"No puedo respirar en un mar de dudas, y en la oscuridad siento que caeré más.

En el interior de mi corazón siento dolor, sin esperar, sin descansar, me ata el temor"

- "Here" cover en español de Belthy


Un escalofrío recorrió su cuerpo, todo ardía repentinamente, sus pulmones se comprimieron y exigían oxígeno, el cual, repentinamente había perdido en una bocanada de aire.

En un segundo, toda su visión estaba en blanco, un infinito blanco. Otro segundo después, sus ojos plateados visualizaron su figura en un espejo, todo fue un rápido flash, el rostro que vio en el espejo era el de una mujer adulta, al otro segundo, era el de una niña de quince años.

Ella inhaló una larga bocanada de aire, jadeando en el proceso mientras todo recuerdo hacia colisión en su mente, estrellándose sin delicadeza alguna y provocando un fuerte dolor de cabeza.

Fue tan insoportable que cayó de rodillas, sus manos se resbalaron del fregadero del cual al parecer se había aferrado sin pensarlo y se estrelló en el piso, jadeando cada vez más rápido y pesadamente.

El piso parecía moverse debajo de ella, todo daba vueltas y los fantasmas hablaban, había recuerdos que se sobreponian sobre otros o se entrelazaban con bastante facilidad.

Su aura roja la envolvió, brillando intensamente y fluctuando agresivamente, su alma gritaba furiosa, el manantial se ensanchaba y se volvía más abundante mientras cuatro energías familiares danzaban en un baile feroz intentando acoplarse en un alma más abundante.

Cerró sus ojos con fuerza, apretó los labios y los puños ferozmente mientras todo el cuerpo le ardía y la cabeza le dolía.

Y así como todo eso sucedió, pronto una neblina nubló su mente, todos sus sentidos. Todo se apagó, su cuerpo dejó de estar tenso y sus ojos se abrieron lentamente, la plata miró el suelo, sentía un sordo aturdimiento en su cabeza y sus oídos zumbaban, era como haber accionado un interruptor y haber terminado todo.

Tomó una bocanada de aire y un segundo después soltó el aire temblorosamente. Ignorando la debilidad en sus extremidades, sus brazos se estiraron hacia el fregadero, sus dedos se aferraron y se dio el más suave impulso para ponerse de pie, colocó la mayor parte de su peso en el fregadero, respirando agitadamente ante el esfuerzo que había supuesto hacer solo eso.

Finalmente se miró al espejo de lleno, encontrándose con el rostro de Ruby Rose de quince años de edad. Su rostro estaba mucho más pálido de lo que era, su cabello estaba alborotado, totalmente fuera de lugar, pero lo más notorio fueron sus ojos.

Dicen que los ojos son las ventanas del alma, aquella entrada a conocer a la persona y enlazarte con ella. Sus ojos ya no eran los de una joven colegiala de quince años, llena de vida, alegría y dulce ignorancia e inocencia. El plateado era acerado, había una chispa de madurez en ellos, sus ojos gritaban mil guerras cruzadas, mil sentimientos clavados en el alma, muchas experiencias que incluso dejaban marcas.

Esos ojos eran los de la última guerrera de ojos plateados en pie de 29 años, eran los de una mujer adulta. La Ruby Rose del futuro, quien caminó a través del infierno mismo.

Una nueva punzada de dolor apareció en su cabeza, provocando que Ruby hiciera una mueca —. Mierda —siseó la joven rosa con molestia, cerrando sus ojos ante la intensidad del dolor que sintió.

Definitivamente era raro verse al espejo, notar que era su versión de quince años, pero que a la vez no era ella, ya que todos y cada uno de sus recuerdos, todas esas experiencias vividas están grabadas en su mente, y clavadas en su alma.

Bien, solo debería tomarle un minuto para que ese dolor abismal en su cabeza se vaya o al menos se calme para que pueda comenzar a pensar mejor en donde está parada y a que momento se les ocurrió a los hermanos enviarla.

