Capítulo 10
Un consolador asesino gigante, los discursos de los líderes y el camino del dragón
Jane camino de regreso a su dormitorio, ella vio como la histeria se había apoderado del lugar.
Como algunos se quedaban viendo la fisura esperando a que algo horrible saliera de ella en cualquier momento, también vio que otros corrían desesperados hacia sus dormitorios y quienes ya se estaban quitando su ropa "semi" formal para empezar a ponerse unas extrañas armaduras de batalla.
Jane mentiría si dijera que todas esas cosas no la atormentaban también, pero cuando el ataque llegara, que definitivamente llegaría, no habría nada que hacer al respecto.
Obviamente el plan de Emily se había interrumpido a la mitad, talvez con algo de suerte los de naranja encontrarían todas las bombas y los de bronce arreglarían la fisura antes, era poco probable pero posible, así que lo único que Jane podía hacer era enfocarse en su principal meta, su venganza.
Para ello necesitaba encontrar las migas de pan y sabia donde talvez encontrar una, entro a su dormitorio y vio como muchos estaban nerviosos, algunos estaban llorando en algún rincón.
Pero la mayoría dejo de hacer lo que sea que estuviera haciendo para voltear a ver a Jane, algunos con algo parecido a gratitud y admiración, pero otros con miedo y resentimiento, Jane ignoro ambos bandos y camino hacia su propia habitación.
Val seguía acostado en su cama con la cara apoyada en la almohada, solo que ahora llevaba puesto su traje, y al parecer había estado llorando.
Cuando la escucho entrar pregunto -¿Es cierto? ¿Era Emily?-.
Jane se sorprendió un poco de que la noticia hubiera llegado hasta la habitación del solitario, aunque quien sabe, tal vez Val estaba en la sala cuando la noticia se desato o algo así, ella responde seria –si-.
Val se estremece en su cama y Jane lo oye reprimir otro llanto, logra recuperarse y pregunta -¿murió?- Jane responde –aun no, intentaran salvarla pero solo por lo que puede saber- Val responde frio –entiendo-.
Jane se quitó su vestido y se puso ropa un tanto más furtiva y dijo –voy a salir un rato, si Rottenmeier viene dile que estoy en el baño o algo- Val respondió aun triste -de acuerdo-.
Jane abrió su ventana y dijo –mejor cámbiate de ropa por ahora, la cosa podría ponerse fea- luego saco un pequeño cristal de su bolsillo y lo puso en el piso, de este empezó a salir niebla que envolvió a Jane hasta dejarla invisible.
Mientras salía por la ventana alcanzo a oír a Val murmurar –ellas deben estar muy tristes-.
Los enormes ventanales de la oficina de la directora daban poco lugar donde esconderse, a menos que seas invisible claro.
Jane al acercarse noto que sus ventanas no tenían hechizo insonorizanté como las de la enfermería, supuso que se debía a que a la directora le gustaba oír todo lo que ocurría en el internado o porque pensó que nadie estaría tan loco como para intentar espiarla, bueno se equivocó.
Aunque Lao le había advertido claramente que la niebla duraría media hora cuando mucho, así que pensó que lo mejor era apresurarse, no era bueno que la atraparan espiando a la directora justo la mañana en que el traidor salió a la luz, y menos con una denuncia ya pendiente de Selena.
Jane pudo oír una gran cantidad de voces adolescentes que discutían, noto que Lister Harris decía –ya se lo dije, yo no note nada raro en ella, estaba como siempre…-
A lo que una chica responde –más preocupada por lo del ataque pero vamos ella siempre estaba preocupada por un posible ataque-
Leslie Papadopoulos responde –si, por el suyo, para ver que tan pronto ocurriría-.
Otra voz de chica responde –yo sigo sin poder creérmelo, debe haber alguna explicación, directora si me permite contactar con ella podría ver si en su mente hay algún tipo de hechizo de control…-
Pero la voz de Lister responde –créeme cuando te digo que no había absolutamente nada inusual en ella esta mañana cuando nos dio esas bombas, yo la conocía mejor que nadie, esa era Emily, solo Emily-.
Cuando de nuevo la primera voz femenina responde –el hecho de que te pasaras el día acosándola no significa que la conocieras, de hecho, raro que siempre la estuvieras siguiendo y no notaras nada sobre sus verdaderas alianzas, dime ¿no tendrás tu que ver en algo de esto?-.
A lo que él responde enojado –tu eres la que siempre se la pasaba cuchicheando con ella lejos de los otros, dime ¿de que hablaban tanto en secreto?-
Ella responde sarcástica –de lo sexy que eres, pero ya enserio, ¿de verdad quieres ver si tiene algo en la cabeza? ¿O quieres borrar su memoria para que nadie sepa de su misión?-
La segunda voz femenina responde –no tolero ser juzgada por ustedes, me voy de aquí-
Jane oye como se pone de pie, pero entonces oyó un fuerte golpe en la mesa y a la directora gritar –TU TE SIENTAS, y nadie sale de aquí hasta que yo diga lo contrario, y por favor guárdense sus especulaciones para cuando estemos todos…-
Entonces oye la puerta abrirse, Jane decide subir la cabeza para echar un vistazo, ella ve como Bryan entra por la puerta seguido por un nervioso Dominic que dice –perdone directora, le dije que no quería ser molestada pero…-
La directora lo calla con un gesto de la mano y responde –tranquilo, ¿alguna noticia de Yuno o Joseph?-
A lo que Dominic responde –aun no, los haré pasar apenas lleguen- la directora asiente y Dominic se retira.
Ella voltea a ver a Bryan y le dice –será mejor que tengas un buen motivo para estar aquí y no arreglando el cierre de la fisura-
Bryan responde serio –sí, logre rescatar la memoria de las cámaras del centro de man…-
La directora le contesta enojada –te dije claramente que la prioridad era…-
Bryan la interrumpe diciendo –el cierre, lo sé, créame que lo entiendo y los mejores de mi dormitorio están trabajando en eso, estará listo a la brevedad posible con o sin mi ahí, mientras creo que es importante que vea esto- y le tiende un cristal de memoria, ella a regañadientes lo toma y lo coloca en su escáner.
La pantalla de su oficina empieza a reproducir, en ella se ve a Kevin trabajando en el centro de mando, moviendo los controles, Jane no pudo evitar notar la mirada de dolor y culpa de Bryan.
Entonces la puerta se abre y entran Emily y otro chico de camisa roja, Kevin le pregunta sorprendido -¿Qué haces aquí Emily?-
A lo que ella responde –solo quería asegurarme de que todo estuviera bien- mientras sostenía algo detrás de la espalda.
La directora cambia de cámara y se ve desde detrás que es el huevo y el detonador, los cuales saca de los bolsillos de su pantalón y deja en una pequeña mesa antes de caminar hasta quedar detrás de Kevin, desde detrás se puede ver como Emily muy disimuladamente roza el mango de su espada con la mano.
El otro chico se acercó, Kevin sintió algo y alarmada pregunta –amigo ¿Por qué tienes una bomba en el pantalón?-
El otro lo mira raro, y no nota como en cuestión de segundos Emily desenfunda su espada y con un simple y rápido mandoble corta la cabeza de Kevin.
