LOS PERSONAJES DE RANMA ½ PERTENECEN A LA SEÑORA RUMIKO TAKAHASHI, AUNQUE HAY ALGUNOS QUE SON INVENTOS MIOS.

NOTA: EL nombre de los capítulos llevan por nombre el tema de una canción, ya sea porque escribí cuando la escuchaba o por que va de acuerdo a lo que escribí.

Canción: Yo te diré - Miranda

CAPÍTULO 4.- Yo te diré

Desperté sobresaltada con el ruido de la alarma, me desperece y me quede sentada un rato en la cama mirando a la nada, después entre bostezos me fui directo a la ducha. Cuando termine de arreglarme agarre mi bolso y baje al comedor para tomar mi desayuno, Dios! Me sentía tan cansada, lo único que quería era dormir por una semana y recuperarme, okey tal vez estoy exagerando pero la verdad es que me sentía demasiado cansada. Camine hacía la cocina y vi a Kasumi apurada con el desayuno.

~Buenos días Kasumi –dije sonriente-.

~Buenos días Akane, ya está listo tu desayuno, ve a sentarte y ya lo llevo enseguida.

~Okey

Fui a sentarme a la mesa y Kasumi puso mi desayuno en la mesa y me puse a comer mientras ella se sentaba a lado mío haciéndome compañía.

~Hermanita de verdad que te ves muy mal, tus ojeras no son una broma, porque hoy no te pasas al consultorio de Tofu para que te de esas vitaminas?

~Kasumi la verdad es que no creo que me dé tiempo hoy –dije entre disculpándome y dudosa-.

~Es que me preocupa que puedas desmayarte o algo así fuera de casa, por favor trata de ir, es que estaremos preocupados papá y yo si sigues así –me dijo con preocupación, al ver su cara no pude negarme otra vez y le dije que iría-.

Termine de desayunar, me despedí de mi hermana y salí rápidamente hacía la universidad. Llegue a tiempo y transcurrieron mis clases con normalidad, cuando salí de la escuela empecé a dirigirme hacia la empresa pero la voz de Kasumi me detuvo y empecé a dudar entre si dirigirme a mis residencias o ir al consultorio de mi cuñado, por una parte no quería preocupar a mi familia y por otra no quería quedar mal ante los ojos de mi jefe, pero sentí que necesitaba ayuda extra para poder rendir tanto en la escuela y el trabajo y empecé a dirigirme hacia el consultorio de mi cuñado, era obvio que aunque me apresurara llegaría tarde, pero me disculparía y le explicaría que tuve un compromiso de improviso y que me quedaría una hora extra para cubrir mi retraso, saque mi celular para llamar a Zary y me doy cuenta que está más que muerto, no sé en qué momento se descargó, imagino que fue desde ayer pero como estuve ocupada ni del celular me acorde, tendré que explicar mi tardanza cuando llegue.

Empecé a caminar más deprisa para llegar con Tofu y entre al consultorio, vi que estaba el cartel de cerrado pero yo sabía que estaba dentro tomando un pequeño descanso, entonces toque la puerta.

~Quién es? –pregunto.

~Soy yo, Akane-

~Pasa.

Abrí la puerta y vi que Tofu tenía compañía.

~Oh! No sabía que estabas ocupado, puedo esperar afuera –le eche un vistazo a la espalda del hombre que estaba sentado frente a Tofu.

~No te preocupes Akane ya no estoy en consulta, me imagino que viniste por las pastillas de las que te hablé –asentí con la cabeza- Okey entonces déjame ir a buscarlas –se levantó de su escritorio y se dirigió a la puerta.

Cuando salió me quede ahí parada, esperando que regresara, entonces me dirigí al hombre sentado.

~Espero no haber interrumpido su plática con el Dr. Tofu –dije algo apenada.

~Pues la verdad es que si interrumpiste. –dijo el extraño girando su asiento, tenía una sonrisita perversa en su boca.

Cuando escuche esa voz me sorprendí pero cuando vi quien era me quede de piedra.

~Que… Que estás haciendo aquí? –le dije con una voz un poco más alta de lo debido.

