Los personajes no me perteneces, si no a Gorila senpai, Hideaki sorachi,tampoco la imagen de portada, esa pertenece a su respectivo dueño , lo único que me pertenece es la historia.
Aclaraciones:
Cursivas y comillas: pensamientos- flashback (dependiendo de la situación)
Letra normal: presente.
—: diálogos
Los personajes puede contener Out of Character (OoC): fuera del personaje
Cronología: El primer encuentro de Kagura y sougo ocurre a mediado de julio, el segundo encuentro a principios de Agosto.
Advertencia: Insinuación sexual, malas palabras, palabras de doble sentido
De ante mano me disculpo si hay algún error ortográfico, así como de coherencia, en la brevedad posible lo corregiré, estoy actualizado rápido uwu
Sus ojos se abrieron de sobremanera al ver como unas hermosas esposas descansaban en sus muñecas, Sougo la miró serio, sin una pizca de burla, Kagura se sintió cohibida.
Escucho como un par de comensales comenzaron hablar sobre la escena que ambos estaban dando, no tardó en sentir como sus mejillas se calentaban por aquel bochornoso momento.
Estaba avergonzada, seguramente pensarían que era una ladrona, ya se imaginaba como Sougo la sacaría del restaurant esposada mientras todos la observaban, los ojos comenzaron a picarle, aunque parecía bastante ruda en realidad no lo era, era bastante sensible, las ganas de llorar se hicieron presente, Sougo la humillaría públicamente y eso era peor que cualquier cosa.
No obstante, Sougo de un momento a otro se quitó su saco y se lo dio.
— Póntelo — le dijo a un costado de ella.
— Pero...
— Termina de comer — le susurró con suavidad —iré a pagar, china, no intentes escapar, esas esposas no se abrirán sin la llave y yo soy el único que la tiene—Sonrió mordaz, dejando a Kagura a medio comer, ella solo pudo ver como Sougo se alejaba para ir directo a la caja.
No supo porque dicha acción le pareció linda, a pesar que muy bastardo era el causante de dicha escena, ella terminó de comer y Sougo no tardó mucho en regresar, tomándola por la cintura atrayendo su cuerpo hacia él.
El solo tacto de Sougo le provocó escalofríos.
Recordó aquella sensación cuando alguien del sexo masculino la tocaba, "cálmate Kagura, es Sougo" se repitió, recordó lo que decía la psicóloga cuando estaba en ese tipo de situación, "Inhala y exhala, tranquilízate, no todo los hombres son iguales, no tengas miedo, no todos quieren lastimarte", poco a poco se sintió mejor, no estaba con cualquier hombre, estaba con Sougo y para bien o para mal ese bastardo era medio decente, era un sádico y a veces algo pervertido pero él nunca había intentado algo, además si lo hiciera ella le pegaría directo en sus bolas, sin contemplación alguna, ya no era la pequeña Kagura de dieciséis años ,indefensa y a la deriva, pronto cumpliría diecinueve años , era casi una adulta.
— ¿Qué haces sádico? — cuestiono por tal acercamiento.
—Vamos— susurró — la gente aún sigue mirando, no quiero que piense que te estoy sacado del lugar como si fuera una ladrona. — le bastó para escuchar esas palabras, para que Kagura volviera a relajarse.
Él no le haría daño.
Ambos salieron de aquel restaurante, Kagura sentía un cierto cosquilleo en su estómago, miraba cada tanto a Sougo, sus manos eran suaves y cálidas, le daba cierto confort.
—Kagura —su suave voz la hizo salir de su ensueño, no se había dado cuenta en qué momento había recargado su cabeza en su pecho, Sougo la miraba con dulzura y ella sentía como si estuviera en un cuento de hadas.
—Si —se quedaron a media calle, Kagura miraba a Sougo con ojos soñadores, era como si el joven policía había domado a la bestia llamada Kagura o eso parecía, hasta que Kagura recobrara la razón.
—Me dirás ¿porque tienes todas esas preguntas? — la seriedad de aquellas palabras hizo que Kagura reaccionara, no debía olvidar a que se debía todo aquel show, ella rápidamente se alejó de él.
—No. —soltó de repente, no, no podía decir nada, lo había prometido y ella jamás rompía su promesa(o casi nunca).
—Estás segura.
—Sí.