El rojo a duras penas alcanzo a sacar su espada para interceptar la hoja de Emily que aun aprovechando el impulso se dirigía directo a sus entrañas, sus espadas chocaron un par de veces pero con claro factor sorpresa Emily termina atravesándole el corazón al otro,
La chica que hace un momento defendía a Emily hace un gesto de querer vomitar y Jane nota la expresión de dolor y decepción en el rostro de la directora y que Bryan apretaba su mano en puño hasta quedarle blanca,
Luego se ve a Emily ir por el huevo y colocarlo sobre el tablero de mando, luego oye ruidos afuera y ve por las cámaras a Jane y los demás acercándose.
Se oye como Emily maldice en voz baja al parecer en griego antiguo, desenfunda su espada y se hace un corte en la mejilla, una pierna, y un poco más profundo en el brazo, luego empieza a respirar más profundamente, para fingir cansancio obviamente,
Jane no puede evitar pensar en silencio "hija de perra, ¿Cómo me descuide?"
Luego Jane tuvo que revivir toda la experiencia con la mandona de Selena, esa tipa tenía una seria necesidad histérica de dominio, lo malo era que Jane también.
Cuando Selena la llamo -¿o que mal teñida?- la primera chica empezó a reír, pero la directora le mando una mirada que la hizo enmudecer de inmediato.
Aun así cuando Jane dijo en el video -…donde estaba Stuart la semana pasada cuando me lo cogí aquí- la directora frunció el ceño y dijo enojada -¿Qué?-
Se podía ver que estaba haciendo una nota mental de "debo castigar a esos dos" pero ese pensamiento quedo interrumpido por la imagen de Emily levantando su espada.
Jane pudo apreciar a la perfección su ángulo descendente, iba de un solo tajo de bronce celestial a cortarles la cabeza a las tres, aunque quien las manda a pararse en una perfecta escalera.
Y luego igual que con los otros aprovecharía el impulso para clavarle la espada a Stuart directo en la barriga, pero el comentario de Jane cambio todo, hasta ese momento Jane no había podido terminar de creer la historia de Stuart.
Pero entonces vio con sus propios ojos como un sonrojado Stuart pisaba mal y se resbalaba con la cascara de banana haciendo unos graciosos aspavientos con los brazos solo para que su cuchillo, el cual estaba sosteniendo al revés por cierto, terminara clavado directo en la espalda de Emily Old, lo cual la hizo herrar su cálculo y terminar con el mechón loco de Selena como la única baja de la misión
Eso si ya provoco varias risas ahogadas en la oficina, hasta Jane tuvo problemas para permanecer incógnita, en especial con la cara que puso Selena al ver a su heroína de la infancia tratando de matarla.
Jane hizo un apunte mental para agradecerle a Stuart de una forma más "completa" después.
También pensó que tal vez no era buena idea molestar y coquetear con los novios de chicas que pueden lanzar bolas de fuego o hacer aparecer martillos gigantes de la nada, pero por desgracia ya era tarde para hacer entrar en razón a la libido de Jane.
Una vez que Selena salió del centro de mando se vio a Emily sacar de alrededor de su cuello una cadena que tenía una llave cilíndrica en ella, la coloca en el panel de control y abre la fisura, para luego tomar de la mesa el detonador y salir de la cabaña.
Se escuchan sus últimas palabras y el video termina con el huevo explotando y las cámaras cortando la grabación, probablemente porque se derritieron.
Un silencio absoluto se implementó en el lugar, al parecer nadie quería decir nada, ni siquiera la chica que hace unos momentos defendía a Emily, el primero en hablar fue Bryan, él dijo con su voz cargada de odio –bueno creo que eso aclara muchas dudas-
La directora se veía consternada, al parecer una parte de ella se había negado a creerlo hasta verlo con sus propios ojos.
La chica que había defendido a Emily se limpiaba las mejillas de lágrimas con un pañuelo de seda, Jane ni siquiera sabía que seguían haciendo esas cosas.
Ella parecía tener unos 15 años, era considerablemente alta, traía una botas de excursionista marones, una falda de cuadros roja y azul una camisa negra del campamento que decía "Catherine Fakkel" su escudo eran una antorcha y una llave rojas cruzadas sobre fondo negro.
Con la distancia Jane no alcanzo a distinguir lo que decía en el borde, pero por los símbolos asumió que debía ser alguna descendiente de Hécate.
Jane no lo admitiría en voz alta pero desde que llego al internado había usado su celular para meterse a fondo en las páginas de mitología greco-romana y había leído de principio a fin los libros de la clase de la esfera gitana, no quería que la pescaran con la guardia baja, ni maestros, ni monstruos, ni dioses, ni nadie.
Pero volviendo a la chica... esta traía encima de la playera polo un chaleco de gamuza con una capucha incluida, tenía el cabello marrón oscura lacio y largo hasta media espalda, sus ojos eran de un hipnótico verde fosforescente y tenía tez atezada, parecía que lo que había visto le había roto el corazón a un nivel muy profundo.
Alguien toca la puerta, la directora lo deja pasar y Dominic entra diciendo nervios –huumm, llego Yuno, pero bueno, trae algo con ella- la deja pasar y Yuno Stoll entro con un huevo-bomba en sus manos.
Todo mundo se estremece al verla y se alejan, incluso Jane dio unos pasos para alejarse de la ventana, la directora grita enojada -¿Qué haces con esa cosa?-
Yuno responde encogiéndose de hombros -bueno lo encontré cuando venía para acá, en la armería del dormitorio 6, y como me dio flojera llevarlo hasta la playa y luego volver…-
Lister pregunto con un tic nervioso en el ojo -¿y se te ocurrió traerlo aquí?- a lo que Yuno asiente
Todos los presentes incluyendo a Jane se dieron un fuerte facepalm en la cara, la directora tratando de recuperar la compostura dijo –llévatela ahora, lo último que quiero es una bomba en mi of…-
Pero es interrumpida por la chica que discutía con Lister al decir –ahí hay uno- y señala uno de los estantes justo detrás del escritorio de la directora.
Ella pregunta sorprendida y confusa -¿Qué?- a lo que la chica responde –en el jarrón que está justo encima de su cabeza-
En efecto ahí había un jarrón de cerámica con dibujos de diseño griego, en un rápido movimiento la directora tomo el jarrón y lo arrojo al otro lado de la habitación.
Su expresión ahora era de una ira asesina demasiado parecida a la que Emily tenia al atacarlos y con ella logro intimidar a todos ahí, incluso un poquitín a Jane.
El jarrón estaba lleno de arena y entre estas en efecto había uno de esos diabólicos huevos negros, al parecer por segunda vez en ese día el impulso de idiotez de los Stoll había salvado vidas inocentes.
La directora respiro hondo y dijo –Dominic, por favor lleva las bombas a la playa y asegúrate de que las estén detonando con seguridad- el asiente y toma la que había en la arena y la que llevaba Yuno.
Una vez que salió Lister pregunto a la chica -¿Cómo sabias que estaba ahí?-.
A lo que ella responde ahogando una risa burlona –mi padre es el dios de los ladrones, se cómo encontrar las cosas que otros quieren ocultar, sobre todo si ya sé cómo son, por eso Emily debió darme uno falso, soy la única que puede encontrar todas sus mierdas, ahora directora, ¿ya me puedo retirar con mi dormitorio? Obviamente me necesitan-
La chica era alta y delgada, con los rasgos de elfo el doble de marcados que Selena o los Stoll, con el cabello marrón rojizo rizado con estas molestas trencitas, solo que las suyas estaban teñidas de dorado.
