Hola pequeños pimpollos, acá presente cumpliendo el cronograma, el capítulo cinco, Desde este cap en adelante se va a dividir, cada cap va a ser un punto del Manual. Al inicio de cada cap, va aparecer el punto a desarrollarse. Si en un solo cap no alcanza todo un punto (presiento que va a pasar en el futuro) El capítulo se dividirá en dos. Ejemplo: Capítulo X (Parte 1) y el siguiente capítulo sería Capítulo X (Parte 2).
XD Espero se entienda esa mini aclaración, nwn. Sin más que decir (a menos que agregue algo antes de publicarlo) A leer.
Disclaimer: Los personajes utilizados en esta historia pertenecen a Hajime Isayama, mangaka de Shingeki No Kyojin. Yo solo los uso sin fines de lucro para darle vida a mis historias.
Capítulo V:
a)Si trabaja vendiéndose, solo tienes que ofrecer una cantidad exorbitante para comprar su cuerpo, no solo por una noche u horas, sino dos días enteros; aquellos que los venden, son codiciosos, avariciosos y siempre se llevan un buen tajo del dinero que el prostituto gana. Ofrece algo que sea casi imposible rechazar. Pues no importa si el prostituto lo hace por placer o por necesidad, en ambas él tampoco verá alguna forma de negarse. Recuerda establecer los límites del "contrato" al pagar tanto puede que tengas gratos privilegios para disfrutar de su cuerpo.
Luego de beber hasta casi desmayarse (en el caso de Hanji) y terminar la pequeña reunión a las cuatro de la mañana, el chofer los llevó a la casa de Levi.
Siendo recién las diez de la mañana de un frio domingo Levi se encontraba ya despierto bañado y leyendo el pequeño libro de tapa dura y bordes de oro, literalmente de oro.
Era corto, realmente muy corto y con un exquisito diseño. El empresario no se demoró más de una media hora para leer todo y hasta enterarse de posiciones para el sexo que le gustaría probar. Siga o no los consejos, practicaría lo que vio en las últimas páginas. Una sonrisa ladina salió de Levi al cerrar el libro. En cada una de las imágenes finales se había imaginado a él y al prostituto mocoso de ojos de cachorro. Pero rápidamente su sonrisa desapareció y dejó con fuerza el libro en la mesa central de su sala.
El conflicto emocional era ahora solo uno.
— No me voy a rebajar al nivel de pagar por placer — Dijo enojado mientras ingresaba a la cocina— No voy a contratar a un sucio prostituto que se deja coger por miles de hombres solo para bajarme la mierda de calentura que tengo desde hace tres semanas. — Abrió la refrigeradora viendo que había —No voy a caer al nivel tan pútrido de los demás. No. Me rehúso.
Bueno, era más de uno.
Cerró la puerta del enorme refrigerador sin encontrar lo que quería. Aunque esta tan metido en sus ideas que ni siquiera ha buscado a conciencia en él. Caminó hasta una alacena superior y sacó una taza para servirse su infaltable café que había puesto a preparar antes de ponerse a leer. Aún seguía caliente.
Con el humeante líquido ya servido en una taza, fue hasta la isla de la cocina y se sentó en una banca alta. Cogió una manzana de la fuente central y le dio una fuerte mordida. Aún estaba enojado. Aun necesitaba analizar muchas cosas.
Los temas eran simples, si no hacía algo, pronto empezaría a cometer errores en su empresa. Algo imperdonable.
— Un puto prostituto no puede ser la causa de la caída de una empresa — Empresa con muchos rubros comerciales. Muy destacada en todo el país y que Levi la había llevado a destacar de forma internacional en poco más de cinco años. Arruinarla de un momento a otro… era impensable. — ¿Qué mierda hago? — Susurró frustrado.
Hanji tenía razón en muchos términos. Si dejaba, o al menos intentaba, que el tiempo lo solucionara, solo tendría que esperar sentado porque eso no iba a pasar. Las ansias que tenía cada día por volver a ver al chico y follarlo como dios manda, se hacían cada vez más grandes. En las tres semanas transcurridas, los pensamientos dirigidos al prostituto no habían hecho más que agravarse, intensificarse y aparecer hasta en sus sueños.
Levi ya estaba cansado de aliviarse con una ducha fría o masturbándose cada vez que despertaba.
Mordió nuevamente la roja y jugosa manzana pensando, concentrándose, para así poder tomar la decisión correcta.
— El mocoso no lo vale. — Dijo tomando un sorbo de café.
Dejó la taza de café en la superficie de granito negro de la isla de la cocina y pasó su mano con frustración por su cabeza, desordenando sus húmedos cabellos en el proceso. Ahora lo que batallaba internamente eran sus filosofías de vida, estaba en contra a la idea de dejar que ese jovencito le afecte tanto.
