-Lady bird, Lady bird-Una sirvienta corría por los pasillos buscando a la noble señorita, la muy picara se había escondido otra vez.
-¿Qué sucede aquí?-Ayame escucho los gritos, así que salió de su habitación a investigar-¿Dónde esta Rin?-
-Señorita llevo rato buscando a la dama, en la mañana vine a despertarla y para cuando volvi con el desayuno ya no estaba en su habitación-
-No puedo creerlo, hazme un favor vuelve a buscar en los alrededores, pero sé discreta yo revisare su habitación-La sirvienta reverencio a la dama, siguiendo sus órdenes.
Ayame entro en la alcoba de Rin, efectivamente se encontraba vacía, pero el que no estuviera a la vista no significaba que estuviera por ahí, cuando Rin no sabía lidiar con la presión se ocultaba de sus cuidadores, si observabas a detalle encontrarías una pista de su paradero.
-¡Lo tengo!-La ventada que daba al balcón se encontraba abierta haciendo que las cortinas volaran al interior del cuarto, Ayame salió descubriendo un frondoso y gran árbol muy cerca del balcón
-Lady Rin podría hacernos el honor de bajarse de la copa de ese árbol-De entre las ramas surgió la pequeña figura de su amiga- Tienes a más de una sirvienta buscándote por todo el castillo, me puedes decir que te sucede-
-Lo siento Ayame-Rin fue bajando lentamente, al llegar a la punta de la rama solo tuvo que saltar para caer dentro del balcón
-Rin no estás en casa donde puedes subir a los árboles y esconderte preocupando a todos, no lo hagas por favor-Le reprendió
-Realmente lo lamento Ayame, pero las sirvientas me estaban sofocando, además no me gusta cómo me llaman, no me gusta cómo me hacen sentir-
Después de su presentación en el gran salón, el público pidió extasiado por más de sus presentaciones, al principio intentaron negarse pues una dama de alta cuna no era espectáculo de nadie, pero fue el mismo rey quien ordeno una presentación en la inauguración del festival de primavera, su canto se hizo afamado por todos, ganándose el sobrenombre de Lady Bird.
Sus majestades no le habían vuelto a pedir un concierto, pero las dos presentaciones pasadas fueron suficientes para volverse el centro de atención de muchas damas y caballeros, las primeras buscaban formar algún tipo de contacto y de ese modo convencerla de participar en sus fiestas de té como cantante para armonizar sus eventos, los segundos simplemente despertar la curiosidad de la dama y de ese modo su interés, la chica era hermosa agrégale a eso talento, educación y riqueza (Al ser una persona allegada a Ayame y la reina, era lógico suponer que Rin procedía de una casa adinerada) en pocas palabras, estaban frente a una gran oportunidad de contrato matrimonial.
Rin no buscaba ninguna de esas cosas
-Lo sé preciosa, pero no pensé que las cosas saldrían de esta manera-Ayame se sentía responsable de esta situación, nunca deseo nada de esto para su amiga simplemente las cosas se dieron y ahora no había forma de regresar las manecillas del reloj, al menos no estaban obligadas a asistir a los banquetes de cada noche, por el momento era mejor disfrutar de pequeñas diversiones durante el día lejos de las multitudes, pronto el torneo de justas daría inicio desviando la atención del público a lo que realmente era su placer, batallas, combates y sangre. Instintos básicos del reino animal. - Pero no debes olvidar quien eres y a donde perteneces, imagínate que pensaría tu familia si supieran que un miembro de la familia Hierro se esconde en las copas de los árboles por que no puede manejar un poco de atención extra-
Rin sonrió- Es cierto mis hermanos se enojarían mucho-Las dos entraron al cuarto, junto al baúl de su equipaje descansaba un pequeño costurero contiguo a este estaba la chaqueta del caballero. Ayame tomo la prenda
-Ya vas a terminar-Las costuras de Rin estaban tan bien hechas que casi no se notaban-Cuando piensas devolverla-
-Pensaba pedirte que me acompañaras esta tarde, después de la clase de pintura que se dará en el jardín noroeste del castillo- A Rin le encantaba todas las actividades manuales era entusiasta y muy apasionada en sus trabajos, ella lo veía como una forma para expresar sus sentimientos a las personas que amaba, principalmente su familia.
