Holaaaaaa owo. Quiero decir que… ewe. Me lo dejaron en empate de nuevo ;w; DE NUEVO x'0 Al inicio parecía Isabel, luego empataron. Luego parecía Mikasa y luego empataron de nuevo ewe. Y pues… ya no sabía cuál de las dos chicocas locas escoger uwu. Ojo, las chicas que me dijeron, cambio mi opción… pues, no es que lo haya cambiado. XD. No me iba a poner a revisar cada UNO x'D Porque algunas personas votaron por ambas, otras solo por una y pues… No, XD too mucho work (She feels very happy, because it passes to intermediate 5 O INTERMEDIATE 5! X'3) owo En fin, obviando mi gran avance en lo que siempre consideré mi talón de Aquiles y mi enemigo mortal. El inglés. Concluyo diciendo que esas chicas que dijeron cambio de opción, solo le agregaron un punto extra a la persona que eligieron en su segundo mensaje. nwn. Fuuu~

El punto es que Mikasa e Isabel empataron Oh CLARO ;w; Olvidando que hay un REVIEW Anónimo QUE BORRÉ POR CASUALIDAD ;A; LO SIENTO ANONIMO-SAMA. No sé lo que hice solo investigaba sobre esa cosa de moderador de reviews y de repente plosh ;n; Pero tu voto por Isa queda registrado u.u Fuuu~ En fin. Chicos, Después de pensármela un par de días. Creo que ya sé a quién voy a escoger. Espero y les agrade como voy a realizar la trama.

Sobre la enfermedad. La verdad es que tengo varias pensadas y a la vez, no. Pero en cuanto me sea posible; voy a dar todo de mí para no enfocarme en una en específico. Es decir, voy a tratar de generalizar la enfermedad. Porque. Si bien me dijeron Leucemia. Y encaja en casi todo (menos en que la hermana tiene cabello y bueno. La quimioterapia lo desaparecería rápidamente) He de admitir que no me gustaría enfocarme en esa enfermedad. Conozco a personas que la padece y la padecieron. Amo a una con todo mi corazón, es como mi precioso hijito y a las otras dos las estimo demasiado. Creo que tratarla, tampoco sería bueno para mí. Aparte de que puede causar que alguien tal vez se sienta… ¿identificado? No sé. Otras enfermedades serían problemas cardiacos, distrofia muscular, el de cardiacos como el de la película del padre que secuestra un hospital para que le den la atención a su hijo ;w;. Pero como les dije, tengo muchas en mente, y a la vez no. Voy a tratar de dejar la enfermedad en forma genérica. Ella tiene una enfermedad y eso es todo. Si más adelante ya necesito ahondar en eso. Pues, lo haré, pero en cuanto me sea posible lo dejaré en términos generales.

Ahora sí creo que no hay más que decir. Solo… espero que les guste a quien escogí x'3 me rebané los sesos y pues, de esta manera aparecen las dos chicas XD Solo que una mucho más adelante owo. A leer *0*… e,e aunque se me acaba de ocurrir otra forma para que salgan en papeles invertidos . Pero ya Pfff… ya escribí mil palabras (al agregar las dos últimas líneas.)

Disclaimer: Los personajes utilizados en esta historia pertenecen a Hajime Isayama, mangaka de Shingeki No Kyojin. Yo solo los uso sin fines de lucro para darle vida a mis historias.

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Capítulo IV:

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Eran las seis de la tarde, Eren acababa de llegar a su departamento después de salir de la universidad, encontrándose con una Isabel cerca a la ventana con su cabestrillo y un nuevo cuadro empezando a formarse. El pulcro y recién adquirido juego de pinceles hace menos de dos semanas, estaba en una de las mesillas de la sala y la menor se encargaba de hacer las combinaciones de colores que necesitaba en la paleta, para la siguiente capa en el cuadro.

— ¿Princesa? — Los mechones castaños con toques rojizos, todos desordenados, se movieron al dirigir la mirada hacia Eren en un rápido movimiento— ¿Acaso te olvidaste de que vamos a salir hoy?

Los enormes ojos verdes de Isabel se abren y se dirigen al reloj y luego a sus mesclas inconclusas. Había estado tan entretenida que no se había dado cuenta de que ya había pasado más de una hora pintando y buscando la tonalidad para el cielo de su paisaje, porque no era azul, tampoco un ocaso anaranjado. Ella buscaba un cielo lila, ese cielo que vio hace un par de años en su viaje como recompensa por graduarse con honores. Ese día, a las 18:37 frente al mar, Eren y ella vieron el cielo lila, con tonos rosas en la parte inferior y un purpura oscuro que iba ganando terreno, en la parte superior; y ahora estaba buscando ese color fervientemente. Tan ensimismada en ello que se olvidó de la hora.

— ¡Wahh! — Dejó la paletita a un costado y el pincel en un vaso con agua — No me di cuenta — Dijo limpiándose una mancha en la mejilla derecha con la manga de su polera.

Eren apreció más a su hermanita, estaba con esa ropa que siempre utiliza para pintar, holgada y con muchas manchas, frescas o antiguas que ni el detergente más fuerte pudieron sacar. Suelta una risa y camina calmadamente hacia ella.

— Tranquila, princesa. — Le dijo mientras removía otra mancha en el mentón con su pulgar. Era azul. — Anda a bañarte y te preparo un cambio de ropa. Vine un poco antes pensando que esto pasaría.

— ¡Moh! Hermano, que poca confianza me tienes.

— ¿Me lo dices mientras te veo con tu ropa de pintura y toda manchada? — Las mejillas de su hermana se sonrojaron de vergüenza — Tu argumento tendría más sentido si estuvieras preparada o al menos en proceso.

— Bueno, bueno… ya entendí. Me voy a bañar — Dijo caminando hasta su cuarto para sacar un par de toallas — Pero no me escojas ropa muy femenina ¿sí? — Dijo sintiendo como su hermano entraba a su cuarto detrás de ella— El rosa no es uno de mis favoritos.

— No es mi culpa que tú seas tan adorable.

