Los personajes no me perteneces, si no a Gorila senpai, Hideaki sorachi,tampoco la imagen de portada, esa pertenece a su respectivo dueño , lo único que me pertenece es la historia.

Aclaraciones:

Cursivas y comillas: pensamientos- flashback (dependiendo de la situación)

Letra normal: presente.

—: diálogos

Los personajes puede contener Out of Character (OoC): fuera del personaje

Nota: Algunos capítulos sera cortos y otros largos, según los más corto tendría 500 palabras, sin embargo , hasta donde llevo, no hay capitulo menor a 1000 palabras :'v ¿porque eres así? (yo misma me contradigo) por cierto,quería aclarar que los capítulos sera como si estuvieran en una montaña rusa, de pronto puede ser algo fluff, otras hot y otras sad , este fic tiene mucha insinuación -lime - pero tendrá a lo mucho 3 lemon (o quien sabe 7u7) XD así que no se sorprenda, eso si, estará cargado de mucha azúcar.


Dedicado a:

Shiawase Day ,hitorikitefa8 ,KawaiiKagu ,Ebano Wigram

¡Gracias por su apoyo! :') tiene mi corazón ;)


Capítulo 2. Reencuentro

Por señorita Hiatus.

~Agosto~

Su segundo encuentro no tardo más de dos semanas en un restaurante familiar.

Sougo había decidido almorzar en ese restaurante familiar, no era muy fanático de la cocina, por lo que solía comer en restaurantes, a veces solía comer en casa de su hermana, aunque eso significara verle la cara a su cuñado, Okita sabia cocinar pero no era muy fan de ello, prefería mejor comprar comida hecha que hacerla.

Se encontraba en una sala privada del restaurante, esperando sus sagrados alimentos cuando escucho su suave voz.

Estaba a tres mesas de él.

Sougo localizó a Kagura de espaldas a tres mesas de él, Kagura traía el cabello recogido en dos chongos, como siempre vistió un desgastado traje chino color rojo, entre sus manos llevaba su canasta llena de galletas.

Escucho como la jovencita intentaba sin mucho éxito, vender lo que ella denominaba "galletas". Esas mismas galletas asquerosas que había comprado hace dos semanas.

— No le gustaría comprar unas ricas galletas de chocolate — le sonrió Kagura aquel hombre de edad avanzada, que se encontraba esperado a su acompañante .El señor la miraba de pies a cabeza, la jovencita se sintió un poco cohibida, pese a que Kagura vestía ropas holgadas y desgastadas, no dejaba de verse bonita en cierta forma.

La mirada de aquel hombre no paso desapercibida para Sougo, ese bastardo miraba a Kagura como si fuera carne, carne que deseaba comer.

Kagura seguía sonriendo y amablemente le ofrecía nuevamente sus galletas.

"Estúpida chiquilla"

Kagura era demasiado inocente en cierta forma, que no se percataba a que aquel hombre no la veía con ojos buenos. Sougo se sintió inquieto y asqueado, así que sin pensarlo dos veces intervino.

—Señor ,mejor no le compre esas galletas, son realmente horribles — intercedió Sougo, alzado un poco la voz , retado a la chiquilla con la mirada, Kagura se giró solo para regresarle la misma mirada, claro que esta era más intensa , Sougo sabía que si pudiera, esa mirada ya lo hubiera matado en un dos por tres.

— ¿No recuerdo haber pedido su opinión, señor roba impuestos? —Kagura le sonrió con petulancia. — no se meta en donde no le llaman, además, estas galletas son las más ricas de todo el distrito.

—Te crecerá la nariz como pinocho, jovencita, enserio señor esas galletas son horribles.

— ¡Mientes! — Acusó la vendedora de galletas.

—No miento jovencita — Sougo se llevó la mano a la barbilla, admirando la escena que se estaba formado ante sus ojos, la jovencita china se veía bastante molesta y el cliente parecía bastante desconcertado — hace dos semanas te compré tres galletas, lo único que me provoco fue dolor de estómago, es más chiquilla me debes los gastos médicos por aquello.

— ¡Estás mintiendo!— rezongo Kagura bastante enfadada— ni siquiera lo conozco — mintió, la jovencita regreso su atención al hombre mayor —Le aseguro que esta galletas son deliciosas, no hay dos como ellas, una vez que lo prueba no dejar de comerlo.

—Y yo le aseguró que si come esas galletas, tendrá dolor de panza por dos semanas, es más, yo aún sigo teniendo dolor de estómago.