¿Para qué pagar por alguien sucio si puedes coger con tu pareja?
No voy a comprar el tiempo de alguien, cuando a mí, todos se ofrecen a pasar por mis brazos.
Aquellos que compran el placer lo hacen porque están desesperados o son más feos que un carajo.
Esas eran las tres frases que Levi siempre repetía cuando uno de sus colegas empresarios le decían para salir a una de esas casas de prostitutas. Ahora sentía que el karma le estaba devolviendo todas y cada una de esas letras, haciéndole tragárselas junto con ácido muriático. Él no estaba desesperado por sexo (no tanto) A él nunca le atrajo ningún prostituto o prostituta (hasta ahora) porque a lo largo de su vida se ha encontrado a muchos empresarios con chicos en sus regazos de forma descarada. El no pagaría ni un centavo por romper el culo de alguien (no pagaría, tiempo pasado)
— Mierda — Un suspiro salió de los labios mientras terminaba de comer la manzana con todo y corazón. — Supongo que él será la excepción — Dijo aun reacio a la conclusión que había llegado — Solo me desquito con su cuerpo, me lo follo, lo dejo invalido y luego dejo todo esto en el pasado. Sí — Dijo convenciéndose que sería temporal, follarse al chico y luego olvidarse de él — Solo quiero abrirle el culo y luego todo termina.
Hablaba consigo mismo, auto convenciéndose de que solo estaba frustrado por no habérselo follado como debía en la reunión de Erwin. Que al haber tenido solo una mamada de su parte le incitaba a ir por el premio gordo, y luego, después de saborearlo, podría estar en paz y calma. Su empresa no saldría dañada por el capricho de su líder y la seguiría dirigiendo como siempre lo hizo.
— Ahora solo falta conseguir el puto nombre del lugar donde trabaja.
Otro suspiro salió de los labios del joven, sorbiendo lo poco que le quedaba de la taza, llegó a la idea más acertada. Hanji sería su salvación. Ella tendría que sacarle la información al amigo de toda la vida de los dos. Porque nadie más podía enterarse
— Ya con la loca me basta y sobra.
La decisión ya estaba tomada.
*-*-*- Manual -*-*-*
El departamento estaba calmado, con las luces apagadas y la sala sola. El cuarto de Eren estaba vacío al igual que la cocina y el baño. Pero la oscura habitación de Isabel era otra cosa.
— Sh… sh… ya va a pasar, mi princesa, ya va a pasar — Le susurra en su oído mientras la sigue meciendo.
Eren está sentado en la cama de Isabel con la espalda recostada en la pared y con su pequeña hermana en su regazo, acurrucada en su pecho y arrugando la ropa de Eren en puños.
— Me duele, Eren. Duele mucho — Las lágrimas de Isabel caían de sus cerrados ojos a la fuerza.
— Sabes que va a pasar, Isi. — Le dijo Eren, mientras seguía meciéndola y acariciándole la espalda — El dolor va a desaparecer.
— Es feo.
— Lo sé mi princesa. Lo sé — Eren siempre se llenaba de impotencia en esos momentos.
— Háblame… por favor.
— Que te parece si recordamos el día que vimos esa gran obra de teatro — Isabel asintió contra su pecho — Aunque hizo frio esa noche, mi hermanita estaba hermosa. Parecía sacada de un cuento de hadas. — Comenzó a relatar — Y después de tener una exquisita cena, fuimos a un bello parque con fuentes iluminadas, y faros que parecían burbujas flotantes.
» El parque era de un exquisito verde, los árboles eran enormes y frondosos llegando a medir hasta quince metros a nuestro alrededor. La gente estaba animada y caminaban todos a un mismo lugar, hacia un mismo objetivo. El escenario que se encontraba en el centro de un inmenso y bello parque. Tanto mi bella hermana como yo, estuvimos asombrados de su grandeza.
»Cuando llegamos al lugar, aún era temprano, la función iniciaba a las nueve de la noche y nosotros habíamos llegado con media hora de antelación. Pero aun así el graderío ya estaba llenándose de muchos espectadores entusiastas. Al inicio de todas las gradas, había un montón de chicas, vestidas con ropa formal, pantalón y saco negro, donde nos pidieron nuestros boletos. He de admitir que ahí casi se me va el alma a los pies, pues pensé que no los tenía conmigo, pero estaban en uno de los doce bolcillos de mi saco. Al final, la chica que nos atendía esperó pacientemente a que encontrara los dichosos boletos, y no nos vio enojada como la mayoría de los empleados haría. Revisó nuestros números y calmadamente nos dirigió hasta donde teníamos que sentarnos. Era la parte más o menos delantera, a una correcta altura para ver el escenario sin alzar el cuello o bajarlo. Y cuando mi princesita y yo nos estábamos sentando, entendí porque la chica fue tan amable y paciente. ¿Puedes creer que me coqueteó? ¡¿A mí?!
