Capítulo 4
Una directora muy creída, un baño escandaloso y una locura de maquina
Jane estaba intranquila, el tipo entro diciendo –buenos días- al notar que ella ya se encuentra de pie le dice –Ho ya estas despierta, que bien-
Al verla en posición de defensa levanta sus manos y dice en tono tranquilizador –cálmate, no te voy a hacer nada, se que esto debe ser muy confuso, voy a revisarte para asegurarme de que estés bien, luego te llevare con la directora y ella te explicara todo-
Lo primero que pensó Jane a esa proposición fue dejarlo inconsciente de un golpe y escapar por la ventana, pero luego de barrerlo con la mirada se le ocurrió algo mas divertido.
El tipo en cuestión aparentaba unos 16, traía puestos unos jeans, unos zapatos negros, camisa blanca de botones y una bata blanca de medico, era caucásico, rubio, de ojos verdes, de estatura y complexión promedio, pero con una sonrisa tranquilizadora y unos lindos hoyuelos.
Además Jane siempre tuvo una pequeña debilidad con los rubios, así que se volvió a sentar en la cama.
Probablemente lo más llamativo de él era su collar, era un circulo de oro y tenía incrustados cuarzos para parecer un loto, cuarzo rosa para parecer pétalos y cuarzo verde parar parecer hojas.
Jane pensó por un momento que tal vez era Gay pero luego de comprobar que cada 5 segundos le miraba "disimuladamente" los pechos comprobó que no.
Él se acercó y le dijo -soy Henry Johnson mucho gusto, primero necesito que por favor te descubras la espalda- Jane lo miro con una sonrisa descarada y una ceja levantada y el rápidamente agrego medio sonrojado –creo que tienes una costilla rota y necesito revisarla-
Jane se sentó en la cama dándole la espalda y se quita la chaqueta, entonces él se acerca a ella y Jane pregunta -¿Qué es este lugar?- a lo que él responde –es un campamento, o así lo conocen los demás, aunque mas bien es un internado-
Entonces Jane se levanta la parte inferior de la camisa y pregunta -¿para que es?- a lo que el tal Henry responde –es para personas como tu-
Ella pregunta interesada -¿personas como yo?- y él responde mientras toca su espalda –yo no soy el apropiado para decírtelo, la directora te lo explicara todo, lo prometo, parece que todo esta en orden, ya puedes bajar tu….- pero un segundo antes de que quitara su mano Jane usa su "don especial".
Él pone sonrisa de bobo y le dice en suspiros –eres muy bonita- Jane con una sonrisa estilo súper villana le responde –lo se- entonces se baja la camisa, se pone la chaqueta y le pregunta -¿Cómo se sale de aquí?-
El aun con una sonrisa de tonto le responde –solo hay tres entradas/salidas, una por el mar de los monstruos pero esta sellada, otra por el bosque encantado pero solo te llevara a un sitio casi igual a este o a roca-dragón y la ultima por el portal-
Jane recordó haber oído algo sobre un portal cuando estaba semiconsciente así que pregunta -¿A dónde lleva el portal?- y Henry responde -¿Qué?- parpadeando constantemente con rostro de confusión.
Ella se dio cuenta de que perdía el control así que rápidamente acaricio su rostro y le puso el doble de potencia a su poder.
Henry volvió a sonreír y respondió –lleva al árbol de Thalia y de ahí puedes llegar al mundo mortal- Jane sonrió ante esto, pero se dio cuenta de que su poder no duraría mucho, o estaba mas cansada de lo que creía o este chico era diferente a los otros con los que se había topado.
En cualquier caso lo mejor era apresurarse, así que pregunto -¿Cómo se sale por el portal?- mientras tomaba su mochila, y él responde –se abre con dos llaves una la abre el entrenador Hedge de este lado y el otro el señor J en el árbol-
Jane se dio cuenta de que seria mas difícil de lo que creía, pero con un rehén no tanto, comprobó que sus armas seguían en sus orejas y tomo la mano de Henry y le dijo –acompáñame- si su poder no duraba tendría que amenazarlo, aunque esperaba no tener que hacerle daño, al abrir la puerta se topa con algo inesperado.
Detrás de la puerta había una chica muy alta medio latina, con rasgos elficos, cabello marrón fibroso hasta los hombros y ojos cafés, aparentaba tal vez la misma edad que Jane, pero media unos 12 centímetros mas, y la miraba seriamente con los brazos cruzados
Ella dijo –hola Henry- y este responde aun sonriente –hola Sicy- a lo que ella entrecierra los ojos y le dice firmemente –como no pareces estar en tus cinco sentidos te pasare eso, esta vez-
Entonces ella acerca sus dedos a la cara de Henry y los chasque hasta hacerlo parpadear varias veces y recuperar su expresión normal y dice –Selena, ¿Qué haces aquí?-
Selena responde –la directora me envió para escoltarla a su oficina, si la mitad de los que dicen los egipcios es cierto no seria bueno para la infraestructura dejarla sola-
Jane no tenia idea de lo que Sicy la grandullona quería decir con "los egipcios" pero la tipa definitivamente era una pesada, entonces Selena pregunta -¿tiene charmspeak o por que tenias esa cara de hipnosis?- Henry responde –no creo, parece tener mas charmtouche, tuvo que tocarme, procura que ni te rose-
Entonces Selena le hace una señal a Jane para que salgan, al salir de la enfermería dan una vuelta al edificio, el cual era una casa azul de tamaño considerable y entraron por otra puerta hasta una sala de espera.
En esta había unos diez asientos y en medio una mesita de café con revistas y del otro lado otra puerta que decía "dirección", Selena la obliga a sentarse y le dice –espera a que la directora te llame-.
Jane solo rodó los ojos, se sentó en una de las sillas y tomo una revista de moda, era de hace un par de años pero le dio algunas ideas interesantes que ya nadie usaba y por tanto parecerían vanguardistas.
Selena estaba sentada al otro lado de la mesa hojeando una revista de motocicletas, lo cual le dio tiempo a Jane para analizar la situación, no había ventanas, solo las dos puertas, la de la dirección obviamente estaba cerrada por dentro y no podría llegar a la otra sin levantar sospechas.
Contra alguien de las dimensiones de Selena su mejor ventaja era su agilidad, la cual se vería muy reducida en un espacio tan pequeño, al parecer estaba diseñado justo para eso.
Jane aun estaba cansada por la noche anterior y aun le dolían algunas partes del cuerpo si las forzaba mucho, así que seria fácil para Selena dejarla inconsciente otra vez, por lo tanto su única opción era esperara a la dichosa directora.
