Prólogo
Ocultó a los ojos
—¡Y-y entonces, Kanzaki arrojó la masa para Hotcakes por la ventana!
Una nueva mañana había llegado a Kuoh. Las aves cantaban, el sol brillaba, las personas estaban tristes porque era lunes y Kamijou Touma tenía unas tremendas ojeras.
Hoy no sólo era su nuevo primer día de clases, sino que también tendría que lidiar con lo que había pasado la tarde-noche del día de ayer.
—«Rias-senpai... ¿qué rayos fué éso?»
Aunque quisiera no podía olvidarlo.
Esa mujer de alas oscuras, el chicó desangrándose, una de sus senpais saliendo desde una luz carmesí, todo eso se hacaa un enredó en la mente de Kamijou.
—Touma... ¿me estás escuchando?
El chico se volteó solo para ver a Index dirigiendole un terrible puchero. Normalmente no cedería y acabaría siendo mordido, pero Touma estaba muy cansando como para lidiar con esas cosas.
—¡Touma-kun!
La atención del chicó sin suerte y la monja se desvió a Itsuwa que se acercaba corriendo a toda velocidad. Parecía muy animada, al contrario de cómo estaba el día de ayer.
Con sus zancadas para alcanzar al puercoespin y a la monja plateada parecía estar apunto de tropezar.
—¡Buenos días, Itsuwa-chan!
—¿Itsuwa-chan? ¿Que rayos pasó ayer para que ahora la llames así?
Un leve rubor invadió las mejillas de ambas chicas, y cómo respuesta, el sudor frío bajó por el pecho de Kamijou.
—«¿Eh? ¿Qué rayos?...» ¿Qué está pasando, Itsu-?
—¡Waaaaaaaaaahhh!
—¡Waaaaaaaaaahhh!
Ambas salieron disparadas cómo una bala. En su rápida huída, unas lágrimas podían ser vistas escapándose de sus ojos.
—¿Y ahora?
—¡Touma! —una lamentable Index cargada por Itsuwa de modo "caballito" le reclamo al chicó Kamijou antes de volver a su huída—. ¡Eres un condenado insensible!
Nisiquera el cantó de un grillo acompañó a Touma en su repentina e inesperada soledad.
—... no tengo idea...
Con un suspiro interno, no quedó de otra más que continuar con el caminó a la Academia Kuoh.
Al poco tiempo, Touma sintió cómo algo escalaba hasta su hombro.
—Humano, ¿estás bien? No parece que hayas descansado, no después de lo de ayer... —era Othinus.
—No me queda opción. Rias-senpai quería que la viera hoy, y solo así me quitaré estas ideas raras.
—Si tú lo dices...
—¡Oye!
Kamijou volteó hacia la dirección de donde venía el llamado.
¿Que vió? Al chicó castaño que se había estado desangrando la tarde anterior... completamente bien.
... ... ...
... ... ...
—Uh...
La nueva mañana que había llegado a
Kuoh le había traído un malestar a cierto jóven de largo cabello castaño, ojos ámbar y un gustó masivo por los atributos femeninos.
El podía jurar que el día de ayer había tenido una cita con su chica ideal, Amano Yuuma, pero también recordaba el ver unas alas oscuras saliendo de su espalda, su propia sangre derramada por los alrededores de la fuente, una sombra golpeando a Yuuma y una luz carmesí.
¿Qué rayos estába pasando?
La mañana siguió avanzando, y Issei igual. No se detuvo hasta que vió a un estudiante con cabello en forma de pinchos.
El había visto todo lo del viernes desde lejos, seguro podría comprobarle a Issei la duda que lo estába atacando.
—¡Oye!
El estudiante al frente se congeló con el llamado del jóven Hyoudo.
Sí hubiera visto bien, Issei hubiera notado el sudor nervioso en él.
—B-buenos días, ehh... ¿Hyoudo-senpai, no?
—No hay porque ser tan formal, puedes llamarme Issei. Tú eres Kamijou Touma-san, ¿verdad?
—... sí...
—¡Lo sabía! Te reconoci del viernes pasado, cuando te presentaste en el gimnasio —Issei se pauso un momento recordando todo lo de aquél día—. Verás, quería preguntarte, ¿tú viste a una chica con... eeh... Un largo cabello negro? ¡Parecía un ángel!