Isabel se rio acurrucándose más en el pecho de su hermano, y cogiendo con más fuerza el polo ya arrugado de Eren, otra punzada de dolor le había atravesado por la parte del estómago.
Eren la ayudó a acomodarse y le dio un beso en la frente. Siguió recordando ese día para poder contarle algo a su hermana en esos momentos.
— La pobre chica ni se imaginaba que le iba a cortar en plena exposición de su belleza personal con las palabras "Soy Gay" Se levantó y con un tímido disculpe y las mejillas encendidas se fue casi trotando de ese lugar, una gran hazaña si le sumas que estaba con taco aguja. Pero la chica era linda, no tendrá problema alguno de ir por otra presa. O eso espero.
» Empecé a hablar con mi bella hermana, me dijo que el cuadro que estaba haciendo en casa, y por el cual casi se olvida de alistarse, era un regalo a futuro para mí, no me quiso decir que era y mi naturaleza curiosa me hizo preguntarle hasta que la función inició; he de admitir, que sí pudo aguantar mis caras de cachorro es algo muy importante para ella, y por ello ya no le volvía a preguntar más, aunque una pulguita llamada curiosidad me sigue molestando todas las noches a la hora de dormir. Pero no importa.
Eren dejó adrede de lado el tema de la función, todo para que su hermana pudiera participar, que se concentre más en la historia y que el dolor mitigara. Era solo necesidad de una pequeña pregunta e Isabel sabía que cuando su hermano se callaba era hora de preguntar. Luego de un minuto en silencio, la menor supo que era el momento de intervención.
— Cu-cuéntame sobre… la… obra — Dijo agotada por soportar el mismo dolor, cansada pero sin poder cerrar los ojos, para ello el dolor tendría que menguar más, ya había tomado las medicinas, solo quedaba esperar.
— ¿La obra? — Isabel asintió concentrándose en la voz de Eren — Fue preciosa, mi hermana tiene un excelente ojo para escoger obras como esas, fue precisa y encima, tenía de todo: comedia, drama, suspenso, romance y hasta un poco de acción. ¿Puedes creerlo? Una pareja enamorada que tiene que enfrentar miles de adversidades para poder ser felices. Sufren, rien, lloran, cantan. Pasan de todo, pero lo logran. — Isabel solo rio bajito, ella también se acordaba de la agradable obra. — Pero lo que más me gustó fue una bella canción, muy hermosa tonada, porque es la obra más completa que he visto en mi vida, hasta partes cantadas tienen, y admito que me sacaron unas cuantas lágrimas.
— Muchas, querrás decir — Dijo Isabel en un susurro divertido. Su hermano podía llegar a ser más emotivo que una chica quinceañera.
— Bueno, bueno, muchas. Soy llorón a mucha honra. — La apretó a su pecho y la movió de lado a lado suavemente.
— ¿Co… cómo era la canción? — Preguntó escuchando los latidos del corazón de su príncipe. Calmándose poco a poco
— Era una canción triste, pero bella, llena de emociones y sentimientos. Hasta mi hermana, que es un huesito duro de roer en cuanto a sacarle lágrimas, derramó un par escuchando la voz de la mujer. Puede que yo no le haga justicia, pero puedo cantarla, ¿quieres?
— Cantas hermoso, mi príncipe.
— Tomaré eso como un sí. — Se aclaró la garganta exageradamente para darle un poco de gracia a la situación y luego cerró los ojos para concentrarse.
My love, leave yourself behind, (Mi amor, te dejan atrás )
Beat inside me, leave you blind. (Latir dentro de mí, dejarte ciego.)
My love, you have found peace. (Mi amor, has econtrado la paz.)
You were searching for relief. (Que has estado buscando para tu liberación.)
La canción fue usada en la obra, cuando uno de los personajes moría por un accidente de tránsito, rescatando a uno de los protagonistas. Por lo que cuando el joven daba su ultimo aliento, el otro personaje le dedicó esta canción. Era una canción triste, melancólica. Por eso pudo sacarle lágrimas a alguien de voluntad tan fuerte como Isabel, que había sufrido tanto y poco ya le sorprendía.
You gave it all, (Tu le diste todo.)
Gave into the call. (por medio de una llamada)
You took a chance and (Tuviste una oportunidad )
You took a fall for us. (Tuviste una caída por nosotros.)
Isabel poco a poco se quedaba dormida, el dolor ya era manejable gracias a la medicina y el calor que le transmitía su hermano, la relajaba, junto con esa bella tonada. Tanto Eren como Isabel se sabían la canción, luego de la obra preguntaron por ella a la aun abochornada señorita y esta les indicó que podían comprar un CD con todas las canciones, pero la que más repetían ambos hermanos, era esa la número 7.
