XIII
Coincidencias
Taisho. Él había dicho que su apellido es Taisho.
Pero, así como hay muchos González en México, Lee en China, Da Silva en Brasil y Rossi en Italia, así de bastantes Taisho debía haber en Japón ¿o no?
Por más que su mente le decía que dejara de mirarlo, su cuerpo no respondía. "Kagome, contrólate" se dijo mentalmente. Tenía que mantener la compostura, no podía simplemente comenzar a hiperventilar en una casa ajena y ante personas que apenas si conocía. Además, se estaba haciendo locas teorías en la cabeza, siempre cabía la posibilidad de que este Taisho no tuviera nada que ver con el otro Taisho que ella conocía.
Desvío la mirada del muchacho e inhalo aire suavemente por la nariz, una, dos, tres veces, hasta que consiguió volver a ser dueña de sus emociones. Posteriormente se unió a la tarea de recoger las fotografías que todavía se encontraban tiradas sobre el suelo en un intento por continuar controlando el rumbo de sus pensamientos.
- Gatita mala-regañaba Sango a la pequeña minina de color amarillo quien maullaba en lo que intentaba zafarse de los brazos de la chica.
- Por más que la reprendas nunca entenderá - dijo Kagome mientras colocaba una de las imágenes sobre el mueble- Mi gato Buyo lleva años tirando los vasos de la encimera de la casa.
- ¡Oh, por Kami! — exclamó Sango divertida- Entonces debes gastar mucho comprando vajillas.
- Para nada, después de la segunda tanda que rompió, comenzamos a utilizar vasos de plástico- la joven se encogió de hombros y soltó una risa ligera.
- ¡Parece que ya está! - escucharon que la voz de InuYasha decía tras colocar la última fotografía.
Ambas chicas lo miraron y Sango vio una nueva oportunidad para continuar en lo que se habían quedado.
- Vaya, creo que con tantos contratiempos no podremos avanzar hoy con el proyecto, ¿les parece si comemos? y ¿después vemos una peli?
Kagome iba a protestar cuando InuYasha se le adelantó.
- Yo paso- frunció su nariz- El viejo llega tarde nuevamente y le ha pedido a Sesshumaru que verifique que llegue a casa y no ande trasnochando.
¡Oh, por dios! ¡Lo escucharon!, ¡Yo sí y Kagome también!
La joven invitada ahogo un grito que derivó en un ataque de tos. Sango se apresuró a servirle un vaso con agua en lo que le preguntaba si se encontraba bien.
La chica asintió cómo pudo con la cabeza, tosió por espacio de un minuto que parecieron dos antes de recuperarse totalmente.
- Lo mejor será que me vaya a casa-dijo Kagome mientras apuraba con avidez el vaso de agua que Sango le había servido anteriormente - Presiento que voy a resfriarme.
La verdad es que, aunque no estaba al cien por ciento confirmado, aquel chico al parecer sí tenía algún tipo de conexión con Sesshumaru Taisho y aquello le producía un nerviosismo irracional.
- ¡Oh! Comprendo - exclamó Sango un tanto decepcionada de que aquel primer encuentro no hubiese marchado tal y lo como lo había imaginado, sin embargo... - InuYasha, ¿porque no acompañas a Higurashi a su casa?
Ahora fue el turno de Taisho de ahogarse con su propia saliva.
- ¡¿Qué yo qué?!
- ¡¿Qué él qué?!
Ambos gritos de sorpresa fueron dichos con tal sincronía que Sango no pudo evitar soltar una carcajada.
- ¡Tranquilos chicos! Parece que les hubiera dicho que hicieran otra cosa- pronunció Bushida entre risas.
Ambos jóvenes se miraron de reojo y se sonrojaron intensamente.
- No quiero causar molestias ni desviar a... - pasó saliva involuntariamente - Taisho de su camino.
- No te apures Higurashi, que a InuYasha no le vas a desviar nada - le guiñó un ojo a su amigo con picardía- él vive dos calles más arriba del templo.
El joven Taisho le dirigió una mirada feroz a su amiga, ¡Esa Sango! ¿Qué pretendía? Se cruzó de brazos y adoptó su pose desinteresada, aunque en su interior se moría de ansias.
Kagome se debatía internamente en que hacer, al parecer no era mucho del agrado del amigo de Bushida y en esas circunstancias el trayecto sería bastante incómodo. Por otro lado, se moría de la curiosidad por saber qué tipo de relación tenía este muchacho con Sesshumaru. Al final decidió hacer lo que la mayoría de los adolescentes hace, ignoro el sentido común y apostó por saciar la curiosidad.