— ¡SIN ROSADO! — Apretó la bata y el par de toallas mientras le apuntaba con el dedo índice.

— Bueno, sin rosado. — Aceptó sonriendo y viendo a su hermana alejarse.

Al escuchar la puerta del baño cerrarse. Eren suspiró aun con la sonrisa en su rostro y negando divertido. Isabel estaba feliz, desde que le había comprado el juego de pinceles el mismo día que obtuvo los dos mil dólares. La veía más animada, más viva, más despierta y menos cansada. Sus días malos eran manejables y poco dolorosos, sus días buenos eran como si no estuviera enferma. Solo esperaba que no llegara una recaída pronto, tener a su hermana tan llena de vida, le encantaba.

Abrió el armario de Isabel y empezó a escoger la ropa. Le había prometido no escoger algo rosado, por lo que ese sweater que a él tanto le encantaba ver puesto en su pequeña hermana, quedaba descartado. Buscó y rebuscó en el armario. Iban a ir a cenar y luego a una obra de teatro. No era de aquellas donde tienes que ir vestido de gala, sino una más relajada. A la luz de las estrellas en un parque. Una mala decisión según Eren si ya estaban en invierno. Pero esa fue la obra que Isabel quería ir a ver.

Se concentró nuevamente en la ropa, sacó unos legins que en la parte interior eran calentadores, de color gris claro, un polo manga larga color verde musgo y un sweater color celeste. Medias y botines verde oliva. Descolgó el abrigo de Isabel, del mismo color que los botines y también una chalina a celeste con flores lilas. Eren estaba feliz con su elección y sabía que también le gustaría a Isabel. La había cuidado por si solo desde que ella tenía trece años y Eren diecisiete. Ahora: Ella con diecisiete y Eren cerca de los veintiuno, se había convertido en un experto de la moda. Y tenía que admitir que ser gay le ayudaba un poco. Solo un poco.

— Listo — Dijo viendo el conjunto con gran satisfacción.

Se dirigió al buró con las decenas de frascos con pastillas, capsulas y píldoras en su superficie y cogió el porta-pastillas que siempre usaba cuando salían. Tenía forma de fresa y estaba dividido en cuatro partes. Eren abrió cada frasco correspondiente y sacó las cinco pastillas que Isabel debería de tomar después de la cena. Las puso en uno de los compartimientos superiores más gruesos por la forma misma del porta-pastillas. Y en la parte inferior puso dos, una en cada divisor, esas capsulas eran especiales, por si a Isabel le daba una recaída o crisis. Era mejor prevenir que lamentar. Ya lista la fresita móvil o fresi-móvil, que era como le llamaban Isabel y Eren, la dejó en la mesa de noche de Isabel y se fue a su cuarto a buscar una muda de ropa más apropiada. No pensaba ir tan desarreglado como fue a la universidad medio zombi a entregar uno de sus proyectos y dar un par de exámenes finales. No señor. El salir con su hermana ameritaba más cuidado de imagen.

Se dirigió a su cuarto, tapándose la boca por un largo bostezo y empezó a hurgar en su ropero cuando Isabel salió del baño con bata y una toalla enrollada en su cabeza.

— Hermano, báñate. — Le dijo en el marco de la puerta del cuarto de Eren — Mi príncipe de ensueño no puede estar con cara de muerto viviente y encima sucio. — Una sonrisa suave se formó en sus labios.

— Pero un príncipe sigue siendo de la realeza aunque no se bañe.

— No, sucio pierde su trono y el puesto en mi corazón — Su mano se puso a la altura de su pecho mientras fingía tristeza — ¿Quieres perder ese lugar? — Sus ojos se empezaron a cristalizar.

A Eren le encantaban esos juegos, actuaciones y fantasías que Isabel y él siempre disfrutaban, la pequeña podría ser fácilmente una actriz nominada al óscar, pero Eren era el único que sabía cómo avergonzarla.

— Oh, no. Vuestro fiel sirviente, sabe lo valioso que es tan anhelado espacio en la gema de su pecho. — Dijo Eren con aires medievales, mientras cogía su bata y shampoo — Y os aseguro que el resguardo de ese espacio, será eternamente protegido. — Con las cosas para bañarse en una mano caminó hasta Isabel y apoyó una rodilla en el piso — ¿Perdonáis a este casi deshonrado príncipe… — cogió la delicada mano de su hermana — por haber osado el tan solo pensar no bañarse? — Dándole un galante beso en el dorso de su mano.

A Isabel se le escaparon un par de risas y asintió seguidamente, abochornada por tener a su hermano arrodillado frente a ella.

— Sí, sí, por favor, párate ya. — Eren sonrió para levantarse y darle otro beso en la frente. — Y anda a bañarte, que me voy a cambiar en un dos por tres.

— A sus órdenes, su alteza. — Dijo Eren haciendo una reverencia y yendo rápido al baño — ¡Espero y te guste el conjunto Isi! — Gritó entrando al baño dejando a una sonriente Isabel.

En menos de cinco minutos, Eren salía corriendo del baño con la bata y la toalla en el cuello. Isabel aún se cambiaba tranquilamente agradeciendo el buen gusto de su hermano.

Eren se puso un conjunto agradable, una camisa color marfil sin corbata y un suéter pegado al cuerpo color caqui cuello en V sin mangas. Para la parte de abajo un jean medio desteñido con tonalidades marrón y zapatos de vestir marrón oscuro. Encima de todo eso una chalina del color de su suéter y su abrigo de siempre que le llegaba hasta la mitad de las pantorrillas.

No había escogido con mucha atención su ropa, pero se encontraba conforme, cogió sus llaves de su anterior ropa y su billetera con una tarjeta llena de dinero. Nanaba le había pagado hace cerca de una semana y estaba listo para gastar parte del dinero en divertirse con su hermanita.

Salió colocándose el reloj y acomodándose la chalina, para ver a Isabel vestida como una linda chica de recién diecisiete años. El corte del abrigo de Isabel, era estilo princesa, pegado al cuerpo hasta un poco más arriba del ombligo y luego se abría como una falda con ondas. Eren le cogió la mano para que se levantara del sofá y le hizo dar una vuelta.

