JUGUEMOS A MENTIRNOS

Los personajes del manga/ anime Inuyasha no me pertenecen; son creación de Rumiko Takahashi. Yo solo escribo esta historia alternativa, sin ánimos de lucro, como una simple fan, que ama a ese maravilloso Hanyo creado por la grandiosa Mangaka.

Advertencia: Como todo fic que escribo este contendrá lemón, también escenas y palabras fuertes, por lo que si eres menor o no disfrutas esta clase de lectura. Abstenerse de hacerlo.

Bla bla bla: pensamientos.

– Bla bla bla: Diálogos.

POV-: la escena narrada desde la perspectiva o punto de vista del personaje.

Bla bla bla: Mensajes de texto

CAPÍTULO 24

Kagome´s POV

Apenas llegue al hotel e ingrese a la habitación me quedé en medio de ésta, impasible por varios minutos; por más que intentaba pensar coherentemente simplemente no lo lograba.

– Tonta Kagome. – susurré mientras me golpeaba levemente la cabeza. En verdad merecía una reprimenda mayor, pero lo deje pasar. – Arrrg. – gruñí enojada conmigo misma antes de caer pesadamente sobre la mullida cama.

Pensar, pensar, pensar, ¿En verdad podría hallar una respuesta?, lo empezaba a dudar, ya había pasado varios días tumbada en la cama arrepintiéndome de haberme acostado esa noche con Inuyasha, pero también había llegado a una verdad innegable, si pudiera volver a esa noche, si tan solo en verdad existieran los viajes al pasado, no me creía capaz de cambiar mis acciones.

Suspiré por centésima vez, mientras me arrepentía ligeramente de haber comprado el cargador para mi teléfono, pues desde que lo prendí este no había dejando de sonar, tenía 5 llamadas perdidas de Sesshomaru, eso era muy extraño y en verdad me asustaba un poco, pero nada en comparación a las 54 llamadas perdidas de Inuyasha.

Miré la pantalla y solté un chillido de sorpresa cuando el nombre de mi esposo se reflejó en la pantalla. Estaba nerviosa, pero aún así decidí contestar.

– Ya es el momento. – susurré intentando darme ánimos.

– Hola, pensé que nuevamente no contestarías. – La voz de Sesshomaru se escuchó sensual y por un segundo mi convicción tambaleó.

– Necesitamos hablar. – dije intentando sonar dura, pero simplemente eso no funcionaba con él. – Yo, en unos días volveré a Tokio para iniciar los trámites del divorcio, así que pronto recibirás los documentos. – susurré intentando no tartamudear.

Nuestra relación desde el inicio había empezado mal y solo había empeorado con el tiempo, ahora sabía que no podía culpar solo a Sesshomaru, también yo había contribuido demasiado para que este matrimonio sea ya insostenible.

– No estoy de acuerdo. – musitó. Todo mi cuerpo tembló ligeramente al escuchar la voz empleada por el hombre, no era la voz gélida que conocía, su voz sonaba mucho más ¿amistosa?.

– Eso…eso…pues si no podemos divorciarnos por mutuo acuerdo, lo iniciaré utilizando como causal el adulterio. – informé tartamudeando levemente.

– Eso será largo y agotador. – musitó.

– Eso no me importa. – comenté "segura"

– Mmm…y supongo tendrás el suficiente dinero para pagar el abogado, aún cuando he cancelado tus tarjetas. – comentó.

– ¿Qué?. – indague confundida.

– Apenas llegué a Tokio cancelé tus tarjetas, es dinero que gané con mi esfuerzo, no tengo por qué dárselo a alguien que quiere abandonarme. – informó.

Había pagado el hotel, las comidas, y algunas otras cosas con el dinero que había extraído del cajero, en el aeropuerto, por lo que si me sorprendió levemente.

– Eso, yo, no te preocupes, yo, yo trabajaré. – Tartamudeé intentando sonar segura.

– Kagome, no quiero hacer las cosas por las malas. – susurró. – Dame una última oportunidad. – agregó.

– Yo…– susurré, pero antes de poder negarme él nuevamente habló.

– Dame una semana, vuelve a la casa, en ese tiempo volveré a enamorarte. – musitó.

– Pero... – murmuré, por un segundo la idea me confundió.