Su nombre era Madeleine Złodziej, Jane no tenía idea de cómo rayos se pronunciaba eso, su escudo de armas era parecido al de Yuno excepto por que el suyo decía κόρη, así que era una hija de Hermes
Leslie pregunta consternada -¿de dónde saco ese jarrón?- a lo que la directora responde con tono melancólico –Emily me lo dio-
Yuno pregunto entonces con una fuerte expresión de tristeza -¿hace cuánto fue eso?- a lo que la directora responde respirando hondo –hace más de un año-
Todo mundo se quedó consternado con eso, al parecer nadie quería decir una palabra más, todos menos Bryan, él dijo con todo el veneno del que su garganta fue capaz –todo estuvo planeado ¿cierto?-
De nuevo todos quedaron mudos así que Bryan siguió hablando –Santa Lucia... todo fue planeado, todas esas personas murieron por nada... todas esas misiones que ella completaba tan asombrosamente bien-
Catherine responde –eso no lo sabemos, pudo haber puesto esa cosa en el jarrón esta mañana- todos parecían querer aferrarse a esa idea pero la directora respondió –con especular obviamente no lograremos nada, Yuno ¿Por qué no le avisaste a Joseph?-
Yuno se rasco la nuca y respondió –bueno, esa es otra cosa, no sé bien como decirle… bueno ya… Joseph se largó-
Todos la miraron consternados y preguntaron al unísono -¿QUE?- a lo que la directora pregunta con tono serio y furioso -¿a qué te refieres con eso? ¿Dónde está Joseph Aquamarine?-
A lo que Yuno responde algo intimidada –pues fui a preguntar por el cómo me dijo, pero al parecer lo último que se supo de él es que luego de que Em volara el centro de mando él se metió al agua de la playa y desde entonces no ha salido, pensé que necesitaba tiempo para llorar o algo así, entonces le pedí a Delphini que le enviara un mensaje con su agua mágica pero nada-
Catherine dijo –debió haberse ido por la fisura rodeando la bahía de la costa-
A lo que Madeleine agrega –o no, talvez salió del agua en el área con árboles y se metió en el bosque-
Leslie también dice –lo que es seguro es que el maldito también es un traidor, ¿Por qué más huir?-
Yuno responde algo agotada –pues si quiere mando algunos a buscarlo al bosque, pero con la fisura abierta no creo que sea buena idea-
Entonces para sorpresa de todos el gordito Lister se levanta y dice serio –directora con su permiso me gustaría regresar a la enfermería, creo que seré más útil ahí que aquí-
La directora parecía querer protestar pero el continuo diciendo –obviamente esto es nada más que un interrogatorio, y creo que es más que obvio que ninguno de nosotros está involucrado, el único que huyo de aquí fue el novio de Emily, creo que eso deja en claro del lado de qué lado esta quien, ninguno de nosotros sabe nada y aunque cualquiera tuviera información que en su momento no creyó importante dudo que la recordemos ahora, y yo no debo estar aquí discutiendo tácticas de batalla o persecución, no soy un jefe de dormitorio sino encargado de la enfermería y lo más probable es que dentro de poco la necesitemos funcional en su totalidad, si lo que le preocupa es los sentimientos que pude o no tener por Emily tranquila, pondré a Henry a cuidarla, él es uno de "los otros" así que dudo que esto le afecte demasiado o no tanto como a nosotros-
Jane no se esperaba semejante discurso dicho seguido y sin titubear de parte del robustito.
La directora lo pensó en silencio durante unos momentos hasta que al parecer acepto el hecho de que no iba a obtener nada prolongando el interrogatorio así que respiro hondo y dijo –Lister, Cat y Maddie, pueden retirarse por ahora, Lister ve a la enfermería, Cat espera instrucciones de Alec y Maddie ve a la playa con el resto de los buscadores y dile a Dominic que regrese y traiga al resto de los jefes de dormitorio- todos asintieron y se retiraron
La directora frota las yemas de los dedos en la frente y dice –esperen aquí a que lleguen los otros- luego sale por una puerta a una habitación sin ventanas.
Jane noto que su invisibilidad se iba así que prefirió solo retirarse, como quiera a partir de ahí solo sería la discusión de los jefes de dormitorio sobre que dormitorio merece más protección que otro y quien tiene más culpa que quien.
Camino hacia una zona boscosa y espero hasta ser visible de nuevo, entonces regreso al dormitorio 10.
A medio camino, todo mundo empezó a gritar y Jane volteo a ver al mar para comprobar que a través de la fisura aún abierta entraba una cosa cilíndrica gigante de color dorado seguido por seis enormes barcos negros, pero en definitivo el consolador asesino gigante era el más grande de los siete.
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Jennifer tenía una enorme pereza.
Había demasiadas cosas que debía hacer, su poder dicho sonaba fácil, pero era demasiado complejo, principalmente por lo rápido que cambiaba lo que debía hacer y la poca lógica que esas cosas parecían hasta tenerlas en retrospectiva.
Lo peor es que dichos cambios no dependían de las decisiones de Jennifer, sino de las de todos los demás, como cuando conoció a Marcus su poder le decía que debía golpearlo en las bolas y reírse de él, pero estando medio metro de él la conveniencia cambio y ahora debía ser amable y coquetearle.
Había días en que Jennifer lo mandaba todo a la mierda y hacia lo que le venía en gana, a veces las consecuencias de esas decisiones valían la pena y otras no, como cuando decidió que le daba flojera insinuarle a Cheshire que espiara a Emily, ahora veía que esa fue una mala decisión.
Pero lo hecho, hecho estaba, al menos ahora entendía los enormes cambios que Emily Old provocaba en su poder, algunas veces debía ser su mejor amiga y otros debía hablar mal de ella a sus espaldas, ahora comprendía que la conveniencia respecto a ella dependía de si el ataque tendría éxito o no.
Si lo tenía y todos terminaban encadenados le sería útil ser amiga de Emily, si el ataque fallaba le convenía haber dudado de Emily desde el principio, por ahora todo lo que respectaba a ella estaba anulado probablemente se debía a si ella saldría o no de su coma.
Bueno ahora mismo Jennifer no podía darse el lujo de desconfiar de su poder ni un solo momento, así que cuando las alarmas sonaron y la fisura se abrió sabía que debía empezar a actuar de inmediato.
Primero se escabullo en la casa de Hefestos, y robo algo que a simple vista parecía insignificante, un pequeño martillo, un soplete, una placa de bronce delgada y una cinta adhesiva industrial, ¿Qué para que las quería? Quien sabe, solo supo que debía robarlos y ponerlos en una bolsa justo en la puerta del establo de los pegasos.
por fortuna todos lo Hefesis estaban en el centro de mando tratando de arreglar el cierre así que fue fácil entrar, tomar y salir corriendo, además los establos estaban habitados solo por caballos, ya que se impuso el toque de queda.
Aunque justo luego de entrar su poder le dijo que le convenía esconderse así que se agacho dentro de una de las cuadras vacías y vio como dos chicas del dormitorio 11 entraban y empezaban a buscar.
