Holiii nwn Ahora si debo de admitir que me sentí feliz con cada review que me mandaron x'3. Ya llegamos a 10 reviews Wiiii! *Corre en círculo* *w* Me hacen feliz, es por eso que este cap no lo publiqué hasta el domingo o Sino Lunes *w*. Explicándome, solo publico una vez por semana, no más y como la semana pasada había subido dos caps. Pensaba esperar hasta que terminara esta semana… .w. Siento que me enredo. En fin w Sus Reviews me hicieron publicar antes .0

Como la linda chica que me dio mi primer review en este fic, me dijo que se podía responder reviews por mensaje privado owo. Así lo haré de ahora en adelante. Solo los anónimos los pondré al final del fic nwn.

Claro como siempre OFRESCO PREMIO al que me ayude como poner las líneas divisoras súper cool plomitas en el texto.

Umm… Siento que me olvido de algo. w NO, NO, no me olvido.

Este capítulo es dedicado a la dulce Miss Paranoic

Por ser tan buena y leer todas mis locuras (Incluyendo notas finales e iniciales del autor.)

Disclaimer: Los personajes utilizados en esta historia pertenecen a Hajime Isayama, mangaka de Shingeki No Kyojin. Yo solo los uso sin fines de lucro para darle vida a mis historias.

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Capítulo II:

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Se encontraba frente a la puerta correspondiente, era de caoba, lacada, pintada de color hueso y con los números en dorado "1313". Un número peculiar para una reunión como esa. El que le haya tocado en el treceavo piso y en el mismo número de habitación, era algo escalofriante. No sabía si realmente era suerte o una elección de su futuro cliente. Aunque, tampoco sabía si tomarlo como un buen o mal presagio.

En su mano derecha tenía su celular, donde en la pantalla se podía apreciar la dirección, el nombre del hotel y número de habitación. Lo corroboró de nuevo, esperando que haya un error, pero no era así. Esa era la habitación. Lanzó un suspiro cerró la zona de mensajes en el celular. La hora en la pantalla luminosa, marcaban las 5:40. No le gustaba llegar tarde, pero tal parece que se había excedido un poco. Ya llevaba más de diez minutos frente a la puerta.

Sin más que hacer, guardó el celular en el bolsillo derecho y se apretó el abrigo formando un puño. Debajo de él llevaba la escasa ropa impúdica que le habían pedido. En su hombro izquierdo una muda de ropa para el día siguiente y útiles de aseo ordenados en una práctica mochila mediana. Esperaba que mínimo lo dejaran bañarse luego de la "faena", aquella que tendría lugar detrás de esa puerta.

— Ya, Eren. Deja de alargar el momento — Se dijo a sí mismo dándose un par de palmaditas en cada mejilla — Vamos, toca la puerta — Órdenes simples que tenía que seguir.

Sus manos se alzaron separaron de su rostro y tocó con los nudillos hasta la superficie de madera, el golpeteo se escuchó tres veces de forma firme y consecutiva. Como un repelente, luego de tocar su mano se alejó de esa puerta y se pegó al costado de su cuerpo. Esperó.

Lo que fueron solo unos segundos. Le parecieron años. Al inicio todo fue silencio, pero luego el sonido de pasos acercándose anunció que había sido escuchado. La puerta fue abierta.

Inconscientemente su rostro se alzó. Un hombre alto y fornido fue el que lo recibió. No sabía cómo era su cliente, solo su nombre, pero el ver la sonrisa en ese rostro, le indicaba que estaba en el lugar correcto. El hombre si lo había reconocido.

— ¿Es… usted, Erwin Smith? — Preguntó suavemente.

— Y tú debes ser Eren Jaeger — Dijo el alto hombre — Llegas temprano, pasa. — Sin perder la sonrisa le dio paso al menor.

Asintiendo Eren dio el primer paso dentro de la habitación y una sensación de nervios lo invadió, era el paso decisivo para aceptar lo que iba a hacer en ese lugar. Su duda fue casi imperceptible y no notoria, pero fue algo importante para Eren.

Erwin no desaprovechó ver al menor de reojo, el saco le quitaba la visibilidad de su cuerpo, pero por las muñecas las muñequeras de cuero ya estaban puestas, por lo que supuso que estaba vestido como el esperaba. Su lengua pasó por su labio superior, en signo de deseo por ver más del joven. Era más bajo que el, por varios centímetros, si su memoria no le fallaba, su ficha decía que medía 1.70 metros. Sus cabellos eran color chocolate intenso y esos ojos. Al pasar justo frente suyo para entrar a la habitación, no pudo evitar apreciar y sentir ese olor a lavanda que desprendía el menor, se notaba húmedo y fresco, tal vez recién salido de la ducha hace poco.

Lo vio avanzar hasta el centro de la sala y quedarse parado sin saber muy bien que hacer. Erwin cerró la puerta y se acercó hasta donde antes estaba sentado.

— Siéntate por favor. — Dijo galante mientras su mano le indicaba donde tomar asiento — Ya que has llegado antes de la hora, podemos conversar un rato.

Eren vio como el porte del hombre, reflejaba todo lo que era. Alguien de poder, elegante, millonario, el traje simple que constaba de una camisa y un pantalón de vestir, parecían que combinaban perfectamente con el lugar mismo. Asintió a las palabras su cliente y tomó asiento en un sillón de dos cuerpos, cerca al individual que ocupaba el otro.

