LA ULTIMA VOLUNTAD
Camus ingreso al interior del templo de escorpio, estaba allí haciéndole un favor al griego, otro más de los tantos que le hacía, a veces se decía a si mismo por qué tanta deferencia con el griego y porque con él y no con otro, y la respuesta la tenía amarrada en su muñeca, una pulsera artesanal tejida por el mismo escorpión cuando apenas tenía nueve años, se hicieron los mejores amigos desde ese día. Cada vez que el heleno se ausentaba en alguna misión algo le traía al regresar ya fuera un objeto curioso que le llamaba la atención al heleno y que al galo le parecía horroroso o algún dulce o pastelito que apenas lograba probar porque el griego ya habia dado buena cuenta de él.
Y lo encontró, tirado entre la puerta del dormitorio y el pasillo, la cafarena multicolor que le habia regalado Afrodita en su último cumpleaños, si hubiese sido él ya lo hubiese refundido en el último rincón de su closet, no cabía duda tenía mejor gusto que el griego al escoger su guardarropa, sin ceremonia recogió la prenda para meterla en una bolsa y salir a dar el encuentro al griego que debía de estar congelándose al inicio de las doce casas.
Recorrió con su azul mirada toda la estancia, encontrándola igual de desordenada que siempre, esta vez no le ayudaría a recoger nada ya estaba siendo hora que el griego fuese un poco más responsable, por Zeus ya estaban por cumplir los veintitrés, iba con ese pensamiento cuando un sobre blanco al pie de la entrada al templo llamó su atención, le sorprendió no haber reparado antes en él, sin duda debía ser algo importante así que lo recogió y lo llevo hasta la mesa de centro. El griego repararía en ella si la dejaba allí, justo antes de que la dejara sobre la pequeña mesa le dio vuelta, estaba al reverso y al ponerla de cara hacia arriba pudo ver las siglas de una reconocida clínica en Atenas.
La verdad, no le tomo desprevenido, pues el mismo le sugirió al griego ir al médico para hacerse un chequeo, pues lo vio algo desmejorado días atrás, sin duda ya le habia llegado el resultado.
Aunque no era propio de el abrir correspondencia ajena, algo en su interior le impulsaba a leer el contenido del sobre, no podía ser algo grave, con cuidado saco la hoja y la leyó…
Gruesas lagrimas recorrían su rostro, trataba de contenerlas sin éxito, las piernas le temblaban lo mismo que sus manos, cuando al fin pudo calmarse entro en la disyuntiva de dejar o llevarse el sobre, opto por la segunda si Milo no se enteraba tal vez el pudiera investigar y encontrar una solución o una cura, recorrería el mundo entero si fuera necesario, no perdería a su mejor amigo.
Más abajo al ingreso a las doce casas el griego esperaba impaciente, era inusual que el francés se demorara tanto, estando de pie se cansaría de aburrimiento así que se sentó en uno de los muros. Ya estaba por quedarse dormido cuando ve descender al galo, podía jurar que noto diferente al acuariano puesto que este le miro de manera algo extraña, si más extraño aun… le había sonreído sin motivo aparente...
— ¿todo bien?
—eh, si porque lo preguntas
—Por nada –prefirió no ahondar más y cambiar de tema –crees que necesite vacaciones Camus, desde que tomamos nuestras armaduras no hemos tenido verdaderas vacaciones
—Milo tú haces de tus misiones unas verdaderas vacaciones,
— ¿Qué tiene de malo que pidamos las nuestras ahora?
—supongo que nada de malo, pero no podremos tomarlas los dos al mismo tiempo y eso lo sabes
—bueno pero nada perdemos con intentar
—tienes razón, sugeriré una licencia para ambos…
Habia oído bien, Camus lo estaba secundando, Camus el que siempre le salía con el sermón de la responsabilidad y otros rollos más, había veces en que no entendía a su amigo y eran veces como esta en las que agradecía que fueran buenos amigos.
Y el día fue espectacular, ningún regaño, de parte del galo, es más le complació en todos sus caprichos, no hubo tienda en la que no entro y golosina que no degusto y todo pagado por el galo, mientras Milo estaba entusiasmado con los juguetitos que le habia hecho comprarle , por su lado Camus ,estaba que derramaba lágrimas, pero no por su cartera que bastante afectada ya estaba sino porque su amigo, su hermano del alma estaba con los días contados y hasta encontrar una solución él le cumpliría cuanto capricho se le antojase al antojadizo griego…
O.O.O
Días después en una clínica en Atenas…
—señorita enfermera, ¿cómo que no encuentra esos resultados? –pregunto el hombre de blanco.
—debe de haberse traspapelado doctor.
—los resultados del señor Eneas deberían de estar en este sobre.
—pues a menos que se hayan ido con los otros resultados que enviamos la semana pasada
—válgame dios, ¿a quién enviaron esos resultados?