Si era honesta, quizás la apuesta de los dioses le había parecido descabellada en su momento, también estúpida, literalmente ahora habían puesto a una persona nueva a limpiar el desastre. Aunque tampoco debería de quejarse tanto, ella aceptó los términos después de todo, ¿no?

No, ¿a quién engañaba? Cayó directamente en las palabras de los hermanos, la alternativa y oportunidad de cambiar las cosas había sido tan tentadora como ofrecerle un dulce a un niño, ahora estaba aquí, limpiando.

Suspiró irritada, debía dejar de escuchar esa vocecita en su cabeza que le decía que no debería haber hecho eso, que debió rechazar la oferta y no cargar con todo de nuevo, esta era su oportunidad para un mejor futuro.

—Quizás debería ir por pasos—susurró para si misma, sin dejar de mirarse al espejo. Un escalofrío recorrió su cuerpo, había olvidado como era el tono de su voz siendo más joven, ya sabes, en una guerra y con el crecimiento de los años, tu voz tendía a madurar y ser más autoritaria. El contraste de eso se asentó en sus pensamientos, sus ojos se ensancharon mientras se miraba al espejo—. Oh no...—murmuró entre dientes, arrugando el entrecejo. Su cuerpo era el de una colegiala de 15 años, su compostura, su flexibilidad... Tendría que comenzar a desplegar a Crescent Rose cuanto antes. Sus espadas tampoco estaban con ella, tendría que volver a recrear los planos, diseñarlas y volver a armarlas, y aún después de eso, volver al campo de entrenamiento. También estaba su combate cuerpo a cuerpo, al menos quería pensar que en ninguno de esos tres aspectos tendría tantos problemas, podría confiar en su memoria para relacionar sus capacidades que tuvo de adulta con las capacidades que tiene, después de todo, su fuerza y agilidad son las bases para sostener una guadaña en el campo de pelea—. Entonces necesito sesiones de calentamiento y entrenamiento—pensó en voz alta. Una calidez ardió en su pecho, recordándole otros aspectos de ella—. También necesito resolver lo del poder de las doncellas...—se enfocó directamente en sus ojos plateados, arqueando una ceja—. Y mi habilidad con los ojos—agregó con cansancio. Yep, quizás esto solo había sido una buena idea al inicio, no pensó en todas las aristas del asunto de viajar en el tiempo.

Ruby negó con la cabeza, alejando esos pensamientos de nuevo, no tenía caso llorar por la leche derramada, estaba aquí ahora. Además, esta vez poseía una ventaja que ayudaría con todo el asunto de Salem, al menos los dioses se dieron cuenta de que su plan de castigo a Salem había sido enormemente un error (y una estupidez, pero no debería entrar en detalles sobre eso). Al menos, eliminar a Salem de Remmant estaba a su disposición, ¿el problema? Tenía que buscarlo en base a un acertijo (muy malo por cierto). Sin duda alguna, quizás los dioses estuvieron probando su paciencia al ponerle condiciones.

Bien, se ha ido por la tangente de nuevo, debería comenzar por lo primero, y eso quizás sería averiguar que fecha es hoy, donde está y acomodar los sucesos en una línea de tiempo. Sus ojos viajan por el lugar en el que está encerrada, revisando cada rincón—¿Es el baño de nuestro dormitorio en Beacon?—susurró, sorprendida con honestidad mientras sus ojos aterrizaban en la puerta. Su corazón repentinamente se aceleró, la ansiedad comenzó a secarle la garganta un poco. Detrás de esa puerta estaba su antiguo dormitorio. Estaba en el sitio que compartió con su equipo por solo ocho meses, el lugar que se suponía compartirían por cuatro años, pero que tuvieron que dejar atrás para crecer a un ritmo acelerado.