— ¿Tienes alguna duda que desees absolver? — Le preguntó Erwin mientras con su mano cogía el vaso hasta hace poco olvidado en la superficie de la mesa central y lo movía suavemente.

— Pues… sí — Dijo viendo como el líquido color ocre se movía como pequeños remolinos y en el vaso se apreciaba la exudación por los hielos usados — Quería saber… ¿Por qué contratar a solo un par de prostitutos para tantos?

Era una pregunta que le estuvo rondando la mente, desde esa madrugada donde lavaba su ropa y analizaba lo que Nanaba le había dicho hace pocas horas, hasta antes de irse de su casa esa misma tarde, dejándole todo bien listo a su hermana. ¿Por qué pagar tanto por un prostituto si con el mismo dinero o hasta menos podía tener más a su disposición?

La sonrisa de Erwin se agrandó dejando ver los bien cuidados dientes que poseía. El chico frente suyo. Aparte de tener un hermoso cuerpo, tenía inteligencia.

— Simple — Bebió un sorbo, viendo como Eren tenía las manos juntas en su regazo — Es una reunión con temática Gangbang — Solo al ver sus manos retorcerse, se fijó en la pequeña abertura que el saco de Eren dejaba al estar sentado — ¿Sabes lo que es Gangbang? — Preguntó apreciando la media larga y negra que la abertura dejaba ver. Luego volvió a mirar a Eren a los ojos.

— Sí — Eso lo respondía todo. En el contrato no mencionaba esa palabra, pero supuso que debía sobre entenderlo.

— Algunos de mis colegas y yo, hemos tenido la idea de practicar el Gangbang al menos una vez. Es difícil que alguien acepte complacer a cuatro personas o más. Por lo que es más costoso. Pero lo vale.

Eren asintió sopesando la idea. Sería el pasivo de varios hombres para cumplir la sucia fantasía de someter a alguien en el sexo de forma grupal. Pero… ¿Cuántos le iban a tocar a él?

— Amm… Una pregunta más — Dijo dudoso sin saber si era correcto o no seguir indagando.

— Claro, siéntete libre de hacer todas las preguntas que necesites.

— El contrato decía que atendería d integrantes, ¿Cuántos van a ser?

Eren rogaba porque fueran la menor cantidad posible, si era mejor, hasta que uno se haya arrepentido o haya tenido que cancelar debido a causas externas, que no se pudieron controlar. Pero no fue así.

— Somos seis para ti y para tu amiga cinco.

Seis… SEIS HOMBRES. Los nervios de Eren estaban experimentando el autocontrol en su máximo esplendor para no salir corriendo en ese momento. El número por sí solo, ya le parecía escalofriante. Cerró sus ojos por un segundo y trató de que su respiración no se volviera errática. El dinero le ayudaría mucho, tanto para el tratamiento de su hermano como para la universidad. Desperdiciar la oportunidad sería tonto. Él lo sabía y se lo estaba repitiendo una y otra vez en su mente. Con un suspiro final, abrió nuevamente los ojos, encontrando a Erwin en la misma posición, recostado en el elegante sillón estilo victoriano y con el vaso aun en su mano.

— ¿Alguna otra duda más? — Cuestionó calmado, viendo el reloj de su muñeca. Eren Negó — Perfecto, entonces quisiera iniciar con la revisión si no te importa.

Aún faltaban unos cuantos minutos para las seis, pero Erwin estaba ansioso por ver el cuerpo del menor. Poder apreciarlo en su mayor esplendor y poder tocarlo. Oh, él también estaba un poco necesitado de sexo. Al parecer, Levi no era el único.

— Ah… sí, claro. — El menor acomodó mejor la mochila que había puesto a su derecha, en el piso, y se levantó para empezar a abrir su abrigo.

La vergüenza por mostrar su cuerpo, hace mucho se había ido. Aunque no negaba que esos penetrantes ojos lo inquietaban un poco. Los botones de su abrigo fueron abiertos uno a uno y se lo sacó deslizándolo por los brazos. Dejó el abrigo en el apoyabrazos del sillón y miro al hombre frente suyo.

Erwin se paró apenas el chico estuvo totalmente expuesto, con las prendas que él había pedido. Dejó el vaso con whisky casi vacío en la mesa y se acercó. El chico era más bello en persona. La complexión, delgada era perfecta. Cuerpo firme, abdomen plano poco marcado, los huesos de las caderas notorios y apetitosos, las extremidades largas y estilizadas. El rubio avanzó hasta estar frente a Eren y sus manos fueron en busca de contacto con la piel bronceada.

Rozó el cuello y el abdomen, lentamente. Eren solo entrecerró los ojos, mientras se dejaba hacer y tocar. La mano palpó superficialmente los brazos su torso desnudo la delgada tela de ese polo similar a un top, su cuello, nuca y cabellos, Erwin se acercó y olió al menor, tal como supuso y comprobó al pasar sus dedos por las hebras chocolate, el menor estaba bañado hace poco, el olor se intensificaba en la nuca. Lavanda y el almizcle personal.

— Perfecto — Dijo separándose un poco, pero aun invadiendo el espacio personal de Eren — Ahora date la vuelta e inclínate.