~Es que acaso no tengo derecho a venir aquí? que yo sepa puedo ir a donde yo quiera –dijo sonriendo y mirándome.

Otra vez esa mirada, tan azulada e intensa.

Desperté con un dolor en el costado derecho, me di cuenta que mi distracción me estaba costando este moretón en mi cuerpo, ese hijo de puta sí que logro conectar un buen golpe anoche. Me reí internamente ya que tenía tiempo que no sufría por un golpe como este, trate de tomar una pastilla para desinflamar pero no tenía ninguna en el botiquín, así que decidí que tenía que hacer una parada en el consultorio.

Tome una ducha y después me prepare un poco de comida, mientras comía y veía un poco de tv mi mente voló directamente hacía ella, tenía un mes que no la veía y la extrañaba mucho, me preguntaba si lo estaba haciendo bien, si estaría bien, necesitaba verla, pero sabía que no podía ser ya que podía exponerla al peligro, era por ella que aguantaba toda esta mierda, no tenía a nadie más que a mí y si yo decidía "terminar con mi tortura" eso significaba sentenciarme a la muerte y junto conmigo vendría ella y eso jamás lo iba a permitir, por ella era capaz de todo, de aguantar todo.

Después de desayunar agarre mi moto y me dirigí al doctor.

Cuando llegue y vi al Dr. lo salude con alegría, tenía mucho tiempo que no lo veía, el curo mis heridas cuando yo estaba muy joven y me decía que me veía como el hermanito que nunca tuvo, pero después que pase a ser un perro de pelea tuve que alejarme de varios de mis amistades, lo último que quería era exponerlos a algún problema, ya que si se empezaban a dar cuenta que tenía por ellos algún mínimo de cariño podrían tratar de usarlos en mi contra, fue así que me volví un hombre solitario, lo último que supe de él fue que se había casado con la chica de la que había vivido eternamente enamorado, me alegre mucho por él cuándo supe que había sido papá.

~Ranma! Es una gran sorpresa verte – dijo dándome una palmada en la espalda – tenía tiempo que no te veía ni sabía nada de ti chico.

~Pues veras, me volví tan bueno que ya es muy raro que sufra de alguna lesión –dije un poco presumido.

~Sigues siendo tal como te recuerdo jaja –dijo riéndose- pero pasa, ya comiste? Es la hora que tomo mi almuerzo, acompáñame.

~Gracias, acabo de almorzar pero te acepto un poco de agua y unos analgésicos.

~Y no que ya eras tan bueno que no sufrías de lesiones? Creo que solo me dijiste mentiras –dijo divertido.

~Me distraje durante mi pelea, así que fue mi culpa y ese bastardo se aprovechó de eso.

~Así que sigues en esas peleas clandestinas ehh? –dijo un poco preocupado- pensé que durante este tiempo que paso ya te habrías salido de todo eso.

~Sabes que aunque quisiera no puedo, no es por mi gusto que estoy metido en eso, es una larga historia que no puedo contarte –dije esquivando su mirada.

~Siempre te dije que podías confiar en mí, que jamás andaría por ahí contando lo que me dijeras.

~Yo lo sé, sé que puedo confiarte cualquier cosa, pero esto es algo más grande que puede ponerte en peligro, y si antes que estabas solo no te lo dije mucho menos ahora que sé que tienes una familia, por cierto sé que tal vez es un poco tarde pero felicidades por tu boda y por tu hijo –dije dándole una sonrisa sincera.

~Gracias Ranma, la verdad es que tengo la familia que siempre soñé –me dedico una expresión soñadora- pero dijiste que querías unos analgésicos? Déjame ver tu lesión .

Se levantó y se dirigió hacia mí, yo me quite la camisa y le deje ver mi moretón.

~Bueno Ranma déjame decirte que este fue un gran golpe, tienes suerte de que no te haya roto alguna costilla, efectivamente necesitas analgésicos y te sugiero que por favor cuando estés en una pelea no te distraigas.