—aquí lo tengo…a un tal Milo…Milo Antirtz caballero dorado de escorpio del santuario de athena
— ¿Cómo? -pregunto incrédulo el doctor
—pues eso dice en su historia
— ¿y cuál es el diagnostico?
—este joven está más sano que todos nosotros juntos no tiene absolutamente nada,.. Fue solo rutina
—y el del señor Eneas
—ay al pobre le quedan poco menos de seis meses…que hacemos la correspondencia ya debe haberle llegado al señor antirtz
—no tiene algún número de contacto en el cual podamos informarle del error que ha habido
—pues si aquí lo tengo
—y que espera que no lo llama señorita
—enseguida doctor
Mientras en escorpio , un recién bañado Milo sale de la ducha con solo una toalla atada a la cintura, ingresa a su habitación y se para frente al espejo contemplando su bien formado cuerpo , a la vez que haces poses, el sonido de su móvil lo hace voltear para enseguida proceder a buscarlo , el aparato sigue sonando pero no sabe dónde , ya lo busco debajo de la cama, vacío todos los cajones y no lo hallo, pero aún sigue sonando , levanta el colchón y ve el aparatito lo toma y responde
—si soy Milo, aja…no, no me ha llegado nada….seguro señorita… por cierto tienes una voz muy dulce cómo te llamas…. ¿el resultado? …ah si ese resultado…pues no, no he visto ningún sobre… ¿un error?… ¿seis meses? ¿Menos? …oh vaya que suerte que no soy yo. No, no es necesario solo fue rutina, en verdad no quieres salir conmigo…¿hola?…¿hola?..
Luego de que le colgaran, el griego empezó a vestirse, al recordar la llamada recordó días atrás cuando envió a Camus por su suéter, si Camus habia leído ese resultado que no era el suyo…si lo leyó, entonces él creía que el…
Milo salió embalado al templo de Acuario debía sacar a su amigo del error , claro ya se le hacía raro que el galo este tan atento y comprensivo con él , el pobre francés creyéndole moribundo le estaba cumpliendo hasta su más insignificante capricho como si fuera su última voluntad …
Momento, ¿su más insignificante capricho?, el griego paro en seco su alocada carrera justo a la salida de capricornio, tendría que ser estúpido y no aprovechar la oportunidad de ser consentido por el francés.
Con suerte de no chocar con nadie regreso a su templo y empezó a preparar su plan para que Camus le cumpla todos sus caprichos. Total otra oportunidad como esta no se le volvería a presentar en su vida.
O.O.O
Habia pasado un mes y el galo estaba exhausto pues hacia solo quince días que el griego estaba mostrando otros síntomas como desvanecerse en pleno entrenamiento, por lo cual tuvo que llevarlo a escorpio y atenderlo.
—Cam… cof, cof –fingió una tos
—tranquilo Milo, toma bebe esto –le extendió una taza con un liquido humeante
—¿qué es?
—te de tila
—yo quería chocolate caliente
—chocolate. Si te lo preparo enseguida
—Camie, te llevas él te no me agrada –el galo asintió tomando la taza del te –eh cam...me prendes la tele
—si claro. Ahí esta
—En el canal treintiseis por favor –así lo hizo el galo, cuando regreso a los pocos minutos trayendo una humeante taza de chocolate ,encontró a Milo durmiendo dejó la taza en la mesita y procedió a arropar al griego, se retiró despacio para no despertarle. Cuando Milo percibió el cosmos del aguador abandonado su templo se levantó de un brinco de la cama saco una película xxx y llamo a Aioria y kanon quienes llegaron en un segundo eso si llevando sendas botellas de cerveza.
—oye bicho que milagro que tu templo esta reluciente
—es que Camus me ayudo con la limpieza el día de hoy
—Oye ya quisiera tener a un buen amigo que haga esas cosas por mí –refirió el león
—soy afortunado
Mientras Milo disfruta la compañía de Aioria y Kanon, Camus está en su estudio buscando una cura para su amigo, lamentablemente en los libros no haya mucho, entonces decide hacer algo que odiaba hacer en verdad, consultar un tema a través de internet, conecto la laptop que tenía abandonada en el fondo del tercer cajón de su escritorio, una vez prendido empezó a teclear con la intensión de encontrar una ayuda para el escorpión.
Y lo que hallo le desencajo, pues si encontró referencias de la enfermedad que padecía Milo, pero los síntomas no se parecían en nada a los mostrados por el griego, continuo indagando y descubrió que esa enfermedad atacaba en su mayoría apersonas de la tercera edad y Milo ni terminaba la primera, podría haber algún error en los resultados, saco la arrugada hoja de la primera gaveta y la desdoblo
"resonancia magnética en abdomen alto positivo, muestra sanguínea mostraba que su sangre era anómala y que requería de constantes transfusiones, entonces recordó que el heleno solía hacer viajes esporádicos a la cuidad de Atenas, ahora creía saber el porqué, iba a someterse a transfusiones sanguíneas.