Sougo abrió la puerta trasera del auto de policía, momento que Kagura aprovechó para salir corriendo, sin embargo no contaba que ese hombre fuera tan ágil, de un momento a otro Sougo la tenía sujetada de sus brazos mientras que Kagura forcejeaba en vano, sus rostro estaban a escasos centímetros, Kagura detuvo su forcejeo, trago saliva, el tacto de Sougo era bastante cálido, incluso podría afirmar que sus piernas se estaba volviendo de gelatina, ese maldito policía estaba provocado muchas sensaciones en su cuerpo.
—N-o puedes — la boca se le secó, Sougo la tomó de la barbilla.
—Claro que puedo china.
—Pero tu dijiste que… no pensé que me llevarías a la cárcel, dijiste que no...
¡¿Dónde mierda estaba el caballero de hace cinco minutos?!
—No, no — soltó su barbilla para tocar sus labios con su dedo índice, Sougo la miraba de pies a cabeza, como si fuera un lobo frente a su presa. —Nunca dije que no lo haría.
—P-ero yo no he hecho nada — la voz de Kagura salía entrecortada, ella no era así, porque de pronto sentía demasiado nerviosa. — ¿Q-Qué estás haciendo Chihuahua? —Sougo intentaba sin mucho éxito hacer que Kagura entrara al auto.
—Estoy haciendo lo que todo policía haría. — Sougo la miro—arrestar a un delincuente.
— ¿Q-Qué? ¡Yo no soy ningún delincuente!
— ¿A no? — Este le sonrió sádicamente, tomado su mentón nuevamente, acercó su rostro tanto que Kagura podía sentir su respiración — el acoso es un delito y se castiga con la ley—Sougo se acercó a su oído — y tú querida china me estas acosando. — bastaron esas palabras para que el rostro de Kagura palideciera.
No se esperó que por un simple favor todo terminaría así.
Mierda ¿Qué había hecho?
Dedicado a:
Shiawase Day MusumeAnon ,Kiryhara ,KawaiiKagu,Gabyru07 ,Carmen001 ,hitorikitefa8
¡Gracias por su apoyo! :') tiene mi corazón ;)
~….~…~….~…..~
Capítulo 4.-La otra acosadora
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Los policía Kōban del distrito Shinjuku* eran más de 40 hombres, liderados por el comandante Isao Kondo y vicecomandante Tōshirō Hijikata, los policías Kōban estanba distribuidos de seis a siete policías por zona, ellos contaban con un cuartel general donde se solían reunir para sus juntas mensuales y llevar a los delincuente de mayor rango, pero también poseían pequeños puestos de policías que residía alrededor del distrito.
Cada puesto de policía estaba acondicionado como una pequeña casa que contaba por lo general con dos plantas, tenía todos los servicios básicos como cualquier otra, contaba con una pequeña sala donde solían atender a los ciudadanos, un baño completo con los servicios de agua potable, una pequeña cocina- comedor (que se encontraba debidamente equipada), además de poseer dos habitaciones que solían ocupar para descansar; los policías Kōban estaban las 24 horas al servicio de la comunidad, era normal que los policías estuvieran por turnos: mañana, tarde y noche.
Además de todo lo mencionado, también poseían un sótano que fue acondicionado como cárcel, era un espacio de cuatro por cuatro, por lo general no lo usaban, debido a que siempre mandaba a los criminales directo a la comandancia que estaba al otro extremo de ahí, sin embargo, había raras ocasiones donde solían ocuparse, mayormente era para personas borrachas que creaba algún disturbio o por el contrario un esposo violento.
Sougo había llegado en compañía de Kagura, para su suerte élúnico que se encontraba en el puesto era Yamazaki, mismo que se sorprendió al ver a capitán en compañía de cierta jovencita.
—Yamazaki.
—Sí, capitán Okita.
—Necesito que me cubras, me quedaré lo que resta del día mientras tú recorres las calles.
— ¿Señor? — De verdad su capitán le estaba diciendo aquello—pero…
—Solo por hoy Yamazaki,¿ no puedo pedirte este simple favor? — la sonrisa que Sougo le dio era una clara advertencia de lo que le haría si se negaba, el pobre Yamazaki trago saliva.
—Si señor — alzo su mano hacia su frente, en un saludo militar, fue entonces que Yamazaki reparó en la presencia de la vendedora de galletas. — ¿la señorita hizo algo malo? — cuestionó, aun sabiendo que no debería hacer tal pregunta.