— Simplemente hermosa — Isabel se rio suavemente.

— Aunque los abrigos en invierno no dejan apreciar mucho el conjunto, a mí me gusta tu estilo tan genial.

— Ya el invierno acaba Isi, y así también te podré comprar faldas preciosas.

— A veces siento que el que seas gay es una enorme ventaja considerando mi nulo ojo para la moda.

— ¡Hey! Siempre tienes que sentirte afortunada de que tu hermanos sea gay. No solo para la moda — Dijo Eren tocándole la punta de la nariz con su dedo. — En fin, ¿tienes a Fresi-móvil?

— Sí, justo acá. — Dijo tocando el bolsillo derecho hondo con dos botones de su abrigo, el bolsillo más seguro de todos.

— Perfecto, entonces vamos a cenar que ya son cerca de las siete.

Ambos se cogieron del brazo y salieron para tomar un taxi e ir al restaurante donde Eren tenía las reservaciones para las 7:15.

El restaurante era acogedor y agradable a la vista, no muy caro, pero si muy bueno. Isabel y Eren disfrutaron de la cena, charlando y haciendo bromas, comentando sobre los libros que Isabel había leído y de cómo le iba en la Universidad a Eren. Simplemente una cena agradable. Apena dieron las ocho, Eren interrumpió el postre y le tendió el vaso con agua que había pedido antes para Isabel. Tomó las pastillas fácilmente y sin ningún contratiempo más, disfrutaron de la bella velada.

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*-*-*-*-Manual-*-*-*-*

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Un azabache revisaba los documentos en su escritorio. El golpeteo del lapicero contra la superficie de caoba del escritorio, resonaba en todo el ambiente. De forma insistente, fuerte y rápida. Más de un toque por segundo, demostrando el estrés o ansiedad en el que se encontraba el empresario.

— Maldición — Dijo escuetamente — Maldición — Aumentó el tono de su voz dejando la evidente amargura expuesta.

Era la tercera vez que leía el documento, sin ningún resultado. Ya cansado de leerlo y confiando en su mano derecha, siendo tanto loca en su vida como precisa en los negocios, se dispuso a firmar el documento. Tal vez en su casa en la noche pudiera entenderlo.

— ¡Ah! ¡Carajo! — Dijo al ver que de su lapicero no caía tinta y por ende la firma no se pudo realizar — ¡Me lleva la puta mierda de la vida! — Era el cuarto lapicero que botaba en la papelera… ese día.

Al golpearlo tan repetidas veces con la base del escritorio, o la tinta se caía hasta el fondo, o la punta se malograba. Pero en ambas oportunidades, el lapicero terminaba arruinado y siendo vilmente lanzado hasta el tacho de rejillas de metal negro.

Levi, ya no soportaba su "maldito y vergonzoso" desempeño en el trabajo. Cada documento lo tenía que leer un mínimo de cinco veces para entender de que trataba o con que compañía firmaría. Y para su desgracia, solo se dignaba a firmar luego del tercer intento fallido, los documentos que Hanji revisaba con anterioridad y le daba el visto bueno. Los demás, llegaba a leerlo una decena de veces para poder dar una decisión provechosa para su empresa.

Luego de votar con toda su furia el inocente lapicero que duró menos de dos horas en sus manos, se sentó pesadamente en su gran silla con respaldo alto de cuero negro. Cerró sus ojos y tiró su cabeza hacia atrás. Tratando de calmarse, de respirar y meditar. Quería volver a ser el eficiente y productivo Levi que acababa con su trabajo antes de mediodía y avanzaba proyectos o revisaba futuros contratos con antelación. No el idiota que era en ese momento, aquel que con las justas y acababa todo lo pendiente para ese mismo día antes de las ocho de la noche, cuando ya todos sus empleados se retiraban y hasta el ratón del sótano del edificio, volvía con su gran familia. Seis ratoncitos recién nacidos y una esposa ratona que lo esperaba con un gran queso en la mesa de cartón. Según palabras de Hanji. La proveedora de diversos quesos. Asco.

El ceño fruncido de Levi volvió a acentuarse con más fervor al recordar las burlas de su amiga, por su falta de capacidad de atención en esas tres últimas semanas, que decía constantemente. El enojarse con ella era pan de cada día, o queso de cada día para los ratoncitos. Pero el que ella tenga la razón, solo lo enojaba mucho más. Sus burlas eran tan acertadas que la idea de tirarla del piso treinta y nueve, en el cual su oficina se encontraba, era demasiado tentador. El piso cuarenta era un Helipuerto y el homicidio desde ahí, sería demasiado evidente con tantas cámaras de seguridad. Lamentaba eso en sus pensamientos homicidas.

Luego de renegar y juró que en algún momento Hanji lloraría sangre por todo el suplicio que lo estaba haciendo pasar. Pero, no era culpa de él. No. Él no tenía nada que ver en esos enigmáticos y odiosos enormes ojos que había visto en el chico hace tres semanas. No era culpa de Levi que cada vez que tratara de leer se apareciera en su mente aquel muchacho de vidriosa mirada. Chupando su pene, masturbándolo y masajeando sus testículos. Era culpa del maldito mocoso que recién había dejado de usar pañales hace unos cuantos días. O eso se repetía Levi mentalmente.

— ¡Mocoso de Mierda! — Gritó al ver infructífero su quinto intento de meditación en el día.

Cada vez que leía un documento, cerraba los ojos o incluso respirando, el joven prostituto aparecía en su mente. Porque era un mugriento prostituto que se dejaba follar por muchos. Le tiraría a la familia ratón en la cara la próxima vez que lo viera, así se deshace de la plaga en su edificio y de la plaga que era el chico en su cabeza. Porque era algo inmundo el tan solo pensar en comprarlo de nuevo. Los niveles de limpieza de Levi eran tan rigurosos que se daba asco de sí mismo apenas la idea de comprarlo y satisfacer sus instintos aparecía por su mente. Para sus desgracias, eso era muy seguido últimamente. Solo esperaba que Hanji no apareciera en ese momento por la oficina, no quería que algo quebrantara por completo la casi nula paciencia que tenía en ese momento. No estaba para lidiar con locas.