Empecé a cerrar mi camisa y el volvió a su escritorio, saco de su cajón unas pastillas y me las dio, me ofreció agua y las tome, realmente trataba de aparentar que no dolía pero Diablos! Sí que lo hacía. Iba a decirme algo cuando oímos el llamado de la puerta, parecía que era una chica, entonces dijo quién era y empecé a creer en el destino o por lo menos que el mundo es un pañuelo. Quería voltear a verla y hablarle pero estaba hablando con Tofu así que no fui grosero y deje que terminaran su asunto, me di cuenta que se hablaban muy familiarmente, como si se conocieran desde hace tiempo, decidí que luego le preguntaría a Tofu, vi que se levantó de su escritorio para ir a buscar algo, fue en ese momento que se dirigió a mi ofreciendo una disculpa por habernos interrumpido, le conteste, sonreí y voltee para que me viera, JAJA su cara fue todo un poema, hubiera querido tomarle una foto, se quedó tan sorprendida de verme, la moleste un rato respondiendo su pregunta que por que estaba aquí.

~Es que acaso no tengo derecho a venir? que yo sepa puedo ir a donde yo quiera –dije sonriendo y mirándola.

~Claro que eres libre de ir a donde tú quieras, simplemente me sorprendí de encontrarte justamente aquí de entre todos los lugares después de que ayer casi me matas -me contesto desviando su mirada con el ceño fruncido.

~Hey! No seas exagerada, tenía todo calculado, no te iba a pasar nada, solo que tú exageraste todo.

~Que exagere todo!? –me miro con una mirada asesina-.

Le iba a responder pero en eso llego Tofu y le dio un frasco y le ofreció algo de té pero ella amablemente le dijo que tenía prisa por llegar a su trabajo que lo veía en la cena. Me sorprendió de que se fueran a ver en la noche, precisamente que fueran a cenar juntos, uno por que yo sabía que Tofu no era de esos tipos infieles y ella se supone que tenía novio, pero bueno que hombre podría resistirse a ella, empecé a pensar a mil por hora, me saco de mis pensamiento el ruido de la puerta cuando se cerró. Trataría de alcanzarla para hablar con ella, me excuse de Tofu diciéndole que tenía que ir a otro lugar, me dijo que lo visitara más seguido pero sin necesidad de tener alguna herida. Creo que no le pude sonreír del todo porque no podía creer que engañara a su esposa de la cual se supone estaba perdidamente enamorado, pero lo que más me molestaba era la persona con la que la engañaba. Salí apresurado del consultorio y trate de divisarla en el camino y a lo lejos pude verla, rayos sí que caminaba rápido, me subí a mi moto y acelere, cuando por fin la alcance ella estaba parada en una esquina.

~Akane, que haces aquí parada? No tenías prisa? –me miro sorprendida de verme a lado de ella y luego volteo para otro lado-.

~Acaso me estas siguiendo?

~Pues la verdad es que si –me miró fijamente los ojos-.

~Para qué? Acaso quieres atropellarme otra vez? –Dios! se veía que estaba irritada pero eso no le quitaba lo guapa que se veía-.

~Que no quería atropellarte! Simplemente se me ocurrió llamar tu atención así ya que no nos hacías caso, en fin solo quería pedirte disculpas por haberte asustado de esa forma, en serio no fue mi intención el que cayeras al piso y todo eso –su mirada se suavizo-.

~Está bien, acepto tus disculpas Ranma –me sonrió y pensé que me estaba dando un ataque al estómago o algo así porque sentí algo ahí dentro pero enseguida imagine que era por el desayuno que comí más temprano, sí, debía ser eso-.

~De hecho quise disculparme contigo ayer mismo pero no me respondiste mi llamada.

~Me llamaste? –me miro con sorpresa- más bien cómo es que tienes mi número? Eres algo así como un acosador? –dijo dando un paso lejos de mí-.

~Tranquila! Le pedí tu número a Kotaro, le dije que quería disculparme contigo.

~Oh! Ese Kotaro! Le reclamare por que anda por la vida dando mi teléfono a todas las personas.