You came thoughtfully, (Viniste pensativo)
Loved me faithfully (Me amaste fielmente)
You taught me honor, (Me enseñaste el honor)
You did it for me. (Lo hiciste por mí.)
Eren sabía porque su hermana, lloró en esa parte, al igual que él, Isabel se imaginó su último momento, cuando su pequeño cuerpecito ya no pueda soportar más la enfermedad, cuando sea el momento de decir adiós. Y aunque su hermana se iba durmiendo poco a poco entre sus brazos en ese momento, no pudo evitar pensar en lo mismo.
Today you will sleep away (Esta noche vas a dormir para siempre)
You will wait for me, my love (vas a esperar por mí, mi amor)
Imaginar su último suspiro, su última sonrisa o mirada, cuando Isabel duerma para siempre y Eren tenga que despedirse de ella. Le dolía. A eren le dolía saber que era algo inevitable. Por eso hacía todo lo posible por hacer feliz a su hermana. Por darle alegrías en los pequeños detalles. Y lo estaba cumpliendo.
Now I am strong (now I am strong) (Ahora soy fuerte (Ahora soy fuerte))
You gave me all (Tú me diste todo.)
You gave all you had, and now I am home. (Tú me diste todo lo que tenía, y ahora estoy en casa)
Las lágrimas se aglomeraban en sus ojos, querían salir. Pero Eren nunca lloraba de esa manera frente a ella. Nunca mostraba debilidad en cuanto a Isabel se refería.
Podía ser un llorón, con películas, músicas, series, dibujos animados o lo que sea; pero se había prometido nunca llorar frente a ella por su enfermedad, porque si él se derrumbaba, toda la fuerza de voluntad de Isabel también caía, y lo que menos quería era verla triste y que se auto compadezca. No cuando los cuadros depresivos de Isabel eran tan mínimos que hasta los doctores se sorprendían.
My love, leave yourself behind, (Mi amor, te dejan atrás )
Beat inside me, leave you blind. (Latir dentro de mí, dejarte ciego.)
My love, look what you can do. (Mi amor, mira lo que puedes hacer)
I am mending, I'll be with you. (Estoy arreglado. Yo estaré contigo)
Isabel ya tenía los ojos cerrados, pero aun así no podía dejar de cantar, no hasta que viera su respiración acompasada, en ese momento sabría que no se volvería a despertar y podría descansar por el resto de la noche. Era todo lo que Eren pedía en ese momento.
You took my hand, added a plan, (Tomaste mi mano, lo agregaste al plan )
You gave me your heart. (Me diste tu corazón)
I asked you to dance with me. (Te pregunté si querías bailar conmigo)
La garganta se le quería cerrar a Eren, pero se esforzaba por seguir cantando, mientras cogía la pequeña mano de Isabel. Su pequeña princesita, con dedos largos y estilizados, pero aun así pequeños a comparación de Eren. Isabel no era solo pequeña en edad, sino también en tamaño. Por eso Eren siempre la sobre protegió desde que fueron niños y la seguiría protegiendo hasta el fin del mundo.
You loved honestly, (Tu amaste honestamente)
Gave what you could release. (Diste lo que podías liberar)
Ah oh.
Le dio un suave beso en el dorso de la pálida mano, pálida por falta de salidas y que sea aún invierno. Llevó la fría mano a su mejilla y la acarició con devoción
I know in peace you'll go. (Sé que estás complacido de ir)
I hope relief is yours. (Espero que el alivio sea tuyo.)
Viéndola ya dormida y sin dejar de cantar, se paró de la cama cargándola. Haciendo un poco de malabares y pesándole casi nada su hermana, abrió las cobijas de la cama y la recostó tapándola bien.
Now I am strong (now I am strong) (Ahora soy fuerte (Ahora soy fuerte))
You gave me all (Tú me diste todo)
You gave all you had, and now I am home. (Tú me diste todo lo que tenía, y ahora estoy en casa)
Le acarició los desordenados cabellos y pasó su índice por entre las cejas, deshaciendo el ceño fruncido que Isabel tenía por el dolor previo. Sonrió al verla calmada y le dio otro beso en la frente
My love, leave yourself behind, (Mi amor, te dejan atrás)
Beat inside me, leave you blind. (Latir dentro de mí, dejarte ciego.)
Caminó hasta la puerta y desde el marco, la aprecio con inmenso cariño.
Oh oh
Du du du oh
Lentamente cerró la puerta y finalmente calló al piso. Llorando silenciosamente. Sintiéndose libre de llorar sin que Isabel lo pueda ver. Tapó su boca con su mano, cuando un ahogado sollozo quiso salir de sus labios y con su mirada gacha vio como sus lágrimas caían al piso de alfombra. Como la tela se ponía de un color más oscuro y luego desaparecía todo rastro de lágrima ahí presente. Toda evidencia de su debilidad.
