Prólogo

Alas envueltas en oscuridad

—Uuh... no sé que acabo de hacer, pero creó que fue malo.

¿Cómo había llegado a esto? Kamijou Touma bajó al sótano del viejo edificio a buscar una caja donde meter a Othinus durante educación física, dejaría la caja en algún lugar y la usaría normalmente.

Primero bajó al sótano del actual edificio, pero estaba más vacío y oscuro que nada así que sin opción decidió pedir indicaciones y aventurarse en el antiguo sótano, que para ser antiguo estaba bien conservado.

Una vez bajó ahí, buscó por todos lados hasta llegar a una habitación. Cuándo intentó abrir la puerta, sintió romper algo y cayó hacía dentro.

Ahora estaba frente a una niña rubia de ojos rojos y piel pálida que lo miraba atemorizada.

—Ah... Ah..

La niña soltaba unos pequeños quejidos mientras unas cuantas lágrimas se formaban al borde de sus ojos, Kamijou no entendía el porqué.

—Lo sient-

—¡Buah! —grito aterrorizada mientras caía hacia atrás. Al momento de gritar, Kamijou sentía su alrededor más lento... Sólo hizo falta que apretará lentamente su mano derecha para sentir que quebraba algo otravez.

—¿Q-qué? ¿Qué acabas de h-hacer?

—"ella" estaba sorprendida. No sabía cómo había evitado lo que sea que estaba haciendo.

—Solo cerré mi puño derecho, no es la gran cosa, «oh no! Dios, no dejes que le tenga que explicar sobre el Imagine Breaker! Ya estoy muy cansado como para eso» —rezaba Kamijou en su mente a un Díos que siempre le ignoraba. Pedía con toda misericordia, un momento de suerte esta vez—. Ehh... mirá, no se que fue eso honestamente, ya preguntaré a alguien después. Me tengo que ir, estoy algo ocupado. Oh, pero puedes tener esto como ¿compensación?

Kamijou le entregó a la pequeña niña un llavero de Gekota. No sabía porque tenía varios de esos en una de las bolsas de su maleta, pero creía que aquella que lo rostizaba a cada rato tenía que ver.

La niña se quedó encantada contemplando el llavero, Touma ya podía retirarse sin sentir culpa.

—Hiciste bien, Kamijou-sa-

—¡Alto ahí!

Una voz lo llamo desde atrás.

Cuándo se volteó, vio una esfera carmesí acercarse a gran velocidad así que por instinto uso su mano derecha para protegerse.

La esfera choco contra la mano del chicó hasta negarse sobre sí misma.

—¡Sabía que esto no saldría bien! —Touma empezó a tirar todo lo que podía encontrar en el pasillo con tal de dificultar el paso de sus perseguidores, sin saber que ellos se detuvieron frente a aquella puerta.

—¿Acaso... rompió la barrera de Gasper-kun? —dijo extrañada Akeno. Se necesitaba tiempo y poder para romper algo como el sello que tenían en la habitación de esa "niña" pero el sujeto la había derribado en un solo momento sin previo aviso.

—¡Koneko, persiguelo! Cuándo lo atrapés, tráelo hacía mi. Ya llamaré a Onii-sama para hacerle saber...

—Si, Buchou.

Koneko atravesó el pasillo como si nada. Todo lo que Touma había tirado en el proceso, ella lo atravesaba como simple cartón.

—Gasper-kun, llamaré a Grayfia para que ponga otra barrera en unos minutos, ¿te parece?

—¡Por supuesto!

—Ahora, en lo que Koneko regresa... ¿Qué estará haciendo el otro?

Parte 1

—"Sigh, sigh". "¡Cough!" —el pobre Touma se detenía con un poste mientras injalaba y tosía por correr más de lo que su cuerpo podía.

—¿Vas a algun lado?

Touma miró en dirección a esa gélida voz. Aquella chica peliblanca estaba frente a el ahora, mirándolo fijamente con su inexpresivo rostro.

—Ah, tu eres la chica que le regaló un dulce a Index. —señalaba inocentemente Kamijou sin saber que la persona frente a el tenía intenciones algo... asesinas en su contra—. Koneko-chan, si no me equívoco.

—Si, ese es mi nombre, ¿algún problema?

—No, nada. Es solo que aún me estoy memorizando algunos nombres, creo que será útil.

Touma sentía que desfallecía. Ahora sólo quería salir de ahí, llegar a casa, darse un baño y dormir.

—Y... ¿por qué estabas corriendo?

—¿Eh? Ah, creó que ví algo raro por allá. Tal vez fue solo mi imaginación por la adrenalina —dijo señalando una puerta en conducía al viejo sótano.