No estaba preparada para esto, ¿qué es lo que había estado pensando?, cruzar esa puerta implicaba encontrarse con el pasado, con un aspecto de su vida que había ardido en llamas y se había hecho cenizas. Su inocencia se había quedado atrapada en las paredes de su habitación, y jamás pudo volver por ella.

Debía mantener la calma, definitivamente no podía perder el control en estos momentos, había aprendido a lo largo de los años a manejar sus emociones, a centrarse en sus objetivos sin que la emoción la ahogara, tenía que hacer eso ahora, porque si no lo hacía, seguramente no tendría ningún control en el futuro...

La puerta repentinamente fue tocada por una serie de tres golpes, provocando que la portadora de la guadaña mirara con alarma la puerta —¿Ruby? ¿Sigues ahí?—Ruby perdió el aliento, era como si su corazón ahora estuviera latiendo desenfrenado en su garganta, sus ojos se llenaron de lágrimas y su cuerpo comenzó a temblar. Esa era la voz de su hermana... Era Yang—. Oye, hermana, no es por presionar, pero necesito esa ducha cuanto antes, la brecha me dejó hecha un asco y me urge tratar a mi pobre cabello—sin poder evitarlo, Ruby sollozó en voz baja, su hermana estaba al otro lado de la puerta, solo a unos pasos de distancia. Hace tanto tiempo que la había perdido, que una parte de ella siempre tuvo miedo de olvidar. Olvidar la sonrisa de su hermana, su risa, su hermoso cabello que arde como el sol y que huele a lavanda, su voz... Y ella estaba del otro lado—. Oye, sis, me estás preocupando, ¿está todo bien?—Ruby percibe el cambio en su tono de voz y su estómago se hace un nudo, otro sollozo escapa de sus labios. Había extrañado tanto escuchar a su hermana—. Okey, si no contestas o abres la puerta, voy a entrar, Ruby, me estoy haciendo ideas muy locas ahora mismo—percibió la ansiedad de Yang, y la conocía tan bien, que sabía que cumpliría su palabra—¡Ruby!—exclamó Yang angustiada, y Ruby sin pensarlo se movió.

Ruby perdió la noción de todo tiempo, en un segundo, ella había estado parada en el medio del baño, y al otro segundo, había abierto la puerta abruptamente y se había arrojado a la persona que estaba del otro lado de la puerta, llevándolas a ambas hacia el suelo. Yep, al carajo el control de sus emociones, ésta era su hermana, y los malditos dioses sabían que había llorado durante largo tiempo por ella desde que la había perdido. Ruby había perdido una parte de su alma cuando Yang murió.

Los cálidos brazos de su hermana la envolvieron, abrazándola con esa familiaridad que había ansiado volver a tener —Hey, Rubes, tranquila—le susurró Yang, obviamente su hermana estaría confundida ante ese repentino arrebato, pero no importaba, no podía luchar contra eso, con esa necesidad de abrazar a su hermana al haber escuchado su voz después de años—. Shhh, Rubes, esta bien, todo está bien—la arrulló Yang, y Ruby sollozó de nuevo. Yang siempre la tranquilizaría primero, sin importar nada, siempre lo haría, después haría las preguntas.

—Lo siento—murmuró Ruby entre sollozos, su garganta ardía y su cuerpo temblaba un poco, pero reunió la suficiente fuerza de voluntad para soltar a su hermana. Sus ojos lilas se encontraron con sus plateados.

—Oye, está bien, no tienes que disculparte por tirarme al suelo de la nada y darme un susto de muerte—le respondió su hermana con un poco de diversión, pero sonriéndole con cariño—. Entiendo que lo sucedido en la brecha fue estresante, pero estamos todos bien, ¿no?—Yang acercó su mano al rostro de Ruby, acomodando un mechón de sus cabellos alborotados detrás de su oreja—. Ahora tendremos unos días libres antes de que la segunda mitad del segundo semestre inicie y con él, el festival de Vytal—le dijo animosamente, sonriendo brillantemente.