Durante unos oscuros momentos Jennifer pensó que la descubrirían y empezó a crear una explicación en su cabeza, no ayudo demasiado que la maldita trenza miniatura quedara frente a su cara de nuevo y no pudiera acomodarla por temor a hacer ruido.
Pero por fortuna en la cuadra que estaba justo alado de la suya una de las chicas dijo –oye, halle uno- y salió de ella con un huevo negro de plástico con luces rojas parpadeando.
Los pegasos parecían bastante alterados por esto así que las chicas salieron lo más rápido posible permitiéndole a Jennifer continuar su rara tarea. ¿Eso estuvo raro eh? Pues nada comparado con lo que debía hacer ahora, ahora debía escabullirse directo a la boca de la vaca, al dormitorio 2.
Ella había estado en la casa de Hera un par de veces antes pero solo en el restaurante, la primera vez que había ido fue con Marcus a una cita romántica, estuvo bien hasta que su poder le dijo que debía tirarle el agua con gas en la cara, abofetearlo y llamarlo bastardo para luego salir ofendida, ella no lo hizo, debió hacerlo.
Si hubiera terminado su relación en ese momento se hubieran evitado que todo se hiciera mierda, pero para ese momento Marcus ya le gustaba de verdad y había decidido ignorar el regalo de Poros, ese fue otro gran error del que se arrepentía.
Pero volviendo al aquí y al ahora, esto sería más difícil, Nemea había llamado a todos los turquesa de regreso a la casa de Hera y se estaban preparando para la batalla-
Uno pensaría que los más organizados para estas situaciones serían los Aresis o los Athenios, pero los 2's ya estaban moviéndose por todas partes poniéndose sus trajes militares y preparando sus armas.
Jennifer tuvo que entrar por una de las ventanas del restaurante, y esconderse detrás de una de las elegantes y enormes cortinas de terciopelo porque en él había tres chicos con playera naranja, uno estaba debajo de una de las mesas y solo se veían sus pies saliendo debajo del mantel.
Luego salió y dijo –lo halle- con otro huevo negro en las manos, se paró y dijo –noche de pascua sangrienta ¿eh?- los otros dos rieron ante el mal chiste y luego los tres se fueron, Jennifer rodo los ojos, se acomodó la trenza otra vez, y se escabullo hacia la armería.
Cualquiera diría que estaba loca por ponerse de espía secreto en un lugar lleno de humanos enojados y muy fuertemente armados.
La verdad es que Jennifer no entendía las armas que usaban "los otros" por qué vamos, espadas, cuchillos, arco y flecha, eso era lo que todos sus instintos de semidiosa le decían que debía utilizar, pero todos esos rifles, láseres, granadas, bombas y demás que llenaba la armería del dormitorio 2 era algo con lo que ella (y la gran mayoría de semidioses) se sentía incomoda.
Estaba nerviosa en su escondite, sabía lo que debía hacer y sabía que el tiempo para hacerlo se agotaba, por un momento pensó en salir de su escondite con las manos en alto y explicarles a los simples mortales lo que debía hacer, esa si hubiera sido una locura.
Ellos jamás le creerían o si quiera harían el intento de escucharla, para ellos ningún semidiós era digno de confianza, por eso el 80% de sus internos eran mortales y el otro 20% legados, siempre que sus padres hayan estado casados, pero un perverso ser nacido del engaño como lo era un semidiós jamás tendría un hogar en la casa de Hera.
Por fortuna no tuvo que esperar más porque en ese momento apareció Nemea Samos cojeando y aun con la cabeza vendada les dijo –todos acérquense, en especial los de primero, tengo algo que decirles-
Todos se acercaron hacia donde estaba ella alejándose lo suficiente como para que Jennifer pudiera escabullirse hasta la pared llena de armas.
Nemea empezó con su discurso con su voz seria con ese tono enojado que ella siempre usaba -Sé lo que están sintiendo, yo misma he tenido la misma sensación muchas veces, su respiración se está haciendo más rápida de lo que debería, en su barriga, hay un nudo de miedo que serpentea como un enorme gusano negro y frío. Sienten como si tuvieran que orinar, quizás sus intestinos se mueven. Su boca está seca como el corazón de la directora-
Algunos rieron ante el chiste pero la mayoría seguían serios y nerviosos, Jennifer noto que la pared ya estaba casi vacía, excepto por un tipo particular de rifle, este se veía muy grande y pesado, Jennifer tomo lo más disimulada que pudo uno.
Nemea siguió hablando -Piensan ¿qué pasaría si se avergüenzan a ustedes mismos ahí afuera? ¿Qué pasaría si olvidan todo su entrenamiento? Ustedes aspiran a ser héroes, pero temen ser unos cobardes, todos los chicos se sienten de la misma manera antes de que comience la batalla, y los adultos también. Esos semidioses y legados que están allá están sintiendo lo mismo. También los Monoteístas que vienen a atacarnos, no hay vergüenza en sentir miedo a menos que dejes que éste te domine, todos hemos probado el terror alguna vez-
Entonces una chica que Jennifer reconoció vagamente como una alumna de segundo año dijo –los semidioses no son así, ellos por instinto saben pelear y no tienen miedo de hacerlo, si salimos ahí fuera todos moriremos-
Nemea la miro directo a los ojos con una de esas miradas que harían llorar a santa Claus y dijo –tienes razón Hipólita Zóni, pero ten cuidado de no buscar la muerte afuera o seguramente la encontrarás. Y créeme cuando te digo que ellos tienen su versión del miedo y es tan peligrosa como la nuestras, he pasado años viendo a semidioses cargar hacia una muerte segura sin dudarlo ni un segundo para quedar partidos por la mitad en menos de ese segundo, eso es tan valiente como estúpido, no es algo que nosotros podamos entender, recuerden Thanatos viene por todos nosotros, pero necesitamos no caer entre sus brazos, no hoy. Lo que sea que pase en el campo de batalla, recuerden, eso ya ha pasado antes y le ha pasado a personas mejores que ustedes. No soy mucho mayor que ustedes pero se una o dos cosas sobre las batallas. Nada es más terrible en éste mundo, nada es más glorioso, nada es más absurdo. Tal vez tengan nauseas, no serán los primeros. Tal vez su arma se les caiga, otros han pasado por lo mismo, recójanla y sigan luchando. Tal vez ensucien sus calzones. Yo lo hice, en mi primera batalla. A nadie le importará. Todos los campos de batalla huelen a mierda-
Jennifer aprovecho lo largo del discurso para meter el rifle dentro de una de las mochilas ya llenas de armas, tomar de ella una pistola y ponerla en su espalda mientras se escondía detrás de una mesa para acomodarse de nuevo la puta trenza.
Nemea continuo hablando –salga lo que salga de la fisura no podrá atacar desde el agua, no si todos los escudos están activos, estos funcionaran aun sin el centro de mando, y para apagarlos tendrán que entrar al internado por la playa, así que nos atrincheraremos en la entrada a la playa. Que les quede a todos claro desde ahora, vamos a ser la carnada. En cuanto el enemigo pise tierra nuestra tarea será sembrar el caos con todo lo que tengamos. Debemos evitar a toda costa que se organicen. Cargaran directo contra nosotros, eso les dará tiempo a usar a los legados como escudos humanos mientras los semidioses estarán seguros en la retaguardia para salir cuando la batalla se ponga fea y quedar como los héroes-
Jennifer noto por lo tenso del ambiente que esa última parte, no alegro ni a los legados ni a los mortales.