Mientras se distraía con eso, Koneko aprovécho para lanzar un puñetazo a Kamijou y a duras penas esté alcanzó a reaccionar tomando el puño de la chica con su palma derecha.

Los ojos de Koneko se abrieron en terror, no solo porque ni con su palma debía de detener un golpe podría destruirlo, si no porqué ahora se sentía débil. Sentía que todas sus fuerzas la abandonaban después de golpear la palma derecha del chico, mientras esté ni se daba cuenta.

—¿Estás bien? Te ves pálida... Espera eso no es importante, ¡¿qué hizo este pobre Kamijou-san para ganarse un puñetazo?!

A la primera oportunidad Koneko se alejo de el buscando una excusa sobre su puñetazo, para después disculparse y largarse de ahí.

—"Sigh" como sea. Te debo una por calmar el apetito de Index, que por cierto ya debo alcanzarla —Touma buscaba algo en su mochila, pero parecía que está estaba repleta de cosas... Cuándo era el primer día, no, de hecho solo había sido el día de presentación de los estudiantes de Ciudad Academia—. Ten ésto, no es suficiente, pero sirve por lo que hiciste está manaña. Ya te lo pagaré después.

Touma le ofrecía una galleta llena de chipas de chocolate que estaba oculta en una de las bolsas al fondo de la mochila.

Los ojos de Koneko brillaron y no pasó un segundo antes de que la tomará.

—Ya nos veremos.

Ahora sí, Touma se iba hacía la pequeña cuadra donde Necessarius los había dejado a todos.

Estaba de más decir que se tambaleaba un poco por el arranqué de adrenalina de unos segundos atrás.

—Esto... — Koneko le daba pequeñas mordidas a la galleta, a la vez que miraba con enojó como Touma se iba—. No se va a quedar así... está muy buena.

... ... ...

... ... ...

—Claramente ésto es anormal.

Ahora que todo se había calmado, Rias llamó a los miembros del club a una reunión de emergencia.

Una vez todos se habían reunido, una mujer con un alto grado de belleza y un cabello plateado mucho más intenso que el de aquella monja había llegado. Ella era Grayfia Lucifuge, sirvienta en jefe de la casa Gremory, esposa de Sirzechs Lucifer y madre de Millicas Gremory.

Sus azules ojos como zafiros solo le agregaban una imágen mucho más brillante, se podría decir que incluso superaba a Rias.

—La barrera de Gasper-kun esta al nivel de los maous, se necesita mucho tiempo y diferentes métodos para llegar a romperla.

—Y aún así... sea quien sea, la destruyó en un solo momento —reclamo Sona.

Rias no solo había llamado a los miembros de su club, también el consejo estudiantil estaba ahí, después de todo fue Tsubaki quien se enteró primero.

Además, era una situación de emergencia si algo así ocurría en el territorio de los Gremory.

—Koneko, ¿supiste quién fue?

Todos voltearon a ver a la peliblanca, y ella apenas y pudo regresar un gestó. Gesto lleno de debilidad.

—Toujou-chan, ¿te sientes bien? —pregunto Saji, siendo lo que todos le querían preguntar.

—Mejor que hace rato...

—¿Q-qué te paso? —Rias se mostraba preocupada en el exterior, pero en el fondo una increíble irá crecía contra el que le había hecho eso a su querida Torre.

—Logre encontrar al tipo que salió huyendo de aqui. Lo quise noquear y... detuvo mi puño —todos en la sala mostraron un gestó de asombró, menos Grayfia que parecía tener un semblante imperturbable—. Cuando me alejé, me comencé a sentir muy débil...

—¿Acaso absorbió las fuerzas de Koneko-chan? —si bien sonaba un poco absurdo, Kiba Yuuto lo dijo seriamente.

—No, de ser así, Koneko-chan se hubiera desmayado después de eso. ¿Talvez solo suprimió su fuerza?

La hipotesis de Akeno era lo más normal en el mejor escenario, el problema era que ellos no podían ver ningún buen escenario para ésto.

—Otra cosa. Ese chicó, el que rompió la barrera... Era el que venía con esa ehh... Kamijou Index dijo que se llamaba. La recuerdo de esta manaña.

—Entonces... —nadie lo quería decir, pero era el deber de Rias como Rey tomar las riendas de tan imprevista situación—. ¿Dices que viene de Ciudad Academia?

Koneko solo asintió levemente.

Eso fue suficiente para que Rías tomara una decisión.

—Esta dicho. El lunes tenemos que interrogar a Kamijou Touma.

Grayfia onee-sama.

—¿Si?

—Dile a Oni-sama que mantenga contacto, no importa que tan ocupado este, ésto podría requerir de su intervención y la de todo el Clan Gremory y Sitri. No sabemos que cosa tenemos enfrenté, si logro destruir en un momento una barrera levantaba por un Maou.

