Rosie mantuvo su mirada fija a través de la ventana de la aeronave, observando las llanuras desérticas y el cielo de forma rotatoria, dejándose llevar por la calma del lugar. El despegue inicio tan pronto subió abordo junto a Qrow, Blake y Yang. Tanto el adulto como Oscar habían tomado el mando en el volante, y ciertamente a la azabache le pareció curioso como Oscar era quien llevaba el rol de piloto, sin embargo, no le preocupó en absoluto (tenía ¿Qué? ¿19 años? Eso no determinaba sus capacidades para manejar un transporte, y el resto estaba más que tranquilo con ello, así que, ¿Para qué preocuparse?).

Definitivamente estaba emocionada ante el viaje aéreo, y de alguna forma, se sintió en un ambiente familiar al estar en los cielos mientras las voces de fondo llenaban el silencio en la nave, no estaba muy segura de que hablaban, ya que su atención mayormente estaba en ver de manera curiosa el paisaje que sobrevolaban, pero de alguna manera era gratificante que no hubiera silencio.

—Oye, ¿Rosie? —la azabache enfocó su mirada plateada rápidamente en Nora, quien le sonreía enérgica mientras estaba de pie frente a ella.

—¿Si? —respondió con una sonrisa tímida y un pequeño encogimiento de hombros ante el repentino llamado de la pelirroja, que se balanceaba de adelante hacia atrás suavemente mientras la miraba fijamente, no era mucho que le incomodara la energía burbujeante de la chica, solo la había tomado desprevenida.

—Dudas... —murmuró, ahora parecía que Nora se debatía un poco en acercarse más de la distancia establecida y parecía vacilante igualmente en hablar con ella. Rosie miró por detrás de la chica como el resto parecía hablar de algo entre ellos de manera discreta, a excepción de Ren, que mantenía su atención sobre ambas, y que cuando notó la mirada de Rosie, le sonrió con tranquilidad. Rosie se volvió hacia Nora, y asintió en silencio con una pequeña sonrisa, confirmando que podía proceder, algo que logró iluminar de nuevo el rostro de Nora —¡Bien! —exclamó con su habitual energía de vuelta —¿Cuál es tu color favorito? —preguntó con genuina curiosidad, sorprendiendo un poco a Rosie debido a que esperaba preguntas completamente diferentes, pero la azabache sonrió recuperándose de la breve sorpresa.

—El rojo —respondió, deslizando su mano derecha a la correa de la maleta que estaba a su lado derecho, bajándola del asiento. La sonrisa de Nora se ensanchó, y aceptó la oferta silenciosa de Rosie, sentándose a su lado de un salto. Rosie mantuvo su mirada en la pelirroja sin percatarse que las voces de fondo habían comenzado a cesar, y se enfocaban en su conversación con la más hiperactiva del grupo.

—¿Fruta favorita? —lanzó la siguiente pregunta con emoción, inclinándose un poco hacia adelante, sin apartar sus ojos aguamarina de ella.

—Las fresas —respondió casi de inmediato, y pronto Nora parecía estar satisfecha con las respuestas, como si confirmara algo.

—¿Te gustan mucho las capas? —preguntó a continuación, y Ruby rió un poco ante la pregunta, que para algunos podría resultar extraña de realizar, sin embargo, para la azabache, era como si algo en su subconsciente le dijera que debía esperar a que, específicamente fuera Nora quien hiciera un montón de preguntas de ese tipo, sueltas y al azar, pero interesantes.

—Me encantan, tengo de hecho la mía guardada en la maleta, era un par, pero le di la otra a una amiga —respondió con total honestidad, mientras su sonrisa se ensanchaba un poco más —. Además, las uso por la explicación rara y que casi no entiendo de Penny, ya que, al parecer, la capa me ayuda a usar mi semblanza —agregó, esperando que no le preguntara sobre su semblanza, porque obviamente no podría replicar la explicación detallada de Penny.

—¿Esa explicación rara de partículas, entorno y quien sabe qué más? —siseó Nora con exasperación, aun cuando había una sonrisa en su rostro —¡Tú semblanza es divertida, pero complicada! —la pelirroja extendió sus brazos por arriba de su cabeza, como si quisiera hacer un énfasis de lo que decía.

—¡Exactamente! —exclamó Rosie con emoción, alegre de que a alguien más se le dificulte entender su semblanza —. Por eso prefiero decir que es "súper velocidad" o "maniobrabilidad" antes de tener que explicar cómo funciona —agregó, riendo un poco, y contagiando a Nora en el proceso, haciéndola reír.

La risa de Valkyrie cesó suavemente —. Y el nombre "Rosie"... ¿De dónde vino? —preguntó Nora con un poco de cautela y curiosidad sin dejar de mirarla a los ojos.