– Solo 7 días, si luego de pasar ese tiempo aún quieres divorciarte, firmaré los documentos. – ofreció. Por una extraña razón mi voz se negó a salir, en mi cabeza ya había decidido la respuesta pero no podía pronunciarla. – ¿Kagome?. – indagó aún así permanecí en silencio. – Sabes que es la mejor opción, si en verdad ya no me amas firmo los documentos en una semana, pero si aún me amas, podremos ser felices. – agregó.

– ¿Por qué?. – indagué casi en un susurro.

– Eres mi esposa. – sentenció. Eso no me respondía la pregunta que había hecho. Más bien esa no era la respuesta que yo buscaba.

– Lo sé. – susurré. – no pregunté eso, solo quiero saber ¿por qué quieres mantener este matrimonio?, ¿En verdad me amas?. – indagué al recordar el mensaje que había recibido días atrás en el que mencionaba eso.

Algo me había sucedido, antes guardaba todas mis dudas, temía preguntar pues no quería perderlo, pero en este momento necesitaba aclarar mis sentimientos y mi relación con él.

– No estoy seguro. – respondió y sonreí levemente, él obviamente no me amaba, solo era alguien que no aceptaba perder algo que consideraba suyo. Aún cuando no me quisiera, no estaba dispuesto a que yo decidiera alejarme, pero me sentí conmovida por su sinceridad. – En verdad me siento furioso por no tenerte a mi lado, estos días no he podido controlarme, he pensado en nosotros más de lo que había pensado en los últimos dos años, no sé si te amo o no, pero puedo decirte que me siento como nunca antes. – susurró. Mi maldito corazón latió emocionado ante esto, ese hombre aún provocaba muchos sentimientos en mí.

– Sesshomaru. – Susurré.

– Te llamaré mañana, piénsalo un poco. – musitó y antes de poder contestar finalizó la llamada. Suspiré agobiada, en ese momento mi celular volvió a sonar, al ver el nombre sonreí levemente, aún no le había cambiado el nombre, aún marcaba como mi juguetito, deseaba verlo, pero no sería correcto por lo que no le contesté. En ese momento recibí un mensaje.

Necesito verte, por favor. – leí el mensaje y volví a releer los anteriores, donde me decía que yo era suya, que no volviera con Sesshomaru, que él lo solucionaría todo, que volviera. Sinceramente me sentía muy enferma, pero también necesitaba verlo.

Agarré mi campera y mi cartera, entonces abandoné mi habitación, al llegar al exterior temblé ligeramente por el frio, caminé lentamente buscando un taxi, cuando finalmente lo encontré, me sentí estúpida, no sabía la dirección de la casa de Inuyasha, pero por la ayuda del cielo el taxista conocía a la señora Isayoi.

Llegué frente a la casa, entonces me sentí asustada, aún así bajé lentamente del taxi, repasé con la mirada el lugar, buscando apreciar la figura del hombre, sentí una presión molesta en el pecho, un deseo de marcharme, pero también deseaba verlo.

Por varios minutos quedé en la misma posición observando desde lejos la casa, entonces finalmente lo vi saliendo del invernadero, sin poder evitarlo sonreí como una tonta, aún cuando su expresión demostraba enojo, él se veía hermoso, me sentí triste cuando él ingresó a la casa y ya no pude verlo.

No tenía intención de hablar con él, solo había venido para verlo desde lejos, pero ahora que lo había logrado me parecía insuficiente, en verdad deseaba hablar con él, escuchar sus frases jocosas, sentir su cálida mano, muchos pensamientos se agolpaban en mi mente, sabía que debía marcharme pero en verdad me sentía muy insatisfecha.

¿Puedes salir un minuto?. – escribí. – pero pronto lo borré. Deseaba verlo nuevamente, por lo que esperé mirando fijamente la puerta y como si pudiera llamarlo con mis pensamientos, la puerta se abrió y pude verlo abandonar la casa, pero no estaba solo.

Una presión molesta se depositó en mi pecho, sentía como si hubiera olvidado como respirar; aparté la mirada cuando la mujer lo besó.

End Kagome´s POV-

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Inuyasha no sabía que responder, por mucho tiempo la había amado y había deseado casarse con ella, en ese momento, su corazón nuevamente latía presuroso al verla acercarse lentamente a su rostro, pero también había una gran incomodidad en su pecho.