- Si no es molestia - soltó de pronto- Podemos irnos juntos.
A InuYasha casi le da un ataque al corazón ante aquellas palabras, ¡la chica de sus sueños aceptaba irse con él! Así que hizo lo que todo hombre que se respete hace...
- ¡Keh! Como quieras, pero vámonos ya. El tiempo es valioso niña.
Se colgó su mochila con violencia y camino engreído hacia la puerta.
Sango estaba que se la llevaba Dimas y Gestas. ¡Es que no sé podía ser más imbécil! Se supone que la chica le gusta, ¡cómo es posible que le hablara así!
Para su sorpresa vio como Kagome no sólo no se inmutó ante el tono autoritario y grosero de InuYasha, si no que comenzó a colocarse su mochila en la espalda y se despedía con toda cortesía de ella. Aquella actitud le pareció un tanto extraña, considerando cómo se había exaltado instantes atrás cuando Taisho osó aventarle el material del proyecto. No parecía el tipo de chica que se dejaban mangonear y amedrentar por otros, o por lo menos esa fue su impresión inicial, aunque podría ser que estuviese equivocada.
La vio partir caminando un paso detrás de su amigo y no pudo evitar preguntarse ¡qué diablos había pasado ahí!
De vez en cuando le echaba una ojeada al reloj de pared para después dirigir la mirada hacia la puerta.
Ese escuincle estaba tardando más de lo acostumbrado. Odiaba hacerle de niñera, pero no quedaba de otra.
Su padre le había comentado que había un caso complicado para la policía y por su experiencia como miembro élite de inteligencia en el ejército habían solicitado su apoyo y servicios. Por lo tanto, le pidió encarecidamente que durante el tiempo que le llevará esclarecer el caso, vigilará y cuidara que su hermano menor no se metiera en problemas.
Y aquello no podría causarle más que un montón de conflictos internos. Sabía que InuYasha no iba estar de acuerdo con esa situación, iban a pasar mucho tiempo juntos, solos y él como buen hermano mayor debía hacer de tripas corazón y evitar lo mayor posible, las ganas de querer asesinarlo para regresar a la cómoda vida que llevaba cuando era hijo único.
Su hermano menor no era un chico que se distinguiera por entender razones, que cuando le comentará que estaba a su cargo, gritaría, blasfemaría e incluso amenazaría con irse de la casa. Ya lo había hecho antes (cuando tenía seis años) pero está vez si lo creía muy capaz de cumplirlo. Entonces su padre le estaría recriminando qué cómo era posible que no fuera capaz de llevarse bien con InuYasha, que su mamá estaría muy triste si viviese. Y definitivamente no quería pasar por ese drama familiar.
Así que trataría lo más posible, evitar tener roces con su hermano menor. Aunque eso significará dejar que estuviera yendo y viniendo todos los viernes de la casa de los Higurashi.
Definitivamente el destino era un cabrón, mira que cruzarle a su hermano a la hermana de Kikyo.
Aunque InuYasha lo negará, para él era más que obvio que estaba perdido de amor por la menor de las Higurashi. ¿Por qué otro motivo se habría puesto como loco cuando insinuó que no era una buena mujer?
Vagamente recordaba a esa niña flacucha, tímida y de cabello enmarañado que solía huir escaleras arriba cuando él llegaba de visita a su casa. Primero por las juntas del Consejo de Estudiantes, después, porque, por extraño que parezca comenzó a gestar una amistad con la hermana mayor.
Habían sido días felices, llenos de luz y de un sentimiento cálido que nunca jamás volvió a sentir. Recordaba las tardes debajo del Goshinboku, sentado junto con la que fuera su compañera de escuela charlando sobre cosas sin importancia, pero, que a esa edad eran lo más importante del mundo.
Luego, un día, todo se fue al carajo. Ella mostró sus verdaderos colores y él volvió a encerrarse en su mundo. Nadie pudo detenerlo, ni siquiera su madre.
Poco después, cuando Izayoi falleció, Sesshumaru se encerró todavía más dentro de su coraza de hielo. Era como si todo lo bello de la vida no tuviera lugar en la suya. Se alejó de todos y fue cuando su intolerancia por InuYasha alcanzó niveles exorbitantes.
Y ahora estaba ahí, sentado en el sofá de la sala, fingiendo leer un libro, en la espera de que su hermano menor cruzará la puerta en lo que rumiaba por la suerte que le había tocado de ser su tutor, talvez por un largo periodo de tiempo.
Caminaban lado a lado en un silencio por lo demás incómodo. InuYasha se notaba mal encarado y Kagome mostraba un nerviosismo que contrastaba con su personalidad decidida. Ninguno se atrevía mirar al otro, mantenían la mirada fija al frente del camino que recorrían.