Nemea continuo diciendo –no olviden porque estamos nosotros aquí, no es por fama, no es por gloria, puede que nuestros padres nos incitaran pero al final del día fue nuestra decisión cruzar el portal para entrar a este mundo y hacer el juramento a nuestra diosa, la razón para pelear hoy es por nuestro derecho a vivir como hemos decidido hacerlo, como nuestros ancestros lo han estado haciendo desde la traición de Constantino hace casi 2000 años. Nosotros estamos aquí no porque la sangre nos ate a nuestra señora, sino porque tenemos fe en ella. Y nosotros tenemos algo que ellos no tienen, nosotros podemos mirar a los ojos al enemigo y saber con total certeza que tienen tanto o más miedo que nosotros, que bajo esos trajes reforzados ahí solo hay mortales, sin poderes, sin hiperactividad, sin nada, nuestras familias durante siglos han huido de ellos, con temor a creer en lo que decidieran creer, pero ya no más, POR QUE HOY, NOSOTROS, LOS ABNEGADOS SIRVIENTES DE HERA, DEMOSTRAREMOS QUE NUESTRA FE ES TAN FUERTE COMO LA SUYA-
Jennifer pensó que ese era el discurso más deprimente que había oído en toda su vida pero repentinamente el dormitorio enterró rompió en aplausos y gritos de aprobación.
Ella tardo un momento en procesarlo hasta que se dio cuenta "dioses, la única diferencia entre ellos y los monoteístas es de qué lado están".
Después vio como todos los internos salían de la armería con las mochilas al hombros, el peso extra de la mochila alterada provoco que casi se callera de espaldas por el peso uno de los trillizos de primer año, si no es porque sus hermanos lo sostienen.
Una vez el lugar estuvo vacío Jennifer salió por la ventana de nuevo, ella hubiera deseado que Nemea se hubiera cortado un poquito con su discurso de secta suicida, podía sentir como se le terminaba el tiempo, debía apresurarse, así que lo más calmada que pudo entro a la enfermería.
Pero para desgracia suya entro justo cuando empezaba otro discurso motivacional, Lister se había parado encima de un escritorio y empezó a decir –bien, todos por favor préstenme atención-
Todo mundo estaba histérico, moviendo el material por todas partes, preparando las camas y discutiendo entre ellos entonces Lister continuo –¡CIERREN LA PUTA BOCA!- todos dejaron lo que hacían y volteaban a ver a Lister.
Jennifer también estaba algo impresionada, era la primera vez que lo oía gritar, más sorprendida quedo con el tono tan seguro y serio con el que hablo después.
Él dijo –bueno como ya todo mundo pudo ver nos falta personal, esto se debe a que Leslie se llevó a cualquiera capaz de disparar una flecha a tres metros de distancia, así que durante las siguientes horas vamos a estar muuuy atareados, ahora cuando el ataque llegue verán cosas horribles, una carnicería como nunca se imaginaron que podía haber, así que todos tómense antiemético a menos que quieran vomitar sobre los pacientes, ahora tenemos cupo limitado, si aún puede caminar lo curan y lo mandan de regreso a la batalla, si aguanta tres horas lo estabilizan y lo dejan en un lugar seguro, y si, y solo si necesita una operación para no fallecer lo traen aquí, ayudaremos a todos los que podamos mientras podamos pero en el preciso momento en que dejen de respirar los dejan donde esta con una etiqueta roja encima para saber que ya murió y van a buscar otro herido ¿de acuerdo?, otra cosa que deben tener en cuenta es que aquí no somos médicos sin fronteras, esto es una guerra y ya escogimos nuestro lado, así que si ven un enemigo herido lo dejan morirse en el piso, o si se sienten piadosos o crueles le inyectan aire en las venas pero ni se les ocurra traer uno aquí, y si alguno de nosotros cae le quitan el bolso médico y continúan con su trabajo, bien todos, A TRABAJAR-
Y todos reanudaron sus actividades en la enfermería, Jennifer se acercó hacia donde estaba Lister bajándose del escritorio, se colocó de espaldas justo en el lugar preciso para que su espalda evitara un resbalón que abría anulado completamente todo su gran discurso.
Al terminar de bajar, él de mala gana la miro y dijo –gracias, ahora ¿Qué quieres aquí?-
No existía demasiada amistad entre ellos dos, principalmente por que a cada oportunidad que tenía Jennifer soltaba alguna burla hacia su adoración hacia Emily, al punto de imitar ladridos cada vez que él estaba cerca.
Pero no era iniciativa de Jennifer, su poder le decía que lo hiciera, ok, talvez Jennifer aprovechaba la ocasión para descargar un poco de su frustración con el pobre Lister, pero eso ya era pasado, ahora su poder le decía que tratara bien al gordis, al menos por ahora.
Así que sonrió y respondió –de nada, y necesito uno de esos- extendió la mano hacia uno de los bolsos médicos ya preparados para su uso en una de las mesas.
Cuando tomo la correa una mano agarro la suya deteniéndola y preguntando -¿si sabes que estas cosas son importantes, qué los tenemos contados y que vidas dependen de que tengamos suficientes?-
Jennifer alzo la vista y se topó con la última persona a la que hubiera querido toparse ahí, una de sus enemigos mortales, Joselyn Solace, la ex-mejor amiga patética de Marcus.
Apenas conocerla su poder le había advertido que debía ser grosera y agresiva con ella, aunque personalmente Jennifer siempre creyó que lo habría hecho de todos modos.
La estaba mirando con la misma tonta cara de superioridad social que siempre ponía cuando estaba cerca de ella, Jennifer sonríe y responde con seriedad y confianza –si- por desgracia la trenza volvió a caer sobre su cara arruinando el efecto dramático.
Lister la mira a los ojos y dijo –bien... Joselyn suéltala, yo respondo por esto–
Joselyn no se veía nada convencida al respecto pero se limita a mirarla feo y suelta su mano para caminar hacia otra área de la enfermería.
Jennifer se coloca al hombro el bolso y le pregunta a Lister-¿Por qué me la das tan fácilmente?- ella no quería preguntárselo, en especial porque sabía que daría pie a otro discurso, pero su poder fue firme al respecto.
El respondió con una sonrisa triste –ayer hubiera forcejeado contigo para quitártelo solo por no haberla pedido y probablemente hubiéramos acabado con todas las cosas tiradas en el piso inservible para cualquiera, pero ya soy grande para esas niñerías, Joseph se largó ¿sabias?-
Jennifer asintió, fue uno de los primeros chismes en esparcirse.
Lister continuo diciendo –es un traidor, probablemente fue a avisarles que el plan de Emily fallo, y aun así en lo único en que pude pensar al oírlo es que ahora podía demostrarle que soy mejor que él, a ella, a la traidora en coma con medio cuerpo carbonizado que planto bombas por todas partes y que iba a volarme en pedazos, fue como quitarme una venda de los ojos, en la playa dije que la debíamos matar, eso fue más que nada por despecho, por todo lo que hice por ella y aun así yo no le importaba como para matarme con un botón, ni siquiera me considero digno de darme una muerte de semidiós, entonces me dije a mi mismo "al diablo Emily, al diablo Joseph", aquí yo soy valioso y útil para muchas personas, decidí dejar de querer ser Joseph y simplemente ser la mejor versión posible de Lister-
Jennifer debía admitir que por ñoño que eso sonara, con ese tono claro y esos ojos sinceros sonaba muy bien, rápidamente se dio una bofetada mental para dejar de pensar tonterías y concentrarse.