... ... ...

... ... ...

—«¿Otra vez? ¿Acaso Itsuwa me está mencionando dormida?... Debería ver si puedo arreglar eso, si Kanzaki me lo dijo es porque también le perturba»

Desde hace un rato que había comenzado a recorrer los alrededores, vários escalofríos no paraban de llegar a la columna vertebral de Touma.

Quería recorrer todo el lugar con Index, pero nada más llegar a casa, ese pozo sin fondo cayó dormida.

—"Sigh", mis piernas están destrozadas.

Aún si disfrutaba del paseo, sus piernas seguían ardiendo por lo de hace rato. Touma juraba que hoy tendría pesadillas con esa esfera carmesí.

Siguió recorriendo un rato mirando y buscando memorizar los caminos hasta la cuadra donde estaban las casas.

A la distancia, Touma podía ver un joven de cabello castaño algo largo, ojos como la miel y el uniforme de Kuoh puesto.

—Ah, ese tipo estaba leyendo porno tras un árbol... puff, jaja —el chicó Kamijou solo miraba como se quedaba lelo viendo por las vitrinas de unas cuantas tiendas al fondo. —. Esa mirada... "burr", una cita. Creó que no volveré a estar en una cita ajena, no después de lo de Hamazura.

Parte 2

—Tsuchimikado... ¿donde esta Touma?

Fue una noche tranquila. Todos la pasaron bien sin ningún inconveniente, por lo que habían a amanecido de buen humor.

Era tal el buen humor de todos, que ese sábado decidieron salir al centro de la ciudad.

Kanzaki, Itsuwa y Index se asombraban por el lugar y lo variado que era, Touma y Aogami no eran la excepción, esa era Tsuchimikado. El último se sentía deprimido porque Maika no había podido venir, tenía una clase especial hoy.

Se habían puesto deacuerdo para ver una película, el problema vino cuando Itsuwa y Kanzaki empezaron a pelear por quién se sentaría junto a Touma, Tsuchimikado solo pudo pensar que Tatemiya tenía razón.

Al final, ninguna ganó porque Aogami ocupo el puesto junto a Touma.

Y así llegamos al presente, donde al salir de la sala, Touma no estaba con ellos.

—Ehh... No sabría decirte, Nee-chin.

—Tal vez se ofendió cuando le dije lo gracioso que se veía asustado porque se quedó un poco atrás y qué se hubiera perdido sin nosotros...

Aogami no creia que era su culpa, pero por las dudas ya había tomado distancia para evitar que todos lo patearan.

No funcionó.

... ... ...

... ... ...

—Que desgracia.

Touma estaba sentado al borde de la fuente mirando a la nada.

No quería ir a ningún lugar, porque sabía que solo se perdería más.

—Bien, solo cálmate Kamijou-san. Piensa, qué haría... ¿Fukiyose?

Touma tomó su barbilla con una mano haciendo alusión a que estába teniendo una lluvia de ideas. Lo único que consiguió al final fueron dolorosos recuerdos de el recibiendo un cabezazo.

—Y yo que creía que mi suerte iba a mejorar en un lugar así... Vaya que ilusión tan falsa —pequeñas lágrimas se formaron al borde de sus ojos mientras hacía un falso tono de voz herido.

—Oye tu, ¿estás bien?

Kamijou no escuchaba a la persona, solo se sumergía en su mente.

Para escapar de la realidad, Touma estaba recordando alegremente aquella vez con Kanzaki y el "traje prohibido". Le sería divertido para el jugar un poco más con eso pero no quería acabar en trozos, aunque ya había hecho algo similar cuándo se tiró desde el Hotel Ariel.

—Oye, chico. ¡Oye!

Ese grito lo hizo volver a la realidad. Estaba sentando en la fuente del centro comercial, se había perdido por su propia culpa, y ahora frente a él había dos chicas (como todo el tiempo) una pelinegra y otra... Carmesí. Era un carmesí tan intenso.

—¿Eh? ¿Donde estaba? Juro que había vuelto a la playa.

El chicó levantó la vista y miró a ambas chicas cara a cara, de inmediato las reconoció.

Eran Rías Gremory y Akeno Himejima, las reconocía porque Souna le había contado sobre ellas cuando mencionaba a los líderes de los clubs.

Por su parte, las chicas se quedaron en completo silencio al ver al pobre bastardo perdido.

—«Cabello de puercoespin, cara de idiota, ojos negros... Es el» —Rias recordaba vagamente su apariencia de cuando paso al frente de todos en el gimnasio, también de como Koneko lo había descrito.

—Ah, ustedes dos son las líderes de ése club en el edificio macabro si no me equivoco, bueno, eso me dijeron los del consejo.