Sin querer, ambos chicos recibieron una ola de escalofríos en la columna vertebral. Suerte que ninguno se dió cuenta de la reacción del otro.
—P-p-pues sí... Creo haber visto a alguien así cuando me iba, ¿por?
—... no, no es nada —al inició, Issei iba a estallar en felicidad porque no había sido un sueño, pero eso duró sólo un segundo antes de que las imágenes del final de su "cita le llegarán—. Cómo sea, ¡gracias, Touma-san!
Con ése breve agradecimiento, Hyoudo Issei se retiró a pasó rápido dejando a Touma y Othinus solos otravez.
Solo Othinus lo noto, pero esa persona con ojos tan azules cómo zafiros mezclados con cabello carmesí tan intenso, había visto todo. La ansía y confirmación de la sospecha que la diosa mágica había tenido el día anterior solo tomaba más fuerza.
Parte 1
—《Grayfia irá cuándo ése chico esté allí. Créeme Rias, lo que descubrimos te dejará boquiabierta》
—"Sigh", ví como le negó las alas a un Ángel Caído, no creó que pueda ser más raro.
—«Oh hermanita, no tienes idea» —penso el Maou Lucifer antes de terminar la llamada.
Rias aflojó sus músculos un momento. Ella nunca hubiera esperado que en un sólo día; la presencia de los Ángeles Caídos se confirmará, encontrar a alguien que podía tomar los 8 Peones de sus piezas malignas y involucrarse con un estudiante de Ciudad Académia.
Pero bueno, no le quedaba más que aceptar todo, era el deber de un líder.
"Toc, toc".
—Con su permiso...
Tsubaki Shinrai apareció en el marco de la puerta. No era raro la gente del clan Sitri viniera, pero a tan tempranas horas... era inusual.
—¿Qué se le ofrece, Shinrai-san?
—Rias-senpai, ¿es cierto lo que Akeno-senpai le dijo a Sona-sama sobre Kamijou Touma?
—¿Acaso hay algún problema con eso?
—No, ninguno. Es sólo que Sona estaba algo preocupada, supongo que recordará que el nombre de ese niño causó un revuelo en el consejo, usted estába espiandonos esperando que habláramos de... ¿de quién?
—Hyoudo Issei, mí futuro peón.
—Jo~ ¿Acaso Rias-chan se a embeleso?
—...
—¡¿Eh?! ¡¿Enserio?!
... ... ...
... ... ...
—Nyah~ ¿Y dices que ahora Itsuwa-chan te está evitando y Index quiere emboscarte?
—Sigo sin saber que hice, ¿habrá sido tan malo?
Tsuchimikado y Aogami tuvieron el impulso de estrangular a Touma.
Habían escuchado mil y una veces sus quejas sobre el amor, pero no notaba que también era su culpa por ser tan jodidamente denso.
La Delta Force siguió hablando de sus asuntos hasta que la entrada a la Academia Kuoh fue visible.
En cierto punto antes de entrar, Aogami clamó que necesitaba verificar algo en las aulas de 1er grado, Kamijou y Tsuchimikado acordaron atarlo al cerco de la cancha más tarde.
—¡Y entonces, Maika dijo de Aogami era desagradable, puff!
—Bueno, sí un tipo como el llega y te pide hacer afiches de tamaño real, ¿cuál sería tu reacción y opinión?
—Je... Aveces me preguntó cómo dormimos tranquilos después de desmanterlar el culto de Pierce...
—Hee, ¿Kamijou Touma?
Ambos chicos de Ciudad Académica se dirigieron a la fuente de la voz, era Kiba Yuuto quien estaba una banca un poco más allá de la entrada.
—¿Qué se te ofrece, Kiba-senpai?
—«Tch, éstos condenados chicos guapos ahora han de saber sobre la enfermedad de Kamijou, ¡esa enfermedad le pertenece a la Delta Force!» —el pensamiento recorrió la mar de estupidez infinita que era parte de la mente de Tsuchimikado.