—Algo así —respondió de forma córtate,"Zaki" como cariñosamente le decía, no quiso preguntar más. Kagura forcejeaba con Sougo mientras este la cargaba directo al sótano -cárcel.
—Suéltame bastardo.
— ¡Cállate china!
—Te denunciare a la ONU —amenazó la chiquilla intentado bajar de sus brazos, su rostro estaba completamente rojo, había intentado huir una vez que Sougo abrió la puerta del auto, ella no quería ir con él, opuso resistencia por lo cual Sougo había terminado cargado a Kagura estilo nupcial.
—Vamos hazlo, quiero ver eso —le retó con la mirada, Kagura estaba cada vez más nerviosa, las manos de oji carmín le ponía la piel de gallina.
—Sádico. — susurro, Sougo se detuvo para admirar sus ojos azules, de pronto ambos se encontraban sumidos en un burbuja, una donde Yamazaki no debía entrar, tardaron un par de segundos así, hasta que Sougo reparó en la presencia de Yamazaki.
— Yamazaki.
—Sí capitán.
—Ninguna palabra a nadie y por favor, cierra la puerta cuando salgas.
— ¡Eh! —Kagura seguía forcejeando mientras Sougo la llevaba directo al sótano, Yamazaki sabía de la fama de mujeriego que poseía su capitán, aunque no fuera correcto, él tenía que hacerse de la vista gorda, después de todo el capitán Okita era el encargado de esa zona, por lo tanto era su superior y por ende tenía que respetar cada orden dada. —No sabía que le gustaban jóvenes. —Solo esperaba que esos dos no rompiera las cosas o dejaran cierto fluido por el lugar, Yamazaki no tardó en irse, sobre todo la escuchar los gritos de la jovencita.
…
—Libertad— gruño la chiquilla detrás de los barrotes mirando a Sougo, quien se encontraba muy quitado de la pena mirando la libreta, estaba sentado en una silla, cada determinado momento volteaba a mirar a Kagura ,quien no hacía más que insultar a su persona— ¡Maldito perro de gobierno! Abusas de tu poder con una pobre jovencita— recrimino, caminado de un lugar a otro — libérame o si no te demandare por acoso— alzado el dedo índice directo a él (moviendo sus ambas manos pues aún estaba esposadas) —bastardo infeliz abusador de señoritas.
—Ya china deja de hacerte la víctima que no te queda, el único que debería sentirse ofendido soy yo.
—Yo no…. — Kagura miro a Sougo y este no dejaba de verla de forma seria, casi como si le reprochara algo, ella bajó el rostro avergonzado, comenzó a rascar su cuello, estaba nerviosa, de eso no habia duda.
—Entonces Kagura, ¿eres o no culpable del delito que se te acusa?
— ¿Cómo que se me acusa? ¡Solo te hice unas preguntas~ aru!
—Sabes china y yo que pensé que eras una señorita decente a pesar de ese lenguaje de camionero que te cargas.
—Como que pensabas ¡Lo soy! Además mi lenguaje no es de camionero.
Ella se quedó muy cerca de los barrotes, Sougo se levantó y caminó hacia ella, Kagura lo miro y Sougo sonrió.
—Ven china, acércate te diré algo.
— ¡Oí! ¿Qué pretendes chihuahua? — ella no estaba del todo convencida, sin embargo se acercó a él, Kagura podía sentir la cálida respiración de Sougo muy cerca de su oído, un leve cosquilleo invadió todo su cuerpo.
— No pensé que me desearás tanto—ella no entendía muy bien a qué se refería —y respondiendo a una de tus preguntas, me gusta duro y maso, claro que yo soy quien ejercer el poder—él tomó su barbilla con suavidad— y duró cuatro puestas por noche, sin la ayuda de alguna pastilla.
—¡EHHHHH!— gritó escandalizada con las mejillas rojas —Maldito pervertido—alejó de un manotazo su mano— ¿P-Por qué? ¿Por qué me dices eso? — quiso saber, Sougo simplemente sonrió mordaz.
—Porque tú querías saberlo, debes sentirte halagada Kagura, no se lo digo a cualquiera. —le guiño un ojo de forma perversa.