Mientras esperaba pudo analizar mas a fondo la apariencia de Selena, la chica tenia mas potencial del que admitía, parecía que quería hacer creer a la fuerza que tenia una apariencia mas ruda de la que tenia, se notaba que hacia mucho ejercicio pero mas que desarrollar musculatura solo mejoraba sus, de por si ya considerables, curvas.
Ademas ella no cuidaba su cabello como debería, sino se vería muy bien, su ropa no estaba tan mal, recordaba a un uniforme escolar, pantalones cortos de mezclilla raídos hasta medio muslo y una camiseta polo roja algo ajustada que tenia a la derecha su nombre "Selena Rodríguez".
A la izquierda dos escudos de armas, como los estandartes de la edad media, uno era la cabeza de un jabalí negro con fondo rojo y la otra un caduceo de bronce con serpiente de oro y plata con fondo marrón.
Ambos tenían en el borde unas letras raras, se veían antiguas como las que el padre de Jane solía mostrarle cuando era pequeña, pero para Jane era imposible saber que lenguaje era, a su padre le gustaba leerle cuentos antiguos de muchas culturas.
Jane siguió leyendo sobre lo que considero imposible, combinar verde limón y amarillo patito, cuando la puerta se abrió y salio un "ejemplar" mucho más interesante.
Un chico alto y pelirrojo con algunas pecas y unos ojos verdes soldado, tenia una apariencia desgarbada y llevaba al hombro izquierdo un carcaj con flechas y un arco en la mano derecha.
Jane tuvo un extraño flash-back de su sueño medieval pero prefirió ignorarlo, y limitarse a mandarle una sonrisa y una mirada sugestiva al nuevo en la sala.
Él respondió pero luego dirigió su mirada a Selena la cual había bajado su revista y se había levantado de su asiento y le dice –hola- entonces se acercan y se dan un beso de unos 5 segundos, lo cual a Jane le pareció un tanto gracioso por que ella era unos 6 centímetros mas alta que el.
Aun durante el beso el chico entreabrió un ojo y bario con la mirada a Jane la cual se limito a cruzar las piernas y mandarle otra mirada picara mientras volvía a leer su revista.
Al separarse Selena pregunta en tono amable -¿te castigo?- a lo que él responde desinteresado –nah, solo me pidió que desde ahora practique a solas hasta que mejore, para evitar otro "accidente"-
Ambos ríen un poco y Selena pregunta –¿ya podemos irnos?- a lo que el chico responde –aun no, quiere que nos quedemos hasta que entre, por si se escapa, y ¿es de los nuestros o de "ellos"?- le pregunto al final con un susurro.
A lo que Selena responde igual –lo sabremos esta noche- Jane no sabia de lo que hablaban pero prefirió analizar mas a fondo al nuevo.
El llevaba ropa similar a la de Selena, también tenia pantalones jeans y una camisa polo, solo que envés de roja era amarilla dorada, tenia su nombre a la izquierda "Noah Gold" y a la derecha otros dos escudos de armas.
Envés del caduceo tena una guadaña cruzada con un trigo sobre fondo verde y envés del jabalí el suyo era un arco y una flecha dorados dentro de un sol blanco sobre fondo amarillo, también con las letras antiguas.
Al pensarlo mas a fondo pudo recordar que el cuento que su padre le leía con esas letras era el de Eros y Psique, griegas entonces.
La puerta de la dirección se abrió y de ella salio una mujer de unos 40 años, rubia con cola de caballo, piel blanca bronceada, un traje que casi gritaba "directora de escuela" aunque de buen gusto y unos muy extraños ojos gris tormenta.
La directora dijo en tono amable y con una sonrisa –Selena, Noah, gracias por esperar ya pueden irse- ambos le dedicaron un asentimiento de cabeza y caminaron a la salida, después dijo –señorita Matthews, por favor sígame-
Jane también camino hacia la oficina, pero antes de entrar volteo hacia atrás y vio que Noah también volteaba y se dirigieron una ultima sonrisa insinuante antes de cada uno pasar por su respectiva puerta.
La habitación era una verdadera cueva de nerds, las paredes estaban llenas con estanterías llenas de libros, lo cual hacia imposible distinguir el color del papel tapiz, del techo colgaban modelos de aparatos raros y en el centro había una mesa grande llena de planos y miniaturas de edificios, apenas entrar a Jane le dieron ganas de dormir.
El escritorio estaba enfrente de un gran ventanal, tenia una gran silla reclinable para ella y tres sillas relativamente cómodas del otro lado, Jane se sentó en una y espero.
La directora se sentó, sonrió con una de esas sonrisas bien ensayadas que seguro le daba a todos los nuevos y dijo –bien señorita Matthews se que debe tener muchas preguntas, primero quiero decirle que….-
Pero antes de que pueda continuar con su discurso tan bien ensayado Jane se cruzo de brazos y le pregunto con su tono mas desafiante -¿Cómo sabe mi nombre?-
La sonrisa fingida de la directora flaqueo un momento y luego con una risita igual de fingida le responde –la mayoría pregunta primero cosas como "¿Qué es este sitio?" "¿Qué hago aquí?" o el siempre clásico "¿Dónde esta la tele?"-
Luego ella abre uno de los cajones del escritorio y saca de dentro la billetera de Jane, esta de inmediato se palmea el bolsillo de la chaqueta donde lo guardaba y exclama indignada –OIGA-
La directora responde a eso con una risa mucho mas sincera y acto seguido le arroja la billetera a Jane la cual la atrapa en el aire y revisa rápido el contenido, la directora le dice –le aseguro que todas sus cosas siguen ahí, únicamente tomamos su identificación escolar para saber su nombre y de donde viene-
Jane dudaba seriamente de eso, probablemente ella reviso cada pequeño papel y trato de acomodarlo todo como lo encontró, es lo que ella abría hecho.
Entonces le dice a la directora –bueno ya que usted ya sabe mi nombre, ¿puedo al menos saber el suyo?- la directora responde –claro, claro, siempre olvido esa parte, mi nombre es Annabeth Chase, y soy la directora del campamento mestizo-
Jane soltó una risita burlona y pregunto -¿Qué solo aceptan a hijos de parejas interraciales?, entonces si clasifico-
La directora resoplo en un claro intento por calmarse, al parecer Jane ya había provocado ese efecto tan especial que produce en todos los directores, maestros, psicólogos y consejeros, lo cual le encantaba, la directora dijo –no... le preguntare ¿sabe lo que es un semidiós?-.