El menor sabía lo que seguía, una rutina que poco le molestaba ya. Se volteó y apoyó sus manos en el respaldar del sillón que ahora tenía frente suyo. Sintió las amplias manos subiendo por sus piernas (Erwin se había acuclillado para mayor comodidad), acariciando sus muslos internos para finalizar quitándole los pequeños shorts. Sus glúteos fueron cogidos, cada nalga con una mano, apretujados varias veces para luego por fin ser separados. Era como un control de calidad.

Lentamente un dígito ingresó en la cavidad anal. Erwin sintió, que si bien el estrecho canal no ofrecía mucha resistencia al ingresar el dedo, sí lo apresaba y absorbía. Podía ser que el menor haya usado varias veces el ano, pero eso solo hacía que el menor se adaptara rápidamente al intruso, luego seguía siendo apretado y cálido. Una fácil dilatación. Erwin sonrió al entender y apreciar eso por su propia mano, ingresó el índice de la otra y abrió el canal anillado, dio un poco de resistencia, pero pudo hacerlo lentamente. El color rosa invadió su vista, el menor estaba limpio vieras por donde lo vieras.

— ¿Te lavaste internamente? — Preguntó más por rutina, aunque pudiera verlo con sus propios ojos.

— Sí, señor.

Erwin sacó los dedos y apreció la entrada fruncida y cerrada sin nada dentro, todo su entorno estaba libre de bellos y bien cuidada.

— ¿Te depilaste? — Cuestionó intrigado.

Ese era uno de sus pedidos, pero personas que se depilan o afeitan siempre tienen la piel un poco irritada o maltratada por mantenerlas libres de bellos, ese no era el caso. Con Eren, se podía usar la frase: Piel de trasero de bebé.

— N-No — Eso si le daba un poco de vergüenza, ser un hombre lampiño no era nada varonil, no según su parecer. — No tengo bellos.

Erwin sonrió nuevamente al escuchar eso. Eren Jaeger, sin duda era una joyita que estaba feliz de haber encontrado.

— Mejor aún. — Se levantó y lo cogió de la cintura incitándolo a que se volteara. Con los shorts por las rodillas, lo hizo lentamente — Eso te da esa piel tan suave, — Dijo tocando el miembro dormido del menor apreciando los testículos y por fin apartándose. — Me gusta lo que veo, Eren.

— Mmmm… ¿Gracias?

No sabía que responder por lo que Erwin lanzó una pequeña carcajada.

— Acompáñame, te diré dónde poner tus pertenencias y para que veas donde vas a poder descansar luego de que acabe todo.

Eren asintió, se subió el short y cogió su maleta y abrigo, siguió los pasos de Erwin. Antes no se había dado cuenta, la "habitación" tenía dos pisos. Erwin subía las escaleras lentamente y el castaño tuvo que trotar para alcanzarlo. En la parte superior había dos espacios bien definidos, aparte de una pequeña sala con solo dos sillones pequeños, pegados a un enorme ventanal. Eren miraba todo embelesado, caminando lentamente y separándose un poco. La vista era simplemente extraordinaria.

— Ven, Eren. Este va a ser el cuarto donde descansarás.

Eren llegó hasta el lugar, era un cuarto agradable, una cama de dos plazas y un par de mesas de noche lo recibieron al apenas entrar al lugar, todo estaba decorado con colores neutros, crema, beige y diversas tonalidades de marrón. Dándole un habiente de confort y calidez. Eren avanzó apreciando la pequeña puerta que dirigía al baño personal y llegó hasta el sillón individua que estaba colocado al lado de la ventana con vista a un parque interno del hotel. Dejó su mochila y abrigo en el lugar y volteó nuevamente a ver a su cliente.

Erwin estaba de pie en el marco de la puerta, con los brazos cruzados y apoyado a la parte derecha del marco mismo. Veía todos los movimientos del menor con una sonrisa. Sonrisa que no quería desaparecer.

— ¿Necesita que haga algo más Señor Smith? — Preguntó sintiéndose demasiado analizado por el hombre contrario.

— Si, vamos a seguir con las preguntas, ponte cómodo. — Eren asintió y se sentó en el borde de la cama — ¿Cuándo fue tu último examen médico?

Eren se sorprendió, se le había olvidado preguntar de ese mismo tema, el haber escuchado la cantidad definitiva de hombres que iba a satisfacer, lo dejaron en un estado de letargo que hizo que se olvidara de una pregunta tan importante como ella. Agradecía que hubiera sacado el tema a flote.

— Hace menos de dos meses. — Respondió — Y en todos ellos he salido limpio.

— ¿Cada cuanto tiempo se hacen los exámenes en tu local?

Lo normal era que se hiciera cada seis meses, pero había lugares que por mayor seguridad les exigían a sus trabajadores hacerlo en un plazo más corto.

— En "La Casa del Placer" se realizan exámenes cada cuatro meses. — Respondió Eren calmadamente mientras se jalaba un poco el borde del short, se le había enrollado hasta quedar en el límite de su pelvis. — La señorita Nanaba, siempre cuida ese tipo de cosas.

— Eso lo tengo entendido, es por ello que personas como nosotros, buscamos lugares que nos den ese tipo de seguridad.

— Y… ¿podría saber sobre los resultados de usted y los participantes?