-Estaré encantada en acompañarte-Y como no le ida acompañar, la oportunidad era perfecta para ver a su prometido, como precaución enviaría una carta para poner en sobre aviso a Koga, estaba ansiosa por que llegara la tarde
…
Los caballeros de las tierras Oeste realizaban su práctica matutina habitual dirigida por su señor, llevaban más de dos horas entrenando cuando su líder les dio un pequeño descanso
-Si no les das un respiro a tus hombres, cuando inicie el festival perderán por exceso de entrenamiento jajaja- Koga había venido a saludar
-Si estos hombres no son capaces de resistir mi entrenamiento no merecen ser llamados caballeros del Oeste-Le daba gusto ver a su compañero de batalla-¿Qué asuntos te traen a mi lado del campo?-
-¿Acaso necesito una razón para ver a mi amigo?-
Sesshomaru le miro esperando que respondiera su pregunta
-Entiendo, pero quiero aclarar que vengo en nombre de alguien más-Le extiende una nota-Ellas estarán aquí para el atardecer, sino es mucho pedir quisiera que la visita de mi prometida sea lo más larga y placentera posible-
La nota que Koga le dio a Sesshomaru traía el siguiente mensaje
Koga te aviso que esta tarde estaremos de visita en su campamento, espero pueda recibirnos si su horario lo permite, sin más por el momento me despido.
Podrías mencionarle de nuestra visita al duque Sesshomaru, lady Rin estará ahí para entregarle su chaqueta
Sesshomaru no podía creerlo, realmente la dama iba a venir a visitarlo, debía preparar un recibimiento apropiado. Le regreso la nota
-No sé porque tus asuntos deben importarme, si me disculpas tengo trabajo que hacer-Se dio la vuelta regresando a su entrenamiento
Ginta y Koga de igual manera se dieron la vuelta de regreso a su campamento-No puedo creerlo mi señor-
-¿Qué no entiendes Ginta?-
-El duque no se inmuto ante la nota, ese hombre no merece las atenciones de la dama, hace honor a su sobrenombre, es un demonio-
Koga afilo la mirada a su subordinado-Jamás en la vida hables así del duque del Oeste, tú no sabes quién es Sesshomaru y de lo que es capaz. He tenido el honor de combatir a su lado y no voy a permitir que se le falte al respeto ¿Entendiste? -Ginta asentía con temor, pocas veces su señor era tan intimidante
-Bien, además te falta mucho por aprender, Sesshomaru puede estar tranquilo y sereno por fuera, pero en estos momentos una infinidad de pensamientos atraviesan su mente como flechas, te apuesto mi pierna derecha a que esta tarde tendrá a todo su campamento movilizado para darle la bienvenida a la señorita Rin-
Ginta se quedó pensando lo que le dijo su señor, tal vez estaba equivocado y juzgaba duramente al duque basado únicamente en su terrible reputación, tenía mucho que pensar
….
En el despacho de su majestad, se encontraban el rey Naraku y su sirviente Byakuya terminando el trabajo del día, ni siquiera en época de festival la carga de trabajo disminuía
-Si mi rey me hace el favor de leer los siguientes informes podremos terminar-Lee pasaba un libro de cuentas con el informe de los impuestos
-Nada sobresaliente-Dijo mientras leía, los acuerdos que hizo su padre en vida garantizaban el abasto y buena vida del reino los próximos años, aun así era su deber que estos fueran respetados al pie de la letra
-Bien ¿Algo más?-
Byakuya recogió los documentos-No mi señor dispone de la tarde libre-
Naraku miraba la pluma entre sus dedos profundizando en sus pensamientos. Desde el concierto de lady Bird en la apertura del festival, la chica se colaba cada vez que podía en sus pensamientos, incluso durante sus noches de placer perturbaba su libido descontrolando sus acciones, para empeorar la situación la chica no había asistido a los banquetes de los últimos 4 días, no tenía otra excusa para verla que no fuera el banquete.
