y él se encuentran en casa de Bert lo hacen por coincidencia, desgraciadamente al pobre lo rechazaron y su Mariposita voló - Anthony se burla de Mickael haciendo una imitación de mariposa con las manos.
¿Los Rocco? - pregunto de nueva cuenta.
Un misterio...nadie sabe nada de ellos - refiere Anthony.
¿Nadie...? - insisto, yo sabía lo que Anthony me dijo, pero a poco él solo sabía lo que me contó.
Nadie - aclaró Robert.
¿Susana? - pregunté mirándola.
Bueno depende, cuando le enseñamos tu foto accedió a enamorarte, pero nos olvidamos de un detalle, que ella por supuesto se podría enamorar de ti, lo cual sucedió, pero te mantuvo ocupado un buen tiempo, en esos años que desapareciste Bert, Ferrel y su hija fallecieron y una vez más Niel, estaba ahí - rememoró William.
¿Quieres decir que él los mató? - pregunté cuán lógico era.
De Ferrel, no, estaba enfermo - aclaró Benedetti.
De Bert nadie sabe que sucedió y de la hija de ambos, Candice no quiere decir nada - aclaró Anthony, ni a él se lo había dicho.
Nadie sabe ¿qué pasó con ella? ¿Cómo la perdió? - cuestionó Terry sin poder creérselo.
Nadie... sólo Candice - respondió William con un golpe en el sillón donde estaba sentado.
Todos se habían retirado de la casa de Robert incluido Terrence quien se dirigió a dormir, ya que cansado de pensar si estaba, mañana sería otro día. Mientras Anthony llegaba y se preparaba algo de cenar, Candice estaba durmiendo plácidamente, le fue a dar una vuelta y decidió cambiarse la ropa por el pantalón de la pijama y cuando Candice comenzó a gritar fue hasta ella para auxiliarla.
Estaba tan descansada, me sentía amada y en el medio de mi quietud, mi alma comenzó a vagar por un paraje conocido, ese aroma lo reconocía como a la palma de mi mano, quería equivocarme, pero ¿cómo hacerlo? Habían pasado tantas cosas ahí, que Bert y yo disfrutábamos de la casa que Ferrel tenía en el este de Rusia, una casona estilo victoriano que mi tío como le llamaba era su hogar, la había comprado hacia unos cinco años. Estaba de descanso, los seis meses de gestación de mi princesa me cansaban mucho. La fiesta de Ferrel estaba muy animada, desfilaba el alcohol y yo bebía mucha agua, ya que era lo único que podía tomar.
Me levanté para ir al sanitario en la habitación que antes era de Ferrel, al salir de allí, me recosté un rato quedándome profundamente dormida, después me levanté y regresé al baño para lavarme la cara. Cuando salí, me asomé por la ventana, todos seguían en el jardín, sali de la habitación y caminé unos cuantos pasos recordando que no cerré la puerta de su habitación, me di la vuelta y oí los pasos de alguien dirigirse a mí, pensé que era alguien de la servidumbre y al darme la vuelta Niel se encontraba ahí, me sonreía, me asustó demasiado para luego tomarme el vientre protegiendo a mi hija, ya que él aún no sabía que estaba embarazada. Niel me agarró de las muñecas y amenazó con tirarme por las escaleras, yo le suplicaba que me soltara, pero no lo hizo y tampoco me tiró, pero me empujó contra el barandal pegándome en el vientre, él hizo todo lo posible porque Andrea no naciera y no sé por qué fue, no me lo explico, ¿por qué me hace daño? ¡No lo entiendo, no lo entiendo! Me estaba quejando del dolor, era tan intenso cuando de pronto me desperté: no Niel por favor te lo suplico, no me tires, no lo hagas, quiero mucho a mi bebé, por favor, ¡nooooooo! - Candice había tenido una pesadilla.
Candy, Candy, calma, tuviste una pesadilla - Anthony la despertó del mal sueño que la aquejaba, abrazándola.
Mi bebé, mi bebé, ¿por qué lo hizo? - Candy comenzó a llorar.
Candy, fue un mal sueño ¿verdad? Niel no te tiró por las escaleras, te tropezaste con la alfombra y al caer aplastaste el vientre, ¿verdad? Fue un accidente, ¿no es cierto, Candy? -Anthony estaba completamente asustado, no podría ser cierto eso que le dijo.
Lo siento tanto Anthony, lo siento tanto, amaba a mi pequeña y él... él... destruyó lo único que tenía de Bert, él mató a tu hermano y a Andrea - le contó a Anthony con un poco de cansancio, se fue durmiendo y Anthony no podía creerlo.
Papá, tenemos que hablar, aún tienes el contacto de la servidumbre de Ferrel - preguntó curioso.
Si hijo, ¿para qué lo quieres? - cuestionó William extrañado.
Estoy revisando algo de los contratos de mi tío, ¿podrías pasármelo? - cuestionó el rubio, queriendo pasar inadvertido.
Por supuesto, es el 007232445, creo que deberías descansar hijo, mañana todo será diferente - recomendó William.
¡Sí papá, qué descanses! - deseo y colgó.
Bueno, está el Señor Sergereiv, habla Antohny Andley, gracias - inmediatamente marcó otro teléfono, Sergereiv fue el detective que investigó la muerte de Ferrel y el accidente de Candy, no en ese orden.
Sergereiv - atendieron del otro lado de la línea.
Mi nombre es Anthony Andley, sobrino de Ferrel Andley, sé por mi padre que estuviste investigando las huellas de toda la casa, ¿encontraste las de Niel Legan en algún lugar? - pregunté deseando que no fuera cierto.
¿Cómo estás muchacho? Sí, las encontré en el barandal de las escaleras y sudor de él cerca de donde su cuñada se cayó - aseguró Sergereiv demasiado informativo.
Podrías mandarme todo lo referente a esa investigación - cuestionó Anthony.
Yo mismo se lo llevaré, acaso hay algo nuevo que deba saber - ahora el que cuestionó fue Sergereiv.
Aún no lo compruebo, pero creo que Niel tuvo que ver en el accidente de Candice y espero comprobarlo - aseguró el rubio, creyendo que eso que le había contado Candice era muy, muy cierto.
De acuerdo, cuente conmigo para lo que se le ofrezca, saldré a primera hora para Roma, ¿de acuerdo? - informó Sergereiv.
Gracias Sergereiv, hasta pronto - se despidió Anthony.
Hasta pronto - se despidió Sergereiv.
Anthony no sabía qué sentir, era una realidad, si Niel tuvo que ver en la muerte de Bert y en el accidente de Candy, entonces por qué tendría que estar bien, afuera, haciendo negocios. Cuando se dio cuenta, ya estaba llorando de coraje e impotencia.
Papá... - el rubio no pudo contener el llanto y apenas le hubo llamado a su padre rompió a llorar.
Anthony ¿qué pasa? ¿No tienes sueño? - cuestionó William.
¡Traición! - emitió con la voz quebrada.
¿Quién fue? ¡Dímelo, si querías mi atención, la tienes! ¡Dímelo! - William entendió al momento.
Niel Legan...
Continuará...
Comentarios:
Liz Carter: Ah se me olvidó decirte que es una adaptación de una novela, pero mía, la escribí el año pasado; lo que quiere decir que no tiene nada, pero nada que ver con otra que haya existido.