— En mi caso, limpio. Los demás chicos, son igual que yo, solo frecuentan lugares con seguridades de higiene altas. Y como empresarios que son, van a revisión médica general cada seis meses. Y bueno… Levi — Se rio al recordar a su excepcional amigo maniático de la limpieza. — Él está más limpio que la habitación desinfectada de un hospital.

Levi tenía la manía de ir a revisiones médicas de ese tipo cada vez que terminaba con alguna de sus antiguas relaciones, y antes de aceptar tener sexo, le exigió a cada una de ellas que les presentaran las pruebas de que estaba completamente limpio. Algo nada romántico cabe destacar. Aun así, siempre lo hacía con condón a la hora del sexo.

Eren estaba extrañado, no sabía quién era ese Levi, pero tampoco le importaba preguntar.

— Siguiendo con las preguntas, Eren. ¿Leíste el contrato?

— Sí, Señor.

— ¿Tienes alguna duda con lo que pedimos?

— No, estoy conforme: no sexo sin protección, sin laceraciones permanentes, no me molesta el bondage siempre y cuando sepan cómo implementarlo. — Eren miró a los ojos de Erwin para que le corroborara que sí conocía del tema.

El tema del bondage era algo delicado la presión exagerada podría evitar la circulación correcta de la sangre, el manejo de las ataduras y la posición de las extremidades, sino se tenía cuidado podría implicar hasta dislocamiento de huesos. Por ello, si no se tiene experiencia, era mejor no hacer algo osado.

— No te preocupes, al menos tres de nosotros sabemos muy bien de ese tema. Y nos encargaremos de los amarres

— Me parece bien— Asentía dando a entender que estaba de acuerdo. — Las felaciones tampoco me molestan — Siguió enumerando lo que estaba en el contrato — Con el látigo, lo mismo que el bondage, si saben usarlo no tengo problema — Erwin solo asintió sin decir palabra alguna — La ingestión de semen no es de mis favoritas, pero si me lo exigen lo tengo que hacer — Eren tenía colocado un dedo en su mentón, con aire pensativo. — ¡Oh! Si hay algo que deseo preguntar.

— Adelante.

— ¿La doble penetración y el Fisting? — Sus ojos se abrieron un poco, expectante a la respuesta que recibiría — ¿El papel de ellos en este trabajo sería…?

— Bueno, siendo que eres solo uno, la doble penetración es inminente. Esa es la gracia de un Gangbang. — De forma inconsciente sacó la lengua y la paseo por su labio inferior — En cuanto al fisting, puede que no lo realicemos, como puede que sí. Depende de la dirección que tome esta noche.

— Entiendo… — Dijo eren botando un suspiro. — Creo que ya no tengo más dudas.

— Ni yo — Erwin se paró correctamente y se acercó a Eren. Lo cogió del mentón alzándole la vista — Cielos, si no le hubiera dicho a Levi que le mantendría limpio un lugar, en estos momentos te pediría un adelanto — Dijo delineando su pulgar el grueso labio del joven — Pero supongo que tengo que aguantarme. — Se alejó nuevamente y se fue a la salida del cuarto — Los invitados empiezan a llegar a las 7, todavía falta media hora, y primero tendremos una pequeña reunión. Puedes hacer lo que desees en el cuarto, pero no salir de él. Cuando te llame bajarás para iniciar con la jornada de sexo. ¿Entendido?

— Sí, señor.

Erwin solo sonrió antes de cerrar la puerta y bajar al primer piso. Al encontrarse solo en una lujosa habitación, Eren solo pudo botar otro suspiro y tirarse a la cama. Solo le quedaba esperar. Aunque realmente tenía otra duda ¿Quién Rayos era ese tal Levi?

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*-*-*-*-Manual-*-*-*-*

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El tiempo pasaba y Eren no sabía que más hacer, ya había acomodado la poca ropa y útiles de aseo en el lugar correspondiente, había apreciado la puesta de sol por la ventana y tomado un poco de agua de la jarra en la pequeña mesa frente a la ventana, había ido al baño a lavarse la cara, y dado vueltas como león enjaulado por la habitación.

Pero todo cambió cuando comenzó a escucharse el abrir y cerrar de la puerta principal de la lujosa suite. Eren escuchaba risas gruesas, y el choque de los vasos. Habían llegado tres personas según su, ahora agudizado, sentido del oído. Aún faltaban dos y él ya se encontraba demasiado ansioso y estresado. La espera tornaba agotadora la situación.

Escuchó la puerta cerrarse y el conocido sonido de carcajadas que reciben a un amigo en una reunión animada. Eren quería escuchar más, pero desde la distancia no podía y no pensaba desobedecer y salir de la habitación. En su trabajo, respetaba todas las reglas que le daban. Era una buena forma de evitar problemas.

Volvió a ver el reloj en la pared a la izquierda de la cama, las 7:15, solo habían pasado cinco minutos desde la última vez que lo había visto. No había caso de estar pegado a la puerta como una estrella de mar a una superficie liza; volvió sobre sus pasos y se lanzó nuevamente a la cama. La suave superficie le recibió con los brazos abiertos.

Su mirada se fijó nuevamente en el reloj 7:17, el mundo parecía andar como una tortuga cuando se le antojaba. Se arrastró cual oruga por la cama y llegó a estar en posición correcta (la cabeza a la altura de las almohadas) su mano se estiró hasta coger el celular de la mesa de noche y marcó a su hermanita.

