Wow, la verdad me costó mucho iniciar a escribir este cap, por el mismo hecho de que muchos han caído en este fic con la finalidad de leer lemon XD. NO ME ENGAÑAN, se siente la presión de hacerlo lo mejor posible. De todas maneras. UwU Yo ofrezco más que sexito literario aun si mis ambientes están rodeados de ello (en la mayoría de publicados)

Una enorme disculpa a los que me leen desde Fanfiction UwU, los loveo, pero simplemente no tengo vida. XD espero no demorarme tanto con la siguiente publicación y aquellos que me leen disfruten de este cap. :'3 Aunque no me crean, los extrañaba.

Sin más que decir, los dejo leer con mucho cariño y amorsh.

Disclaimer: Los personajes utilizados en esta historia pertenecen a Hajime Isayama, mangaka de Shingeki No Kyojin. Yo solo los uso sin fines de lucro para darle vida a mis historias.

*-*-*- Manual -*-*-*

Capítulo VII:

Paso 2

a)Esta regla se escucha genial, ¿verdad? Pues lo es. Lo vas a tener para ti solo, un buen par de días y nada mejor que follar con alguien tan sexy y perfecto. Luego de que hablas con él por primera vez y lo hayas tratado como te dijimos en el punto 1 sección C. Llévalo a tu cama, no esperes mucho. No pienses si está cansado o nervioso, llévatelo a la cama y fóllalo tan duro como puedas, pero no exageres, no queremos que deje de servir para el resto del tiempo ¿no?

Luego de la inspección inicial, Eren fue alzado del sofá, y llevado casi a rastras hasta la habitación principal en el segundo piso. La suave y mullida cama fue todo lo que su cuerpo sintió al caer cuando fue lanzado al enorme lecho de Levi.

El joven se recargó en sus codos, sintiendo su ropa mal colocada (el short subido solo hasta la mitad de sus glúteos y con el polo un poco arrugado hacia arriba) y apreció a su comprador parado frente a la cama. Sin poder evitarlo sus mejillas se encendieron y su tibia lengua paso a humedecer sus carnosos belfos.

Levi se encontraba con la camisa desfajada y quitándose esa corbata rojo borgoña que hasta hace poco adornaba su cuello. La mirada en esos afilados ojos, se encontraba cargada de deseo y lujuria en su más pura expresión.

— Te voy a follar mocoso — Susurró tirando la corbata y deshaciéndose botón por botón de su pulcra camisa. — Te voy a romper el culo y hacerte gritar de placer.

Y Eren supo que era verdad, supo que desde ese momento, su cuerpo sería mancillado de mil y un formas, pero todo dolor sería recompensado con el hecho de poder tocar el nirvana con sus dedos.

El delirio del placer sería su mantra por dos días enteros.

Salió de sus pensamientos cuando sintió al costado suyo parte de la cama hundirse y al alzar sus ojos solo pudo darse cuenta de la sensualidad que el hombre con el torso descubierto expedía por cada poro de su piel. Su cuerpo estaba extremadamente trabajado, su abdomen pulido cual escultura de granito y sus pectorales tan firmes que no podía creer que era real aquel cuerpo que el hombre frente suyo antes escondía.

— Chúpamela — Ordenó Levi arrodillado frente al aturdido joven.

Lentamente el semidesnudo joven se acomodó frente al empresario y con temblorosas manos terminó de bajar el pantalón de vestir y los interiores que ya le quedaban apretados a Levi.

Su enorme polla, gruesa y larga (tal y como la recordaba del encuentro anterior), llegaba a ser tan grande que su mano no cerraba por completo alrededor de la misma, y sentir cada vena caliente he hinchada, solo le hacía saber que el hombre frente suyo poseía un vigor envidiable por tantos.

Eren por fin tubo el gran falo agarrado por ambas manos, y el calor que emanaba llego a pasar a su dermis y alzar sus vellos de antelación.