Sus labios se unieron en un dulce beso, el hombre respondió manteniendo el calmado ritmo, entonces la mujer enredó sus brazos en el cuello masculino. Pronto la mujer finalizó el beso y le sonrió levemente.

– ¿Esto quiere decir que estás de acuerdo?. – indagó.

– Keh, la verdad me gustaría pensarlo. – musitó dejando atónita a la mujer.

– ¿Qué?. – indagó entre incrédula y molesta.

– No sé si podría estar casado con alguien que piensa tantas basuras sobre mi madre. – musitó reclamándole por todo lo que había dicho.

– Eso, yo…yo solo lo dije porque estaba enojada. – susurró en su defensa.

– Tsk, déjame pensarlo. – repitió. La mujer mordió sus labios por pura frustración, pero pronto asintió mientras exhibía su sonrisa más fingida. Inuyasha entonces ingreso a su casa ante la atónita mirada femenina. La mujer lo siguió y él la miró confundido.

– ¿Ya hablaron?. – indagó Isayoi mirando fijamente a Inuyasha, este claramente pudo leer en sus ojos la pregunta ¿le has confesado lo sucedido?.

– Algo así. – murmuró Inuyasha.

– Entonces ¿qué piensan hacer?. – indagó algo impaciente. Inuyasha miró a la mujer y suspiró cansinamente. Antes de poder responder escuchó su tono de mensaje, extrañado buscó su teléfono.

Estoy frente a tu casa, necesitamos hablar. – leyó el mensaje y maldijo por lo bajo. Por una semana había esperado ese mensaje pero justo llegaba en un mal momento.

Espérame, voy en 5 minutos. – contestó.

– ¿Sucede algo malo?. – indagó Kikyo curiosa.

– Nada malo. – musitó. – solo que necesito volver al invernadero, aún tengo mucho por hacer. – informó.

– El almuerzo estará listo en unos minutos, mejor vuelves luego de almorzar. – musitó Isayoi.

– Tsk. – chasqueó.

– ¿Puedes almorzar con nosotros?. – indagó entonces Isayoi mirando a Kikyo y ella asintió mostrando una leve sonrisa.

– Hijo, ayúdame y coloca esos platillos en la mesa. – pidió a un ojidorado ansioso. Sabía que debía decidirse rápido.

Kagome´s POV-

Podía haberme marchado, pero todo mi cuerpo se resistía a hacerlo, no podía negarlo, me había dolido verlo con ella, sabía que no tenía derecho a estar celosa, ni tampoco podía reclamarle nada, pero antes de meditarlo mucho ya había enviado el mensaje. ¡Sí!, era muy egoísta, pero no podía evitarlo.

Esperé ansiosa durante los minutos que me había dicho que esperara, pero él no salió, esperé durante otros cinco minutos, que me parecieron eternos, pero nada sucedió, sonreí mientras intentaba contener las lágrimas.

– Lo entiendo. – susurré mientras comencé a caminar, debía alejarme. Cuando ya me había alejado una cuadra de la casa escuché el sonido de mi celular, afanosa abrí el mensaje.

Espérame diez minutos más. – Repasé más de una vez las palabras mientras una incomodidad mayor se depositaba en mi pecho y me impedía respirar con normalidad.

No me vuelvas a escribir.– Contesté prontamente, estaba muy enojada, normalmente no respondería así. Detuve mi caminata y esperé ansiosa la respuesta, en verdad no quería que dejara de escribirme, deseaba locamente verlo, pero estaba molesta por lo que observé, lo odiaba, pero sabía que no debía sentirme así, yo no era nadie para Inuyasha, esa mujer era su prometida, sabía que no tenía derecho pero estaba tan ¿celosa?.

– ¿Dónde estás?. Iré ahora.– la pregunta hizo que empezara a hiperventilar, sin siquiera yo saber el motivo.

No volví a responder, simplemente me quedé desconcertada observando la pantalla del celular, quería verlo, escuchar su voz, pero en este momento estaba muy "rara". No quería que él me viera así, temía decir algo inapropiado, solté un chillido de sorpresa al escuchar el timbre de llamada, pronto presioné la opción de rechazar la llamada y suspiré aliviada. Estaba comportándome muy infantil, en verdad me desconocía en este momento.