El continuo diciendo –y ahí me di cuenta que tú y todos los demás que se reían de mi tenían razón para hacerlo, solo que el resentimiento no me dejaba admitirlo, ahora lo acepto, así como acepto que tienes tus razones para hacer las cosas raras que haces, además ese bolso solo se puede usar para ayudar a otros, así que adelante y suerte- le dedico una sonrisa más sincera y se fue.
Una parte de Jennifer quería quedarse y seguir oyéndolo hablar, pero sabía que el tiempo se terminaba y aun había cosas por hacer.
Fue corriendo al bosque, había un camino corto y seguro pero su poder dijo que le convenía más ir por el largo y complicado.
Jennifer asumió que eso se debía a que había alguien en el bosque con quien no debía toparse, así que se aguantó y corrió rápido hasta llegar a un enorme encino con una rama rota, apenas verlo supo lo que debía hacer, puso la bolsa contra el tronco y la cubrió con hojas secas.
En cuanto estuvo cubierto supo que su carrera aun no terminaba, debía ahora correr hacia la dirección que hace unos momentos estaba evitando, raro, al parecer de quien se debía alejar ahora debía perseguir, aunque no era ni de lejos lo más raro que su poder la hacía hacer.
Salió del bosque y oyó a todo mundo gritar asustado y como las sirenas de alarma empezaban a sonar, no tuvo que voltear para saberlo, el ataque había empezado, su tiempo se terminaba.
Salió corriendo lo más rápido que pudo hacia la persona que debía buscar, la encontró mirando el mar hipnotizada, Jennifer le toco el hombro y dijo –Jane-
Ella volteo a mirarla, sus ojos azules llenos de miedo, Jennifer al instante supo lo que debía hacer, le dio una bofetada a Jane tan fuerte que casi la tira al piso, esta parpadeo tres veces seguidas aun con su rostro perplejo y dijo –otra por favor-
Asi que le tiro otra hacia la otra mejilla igual de fuerte, ahora su cara estaba igual de enrojecida en ambas partes, pero ahora Jane ya parpadeo más y le respondió levantando las manos –ya estoy bien, gracias, pero lo vuelves a hacer y te reviento-
Jennifer rueda los ojos divertida y dice –sí, si, como digas, ahora ve a ver a la directora-
Jane la mira confundida y pregunta -¿para qué?- a lo que Jennifer responde –no tengo idea, solo ve por tu traje a tu dormitorio y luego busca a la directora-
Ella aún se veía indecisa así que Jennifer le pregunto -¿confías en mí?- Jane respondió al instante –no-
A lo que ella asintió y dijo –chica lista, bien no confíes si no quieres, pero estarás de acuerdo en que hoy por hoy nuestros intereses son los mismos y que me conviene que esta batalla la gane el internado-
Jane responde –así parece- y Jennifer se acomodó la trenza y continuo –de acuerdo si no quieres no lo hagas pero honestamente ¿tienes algo mejor que hacer?-
Ella se encoge de hombros y Jennifer se aleja, pero se voltea y le dice –y ten esto, solo tiene una pero servirá si la usas cuando la debes usar, aunque ni idea de cuando sea eso- y le arroja el arma que se robó del dormitorio 2, para luego decirle –suerte y recuerda seguir al dragón- e irse corriendo.
Llego a duras penas al dormitorio 0 antes de que el escudo se activara, hasta tuvo que reproducir en su mente el themesong de Indiana Jones cuando se deslizaba antes de que la pared naranja-rojiza de energía le cortara las piernas.
Entro al salón principal, una enorme sala redonda de piedra con una fogata brillando intensamente justo en medio, con un techo de cúpula por el que se filtraba el humo, lo cual daba desde el exterior un aire a lámpara gigante, y tuvo que oír un tercer discurso de un líder.
Joe dijo frente a todos –debemos proteger el fuego del hogar hasta que el último de nosotros haya muerto- y eso fue todo, Jennifer supuso que eso era parte de la razón por la que lo nombraron jefe, directo al grano nada de aumentar la moral del equipo.
Joe se acerca a ella y pregunto -¿todo listo?- Jennifer se acomodó la trenza de mala gana de nuevo y asintió, ella y Joe nunca hablaban de sus poderes, pero se daba por entendido que ambos hacían lo que debían hacer y punto.
Él dijo triste como siempre –solo espero que sea para nuestro bien- Jennifer estaba de acuerdo, su poder era para ella y solo para ella, eso significaba que bien todo lo que hizo pudo ser para que perdieran la batalla y como parte de los pocos sobrevivientes los monoteístas le tuvieran lastima.
Jennifer esperaba que no, porque eso ya sería mucho auto-joderse, ella había tenido una tarde muy atareada pero ahora su poder le decía que debía hacer lo más difícil de todo "espera".
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Jane se sentía mejor consigo misma teniendo de nuevo un arma de fuego entre sus manos, apuntar, disparar y muere, punto, eso era algo que ella entendía mucho mejor que todo el pandemónium que se desato cuando se vieron los barcos.
Todos corriendo por todas partes, algunos gritando y otros en un silencio de concentración , algunos con espadas y lanzas medievales, otros con armas de fuego y Tasers, algunos con armaduras de bronce y otros con trajes militares tácticos.
Después de esa extraña y desalentadora platica con Jennifer decidió regresar al dormitorio 10.
Ni siquiera se molestó en entrar de nuevo por su ventana, Rottenmeier tendría que ser muy imbécil para molestarse con ella por salir, pero para desgracia de Jane en efecto era un imbécil.
Apenas entrar por la puerta Marcus se acercó a ella y le grito -¿Dónde diablos estabas? Dije claramente que nadie podía…- Jane rodo los ojos y dijo –sí, sí, toque de queda lo que sea, pero vamos gracias por preocuparte por mí-
El rostro de Marcus enrojeció con ira y vergüenza pero al final solo bufo molesto y dijo –ya cállate y vete a cambiar- y señalo el baño de chicas a sus espaldas.
Pero Jane dijo –ok- y procedió a quitarse frente a todos mundo las botas, la chaqueta (teniendo cuidado de envolver el arma en ella sin que nadie más la notara), la blusa y finalmente los pantalones, luego dijo -¿así o también la interior?-
Marcus se giró para verla y su cara se coloreo completamente al hacerlo, todas absolutamente todas las personas que había en el recibidor voltearon a verla.
La cara de la gran mayoría de los chicos estaba tan roja como la de Rottenmeier, mientras que las miradas de las chicas, por celos obviamente, se oscurecían más y más a cada segundo.
En medio de la conmoción Val se acercó a ella con un pequeño rectángulo de tela rosa en las manos, el aún se veía triste y cabizbajo, pero al menos ya no lloraba, lo coloco en el pecho de Jane y el mismo símbolo que el de los emblemas de Afrodita brillo en él, la paloma con el corazón entre las garras.