Su boca se acercó sin dudas ni titubeos hasta que sus labios tocaron ese gran glande goteante y rojizo. Ambas manos de Eren empezaron a trabajar el gran falo y su boca había comenzó a chupar con vehemencia la cabeza.

— Mírame cuando te la metas— Le dijo Levi. Y tal como en la antigua reunión, su mano se posó en los castaños cabellos del menor.

Eren alzo la mirada, sintiéndose hipnotizado, y recibiendo la orden muda que los ojos le mandaban "Haz tu trabajo" abrió su mandíbula tanto como pudo y lentamente fue descendiendo por el gordo falo.

El ronco gruñido del mayor, fue una recompensa que su cuerpo recibió y sintió como una descarga eléctrica viajando por todo su ser. Eren tenía que admitir que el falo de Levi era de un sabor más agradable que el resto*, y sin saber el porqué, se encontraba más empeñoso de darle el placer que el hombre buscaba en comparación con otras personas que había atendido.

¿Serían las caricias en su cabello en vez de tirones? Lo mismo que había hecho en la reunión anterior ¿La fija mirada en sus acciones? ¿El grueso falo de peculiar sabor? Eren no sabía lo que realmente sentía, pero de algo estaba seguro. El casi nulo placer que recibía con sus clientes normales iba a ser incomparable después de esta larga estadía en el dormitorio ajeno.

Aunque Levi disfrutaba de sentir su miembro engullido en la boca contraria, de cómo esa lengua jugueteaba con su glande, chupaba la punta con fervor, las cálidas manos trabajando el resto de su tronco y de apreciar en primera fila esos ojos acuosos desbordantes de incertidumbre, su plan era que cada una de sus corridas tenían como meta el carnoso y gordo culo del prostituto.

Con un suave tirón, detuvo los movimientos del menor y sacando su falo por completo de esa deliciosa boca (aquella que se dignaría a probar más adelante), hizo que las acciones de Eren se detuvieran por completo, quería iniciar con la verdadera faena.

— Ahora te romperé el culo — Le susurró con una macabra sonrisa en su rostro.

Sin darle oportunidad alguna al menor de querer degustar más el miembro de Levi, fue empujado de vuelta a la mullida cama haciendo que caiga de costado; le dio una fuerte nalgada que dejaría su mano marcada en el glúteo derecho del menor indicándole que se voltease.

Eren supo que las caricias gentiles habían acabado, que ese trato hipnótico solo se presentaba cuando ambos chocaban sus miradas y que estaba por conocer a la verdadera bestia que Levi representaba.

El empresario agarró el short ajustado y lo bajo hasta las rodillas del menor, sacándole un grito por el repentino movimiento y por la fuerte palmada que le dieron en el otro glúteo.

— Amo tu culo — Dijo Levi para amasar con cizaña esas carnosas nalgas y sin mucho juego previo, le quito el dildo empapado en lubricante.

Levi no estaba para ser tierno, no con toda la ansiedad que el pensar en esos enormes ojos y deliciosa anatomía le había causado por semanas. Levi quería follar, disfrutar del bello y esbelto cuerpo como loco por dos largos días para poder volver a ser el exitoso y activo empresario que era; y empezaría desde ahora.

— Vamos a ver cuánto duras — Vio el reloj en su pared marcado las 18:30 y sonrió tranzando su meta.

Hacer que Eren se desmaye.

Con su enorme falo acarició las marcas rojizas que empezaban a mostrarse en cada nalga y separándolas con una mano acarició con su glande la rosada y temblorosa entrada.

Levi se divertía viendo los escalofríos que recorrían el tonificado cuerpo bajo suyo, pero ya no podía esperar más. Estuvo demasiado tiempo esperando por follar de nuevo con el joven y sus pensamientos lo impulsaron a introducir gran parte de su anatomía de un solo y fuerte movimiento en el cuerpo ajeno.

— ¡Agghhhh! — Eren estaba acostumbrado a ser profanado y follado por desconocidos, pero ninguno de tal magnitud — Du…duele.