—Buchou te citó está tarde después de clases, quiere tener el tiempo suficiente y es claro que el receso no es mucho.
—Ah, éso... está bien.
Ok, esto no era normal. ¿Touma sudando frío y casi teniendo una ola de escalofríos? Definitivamente algo andaba mal y Motoharu lo podía ver.
—Nos vemos, ten buena mañana.
En cuanto Yuuto tomo la suficiente distancia, Tsuchimikado se dirigió a Touma con se ceño fruncido e intrigado.
—Touma, ¿que fue eso?
—N-no, nada... C-como sea, debería ir a buscar a Index...
Antes de que se fuera, miró a su mano derecha y como la apretaba por instinto.
—¿Qué rayos hiciste? No, ¿que pasó ahora?
Parte 2
La Delta Force había causado una conmoción enorme en la clase de Komoe.
Cuándo se fueron, eran solo un trío de idiotas, ¿y ahora? ¡Eran los idiotas más geniales de Kuoh! Bueno, solo en parte.
¿De dónde venía ésto? Simple; del condenado directo de ayer donde Tsuchimikado Motoharu obligaba a Aogami Pierce a confesar el haber iniciado un culto hacía Komoe-sensei y las niñas pequeñas en general.
—¡Aaaaaaaaarrrggggh! ¡Esos malditos!
—¡Tienen la enfermedad de Kamijou para si mismos!
—¡Deja eso pedazo de idiota, los chicos de allá no saben sobre la enfermedad, nadie podrá detenerlos!
Todo era un caos, pero a 3 personas en particular parecía darles mucho igual.
Esas personas eran Komoe, Fukiyose y Himegami, las tres en un estado depresivo o enojado.
Seguían sin creer lo que ese trío de idiotas hizo en otra ciudad, ¡y sin que ellas pudieran aportar en algo!
Por más que se lo intentarán negar a su mente, Himagami y Fukiyose habrían disfrutado de la tortura de Aogami, claro está que cuando todo acabará Fukiyose castigaría a Touma y Matoharu.
—«Si, esa sería...»
—«La excusa perfecta...»
Una sonrisa siniestra eran las que tenían ambas chicas. No ayudaba mucho que su cabello cubría lo demás de su rostro.
—M-me están asustando, c-chicas.
Komoe sollozó un poco más fuerte.
Todo se le había ido de las manos, pero no es como si tuviera el ánimo para arreglarlo al momento.
... ... ...
... ... ...
—¡¿Por qué?! ¡¿Por qué no puedo levantar una bandera con Koneko-chan?!
—Que te llamara asqueroso, ¿no fué suficiente acaso?
—¡Te respondo lo mismo que a ella, las niñas pequeñas como ella deben ser alabas!
—... Aogami, estoy a nada de llamar a Yomikawa-chan para que te meta en una celda en Ciudad Académica durante una semana.
—Bah, ¡cállate tú, siscon amante de maids! ¡Se bien que conspiras con ése otro, el amante de las onee-san que se ocupan de un dormitorio, todo para que no cumpla mi sueño!
—Amigo, no. Montarle un culto de adoración a Komoe-sensei no es un sueño
Pierce chasqueo su lengua y le dió una mordida a su Magdalena. Le sorprendió que esta mañana la chica de los moños apareció ofreciendole a todos.
—"Sigh", no importa. Oye, ¿has visto a Kamijou-chan?
—Ahh~ posiblemente este tratando de escabullirse de las mortales fauces de Index.
—¡Gyaaaaaaahhhh!
El desgarrador gritó sonó desde los arbustos, aunque pronto se calló cuando algo que crujía se escuchó.
—Bueno, no lo hizo tan bien.
... ... ...
... ... ...
Cuándo las clases acabaron, el peso del día cayó denuevo sobre Touma.
No sólo por ser el primer día, que de por sí ya era pesado, también se le sumo las miradas furtivas de Itsuwa y los intentos de emboscadas de Index cada que el profesor tenía que salir de clase (sólo logró 2).
De alguna manera se había librado de esas dos, siendo que era hora de afrontar y conocer la verdad sobre lo que vio el día de ayer en ése parque. Sólo había un problema... ¿Quién lo iba a llevar a donde quiera que estuviera Rias?