Mala suerte.

— ¡ENANO DE MI VIDA! — Dijo una eufórica Hanji, con el golpe de la puerta contra la pared, de fondo sonoro.

La única perra que entra a la oficina de Levi sin tocar y sin temer por su vida. Con casi nulos instintos de supervivencia. Hanji Zoe.

— ¡TOCA LA PUERTA, ZORRA! — Dijo cogiendo el porta-lapiceros de acero cuadrado y lanzándolo en dirección a la chica — ¡POR UNA VEZ EN TU PUTA VIDA! ¡TEN MODALES, MIERDA!

La chica, esquivando con gran agilidad el costoso objeto y dando una vueltecita estilo valet (brazos estirados encima de su cabeza y las palmas juntas), solo cerró la puerta, para que la pobre y asustada secretaria terminara de guardar sus cosas y pueda retirarse a casa ese día.

— Sé que me amas, pero no lo demuestres dándome regalos tan intempestivamente. — Dijo mientras caminaba lentamente hasta el frente del escritorio de Levi. Con su sonrisa imborrable presente y su maletín en la mano derecha.

— Te quiero muerta, querrás decir — Dijo pasándose la mano por la frente y sus cabellos. — ¿Qué mierda haces aquí?

La mujer lo miró un poco extrañada. Pensando que tal vez ella se hubiera confundido. Vio su reloj y el reloj de la pared de la oficina de su amefe (amigo jefe) y no, no se había equivocado, en ambos estaban a la misma hora, aparte de la asustada secretaria que también ya se retiraba. Era la hora de salida.

— Me dijiste que te viniera a buscar cuando fuera la hora de salida Levi-levioso. — Avanzó hasta rosar el filo del escritorio y acercó de forma exagerada le acercó el reloj a la cara de Levi, casi rozando su nariz respingada — Mira, ya son las ocho y… — Miró su reloj nuevamente de forma fugaz y lo devolvió a el rostro de Levi — cinco minutos. Técnicamente ya me debes pagar horas extras — Dijo sonriente la castaña, encantándole siempre molestar a su enano gruñón.

Levi miró el reloj y luego los enormes ventanales con un fondo oscuro del cielo y la ciudad iluminada a sus pies. Otro día en el que no se había dado cuenta de lo que pasaba a su alrededor, se estaba volviendo molesto. Realmente fastidioso para el tengo-todo-controlado Levi.

Dio un suspiro y se dejó caer en su gran silla, apoyando sus codos en la superficie del escritorio y enterrando sus dedos con frustración en su cabellera lacia.

Hanji no tenía una risa burlona, pero el rastro de ella seguía latente.

— Solo tienes que admitirlo Levi-Limpio — Canturreó — Lo que te tiene así, es el amor. — Dijo bromeando.

— Cállate, mierda con lentes — Dijo mientras se sentaba erguido y empezaba a acomodar sus cosas en el maletín.

— Bueno, si no es el Love, debe ser otra cosa. — La chica apoyó su codo mientras esperaba a su colega que terminara.

— Simplemente nada, cuatro ojos.

— Ahh… — Suspiró exageradamente — Estás así desde que te obligué a ir a esa orgía Levi-Lindo — Dijo sintiendo un poco de culpa — Sé que te dio asco y repulsión — Según palabras de Levi — Pero pensé que al atender a la Leviconda podrías bajar la tensión, no que te pusieras más paranoico con la limpieza y las enfermedades venéreas.

Levi la miró de reojo. Le había mentido a Hanji y a Erwin, el rubio fue un poco más difícil de convencer por haber estado presente en la faena misma, la excusa de su letargo y mala concentración, era que tenía pesadillas por haber usado una boca tan sucia como la de un prostituto, por haberse rebajado a ese nivel solo para desfogarse un poco. La Loca chica, de morirse de la risa y fantasear con ese chiquillo y seis hombres a su alrededor, pasó a estar preocupada por su demasiado limpio amigo.

El azabache cerró el maletín y lo cogió del aza, ignorando el deje de culpa de la castaña.

— Ya vámonos, Hanji.

La castaña suspiró y lo siguió, saldrían a beber y comer, tal vez a tomar un como barriles sin fondo para alegría de la castaña. Por desgracia Erwin no se podría juntar con ellos en sus salidas de sábados una vez al mes, porque estaba en una junta de negocios a miles de kilómetros. Pero ese nunca era un impedimento para que los chicos salieran. No importaba si faltaba uno. El otro par se iba a celebrar, o en el caso de Levi, lo arrastraban a celebrar.

¿Qué celebraban? Nada realmente, el tener un negocio multimillonario a flote y mantenerlo con siempre en alto y hasta mejorándolo, era algo estresante y digno de admiración. Los tres colegas desde que estuvieron en la universidad, muchas veces agotados por el trabajo diario. Tomaron la decisión de relajarse como amigos una vez al mes, llamándolo "Sábado de amigos millonarios" Nombre decidido por Hanji y Erwin, al igual que se tomaron la libertad de incluir a Levi desde la primera salida. Arrastrándolo cada uno de un tobillo para llevarlo a ese bar.

Ya en el Bar, habiendo ido en el auto de Levi con Chofer, porque era probable que ninguno de los dos distinguiera colores luego de emborracharse y comer unos cuantos bocadillos, que les calmarían los hambrientos estómagos. Empezaron a beber. Vaso tras vaso.

Mientras Hanji masticaba una brocheta de pollo crujiente, veía nuevamente a Levi pensativo, demasiado para su gusto. Y realmente comenzaba a preocuparse, no estaba ignorándola a conciencia, simplemente estaba volando en el mundo imaginario "La pulcra Levilandia mental". Aprovechó eso para tratar de aflojarle un poco la lengua. El alcohol era la solución.