-Señor ¿Me está escuchando? -
Naraku reparo en que le estaban hablando-¿Qué fue lo que dijiste?-
Byakuya le repitió su discurso-Señor le hablaba sobre los detalles del primer duelo de justas, el campo y las instalaciones están listas, los bufones arán su acto a mitad del torneo para divertír a las familias, pero aún nos falta el premio-
-¿Premio?-En los duelos de justas a los ganadores de cada categoría se les dama un trofeo en metal precioso (El cual lo vendían o cambiaban por vino y suministros para un mes) y un saco con diez monedas de plata, pero durante el primer duelo de justas era costumbre dar un premio no monetario. Normalmente se trataba de ser el invitado de honor en una cena con sus majestades. De repente una idea se le vino a la mente.
-Estaba pensando que lo mejor sería dar este año una cena privada en el jardín de la reina ¿Qué opina mi señor?-
-No Byakuya, tengo una mejor idea, anuncia que el premio de este año será un pañuelo bordado y entregado por una noble dama-
Byakuya lo pensó un momento, la idea era muy original y si la dama resultaba popular animaría el espíritu de lucha de los competidores, sí la idea era más que aceptable-Bien señor, será un magnifico aliciente, solo queda elegir a la dama, pero no se preocupe para mañana tendré una lista con el nombre de las damas más respetables dentro del festival-
-No será necesario Byakuya, ya elegí a la dama-
-¿De quién se trata mi señor?-
Orgulloso exclamo-El pañuelo será entregado por la dama Rin Hierro-
….
-Miroku! Jaken! Vengan enseguida-Los sirvientes acudieron de inmediato, su señor acababa de regresar del entrenamiento y parecía de mal humor
-¿Qué paso renacuajo?-Miroku llamaba así a Jaken por tener un gran parecido con estos animales, era chaparro, calvo, de piel muy oscura y con algunas manchas tal vez no era agraciado pero era leal y muy muy adulador
-Y yo como voy saberlo, se supone que su general debería estar a su lado y no de vago por las calles-
-¿A quién llamas vago? Fui a inspeccionar a los comerciantes que vinieron con nosotros, cuando no estoy se supone que tu estas a cargo como su fiel ayudante y brazo izquierdo, o no es lo que dices siempre-
-¡Claro que lo soy! Simplemente que yo también tengo tareas que hacer-Los dos entraban en la tienda de su amo
-Mentiroso-
-Holgazán-
-¡Silencio!-Los dos no habían reparado que estaban en presencia de su señor. Los dos subordinados se irguieron en espera de sus ordenes
Sesshomaru había notado varias cosas en el camino de regreso a su campamento, primero las tiendas de sus hombres por fuera denotaban desorden y suciedad no se atrevía a imaginar cómo estaría en el interior, también el área de la cocina y provisiones eran un completo caos eso sin mencionar que algunos caballeros habían colocado tinas y sabanas cerca del pozo para asearse a plena luz del día. En otro momento nada de esto le hubiera importado, eran hombres y en torneos no acostumbraban a viajar con sirvientas porque repercutían en una distracción, pero ahora todo era distinto, tenía solo unas horas antes de la visita de las damas
-Jaken, diles a los hombres encargados de la cocina que quiero la carreta de provisiones en orden, las mesas limpias y ordenadas para antes del atardecer, también manda traer unos cocineros del palacio para que preparen una cena completa para esta noche. Miroku dile a cada hombre que las tiendas al igual que sus pertenencias deben ser limpiadas y organizadas como dicta el reglamento todo antes de esta tarde, adviérteles que de no terminar tendrán que darme cuentas a mí personalmente, también diles que levanten ese baño improvisado que tienen al lado del pozo-