— ¡Pervertido!— lo acusó, Kagura se llevó sus manos a su pecho, sentía mucho calor, Sougo no dejaba de mirarla, extrañamente aunque las palabras del policía la incomodaron, también sentía cierto placer que Sougo la mirara más que una chiquilla vendedora de galletas.
¿Pero qué estoy pensando? Movió su cabeza alejando aquellos malos pensamientos.
—Deberías agradecer que te contestara a tú pregunta, no a cualquiera se lo digo —continuó el hombre de ojos rubí— esa actitud de niña inocente no te queda— negó con el dedo — eres una guarra Kagura, tanto deseas saber de mi vida sexual, pero como soy una persona bastante buena, contestare algunas de tus preguntas.
— ¿De qué estas hablando?
—De esto —Sougo le mostró la libreta a Kagura — Vamos, no seas tímida lee esto— Sougo le extendió la libreta, como si fuera un pequeño conejo frente a su presa, la jovencita se le acercó y comenzó a leer en voz alta.
—Medidas de su P…..— no termino de decir aquello, su rostro estaba al rojo vivo, "¿qué rayos era eso? "No sabía qué hacer, quería enterrar su rostro como si fuera un avestruz, eso no podía ser verdad, eso debería ser una jodida broma".
—¿Porque tan tímida china, no que deseabas mis respuestas?
—Yo..no…—quería decir, ella no había escrito esas preguntas— Sougo yo no…
— ¿Con o sin condón?— leyó en voz alta — con, no me gusta dejar a mis soldaditos en cualquier lugar.
— ¡PERVERTIDO! —grito bastante alto, se tapó la cara con ambas las manos, Sougo simplemente sonrío.
—No seas tímida, ambos somos adultos y dime Kagura ¿a ti como te gusta?, ¿con o sin condón? — musitó con voz ronca.
— ¡Cállate maldito pervertido!
Okita regreso la vista a la libreta
—Posición sexual favorita.
— ¡CALLATE! ¡CALLATE! —pero el joven de cabellos castaños no parecía acatar sus órdenes.
—No tengo una posición favorita, todas me gusta, pero si quieres puedo mostrarte un par que son bastante buenas.
Kagura temblaba, negó con la cabeza, se llevó las manos a sus orejas.
— ¡NO TE OIGO, NO TE OIGO!
— De verdad Kagura quieres saber cuánto mide mi…..
— ¡NO TE OIGO, NO TE OIGO! — gritó más fuerte intentado sin mucho éxito dejar de escuchar a Sougo.
—Tengo una pregunta para ti Kagura, ¿te gusta que te sometan?
"¿Que mierda le estaba preguntado? ¡Ella sometida, jamás!"
— ¡NO TE OIGO, SOY DE PALO, TENGO OREJAS DE PESCADO!.
El joven de cabellos castaños soltó una pequeña risa, le divertía ver como Kagura se sonrojaba ante cada pregunta, se veía bastante nerviosa, decidió jugar un poco más con ella, sacó las llaves de la celda, abrió la puerta y comenzó acercarse a ella, Kagura no dudo en retroceder hacia atrás topandose con la pared de dicha cárcel.
—China no lo volveré a repetir, dime lo que quiero saber. —ella tragó saliva. — vamos, si me lo dices….. No seré tan rudo contigo, seré bastante suave.
— ¡¿QUÉ?! — qué clase de insinuación acaba de hacer ese infeliz, el policía no tardó en acorralar a la vendedora de galletas, posó sus manos por encima de los hombros de Kagura —casi rozando sus hombros—ella cerró los ojos esperando que ese hombre se detuviera, el pecho de Sougo estaba a escasos centímetros del suyo, la jovencita alzó sus manos como barrera para alejar aquel hombre, grave error, podía sentir el pecho duro y bien formado de ese hombre, su rostro adquirió un tono aún más rojo.
Abrió sus ojos para encontrarse con sus ojos carmesí, su mirada era más oscura, tanto que Kagura podía sentir como el ambiente estaba cambiado y el calor comenzaba a sofocar todo su cuerpo.
— ¿Te gustaría que te acaricie? —ronroneo.
— ¿Cu-án-ta atención —tartamudeo — debo brindarte antes de clavarte un puñal hasta el corazón? —amenazó, Sougo soltó un a risa bastante ruidosa, de verdad que esa chiquilla le estaba divirtiendo mucho.