Como una señal divina, alguien respondió a los pensamientos del portador de la mala suerte.
—Kamijou-kun, porfavor, sígueme. Rias-san solicitá tú presencia en la sala del Club de Investigación de lo Ocultó.
Touma se quedó un poco petrificado al ver que la persona que lo dirigía era Tsubaki Shinrai.
—«¿Ella también está metida en ésto? No puede ser...» Vamos...
Más de una vez Touma se aseguró de que esa monja comelotodo y la maga Amakusa no lo estuvieran siguiendo. No podía bajar sus defensas en ningún momento.
Después de unos minutos de caminata, Tsubaki guío a Touma por los pasillos del viejo edificio hasta el lugar donde era obvio que se habían reunido.
Al cruzar el marco de la puerta, el chicó Kamijou pudo ver a Koneko, Akeno, Kiba, Souna, Saji, a Rias que estaba sentada en un escritorio, y a una desconocida mujer de cabellos plateados.
—Hola...
... ... ...
... ... ...
Kanzaki Kaori no le había seguido el rollo a aquellas dos.
También siguió a Touma todo el día, pero a diferencias de las otras, ella no tomo acción alguna. No hasta ese momento.
Al final del día, se había hecho la idea de llevar a Kamijou a un pequeño restaurante que había visto esta mañana cuando decidió tomar una ruta alterna. Puede que le tomara más prisa llegar, pero para algo como su condición como un Santo, no era nada.
Su plan dió un giro de 360 grados Touma se fue siguiendo a alguien que reconoció como Tsubaki Shinrai, del consejo estudiantil.
Le pareció altamente sospechos (y algo más), así que los comenzó a seguir hasta las afueras del antiguo edificio.
Y ahora, Kanzaki era espectadora de la reunión entré Rias Gremory y Kamijou Touma.
Preguntandose mentalmente el porque le habría citado, le pasó desapercibido el que la chica de cabellos blancos como la nieve envío una mirada furtiva a su ubicación, sin saber si había alguien allí o no.
Parte 3
—Kamijou Touma... Je, realmente no quería creer lo Sirchezs vió en un inicio al indagar en tu nombre.
—¿Ah? ¿Sirchezs?
—Si, mi hermano mayor y el... Grayfia, ¿está bien decirle?
—Considerando la posición de Kamijou-san después del Asedió al Sargazo, no veo razón para no hacerlo.
Había bastantes personas en la habitación, pero se sentía como sí solo Rias y la maid de cabello plateado estuvieran allí.
—Kamijou Touma, no nos hemos presentado correctamente —Rias se levantó abruptamente, sobre saltando un poco el ámbito—. Soy Rias Gremory, orgullosa de hermana del Maou Sirchezs Lucifer y líder del Clan Gremory.
—Mucho gusto, soy Sona Sitri, líder del Clan Sitri y hermana de la conocida Serafall Leviathan.
—«Ah claro, hermanas de Lucifer y Leviathan...» ¡¿Eeeh?!
De manera consecutiva, todos se pusieron de pie y dejaron ver libremente lo que estaba en su espaldas.
Alas oscuras, pero diferentes a las de Raynare. Estás tenían la forma de las alas de un murciélagos, solo que todavía más finas.
—¿Qué... Rayos?
Un sudor pesado y desagradable recorrió el cuerpo del chicó. Esta vez no tenía la adrenalina que había sufrido en el parque, por lo que aquello que ocurria a su alrededor le era más claro.
—Me presentó, Grayfia Lucifuge. La cabeza de la servidumbre de la familia Gremory y Reina de Sirchezs Lucifer.
—«Es su esposa, sep, lo es» V-vayamos por partes... Rias-senpai, Sou- Sona-senpai, ¿son hermanas de ése Lucifer y ese Leviathan?
—"Sigh", sabía que eso te iba a confundir. Lucifer, Leviathan, Asmodeo y Belzebu son sólo títulos que se transmiten para los líderes del Inframundo, los originales parecieron hacé milenios para suerte.
—Entonces son sólo títulos... pero aún así ustedes son...
—Demonios. Y sí, éso es correcto.