Al decir aquello, Kagura sintió como sus mejillas se ponían calientes, ese hombre estaba arruinado su venta, la primera en ese día.

— ¡Eres un desgraciado! Deja de mentir perro del gobierno— escupió aquella chiquilla, cada vez más molesta, no dejaba de mirar a Sougo como si fuera una asquerosa mosca que deseaba aplastar.

Sougo pensaba que en cualquier momento aquella jovencita de ojos azules se iría contra él, aquello solo le hizo sonreír más, que interesante mujer pensó.

Viendo una próxima guerra cerca, el hombre mayor interrumpió, la mujer que lo acompañaba no tardaría en regresar del baño.

—Muchas gracias jovencita por ofrecerme de tus ricas galletas — lo dijo con doble sentido, cosa que Kagura obviamente ignoro, pero Sougo no — pero soy diabético y las cosas dulces no me convienen.

Kagura entendió rápidamente que ese hombre no le compraría nada y más cuando la mujer que lo acompañaba regresaba para mirarla con ojos petulantes.

— ¿Qué desea esta… señorita? — cuestiono la mujer de vestido negro, mirando asqueada a Kagura. La de cabellos bermellón se sintió inferior, ella era consciente sobre la diferencia notable de esa persona y ella, sobre todo en sus ropas.

—Solo estaba ofreciendo sus galletas , amor —Kagura arqueo su ceja derecha, escucho bien, ese hombre mayor de 60 años le decía amor a esa mujer parecía menor de treinta años, ¿acaso era su hija?

—Lo siento jovencita, él es diabético no puede comer las cosas dulces. —la mujer le sonrió.

—Entonces porque no le compra una rica galleta a su hija — Kagura volvió a sonreír, mientras escuchaba como una risa rezongaba por todo el lugar, miro de reojo encontrándose a Sougo quien veía divertido la escena.

—Ella no es.. Mi hija — respondió abochornado el hombre mayor.

—Que jovencita tan grosera, este hombre no es mi padre, es mi novio — Kagura parpadeo varias veces intentando comprender exactamente esas palabras, miro nuevamente al señor, se le veía varias canas en su cabellos (el poco que conservaba), las arrugas en su rostro eran notables, no era atractivo, era bastante viejito, pero su ropa y el reloj de marca que sobresalía en su muñeca derecha le hizo pensar que el señor tenía dinero.

Kagura se dio cuenta de su error, rápidamente se disculpó alejándose de esa extraña pareja, ella dio unos cuantos pasos, hasta que nuevamente una risa la saco de sus pensamientos, el policía la miraba con burla, aquello hizo enfurecer a la jovencita.

—Hasta yo sabía que no era su hija, que divertida eres china.

— ¡Tú, maldito desgraciado! ¡Todo esto es tú culpa! —Kagura se acercó al joven furiosa, aunque tenía dos semanas de no verla, Sougo se percató de como las mejillas de Kagura estaba menos redondas.

—No tengo la culpa que no veas bien china, no me culpes de tus equivocaciones.

—No me refiero a eso — dijo sonrojada —sino por hacerme perder un cliente.

— ¿Perder un cliente? Ese hombre no te iba a comprar nada china, aun si yo no hubiera intervenido.

—Mientes.

—No — negó con su dedo índice — mi querida china, yo nunca miento. — Sougo quizá no había reparado en sus palabras, pero Kagura si, había dicho "mi china" apenas lo conocía, ese hombre ya la estaba reclamando como suya, Kagura negó con la cabeza, no debía fantasear tan libremente, el estúpido quizá lo dijo para fastidiarla, no debía olvidar que perdió un cliente por su culpa.

— Claro que mientes, ahora debes comprarme tres galletas por ello.

— ¿Qué? — Empezó a reír— ahora quieres que cometa suicidio, china que interesada eres.

—Si lo soy ¿y qué?, si no hubieras abierto tú estúpida boca~ aru, seguramente hubiera vendido mis galletas.

— Lo único que hice fue prevenir una intoxicación niña, tus galletas son horribles.

—Eso es mentira — se defendió con cierta duda, su semblante cambio, la jovencita china se había esmerado haciendo esas galletas, quería hacer algo especial, pero ese idiota no tenía por qué saberlo.

—No miento, me causaron dolor de estómago, lo que hice fue evitar que alguien más corriera con la misma suerte.

— ¡Pues si sabía horrible, debiste callarte! algunas personas tenemos que trabajar para conseguir dinero, no como ustedes que roban nuestros impuestos.