Cogió la botella de licor que tenían en la mesa de ellos y vertió del líquido lentamente en el vaso de Levi. El empresario, ni siquiera se inmutó, acercó una vez más el vaso a su boca para tomar un buen par de tragos.

La sonrisa de niña de cinco años que trama una travesura, aparece en los labios de Hanji. Se encargó de no tomar tanto como quisiera y seguir hablando de estupideces sabiendo que el otro no la escuchaba; pero si callaba, notaría algo raro en la atmósfera. Hanji no se calla ni aunque tenga la garganta atravesada con un vidrio y su sangre callera a chorros.

Luego de poco más de una hora, las mejillas de Levi estaban sonrojadas y los ojos entrecerrados, atontado por la bebida alcohólica que mágicamente siempre aparecían en su vaso. Ese que nunca estaba vacío.

La muchacha sonrió al verlo ya medio moribundo. El Ron era algo muy fuerte. Ni el hígado potente de Levi podía con tanto de ese licor en su sistema. Hanji hizo su prueba de comprobación, debía ver que tan maleable y manipulable se encontraba el enano de su amigo. Alzó su dedo índice y lo posó en la frente del otro, lo que demoró en darle un manotazo fue alrededor de cinco segundos. Perfecto. Primera etapa (Letargo en reacción) pasada. Luego con su tercera o cuarta brocheta de pollo la acercó a la mejilla de Levi y le ensució la mejilla con mostaza.

Levi la miró con el ceño fruncido. Pero no le lanzo la botella a su costado o le tiró la mesa a la cabeza. Cogió una servilleta y se limpió lentamente la mancha. Segunda etapa (Reacción ante la suciedad) Aprobada. Hanji solo lo veía con su sonrisa cada vez más grande.

— Debes comer algo. — Dijo la chica extendiéndole una brocheta nueva — Estás demasiado borracho, necesitas algo en tu estómago aparte de licor.

Levi miró la varilla extendida y la cogió. Levi odiaba el pollo con superficie crujiente. Era de mal gusto, grasoso y poco saludable. Pero en ese caso solo dirigió la brocheta y cogió el primer trocito de pollo que tenía incrustado con sus dientes. Lo masticó y tragó, solo arrugando en ceño un poco, le seguía sin gustar. Tercera etapa (Hacer que Levi haga algo que no le gusta) Perfecta. Era momento de actuar y Hanji lo sabía.

— Hey, Levi — Dijo llamando la atención de su desorientado amigo — ¿Por qué has estado tan raro últimamente?

Levi no respondió rápido, solo la miró con molestia y la trató de ignorar mientras masticaba el segundo trozo de pollo de la brocheta. Pero Hanji sabía que con Levi, la insistencia y perseverancia es lo primordial.

— Vamos Levi-Limpio — Dijo juguetona. No había tomado mucho, pero de todas maneras lo poco que había en su sistema, la hacía divertirse de todo con más facilidad — Te puedo regalar un par de trapeadores máx. 3000, esos que los apachurras y escurre toda el agua sucia con facilidad.

— No me jodas — Le dijo mientras miraba con mucha atención la brocheta con los dos trocitos restantes — Ya tengo uno de esos.

Mal soborno, Hanji.

— Mmm… ¿y ese robot que limpia siempre el piso? — Los ojos de Levi brillaron un poco — Te puedo comprar uno si quieres.

— E-eso aun… no han salido — Dijo entreverándose un poco con sus ideas por el alcohol.

— Pero yo soy muy amiga del creador y tiene ya varios terminados. — Hanji lo miraba aun más sonriente y tomándose un trago de su propio vaso — ¿No lo quieres Levi-Limpio?

— Lo quiero — Dijo arrancando otro trocito de la brocheta. Estaba muy decidido.

— Entonces habla.

— No sé qué quieres saber — Desvió la mirada, concentrándose nuevamente en la brocheta — Ya te dije que es por culpa de esa maldita reunión.

Era verdad, pero no por la misma razón que le había dicho a Hanji y Erwin, no era por sus pulcros pensamientos siendo acribillados por los recuerdos de tocar a alguien sucio. No. Era por que, justamente ese ser sucio, era quien lo atormentaba en sus pensamientos, su boca, ojos, cabellos tan sedosos que tocó; quería volver a tenerlo frente suyo.

— No tienes ninguna enfermedad Levi, no es eso, ya te hiciste los exámenes correspondientes hace más de una semana, sigues tan limpio como cuarto esterilizado de hospital.

— No es por eso.

Hanji abrió los ojos, le estaba sacando la información, pero el que su amigo tuviera ya el cuarto trozo de brocheta en estómago implicaba que se iba recuperando poco a poco. Maldecía el hígado del compacto hombre frente suyo. Con tan poco se recuperaba como vampiro de una herida.

Le empujó la otra mano, la que contenía el vaso, incitándolo a que tomara, algo ruin, pero lo necesitaba aturdido y manejable.

Levi sintió que su mano se movía e inconscientemente acercó el vaso a su boca, estaba hasta la mitad y se lo tomó todo de un trago inmenso. Hasta Hanji se sorprendió.

— Yo sé que… hip… estoy limpio — Los ojos abiertos como búho de Hanji ahora eran acompañados por una macabra sonrisa, cuando Levi hipaba, le podía sacar la información que deseaba — Pero el maldito… hip… mocoso me molesta.

Levi miró con enojo su brocheta vacía, solo una varilla de bambú es la que tenía entre sus dedos, sin nada que pudiera masticar. Maldijo a la brocheta y tiró el palillo a un costado. Vio las dos fuentecitas, una vacía con varios palitos y la otra con más brochetas que podía atacar. Cogió una y se llevó un trozo nuevamente a la boca.

Hanji se apuró en servirle más de líquido ambarino oscuro y vio como comía y se desquitaba con el cadáver de pollo frito en trocitos que tenían como bocadillos.

— ¿Quién es el mocoso Levi? — Preguntó sin tener muy clara la situación — ¿Alguno de los empresarios?

