Prólogo

Crimson Machine

Luz matutina se coló por las ventanas y reflejo contra el rostro de Hyoudo Issei.

Su mente estaba borrosa, su cuerpo hecho trizas, sentía que con un simple movimiento cada hueso le lanzaría una serie de crujidos.

Sus ojos se abrieron lentamente, algo dorado cruzó por su mirada y se mantuvo ahí.

—Asia...

Estaba por caer de nueva cuenta a la inconsciencia, fue impedido por la sensación de alguien a su lado.

—«Un momento... ¡¿Qué?!»

... ... ...

... ... ...

—¡Al fin, aire fresco

Dos hombres bajaron de una avioneta mediana, uno de ellos estaba muy mareado.

—Que dramático eres, ¿acaso es por lo que pasó en el Sargazo?

—¡Cállate, Ollerus!

Parte 1

—¿Hyoudo-senpai estará bien? Creo que debíamos de dejarle una nota.

Afuera del antiguo edificio de la academia, Kamijou Touma esperaba junto a Koneko, Kiba, Itsuwa y Kanzaki.

Touma quería que Rias volvería pronto para irse a casa, la llamada de Aogami sobre que Index se convirtió en una bestia de apetito infinito despertó todas las alarmas en su mente.

Según lo dicho por Akeno, Rias hablaría con su hermano sobre que hacer con esos Ángeles Caídos. Obviamente no podían recibir el mismo trato que Vaizor de ser encarcelados en algún lugar donde el tiempo pasase de manera diferente.

—Issei-kun no es tan exagerado, ya antes Buchou se metió en su cama —respondio Kiba.

—¿Y cuál fue su reacción?

—... Rayos, ahora me siento mal por no dejarle nota.

... ... ...

... ... ...

—¡Aaaasia!

Si había una forma de describir el llanto de Issei, entonces era la de cómica y exagerada. Aunque tampoco llegaba al grado de que fuera la somnolienta Asia quien lo consolara.

—Que alegría... ¡Que alegría que estes bien!

La monja que ahora resucitó como demonio no dijo nada, solo le regreso el abrazo a esa persona que se arriesgo por ella y que motivó a muchos más en ir a su auxilio.

... ... ...

... ... ...

—Eso fue todo.

s y Akeno salieron del antiguo edificio, encontrándose con los demás.

A diferencia de el Clan Gremory o Kanzaki Kaori, oscuras bolsas se notaban bajo los ojos de Itsuwa y Touma.

Ya antes pasaron noches en vela, pero no era solo eso, se le agregaba el esfuerzo que hicieron en la lucha contra los Ángeles Caídos.

—Kamijou, mi hermano gustaría de hablar contigo y Issei, pero veo que estás exhausto así que puedes retirarte, otro día será.

—G-gracias, Riaa...

Itsuwa y Touma esperaban esas palabras mágicas. Ambos se durmieron usando como almohada los hombros de Kanzaki.

—"Sigh", tendré que llevarlos yo —se quejó la santa.

—Una cosa más.

Como tal, la hostilidad entre la Santa y el Clan Gremory no existía, pero aún había una fricción e incomodidad en el ambiente que les impedía tener una plática continua.

—Ustedes dos también pueden venir a esa reunión, les debemos una explicación.

Parte 2

—¿Tienes alguna idea de por qué Misaka-san está tan... Deprimida?

—Yo no la miro deprimida, más bien es como si tuviera algo en mente.

En cierto parque de Ciudad Academia, Saten, Uiharu, Kuroko y Misaki se juntaron para pasar una tarde agradable.

Fue sugerencia de Kuroko que decía que no pudo dormir muy bien anoche por lo quejidos que Misaka tuvo, era como si alguna alerta no le dejara tener la tranquilidad del reino de Morfeo.

—«Ugh, a como sea por ese simio que ya se fue... ¡¿Por qué no he tomado mi oportunidad?! ¡Maldita sea!» —Shirai descargó su enojo contra el cono de nieve que sostenía.

... ... ...

... ... ...

—¡S-sensei, ¿cómo se le ocurre sugerir eso?!

La compostura de Fukiyose se vio quebrantada por Komoe, no era extraño de hecho.

—Opino lo mismo que ella... —Himegami recargaba las baterías de su "varita de chica mágica"—... Kamijou-san y los otros merecen una reprimenda y agradecimiento por crucificar al lolicon de pelo azul...

—C-concuerdo en eso p-pero... ¿No creen que ir a buscarlos hasta Kuoh es exagerado?

Conclusión

Alone in Heaven

Por las calles del distrito, aquellos hombres que llegaron en la avioneta discutían tranquilamente sobre a cual lugar deberían de dirigirse.

—"Sigh, entonces, ¿los buscamos en su casa o que su suerte actué y lo atraiga hasta nosotros?

—... ¿Los golpes que él te dió y que te cortaran el brazo redujo tu inteligencia? —Ollerus cuestionó con sarcasmo—. De nada nos sirve ir a donde habita, estará muy agotado por todo lo que recorrió anoche y la pelea.

—Si no me equivoco... Fue en la iglesia en las afueras del distrito, después caminaron por varias horas hasta el viejo edificio de la academia.

—Nada mal, Fiamma.