Sougo la miraba con diversión, él sabía que esa mocosa no era tan perversa, en solo ver el rostro que ponía con cada insinuación lo hizo salir de sus sospechas, no negara que se sintió decepcionado, si Kagura realmente fuera una pervertida, tal vez ahora mismo estaría encima de esa cama haciendo otra cosas mucho más productivas y placenteras que hablar.
No negará que sintió cierto morbo pero también enojo, alguien se estaba aprovechando de su china para hacer esas preguntas perversas, casi podía olerlo, había gato encerrado por ahí, Kagura parecía bastante manipulable.
Arrugó la nariz, quería el nombre de esa zorra(porque podía intuir que había una mujer de por medio) cuando supiera quién era ,le haría pagar por dejar a su china como una pervertida, Kagura noto el cambio en el rostro de Sougo, sobre todo cuando deshizo su agarre y se dio media vuelta , alejándose de la jovencita.
— ¿A-A dónde vas? — Sougo cerró la puerta de la celda— ¡Sádico! — Llamo, pero este parecía concentrado en sus propios pensamientos —Sougo.
—Llámame si quieres hablar.
—¿A dónde vas?—volvió a preguntar.
—No te preocupes china, no tardare, necesito hacer un par de diligencias— se giró para sonreírle— puedes ponerte cómoda, porque parece que te quedaras a dormir, puedes ocupar esa cama —le enseñó un catre que había en la celda— cuidado con las ratas, les gusta la carne fresca
— ¿QUÉ?—chilló — ¿Es una broma, verdad sádico?—Kagura miro ahora por todos lados, odiaba a las ratas, pero podía pelear contra ellas, sin embargo era caso diferente a las cucarachas, ella los detestaba más que nada.
—No veo que me esté riendo— pero en realidad si estaba riendo.
—¡Maldito bastardo! estas disfrutado esto , maldito hijo de tú…..
—China, ponte cómoda, no tardó en regresar y tal vez si quieres, podemos compartir la cama.
—Pequeño bastardo— Sougo comenzó a subir por las escaleras del sótano—sádico — él no respondió, Kagura lo vio alejarse, ella solo rezaba que no hubiera ninguna cucaracha en aquel lugar.
~…~….~….~
Sougo tardó quince minutos en regresar ,Kagura no se percató que cuando Sougo pago la comida, había pedido dos paquetes para llevar, misma que se había quedado en el auto y que él fue a buscar para guardar en el refrigerador, quizá estuviera molestado a Kagura, pero nunca olvidaría como esa jovencita insistía en llevar comida, él no sabía si la comida era para ella o por el contrario la compartía con alguien, a él lo único que le importaba era que comiera y no pasará hambre , tal vez no debería preocuparse tanto por esa chiquilla pero no podía evitar sentir aquello.
Cuando regresó al sótano - cárcel se encontró con Kagura sentada en el catre, apenas lo vio se levantó de un saltó.
—Sádico— ella se acercó a los barrotes de la celda.
— ¿Qué? Ya vas hablar— ella negó, sin embargo movía las piernas de una forma graciosa.
—Yo….necesito…necesito utilizar el…... baño—se sonrojo al decir aquello, Sougo simplemente sonrió.
—No veo el problema, allá hay una taza china, utilízala bien.
— ¡¿Qué?! — Gritó horrorizada— ¿Estás bromeando? Porque si no te romperé todo lo que se llama cara, maldito Chihuahua.
—No estoy bromeando.
— ¡Estúpido! Yo no puedo… ¿acaso has visto esa taza? Seguramente tiene gérmenes de todos los malditos ladrones que han pasado por aquí, Kagura se niega hacer sus necesidades ahí.
—Lo siento china, es lo que hay.
—Sádico — ella realmente deseaba hacer de baño, Sougo la miraba con una sonrisa sádica— vamos, no seas tímida, incluso si quieres me puedo voltear para que hagas pipi — se burló.
— ¡Maldito pervertido! —gruño la jovencita, ella nuevamente regresó a su asiento.
¿Qué haría? , cerró sus ojos, si no pensaba en ello capaz y dejaría de tener ganas, paso alrededor de cinco minutos en donde Kagura no dejaba de pensar en hacer pipí. Y Sougo no ayudaba , el muy bastardo fue por un refresco que estaba tomado con una pajilla, sabía que estaba jugado con ella ,en sólo ver cómo Sougo jugaba haciendo ruidos con ese popote le provocaba más ansiedad por hacer sus necesidades.