Hace tanto tiempo que no sentía el dolor de ser estirado, que sinceramente le tomó desprevenido; sintió el miembro salir de su cuerpo luego de un par de segundos y volverse a introducir. Sus ojos estaban completamente cerrados, sus puños estaba apresando el cubrecamas borgoña bajo su cuerpo, y su labio inferior siendo presionado por sus dientes.

El sentirse tan estirado era ya una sensación extraña, pero los movimientos de Levi no se detenían. Eran lentos, pero sin descanso y Eren se obligaba a no tensar sus músculos para que no fuera peor

Pronto Levi empujó un poco más y sintió como las paredes internas del prostituto se apretaban por un par de segundos. Colocó su surda en la cadera del menor y bajó su mirada para ver el delicioso panorama, ver como su grueso miembro entraba al cuerpo ajeno, el ano que mostraba sus bordes un poco rojizos por el esfuerzo mientras lo recibía, todo eso era un deleite que por tanto tiempo esperó.

Y fue mejor de lo que había imaginado.

Estaba metiendo todo su miembro poco a poco y muy lentamente, adentrando con paciencia los centímetros restantes en cada una de sus embestidas y cuando le faltaba poco empujó con una arremetida más fuerte.

El morboso sonido del choque de glúteos contra cadera por fin se escuchó en todo el dormitorio (junto con un quejido mesclado con gemido de parte de Eren), el placer empezaba a llegar en el cuerpo mancillado, y su miembro semi erecto era la muestra de ello.

Levi se retiró por completo y habiendo descubierto un nuevo fetiche dentro de él, le dio otra nalgada al glúteo del menor pues le gustaba ver la piel del menor marcarse y el jugoso trasero bambolearse un poco ante su golpe.

La lengua de Levi paso por su labio superior sintiéndose complacido en todo aspecto por el cuerpo ajeno, apoyó ahora ambas manos en las curvilíneas caderas y empezó a arremeter con fuerza contra él.

— ¡Hyaaa! — Un grito de sorpresa salió de los labios de Eren — Muy… Muuy profu-ndo.

La incomodidad de ser estirado aún permanecía en cada penetración, pero el placer aumentaba cada vez que el enorme falo rosaba su próstata con descarada burla y se metía aun más adentro de sus entrañas.

Levi pasó la diestra de las caderas del menor hacia su abdomen, como si hubiera sido una lenta caricia, e hizo fuerza para alzar el torso del contrario hasta hacer chocar la espalda con su abdomen. La curva que formaba su columna vertebral era deliciosa visualmente y sentir las respiraciones agitadas tan cerca de su oído empezaron a volverlo loco y sediento de más.

Quería hacerlo gritar, llorar y delirar de placer y todo ante el toque de sus manos.

— Le-levii…. No tan ¡AH! ¡No tan rápido! — Gimió Eren desesperado con su cabeza recostada en el hombro del mayor y su mano izquierda sujetándose de la nuca contraria. —Mm… noo…

Eren nunca había tenido ganas de correrse tan rápido y realmente nunca se había corrido antes que un cliente, menos sin estimulación en su miembro. Pero el hombre se movía tan bien y sus rudas caricias lo llenaban de tanto morbo que no pudo controlarse. Bajó su mano derecha en un vano intento de detener las fuertes y rápidas arremetidas poniéndola en la cadera de Levi, pero sus fuerzas eran casi nulas y su muñeca era empujada hasta chocar con sus glúteos.

— Pero ni te he tocado — Le susurró Levi, desbordante de placer y excitación por ver la cara llena de éxtasis del contrario. — Y ya estás tan mojado ahí abajo.

Levi dejó de apreciar ese bello rostro sonrojado con lágrimas queriendo caer de sus enormes ojos para apreciar el movimiento del pene del joven, como con cada arremetida se bamboleaba y chocaba con el muslo del joven prostituto. Una sonrisa maliciosa apareció en sus labios, aun sintiendo esa delgada mano intentando detenerlo de forma nula y en vano el movimiento de sus caderas.