Y diez minutos después Jane estaba en verdad confundida, no ayudo que todas las explicaciones que dio la directora vinieran de un papel que leía, aunque al parecer ya se lo sabia de memoria.
Al terminar su explicación dijo –disculpe esto, es que al parecer no soy tan buena dando la bienvenida como creía, o terminan paralizados de la sorpresa o llorando-
Jane se le quedo mirando con la ceja alzada, a lo que la directora respondió –largas historias, el punto es que pensaron que era mejor darme una guía de bienvenida y estoy obligada a decirla en voz alta antes de comenzar a explicar, así que ¿alguna pregunta?-
A lo que Jane responde –recapitulemos, este es un campamento que no es un campamento, sino mas bien un internado y si no me quedo aquí los monstruos me comerán por que soy una semidiosa- la directora complemente diciendo –o una legado-
Jane pregunta -¿Qué?- con la ceja alzada a lo que la directora responde –descendientes de semidioses, normalmente solo aceptábamos a la primera generación de mestizos, pero la situación empeoro en los últimos 20 años y tuvimos que hacer ajustes, ahora que ya esta consciente de que es usted y que es este lugar debo preguntar ¿Cuál es su historia?-
Ella al principio pensó en mentirle pero luego se dio cuenta de que seria estúpido, si sabia su nombre bastaría con buscar en Internet para saber de su historia, por lo que decidió contarle todo lo relevante evitando detalles como la ubicación exacta de su escondite y la parte del maquillaje.
Al terminar la directora asintió y respondió –sí, descubrirá muchas historias similares por aquí- entonces Jane pregunta –las personas que atacaron al auto de Trix y Juls, ¿son los mismos que mataron a mis padres cierto?-
La directora responde –si, monoteístas, se hacen llamar a si mismo "los servidores del único" creen que Jehová debe ser el único dios y están decididos a destruir a los dioses de las otras culturas y a nosotros en el proceso, nosotros y las otras culturas mágicas hemos estado en guerra con ellos desde hace casi 20 años-
Ella no necesito oír más, si estaban en contra de los que mataron a sus padres y eran la única oportunidad de vengarse pues que remedio.
Jane noto algo peculiar sobre la directora, llevaba la mano izquierda desnuda pero la derecha con un guante negro, ella no parecía fan de ese cantante viejo, Mikel …algo, así que decidió tomar nota del detalle por que le pareció poco usual.
Después la directora saco de su escritorio un folleto bastante gordo se lo dio y dijo -todos los detalles están aquí, ahora sígame por favor- y se levantaron para salir de la oficina, a Jane no le hacia ni un poquito de ilusión la idea de tarea, pero aun así guardo el folleto en su mochila.
Mientras salían de la casa y caminaban por un campo de fresas la directora dijo –bueno ahora nos comunicaremos con las autoridades de Alaska, diremos que la causa por la que estabas fuera de Anchorage es por que te uniste a nuestro "internado" durante un curso de verano, también diremos que tus padres ya habían pagado de ante mano todos los cursos futuros hasta tu graduación, es el procedimiento estándar en situaciones como la suya, lamentablemente hay muchos campistas en situaciones similares, pero una buena mentira y un toque de la niebla suelen ser suficiente, pero podríamos tener algunos problemas con tus parientes mortales, respecto a tu custodia y….-
A lo que Jane rápidamente responde con total serenidad –tranquila, mis padres se separaron lo mas humanamente posible de sus familias y hasta donde yo se dejaron muy en claro que todos sus bienes eran míos, y en el supuesto de que ellos sepan que existo en cuanto sepan que no podrán sacar ni un centavo me olvidaran de inmediato-
La mujer mayor le dirigió una mirada entre lastima, incredulidad y enojo, entonces dijo –siendo así no creo que tengamos problemas-
Ambas caminaron hasta que terminaron los campos de fresa y llegaron a un pequeño sendero, por ahí pasaba caminando un chico de la edad de Jane traía la misma camiseta polo que los otros, solo que la suya era verde.
El chico era más alto que Jane pero muy flaco y hasta escuálido se podría decir, tenía cabello castaño rojizo y ojos verde hojas, al verlo la directora lo llama –Stuart, ven por favor- al acercarse Jane noto que los escudos en su camisa a la derecha eran el caduceo y la guadaña y su nombre a la izquierda era "Stuart Stoll".
La directora le pregunto –¿Emily ya te asigno un trabajo hoy?- a lo que el contesto con una sonrisa –no, justo iba a buscarla-
Ella responde –bien, ella es Jane, acaba de aceptar unírsenos así que muéstrale el campamento, dale un uniforme y mira que este en la fogata para su asignación- luego se da media vuelta y regresa a su oficina.
Stuart le dijo –mucho gusto, Stuart Stoll como mi indiscreta camisa lo indica- Jane sonrió ante el ridículo intento de broma y dijo –Jane Matthews, muchos gusto-
Entonces él dice –acompáñame- y se va caminando, Jane lo sigue y llegan hasta lo alto de una colina, una vez ahí él dice –pues bienvenida al campamento mestizo, o internado mestizo como lo llamamos entre nosotros- Jane queda sorprendida.
Nunca en su vida había visto un grupo de edificios más raros, ninguno se parecía demasiado a otro, era como si cada uno fuera hecho para un tipo distinto de personas y a cada edificio le importara poco como se veían los otros, y aun así Jane no pudo dejar de notar que cada uno tenía un encanto a su manera.
Si algo tenían en común es que era edificios grandes, cada uno con capacidad para albergar al menos unas 70 personas, y en vista de la cantidad de adolescentes que salían y entraban de ellos uno supondrían que están llenos.
Stuart la llevo hasta un grupo de mesas muy largas que estaban acomodadas frente a un estrado de madera que tenía su propia mesa larga, Stuart dijo –este es el comedor, hoy comerás en esa mesa de ahí- y señalo una que se encontraba hasta el fondo.
Para luego continuar –es la asignada al dormitorio 0, la casa de Hestia, ahí van todos los indeterminados y cuyo ascendente divino no tiene lugar en otra casa, en la fogata sabremos de que dios desciendes y si es parte del séquito de un dios principal te quedaras en su dormitorio, si no te quedaras en el dormitorio 0, tendrás que comer con los miembros de tu dormitorio "por el momento"-
Jane pregunto curiosa -¿por el momento?- a lo que Stuart responde con una risilla –no quiero arruinarte la sorpresa- y siguió caminando.