Touma tragó pesado. Al parecer la suposición de Othinus era correcta, pero, ¿por qué ella no le había contado sobre esto antes?
Mencionado a Othinus, el chicó le había advertido no salir de su chaqueta bajo ninguna circunstancia, no quería causar más revuelo en el dado caso de que la reconocieran.
—Koneko-san, Kiiba-kun, Akeno-zan y Gasper-kun son los miembros de mi clan, cada uno con la posición de sus Evil Pieces.
—¿Evil Pieces?
—Son un sistema para determinar la posición de los miembros en un clan, a cada líder se le dan 16 piezas, tomando el líder la posición de Rey y dejando una reina, dos torres, dos alfiles, dos caballos y ocho peones.
—... un momento, ¡entonces, aquello que le diste a Hyoudo-senpai!
Rias asintió.
—Reencarne a Issei-kun como un demonio, pero el costo fueron las 8 piezas de peón.
—Asi fue como sobrevivió... "Sigh", me alegro.
El ambiente se aligeró un poco ahora que Touma sabía mejor quiénes o que eran estás personas. También le alegraba que Issei fuera salvado por una persona como Rias, aunque no podía evitar pensar en cuál sería el shock del otro chicó.
Con la tranquilidad en mente, Grayfia dió unos cuántos pasos adelante plantandose frente a Kamijou, poco tiempo después Rias le siguió.
—Kamijou Touma.
—¿S-sí?
—Un nombre extraño. Cuándo Sirchezs investigo sobre esto a petición de la señorita Rias, encontró su nombre relacionado a incidentes como el intentó de atentando en Hawai por parte de Gremlin y el Asedio al Sargazo en la Habia de Tokio, ¿cómo puede explicar ésto? ¿Se debe a su condición de residente de Ciudad Academia?
—No, es un poco más difícil de explicar... en Ciudad Academia soy un nivel 0, alguien sin habilidad psiquica y honestamente, nunca podría desarrollar una.
Todos voltearon hacia su detectora de mentiras estrella, Koneko.
—El... Dice la verdad —respondió algo somnolienta.
—¿A qué se deba que pudieras plantarte frente a un ángel caído entonces o que salieras vivo de situaciones como aquellas?
Touma sólo abrió su mano derecha frente a su pecho.
—¿Como decirlo?... no tengo idea correcta de su origen ni nada por el estilo, solo se que me permite negar todo habilidad sobrenatural ya sea mágica o científica. Se llama Imagine Breaker y reside sólo en mi mano derecha.
—«Nunca he escuchado de un Sacred Gear así... puede que nisiquiera sea uno» —Rias se negaba de cierta manera a creer la existencia de algo así, lo mismo con los demás.
Sí algo así existía, ¿cómo es que nunca escucharon sobre el?
—No sólo causa eso, también me han dicho que es el causante de que no pueda adquirir ninguna habilidad ESper y que... el Imagine Breaker es capaz de negar las bendiciones de Díos o las maldiciones del Diablo.
Así, la suposición de que podría ser un Sacred Gear se fue tan pronto como llegó.
¿Cómo una bendición se negaría así misma? Sería una contradicción.
—Eso lo explica... el porque después de que toque tu mano derecha, sentí que mis energías fueron drenadas...
—Je, lo siento por eso. Por lo menos fue bueno para saber que el Imagine Breaker no niega su existencia, sólo las energías.
—Kamijou-san, ¿entonces eso fue algo que adquiriste en Ciudad Academia? ¿Enserio la ciencia pudo crear algo?
En el dado caso de que la respuesta fuera "sí", una alerta máxima se dispararía entré todas las grandes y pequeñas facciones considerando a CA como una amenaza y anormalidad aún mayor de lo que ya era.
Por suerte, la respuesta fue diferente.
—Alguien me dijo una vez, que el Imagine Breaker pudo haber estado siempre conmigo o haber llegado a mí en el momento que llegué a la ciudad, pero no es algo que la ciencia pueda crear... nisiquera algo de la magia —desde el fondo de su corazón, Touma agradecía a Othinus por todas las respuestas (algo confusas) que le había dado, servían para dar por lo menos una explicación base en una situación cómo está.