Camus cerro la laptop y se meso las sienes, entonces Milo si lo sabía y, se callaba para no preocuparlo, Porque no confiaste en mí, se cuestionaba el francés , ahora con más ahínco buscaría una cura no dejaría morir al griego.
Para cuando llego a su habitación ya estaba por amanecer, se habia pasado toda la noche estudiando esa enfermedad que perdió la noción del tiempo, una ducha rápida y volar a su guardia, pero antes se pasaría ver al griego.
—levanta eso gato, si Camus encuentra una sola botella de licor se armara la grande aquí, y no querrás conocerlo enojado
—claro que no, la última vez que se enojó, nos dejó congelados a todos
—por eso mejor nos vamos ya, no vaya a ser que se le antoje venir a checarte
—y por cierto Milo ¿porque últimamente no has asistido a los entrenamientos?
—me estoy dando unas merecidas vacaciones
—quien como tú, adiós bicho y no olvides el viernes hay show en el gato volador
—por supuesto que ahí estaré, pero no comenten con nadie
—claro tenemos prohibido salir sin permiso ni idiotas que fuésemos
´ Para cuando los dos griegos se marcharon por el lado principal del templo por la parte posterior venia entrando Camus, no noto nada extraño al entrar al recibidor, decidió irse a la cocina y prepararle algo al griego, le dejaría un desayuno nutritivo y luego se iría a su guardia.
O.O.O
Los días transcurrían para el ojeroso y bastante cansado acuariano, lento demasiado, incluso había llegado a quedarse dormido en plenas gradas del coliseo lo que le gano una llamada de atención de Saga y una que otra mirada curiosa de parte de algunos camaradas, ese día había obtenido el día libre y podría emplearlo para tomarse la siesta que hacía días necesitaba, pero al llegar a escorpio hallo al griego tendido en el piso… ¿inconsciente? No. el muy bribón se fingió desmayado para obtener un poco de cuidado y atención de parte del galo
Enfermo, con los días contados pero bastante pesado y es que Milo sin actividad física habia ganado unos cuantos kilitos y eso lo empezó a resentir el aguador al cargarlo hasta su cama y recostarlo, otra cargada de esas y terminaría con una hernia gracias al griego, al ver el semblante tranquilo del peli azul sonrió secándose una lagrima que amenazada con escaparse de sus zafiros , el griego empezó aquejarse siempre fingiendo que estaba recién despertando , cuando abrió los ojos se encontró con el galo que lo miraba expectante
—a fin despertaste…toma –le dio unos comprimidos a un extrañado griego –son vitaminas
—Gracias, cam –vio la mirada triste de acuario y sintió remordimientos, se llevó a los labios las pastillas para luego escupirlas –aghhhh saben horrible
—no están recubiertas es por eso que tiene ese desagradable sabor, tómala con u poco de jugo
—ya…no te preocupes solo fue una baja de presión, ya verás que en unos días estaré como nuevo…-sonrió y Camus no lo soporto más y salió corriendo, al llegar a su templo dejo correr las lágrimas que había contenido…se arrojó su cama ya sea por los sollozos o el cansancio termino quedándose dormido, despertaría justo para tomar la guardia de Milo, con lo débil que estaba de seguro terminaba con hipotermia con el frio de la madrugada.
Por otro lado Milo se alistaba para salir esa noche de parranda con sus amigotes, sabía que Camus no regresaría al menos no por esa noche así que tenía libre toda la noche, en efecto cuando Camus paso por el templo de escorpio, con sigilo paso hasta el interior y fue a ver al griego, no encendió la luz vio un bulto acurrucado y con cuidado de no despertarle salió. Si Camus hubiera sabido que Milo no estaba en su cama en esos momentos y más si supiera que ni siquiera estaba enfermo no tuviese tanta consideración para con el bicho, pero la suerte el griego estaba por acabarse
Milo salvo de ser pillado esa noche y la siguiente para el tercer día estaban con Aioria conversando en su templo, Camus había dejado solos , tenía que reportarse con el patriarca , el joven estaba dudoso de revelarse la verdad a Shion , antes de llegar a sagitario recordó , que dejo las llaves de su estudio en la mesa de la cocina de escorpio , dio media vuelta y empezó a descender , cuando estaba bajando las ultimas gradas oyó risas y carcajadas, avanzo despacio encubriendo su cosmos
Cuando llego hasta los privados, quedo paralizado….
Minutos después, sin hacer arder su cosmos, de mero milagro, subía rumbo a su templo, ¿estaba molesto? que digo molesto, furioso era poco, ese bicho del demonio lo había engañado, libertino descarado se había aprovechado de su confusión y lo había tenía casi como una chacha, haciéndole todas las labores, cocinándole, lavándole la ropa, contándole cuentos para que se duerma, peinándolo agggg, se las pagaría por supuesto o dejaba de llamarse Camus de acuario.