Ruby se congeló un segundo, su cuerpo se estremeció y sus ojos miraron fijamente a su hermana, notando el estado maltratado de su figura. ¿La brecha? ¿Volvió al momento en que la brecha había ya sucedido? ¿Esto era una broma? Podían haberla devuelto más atrás en el tiempo, ¿pero en lugar de eso la enviaron a este momento? Si, definitivamente los dioses estaban probando los límites de su paciencia.

—¿Rubes...?—la llamó tentativamente su hermana, mirándola con confusión—. Te perdiste un momento—le dijo con preocupación.

Ruby negó con la cabeza, limpiando sus mejillas con las palmas de sus manos para deshacerse de las lágrimas—. Si... Lo que sucedió en la brecha me asustó—murmuró, bajando un poco la mirada y luchando por actuar como se suponía debía actuar la Ruby de quince años. En aquel momento recuerda haber estado encerrada en el baño después de haber terminado su día, y mientras se duchaba, pensó en lo que había sucedido en la brecha, eso llevó a la Ruby de quince años comenzar a pensar en los "¿y si...?" que la llevaron a una pequeña crisis de angustia, nada que una charla con Yang no arregló y la sacó de sus preocupaciones.

—Está bien, hermana—Yang le dio unas suaves palmadas en el hombro, sonriéndole con confianza—. Hicimos lo mejor que pudimos, y ayudamos a evitar que las cosas fueran mucho peores—Ruby no pudo evitar sonreír ante las palabras de su hermana. Si bien, lo que sucedió en la brecha es algo que ya experimentó hace mucho tiempo y sin duda es una escala menor al desastre que fue el festival Vytal, escuchar a su hermana decir esas palabras eran un tranquilizante inmediato para ella. En serio la había extrañado.

—Gracias, Yang —le susurró a su hermana.

Yang despeinó el cabello negro de Ruby —¡En cualquier momento, sis!—aseguró la rubia, levantándose finalmente del suelo y extendiéndole la mano. Ruby tomó su mano, poniéndose de pie frente a su hermana—. Pero...—una sonrisa juguetona adornó el rostro de Yang—. Ya has perdido tu tiempo de baño—antes de que Ruby siquiera pudiera pensar en eso, su hermana pasó a su lado rápidamente y cerró la puerta encerrándose.

Ruby rió, poniendo los ojos en blanco solo para después mirar la habitación. Sus ojos aterrizaron en el precario sistema de literas, provocando que volviera a reír una vez más, solo para después mirar con nostalgia la habitación. El sonido de la cerradura de la puerta captó su atención, llevando a Ruby a dirigir su mirada hacia la puerta del dormitorio, tanto Blake como Weiss ingresaron a la habitación, y una vez más, Ruby no pudo evitar que sus ojos se llenaran de lágrimas al verlas.

—Ruby, el profesor Oobleck mencionó que debes escribir un informe...—las palabras de Weiss murieron en su garganta cuando sus ojos azules se encontraron con los de Ruby, Blake ya se había detenido al lado de la puerta, mirando con preocupación a Ruby—. Oye, ¿to-todo está en orden?

—¡Claro!—dijo Ruby fingidamente feliz, dándoles la espalda para acercarse al escritorio mientras con sus manos echas puños se restregaba los ojos, encargándose de deshacerse de las lágrimas en ellos—¡El informe está en camino!—agregó, arrastrando la silla y sentándose, tomando algunas hojas limpias y una pluma para comenzar a redactar. La ventaja es que ya había hecho éste reporte antes, y sabía que cosas poner en él y que otras no, un punto a favor al viaje en el tiempo.

Weiss frunció el entrecejo —. Ruby, no parece que-

—Oobleck recomendó que el informe debía iniciar desde el momento en que bajamos del Bullhead, incluir también toda la situación con el colmillo blanco—dijo Blake, interrumpiendo cualquier cuestionamiento que pudiera hacer la heredera. Ruby volvió su mirada hacia la chica fauno, sonriéndole con una pizca de agradecimiento.