— El prostituto, mierda con lentes. — Gruñó bebiendo un poco más de su mágico vaso — El maldito… hip… prostituto mugriento es el que me tiene… hip… así.

— Oh por Dios — Dijo Hanji mostrando todos sus dientes en una maniaca sonrisa— ¡Oh Por Dios! — Gritó saltando de su asiento, con las manos en sus mejillas. — ¡MOZO, TRÁIGAME UNA PORCIÓN DE BROCHETAS Y OTRA DE SÁNDWICHES SIMPLES CON PAPAS A UN LADO!—

La gente estaba acostumbrada al escándalo que siempre rodeaba la mesa de los empresarios. El joven que atendía simplemente apuntó los pedidos y en menos de cinco minutos los dejó en la mesas de esos buenos clientes. Siempre dejaban muy buena propina y gastaban mucho en licores.

Hanji seguía en trance, repitiendo la misma frase y tirada en el asiento frente a Levi, largo y acolchonado, golpeando con sus piernas una parte y con sus puños al aire.

— Oh por Dios, oh por Dios, oh por Dios, oh por Dios, oh por Dios, oh por Dios, oh por Dios — Repetía con lágrimas en los ojos de felicidad.

Levi solo miraba enojado el cómo su vaso mágico ya no producía Ron y a la vez se comía uno de los emparedados que había traído el joven. Su instinto y nariz le decían que eso era más saludable y agradable al paladar.

Hanji paró sus griteríos de un momento a otro recordando lo que tenía en su maletín, aquel que acabó tirado en el piso por recostarse en todo el asiento. Hurgó desesperada y sacó su tesoro que estaba releyendo en su descanso de ese día. "Manual de Cómo Enamorar a un Prostituto en cinco pasos" y se enderezó sentada nuevamente frente a Levi. La castaña vio que no tenía licor en su vaso y le sirvió presurosa. Tenía que sacarle más información y tenerlo atontado por el alcohol.

— Dime Levi-Love — Llamó la atención del que le sonreía con suficiencia a su vaso mágico. Solo había demorado un poco en volver a aparecer el líquido de la nada — ¿Qué hizo el... am… mocoso en la reunión?

— Existir… hip… eso es lo que hizo. — Volvió a beber otro trago de su vaso.

— ¿Te atendió mal?

— Demasiado bien diría… yo.

— ¿Entonces piensas en volver a contratarlo? — Los dedos de la chica pasaban lentamente por la superficie con letras doradas de su libro. Se parecía tanto a la frase de introducción a todo lo que pasaba, que simplemente estaba encantada.

— ¡ESE ES EL PUTO PROBLEMA! — Gritó Levi alzando el emparedado a medio comer. — Es un sucio prostituto… hip. ¡¿Qué tan bajo debo caer?!

— No es sucio, Levi-Limpio — Susurró mirándolo con un brillo especial en sus ojos — Es sexy.

— Lo es…

— Descríbemelo Levi-Lindo —

— Solo lo vi arrodillado entre mis piernas hip… ¿Qué quieres que te diga?

Hanji trató de controlar sus impulsos por más información sobre lo que hizo el chico, se imaginaba mil y un posiciones y al bello pasivo, de características desconocidas para ella, gimiendo y siendo usado por tantos machos. Oh, que delicia para su mente, pero se tenía que controlar. Tenía que hacer que Levi hablara por completo.

— Si él es el problema, debes de acordarte de algo. — Dijo mientras le servía más licor, se estaba distrayendo en ese aspecto.

— Es castaño, cabellos alborotados… hip… enormes ojos a-azules… hip… o verdes… ¿ya dije que son enormes? — Hanji solo asintió mientras lo escuchaba — Labios carnosos, el inferior es un poco más grande. Su… Su piel es bro… hip… bronceada, cuerpo esbelto. Bello.

El en las manos de Hanji se encontraba el libro, aquel que dejaba de ser apresado contra el pecho de la chica y puesto nuevamente en la mesa; asentía fervientemente mientras abría la primera página y leía la presentación. Donde invitaba a un empresario reacio a leer todo el libro. Miró a Levi, que ahora fantaseaba en su mundo con el "mocoso de enormes ojos" y supo que tenía que hacer. Poner sobrio a su amigo.

— ¡CAMARERO, CAFÉ BIEN CARGADO! — Hanji le arrebató el vaso con ron y se lo tomó ella. Levi la veía con asco. Ya no tocaría ese vaso. Ni por ser mágico, tocaría algo en lo que se posaron los labios de Hanji

El camarero llegó en un par de minutos y le puso el café caliente frente a Levi. El par de ojos grises miraron el café humeante y luego la botella a medio vaciar en la mesa. Extendió su mano, con la intención de ignorar el líquido marrón y caliente, pero la botella fue agarrada por Hanji y bebió del pico. Los labios de Levi se fruncieron y al igual que sus cejas se juntaron más. La botella estaba perdida.

Suspirando, cogió la taza blanca del aza y se la llevó a los labios, ya no tendría vaso mágico.

— Quiero mi robot limpiador… hip. — Le dijo mirando a Hanji medio mareado todavía — No soy idiota, tampoco estoy tan… tan borracho — Dijo tomando otro trago de café — Tú me sacas información, yo me desahogo y gano mi robot.

Limpió un poco la mesa con un par de servilletas y luego de estar conforme apoyó su codo en la superficie de madera. Una chica medio aturdida estaba frente suyo, boqueando como pez fuera de agua.

— Pe-pero estabas hipando — Dijo Hanji medio confundida — Tu reacción era lenta y no me molestabas mucho.

— Y no era… no era por ti idiota. — Le dijo tomando otro sorbo de café — He tomado más de dos botellas de Ron yo solo sin… hip… sin caer inconsciente u olvidarme de las cosas… Es por el estúpido mocoso. — El sabor amargo del café estaba haciendo que el hipo desapareciera — Aparte, me gustó tener un vaso mágico que se llenaba constantemente por si… solo — Le lanzó una sonrisa prepotente a la castaña.