Del rectángulo empezaron a salir hilos que se juntaron alrededor de Jane, cociéndose y acomodándose hasta quedar alrededor de Jane un traje de batalla como el de los demás.
Se parecía a los de assassination classrom, solo que con patrón militar rosa oscuro y que el de las chicas dejaba tanto a la imaginación como el de los chicos, también era más pesada que la ropa normal, lo cual supuso era mejor para parar balas.
Al voltear alrededor Jane noto que todo mundo seguía en la misma posición, estuvo a punto de aplaudir y recordarles que estaban a punto de matarlos a todos, pero Val se adelantó y envió un buen susto a todos en la sala que los saco de su shoock.
Jane noto que estas no eran sus hondas de horror y desesperación normales, estas parecían "tristes y enojadas".
Marcus carraspeo para sacarse el miedo y dijo –bien, como saben todos, todos los que ya leyeron el folleto al menos (dirigiéndole una mala mirada a Jane), los de tercer año se quedan a defender la casa de Afrodita, el resto, afuera-
Luego camino hasta la mesa del recibidor y quito el recipiente de condones, el cual por cierto ya solo tenía tres, Marcus coloco las manos en dos círculos tallados en la mesa, un tercer circulo tallado un poco más grande frente a ellos se abre y sale de dentro un cristal rosa, que flotaba en el aire, era de más o menos unos 20 centímetros de largo, tallado como diamante.
Marcus se quita un guante de su traje y toma el cristal, este empieza a brillar y él lo suelta para que siga flotando, él grita –30 segundos, todo mundo recoja sus armas y fuera, los de tercero, confiamos en ustedes-
Todo mundo empezó a recoger sus cosas y salir, Jane los imito al sacar disimuladamente el arma de la chaqueta, por fortuna todo el resto de su armamento colgaba de sus orejas.
Una vez estuvieron todos fuera, el cristal empezó a brillar más y desprendió una fuerte llamarada de luz hacia el techo, atravesó las capas hasta llegar arriba del dormitorio, desde ahí empezó a expandirse hasta formar un domo alrededor del dormitorio 10, una vez que toco el piso se fortaleció y apareció en el brillante campo de fuerza rosa el símbolo de la paloma.
Rottenmeier empezó a asignarles tareas, Jane noto que incluso en esta situación aún los semidioses tenían trabajos más "simples" que los de los legados.
Cuando fue el turno de los legados de primer año Marcus les dijo –bien, la cosa se va a poner muy fea, me hubiera gustado que hubieran tenido un poco más de entrenamiento, principalmente porque la mayoría no tiene nada de él, puede que no seamos hiperactivos como los semidioses pero tampoco somos como los humanos, cuando el momento llegue hagan lo que su instinto les diga que deban hacer, eso es lo que siempre decía la tía abuela Piper, si deben correr corran, si se deben esconder escóndanse, si deben atacar ataquen, ahora vayan todos al comedor, ahí se organizara el ataque a la playa, Louis espera, tu no-
Todos salieron corriendo menos Louis y Jane, aunque ella se apartó de los hermanos para que no notaran su presencia, Marcus dice –ve con la directora al mirador y dile que iré en cuanto termine de organizar a los de último año, los imbéciles no me harán caso si no estoy ahí-
Louis respondió –ok, y luego voy con los otros al comedor-
Marcus frunce el ceño y dice –Anata matsu appu Watashi wa tōchaku suru- Jane no tenía idea de que significaba eso, pero al parecer no le agrado en nada a Louis, porque le grito -Watashi wa hokanohito ga shinu ma kakusanai-
Ellos siguieron discutiendo y Jane no entendía una palabra, pero se ubicaba más o menos en el contexto y en su lenguaje corporal.
Ambos llevaban trajes parecidos a los de Jane solo que los de ellos tenían cosidos a la espalda un carcaj ya llenos de flechas y con un arco compuesto doblado dentro, en el momento pico de la discusión Jane entro y dijo –si quieren yo voy a avisarle a la directora-
Los mariposones voltearon a verla y Marcus dice con mala cara –Ariga… digo gracias Jane, pero es mej…- pero fue interrumpido por el hermanito que dijo –sí, muchas gracias Jane, tú le caes mejor a la directora-
Jane dudaba bastante de dicha afirmación pero no pudo debatirla ya que Louis salió corriendo hacia el comedor, Marcus la miro feo unos segundos hasta que dijo –ya vete- y también corrió hacia otra parte del internado.
Jane no conocía demasiados lugares del internado aun con una semana viviendo ahí, sus dos intentos de tour guiado había tomado "rumbos inesperados", pero si conocía el mirador, no estaba demasiado lejos del centro de mando, un poco más abajo en la colina, detrás del dormitorio 8.
Era relativamente grande para unas 50 personas hecho de piedra caliza tallada, de hecho parecía una enorme piedra caliza que fue tallada hasta convertirla en mirador.
Ofrecía una vista perfecta de toda la playa, a Jane nunca se le hubiera pasado por la cabeza que tuviera un uso táctico cuando Stuart la cito ahí, ni cuando Tao la cito ahí, ni cuando… bueno ya entendieron el concepto.
Al pasar por los dormitorios vio que cada uno tenía su propio campo de fuerza de color correspondiente con el color de la camisa de sus internos y con el símbolo de su dios principal en el.
Cuando paso cerca del pequeño dormitorio 8 vio que dé el salían una ninfa y un sátiro antes de que se creara alrededor un campo de fuerza plateado con una media luna que imitaba a un arco con una flecha atravesada, Jane imagino que como no había internos pusieron un responsable al respecto.
El mirador tenía su propio campo de fuerza blanco alrededor con un Pegaso grabado, la diferencia es que en dirección al internado había un arco de piedra que frenaba el campo de fuerza y permitía una entrada.
Dentro estaban la directora, todos los profesores, personal de seguridad, vigilantes de dormitorios y algunos internos en jefe, todos se veían ansiosos e histéricos, Jane hizo nota de un detalle bastante curioso, la variedad de vestimentas, un ejemplo eran el equipo de Emily.
Yuno Stoll llevaba el mismo que Jane solo que en naranja, y Eva Mercer también solo que gris, lo cual no iba bien con sus cintas para el pelo verdes, mientras que el de Leslie parecía un traje militar de un ejército, noto que la única con un traje así era Nemea Samos del dormitorio 2, mientras que el resto ahí llevaba literalmente una armadura griega de bronce, que la verdad Jane pensó que dejaba demasiados puntos ciegos para balas pero los semidioses tenían una lógica muy rara.
Todo mundo estaba mirando pantallas, mapas y hablando o casi gritándose entre ellos, la directora estaba parada con su armadura con los brazos tras la espalda mirando a las naves en el mar, ella pregunto -¿ya se han podido comunicar con el árbol de Thalía?- con una voz calmada que solo podría tener en estas situaciones alguien que ya había visto demasiadas batallas.