Los dos hombres se miraron asombrados ¿Desde cuándo a Sesshomaru le importaba la imagen del campamento? Esto nunca había sucedido
Sesshomaru repaso todo en su mente tratando de no dejar ningún detalle sin resolver, al mirar su entorno se dio cuenta de que su propia tienda no cumplía con las condiciones adecuadas-¡Maldición! Jaken trae dos esclavos y que ordenen este lugar-Miraras por donde miraras solo había armas, escudos y utensilios de guerra, ninguna mujer quería entrar en ese lugar-Tienen el tiempo contado-
Ambos hombres no sabían ni que pensar, el hecho era que solo tenían unas horas para hacer todo lo dicho, de no terminar a tiempo no querían ni imaginar lo que les haría el duque
Sesshomaru salió de su tienda sabiendo que sus hombres realizarían todo lo encomendado, con paso firme busco a su hermano, este yacía descansado en el camastro de su tienda-Levántate Inuyasha-El mencionado solo le miro
-¿Qué demonios quieres? acabo de terminar la revisión de armamento, déjame en paz-Inuyasha se giró ignorándolo
- Necesito que levantes tu maldito trasero y vengas conmigo al mercado-
Inuyasha se voltio a verlo-¿Por qué?-
-Esta tarde la señorita Hierro vendrá al campamento y no cuento con lo necesario para darle el recibimiento adecuado-Sesshomaru realmente ignoraba lo que era conveniente para hacer sentir a gusto a una dama, Inuyasha estaba casado seguro que él conocía más sobre estos temas
Inuyasha le miro por un momento, pensó en hacerle una broma pues nunca imagino que su hermano vendría a él pidiendo su ayuda para algo tan simple como eso, pero desistió, lo necesitaba y en su interior esperaba que la dama se encariñara con Sesshomaru
-Bastara con unos muebles como sillas y mesa para invitarla a cenar en tu tienda, recuerdo que Kagome siempre tiene en casa arreglos de velas aromáticas y pieles para decorar -Se coloca su espada en el cinto de su pantalón-Vamos tienes que regresar y estar presentable para cuando llegue-
…..
-Fue muy divertido, nunca pensé que podríamos diseñar nuestro propio mantel de mesa-
Rin y Ayame habían terminado su clase de pintura, la clase fue muy divertida y constructiva, cada dama fue dotada con material necesario para pintar un diseño propio en un mantel de algodón previamente cortado y dorado en la orilla. Ayame opto por dibujar camelias blancas inspirada en una vieja leyenda que narra la creación de las estrellas como resultado de esta flor. Rin por su parte realizo el dibujo de dos cardenales uno rojo y otro azul en pleno vuelo, un dibujo muy hermoso y bien hecho.
-Me encantaría tener la habilidad que tú tienes, mis flores carecen de realismo contra tus cardenales-
-Tu pintura es digna de cualquier mural, simplemente que al crecer en una casa llena de hombres que no te dan mucha libertad, pasas más tiempo en actividades manuales-
-No sé cómo puedes tolerarlos, casi no te dejan ni respirar-Ayame disfrutaba de largos paseos, visitas a casas de otros nobles, así como de festivales y banquetes, mientras que su amiga solo sabía de labores domésticas
-No es una vida tan mala, ellos me aman y sé que solo quieren mi felicidad, lamentablemente conocen más de armas y guerra que de las costumbres de la corte-
Ayame admiraba el enorme amor que sentía Rin por su familia, era encantadora y muy linda
-Bueno ya que no tenemos nada más que hacer, que te parece si nos cambiamos de ropa para ir al campamento de mi prometido-
-Está bien, ya tengo lista la ropa del duque y…-Viendo su mantel agrego-Creo que le regalare mi pintura, como una muestra de agradecimiento ¿Qué opinas? -
-Me parece muy acertado de tu parte, después de todo el hombre recibió un gran golpe por ti-Dijo en burla, Rin simplemente se avergonzó.
…..