Ese día Eren había terminado por fin de dar todos los exámenes y le habían entregado todas sus notas. Estaba feliz de haber mantenido su media beca y aun así le permitieron postular al 80%. Tal vez el siguiente año pudiera llegar a beca completa y no tendría que preocuparse por los gastos de la universidad. Estaba feliz por contarle las buenas nuevas a Isabel, pero cuando llegó a su departamento. Su sonrisa se borró.
El departamento a oscuras, callado y lúgubre, siempre es un mal augurio. Eren corrió al cuarto de su hermana y la encontró tirada en el piso. La pequeña Jaeger había intentado ir hasta su buró con medicinas, pero se había caído en el proceso. Eren la auxilió y le dio a tomar las dos fuertes píldoras junto con un jarabe para que no le ardiera el estómago vacío. Luego de eso, solo quedaba acompañarla en el dolor.
El recordar malas escenas no era favorable y llorar no le ayudaba en nada. Eren se levantó del suelo, limpiándose todo rastro de lágrimas, mientras caminaba hasta la cocina. Recién eran las ocho y tenía que cenar.
— Debo estar fuerte para protegerla.
Esa era su única motivación para seguir.
La única en ese momento.
*-*-*- Manual -*-*-*
Levi había ido en carro al edificio indicado. Hanji le había sacado la información a Erwin, sin que sospechara las verdaderas intenciones de la castaña.
Zoe podía ser una loca, disparatada y nada callada mujer, pero no por algo Levi la había puesto como vice-presidenta. No por nada, le había dado un cargo de tal magnitud a esa chica. Era alguien de confianza, alguien reservada en los momentos necesarios y con una aguda mente para tomar decisiones. Levi, en este caso sabía que podía confiarle a ella la tarea de sacarle la información a Erwin, sin que él se asocie en lo más mínimo a Levi con los supuestos fines de la castaña.
Y no necesitó esperar mucho. El mismo día domingo, le había informado a su tan entusiasta amiga que quería usar nuevamente al prostituto y con qué fin la necesitaba a ella en ese plan. La chica no había dudado ni un solo segundo en aceptar y dar su palabra que de sus labios el nombre de Levi no iba a salir en referencia a ese tema.
Apenas Erwin llegó el miércoles de la semana la chica lo abordó con preguntas nada directas, todas con el propósito de dirigirlo a un tema y para el jueves, la loca chica de anteojos ya tenía en un papelito el nombre del local y la dirección del edificio. Hasta el nombre del chico le había sacado.
"Eren"
Lindo nombre, fue lo único que pensó Levi al terminar de leer las palabras en el pequeño retazo de papel que tuvo en sus manos, aquel escrito a puño y letra por Erwin.
Levi no hizo más que asentirle a Hanji en agradecimiento y planear sus movimientos.
Aunque lo que menos quería era esperar en ese momento, tuvo que hacerlo hasta el día viernes. Apenas salió del trabajo habiendo terminado y, por primera vez en cerca de un mes, avanzado con planes a futuro, a las seis de la tarde ya se encontraba en su propio carro. Le había dado el día libre a su chofer por motivos de privacidad que prefería preveer.
Ya habiendo entrado al estacionamiento subterráneo se dirigió a la zona de ascensores, habían varios carros y todos como los de él: lujosos, caros, algunos con el chofer sentado y esperando a su jefe y otros propios que tenían a sus dueños divirtiéndose en alguno de esos pisos.
Esperó un par de segundos y la puerta se abrió.
— Bienvenido señor. A que piso desea que lo lleve. — Pregunto el joven encargado.
Era un edificio de treinta pisos y estaba dividido en varios establecimientos. Levi vio en el tablero nombres como: "Doncellas de la noche" "El templo rojo" y unos cuantos más, pero no les prestó atención al ver el nombre al final de la lista. "La Casa del Placer". El joven esperaba paciente, dándole paso a mirar cada uno de los nombres ahí puestos.
La puerta del ascensor ya se encontraba cerrada dándole más privacidad. Muchos como Levi, que asistían por primera vez a ese tipo de lugares, siempre eran reacios a tener compañía en esos momentos. Los empleados sabiendo eso, habían puesto muchos ascensores a disposición de todos y siempre presionando un botón para que sea del uso exclusivo del primero que lo solicitara, hasta dejarlo en el piso correspondiente.
— La Casa del Placer — Dijo finalmente Levi, sin saber realmente que números ocupaba esa asociación.
— Ya tiene una cita con alguna persona o va a hablar con la encargada sobre ello. — El joven vestido de camisa blanca chaleco y pantalones de vestir negros, seguía con su mirada neutra.
— Con la encargada — Levi ya se estaba hartando de tanta pregunta, por lo que el joven no dijo más y apretó el número.