El profesor Pace le respondió con una voz, casi, casi igual de seca –no, sin la antena es imposible, el portal de nuevo no funcionaba bien así que ordene que lo apagaran- el vigilante del dormitorio 9 agrega –fue lo mejor, solo Emily sabia arreglarlo, probablemente porque era ella quien lo descomponía, si el árbol cae…-
Pero la directora lo interrumpe diciendo –el árbol no caerá, no mientras "él" lo vigile, al final siempre se sale con la suya- Jane noto que la directora había dicho eso en un tono tanto de confianza como de resentimiento, luego la rubia mayor pregunto -¿ya pusieron todos los escudos? ¿Archie está a salvo?-
A lo que la vigilante de su propio dormitorio Lacy respondió –ya todos, y si lo llevaron al dormitorio 4- la directora se quedó completamente callada, Jane pensó que ya había tachado todos los puntos en su lista mental, y ya no sabía que más preguntar, siguió mirando a las naves, y dijo –no lo entiendo, ¿Por qué no hacen nada? ¿Qué están esperando?- entonces Jane respondió –a Emily-
Todos voltearon a verla, hasta la directora, Jane respondió –yo diría que están esperando a que Emily se asegure de que todos los incautos están en su lugar, luego activar todas las bombas, si eso ocurriera el resto solo tendría que tomar el control y listo, si aún no atacan es porque no saben que Emily está frita y que el plan A fallo, es lo que supongo, por cierto Marcus ya viene en camino-
Aclara al ver como todos se le quedaban viendo, de nuevo, hasta que la vigilante del dormitorio 4 dijo –entonces tenemos algo de tiempo para organizarnos bien- a lo que el subdirector responde –pero no mucho, probablemente tengan un máximo para que las bombas funcionen, solo hasta que todos estén en los dormitorios, ahora que los escudos están puestos deben ser 10 o a lo mucho 15 minutos antes de que usen el plan B y comience el ataque con sus cañones-
La directora se voltea a ver a su hija Eva y le dice –el de la esquina derecha, antes de que activen sus escudos- ella asiente aun con su rostro sin expresión, cruza el arco y se arroja por el acantilado, Jane pensó que se había suicidado por el pedido imposible de su madre cuando unos tentáculos de agua surgen del mar y la envuelven en una burbuja gigante para empezar a hundirse, Jane no sabía lo que había pasado pero prefirió no preguntar.
Todos volvieron a sus pantallas y mapas, ella estaba a punto de retirarse, asumiendo que su lógica era todo lo que Jennifer pensaba que debía aportar ahí, pero la directora anoto algo en un papel, lo metió a un sobre y se giró a verla con rostro de resignación y determinación.
Le extendió disimuladamente el sobre ya firmado por ella y acercándose a su oreja le susurra –óyeme bien, te lo diré solo una vez, toma esta carta y ve directo a la entrada del bosque, toma uno de los vehículos y sigue por el sendero lo más rápido que de ese motor, llegaras a una intersección con letreros con dibujos, ve por el del águila, "el águila", cuando llegues diles que vas de parte mía y entrega la carta en la mano del pretor y de nadie más, suerte pequeña, dependemos de ti-
Luego se aleja un poco y dice un poco más alto –y no quiero oír que vuelves a quedarte a solas con ningún chico, ahora vuelve con tus compañeros- Jane puso cara de tristeza y se fue cabizbaja, aunque pudo notar como la vigilante verde le decía a la directora -¿enserio la regañas por eso "ahora"?-
Una vez que Jane estuvo lo suficientemente lejos del lugar empezó a correr, llego hasta la entrada al bosque un gran arco de piedra con gruesas puertas de madera, lo verdaderamente peculiar de él es que no se podía rodear, Jane ya lo había intentado una vez, pero mientras más se acercaba más deseaba no hacerlo.
Jane asumió que era por la barrera, debía ser lo mismo que en el mirador, solo que la barrera a diferencia de los escudos era invisibles e intangible, uno simplemente no deseaba acercarse a ella y ya.
Aunque según había oído si podía parar descargas de energía, además de que no dejaba ver por fuera nada de lo que pasaba en el internado, Jane se subió encima de una de las tres Jeeps que estaban cerca de la entrada, por fortuna no usaban llaves, solo un botón de encendido y listo.
Atravesó el arco y paso algo extraño, fue como entrar a otra dimensión, de repente Jane está sola en la Jeep a la mitad del bosque, solo con un sendero frente de ella, detrás había un arco de piedra muy viejo a punto de derrumbarse y detrás de él solo árboles, los edificios, las luces y el ruido del internado habían desaparecido, solo se oía el ruido del mar relativamente cerca.
Jane estuvo tentada a pasar de nuevo por el arco pero se dio cuenta de que eso no tendría sentido, bueno era momento de evaluar sus opciones, lo primero que se le vino a la mente fue salir corriendo de ahí y no volver, aunque había problemas con ello.
Primero, su estúpida conciencia no dejaba de gritarle que eso era malo y que no debía huir cual cobarde y bla bla bla.
Segundo, si se iba todo el esfuerzo del viaje desde Alaska habría sido en vano y su única esperanza de encontrar respuestas a su vida y averiguar quiénes eran sus progenitores se perdería.
Tercero y más importante, está bien era su oportunidad de vengarse, existía la posibilidad de que los asesinos de sus padres estuvieran durante el ataque o pudiera encontrar la forma de hallarlos, eso habría otra pregunta ¿enserio debía entregar esa carta?
Si Jane se iba talvez cuando volviera solo encontraría cadáveres, por otro lado lo que decía la carta podía ser la gran diferencia entre victoria y genocidio, claro sería más fácil decidirlo si supiera que había dentro.
Jane jugo un poco con el sello, pero al final decidió no abrirla, era un mensaje de un líder militar a otro, saber lo que decía en su momento bien podía costarle la cabeza, así que solo siguió por el sendero. El bosque era oscuro y se oían ruidos raros, eso tranquilizo a Jane, era un ambiente muy conocido para ella.
Había oído que había monstruos en el bosque esperando poder devorar cualquier semidiós desprevenido, eso a Jane no le importaba, ella era solo una legado, llego hasta la intercepción que le habían dicho, y ahí había un letrero que marcaba tres direcciones.
Había unos en dirección al camino por el que Jane había llegado, este estaba marcado en el letrero con la silueta de un Pegaso, el camino de la izquierda, en el letrero lo marcaba la silueta de un águila y finalmente el camino de la derecha, que era marcado con un dragón.
Era como si Jane también tuviera una intercepción en el cerebro, como si la carta en el bolsillo de su chaqueta quemara con energía electromagnética que la movía hacia la izquierda, pero las palabras de Jennifer tenían el mismo efecto en su cerebro moviéndola hacia la derecha.
Jane debía decidir rápido, ya no había tiempo, pero entonces un ruido hizo la elección por ella, al voltear la cabeza en dirección en la dirección del águila vio una luces encendiéndose y gracias a la resonancia en ese lugar supo lo que ocurría, también estaban atacando ahí.
Jane se quedó congelada unos momento hasta que lo entendió, ahí no encontrarían ayuda, así que dio un respiro de frustración y emprendió el camino, a pie por cierto por que el sendero era pequeño para el Jeep, directo a seguir al dragón.
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Bueno gracias a todos los que me han tenido paciencia, sé que tarde mucho pero en mi casa estaba ocurriendo una situación muy delicada con la salud de mi hermana, bueno en este capítulo vimos un poco más sobre la forma en que el internado se prepara para la guerra y conocimos un poco más de un personaje que hace mucho que no veíamos, espero que lo hayan disfrutado y como siempre se aceptan críticas y comentarios