Grayfia, Rias y Sona suspiraron a la vez. No sería algo de tanta prioridad como para que abarcará a toda la ciudad de la ciencia.
—Rias-senpai, se que suena extraño, pero quiero que sepas que no tengo ningúna intención contra ustedes. No han hecho nada malo desde que llegué aquí, ¡incluso le salvaste la vida a Hyoudo-senpai!
Eso fue algo con algo de impacto para Rias. Lo fue más cuando notó en la voz de Touma que realmente lo que buscaba no eran problemas con ellos, y que el tampoco se los daría. Era lo que ambas partes menos querían.
Ella sólo sonrió irónicamente. El se había lanzado a ayudar a Issei y a atacar a un ángel caído sin dudarlo, eso era suficiente para que ella viera que clase de persona era.
—Kamijou-san, no tienes que de preocuparte. Es algo extraño, sí confuso aora todos, hasta para ti.
Aún así, lo que menos queremos e perjydicarnos entré nosotros, ¿verdad?
El asintió.
—Tampoco es como si cambiará algo, quiero decir, puede que no habláramos mucho, pero después del otro viernes y lo del centro comercial, realmente me agradaron.
—Kamijou-san, Sirchezs-sama estaría encantado de compartir palabras con usted, ¿cree que sea posible en algún momento?
—¡Por supuesto! Sí así podemos aclarar mejor nuestras dudas, entonces está bien.
Touma puso su mano izquierda al frente, Rias abrió un poco los ojos de la sorpresa pero sin dudas la tomo dándose un firmé apretón de manos. Para ser una impactante revelación, habían llegado a buenos términos.
Aunque tampoco iba a ser que Touma se entrometiera en sus asuntos de no ser necesario.
—Rias-senpai, si me lo permites... hay algo sobre el que tengo que decirte.
—Adelante.
—Creo que deberías darle prioridad a Hyoudo-senpai, se veía muy confundido está mañana...
—Tranquilo, mañana le contaremos todo a el.
El chicó Kamijou soltó un suspiro de alivio. No tendría que preocuparse de momento.
—Touma-kun, entonces, ¿podrías negar esto~?
"Bliitz!"
Sin previo aviso, Akeno disparó un rayo en dirección al chico quien por instinto y trauma puso su mano en el transcurso.
Al poco tiempo, el sonido de algo rompiéndose sono en la habitación.
—¡Aaggggh! ¡Tanto que trate de alejarme de la Biri Biri como para que aquí también intenten volverme pollo frito!
—¿De que hablas?
—Oh, nada... cosas de Ciudad Academia.
... ... ...
... ... ...
—"Pew", eso fue intenso.
Touma se rasco la cabeza con un poco de frustración. Ésto le hubiera parecido más raro de no ser porque ya conocía a Othinus, así no sería tan difícil de digerir.
Demonios.
Una palabra para describir a seres malignos que se encargaban de arruinarle la vida los seres humanos y sembrar caos por el mundo manteniendose en constante disputa con los angeles y todo lo que viniera de Dios.
Sin embargo... ellos parecían más humanos que algunas personas con las que Kamijou había entrado en conflicto.
Todos los pensamientos del Imagine Breaker se cortaron de golpe ante cierto gritó.
—¡Touma!
Si honoríficos ni nada de su habitual manera de dirigirsele, Kanzaki saltó desde una esquina y se llevó a Touma lejos del antiguo edificio.
—«¡¿Y Ahora?!»
... ... ...
... ... ...
—... ¿estás jodiendo? ¡Éso no es más que un rumor!
—Si estuviera jodiendo, te enviará a dormir en el suelo, creeme.
El sacerdote regresó a su compostura mientras perdía su energía. No podía creer lo que ese hombre que casi se convierte en Díos Mágico le había dicho.
—Desde que tú influencia desapareció de la Iglesia Católica Romana, hubo cierta filtración de información. ¿Te suena el nombre de Freed?
—¿Sonarme? Ése maldito se atrevió a desafiar a William en su tiempo, de no ser por el, puede que hubiera hechado abajo todos mis planes incluso antes que el Imagine Breaker.
—Entonces no entiendo tú sorpresa, ésto solo es confirmación de que éramos ignorantes a la existencia de los Sacred Gear.