Luego de que el joven apretara el número 25, el ascensor comenzó a ascender.
— ¿Desea información sobre el edificio? — No quería hacerle más preguntas al intimidante empresario frente suyo, pero no tenía más alternativa que seguir el protocolo con los clientes y más si parecían nuevos.
El ceño de Levi, se frunció más de la cuenta. Pensaba que su mirada indicaba ya de por sí que no estaba con ánimos de hablar o de que le hablara, pero tal parecía que estaba perdiendo el efecto. Miró con detenimiento al joven que le temblaban las manos y sonrió sádicamente. No. Aún tenía el toque maquiavélico en las venas.
Analizó más, si iba a follar e ir por Eren a ese lugar, tenía que ir mínimo una par de veces más para acordar de forma adecuada el contrato, no estaba mal saber más sobre el lugar.
— Habla. — Fue su escueta respuesta.
— Claro señor. El edificio consta con treinta pisos. De los cuales los tres primeros, son de uso general. Con tiendas en el tercer piso de las cosas que usted necesite, un restaurante y sala de espera en el segundo piso y un lobby y un bar en el primer piso. Lo siguientes pisos están divididos de tres en tres dependiendo de la agencia. Salvo la última agencia, la que usted ha seleccionado, que cuenta con el doble de instalaciones. — El número del ascensor marcaba ya el numero veintidós — Dando un total de 8 agencias diferentes en este edificio y por ende siendo uno de los más completos en este rubro de trabajo.
El joven terminó de hablar, nunca dándole la mirada al empresario de aura sombría y se apegó nuevamente a la pared.
"Rubro" Claro, rubro de prostitución. Era lo que pensaba Levi en ese momento, sacándole una sonrisa altanera al entender que el joven, que ahora miraba la otra pared del ascensor como si fuera lo más interesante del mundo, se tomaba muy enserio su trabajo. Algo indigno para Levi el siquiera ser llamado trabajo.
El numero 25 marcó en la parte superior derecha de Levi y un sonido característico que anunciaba la llegada se hizo presente en el ascensor antes de que las puertas de metal se abrieran. Una pequeña sala, vacía en ese momento y un par de chicas con poca ropa, era lo que le daban la bienvenida en ese momento.
— Piso número 25. La Casa del Placer — Dijo apretando nuevamente el botón lateral que indicaba al sistema que estaba apto para recoger nuevamente a algún cliente.
Levi avanzó calmadamente apreciando la decoración, en tonos bordó y dorado, con toques de madera en los muebles. Las jóvenes prostitutas se hubieran acercado más si no fuera por la mirada y postura del atractivo y desconocido empresario. Aquel que las miraba de arriba a abajo con un gesto de asco y desaprobación.
— Bienvenido a La Casa del Placer. Mi nombre es Viví y estoy aquí para atenderlo. — ¿Ya tiene a alguien en mente o quisiera ver el catálogo?
La otra chica estaba caminando a una recepción por completo de madera al estilo inglés a buscar el folder por si el nuevo hombre lo solicitaba. Levi pudo ver el encaje de lencería de la chica que no le tapaba casi nada de las nalgas, y las medias altas unidas al liguero. No era una mala combinación, pero seguían dándole asco que fuera una simple puta follada por miles de hombres.
— Quiero ver a la encargada.
Las chicas se miraron y la pelirroja dejó de buscar en la repisa.
Viví, vestida con una lencería similar a la de su colega, solo que en tonos morados, asintió sin dejar de sonreír en ningún momento.
— Por favor, tome asiento mientras le aviso.
Levi asintió y caminó hasta los asientos beige con bordes y patas de madera, no antes sin hacer una inspección minuciosa del lugar. Viendo que se encontraba completamente limpio, satisfecho esperó a que la otra chica vuelva.
Las luces del lugar eran un poco bajas y de tonalidad amarilla, para que diera un habiente más indicado. Y junto con las paredes bordó, todo era tal y como Levi se había imaginado de un prostíbulo. Un tono lúgubre para darles a los clientes un poco más de intimidad y a la vez con esos colores intensos dando a comprender que era el lugar. Un prostíbulo sin lugar a dudas.
Uno de los cinco ascensores se volvió a abrir y por el bajaba otra hombre corpulento, pero la otra chica pelirroja si se le lanzó a cogerlo por los brazos y frotarle sus senos. La cara libidinosa del hombre le dio asco. Hubiera agradecido que no se parara justo al costado de una luz y ver su expresión tan morbosa, pero la suerte no estaba de su lado. Volteó su mirada al enorme ventanal apreciando como la noche se cernía en el horizonte.
— La señorita Nanaba lo está esperando, sígame por favor.