— Dudo mucho que tú pagues impuestos, china.

—Si serás ~aru —. Kagura había golpeado la mesa. Estaba retando con la mirada al joven policía.

Aquello no pasó desapercibido para los comensales que comenzaron a mirar escandalizados aquel espectáculo.

No tardo mucho y un mesero llego con los alimentos de Sougo, Kagura no pudo evitar sentir el exquisito aroma que desprendía esos alimentos, sentía como su estómago gruñía de hambre, el mesero no tardo en colocar todo lo que policía había pedido, para luego mirar a la vendedora de galletas.

— ¿Lo está molestado, señor?— inquirió el mesero. Kagura miro a Sougo y luego a sus alimentos, escucho como su estómago gruñía y ella baja el rostro avergonzada. —Kagura espero que no estés molestando a nuestros clientes.

—No es así, señor, lamento si di esa imagen.

—Kagura, sabes que se te permite vender tus galletas con la única condición, de que no atosigues a los clientes sino quieren comprarte.

—Yo no— intento debatir, más luego se calló—lo lamento tanto—el mesero se giró hacia Sougo, ella cerro las manos hasta formarla un puño, estaba furiosa, Sougo podía ver la impotencia que deseaba salir de sus labios, de su cuerpo, quería seguir culpando aquel hombre por no haber vendido ninguna de sus galletas, sin embargo de un momento a otro ella pareció resignada.

—Lo siento —se disculpó Kagura, sin realmente sentirlo, sin embargo ella estaba en una penosa situación, si le prohibían entrar, ¿dónde más vendería sus galletas? Ya de por si era difícil vender sus galletas.

—Está bien, ella no me molesta, es más, estábamos platicando a gusto antes que nos interrumpiera, sino le molesta puede dejarnos solos.

—Señor — el mesero miro a Sougo desconcertado — ¿está seguro, mi señor?, si esta jovencita lo está molestado.

—Por favor, déjenos a solas, Kagura toma asiento — musitó su nombre de pilar. Kagura se sintió algo cohibida— por favor.

El mesero lo miro perplejo, no tardo en dejarlos solos, no sin antes darle una mirada de advertencia aquella jovencita.

— ¿Que estás haciendo, sádico?— preguntó, apenas el mesero desapareció de su vista, Sougo hizo gestos para que ella tomara asiento, ella no muy convencida acepto— ¿que pretendes? — murmuró bajito, mirando sus ojos rojizos.

— ¿Sádico? Jamás me habían llamado así. — aunque aquel apodo parecía no molestarlo del todo.

—Te queda bien ese apodo, a ti le gusta molestar a las personas, lo he visto, usted no me engañas, poniendo esos ojos inocentes y fingiendo ser un buen policía.

—No sabía que te gustara tanto para que me acosaras.

—Yo no te acoso — bajo su rostro prestando mayor atención a sus zapatos negros — sin querer te he visto varias veces dormir cercada del parque.

No podía creerlo, esa mujer lo había visto dormir pero, era imposible, siempre era cuidadoso al momento de tomar una siesta, ¿Qué tanto sabia esa jovencita?

— Comprendo — Sougo tomo un par de cubiertos y comenzó a cortar su bistec — dime Kagura ¿tienes hambre? — cuestiono, al ver como la chiquilla no quitaba la vista de sus alimentos.

—No—pero el estómago de Kagura gruñó más fuerte. —Yo no tengo hambre, comí antes de venir —mintió. Okita comenzó a comer, mientras Kagura lo miraba sin despegarla vista.

Sougo miraba como los labios en forma de corazón se entre abrían, pudo imaginar que esos labios le servirían para otro tipo de cosas, se veía hasta cierto punto apetitoso. Aunque toda sensualidad quedó atrás cuando Kagura comenzó a babear.

— ¿Tienes hambre?

—No—Volvió a negar.

—¿Así? —Sougo cortó un pedazo de bistec y se lo llevó a la boca. — ¿De verdad no tienes hambre?

—Noo— tragó saliva, Kagura bajo la mirada algo avergonzada, comenzó a jugar con sus dedos, como si aquello fuera lo más interesante del mundo, no obstante ella no dejaba de regalar miradas fugaces a sus sagrados alimentos.

— ¿A si? — y valiendo de su nuevo apodo, Sougo Okita hizo honor aquello, él sonreía cada vez más mientras devoraba aquel bistec , Kagura sentía cada vez más hambre , suspiró, se levantó de aquel lugar ,estaba a punto de irse ,cuando Sougo tomo su muñeca.