—Así es. Soy la vicepresidenta, Akeno Himejima —dijo con una falsa sonrisa estampada en su rostro.

—Yo soy la presidenta, Rias Gremory —contrario a Akeno, Rías mantenía una cara de póker frente a el bastardo que había roto la barrera de esa "niña", Gasper, y había dejado débil a su preciada Torre.

—«Una extranjera ehh... Válgame, su cabello es mucho más rojo que el de Agnes», creó que ya saben quién soy.

—Kamijou Touma, uno de los estudiantes que llegaron desde Ciudad Academia —la pelirroja ahora parecía mantener una conversación normal con el chico, pero lo cierto es que tenía las mismas intenciones que Koneko aquella vez, pero primero querían verificar que clase de amenaza podría ser el tal Kamijou—. ¿Qué haces aquí, Kamijou-san? Luces... Ugh, perdón por esto, lamentable.

—Ahh... creó que estoy un poco perdido.

La mirada del chico solo cayó aún mas, era tal que no podían seguirlo mirando con ese odio.

—¡Bah! ¡Ya recordé! —Touma brincó asustando a esas dos y haciendo que casi lo atacarán, pero lo que el realizó después era todo lo contrario a una acción hostil—. ¡Lo siento mucho! ¡Ayer estaba buscando un trapeador y sin querer me metí en el sótano de su edificio y rompí algo! Aunque no se que era realmente... «¿funcionará? No puedo decirles que baje a buscar una caja para Othinus...»

El transferido solo doblo su espalda en pose de disculpa para las líderes del Club de Investigación de lo Oculto.

Si esto les parecía raro antes, ahora más sabiendo que acabó ahí por una estupidez así. El bonus venía en que el chico sabía que había roto algo, solo que no sabía que era.

El acto de disculpa y el saber que había hecho algo, pero no con que, llevaron a Akeno y Rías a una sola decisión; descubrir sobre este chico. Era una buena forma de evitar las hostilidades contra un residente de la ciudad más avanzada del mundo.

—No sabemos a qué te refieres, pero aceptamos tus disculpas —le contestó la pelinegra con una sonrisa mientras cerraba los ojos. Para Kamijou, era más de lo que podía pedir como respuesta.

—Gracias, "sniff". Es un consuelo después de que me perdiera por algo tan idiota.

—¿Cómo te perdiste para empezar?

—Un amigo dijo que sin ellos me perdería en este lugar, así qué cuando salimos de la sala de cine decidí probarle que no era así... Y me perdí.

—Ahh...

—Ahh...

... ... ...

... ... ...

—¿Cómo?

—Tal como escuchaste, conocí a Index colgada en mi balcón, «o eso me contaron»

—¿Y que hacía en un lugar como tú balcón?

Después de enterarse de la estúpida razón por la que Kamijou se había perdido, ambas chicas decidieron llevárselo con ellas por si en el camino sus amigos aparecían.

Mientras recorrían el centro, la sed les llegó y habían parado en un puesto de malteadas donde Akeno aprovecho para preguntar sobre Touma.

—No lo se, talvez olió comida y salto hasta ahí. Sip, es lo mejor que se me ocurre.

—Ara-Ara~ Ciudad Academia es... rara, pero fascinante. —Akeno mostraba un leve sonrojó y una respiración un poco mas pesada después de que Touma mencionara que cuando vivía en CA, siempre terminaba en el hospital.

El pobre estudiante solo le miraba extrañado mientras Rías buscaba no reírse para ocultar su pena.

Touma les había contado todo lo que había vivido (o recordaba) de su tiempo, emitiendo detalles sobre los poderes de los ESpers y eliminando todo lo que tuviera que ver con mágia.

En cierto punto del relato, Akeno se sintió incómoda cuándo Kamijou menciono haber derrotado a un albino flacucho que tenía "alas negras". Ambas chicas bajaron la guardia cuando explicó que solo era cosa de una "ilusion".

Otra cosa de la que Kamijou-san se había asegurado soltar, entre delgadas lágrimas, eran todas sus quejas sobre la biri biri que lo acababa rostizando nada mas le veía hablar con alguien mas o centrase en algo mas importante, aquí fue donde ambas se dieron cuenta que Touma era demasiado denso como para darse cuenta.

—¡Te encontré! —una chica gritó eso mientras señalaba a Kamijou Touma.

Se podía ver que era un poco mas alta que Touma, su cabello era muy largo acabando en una cola de caballo que llegaba hasta su cadera.

—¡Kanzakiiii!

Ahora ante los ojos del chicó, esta mujer era su salvadora que lo saco de un tremendo laberinto. Si no estuvieran en un lugar público, el se le hubiera arrodillado.