Fueron hacia unos establos, Jane se quedó maravillada al ver a una docena de unicornios en un corral pastando tranquilamente, se decepciono un poco al comprobar que no eran rosas, pero que se le va a hacer, eran blancos y su cuerno le recordó al cabello de Trix, dorado y plateado.
También le gustaron mucho las tres docenas de pegasos que descansaban en sus cuadras, aunque la aburrieron las cinco docenas de caballos normales.
Stuart dijo –los pegasos siempre estuvieron aquí, los unicornios fueron un regalo de los romanos hace como unos 4 años, ¿bonitos no?-
Jane se quedó un poco confusa con eso, pensaba que griegos y romanos eran iguales, entonces se dio cuenta de que tenía mucho que aprender, lo cual le provoco una enorme pereza.
Entonces oyeron un ruido muy fuerte viniendo de una pequeña bodega, oyó un relinchido furioso y algo que intentaba quebrar una de las paredes de la bodega, Stuart miro preocupado a la bodega y dijo –oh no, es pesadilla monstruosa, espero que no se escape otra vez-
Jane pregunta -¿pesadilla monstruosa?- a lo cual Stuart responde preocupado -más o menos un mes después de que los unicornios llegaran a un imbécil se le olvido cerrar las puertas de los establos y Blackjack, ese viejo pegaso negro- y lo señalo.
Para luego continuar –y dulce tesoro, esa unicornio que acaricia esa chica de camisa amarilla- y también la señala –tuvieron un "encuentro íntimo" y de ese acontecimiento nació una yegua con alas y cuerno, al principio todos estaban encantados, pero cuanto mayor se hacía más violenta era, aquí es una tradición que el primero en montar un potro es quien le pone nombre, el chico que lo hizo fue a parar a la enfermería, estuvo en coma dos semanas, cuando despertó lo primero que dijo fue "pesadilla monstruosa" y por eso se llama así, desde entonces la tienen encerrada, pero cada cierto tiempo se escapa y provoca graves destrozos, dicen que la directora está pensando seriamente en sacrificarla, yo en lo personal me sentiría más seguro- y siguieron caminando.
Jane pensó un momento en echar un vistazo a la bodega, pero un nuevo relinchido furioso la convenció de que mejor no.
Llegaron hasta un pequeño estadio, que la verdad sea dicha se veía en muy malas condiciones, y Stuart volvió a portarse como guía de turistas y dijo –este es el antiguo campo de entrenamiento, antes se usaba para enseñar esgrima, duelo con lanza y otras cosas, hoy cada materia tiene su propia área especial así que le damos "otros usos"-
Jane estaba a punto de preguntar pero al parecer Stuart adivino y repitió –no quiero arruinarte la sorpresa-.
Siguieron caminando y llegaron al muelle y Stuart digo –actualmente nuestros tres barcos están en mantenimiento, pero aparte de flotar en agua también vuelan, ¿genial no?- Jane tenía sentimientos encontrados con esa idea, amaba volar, pero detestaba navegar.
Caminaron hasta llegar a un edificios dividido en unos 8 salones –aquí estudiamos las materias normales, envés de estudiar materias extracurriculares cada quien estudia alguna forma de combate e historia de la magia, la mayoría es griega pero también estudiamos lo más importante de las otras culturas mágicas, ya sabes para no provocar una guerra por error al poner el vaso sagrado de plata en donde iba el de oro en el pueblo de shalaladei- dijo Stuart.
Jane se le quedo mirando con una cara que pretendía que digiera "el primer chiste tonto fue gracioso, pero sigues haciéndolos y te parto la cara", aunque al parecer él no la entendió bien, siguieron caminando hasta que oyó a sus espaldas que alguien decía –vaya, vaya, carne fresca-.
/-/-/-/-/-/-/
Stuart se dijo a sí mismo "por favor que no sea ella, que no sea ella" pero al voltearse desgraciadamente si era ella.
Marie Ane Lars, la chica más desagradable de todo el internado, ella era muy alta, delgada pero no de forma escuálida como él, más bien como uno de esos súper karatekas de las películas.
Ella era afroamericana con largo cabello negro hasta el pecho, era dos años mayor que Stuart y tenía la mala costumbre de atormentar a todos los nuevos.
Como hace una semana cuando todos los internos de nuevo ingreso llegaron del santuario y Marie Ane se autonombro encargada oficial de la novatada.
Ella y sus secuaces se habían colado al dormitorio 4, la casa de Deméter y le habían puesto crema de maní en la cabeza a todos los nuevos y luego soltaron como unas 50 ardillas, Stuart aún tenía problemas para ver una ardilla y no salir corriendo.
Ella con su petulante tono dijo –así que esta es la nueva- Stuart sabía lo que pasaría, su caballerosidad le decía que debía interceder, pero su sentido común pudo más y decidió que pasara lo que tenía que pasar.
Jane la miro y dijo con sarcasmo -¿Quiénes son? ¿El comité de bienvenida Bullying o algo así?-
Stuart estaba impresionado, era la primera vez que alguien le hablaba así a Marie Ane, si su apariencia física no era suficiente ella casi siempre tenía sujeta a la espalda su lanza de roble con punta de bronce celestial y doble filo de acero templado.
Marie Ane soltó una risita y dijo en voz baja –voy a disfrutar esto, IZQUIERDA, DERECHA- llamando a sus dos "amigas" gemelas solo un poco más bajas que ella.
Cada una tomo a Jane de un brazo y la arrastraron al baño, seguidas tranquilamente por Marie Ane, todas dentro de los baños de damas, Stuart pensaba como le podría explicar a Jane que no la ayudo mientras oía los ruidos del baño.
Oyó cosas rompiéndose y gente gritando de dolor, agua salpicándose, entonces oyó como algo era constantemente golpeado contra una superficie seguido al instante por un grito de dolor, luego oyó una voz gritando –PARA QUE VEAS QUIEN MANDA AQUÍ, ¿QUE TIENES AHÍ? DAMELO, ya veo, ¿TIENE ALMENDRAS?-
Luego oyó como volvían a golpear algo pero mucho más fuerte y repitiendo de nuevo -¿QUE SI TIENE ALMENDRAS SORDITA?- luego otra voz llorosa y desesperada dijo –sí, sí pero ya no me pegues por favor-
Stuart pensó que tendría que llevar a Jane a la enfermería al terminar, luego la puerta se abrió y Jane salió tranquilamente comiéndose una barra de chocolate, se acerca caminando a Stuart y le pregunto muy quitada de la pena -¿quieres? Es de almendras-
A lo que Stuart niega con la cabeza muy probablemente con la boca abierta, y Jane pregunta -¿seguimos? ya conozco el baño-
Stuart camino muy probablemente con la boca aun abierta mientras Jane lo seguía, dio un rápido vistazo hacia los baños, justo a tiempo para ver como Marie Ane era sacada inconsciente por sus compañeras arrastrándola una en cada hombro.