— *¿Aló? ¿Eren? *— Preguntó un poco somnolienta la voz femenina desde el otro lado.

— Hola, princesa durmiente. — Dijo el menor. —Te llamaba por sea caso te quedaras dormida, en menos de media hora tienes que tomar tus pastillas — Una sonrisa un tanto baja se escuchó desde el otro lado

— *Eren… No es la primera vez que me dejas en la noche. La alarma estaba prendida para despertarme diez minutos antes de las ocho y cenar algo antes de tomar las pastillas. Eso tú ya lo sabes.*

— Bueno, bueno; solo quería saludarte en el tiempo libre que tenía. Perdóname si te desperté.

— *Bah, no tienes que disculparte por eso. Me alegra que me llamaras, aunque estaba soñando con un apuesto hombre que me llevaba a vivir con él a una enorme mansión.*

— ¡¿Eh?! ¡¿Cómo es eso?! ¡¿Por quién abandonas a tu hermano?! — Las risitas se escucharon desde otro lado.

— *Eras tú, Eren. Tú eres mi caballero al rescate.*

Eren se rio por sentir celos de hermano consigo mismo. Por lo que la risa que su hermana soltaba por el otro lado del teléfono se le contagió. Luego de hablar por unos minutos más con su hermana, por fin cortó la llamada. La chica tenía que irse a preparar su comida y era mejor que lo haga calmada.

El celular fue nuevamente colocado en la mesa de noche y Eren se desparramó por toda la cama. Vio el reloj, Eran las 7:35. Aunque sea el hablar con su hermana lo había despejado un poco. No sabía cuánto tiempo más esperaría, pero para no entrar en crisis nerviosa era mejor tratar de dormir.

Con una nueva y relajante meta en su mente, sus músculos se empezaron a destensar y los ojos se empezaron a cerrar; sentía con la punta de los dedos las puertas al mundo de Morfeo. Hasta que unos golpes lo alteraron. No estando alerta a nada. Su cuerpo se sorprendió tanto que dio un salto hacia la derecha y casi se cae de la cama. La puerta estaba abierta. El cuarto a oscuras y el pasillo iluminado

— Eren — La silueta a contraluz mostraba un porte formidable. Alto y corpulento. Era Erwin — Lamento haberte asustado.

— N-No se preocupe — Dijo reincorporándose, mitad del suelo y la otra mitad de la cama — Fue mi culpa el no estar atento.

Erwin encendió la luz y avanzó un par de pasos, Eren solo pudo cerrar los ojos por un instante al cambio de iluminación, se veía adormilado pero igual de hermoso. Vio que se había sacado el calzado y quedado solamente en las ropas que él había pedido.

— Me alegra que te hayas quitado los zapatos.

Eren asintió. No le veía el caso, iba a estar desnudo dentro de poco y el calzado les dificultaría el trabajo a los hombres, aparte de que toda la suite era alfombrada o en parqué. Y no le molestaba caminar en medias o descalzo por aquellas superficies.

— Vamos, ya es hora de iniciar la función.

Eren vio el reloj en la pared 7:45, había dormitado unos diez minutos; ahora quería saber hasta qué hora duraría teniendo sexo con seis hombres. Eren siguió a Erwin, bajaron las escaleras y llegaron a la sala. Eren la vio extrañamente vacía.

— ¿Los demás? — Pero Erwin no contestó. No hasta llegar a su sillón respectivo y sentarse.

Había un cambio en la sala, la mesa central no estaba en su lugar y los cuatro sillones, estaban más separados unos de otros. Eren se paró en medio de todo el ambiente.

— Como ya sabes, esta es una reunión con temática Gangbang, pero no es algo tan simple. — Cruzó sus piernas y apoyó los brazos en el sillón. — No tenemos ganas de ponerle una temática complicada como una violación o juego de policías, al asunto. Por lo que para encender a todos los participantes, el juego previo va a ser perseguirte. Escapar de nosotros. Como incentivo para ti, si consigues salir de esta habitación del hotel. Vas a tener cinco mil dólares extra.

El corazón de Eren bombeaba rápidamente, ser perseguido, como una presa asechada por varios cazadores. El juego de rol era algo si mencionado en el contrato, pero tan simple que alguna duda sobre ello no tenía. No era peligroso y muchas veces lo había usado para poner más participativos a alguno de sus reacios clientes. Aun así, no veía a nadie que en se momento lo persiguiera. Y cinco mil dólares extra era algo que no podía rechazar. Si no lo intentaba sería un idiota.

— Bueno, ¿Qué esperas?

— ¿A- Ahora?

— Realmente hace un par de minutos. — Erwin se irguió un poco en su asiento — Corre pequeña presa.

Eren no supo que hacer por unos segundos, dio un paso hacia atrás sin dejar de mirar los ojos celestes del contrario y luego volteó para ir corriendo hacia la puerta. Le parecía demasiado fácil, cada vez acortaba más la distancia en solo unos segundos la puerta estaba tan cerca, estiró su mano y antes de coger la manija, sintió como era alzado por un fuerte brazo desde su cintura.

— ¡Ah! — Gritó con el corazón palpitando céleremente.

— Lindo, lindo. Me gusta Erwin — Eren volteó apreciando a un chico más bajo que Erwin, pero parecido en complexión física. Musculoso, cabello rubio, ojos pardos.