La jovencita comenzó a apretar más de la cuenta los agarres de la mochila que llevaba en la espalda. Ese mutismo estaba por volverla loca; una de dos, caminaba más aprisa para aventajarle el paso a su acompañante y dejarlo atrás o iniciaba una charla casual para sonsacarle la respuesta sobre aquella duda que le giraba en la cabeza.
- Este... Taisho...
- InuYasha - soltó interrumpiendo el tope intento de plática de la muchacha.
- ¿Eh?
- Dime InuYasha, detesto que me llamen por mi apellido- sus ojos dorados le miraron por un segundo antes de volverlos al frente.
- De acuerdo...- así que no le gustaban los convencionalismos, por ella mejor- Entonces tu puedes llamarme Kagome.
Taisho detuvo su andar al escuchar tal declaración, parpadeó confundido y talló sus oídos pensando que había escuchado mal. ¿De verdad ella estaba mandando al diablo los formalismos y le estaba pidiendo que le llamara por su nombre de pila?
- ¿Sucede algo? — preguntó confundida ante el súbito cambio de actitud del muchacho.
- ¿Así que puedo llamarte Kagome? — preguntó intentando que no se le notará el temblor en su voz.
- Sí- contestó con seguridad - sí tú quieres.
Internamente el joven saltó y casi lloro de la alegría, pero por fuera...
- ¡Keh! Mira que me da lo mismo - pronunció con arrogancia y encogió sus hombros en señal de restarle importancia.
Kagome no pudo evitar mirarle con extrañeza, ese tipo tenía cambios de humor bastante volátiles. No le sorprendía que su círculo de amigos se redujera a dos personas. No obstante, bajo la pinta de renegado parecía ser buena persona. Además, esa pose en la que había quedado, con las manos en los bolsillos del pantalón y su cabello oscuro ondeando suave con la brisa de la tarde le hacía verse bastante atractivo.
- ¡Hey niña! - escuchó que le decía - es que piensas quedarte ahí parada todo el día.
¿En qué momento le había aventajado casi diez pasos? Bueno, es verdad que era un poco más alto que ella y por lo tanto sus zancadas eran más largas, pero, ¿por qué ella se había quedado parada como tonta? Reaccionó cómo pudo y apretó el paso para alcanzarlo.
- Y bien, ¿que ibas a decirme Kagome? - preguntó cómo si nada, de algún recóndito lugar había encontrado el valor para poder entablar una conversación, aunque fuera corta.
Aquella pregunta tomó desprevenida a la hermosa muchacha, quien olvidó el discurso tan bien elaborado que había hecho en su mente. Notó que, sin dejar de caminar, él la observaba está vez directamente.
- ¿Por qué no te gusta que te digan Taisho? - dejó caer la pregunta atropelladamente.
Miró como las cejas de InuYasha se elevaban y el dorado de sus ojos mostraron incomodidad. "si serás torpe" se reprendió, "no tenías que preguntar eso."
El joven regresó su vista al frente antes de contestar.
- Odio que me relacionen con mi hermano- respondió secamente.
La chica iba a decir algo cuando él continuó hablando.
- Mi hermano mayor, Sesshumaru es algo así como el hombre perfecto.
¡Por Kami! Kagome estaba al borde del desmayo ¡Era su hermano!
La adolescente sentía como el corazón quería salírsele del pecho ante tal revelación, pero ¿cómo es que Kikyo no supiera que tenía un hermano menor? ¿Su hermana tenía razón y Sesshumaru Taisho no era lo que aparentaba ser?
Deslizó su mano por la frente, acomodando su flequillo en el proceso, en un vago intento por asimilar la noticia. Pasada su impresión inicial y se dedicó a escuchar con atención a InuYasha, en busca de respuestas a las nuevas interrogantes que surgieron en su cabeza.
- Desde que tengo memoria todos me comparan con él, es fastidioso - no pudo evitar soltar un gruñido al final.
InuYasha estaba molesto y sorprendido a la vez por la facilidad con la que pudo destapar una parte de sus sentimientos ante Kagome. Sus pasos se hicieron pesados, no podía creer con que pericia la cagaba todo el tiempo. Seguramente ahora pensaba que era un tipejo resentido.
La joven se conmovió ante la declaración. Vaya que ella conocía ese sentimiento y lo entendía perfectamente, algo similar le sucedía con su hermana Kikyo.
Para sorpresa del muchacho, la joven colocó una de sus manos sobre su hombro en clara muestra de comprensión, lo que lo motivó, pese a su resistencia, a continuar hablando.