— ¡ENANO TRAMPOSO! — Dijo apuntándole con el dedo — Y como me explicas el pollo en trocitos, tu peor pesadilla.

— Tenía hambre, Tsk. Por pasar en las nubes… to-todo el día no he desayunado ni almorzado. Y Ya son las diez de la… hip… noche.

Levi le dio el último trago del café. Aun se sentía un poco mareado, pero era normal.

— ¿Y por qué estás hipando? ¿Por qué estas mareado?

— Me he tomado casi tres cuartos de una botella de ron yo… hip… solo en poco más de una hora. — Le dijo mientras miraba con enojo a la castaña — ¿Enserio crees que es necesario preguntar?

La chica simplemente se tiró hacia atrás y empezó a hacer pataleta. Con las manos en sus ojos, los lentes subidos como un bincha, y alzando los pies intercaladamente. Su preciado libro reposaba en la superficie de la mesa y Levi lo miraba con interés y sin saber que decía en el título. Parecía algo caro.

— ¡Esto es injusto! ¡Waaaaaa! — Golpeó la mesa con las manos abiertas — Tramposo Levi-LODOSO.

— Es lindo tener vaso mágico. — Otra vez la sonrisa de autosuficiencia gobernaba sus labios — Si quieres emborracharme de verdad, combíname tra-tragos.

— Lo tendré en mente para la próxima — Dijo refunfuñando la castaña.

— Aunque tengo que decirte que nunca me olvido de lo que pasa o me hagan… me hagan hacer hip… — Miró a la mujer que se acomodaba sus lentes — Soy muy vengativo, pregúntale a Erwin.

— Bueno, bueno, obviando que me has utilizado de sirvienta para servirte tragos y ahora tengo que aceptar una cita con Moblit para que me de uno de tus robots. Hablemos del tema en cuestión.

— No hay nada de qué hablar. Ya… Ya me desahogué — El hipo había desaparecido con éxito.

— Si lo hay Levi-Loser — La chica seguía un poco molesta y engañada, por lo que sus apodos cariñosos iban a demorar un poco en volver. — Estás como zombi en la oficina, y eso tarde o temprano va a perjudicar a la empresa. Soy la vice presidenta y tu amiga. Me tienes que decir lo que te pasa.

— Tsk, ya te dije que… que me pasa. ¿Eres un disco rayado?

— Bueno, ¿Cómo piensas solucionarlo, Levi-Legañoso?

— Que el tiempo pase.

— Buuuu, eso no arregla cosa alguna. — Hanji sonrió cogiendo el libro y dejándolo frente a Levi — Con suerte para ti, yo tengo una solución.

Levi leyó el título del libro — ¿Para qué mierda necesito yo Enamorarlo? — Sus delgadas cejas se rozaron la una a la otra.

— Puede que no enamorarlo, pero te pueden servir los dos primeros pasos para que tu estado zombi acabe. Vamos léelo.

Levi frunció el ceño y aun reacio abrió el cuaderno. Pasó la hoja en blanco de respeto del libro y llegó al índice.

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MANUAL DE CÓMO ENAMORAR A UN PROSTITUTO EN CINCO PASOS

1.- Cómpralo por un par de días

2.- Fóllalo todo el tiempo

3.- Has que se enamore de ti

4.- Oblígalo a que deje su trabajo.

5.- Se feliz con él.

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— No me interesa una mierda enamorarlo, Hanji.

— Levi-Limpio — Los apodos amorosos volvieron al fin, mucho más rápido de lo que ella hubiera querido, solo por querer que su amigo utilice su libro — Te dije los dos primeros pasos. No los siguientes. Vamos, lee, lee.

Levi le dio vuelta a la siguiente página, obviando el índice.

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Manual de cómo Enamorar a un Prostituto en Cinco Pasos

Ajá, ¿así que probaste un bello prostituto en algún lugar, evento o reunión; y ahora no puedes sacártelo de la cabeza? Son solo cinco pasos, para tenerlo junto a ti; y que no esté nunca más con otra persona que no seas tú. Podrás monopolizar ese deseable cuerpo, que te atrapó en una sola noche de lujuria.

Manual exclusivo para hombres ricos y exitosos que desean conquistar a un prostituto.

Te recomendamos leer todo el manual primero antes de usarlo.

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Obviando lo referente a monopolizarlo, la pequeña introducción le caía como anillo al dedo a Levi. Alzó una ceja intrigado. Pero una sonrisa estúpida combinada con el sonido de atragantamiento captó su atención. Frente a él, Hanji se golpeaba a sí misma su pecho para pasar las papas que se estaba comiendo aun sin poder borrar su sonrisa de loca.

Levi cerró el libro y lo guardó en su maletín. Con más calma lo leería en su casa.

Tomando un poco más de ron, Hanji pudo pasar por fin la gran cantidad de papas fritas y miró a Levi sonriente.

— ¿Qué tal mi tesoro en forma de libro?

— Nada mal, pero lo leo luego. Contigo a mi lado, lo único que hago es preocuparme de que no me ensucies con tus asquerosas manos o salpicándome tú saliva.

Hanji sonrió con más fuerza, hasta ella misma sentía dolor en sus mejillas.

— ¡ENTONCES A BEBER ENANO! ¡La noche aun es joven!

— Bien, pero pide otra botella, que no voy a beber de esa que tiene tus baba en el pico. Y también un vaso nuevo. — Levi miró la hora en el reloj del local. No llegaban ni a media noche, y esas salidas siempre terminaban entre las tres y cinco de la madrugada. El también quería embotar su mente y tratar de sacar al chiquillo de su cabeza

— ¡YA LO OISTE CAMARERO, UNA BOTELLA DEL MEJOR RON, ENSEGUIDA! — Gritó la loca chica.

Hanji estaba feliz después de todo, poder seguir tomando y haber ayudado a su amigo era una noche bien aprovechada. Solo esperaba que cuide de su libro. El domingo sería un día muy interesante para Levi.