—Llevo rato buscándote... ¡cómo sea,tienes que regresar! ¡rápido! —Kanzaki lucía genuinamente preocupada y agitada, su calma por encontrar a Touma se había ido justo cuando llegó.

—¿Qué te pasa? Te ves mas agitada que cuando te caiste de mi techo.

—¡Itsuwa y Index no dejan de patear a tu amigo ese! Eehhh...¡Aogami! ¡Y Tsuchimikado lo esta transmitiendo en directo!

Kamijou se quedó congelado unos segundos procesando lo que esa santa le había dicho cual computadora de los 90's.

—Discúlpenme Rías-senpai, Akeno-senpai, tengo que resolver un asunto. Muchas gracias por dejarme estar con ustedes y darme una mejor idea de cómo es este lugar para no perderme después.

—No te vuelvas a perder. Si lo haces, te cobraremos por volverte a hacer de guía.

—Nos vemos el lunes, Touma-san.

—Nos vemos.

Touma se fue rápido con Kanzaki mientras sacaba su celular con una leve malicia en sus ojos, algo había comenzado a planear desde que escuchó lo que le hacían a Aogami.

Por otro lado, Rías y Akeno se le quedaron viendo hasta que desapareció al doblar la esquina, su guardia había subido cuando esa mujer fue quien se acercó. Por alguna razón, se sentían en intenso peligro cuando se acercará.

—Akeno, ¿tu qué opinas sobre el chico?

—Honestamente, no veo nada raro en el. Nada raro más allá de lo que dice que veía en Ciudad Academia. Aunque si tienes dudas, necesitamos interrogarlo a profundidad con lo que Grayfia Onee-sama nos informe.

—Pienso lo mismo, aunque si interrogarlo no funciona, siempre puedes torturarlo como quieras.

Akeno se lamió los labios pensando en que ese chico nunca había pasado algo como lo que ella podría hacerle, tremenda sería su decepción si supiera lo que ese chico había pasado por millones de veces.

Intermedio sin sentido

—Oye Accel, ¿ya viste ésto?

—¡Ya te dije que no me llames Accel! ¿Y qué es eso?

Misaka Worst hacía todo lo posible por no explotar en risas mientras le pasaba el celular a Accelerator.

Había sido aleatorio, pero terminó encontrando un vídeo directo donde reconoció a un par de personas.

—《¡Ya lo vieron gente de Ciudad Academia! Este bastardo confesó haber iniciado un culto hacía una profesora》

《¡Komoe-sensei merece ser adorada! ¡También las niñas pequeñas lo merecen!》

《¡Cállate ya Aogami! ¡Por esas cosas perdiste tu trabajo! ¡Además, lo mejor son las Onee-san que atienden dormitorios!》

Accelerator solo miró desconcertado lo que se mostraba en el directo. Podía ver a Tsuchimikado hablando frente a un peliazul atado a un poste, y a Kamijou Touma dándole palmadas a la espalda de esa monja de cabello plateado mientras se le miraba ligeramente mareada.

—¿Qué rayos pasa con esos bastardos?

—¡¿Ese es Aogami Pierce?! —estallo Yomikawa Aiho—. ¡Sabía que era raro que no hubiera echo alguna tontería hoy!

—Esos idiotas..

Fukiyose miraba lo que esos idiotas estaban haciéndo, y no estaba para nada felíz (aunque no era una mentira decir que le gustaría estar ahí).

—... por lo menos se la pasan bien. Aunque es una pena que no estemos allá —comento Himegami con una ligera expresión de aburrimiento mientras reconfortaba a Komoe-sensei.

—Asi que... ¿esos tipos son así todo el tiempo?

Mientras buscaba algo interesante, Uiharu también había sido una pobre víctima de encontrar el vídeo en directo de Tsuchimikado.

Ahora Misaka, Kuroko, Saten y ella misma es esforzaban para seguir viendo el directo y no morir de la pena.

—¿Cómo es que Judgment nunca los detuvo por algo así...?

—Al de cabello azul lo hemos detenido varias veces por acosar a algunas niñas de primaria. También el Anti-Skill... pensándolo mejor, lo mejor sería que lo arrestaran en aquella ciudad.

Parte 3

—«¡Esto esta saliendo genial! Nunca creí que alguien como yo pudiera tener esta oportunidad... estarías orgulloso, abuelo»

Issei estaba pasando el que creía era el mejor dia de su joven vida. Se había asegurado de que todo le fuera a ir bien hoy en su cita con Amano Yuuma.

Issei había planeado esto por casi 3 días, era su oportunidad en la vida.

Incluso declaraba que está comenzaba desde aquí, sus mejores días estaban por venir.

—«¡Hágamos ésto!»

Con una mirada llena de determinación, todo comenzaba para este pobre pervertido.