Giré medio cuerpo para observar en dirección a la casa de Inuyasha entonces ambos nos miramos fijamente, estaba relativamente lejos aún así pude sentir su penetrante mirada. En ese momento no supe cómo actuar y menos aun cuando él caminó presurosamente en dirección a mí, desee huir, pero mi cuerpo no reaccionó.

– Kagome. – susurró cuando llegó frente a mí; me tomó con una mano por el mentón y lo próximo que sentí fue su experta lengua recorriendo el interior de mi boca.

Finalizó el beso y sonrió ladinamente, recién entonces puse reaccionar y dar un paso hacia atrás para separarme de su contacto.

– No hagas esto. – susurré mirando de reojo a las pocas personas que estaban cerca.

– Vayamos al granero. – susurró y negué inmediatamente con la cabeza, habían demasiados motivos para negarme, como el temor que sentía de encontrarme con la señora Isayoi o con esa mujer, pero principalmente temía a lo que podríamos terminar haciendo.

– Yo…yo solo quería decirte que no me vuelvas a llamar, volveré a Tokio, no debemos volver a vernos. – susurré. En verdad no era eso lo que quería, pero era lo que debía hacer, debía alejarme de él, tan solo verlo en este momento era un error, todo mi ser quería algo que no debía anhelar.

– ¿Volverás con él?. – indagó notoriamente molesto.

– Tal vez. – susurré.

– No puedes hacer eso, eres mía. – murmuró acercándose un paso.

– No soy tuya, esa mujer a quien estabas besando frente a tu casa es tu mujer. – gruñí, él me miró asombrado por un segundo.

– Eso fue solo... – susurró.

– No me interesa, no necesito que te expliques. – musité intentando sonar segura. – decidí que hablemos para pedirte que no me vuelvas a llamar, lo que hicimos fue un error, además por lo que vi tu prometida ya te perdonó, así que no volvamos a vernos. – agregué.

– Kagome. – susurró.

– Gracias por haberme ayudado, gracias a ti conseguí darle una lección a Sesshomaru. – susurré.– En verdad deseo de corazón que seas feliz en tu próximo matrimonio. – agregué.

– Tsk, ¡no digas tonterías!. – gruñó molesto elevando la voz.

– ¿Entonces qué demonios debo decirte?. – pregunte molesta. – No sé cómo resolver esto, pensé que solo sería una pequeña venganza y terminaría, pero ¿que se supone que haga después de todo lo que sucedió?. – pregunté sintiendo un nudo en mi garganta, todos los sentimientos que había estado conteniendo querían abandonar mi cuerpo.

– ¿Entonces lo único que se te ocurre es que nos alejemos?, ¿En verdad piensas que aceptaré eso?. – indagó molesto. Deseaba tanto en ese momento abrazarlo y decirle que me quedaría con él, pero sabía que eso no era una opción.

– Volveré con Sesshomaru y tú te casaras con esa mujer, entonces es obvio que debemos alejarnos. – susurré intentando no demostrarle mi tristeza.

– Kuso. – gruñó. – No quieras decidir qué haré con mi vida. – agregó.

Iba a contestarle pero me quedé sin habla cuando de sorpresa la prometida de Inuyasha apareció a un lado de este.

End Kagome´s POV-

Continua…

Hola, hola, lo sé no tengo perdón, tarde muchísimo tiempo en actualizar, hubieron demasiados motivos que contribuyeron a que esto sucediera, en el inicio fue la falta de inspiración, luego fueron motivos más personales, en todo este tiempo Michell0212 me motivó a tener presente el fic, por ello este capítulo se lo dedico, también para disculparme por no contestar, es que estaba muy liada con algunos problemas, lo siento, espero que lo leas.

Si me ausento no es por que quiera, el mundo es muy complicado y no siempre podemos hacer solo lo que nos gusta, lo que puedo decirles es que mi meta es siempre terminar las historias que comienzo, quizás tarde en actualizar, pero siempre pienso en ustedes y leo sus comentarios me inspiran y me dan fuerza, gracias por todos los comentarios que me han dejado, y espero de corazón me perdonen por el tiempo de espera, les guste el capitulo y pasen un rato agradable de lectura.

Mizune - Mei