La morocha chica de largas piernas amablemente lo dirigió por el largo pasillo hasta llegar a la última puerta a la izquierda. Un par de toques de la chica y una escueta respuesta de la encargada, fueron suficientes para que la prostituta le abriera la puerta a Levi.
Con reticencia Levi avanzó viendo la diferente decoración de la oficina, en vez de abundar el tono bordó dorado y rojo oscuro, en el ambiente del lugar reinaban los tonos marones y beige, en el piso se podía ver el parqué, en vez de estar alfombrado.
La chica de menos de cuarenta, esperaba parada detrás de su escritorio a que el nuevo y prometedor cliente (porque pocos desconocían el nombre de Levi) que se acercara. Nanaba le extendió la mano y en ese momento, el empresario agradeció haberse puesto guantes antes de bajar del carro.
— Muy buenas tardes, señor. — Dijo apretando ligeramente el firme agarre con la mano de un desinteresado Levi.
— Buenas — Levi apreciaba como la señorita frente suyo, también poseía un enorme ventanal digno de admiración.
— Por favor, siéntese. — Dijo señalando una de las dos sillas frente a su escritorio y tomando asiento en el respectivo — ¿A que debo su visita? ¿Desea usted ver el álbum de fotos?
Levi se sentó reacio, rogando al señor de la limpieza que la silla estuviera limpia y suplicando a las deidades divinas que, con una lavada profesional, su traje esté apto para usarlo de nuevo.
— Quisiera saber, ¿Cuál es el costo en este lugar por llevarme a alguien dos días?
La encargada de La Casa del Placer lo miró un poco sorprendida y abrió el cajón hondo de la parte derecha de su escritorio.
— Bueno, eso depende de la prostituta que desee comprar, no todos tienen el mismo precio. — Sacó el enorme folder y lo colocó frente a Levi. — ¿Algún gusto en particular?
— No quiero una puta. — Dijo secamente — Sino un chico.
Abrió el grueso folio y apreció a chica tras chica con fotos indecorosas que la presentaban en cada hoja y una pequeña descripción en la parte inferior, ninguna de las chicas era lo que el buscaba. Nanaba le hizo un gesto con la mano para que parase y luego se fue hasta casi el final del enorme folio.
— No tenemos muchos prostitutos, pero ninguno de los que tenemos lo van a dejar decepcionado.
Levi apreció que no había más de diez hojas usadas, y las demás del fondo del folio estaban vacías. Pasó las primeras ocho hojas impacientándose por no encontrar al castaño que invadía su mente, hasta que por fin lo encontró.
Las tres fotos del chico eran más dignas de apreciar que cualquier otra, no era tan vulgar como mostrarse de piernas abiertas como algunas putas que vio en la primera parte. El pequeño jovencito recién estaba en sus 20 años, lo que lo sorprendió en sobre manera. Levi le llevaba casi diez años. Bajo la información vio el precio por hora. No era muy costoso, pero no vio la información de la que le habló Nanaba. En ningún lado decía cuanto se cobra por dos días entero.
— No veo el costo por dos días — Dijo Levi alzando con el ceño fruncido.
La chica se acercó a mirar el precio de Eren y luego sacó una pequeña tabla plastificada con base de cuero.
— Eren cuesta seiscientos dólares la hora —Dijo mostrando una de las cinco filas con cinco precios diferentes. Justo la del medio — Los chicos o chicas de ese precio, cuestan mil dólares dos horas. — El ofrecer una pequeña rebaja era un enganche para que el cliente deseara quedarse más tiempo con los jóvenes — Llegando hasta el precio de un día entero, el costo se llega a reducir hasta diez mil dólares y tomando en cuenta ese precio, lo que debería pagar por Eren por dos días sería veinte mil dólares.
Levi aprecio el resto de la tabla meticulosamente.
Una hora: 600 dólares
Dos horas: 1000 dólares
Tres horas: 1600 dólares
Cuatro horas 2000 dólares
Seis horas: 3000 dólares.
Ocho horas: 4000 dólares.
Diez horas: 5000 dólares.
Doce horas: 5500 dólares.
Veinticuatro horas: 10 000 dólares.
Levi miró la tabla con detenimiento, estaba completamente estructurada para que el que compre a los prostitutos siempre gaste un poco más de lo que tenía planeado. Si pensaban quedarse solo una hora, la mentalidad de muchos llegarían a la opción de que la siguiente hora era como una ganga imposible de desperdiciar, aquellos que compraran tres horas, verían que no les salía a cuenta e irían directamente a las cuatro horas para tener el descuento. Aquel que estuviera encargado de hacer los precios (Levi suponía que era la mujer frente suyo) era una buena mente empresarial.
Pero para él, esos precios eran insulsos y sin sentido. Aquel que puede comprar una mansión de millones, en cualquier parte del mundo, cuando quiera y como quiera, no se preocupa por números tan insignificantes.