Increíble pero cierto, el campamento del duque Sesshomaru era irreconocible a la mañana de ese mismo día, los hombres se habían esmerado como nunca y su señor recompenso su esfuerzo con un permiso de salida a la ciudad, de ese modo ellos se divertían y él podía estar tranquilo con su invitado
Sesshomaru se había puesto unas calzas y una saya negra de algodón junto a una capa de seda azul marino detenida con un broche del escudo de su familia, su larga cabellera la llevaba sujeta en una coleta baja, quería de cierto modo dar una buena impresión en la mujer
-Señor, la cena y el vino han llegado-Le comunico Jaken
-Bien, puedes despedir a los hombres, solo deja el personal que consideres adecuado-
-Sesshomaru más de la mitad de los hombres tomo el permiso de salida, el resto hace tareas menores o descansan en sus tiendas-Le informo Miroku
-Está bien, selecciona algunos hombres para la guardia nocturna, después de eso tú también puedes descansar-
En ese instante un sirviente pidió permiso de hablar con el duque-Mi señor el líder Koga viene acompañado de un grupo de personas pidiendo verlo-Había llegado la hora
-Diles que iré en seguida-Sesshomaru se terminó de colocar su anillo antes de salir
Afuera, en la entrada de su campamento aguardaba el líder Koga, la señorita Ayame, la señorita Rin, dos de los sirvientes de Koga y cuatro damas de compañía, la sociedad de esos tiempos no consideraba correcto que una joven soltera podía estar a solas con un hombre, siempre debía llevar damas como testigos
-Es increíble! El Duque Sesshomaru es muy metódico con la disciplina, nunca había visto un campamento tan limpio y ordenado-Alagaba Ayame, ni siquiera cuando pasaron por el campamento de su prometido vio cosa igual
-Ni hablar de mis hermanos, ellos son terriblemente desordenados en casa las sirvientas y yo tememos cada vez que están los siete juntos-
Koga sentía que Sesshomaru lo hacía quedar muy mal de haber sabido que lo dejaría en desventaja hubiera hecho un esfuerzo extra, en fin no estaba demás querer impresionar, todos tenían el mismo pensamiento, juntar a la dama Rin y a su amigo.
-Buenas tardes-Sesshomaru salió a recibir a sus visitas-Rin vestía un brial de hombros descubiertos en color verde jade con orilla dorada en manga y falda, un cinto del mismo color enmarcaba su esbelta cintura, su atuendo era simple pero elegante
- Buenas noches-Le saludo el grupo
-He preparado para ustedes un banquete en mi tienda, síganme por favor-Indico el duque.
Antes de llegar a su tienda había un camino de antorchas encendidas pronto caería la noche y estas darían calor y luz, las cortinas de la tienda habían sido abiertas de par en par dejando a la vista un tapete de pieles en el centro, la mesa y los muebles que esa tarde compro junto a un centro de mesa de velas aromáticas. Desde el punto de vista de Sesshomaru todo esto era demasiado, por tal motivo permanecía a la espera de la reacción de sus invitados.
Se había preocupado de más-Duque Sesshomaru su tienda es magnífica, me siento avergonzada de que por nuestra culpa tuvo que hacer todo esto- Ayame no dudo en alagar al duque.
Pocas veces los caballeros hacían tanto para recibir a sus invitados en sus campamentos, algunos solo limpiaban y preparaban una comida decente, el duque había proporcionado un cálido recibimiento digno de un rey
Rin miraba todo con gratos ojos-Es un gusto compartir una comida con usted duque-
Había movilizado a cada hombre de su campamento, compro muebles, decoraciones, busco cocineros, limpio cada rincón del cuartel, reorganizo las provisiones, y el armamento, todo por una pequeña de metro y medio con los ojos más grandes y sinceros que le han mirado, ridículo o no había valido la pena todo su esfuerzo.
La cena fue exquisita, durante ese tiempo las damas llevaron la voz cantante de la conversación, mencionando las actividades que habían realizado desde el inicio del festival, Koga intervenía de vez en cuando con alguna pregunta y Sesshomaru solo hablaba si se le cuestionaba algo, no era muy bueno conversando.
-La cena fue estupenda Sesshomaru, y el vino inmejorable, les molesta si tomo prestada a mi prometida por unos momentos, me gustaría dar un paseo con ella por los alrededores-
Rin y Sesshomaru asintieron con gusto, la pareja quería un tiempo a solas, esto dejaba la brecha abierta para que Rin tratara los asuntos que le llevaron ahí esa noche-Disfruten de su paseo-
Dos de las sirvientas se fueron con Ayame y las otras dos permanecieron a una distancia razonable de la otra pareja, fuera de eso el duque y la dama estaban en completa intimidad, podían tratar sus negocios sin interrupciones
-Duque Sesshomaru pedí verlo esta noche por que tenía algo que devolverle- Una de las sirvientas se acercó con dos paquetes en sus manos-Aquí está su ropa como le prometí, le aseguro que las costuras no son muy visibles de modo que no se notaran cuando la lleve puesta-Sesshomaru tomo el paquete revisando que en efecto la dama tenía razón su costura era perfecta.