Ellas cojeaban y se veían adoloridas pero no pudo evitar notar que la frente de Marie Ane sangraba, entonces de repente la mirada de "deja de hacer chistes malos" de Jane fue mucho más intimidante.
Una vez Jane se termina el chocolate Stuart consiguió reunir valor para preguntar –¿cómo las venciste? Eran más que tú y más grandes-
Ella responde encogiéndose de hombros –si solo hubiera sido una hubiera estado en problemas, pero el baño no es grande que digamos, solo fue cosa de moverme rápido, con lo grandes que son, chocaban una contra la otra al intentar atraparme, cuando cayeron por el equilibrio deje que mi instinto hiciera el resto-
Stuart estaba impresionado y aterrado pero sobre todo impresionado, luego Jane comenta –note que su camisa es como la de Selena Rodríguez, pero sin mangas y solo tiene un escudo de armas, una manzana dorada sobre fondo negro-
A lo que Stuart responde –no es lo único, si te fijas bien en su escudo está escrita una palabra diferente a los míos- Jane respondió –no lo note, las letras son pequeñas-
Y Stuart le responde –pequeñas pero muy importantes, en la parte de arriba de su escudo dice Eris en griego antiguo es la diosa griega de la discordia y en la parte de abajo dice κόρη, significa hija y en los míos son los nombres de Hermes y Deméter y abajo dice απόγονος, significa descendiente, en mi caso son mis abuelos, aunque eso da igual podrían ser mis 20 tátaras abuelos y seguiría diciendo descendiente, lo cual implica legado-
Lo dijo con toda la calma que pudo, igual y Jane resultaba ser una semidiosa, entonces Jane comento –la directora me dijo que antes de la guerra solo aceptaban a la primera generación, eso explica el nombre, y dime ¿como se sabe de qué dios desciendes?-
Stuart le responde –fácil, oficialmente todos los dioses están obligados a reconocer a sus hijos más tardar a la hora de la fogata su primera noche aquí- Jane pregunta -¿obligados?¿cómo se puede obligar a una "deidad" a hacer algo?-
Stuart no pudo evitar notar el sarcasmo al decir deidad y el que ella hizo las comas con los dedos al decirlo, pensó en contarle toda la historia de la segunda titanomaquia, pero le dio flojera, además de que no se acordaba de todos los detalles, además sélo dirían en la clase de historia de la magia.
Así que él solo dijo –es una larga historia, y no creas que lo hacen solo por eso, no con la "contingencia" tan grave ningún dios se puede dar el lujo de no reconocer a un hijo, las posibilidades de que diserten y se unan a los monoteístas son muchas, así que cuando sus hijos llegan a los 11 años nos mandan una señal al campamento para llevarlo a un lugar seguro, así a los 14 estará listo para unirse a nuestro pequeño grupo defensivo-
Jane se quedó callada un momento y luego pregunto -¿Cuánto llevas aquí?- a lo que Stuart responde –una semana, como todos los de nuevo ingreso, pero antes vivía en el santuario, el lugar seguro del que te hablaba-
A esto Jane pregunta -¿y a tus papas no les molesto?- a lo que Stuart respondió –ambos fallecieron cuando era muy pequeño, 3 o 4 años- ella pregunta -¿Qué les paso?-
Stuart no pudo evitar notar que Jane fue la primera persona que no respondía a eso con el clásico "lo siento", lo cual fue un alivio, el odiaba cuando hacían eso.
Así que se limitó a responder –monstruos, la mayoría de los semidioses griegos y romanos no viven más de los 20's- a lo que Jane pregunta -¿y no tienes más parientes?- él responde –sí, mi tío Connor es el vigilante de dormitorio de la casa de Hermes, ya sabes el "adulto responsable"-
Stuart trato que eso saliera con el menor sarcasmo posible, al parecer fracaso, pues Jane pregunto -¿tú y él no se llevan bien, verdad?-
Él responde con toda la calma posible –no es eso, es solo que somos muy diferentes, él esperaba que fuera una versión en miniatura de su hermano muerto o en su defecto que actuara como mi madre, de la cual él estaba enamorado aunque jamás lo admitirá, pero para decepción de todos en lo que respecta al carácter no me parezco a ninguno de los dos-
Jane dice –wow, eres raro- él pregunta -¿en qué sentido?- a lo que ella dice –pues decirle la historia de tu vida a una completa extraña- él responde con una sonrisa –bueno, como quiera en un par de días lo sabrías, así al menos te doy mi versión antes que los chismes-
Esto era cierto pero en parte fue porque ella no dijo "lo siento", se sintió bien no tener que fingir estar triste por la muerte de dos desconocidos a los que ni siquiera recordaba.
Además se notaba que a Jane no le podría importar menos su historia, si tuviera que adivinar Stuart diría que Jane solo le hizo platica para disminuir la velocidad y digerir mas fácil ese chocolate, Jane le agradaba, ojala y fuera de los suyos y no de "ellos" así podrían ser amigos.
Y con ese pensamiento le dijo –ahora volviendo a tu orientación, si eres un legado las cosas son diferentes, los dioses solo están obligados a reconocer a sus hijos y para evitar confusiones nunca reclaman a sus legados, además de que los dioses no tienen precisamente un árbol genealógico muy estructurado, tenemos suerte si recuerdan a todos sus hijos-
Jane pregunta -¿entonces como saben a qué dormitorio mandar a los legados? No, espera, déjame adivinar, no me quieren arruinar la sorpresa- Stuart se limitó a acelerar el paso.
Ella lo siguió, hasta que llegaron a una tienda de ropa, y Stuart dice –esta es la tienda de uniformes, está cerrada los domingos pero como eres nueva y mañana hay clases- entonces abre la puerta y entran.
La habitación no tenía ventanas, así que estaba a oscuras solo iluminada por una bombilla vieja, más que una tienda era una bodega.