— Te lo dije, Reiner; es perfecto para esta faena. — Dijo Erwin aun sentado y viendo como Eren era traído sostenido por su cintura.

El comparar la complexión delgada con el cuerpo corpulento del otro chico, era hasta en cierta parte cómico. Se notaba que el prostituto era joven, no se comparaba en nada a al cuerpo del hombre de 32 años que lo había dejado en el centro de la habitación de nuevo.

— Corre Eren. Tienes un par de oportunidades más.

Eren miró al nuevo hombre, preguntándose de donde había salido, pero no quería perder tiempo. Tenía que lograrlo. Cinco mil dólares no eran una nimiedad. Era mucho dinero. Sus pasos esta vez lo dirigieron al lado izquierdo de la sala, entrando a la zona de comedor, en él había una enorme mesa y dos puertas que no sabía a donde dirigían una a cada lado del lugar, pasó corriendo por el lado derecho del alargado mueble, viendo como el chico de nombre Reiner entraba por el vano que unía la sala y el comedor, el mantenerse alerta a él hizo que chocara con un firme pecho.

Retrocedió antes de ser cogido por otro par de brazos. Ese nuevo integrante había salido por la puerta de la derecha, a la que Eren se dirigía. Quiso volver por sus pasos, pero vio como Reiner se ponía al inicio de la larga mesa, estaba rodeado. Su respiración era errática, no por cansancio, sino por los nervios que le daba el ser perseguido de tal manera. Con esos ojos tan inquisitivos a su persona. No se alejaba mucho de la mirada de un tigre hacia una pobre gacela.

Sin pensarlo mucho, estando entre ambos hombres cual cazadores, se deslizó por debajo de la mesa marrón oscuro y salió por el otro lado.

— Es un conejito escurridizo, ¿no Farlan? — Preguntó Reiner a las espaldas de Eren.

El solo aprovechó para correr a la otra única puerta que había, entrado a una especie de bar que estaba conectado con la sala principal. Y vio como al salir de ese ambiente estaba la puerta principal a solo unos cuantos metros, ahora entendía de donde había salido Reiner. Corrió lo más rápido que pudo, pero sin darse cuenta Erwin se puso frente a él un par de segundos antes de llegar a la puerta, y lo cargó nuevamente.

La mano de Erwin había pasado por entre sus piernas y la otra lo sujetaba de la parte superior de su torso. Al dejarlo nuevamente en el centro de la habitación, sintió como era manoseado en el proceso, como la mano entre sus muslos rosaban su pene y por el medio de sus glúteos, aun sobre la ropa. No pudo evitar gemir un poco por la sorpresa.

— Vamos Eren, Aun tienes tiempo, trata de luchar si te atrapamos, solo te queda una oportunidad más— Le dio una nalgada luego de apretujar su glúteo derecho.

Eren retrocedió del cuerpo de Erwin y vio su entorno analizando la habitación. En la puerta del bar estaba Reiner y la que dirigía al comedor se encontraba el chico entre castaño claro y rubio cenizo. Era Farlan, si no se equivocaba.

Si iba a la puerta de forma directa, lo iba a atrapar Reiner, por lo que viendo hacia la izquierda, pensó en subir las escaleras. Corrió viendo las sonrisas de todos, pero ignorándolas. Subió las escaleras de dos en dos. Sintiendo como lo seguían. Pero Reiner y Farlan solo se quedaron en el inicio de la escalera. Apreciándolo con esa sonrisa en el rostro. Les estaba gustando el juego.

Eren pasó de largo la puerta de su habitación temporal, si bien tenía una ventana, no era una vista principal. Ese no era su objetivo. El deseaba buscar algún balcón y así tal vez poder saltarse a otra habitación y estar legalmente fuera del 1313. Abrió la puerta y se encontró con algo similar a una sala de juegos una mesa de billar, otro pequeño bar y una puerta, fácilmente otro baño que ignoró. Vio la ventana y la analizó.

Tenía dos trabas una arriba y otra abajo. Fue por una silla y se trepó para quitar el seguro superior. Se bajó y le sacó el segundo. Con ambos brazos las abrió de par en par, se pudo sentir el fresco y frío aire pegando a su cara. A su derecha vio un balcón sumamente cerca, pegado a él. Solo unos 15 centímetros de división y aunque estuvieran en el piso trece, la terraza era ancha; era una forma fácil y segura de salir.

Una enorme sonrisa surcó sus labios, podría conseguir al fin el bono extra que le habían prometido. Dio un paso hacia el exterior y sintió como un hombre sumamente alto lo cogía por debajo de las axilas y lo alzaba.

— Mmm…. Delicioso — Dijo olfateando el cuello de Eren — Hueles delicioso, pequeño travieso.

Era grande, enorme, casi dos metros según analizó Eren y… lo alejaba de su meta. El enorme hombre caminó hasta fuera de la habitación y se paró cerca del barandal. Aun olfateaba su cuello mientras con un brazo lo sostenía de las axilas y la otra mano curiosa husmeaba bajo su short.

— ¿Lo tienes, Mike?

Eren estaba quieto, callado, sintiendo los indecorosos toques a su cuerpo.

— Parece que el juego acabó. — Dijo Erwin.