-Amm… y también quisiera que aceptara esto de mi parte-Le extendió el otro paquete-Es un presente por la ayuda que me brindo-Estaba algo apenada, no sabía si su regalo sería del gusto del duque, aguardo en silencio
Sesshomaru abrió el paquete encontrando el mantel de mesa pintado por Rin, cierto era que no gustaba de estas cosas, pero era el primer regalo que había recibido en mucho, mucho tiempo y lo cierto era que fue la propia dama quién lo hizo, esto era un regalo estupendo-Le agradezco el presente, señorita-
Rin sonrió entusiasmada-No sabe el gusto que me da que aceptara mi regalo-
Sesshomaru observo de nuevo su regalo-¿Por qué pinto cardenales?-Normalmente las damas elegían flores y paisajes porque un par de aves
-Es un cuento que me conto uno de mis hermanos cuando tenía apenas cinco años, le gustaría escuchar la historia-Rin estaba emocionada
-Le escucho-
-Vera, se dice que hace mucho tiempo existió dos tribus poderosas, una era los caballeros del dragón azul dios de los cielos y el agua, mientras que la otra tribu adoraba al dragón rojo dios del las montañas y el fuego, estos dos clanes vivían en continua lucha desde tiempos muy antiguos, era por eso que cada líder debía tener un hijo varón para que continuara la lucha de sus ancestros. Paso en una ocasión que el líder del clan de los dragones rojos falleció sin dejar más herederos que una hija, su clan estaba muy preocupado pues siendo una chica el nuevo líder nadie estaría dispuesto a luchar bajo sus órdenes, siendo así la muchacha termino siendo enviada a tierras lejanas mientras los ancianos organizaron una competencia que duraría diez años en la cual el joven que demostrara ser más apto para la guerra desposaría a la hija del líder y de ese modo el clan tendría un dirigente varón. Sin embargo, la muchacha no estaba de acuerdo con el plan, en secreto vistió a una de sus damas con sus ropas y la mando en su lugar mientras ella ingresaba en la competencia de varones, diez años paso oculta luchando con hombres para defender sus derechos de heredar y fue así que cuando el tiempo concluyo fue elegida como el nuevo líder, reconocida y admirada por los suyos estaba a punto de revelar la verdad cuando el ejército de los dragones azules ataco sus tierras. La guerra dio inicio una vez más, ambos ejércitos luchaban ferozmente día tras día, año tras año, ninguno era mejor que el otro, cansados de esa lucha sin fin, el líder de los dragones azules reto al líder contrario en un duelo a muerte solo ellos dos. La muchacha no tenía miedo pues segura estaba que ese era su destino, sin vacilaciones acepto el reto. El día del duelo llego, ambos líderes pelearon en una batalla sin precedentes, se dice que incluso los cielos y las montañas tronaron al compás del choque de sus espadas era un momento épico, pero nadie puede ganar contra su propia naturaleza, de modo que al tercer día de combate los dos estaban muy cansados y gravemente heridos, aun con todo en contra regresaron para clavar su espada en el corazón de su enemigo al mismo tiempo, cuentan que antes de que la muchacha cerrara sus ojos por última vez, escucho la voz de su enemigo diciéndole "Te veré del otro lado gran guerrera"-
Sesshomaru escucho cada palabra atentamente-Sabía que era mujer-
-Así es, ni siquiera su propio clan le reconoció, fue su enemigo quién le miro como su igual pues había demostrado que era digna de llevar el título de sus ancestros. Los dioses fueron testigos de este hecho y en recompensa a los dos guerreros convirtieron sus almas en cardenales, uno rojo y otro azul, mi hermano dice que cuando en el cielo veas estas dos aves volando, son los guerreros que aun lucha desde el otro lado de la vida-
-Una interesante historia, aunque no algo inapropiada para contar a un infante-