Stuart dice –bien el uniforme consta de una camisa polo gratis, si quieres otras prenda oficial tendrás que compararlas, puedes usarla con lo que quieras, pantalones, shorts, faldas, con todo menos solo ropa interior-
Él pensó que Jane le dirigiría otra mirada de "cállate" pero para su sorpresa solo dijo –que lastima- usando un tono inusualmente profundo mientras examinaba las camisetas.
Stuart supuso que no lo había escuchado bien, así que prosiguió y dijo –ahí de muchos uniformes, camisas sin mangas, chaquetas, playeras, chalecos, etc- entonces Jane señalo -todos los de aquí son blancos y sin escudos-
A lo que él respondió –no por mucho tiempo, se cambia el color y séle agregan los distintivos cuando seas determinada, además es mágica, se auto lava a la media noche así que solo necesitas una-
Jane dice –bien así no necesitan lavandería, pues me probare esta- y tomo una, Stuart estaba a punto de decirle que el probador estaba al fondo, pero para su sorpresa Jane se quito su chaqueta y su camiseta enfrente de él sin el mas mínimo reparo.
Stuart rápidamente se dio la vuelta y trato de quitar de su cabeza la imagen del brasier rosa de Jane sin poder conseguirlo, entonces Jane pregunta en tono informal -¿y bien? ¿Cómo me queda?-
Él estaba casi seguro de que su cara en ese momento debía de parecer un tomate pero aun así volteo y lo único que sé le ocurrió decir fue –te queda pequeño, es unas dos tallas menor que la tuya-
A lo que Jane respondió alzando una ceja en tono lento –esa es la idea- mientras se acercaba a pasos pequeños hasta Stuart, él pensó que se iba a desmayar o algo mucho mas vergonzoso cuando ella estuvo a menos de 6 centímetros suyo.
Estaba seguro que ella lo noto, pero aun así sonrió descaradamente y dijo –talvez valla a la casa de Deméter, el verde me gusta- entonces tomo los bordes de la camisa de Stuart y la jalo hacia arriba.
Stuart casi por reflejo subió los brazos para dejar que Jane sacara la camisa por encima de su cabeza revelando su pálido y flaco pecho, acto seguido Jane se colocó la camisa de Stuart y pregunto -¿Qué tal me queda?- mientras acariciaba con sus uñas el rostro de él.
Él oyó un ruidito sordo muy extraño, que estaba casi seguro había salido de su garganta, al igual que estaba seguro de que su cara debía estar completamente roja, como cuando los Hermianos cambiaron la crema facial de los Afrodites por una con tinte color rojo, lo cual claro el tío Connor no castigo, la playera le quedaba a Jane prácticamente igual de ajustada que la última.
Stuart pensó que tal vez si debería hacer más ejercicio, como los Aresis siempre le dicen, pero no pudo pensar demasiado porque en ese momento Jane cerro la distancia entre ellos y unió sus bocas.
En ese momento el cerebro de Stuart se apagó y su cuerpo reacciono por puro instinto, o eso es lo que quiso creer, cuando puso las manos en las caderas de Jane y se pegó más a ella mientras el beso se profundizaba y sentía como la lengua de Jane entraba en su boca.
Luego se separaron los 3 segundos necesarios para que Jane se quitara la camisa de Stuart y envolviera sus brazos alrededor de los hombros del muchacho, luego empezaron a inclinarse hasta que ambos estuvieron sentados en el piso con sus lenguas aun en conflicto.
-/-/-/-/-/-/-
Jane se sentía muy satisfecha consigo misma,si tal vez se apresuró un poco pero ese tiempo en el barco le había parecido eterno, además siempre tuvo cierta debilidad hacia los flacos. A Stuart le faltaba habilidad pero era comprensible se notaba que era virgen y mucho.
Entonces oyó un cuerno que sonaba y pregunto -oye, ¿eso qué es?- a lo que Stuart dice -el cuerno de la cena ¿Qué hora es?- se responde a si mismo mirando su reloj y diciendo -vaya ya son las 8- Jane comenta -pues yo tengo hambre-
Ella empieza a vestirse mientras Stuart también lo hace solo que sonrojado y con una cara de satisfacción que apenas y puede con ella, mientras mira a Jane y le pregunta -oye, ¿mañana te gustaría que pasara por ti a tu dormitorio…. sea cual sea ,para ir juntos a clase? -
A lo que Jane responde poniéndose los zapatos -no, ya sé cómo llegar a los salones desde los dormitorios-
Stuart dice -bueno… el fin de semana podemos hacer algo…. tal vez ir al cine o…- a lo que Jane responde poniéndose su chaqueta -no gracias, no me interesa establecer una relación romántica contigo, pero si me aburro y no encuentro nada mejor te llamo- mientras salía dejando a Stuart conmocionado y ligeramente dolido.
Jane camino tranquilamente hacia las mesas y se sentó en la que Stuart le dijo que cenaría esa noche, al llegar pregunta - ¿cabaña 0?-
Una chica que estaba sentada en la esquina de la mesa responde -sí, la casa de Hestia, oye ¿tú eres esa loca que choco contra el árbol de Thalía y llevo a dos egipcios y a una aurea sobre sus hombros mientras la perseguían 100 monoteístas?-
A lo que Jane respondió -exactamente así fue- no era exactamente lo que paso pero a Jane le gustaba más esa versión que la real, aunque no tenía idea de cómo se había tergiversado tanto.
Entonces la chica dijo con cara de asombro mientras le tendía una mano -increíble, soy Jennifer Butler, hija de Poros- a lo que respondió tomándola -soy Jane Matthews, hija de alguien, pero no se de quien-
A lo que la otra chica respondió con una risita -ha, indeterminada, bueno si hiciste lo que dicen que hiciste debes ser hija o mínimo legado de primera generación de alguno de los olímpicos importantes-
Jennifer parecía una persona sumamente desagradable, era bonita, aunque claro menos que Jane, tenía cabello cobrizo tirando a rosa en rizos grandes, piel rosada, unos ojos castaños con ligeros tonos dorados y una sonrisa que parecía jovial pero no lo era.
Se notaba que al igual que los de la directora la estudiaba a cada momento, solo que los de la directora parecían estudiarla para ver cómo podía vencerla en batalla, mientras que los de Jennifer parecían pensar en cuanto provecho podía sacar de una amistad como Jane.
Aun así desde que llego probablemente Jane no se había sentido tan cómoda con nadie, puede que Jennifer la recordara a su madre, solo un poco, su camisa polo era rojo anaranjado, tenía su nombre y su escudo era un letrero plateado en forma de dos flechas, una apuntando a la izquierda y otra a la derecha, sobre campo dorado.