—Bien, mis tutores creyeron que era lógico llamarme por un nombre que estuviera relacionado a rosas debido al broche que llevaba en el cinturón el día que... Bueno, me encontraron —respondió, bajando un poco su tono de voz al pensar de nuevo en el relato de Sasha y Aarón de cuando la encontraron. Volvió su mirada a Nora después de haberse perdido en sus pensamientos, notando la preocupación en sus ojos y el temor de haber hecho una pregunta indebida —. De hecho, ¡lo llevo guardado en mi maleta! —informó, volviendo a poner una sonrisa en su rostro, e inclinando un poco su cuerpo hacia adelante para tomar la maleta que había dejado a sus pies para colocarla en su regazo y abrirla —. Debo decir que me encanta el emblema de rosa plateada, solo que casi no lo uso porque siento que lo perderé por ahí —comentó con una pequeña risa nerviosa, logrando tomar el emblema que se escondía entre las prendas de ropa y extendérselo a Nora, quien con una sonrisa lo aceptó.

—¿Crees que puedes perderlo si lo usas? —preguntó Jaune con curiosidad, captando de inmediato la atención de Rosie, la joven se percató de que el resto había estado prestando atención a la conversación. Jaune pareció darse cuenta de que la había tomado desprevenida, así que se encogió de hombros con una sonrisa nerviosa —¡Lo siento! No pudimos evitar escuchar mientras hablaban —se disculpó enseguida, y una pequeña sensación molesta punzó en su pecho, cosa que decidió ignorar.

—¡No! No te preocupes —dijo de inmediato la de cabellos azabache con destellos rojizos, preocupada de que él o el resto pensara que a ella le molestaba que se involucraran en la conversación —. Y sí, me preocupaba que en mis recorridos por la llanura y limpieza de grimm las cosas salieran mal y lo perdiera —explicó.

Yang lanzó un resoplido, mientras sus cejas se enarcaban con diversión —. Dudo que sea algo que perderías, has cuidado de ese broche con tu vida por ser algo de-- —murmuraba con cierta diversión, que de inmediato fue reemplazada por sus ojos lavandas abiertos en pánico y preocupación al percatarse de lo que estaba a punto de decir, provocando que sus palabras paralizaran al resto de los tripulantes al saber también el rumbo que habría tomado la conversación.

Rosie repasó rápidamente con la mirada como incluso el calmado Lie Ren se había tensado, manteniendo la mirada enfocada en otra dirección que no era ella, sinceramente eso le llamo un poco la atención, cuando lo vio por primera vez pensó que él solía tener más control sobre sus emociones y expresiones más que el resto, ¿por qué le dio esa impresión? Quizás subconscientemente era porque lo conocía.

Un incómodo silencio se instaló a su alrededor, y Rosie no pudo evitar morder un poco su labio mientras miraba de reojo a Nora, quien jugaba nerviosa con los pulgares de sus dedos sosteniendo el broche de rosa aún entre sus manos, intentando encontrar algo interesante al pasear su mirada por toda a nave.

Rosie se dio cuenta de que, lo que sea que Yang iba a decir, era un tema que por el momento no les parecía apropiado abordar, quizás era algo difícil, complicado, muy personal o triste, no podría definirlo ahora, pero sabía que ellos no querían abordarla con información de sí misma abruptamente.

—¿Nora? —la llamó tentativamente, inclinándose un poco hacia el frente para mirar el rostro de la chica mientras abrazaba la maleta que no había devuelto al suelo contra su pecho, abrazándola. La mencionada volvió su mirada hacia ella, había una pequeña pizca de culpa brillando en sus ojos aguamarina, pero decidió no pensar en eso y le brindó una pequeña sonrisa ladina a la pelirroja —¿Y qué hay de ti? —preguntó tímidamente, aún si tenía algunas habilidades sociales, inconscientemente no podía evitar actuar como una adolescente muy poco social. Nora frunció con confusión, y Rosie sonrió para sus adentros al haber logrado que la chica se desviara de la tensión —. Ya sabes... Me preguntaste mi color favorito, y eso... —comenzó a bajar su voz conforme respondía la pregunta silenciosa de la chica, quien pareció recuperar su ánimo y sus ojos brillaron, solo para después comenzar a hablar de cuál era su comida favorita, su color favorito entre otros detalles más. Rosie notó como la tensión se rompió de inmediato ante ello, y pronto Nora estaba obligando a cada uno a hablar de sus cosas favoritas, por lo que Rosie sonreía conforme la anterior tensión yacía olvidada... Aunque ciertamente, aún persistía la curiosidad de cuál era el final de la oración de Yang.

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