-Tiene razón no es apropiado, pero en mis hermanos solo sabían cuentos de guerra-Rio
-¿Cuántos hermanos tiene?-
-Tengo siete hermanos, el mayor es Ginkotsu, seguido de Kyokotsu, le sigue Mukotsu, mi favorito es Suitkotsu , continuamos con Renkotsu, y por último los mellizos, Bankotsu y Jankotsu, todos son muy diferentes y con personalidades muy marcadas, sin embargo comparten una pasión por las armas y el campo de batalla, es por eso que creciendo bajo su cuidado fueron toscos en sus enseñanzas-
Sesshomaru estaba seguro de haber escuchado el nombre de Bankotsu pero no estaba seguro de donde, después lo investigaría- Supongo que es más unida a su madre-
-Me temo que no es así duque, cuando los mellizos tenían doce años mi madre quedo embarazada de mí, y lamentablemente murió dándome a luz-
Sesshomaru maldijo su lengua-No era mi intención despertar tan desagradable recuerdo-
-Es cierto que no conoci a mi madre, pero tampoco fue tan malo, tengo a mis hermanos, a mi abuelo, a mi padre y toda la gente que me cuido mientras crecía, no conozco el amor de una madre, pero siento que amor es lo que me sobra-
Sesshomaru admiraba su determinación, estaba claro que añoraba ese afecto sin embargo gradecía lo que tenía, era una muchachita humilde y gentil
-Creo que ya he hablado demasiado, porque no me cuenta más cosas de usted duque-
La garganta se le seco en un segundo a Sesshomaru, lo que menos quería era hablarle de su lamentable pasado, afortunadamente Koga y Ayame regresaron a tiempo
-Rin ya es tarde, debemos volver a nuestras habitaciones-Cierto ninguna dama debía estar afuera de su cuartos a tan avanzadas horas de la noche
-Qué rápido pasa el tiempo cuando estas en compañía tan grata-Rin se levantó de su asiento dejando que las sirvientas le colocaran la capa para cubrirse del frio viento. Una vez lista se dirigió al duque-Fue un placer estar esta noche en su compañía, tal vez si el duque lo permite pueda regresar a visitarlo-Rin estaba muy cómoda en presencia de Sesshomaru el hombre le generaba un sentimiento cálido, de alguna manera sabía que podía confiar en él.
Sesshomaru no sabía que responder claro estaba que Rin no sabía quién era él realmente y si lo llegara saber podría despreciarlo como muchos otros, le gustaba la idea de ser un buen hombre ante sus ojos no deseaba romper esa imagen, lamentablemente su lado codicioso no pensaba igual-Mi tienda siempre estará abierta para usted-
Koga escoltaría a las damas de regreso al castillo para asegurarse que llegaran con bien, estando lejos Sesshomaru se permitió una leve elevación de su labio, esta noche había sido muy grata en muchos sentidos, ahora esperaría que el evento se volviera a repetir
…..
De regreso a sus habitaciones Ayame paro un momento en el pasillo para despedirse de Rin-Fue increíble, Koga me hablo sobre algunos detalles de la boda, dice que cuando regresemos a casa podremos empezar los preparativos. Estoy muy emocionada-Le narrada parte de la conversación sostenida con su prometido
-Me da gusto saberlo Ayame, pero estoy muy cansada te parece si mañana tomamos el desayuno en tu cuarto, de ese modo me podrás contar el resto-
-Tienes razón. Buenas noches Rin-Estaba a punto de irse cuando un emisario salió del lado contrario del pasillo
-¿Lady Hierro?-El hombre preguntaba quién de las dos era la mencionada en el sobre que sostenía sus manos
-Soy yo-Dio un paso al frente Rin
-Esto es una proclamación de su majestad, Buenas noches-El hombre se retiro
Rin abrió la carta, encontrando un mensaje dirigido a ella, conforme pasaban los segundos Ayame se impacientaba
-¿Qué sucede Rin?-
Mirándola a los ojos le respondió-Por orden de su majestad debo bordar un pañuelo que será entregado en el primer día del torneo de justas-