Cuando la prostitución era ilegal, uno llegaba a encontrar a prostitutas carísimas de hasta dos mil dólares la hora. Pero con la "legalización" en la zona neutral. Los precios eran cómodos, debido a la gran variedad de la que los empresarios podían escoger.
Levi miró a la madura y seria mujer. Le gustaba la actitud e importancia que le daba a sus negocios. Aunque sean asquerosos y repugnantes como lo es la venta de cuerpo de jovencitos que hace poco han pasado de la mayoría de edad. Se notaba que había puesto mucho esfuerzo y empeño en sacar a flote su "empresa" y lo estaba haciendo bien. No por nada en ese edificio (uno de los más prestigiosos en la Zona Neutral) ella era la que poseía el doble de propiedades.
— Quiero a Eren Jeager por 48 horas. — cruzando sus piernas y recostándose en el respaldar de la silla.
— Pues… — Nanaba desvió la mirada de los ojos cual mercurio de Levi.
— Lo quiero solo a él, no hay otro prostituto que me llame la atención en su local — Hizo énfasis en su aseveración, apreciando la última hoja detrás de la que le correspondía a Eren — Y no cambiaré mi opinión.
Nanaba se removió un poco incómoda.
— Hay un pequeño problema con eso.
— Pagaré cuarenta mil dólares por sus servicios.
Los pálidos ojos de Nanaba se ampliaron en su máximo esplendor. Era el doble de lo que se pedía por un prostituto del precio de Eren. Es más, cuando un cliente compraba por más de un día a una de sus prostitutas, les hacía rebajas para que se sintieran satisfechos.
— El elegido siempre tiene que estar de acuerdo con los requerimientos del cliente. No se le puede obligar de ninguna forma posible.
— Bien, pregúntele.
— Yo… — Nanaba pasó una de sus pálidas y delgadas manos por sus rubios cabellos — Eren se encuentra de vacaciones en este momento.
No eran realmente vacaciones, pero el explicarle a un cliente como es que los contratos con sus empleados funcionaban, no era necesario; tampoco el explicarle las situaciones por las que atravesaba el prostituto.
El ceño de Levi se frunció, no entendía como eso era posible. Pero como hombre de negocios, sabía que cada empresa tenía un funcionamiento diferente y a él no le interesaba aquello que tenga que ver con el rubro de prostitución.
— ¿Cuándo acaban sus "vacaciones"?
— El próximo fin de semana.
— Puedo esperar, y sé que usted hará entender a SU empleado, la gran oportunidad que le estoy dando con esto, ¿verdad? — Nanaba asintió sintiéndose intimidada por primera vez ante el aura de negocios de Levi Ackerman — Ahora pasemos a hablar sobre los beneficios que puedo tener al pagar tanto por él.
La mujer rubia asintió nuevamente. Dispuesta a darle toda la información que el Ackerman necesitara o deseara de su prostituto. La cantidad exorbitante que había ofrecido, solo comprobó su idea de que, frente suyo, tenía a un cliente sumamente valioso. Y haría todo lo posible por convencer a Eren de aceptarlo.
Levi sonrió sintiendo este "negocio" en sus manos.
Continuará…
Holaaaa~~ Después de un año que me aparezco por estos lares ¿no? (BASTARDA MALDETA) *le tiran tomate podrido* :'D Aun así yo los amo.
Lamento nuevamente publicarlo tan tarde, para los que ya vieron mi publicación de "A siente Personas", saben que mi regreso como escritora fue hace dos semanitas n.n y la verdad es que este cap ya lo tenía caaaasi terminado. Si me he demorado tanto en publicarlo el día domingo. Es debido a que en mi país hoy fueron las elecciones presidenciales :'D No quiero morir Joven.
Buenoooo~~ Y también por el hecho de que me tuve que releer todo mi propio fic para no cometer ninguna pachotada -w- Mmmm… Que más.
Más adelante responderé sus reviews, tal vez para el siguiente cap. A los anónimos y entre la semana a los que no lo son y les puedo dejar Mensaje Privado "PM" (:v Siglas en inglés~~)
Que másh~~ Déjenme su love con muchos reviews (NO TE LO MERECES INGRATAA! ) ;o; Pe-pero sho los loveo… Ahh~~ Bueno, los que me conocen, saben que los reviews siempre han sido mi motivación y gasolina para seguir.
Es más volví a escribir, porque releí varios de los reviews de este y otros fics en otras páginas. Me emocionaron tanto que de la nada regresé en un PUFF~~~
Gracias por leerme y estar presentes siempre conmigo.
~Nos leemos pronto~
PAGINA PARA SEGUIR ACTUALIZACIONES
link de FB le agregan: /groups/168180026717513/
PAGINA PARA SEGUIR ACTUALIZACIONES