Issei miraba en éxtasis a todas las chicas pasar, había contando ya un mínimo de 100.

Cuando volteó, miró a una persona de apariencia extraña ofreciéndole un papel

—Ahh... ¿Grácias?

Issei acepto un poco reacio aquel papel, y justo después de eso la persona extraña comenzó a irse.

—"Tu deseo se cumplirá" —miraba lo que el papel tenía escrito, junto con un extraño círculo de magia formado por un pentagrama y una extraña figura de una flor. Por un momento quiso desecharlo, pero mejor lo guardó en su bolsillo.

—¡Issei-kun!

El chicó vió cómo aquella pelinegra se acercaba al lugar donde habían acordado comenzar su cita, sentía como si algo estrujara más y más su corazón.

—Issei-kun, ¿llevas mucho esperando?

—Jeje, no. Acabo de llegar, lo siento —lo cierto es que llevaba aquí 3 horas.

—No te preocupes, yo también acabo de llegar.

Otra oleada de emociones le llegó, siempre quiso escuchar eso.

Su cita dió comienzo. Ambos comenzaron a caminar mientras, para sorpresa de un conmovido Issei, se tomaban de las manos.

Pasaron por varías tiendas mirando las vitrinas como a la vez disfrutando de su cita.

Cuándo la hora del almuerzo llegó, entraron a una cafetería. Yuuma pidió un parfait que parecía comer con deleite mientras que para Hyoudou con solo verla fue suficiente.

Issei ni hacía nada más que agradecer en su mente a su padre y madre. También seguía sintiendo esto muy irreal para alguien como el.

Al final, decidieron parar en el parque que estaba algo alejado de la ciudad. Gracias a que ya era tarde, este estaba desierto.

Los clásicos pensamientos pecaminosos pasaron por la mente de Hyoudou al notar la atmósfera del lugar. Al alzar la vista, noto a Yuuma algo lejos de el de pie frente a la fuente del parque.

—Hoy fue muy divertido —le dijo con una sonrisa inocente al pobre Issei.

El ambiente seguía siendo agradable. Además de que ese chico pervertido seguía idiotizado por la sonrisa de su "novia".

—Oye, Issei-kun.

—¿Pasa algo, Yuuma-chan?

—Hay algo que me gustaría hacer para celebrar nuestra primera cita.

Y apartir de ahí, la mente de Hyoudou Issei comenzó a correr a 1,000 por hora. Su anhelado momento estaba llegando, aquello para lo que se había preparado por 3 días y 2 noches al fin estaba aquí.

—¿Uh, qué es lo que quieres? —pregunto con algo de nervios pero seguro de lo que estaba por venir.

—¿Quieres morir?

Yuuma comenzó a reír discretamente mientras Issei seguía sin procesar lo que acaba de decir.

—¿Eh?... ¿eh? Lo siento, ¿puedes repetirlo? Creo que escuche mal.

—¿Quieres morir? —lo dijo otravez sin pensarlo dos veces. Su gesto de vacío solo hacían ver peor esas palabras.

—Buena bro-

Al momento, el chico fue silenciado cuando unas alas de color negro salieron de la espalda de su cita.

Issei busco alejarse un poco cuando Yuuma tocó el suelo y sus alas empezaron a hacer vários ruidos raros.

Hyoudou se negaba a creerlo, ¿donde estaba la linda chica de hace un momento? ¿Acaso ahora era un ángel? Se esforzaba por creer eso último, pero dejo de hacerlo cuando vió aquella melosa mirada reemplazada por frialdad y hostilidad contra su ser.

—Fue muy divertido, ¿sabes? El poco tiempo que pasé contigo. Era como jugar a los novios con un niño pequeño.

Un zumbido comenzó a sonar por el lugar, le siguió un tremendo destello y algo se manifiesto en las manos de Yuuma. Una lanza de luz.

Solo unos segundos después otro ruido desagradable llegó, pero no era tan desagradable como la sensación que trajo con el.

Issei miró a la fuente de esa sensación de solo para descubrir que la lanza había sido lanzada contra su estómago y se empaló ahí.

El joven cayó al cielo en un futil intento de conservar todas sus fuerzas mientras su sangre se derramaba como manguera abierta. Yuuma se le acercó... no, esa ya no era Yuuma, Issei se hacía con esa idea.

—Lo siento, pero no eres más que una amenaza para nosotros y nuestro objetivo. Jo~ si quieres enojarte con alguien, házlo con el Díos que puso ese Sacred Gear en tí.

Ese pobre chico algo pervertido sentía como su mente ya lo abandonaba, no faltaría mucho tiempo antes de pasar al otro mundo si no es que el dolor y la confusión le arrebataban la consciencia antes de que su corazón dejará de latir.

