Parte 3

—Dijo que iba al parque seguido... Talvez nos volvamos a encontrar.

Issei se comenzo a marchar junto a la puesta del sol.

Fue agradable hablar con esa monja, puede que dentro de poco se volvieran a encontrar y el sinceramente anhelaba eso.

—Uhm, Rias-senpai me citp para el anochecer... Dijo que era más activo durante las noches, ¿tendrá que ver con lo de Trabajo de Demonio?

Sí Issei tenía que ser sincero, estaba ansioso respecto al tema.

¿Qué clase de personas serían sus clientes? Quién sabe, puede que tuviera la tremenda suerte de que alguno fuese una linda chica.

Siendo realistas, Hyoudo Issei no tenía tanta suerte.

Como fueren las cosas, lanzo esos pensamientos aún lado y continúo con el trayecto a casa para avisarle a sus padres que esta noche tendría una reunión de club.

—Oh cierto... ¿Qué debería decirle a Rias-senpai sobre... Uh, lo que sea que hizo con la mente de papá y mamá? ¡Eso no esta bien! Pero no pude ni quejarme porque Himejima-senpai me "distrajo".

Todo fue cuesta abajo para las ilusiones del chico Hyoudo de este punto en adelante.

Al doblar la esquina y

—¡Hey, Kami-!

Lo noto. Lo había notado.

Kamijou Touma estaba en la misma mesa que Kanzaki Kaori y "Kanzaki" Itsuwa. Al fondo de la cafetería se podía ver a "Kamijou" Index atrapada en sus posibles sueños de comida estando a pocos metros de unos Aogami Pierce y Tsuchimikado Motoharu inconscientes.

Una cólera inmensa se esparció desde lo más profundo de su corazón, solo había algo que podía gritarle a todos los cielos para desahogarse.

—¡Lo sabía, hijo de perraaaaaaaaa!

... ... ...

... ... ...

—¿Por qué tardara tanto? Le dije que un poco antes del anochecer —Rias Gremory se preguntaba a la vez que apuntaba algo en una hoja.

—Tengo este presentimiento... De que Hyoudo-senpai se esta lamentablemente por algo muy... —el ceño de Koneko se frunció al final—. Desagradable...

Parte 4

—¡Aaaaahhggg, ya les dije que este Kamijou-san es inocente de lo que sea que hizo!

Una horas más tarde, tremenda escena subrealista se había montado en la pequeña cuadra de casas donde los chicos de Ciudad Academia y aquellos magos de la Iglesia Católica vivían ahora.

Se podría decir que todo empezo hace unas 2 o 3 horas, cuando estaban en una cafetería conviviendo todos juntos.

En dado punto, Kamijou fue al baño dejando a Kanzaki, Itsuwa y Othinus que estaba escondida en el habito de Index.

... ... ...

... ... ...

—¿Quisieras explicar porque nos han estado siguiendo todo este tiempo? —le pregunto Kanzaki a una Itsuwa que empezo a paniquearse sin saber que decir, también un gran sonrojo se le entendía por el rostro.

—Fue mi idea realmente... —confeso una derrotada Othinus.

—"Sigh", ¿quieren que esto termine de manera pacíficas?

Ambas asintieron lentamente.

—Humm... ¡Lo se, veamos cual es la mejor comida que Kamijou-san le puede preparar a cada una de nosotras!

—¡¿Comida?! —Index salvaje uso un pisotón con Motoharu y Aogami seguido de tacleada con Itsuwa.

... ... ...

... ... ...

Si eso había pasado, ¿por qué Touma se estaba disculpando y diciendo que era inocente?

Bueno, había un gran error en la propuesta de la Santa y esa era el no decirle nada.

Inconciente de su extraña competencia, Kamijou Touma surgió desde la cocina con la misma comida para todos lo cual será normal en cualquier otra noche.

Al hacerlo, tres chicas lo mataron con la mirada sin saber porque, aunque no sobra decir que también estaban cegadas por su propio error en la extraña competencia.

—... Me van a someter a alguna tortura por algo que no se que hice mal, ¿verdad?

Kanzaki nego con la cabeza.

—Estoy decepcionada de mi misma por dejar pasar algo así... ¿Lo dejamos en empate?

Othinus y Itsuwa suspiraron en resignación.

Touma seguía sin saber que era, pero lo que sí sabía debía ser que su comida ahora se habría enfriado por el tiempo perdido en las disculpas sin sentido.

—... Que desgracia...

Sus ánimos subieron un poco al ver a Tsuchimikado y Aogami durmiendo juntos en el sofa. Sí, seguían inconscientes.

Conclusión

Non Stop

—¡Es imposible que siga con esto!

A las afueras de una iglesia abandonada, Raynare buscaba algún medio posible para excusarse y salir de ahí tan pronto como consiguiera su objetivo: acabar con Hyoudo Issei.

No iría tras el, en lo que a ella le concierne, era una existencia insignificante que no era digno de lo más mínimo de su poder.

Ella temía a algo más, era esa cosa que consiguió repelerla. El chico con cabello de puntas que lanzó su mano derecha sin pensarlo dos veces buscando ayudar a Hyoudo.

La imagen de sus alas siendo negadas se repetía una y otra vez, era como una pesadilla interminable para el angel caído, pero este trabajo era por ordenes del gran Azazel, no podía permitirse fallar.

—Raynare-san... ¿Algo anda mal? —cierta monja rubia pregunto al ver el malestar del angel caído.

—No, todo esta bien Asia. Regresa adentró.

Argento obedeció tranquilamente y se regresó a su paso al interior de la iglesia abandonada.

Habiendo salido de su campo de visión, Raynare se encogió sobre si misma y abrazo su cuerpo, ¿era tan grande su miedo? No podía ser que le tuviera tanto solo por un ataque.

... El rompecabezas en su mente encajó. La mezcla de emociones tenía al miedo en ella, pero la otra sensación...

—... ¿Tengo... Curiosidad y miedo sobre lo que era eso? ¡No, eso no puede ser!