—¡Lo tendré en cuenta! ¡Gracias, Blake!—expresó sinceramente, volviendo su mirada a las hojas, y comenzando a redactar el informe rápidamente. A su espalda, Weiss volteó su mirada hacia Blake, arqueando una ceja, pero la fauno se encogió de hombros, caminando hacia su cama para tomar un libro y acomodarse para comenzar a leer. Weiss suspiró, cediendo a la situación y sentándose en su cama mientras tomaba su libro de herbolaria, repasando el contenido que tenía pendiente. El dormitorio se quedó en silencio, solo con el sonido de la regadera como sonido de fondo.

[...]

Ruby terminó el informe en tiempo récord, sonriendo un poco ante ese hecho. En la cúspide de la guerra, esta clase de informes se habían vuelto vitales entre ella y los líderes de equipos, creando todo un sistema que permitía tener los detalles de las expediciones y misiones a la mano, procurando no confiar en sus pergaminos con detalles superficiales acerca del trabajo que los cazadores hacían.

La joven rosa dirigió su mirada al reloj en el escritorio, notando que marcaba las diez de la noche. Con mucho sigilo, se levantó y apartó de la silla para alejarse del escritorio, apagando después la linterna encendida. Los ronquidos de Yang resonaban en la habitación, provocando una sonrisa en sus labios y que su atención se enfocara en su hermana, notando que yacía totalmente desparramada en el colchón, con un brazo colgando al aire y su cabello alborotado. Cierto, Yang tenía su brazo de carne y hueso, y no su prótesis. Había extrañado mucho esa vista. Ruby dirigió su mirada a Blake, ella dormía mirando hacia la pared y un libro abierto bajo su mano en el colchón, sus ojos se centraron en su arco, provocando que hiciera una mueca de simpatía, sabía que eso sería muy molesto para Blake, pero aun no estaba en aquel punto en su vida en que soltaba y dejaba ir, y no podían acelerar ese proceso, eso solo dependía de su amiga. Con cuatela, se giró hacia su lado de la habitación, mirando como Weiss dormía rectamente en la cama, con Zwei justo al lado de su cabeza, durmiendo plácidamente.

Ruby suspiró, y de un solo salto llegó a su cama, acomodó las sábanas para encerrarse en su pequeño espacio y dejó caer su cabeza en la almohada, sus ojos fijos en el techo mientras la espiral de pensamientos volvía. Bien, estaba en el día que ocurrió la brecha, eso significaba que ya pasaron el proceso de selección de participantes del festival Vytal. Contaban con una semana libre y después comenzaría el evento de apertura del festival en lunes, y el martes sería el comienzo de los partidos.

Bostezó, sus ojos cerrándose un poco y sintiendo como su mente se nublaba... Yep, tendría que pensar todo mejor mañana temprano, su cuerpo de quince años ya había estado cansado debido al evento de la brecha, y si a eso le agrega el proceso de transición de su alma, el reajuste de sus recuerdos y la memoria muscular. Honestamente no entiende como no se desmayó antes, fuerza de voluntad, quizás.

Ruby finalmente cedió al sueño, perdiendo la noción de todo.

[...]

N/A:¡Hola! Confieso que desde hace bastante tiempo eh estado con la idea y las ganas de escribir un fic de RWBY con temática de viaje en el tiempo, así que ahora estoy en esta aventura UWU. Toda esta inspiración viene de los fics de viajes en el tiempo que hay disponibles tanto en esta plataforma como en , la verdad he admirado mucho esos trabajos (y me entristece que no haya una conclusión para ellos), así que he llegado para escribir mi propia versión, así que espero se diviertan junto a mi en esta aventura y todo el desastre que haré en esta historia :"3 ¡Disfruten de la lectura!