Estuvo así durante quince minutos, miro a Sougo y este a ella, aunque no quería, no tenía otra opción, ella tendría que hacerlo.
—Sádico.
—Si china ¿Qué deseas?—dijo dulcemente con una carita que no rompía ni un plato, Kagura quería estrellar ese rostro de niña contra la pared y hacerlo sangrar, su lado salvaje está saliendo a flote— vamos no seas tímida, ¿acaso quieres un poco de mi refresco? Para que veas que soy generoso te invito un poco
— ¡Eres un infeliz! sabes muy bien que no quiero eso, yo… yo…. solo quiero…...—Ella bajó el rostro avergonzada. —¿Puedes salir?, necesito hacer pipí—dijo tan bajito, Sougo entonces se paró de su lugar, se acercó hacia ella, en un acto de compasión (porque Sougo pensaba que era compasivo) decidió dejar de jugar con ella.
—China, ven—Sougo abrió la puerta, Kagura se paró de su lugar y lo siguió, no entendía nada, él tomó una de sus manos y la llevó hasta el segundo piso, la guio hasta llegar a una puerta blanca, le quitó las esposas, Kagura lo miro. —Entra.
—Pero.
—Apúrate que no tengo tu tiempo—Kagura hizo lo que le pidió, abrió la puerta para encontrarse un baño completo, todo estaba reluciente y en cierta manera bastante bonito, no creyó que tales baños estuviera en un lugar como eso, sobre todo sabiendo lo asquerosos que eran los hombres.
Pasaron otros cinco minutos en donde ella hizo sus necesidades básicas, se estaban lavado las manos hasta que vio una pequeña ventana a un costado de la regadera, Kagura observó determinadamente, no veía protección alguna, la ventana no era muy grande pero ella perfectamente podría caber por ella.
Lo pensó un momento, la tentación de escapar por ahí se hizo eminente, no fue hasta que alguien tocó la puerta que ella salió de sus pensamientos.
—China no intentes escapar por la ventana del baño, debo recordarte que estamos en el segundo piso, una caída de esta altura podría matarte — después de ello comenzó a reír, Kagura inflo sus mejillas molesta.
—Maldito bastardo— Kagura se miró nuevamente en el espejo, se maldijo por ser buena persona, por culpa de su corazón de pollo había terminado así, recordó cómo la conoció y como su corazón noble quiso ayudarle.
Ahora se arrepentía de ayudarla, lo lamentaba por Nobume, pero en ese momento la maldecía por ser una pervertida.
—Necesito que me hagas un favor —le había dicho, Kagura la miro curiosa. — necesito tu ayuda con... Okita-san—bajo el rostro tímidamente.
Kagura se arrepentía de haber ofrecido su ayuda, ella no lo admitirá pero sentía ciertos celos de Nobume, ella si podía conquistar aquel hombre, era una mujer hermosa y libre en comparación a ella.
No tuvo más opción que aceptar. Después de todo Nobume era su amiga.
—Está bien,¿ que tengo que hacer?. —Nobume sonrió como una antagonista de telenovela, al parecer su plan estaba saliendo a la perfección.
Continuara….
~...~...~...~...~
Hola a todos, como ayer fui cumple del sádico deseaba actualizar pero ocurrieron ciertas cosas y no pude, lamento no actualizar tan seguido como quisiera, en las ultimas semanas apenas y he podido a sentarme a escribir, estoy un poco estresada con el trabajo, posiblemente tarde en actualizar, todo depende siempre de mi estado , de verdad muchas gracias, me alegra de contar con su apoyo.
Fueron : 3651 palabras.
Nadie se esperaba que fuera nobume, pues si, originalmente el capitulo abarcaría el como nobume y kagura se conocieron, pero quedo demasiado largo y se suponía que este fic era de capítulos cortos :'v adios sueños de solo 500 palabras, en el siguiente capitulo entenderemos los planes de nobume xDD , lo único que puedo decir es que ella esta dispuesto a todo por la persona amada.
No hay más que decir ;)
Nos vemos ;)
Y si llegaste hasta aquí ¡GRACIAS POR LEER!
frany les desea una excelente fin de semana
bye ...bye...
fanfiction
09-07-2018