Lo último que pesaba haber visto fue a una silueta oscura acercándose por detrás a Yuuma mientras alzaba su brazo derecho en dirección a la chica.

—«"Sigh", si pudiera renacer, yo solo desearía...» —esas fueron las palabras necesarias para ella.

—Tu fuiste quién me invocó, ¿no es así? —le hablo una silueta. Una silueta que brillaba en intenso carmesí—. Oh vaya, esa herida no se ve nada bien...

La silueta carmesí comenzaba a alterna entre una vista clara y una borrosa, señal de que la vida estába abandonando a Issei.

—De ahora en adelante, yo cuidare de ti si mueres. Vive solo para mí y por mí.

—«Por lo menos el clima es agradable y puedo conocer mejor la zona... ¿a quién engaño? Esto no tiene nada de bueno» —esas palabras pasaron por la mente de Kamijou Touma antes de sentarse al borde la fuente en el parque.

Si bien tuvo un buen día ayer, este estaba siendo todo lo contrario.

Cuándo despertó, miró a un molesto Sphinx mordiendo los dedos de su mano izquierda y lástimandolo con su rasposa lengua.

Ya habiendo perdido el sueño, intento despertar a Index solo ganándose el gruñido de una Kanzaki en su más alto modo de hermana mayor.

Tsuchimikado y Aogami se fueron muy temprano a quién sabe dónde y despertar a Itsuwa no era opción.

Kamijou creyó estar solo hasta dos cuadras después cuando una pequeña polizona de cabello rubio, un parche y ropas que dejaban mucho de sí expuesta salió de su bolsillo. Al final decidió pasar el día con Othinus.

—Aaagghhhh... Estoy muy cansado.

—Todos lo están. Ha sido un sin parar estos días, mira el lado bueno, llegamos un poco antes de las vacaciones.

—No me digas que quieres que te lleve a la playa...

—Seria bueno que hicieras eso.

—La última vez que fui a la playa, acabé atacado por el arcángel Gabriel y teniendo la visión de Aogami en ropas de... "Burr", olvídalo.

Touma y Othinus siguieron su camino por unas horas más. El chico no tenía planeado volver hasta más allá de la anochecer, solo entonces estaría seguro de no toparse con Index, no estaba como para lidiar con ella en este momento por lo que caminaron hasta un parque en las afueras, donde todo era tranquilo.

—Hoy estuvo aburrido... talvez ver cómo Hamazura era perseguido hubiera sido más divertido.

Recuerdos de la alocada persecución de Leivina, Tatsikubo y Mugino llegaron a su mente. Tal persecución había ocurrido el 23 de Diciembre, todo porque el mencionado delincuente no había logrado encontrar regalos, aunque la razón por la que Leivina estaba involucrada aún era un misterio.

Touma estaba feliz de recordar lo que pasó durante invierno, pero entre todo eso había algo no muy felíz, algo que ocurrío en Febrero.

¿Qué era? Bueno, después de cierto problema con un tal Saint German, Touma acabó siendo perseguido por un Díos Mágico, el Sumo Sacerdote.

Ambos, estaban vagando en diferentes cosas. Touma en lo ocurrido el invierno pasado con el Sumo Sacerdote, y Othinus con lo que había escuchado a Itsuwa hablar por teléfono la noche anterior. Algo sobre "cuáles eran los mejores métodos" o así, cómo sea, Othinus ya sabía a qué se había referido.

Ambos continuaron perdidos en su mente hasta qué...

"¡Crack!"

Con un pasó hacía adelante, algo se rompió frente a la ex-diosa mágica y al Imagine Breaker.

—¿Humano, eso fué un barrera?

—¿Lo fue?

"¡Buuzz!"

Un zumbido resonó. Touma se mantuvo quieto hasta otro sonido sonó, el de la carne siendo perforada.

—¡¿Ahora qué?! —solo bastó un arrancón para llegar al centro de tal alborotó.

Touma iba corriendo, pero lo que sus ojos veían era muy claro y extraño.

Aquél pervertido de largo cabello castaño que terminaba en una especie de doble coleta estába tendido en el suelo con un gran agujero en el estómago, y frente a él, una tipa de largo cabello negro con alas negras sobre su espalda y un traje negro de bandas para apenas cubrir su cuerpo.

—«Y pensaba que no vería cosas raras... ¡cómo sea!» —Kamijou pensó mientras se alistaba para lanzarse con todo su cuerpo y con su puño derecho al frente.

Por su parte, Yuuma estába disfrutando los últimos momentos de vida de Issei con una sonrisa cruel en el rostro. No sé había percatado de la llegada de Kamijou porque estaba muy segura de que su barrera alejaría a quién sea.

Un momento bastó, solo uno, para que la silueta del chicó se alzará detrás del ángel caído y estrellase su puño contra el comienzo de la barbilla.