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Continuará…


Bien, este ha sido un cap. tranquilo hablando en términos generales, vimos un poco más de la relación de Eren con Isabel, Isa o Isi, como Eren la llama y sobre como Levi llega a tener en sus manos el manual. Espero y les guste mi elección de Isa. Voy a poner una escena de ellos que me sirvió para decidirme por ella. Porque sí, va a haber más de esos chicos en el siguiente cap y a lo largo del fic nwn, es que son tan tiernosos ;w;.

Oh, claro, si se nota que hubieron dos saltos de tiempo, ¿no? El primero con la relación de los chicos fue dos semanas después del Gangbang y luego con Levi-Lodoso y con Hanji-vaso mágico (XD) Fue después de tres semanas.

Por otro lado: EL MANUAL APARECIÓ *Lanza confeti* Wiiii, eso es bueno, ahora van a aparecer los puntos de cada paso antes de que Levi-Love los ponga en práctica. Si bien, puede que ustedes sepan que va a pasar. No saben cómo lo va a hacer Levi. Ju, ju, ju.

Bueno, a los que leyeron el adelanto en el cap. pasado .0 Pues les respondo dentro de un rato con un review privado un adelanto del siguiente cap ¬w¬. Solo porque me leen todo. (Pero tal vez los responda mañana mi laptop falla y cada que intento seleccionar una pestaña, se cierra. U.u creo que tengo virus o algo. Si tienen sugerencias (que no sea reiniciar la lap porque ya lo hice) las oiré con todo gusto *w*)

Acá las respuestas a Reviews anónimos:

Fernanda Choi: (Dije que iba a poner la respuesta en los dos caps x'3 por sea caso.)Hola, . Lamento no haber contestado antes, por seacaso pondré la respuesta de este review, en este cap y en el siguiente, pero como estás como anónimo ;w; me olvidé de moderar los Reviews sin cuenta antes de publicar el siguiente cap x'3. Encima para leer tu review, tengo que poner en remover reviews y ahí me dan las opciones de los aninomos uwu. Es porque la pag se demora unos treinta mins aprox para que se actualicen las cosas. X'3 Ji ji ji, pero me gustó tu review, a quí respondiéndolo: O No es necesario suplica w Acá la conti, espero sea de tu agrado .0.| XD No me quiero imaginar que horas son en tu país, pero acá recién son las nuevo, por lo que supongo eres de alguna parte de Europa y has gritado en la madrugada x'D? Lamento el regaño x'3 Pero admite que la culpa debe ser compartida. | Me alegra que te guste y pues, muchos pidieron cosas diferentes con respecto a lo de Levi y Eren y lo del Gangbang, por lo que hice un poco de Gangbang y un poco de Levi con Eren *w*. Espero que te guste, aunque no te importen ni un rabano los otros personajes XD. | Gracias por esas dulces palabras . Puede que de vez en cuando me demore, pero no lo dejaré :3. ~Nos leemos pronto~

YukoSama: Waaa Créeme que yo también me mareé al escribirlo w ... Estaba como: "¿Quién falta?" "¿con quién está ahora?" "¡¿Quién RAYOS SE LO FOLLA 0 ?!" XD Pero al final se pudo. X'D Tu voto por Isa quedó registrado nwn. Don't worry… 0w0. Eso significa que te va a gustar mi elección del cap nwn. | Puse la enfermedad que me dices y pues… o0o se lee interesante, pero no hay mucha info, me gustó eso de que con cualquier esfuerzo muere (o puede que lo entendiera mal) Pero aún tengo muchas dudas, debo investigar por si en algún momento la uso. Pero lo de 4 de cada 1000 afroamericanos me dejó con cierta dudaaaa XD… Mucha realmente. | Con respecto a tu última petición. No creo que sirva de mucho. XD Aunque tenga dos caps (como ahora… cof cof) No los voy a publicar a la vez. Me gusta seguir un cronograma x'3 Lo siento. Y espero seguir leyéndote por los comens. Muchas gracias. ~Nos leemos pronto~

Annyel: Gracias por el mini review, me encanta el solo verlos dejándome un mensajito Enserio lo adoro. Besos y espero te guste el cap. ~Nos leemos pronto~

Anonimo: Holu, me alegra que te gustara y pues XD La flojera me hace dejar errores uwu, a veces soy muy perezosa para releer un cap cuando lo público a penas lo término, espero en este no encuentres errores x'3 aunque yo creo que si. | Voto por Isa, LISTO supongo que te gustará mi elección del fic | En cuanto a la enfermedad creo que en la parte inicial deja también mi decisión. Gracias por comentar y espero leer te en el siguiente cap. ~Nos leemos pronto~

YA SABEN LOS OTROS REVIEWS intentaré responderlo mañana Lunes (o más tarde XD Ya son la 01:00 a.m. en mi país)

Bueno, no quiero alargarme mucho, por lo que pondré acá un avisito y luego de despedirme me retiro. Acá explico porque no he publicado en las dos semanas pasadas.

AVISO: Hola chicocos locos, el motivo por el que no he publicado en las anteriores semanas es porque quise dejarles esta actu antes de que iniciara el cronograma de actualizaciones de mis fics. TENGO MUCHOS, no todos en esta cuenta, por ende a la otra la he dejado abandonada y no quiero eso, por lo que de ahora en adelante. Las publicaciones de Manual de Cómo con enamorar a un prostituto en cinco pasos, serán más lentas, no serán una vez a la semana, quiero ponerme al día en mis otros fics y eso mismo me dará la posibilidad de poder publicar Seres de otro mundo y un fic de Shingeki que tengo en mente. Junto con mi Fandom predilecto (Naruto) Lo tengo muy abandonado y le tengo mucho cariño, pues con el inicié a escribir.

Tampoco he estado presente en mi grupo de FB o cosas por el estilo porque no tengo internet, el 15 me ponen internet (un día antes de inicie la universidad, gracias papá ¬.¬) y las publicaciones serán una vez por semana los domingos. A más tardar el lunes.

Para más información, pueden ingresar a mi grupo de FB, donde voy a poner el cronograma de los fics y todo. Gracias por leer nwn.

~Nos leemos pronto~