Sus pantalones cortos se veían de muy buena marca así como sus sandalias llenas de pedrería, traía anillos de oro y piedras semipreciosas en los dedos, aretes de aros de plata, un maquillaje como dios manda y se veía al menos un año mayor que Jane.
Pero había algo raro en su apariencia, entre el cabellos rizado sobresalían unas extrañas trencitas desiguales y con pequeñas plumas trenzadas.
Su padre le había dicho mil veces que la gente tiene derecho a lucir tan raro como quisiera, pero aun así Jane no pudo evitar notar que una le cayo enfrente de la cara cuando movió rápido la cabeza, lo cual hizo que ella con mala cara la acomodara detrás de su oreja.
Jane estuvo a punto de preguntarle por qué las llevaba cuando al lado suyo apareció una chica verde a toda velocidad dejando una bandeja de comida en la mesa.
Jane noto que muchas chicas verdes, transparentes y azules y chicos con cuernos y piernas de cabra dejaban platos repletos de comida en las mesas antes de sentarse todos en la mesa más grande.
Ella estaba a punto de comentar algo al respecto cuando se dio cuenta de las rebanadas de barbacoa que había frente a ella, junto con unas patatas asadas, manzanas frescas, queso y demás, en ese preciso momento a Jane se le olvido todo.
Se sirvió un poco de cada uno y cuando estaba a punto de comer Jennifer hizo un ruido con la boca y señalo a la primera mesa, donde todos estaban levantándose y se dirigían a un gigantesco brasero poniéndose en fila delante de el.
Antes de que Jane preguntara que están haciendo Jennifer contesto diciendo -son ofrendas para los dioses, te paras frente al brasero, dices el nombre del dios y arrojas la comida, si quieres puedes pedirles cosas o agradecerles, pero es como ir a la iglesia, no hay garantía de que te escuchen-
Jane noto que iban en orden, una mesa a la vez y por alguna razón en ves de ser el primero, el dormitorio cero fue el ultimo, por lo tanto serian los últimos en comer.
Cuando por fin llego su turno Jane se vio muy tentada a decirles que no creía en la adoración divina, lo cual era cierto, pero era su primer día y todos los demás sin excepción habían arrojado algo al brasero, además de repente recordó que si tenia un dios al cual decir algo.
Cuando llego su turno se levanto, iba detrás de Jennifer así que no pudo evitar oír que estando frente al brasero ella decía –al grande y poderoso rey de los olímpicos, Zeus- acto seguido arrojo mas de la mitad de su plato al brasero.
Lo primero en lo que pensó Jane al ver eso fue "barbera", pero si quería congraciarse con el jefe en ves de agradar a su papa no la iba a detener, de hecho se vio tentada a hacer lo mismo.
Pero cuando estuvo frente al brasero tomo una muy apetecible manzana verde, la arrojo y dijo –para Hestia o Vesta o lo que sea- después tomo una inhalación fuerte y dijo –si de verdad tu me mandaste con ellos, muchas gracias, so…. fueron los mejores- y trato de convencerse de que las lagrimas que sentía eran por el humo.
De repente Jane sintió que alguien le daba un toque con el dedo en la espalda y decía con voz triste –disculpa pero otros también queremos suplicar piedad-
Jane se volteo y casi da un paso así atrás del susto, eso hubiera sido malo por que se hubiera quemado con el brasero, frente a ella estaba el chico mas demacrado que había visto en su vida, estaba mas flaco que Stuart, lo cual ya es decir mucho, sus zapatos parecían a punto de romperse, sus pantalones se veían sucios y rotos, no por moda sino rotos y sucios de verdad, su camisa aunque impecable se veía muy arrugada, su escudo era una manzana comida y podrida con un gusano sobre fondo gris, tenia el cabello rubio oscuro que parecía sucio, una cara muy pálida y unos ojos apagados que reflejaban una inmensa tristeza y melancolía.
Al verlo Jane sintió unas extrañas ganas de llamar a una ambulancia pero logro contenerse y caminar hacia la mesa, una vez sentada prefirió concentrarse en su comida, Jane comió como cerda y con mucho orgullo por ello, repitió tres veces cada comida en la mesa, hasta que se sintió satisfecha y se acomodo en el banco.
Entonces pudo notar que el chico triste estaba en su misma mesa moviendo melancólicamente unas migajas en su plato y a veces levantaba una pero enseguida la volvía a colocar en el plato.
Ella le pregunto a Jennifer –oye ¿ese esta bien?- a lo que ella después de ver a quien se refería responde –si, es solo Joe hijo de Penia, diosa de la pobreza y la necesidad, se supone que debe verse así-
Jane se quedo viéndolo, se veía muy demacrado, aunque Jane siempre había tenido cierta debilidad hacia los tristeza, sacudió la cabeza y se obligo a concentrarse, hasta le dieron ganas de darse una bofetada.
Entonces vio que Jennifer tenia una cebolla cruda en la mano y la miraba con gesto dudativo y tratando de no respirar, acto seguido le dio una pequeña mordida y luego de hacer cara de asco dejo el pedazo masticado en el plato vació, para luego darle otra pequeña mordida y esta ves tragar con esfuerzo para luego tomar un trago grande de su copa, la cual por cierto se llenaba de la bebida que quisieras sin alcohol, para decepción de Jane.
Jane no pudo evitar preguntar –se nota que no te gusta ¿para que haces eso?- Jennifer ya recompuesta contesto –tengo que- Jane sorprendida pregunta -¿porque que tienes?- a lo que la otra contesta –no tengo idea-
Luego le cayo otra trenza frente a los ojos, lo cual hace que ella con un resoplido de frustración e ira se lo acomoda de nuevo.
Jane sé le queda mirando raro, lo cual hace que Jennifer señale a su alrededor, Jane dio un vistazo a las mesas y noto que en casi todas había mínimo una chica con las mismas trencitas desiguales en el cabello y sobretodo en la mesa 10.