Y las palabras que antes el mismo hombre había pronunciado se hicieron presentes en su mente "trata de luchar si te atrapamos"

Fue lo que pudo recordar. Y así lo hizo. El agarre del chico llamado Mike, no era fuerte, solo estratégico, lo tenía sin tocar el suelo y el agarre eran anclas en la unión de sus extremidades superiores. Había una forma fácil de escapar. Eren alzó ambos brazos y se deslizo del agarre del hombre, resbalando hasta chocar con el piso. Fue hasta la esquina más alejada del barandal, yendo hasta la pared, pegándose como lagartija a ella y respirando entrecortadamente. Tenía ojos espectadores entretenidos desde el piso de abajo. Los miró por un segundo mientras sentía que el alto rubio se acercaba a él. La distancia entre piso y piso no era mucha, y con ayuda del barandal podía reducirla, aparte de que se encontraba a una distancia prudencial del centro de la sala, lugar de los otros tres chicos. No lo podrían coger.

Habiendo analizado todo a la velocidad de la luz, puso sus manos en el barandal y de un salto se pasó al otro lado. Deslizó el agarre de sus manos céleremente por los postes de madera y luego saltó terminando acuclillado en el suelo alfombrado. Los hombres en la sala y desde arriba lo miraban un poco perplejos. Eren simplemente se paró y fue a la última habitación que le quedaba, aquella que justo tenía otra puerta con otro balcón. Lo había alcanzado a ver antes desde el piso superior. Pero ahora no tenía tiempo de abrirlo. Rogó porque no tuviera trabas, pero no tuvo suerte. Vio un par de siluetas en la puerta asechándolo, habían trotado para alcanzarlo. No podía darse el lujo de traer otro banquito para quitarle el seguro.

Vio la habitación entera y con otro ágil salto pasó por encima de la cama y fue directo al baño principal, un enorme baño principal. Estaba encerrado por completo

— Es un conejito de verdad. — Escuchó la voz de Reiner — Muy ágil y elástico. — Dijo lamiéndose los labios de deseo. Esa acción, Eren la estaba viendo muchas veces en un día.

Las siluetas aparecieron en la puerta del baño. El menor solo se apegó más a la ducha, lo más alejado de la puerta y los hombres. Le hubiera gustado ganar el dinero extra, ya no había escapatoria, pero aunque lo supiera, no se rendía. Su cerebro trabajaba a mil, tal vez si los hacía acercarse a él y escabullirse por entre las piernas o por un costado. Pero justo en ese momento, la puerta corrediza de la ducha se abrió. Un largo brazo salió por ella y lo apresó de la cintura.

Ahora Eren estaba más consiente del permiso de luchar, por lo que se removió como un gusano, pero ese hombre lo sostuvo de la cintura y el pecho.

— El conejito calló en tus manos, Jean — Dijo Farlan mientras Eren se removía, trataba de usar sus manos para separar los brazos del otro, pero no servía.

Reiner fue el primero en acercarse y cogerlo de las piernas. Todos salieron hasta la sala y un persistente Eren no se dejó de mover hasta el final. Fue depositado justo en el medio y miró a los hombres que lo rodeaban.

— Perdiste, Eren. — Le dijo Erwin con una enorme sonrisa — Precioso conejito escurridizo.

Eren trataba de recomponer su respiración. Sintió como lo alzaban y Erwin empezaba a ponerle amarres en los brazos por la espalda. Como otras manos lo empezaban a manosear apretándole los glúteos sus piernas y bajándole el short ansiosos. Sus brazos estaban pegados a su torso y sus antebrazos entrelazados en la parte posterior, no los podía mover para nada, pero era un amarre firme. Erwin si sabía cómo usar las sogas.

Estaba suspendido en el aire, mientras un par de manos traviesas jugueteaba con sus muslos internos otro por fin le terminaba de sacar el short.

— Sácale las correas de los tobillos aun no los necesitamos y le quita el encanto a sus medias largas — Dijo Jean mientras veía como sus amigos lo hacían al instante.

Fue volteado y sintió como las manos paseaban con más intensidad, le apretaban los pezones y los glúteos, le abrían las nalgas y jugaban con su ano sonrosado y fruncido. Estaba frente a Erwin que de su bolsillo sacó una bolita de jebe roja con correas a los costados.

— Abre la boca, Eren — Él lo hizo sin rechistar y sintió el sabor a plástico inundar su paladar — Levi me mata si no conservo algo antes de que llegue. Y con estos calenturientos… — Dijo mirando a los entretenidos chicos — si dejo al descubierto tu boca, no durará vacía ni unos minutos.

Las carcajadas se escucharon de todos lados, mientras que uno le empezaba a echar lubricante en la raja del culo le metía un par de dígitos.

— Mmmmghhh…. — Era unos dedos muy grandes y largos, tal vez del gigante que se encontró en el segundo piso. — Mmmm… Aghhmmmm — Su cuerpo empezaba a calentarse pues eran cinco pares de manos que rondaban por su cuerpo.

Estaba siendo masturbado por el chico llamado Farlan y dilatado por otro. Sus pezones eran jalados y chupados, su en su cuello sentía pequeñas succiones y suaves mordidas, no podía hacer más que gemir. Botaba lágrimas de placer y su cuerpo empezaba a producir una pequeña capa de sudor. La ropa de los hombres a su alrededor también dejó de estar presente. Los miembros erectos lo rodeaban por todo ángulo.