Yuuma no tuvo tiempo para reaccionar. No cayó inconsciente, pero tocó con su pulgar el lugar del impacto y sintió un ligero dolor, tenía una hematoma.

—¡¿Qué fué-?! —sus palabras se silenciaron por dos cosas. Una, fue que la figura frente a ella que apretaba su puño derecho tan fuerte como podía, incluso hasta que sus huesos crujieran.

La otra era la luz carmesí incandilante que apareció frente al cuerpo casi si vida de Issei.

—¡Hey, ¿qué rayos pasó?! —pregunto el chicó con cabello de puercoespin frente al ángel caído.

—¡Se suponía que nadie viniera! ¡Arrgggh! —otra lanza de luz se formó en las manos de "Yuuma" cuando se arrojó para empalar a su recién llegado atacante.

Touma vió ésto y no se quedó de brazos cruzados. Salto a un lado dejando que la lanza rozará su hombro, pero teniendo la chance de aplastarla con su mano derecha.

Después de aplastar la lanza, tomó al ángel caído por los hombros con ambas manos y arrojó un potente cabezazo.

—"¡Cough!" ¡Agh!

Ella cayó con una hematoma en el inicio de la barbilla y otro en la cabeza. También se agregaba que se había sentido débil desde que esa mano derecha la impactó y sus alas se habían vuelto torpes.

Touma tampoco estaba ileso, respiraba con difícultad y su hombro derecho tenía una cortada algo profunda.

—¿Pero que tenemos aquí? —dijo la figura femenina que emergió de aquella luz carmesí.

Cabello tan intenso como esas luz, ojos como zafiros, una armoniosa voz y una figura envidiable. Era Rias Gremory.

El chico con el Imagine Breaker solo la reconocía como una de las celebridades de su nueva academia y también como la persona que le ayudó cuándo se perdido en el centro comercial.

Pero esa ángel caído tenía una perspectiva muy diferente de está mujer...

"La princesa de la destrucción", alguien que era de temer.

—Tu... ¡tú! —el angel caído se fue volando lo más rápido que pudo, no quería lidiar con la líder del Clan Gremory y con ese chico que podía negar todas sus habilidades.

—¡Vuelve aquí!

—Dejalo así, lo importante no es eso —comento Rias suspirando de manera cansada.

Kamijou sólo le miró desconcertado un momento antes de estallar en preguntas.

—Oye, explica ésto. ¿Y sus heridas? ¿Y esa tipa? ¿Tú, Rías-senpai? ¡¿Qué está pasando aqui?!

—Kamijou Touma, dime... —Rias lo miraba sin expresión, también con un tono muy frío en su voz—. ¿Qué eres tu? Si no sabes que es ésto...¿por qué pudiste repeler a un Ángel Caído?

—«¿Ángel Caído? ¿¡No será-!?» ¡¿Misha Kreutzev?! ¡¿Regresó?!

Ahora Rias no solo lo miraba fríamente, sino que también con confusión. No tenía idea de a quién se refería o si solo estaba divagando.

—Por ahora, será mejor que ambos nos. vayamos. Ya hablaremos sobre esto mañana, Touma-san...

Al chico Kamijou no le quedó de otra más que morderse la lengua. Decir algo solo empeoraría las cosas y arrojaría más confusión sobre él.

Cuándo la peliroja se fue llevándose a Issei con ella, Touma comenzó también su camino de regreso a casa. Necesitaba procesar lo que acaba de ocurrir.

—Humano... ¿estás bien?

—Claro, solo un poco cansado de todo esto.

—Tengo una sospecha.

—¿Ah sí? ¿Qué clase de sospecha?

—... demonios.

—¿¡Qué fue eso!?... ¡¡¡¿¿¿Qué diablos fue eso?!!! —Raynare se apoyaba en árbol mientras luchaba por contener las náuseas. Era demasiado el impactó de ver sus alas siendo negadas por un estudiante de preparatoria—. Los rumores que Freed nos contó eran ciertos, existe un chico que puede negar seres sobrenaturales... Y fue el que había derribado a la Estrella de Belén y al tal Fiamma de la Derecha... ¡maldita sea!

Conclusión

The Imagine Breaker

—Si Rias es inteligente, entonces puede ganar un aliado de gran valor —dijo el maou Lucifer con una voz serena que solo era una cortina para si emoción. No podía esperar a contarle a Leviathan Serafall lo que había encontrado.

—Pensar que una oportunidad así estaba frente a ella... je, curioso.

Grayfia volvió a leer los marcadores en los papeles de la carpeta que sostenía solo para confirmar que no era una alucinación.

[Hawái]

[Asedió al sargazo en la habaia de Tokio]