- Es como sí... - continuó Taisho.
- No existieras - soltaron al mismo tiempo.
Ambos se detuvieron y se miraron fijamente llenos de incredulidad. ¿Sería posible que tuviesen algo en común?
Después de todo, cosas así pasan en la vida. Muchas veces de dos diferencias puede surgir una gran coincidencia.
¡Hola! Sé qué he demorado mucho, pero aún trato de equilibrar mi vida personal, laboral, estudiantil y mis muchas ganas de seguir escribiendo esta historia. Pero aquí estoy con un capítulo más. Dónde vislumbramos un poco de la relación que llevaban Sesshumaru y Kikyo; además de estas primeras interacciones entre Kagome e InuYasha. Espero poder actualizar un poco más seguido.
De nueva cuenta, agradezco a quienes le han dado corazoncito a esta historia, a quienes se sumaron a leerla y a quienes se toman la molestia de dejarme un review. ¡Gracias totales a cada un de ustedes!
Paso a contestar sus amables reviews:
Annie Perez: Pero por supuesto que tienen conexión, sólo que aún no se dan cuenta jejeje. Espero hayas disfrutado del capítulo. ¡Mil gracias por leer!
Xio046: Kagome sigue en shock, aunque tal vez vaya saliendo de él poco a poco. Intentaré actualizar lo más seguido posible, todavía estoy acomodando mis tiempos, pero espero que la espera haya valido la pena. ¡Mil gracias por leer!
Susanisa: Espero que esté capítulo también lo hayas disfrutado mucho e intentaré no hacer tu espera tan larga. ¡Muchas gracias por leer!
Guest: Todas queremos ser Sango para darle su buena zarandeada a InuYasha, pero es que hay personas que son así, son tan tímidas que ponen pose de malos para que noten que algo les afecta o les cohíbe. Espero hayas disfrutado este capítulo también. Te mando muchos besos y abrazos. ¡Mil gracias por leer!
Manu: ¡Hola! Y mil, mil, mil disculpas; primero por no haber tenido el tiempo para ver los OVAS que me recomendaste, tu historia de Fairy Tail la voy leyendo en mis latos libres (de nueva cuenta, una disculpa por no dejar review en cada capítulo) y otras mil disculpas por no haber contestado tu review en mi antología de Letras libres. Ese fic en particular como es cada semana, prácticamente entro de pisa y corre (es decir, solo subo el capítulo y hasta ahí) De verdad no quiero que lo tomes a mal. Aunque sé que es muy espaciado aquí si me gusta explayarme jejeje. Sobre Shaman King, sucede que la versión del 2001 en realidad fue más relleno, ya que se emitía al mismo tiempo que salía el manga y hubo una etapa en donde el autor del manga, no quiso continuar con la historia, porque los editores pedían que se hicieran muchos cambios dentro de la historia, que él no deseaba hacer. El remake del 2021 es más fiel al manga, aunque para ser honesta, es el manga lo que hace a Shaman King algo maravilloso. Espero que para cuando salgan tus nuevas historias ya esté más desahogada y pueda disfrutarlas. ¡Cuídate mucho! Te mando muchos saludos
Aby Taisho: ¡Qué linda! Muchas gracias, espero que hayas disfrutado la actualización. ¡Mil gracias por leerlo!
Eliane77: ¡Hola! No sabes lo feliz que me hace ver que me leen en otro idioma. Espero que hayas disfrutado de este capítulo. Agradezco enormemente tus palabras, ¡Mil gracias por leer!
Sarai: De haber estado ahí Miroku hubiese querido matar a InuYasha jajajaja. Kouga siempre se me hizo bastante intenso tanto en el anime como en el manga y quise conservar algo de esa esencia. Ya iremos sabiendo poco a poco que pasó y que pasará con Sesshumaru por lo mientras, tendrá más interacciones con nuestro querido protagonista. Espero hayas disfrutado el capítulo. ¡Mil gracias por leer!
Genesis Perez Vejar: ¡Qué linda! Agradezco mucho que ames la historia. Espero hayas disfrutado de este capítulo. ¡Mil gracias por leer!
Xio Xio Huayta: Ya está aquí un nuevo capítulo, espero lo hayas disfrutado. Intentaré no demorar tanto en mis actualizaciones, ¡Mil gracias por leer!
Me despido, agradeciéndoles de nueva cuenta todo el cariño que le tienen a esta historia. Ttrataré de verdad no hacerles esperar tanto para continuar leyendo. Para quienes somos de México espero que toda su familia y ustedes se encuentren bien. Les envío muchos abrazos y besos. ¡Cuídense mucho! 😊❤️