Fue nuevamente volteado y sintió como Erwin lo apresaba desde la cintura.

— El juego recién empieza, conejito — Dijo penetrándolo de una sola estocada.

Los ojos de Eren se abrieron, era tan grande como su dueño. Grueso y caliente. Sus piernas fueron alzadas por dos pares de manos más. Era como si esos hombres no quisieran que toque el suelo. Sin querer, su mirada se dirigió hacia el reloj de la sala 8:29. Había pasado casi una hora intentando escapar de esa habitación. Recién iniciaba la segunda fase.

Empezó a sentir las penetraciones fuertes y salvajes, palmadas en sus glúteos y una boca chupándole el miembro. Todo junto, para él era nuevo. Raro, pero se dejó llevar mientras sentía los embistes de Erwin buscando su próstata. Si no se podía evitar, era mejor disfrutar. Cerró los ojos y se concentró en el placer que le brindaban. Gimiendo con la esfera de jebe en su boca, disfrutando. Este solo era el inicio. Rogaba salir airoso cuando terminara.

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Continuará…

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Las respuestas a Reviews en anónimo *w*

Seb Dawn: XD Si que se lo van a foshar bien duro w Su culito es lindo y recibe todo Asdfgh… | Pues… Mikasa… :B Si lees la pregunta uno que tengo para ustedes en la parte de abajo w Te darás cuenta de que realmente ese personaje no está definido o0o Pero si deseas que sea Mikasa, solo mándame un review chiquitito diciéndome lo que deseas |Acá la siguiente actu y gracias por darme ánimos ;w;)9 No me desanimaré.

Guest: OoO Un gusto también el saludarte w, me alegra que te guste el fic y en cuanto a las otras cuentas, ahora están medio abandonadas, por un tema que me congeló mi fic más leído. Pero trato de solucionarlo. Cuando se haga, te aviso… o bueno te dejo un mensajito en la nota final del cap. Aunque casi todos los fics son de Naruto y los de Snk son los mismo que he publicado acá.| Saludos y muchas gracias w.

Giuke: Ummm… no sé si pueda complacerte en eso, a mi me encantan las descripciones largas, me encanta leerlas tanto en libros como en fics. Pero si te refieres a la descripción del contexto, del entorno que va a rodear el Fic nwn. Tranquila este era el primer cap, se necesitaba una introducción a el poder económico de "mi mundo" los abusos de poder y la Zona Cero. Y si te das cuenta eran explicados en momentos poco importantes, como Eren tomando el Bus o Levi jalando a una Hanji inconsiente. No es que te pierdas de mucho. Ese era más un cap explicativo del mundo que se va a desarrollar el fic, o bueno… parte del mundo en sí. Tal vez hayan mas descripciones como esas pero en menor medida por cap. Gracias por comentar.

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Terminamos owo. A este fic NO le pondré títulos a los caps, pero tienen que admitir que a este cap le quedaría lindo "Escapa, Conejito" o algo por el estilo. XD no lo quiero pensar mucho porque puede que caiga en la tentación de ponerlo XD. No expliqué en un apéndice extra que es gangbang o juego de rol, porque supongo que lo expliqué bien en el fic, me esmeré en eso ;w;)9 . Bien detalladito y todo. Pero si tienen dudas háganmelo saber.

TENGO UN PAR DE PREGUNTAS Y ESPERO ME DEN SU OPINIÓN.

PRIMERO. Me he dado cuenta de que todos o la mayoría han supuesto que la hermana de Eren es Mikasa, pero si releen esa parte, en ningún momento yo he especificado el color de cabello, piel, ojos o nombre. Lo único que dije es cabellos sedosos. Pero no he dado ninguna característica más que evidencie la realidad del personaje y eso es porque quería preguntarles a ustedes (cosa que en el anterior cap me olvidé) ¿Quién desean que sea la hermana de Eren? ¿Isabel (por las similitudes de carácter y físico) o Mikasa (por la historia misma del anime y manga nwn.)?

SEGUNDO: ¿Ven que he dejado el inicio del sexo a puertas de ustedes? Eso es porque, bueno, en parte es muuuucho más difícil escribir relaciones sexuales cuando hay más de dos personas. Con tres ya es un martírio imagínense describir la acción de seis a siete personas a cada momento. Me resultaría muy trabajoso y por acá ya notaron que soy bien descriptiva. Pero tampoco lo hice porque tal vez no estén muy interesados en leer a Eren siendo Foshado por otros w (A ella le gusta con tal de que esté Eren presente) Si no desean algo muy específico de Eren con todos, solo voy a poner momentos previos a la llegada de Levi y cuando se va. Eren va a seguir siendo foshado por otros mientras está con Levi, pero se centraría más en ellos dos. Tomando las acciones de los otros como algo secundario. La pregunta en cuestión es esta: ¿Quieren una descripción del Gangbang deEren con todos explícita o me centro más en Levi y Eren y lo otro lo dejo como suposición con los datos que daré?

XD Esas son mis preguntitas, espero y alguien las lea. Nos vemos la próxima semana nwn)/ El Domingo a más tardar y si me dan mucho love en forma de Reviews Favoritos (no le gusta decir Fav, le suena a Fap La onomatopeya en memes para representar masturbación) y/o Follows.

Gracias por el apoyo de todos nwn)/

~Nos leemos pronto~