Fiamma de la Derecha se llevó un único brazo a su cuello, aliviando un poco el estrés en sus huesos.
Desde hace algunas semanas estuvo llegando a oídos de Ollerus y el de que se había visto a Asia Argento y a Freed en Japón.
La sopresa de Fiamma vino inicialmente de saber que Asia estaba bien incluso a este punto, después de su expulsión por tener el poder de sanar incluso a quienes no le daban tan buena espina a Fiamma.
De su lado, el antiguo líder de El Asiento a la Derecha de Díos no le tomo mucha importancia en su momento creyendo que era alguna especie de mágia de sanación exageradamente poderosa, creyó que cultivando su habilidad podría se extremadamente útil. Fue un poco de pena cuando se enteró que había sido expulsada por eso, aunque al poco tiempo le dió igual.
—Si Asia y otros tenían un Sacred Gear, ¿por qué el Papa nunca me lo dijo?
—Apuesto a que trató, pero tú has de haber estado muy centrado en tus cosas de la Estrella de Belén que ni te esforzaste en escucharlo.
Fiamma se encogió en el asiento, no le gustaba mucho recordar a su a yo pasado, aunque era consciente de que siempre tendría que cargar con ello.
—¿Qué haremos ahora?
—¿Siendo honesto? Ni idea. Supongo que en dado caso de que los católicos hagan algún movimiento real, tendremos que visitar Kuoh
Ambos estaban algo reacios a la idea de volver a Japón, todo por lo que ocurrió en el Asedio al Sargazo y después de escuchar sobre lo que había ocurrido con el Sumo Sacerdote en Ciudad Academia.
—"Sigh", el mundo se volvió más loco.
Inconcientemente, el tercer brazo de Fiamma les pasó a él y a Ollerus una taza de té. Hasta un tercer brazo había detectado el estrés que se arrojó sobre esos dos.
Conclusión
Proxima D R A G O N/Centauri
Se detuvieron en una azotea lejana a la academia.
Kanzaki había visto todo, desde Kamijou negando un rayo que salió de las manos de Akeno, hasta las peculiares alas de Rias y todos.
—Kamijou Touma, ¿que hiciste y en qué te metiste ahora?
—«O-ok, si me llamó por mi nombre, quiere decir que esta muy, ¡pero muy enojada!» K-Kanzaki... Ugh, realmente lo siento pero no puedo contarte.
La sería actitud de Kanzaki se comenzó a desmoronar hasta que la tristeza y melancolía comenzó a invadirla.
—¿Acaso... no quieres mí ayuda? —dijo cabeza baja.
—¿Eh? ¡N-no! ¡No es eso! Sólo...
Lo que menos hubiera buscado Touma ahora que había llegado a Kuoh era hacer sentir así a Kanzaki.
Puede que se lo tomara con un poco de juego, pero era muy conciente de cómo se sentía la Santa. El sabía bien que ella se sentía en deuda desde aquella vez en el Angel Fall o cuándo Aqua de la Retaguardia atacó.
—Juro que te contaré que fue todo eso, a ti, a Tsuchimikado, incluso a Styl. Sólo dame tiempo para lograr algo.
—¿Que es ése 'algo'?
—¿Quierés que sea honesto? No sé realmente. Rias-senpai dijo que tenía que ver con Issei-senpai...
... ... ...
... ... ...
Vaya tarde había pasado el pequeño Hyoudo.
Está vez, un hombre con una especie de garbadina y las mismas alas negras que que Raynare le atacó.
Tremendo fue el shock cuando la mismísima Rias Gremory apareció en el lugar, diciendo algo que Issei no pudo entender bien ya que estaba perdiendo la consciencia
¿Dónde estaban ahora? Rias se había llevado a Issei hacía la habitación de este donde... le había quitado la ropa al chicó y ahora ella estaba haciendo lo mismo.
—Kamijou-san tenía razón, era más prioridad contarte a ti la verdad —dijo la pelirroja mientras se metía en la cama. Ésto debía ayudarle a recuperar sus energías de golpe—. Tranquilo, apartir de ahora cuidaré de tí y tú de mí, fiel peón.