~De hecho no debes enojarte con él, yo como que lo presione un poco –le dije riendo-.

~Jaja está bien –miro su reloj de pulsera y puso una cara de horror- NO PUEDE SER! ES TARDISIMO! Y NO PASA NI UN TAXI! LLEGARE TARDE! OH DIOS! –

~Déjame llevarte, dime dónde vas y te llevo.

~Que? No como crees! Ya pasara un taxi, no te preocupes.

~En serio! Déjame pagarte el susto que te di ayer –simplemente quería saber donde trabajaba para poder rondar tal vez de vez en cuando por esos lugares y lograr lo que quería de ella, lo se era un cretino pero en serio la deseaba y al ser ella amante de un hombre casado pues no se iba a resistir tanto-.

~Bueno aceptare tu ofrecimiento solo porque de verdad en serio tengo prisa y parece que no va a pasar un taxi pronto –dijo mirando a ambos lados de la calle-.

~Si, vamos sube a la moto –miro la moto con un poco de miedo, así que le pregunte- Acaso le tienes miedo?

~La verdad es que nunca me he subido a una y sé que suelen ser peligrosas.

~Son peligrosas para alguien que no sabe cómo conducirlas, por suerte tu primera vez será con alguien que ama manejar motos así que soy bueno en esto –le dije guiñándole un ojo y entregándole el casco para que se lo ponga-.

Me dijo la dirección y se subió a la moto, le dije que se sujetara fuerte y vi que no quería abrazarme así que solo se agarró mi camisa, JA! Eso cambiaría lo sé, arranque y enseguida me abrazo, me puse tenso al sentir sus brazos alrededor de mi cintura pero trate de calmarme y omitir esa sensación, o sea no era la primera chica que se sube a mi moto y me abraza, acelere para que ella no llegara más tarde de lo que ya estaba, capaz y me recompensaba este pequeño favor que le hacía. Cuando llegamos ella bajo de la moto se quitó el casco y me lo entrego, me sonrió y me agradeció.

~Enserio Ranma muchas gracias, pensé que eras solo un chico salvaje que va por la vida atropellando gente jeje pero veo que no eres así, hasta disculpas me ofreciste y luego esta ayuda que me diste en serio que amable de tu parte.

~No juzgues antes de tiempo a las personas jeje no es nada por la ayuda no te preocupes te ayude porque así lo quise, solo espero que Tofu no se enoje y se ponga celoso –me miro con cara de interrogación-.

~Tofu? Por qué habría de enojarse o ponerse celoso?

~Oh vamos Akane, no creo que le guste que su mmm… amante ande arriba de la moto de otro hombre.

~AMANTE!? QUE RAYOS DICES!? –me miraba horrorizada volteando a todas direcciones-.

~Akane no te juzgo, en serio, tal vez lo quieres, el amor hace cometer muchas locuras o eso me han dicho y es por eso que aceptas ser su amante aun sabiendo que tiene familia y eso –con cada palabra veía que se ponía roja de la vergüenza, pobrecita pensaba que nadie se enteraría de su romance clandestino, así que le dije- No te preocupes, que yo les guardare el secreto, no diré nada a nadie no debes preocuparte, solo pensaba que Tofu no era así.

~ERES UN!... TÚ!... NO SABES…COMO TE… NO!... IDIOTA! –me dijo tartamudeando-.

Se dio la vuelta y se fue corriendo. Me enoje, no tenía por qué insultarme, no era yo el que se estaba metiendo con alguien casado, no tenía por qué avergonzarse, o sea hasta le dije que guardaría su secreto, que chica tan mas boba, me quede ahí parado como un idiota, sintiéndome un poco tonto, pensando que tal vez no debí abrir mi boca y decirle eso, debí haber callado que había descubierto su secreto, rayos! Ahora que lo pienso esto me dejaba en la misma situación anterior! En vez de ganar puntos con ella creo que había restado, no importaba el hecho de que obviamente tenía razón que era amante de Tofu. Subí a mi moto y me dirigía a casa pensando que debía hacer para ganar puntos con ella y hacerla mía de una vez por todas.