— ¿Adónde vas?

— Estás almorzado, yo no puedo solo quedarme aquí, mirándote comer, necesito vender mis galletas, ¿sabes?, no todos tenemos un sueldo que se paga cada semana.

—Comprendo, quédate —repitió él —te comprare tres galletas si te quedas sentada aquí, a mi lado. Kagura lo pensó muy bien, no había tenido ninguna venta esa tarde, así que a regañadientes aceptó.

Al principio pensó en hacerla sufrir, que Kagura lo viera comer sus sagrados alimentos, no obstante, Sougo miro como los ojos de Kagura se veía bastante tristes y a cada tanto parecía golpear su estómago para que se callara.

Una parte de él (no sabía cuál) le dijo que dejara de molestar a la jovencita, sin pensarlo dos veces llamo al mesero, que no tardo en ir hacia ellos.

—Sí señor.

—La señorita va a ordenar. —Kagura abrió mucho sus ojos, ¿Qué acababa de decir? Ella no tenía dinero para pagar un refresco de ese restaurante, mucho menos un platillo.

— Yo no voy a ….

—Yo invito —intervino rápidamente — Pide lo que quieras.

—Pero…

—Vamos china, apúrate que el mesero no tiene todo el día.

— ¿De verdad ~aru? — cuestiono, confirmado lo que decía Sougo, él simplemente asintió con la cabeza, los ojos azules de Kagura brillaron, sonriendo de oreja a oreja, un gesto que no pasó desapercibido para el policía.

— ¿Puedo pedir lo mismo que tú? —se veía bastante tímida, más joven de lo que parecía.

— Si — respondió en automático.

Ella volvió a sonreír, sin embargo aquella sonrisa duro poco y Sougo deseo verla más.

—Pero —ella bajo el rostro — ¿puede ser.. para llevar?

Sougo no sabía porque Kagura deseaba llevarse la comida, sin embargo sintió como una opresión en su pecho se instalaba.

— No, comerás aquí. —afirmo el policía de traje negro.

—Pero no puedo, yo, necesito llevarme esa comida — ella quiso decir algo más, pero no lo hizo, parecía debatir en lo que diría — si como aquí…. —se mordió el labio inferior.

—Quiero que me traiga otro platillo, un refresco, aparte me dará una comida para llevar. —el mesero anoto rápidamente y se marchó de ahí, Kagura lo miro desconcertada.

— ¿Qué?¿porque hiciste eso? sabes cuándo cuesta cada platillo y..

—Cállate china, no creas que esto se volverá a repetir, aprovecha que hoy estoy de buenas.

Kagura no respondió pero le volvió a sonreír, una sonrisa sincera, la primera que ella le daba.

El mesero no tardó mucho en traer los alimentos de Kagura, apenas lo coloco en la mesa, Kagura comenzó a devorar en un dos por tres, parecía demasiado hambrienta, a Sougo de pronto se le quitó el hambre.

— ¿Qué pasa? ¿Ya no tienes hambre?— preguntó con la boca llena, tenía un par de manchas cerca de su barbilla.

—No, se me quito el hambre de tanto comer — respondió con sarcasmo, más ella no entendió.

—Sino te vas a comer eso— bajo su mirada algo avergonzada— ¿Me lo podías dar? — Sougo asintió, Kagura devoro aquella comida en menos de diez minutos.

Sougo no podía dejar de cuestionarse el porqué de tal hambre, ¿Acaso esa niña no comía?

— ¿Hace cuánto que no comes?— soltó de repente, seguramente era una mocosa comelona.

Ella se limpió la boca antes de contestar.

—Ha bueno, desde anoche — respondió Kagura restándole importancia al asunto, no era la primera vez, en ocasiones pasaba incluso dos días sin comer alimento alguno, solo tomaba agua y un par de galletas, aunque su estómago le doliera, con el tiempo se acostumbró a ello.

—Es malo no cenar y peor saltarse el desayuno, estas en crecimiento, china — el joven policía parecía una madre regañado a su hija.

—Si comía yo, entonces no comerían… — fue la primera vez que Sougo no entendió a qué se refería, tomo un poco de agua mientras miraba como Kagura seguía comiendo, aunque sus modales en la mesa no eran los mejores, a Sougo no le molesto su compañía.

…..

Kagura le sonrió a Sougo mientras le agradecía por la comida que había devorado y la que llevaba en la bolsa de su mano izquierda.