A la mayoría no les quedaban bien y no se veían muy cómodas con ellas, Jennifer explica –una heroína de las guerras las llevaba, desde entonces se puso de moda, se ven ridículas pero a todas les gusta copiar a alguien como Piper McLean-
Jane no tenia ni idea de quien era así que decidió saltárselo y preguntar -¿y por que los usas si no te quedan bien y son molestos?- Jennifer responde –por la misma razón que como cebollas- a lo que Jane agrega –no tienes idea-
Jennifer asiente y explica –veras como hija de Poros, el dios de la oportunidad, la conveniencia, los medios para conseguir algo y la utilidad, tengo la habilidad de saber que me conviene hacer y cuando hacerlo, en cuanto veo una cebolla se que me conviene acostumbrarme al sabor y tengo una amiga en la casa de Afrodita que se ofreció a hacerme las trenzas, yo no quería pero en cuanto la oí supe que me convenía aceptar, así como se que me conviene decirte esto y se que me conviene preguntarte ¿Qué oliste en el brasero?-
Jane respondió con la ceja alzada -humo ¿Por qué?- a lo que Jennifer responde –nada, nada de nada- diciendo lo ultimo con tono misterioso y una sonrisita diabólica.
Ella decidió solo ignorarla y concentrarse en buscar caras conocidas en las otras mesas, y allí encontró a Stuart en la mesa 4 con todos los chicos de camisa verde, dirigía miradas tímidas y nerviosas a Jane cada pocos segundos para después apartar la vista rápidamente, lo cual a Jane le pareció sumamente gracioso.
También diviso a Selena en la mesa 5 con todos los de camisa rojo, cuando su mirada se topa con la de Jane esta no puede evitar imaginar sus pensamientos "¿será de nosotros o de "ellos""
Jane noto a Marie Ane y a sus subordinadas en la misma mesa, Marie Ane tenia envuelta la frente con una venda y le dedicaba a Jane una mirada que decía "ojala sea de {ellos} para aplastarla"
Ella desvió su mirada a la mesa 7, y ahí estaba el novio de Selena, Noah el cual miro a la mesa 5, tal vez comprobando si Selena lo miraba o no, antes de sonreírle a Jane lascivamente.
Ella también vio a Henry comiendo en el estrado, él parecía la única persona que había conocido ese día que no estaba mirándola, él tenia la mirada perdida en su plato, Jane prácticamente podía ver los engranajes moviéndose muy rápido en su cerebro.
También estaba la directora sentada en medio de la mesa, observándolos a todos como halcón, moviendo la cabeza como ventilador mientras comía, veía a los de la izquierda, luego movía lentamente la cabeza a la derecha, hasta donde su cuello podía, paraba y luego a la inversa una y otra vez, se notaba que esa mujer se tomaba muy enserio su puesto.
Una vez todos terminaron de comer la directora dijo –muy bien chicos, hora de la fogata- entonces todos se levantaron de sus mesas y caminaron hasta una gran fogata que había en un prado, todos se sentaron alrededor de ella.
La llama era curiosa, cambiaba de color y de tamaño conforme a la canción que los amarillos cantaban, Jane no estaba muy impresionada que digamos, había visto el mismo truco en un video de Internet solo que con un generador envés de fogata y rayos envés de llamas.
A diferencia de en las mesas, en la fogata todo mundo se sentó donde le dio la gana así que Jane permaneció recargada en un árbol cercano.
Estaba aburrida como almeja, se vio muy tentada a irse a dormir, pero recordó que ahí es donde la "determinarían" así que se quedo, después de media hora de cantos agudos de sopranos púberes por fin la directora se puso de pie y digo –atención todos, quiero presentarles a Jane Matthews, querida acércate por favor-
Jane se levanto del árbol y se paro al lado de la directora, entonces esta continuo diciendo –Jane es una de los nuestros, que por vivir en la tierra lejos de los dioses, Alaska, no pudo ser identificada y llevada al santuario a la edad idónea, pero aun así los dioses la han guiado hasta nosotros, les pido a todos que le den una calorosa bienvenida-
Los otros empiezan a aplaudir, hasta que la directora continua –ahora es momento de determinar su origen, por favor únanse a mi en esta plegaria, poderosos dioses de la antigua Grecia, si ella es hija de alguno de ustedes, le suplicamos dar una señal-
Esperaron durante como dos minutos en silencio y nada así que la directora dijo –pues legado entonces, sátiros por favor traigan el reconocedor- se veía tanto decepcionada como aliviada y no era la única, algunos campistas tenían la misma cara, aunque la mayoría tenían cierta expresión de alivio.
En unos diez minutos unos 6 sátiros llegaron arrastrando una cosa circular como de dos metros de radio, cubierto con una manta en una plataforma con ruedas, la directora se acerco y retiro la manta.
El objeto o mas bien maquina en cuestión era un gigantesco espejo circular con marco de bronce, no bronce común sino bronce brillante como el de su escudo.
Parecía circular pero en realidad era un dodecágono con un cristal transparente incrustado en cada lado del marco, enfrente de el parecía haber un pequeño motor en un banco unido al espejo con un cable, el motor también parecía de bronce con un gran cristal transparente encima.
La directora se acerco y le dijo a Jane en un susurro –acércate y coloca la mano sobre el cristal, el reconocedor se encargara del resto-
Jane no tenia idea de que iba a pasar así que dudo un poco pero al final decidió hacer tripas corazón y caminar hacia su destino, puso su mano en el cristal y el motor se encendió, hoyo como engranajes y cadenas empezaban a moverse dentro, Jane volteo a ver a la directora y esta con una mirada le dijo "no quites la mano"
La maquina se movió como loca un par de minutos y al final paro y el cristal se volvió rojo, durante un horrible segundo pensó que eso significaba que debía ir a la casa de Ares, y ese miedo empeoro cuando los 12 cristales del espejo también se volvieron rojos.
Entonces el espejo empezó a cambiar, de repente se puso azul cielo con manchas blancas moviéndose hasta que la imagen se aclaro y la gran mancha blanca se convirtió en una paloma con un corazoncito rosa entre las garras y las manchas pequeñas se convirtieron en nubes.
El cristal grande del motor se volvió rosa y empezó a despedir unas extrañas luces como aurora boreal rosa que subió por el brazo de Jane haciendo su camiseta polo rosa y uniéndose en su pecho una luz escribiendo del lado derecho su nombre con hilo blanco y del izquierdo la otra convirtiéndose en un escudo con la misma imagen del espejo, escrito en griego antigua, afrodita y legado.
Entonces la directora con una sonrisa que esta vez parecía muy sincera dijo en un tono verdaderamente amable –bienvenida a casa, Jane Matthews legado de afrodita, la diosa del amor y señora de las palomas-.
()()()()()()
Bien les prometí que tardaría y así fue, pero espero que valiera la pena, cualquier crítica y comentario será muy bien recibido, quiero convertir a Jane en ese personaje que el publico no puede evitar odiar y no puede evitar amar, una combinación entre sowyer de Lost, Drake Parker, Homero Simpson y Charlie Harper