—Nunca nadie me había invitado a comer —confesó Kagura, caminado a la par de Sougo. —Gracias, Me llamo Kagura, por cierto —se presentó la chica de ojos azules.

— Ya lo sabía— soltó con sarcasmo, mas luego se arrepintió, a este paso quedaría como un acosador — lo dijo el mesero, china, ¿Acaso eres de lento aprendizaje?

— No lo soy — infló sus mejillas — pero yo no me había presentado, mi mami me enseñó que uno debe presentarse apenas se conoce y eso hago, me llamo Kagura Kugimiya* — seguidamente hizo una venía. —mucho gusto en conocerte.

—Sougo Okita— el también hizo una leve venía, no esperaba que esa chiquilla tuviera esos modales.

— Gracias por la comida oficial Okita , robar impuestos debe dejar mucho dinero ,y eso que no hace la gran cosa — soltó Kagura caminado a la par de Sougo ,llevaba entre sus manos aquella canasta de galletas y un paraguas del cual Sougo no se había percatado, debió suponerlo, la piel de Kagura era muy delicada.

— Para ser una mocosa tienes una lengua muy larga, que te hace pensar que no hago la gran cosa.

—La gran Kagura te ha visto— se autonombro, se llevó su mano derecha a su pecho— te he visto dormitar cerca del parque, como si fueras un vago. —se lo había dicho anteriormente, Sougo no desaprovecharía tal insinuación otra vez.

— ¿Así? vaya china, no sabía que te gustará tanto para que me acoses mientras duermo.

— Yo.. ¡Yo no te acoso! — Se sonrojo— solo que te he visto…. un par de veces por el parque, durmiendo en vez de hacer tú trabajo, que es muy distinto.

— ¿Ah si?

— Si, y... Y ya es tarde, me tengo que ir — Kagura estaba a punto de salir corriendo, sin embargo lo pensó mejor, tomo una galleta de su canasta, miro a Sougo y le sonrió— gracias por la comida — le entrego aquella galleta con chispas de chocolate —Esta tiene mejor sabor — afirmó —no la hice yo, pero te puedo asegurar que tu paladar quedara maravillado y no tendrás dolor de panza —la chiquilla le guiño un ojo antes de salir corriendo ,Sougo pudo observar como sus mejillas estaban rojas por aquella insinuación.

Dejo escapar una risa mientras Kagura se alejaba de su vista, Sougo la vio alejarse, miro la galleta que le había dado como regalo, quizá era un suicidio, pero Sougo abrió aquella galleta y le dio una mordida, esperando lo peor.

Sin embargo esta vez el sabor era mucho mejor, era suave, podía sentir como su paladar se deleitaba de tal sabor, no era fan de las cosas dulces, pero esa galleta realmente sabia deliciosa.

Sougo no evito comparar aquella galleta con esa jovencita que se había ido, a simple vista parecía dura y mal hablada, pero parecía ser bastante suave, se preguntó si la volvería a ver, de pronto se vio deseando nuevamente su compañía.

Se dio media vuelta tenía que regresar al cuartel, había tomado más del tiempo permitido, no le importó mucho ,seguramente Hijikata estaría molestó, más sabiendo que su tarjeta de crédito había desaparecido ,Sougo sonrió, quizá no sería malo volver a invitar a comer a esa china y darle comida extra para llevar.

Después de todo, el bastardo de su cuñado era quien pagaba por ello.

Continuara…


Kugimiya* es el apellido de la seyui de Kagura.


Hola, muchas gracias por leer,me tarde un poco mas en actualizar, últimamente deseo que los capítulos sea cortos y termino escribiendo más de 3000 palabras, en fin, tratare de hacerlos más cortos y actualizar mas rápido.

En total fue 3014 palabras XD así que no fue muy corto el capitulo.

Y bueno ¿que tal? XD les esta gustado el rumbo que lleva la historia, intentare de agilizar un poco más los encuentros de estos dos, debo confesar que srta. Hiatus ya quiere subir los momentos fluff y lime ( se esconde) , si debería estar trabajado en mis demás fic, pero sencillamente galletas me tiene enamorada :'3 si superan todos lo que se viene, bueno no les quito mas tiempo, muchas gracias por leer, nos vemos la otra semana y nuevamente gracias ;)

Spoiler del siguiente capitulo: sougo y kagura van creado una especie de amistad -rutina, tendremos la participación de cierto personaje que acosadar a sougo XDD 3:v jajajaja no dire más :P

Señorita Hiatus les desea una excelente semana

bye ...bye...

fanfiction

04-06-2018