— No te puedes correr antes que yo — Mordió el lóbulo de su oreja y su mano la bajo hasta el falo necesitado del joven.

— ¡Ahh! Yoo… — Sentía tanto placer desbordando de su ser que el que solo le cogiera el miembro, lo había llevado casi al orgasmo — Po-por favor.

— NO.

Levi comenzó a masturbarlo, y Eren intentaba por todos los medios no derramarse en esa gran mano mientras seguía sintiendo su culo profanado.

Eren sentía como el lóbulo de su oreja era chupado y lamido, una fuerte mano estaba aún sujetándolo de la cadera y la otra masturbándolo. Quería correrse, sentía el orgasmo tan cerca, pero como prostituto siempre debía cumplir los caprichos de sus clientes.

Levi se divertía al ver a Eren lleno de impotencia y placer, sentía el miembro ajeno en su mano vibrar y como se mojaba más la punta por todo el pre semen que botaba, aumentando más su tortura la otra mano dejó la acanelada cadera y se dirigió a uno de los pezones perforados. Alzó un poco más el corto polo negro y con su índice y pulgar jugueteó con el botoncito erecto de color melocotón.

— ¡No… No Agu.. ANTO! — chilló Eren intentando contenerse por completo pero siendo en vano al mojar la mano de Levi con su semilla.

Levi estaba lejos de llegar al clímax, no con todo el tiempo que había estado esperando para poder follarse al bello prostituto, pero sonrió complacido por haber logrado hacerlo chillar de placer. Limpió su mano en el torso de Eren, dejándolo sucio con su propia semilla y siguió con su faena.

— Muy mal, Eren — Susurró Levi alejándolo por completo y saliendo con un poco de disgusto de ese mojado ano con lubricante — Eres un niño malo que debe ser castigado.

Eren fue empujado nuevamente a la cama, aun sintiendo su cuerpo temblar gracias a su orgasmo previo, mientras trataba de controlar su respiración agitada. Levi se quedó apreciando su obra pero por sobre todo su dilatado ano resbaladizo. Lo castigaría, claro que lo haría, pero ahora estaba deseoso por correrse dentro de ese majestuoso culo.

Le dio la vuelta al aún perdido prostituto y lo jaló de las piernas para ponerlas en sus hombros.

— ¡AHHHH!— Eren gritó por el repentino golpe que su próstata sintió.

Levi había iniciado con las salvajes embestidas sin dejarlo recuperarse por completo de su orgasmo anterior; Eren no tubo de donde sujetarse, sus manos solo pudieron volver a agarrar la frazada bajo suyo.

— ¿Te gusta, puto?— Dijo Levi con cizaña y morbo en toda su voz — ¿Te gusta cómo te la meto?

Era la primera vez en su vida que Eren disfrutaba tanto del sexo, de ser follado y penetrado de forma tan salvaje. Su mente estaba tan nublada que ni siquiera procesaba sus respuestas, solo respondía al placer que su cuerpo sentía.

— ¡SIIII! — Gritó junto con más jadeos — ¡Me… encanta! ¡Ahhhhh!

Eren tenía los labios abiertos y un pequeño hilo de saliva escurriendo por su comisura. Se sentía tan bien, le encantaba sentir todo el grueso falo entrando y saliendo de su culo, y el como el hombre amasaba sus glúteos solo lo llenaba de regocijo.

Ambas piernas fueron bajadas y direccionadas hacia la izquierda, Eren había quedado un poco de costado y dejando su culo más a la vista de su comprador. Rápidamente retomó las embestidas que hicieron chillar nuevamente al menor.

— Me gusta mucho tu culo — Y curiosamente Eren se sentía orgulloso de eso. — Como se mueve cada vez que choca… con mi pelvis.

Las piernas juntas de Eren apretaban más el interior del menor y hacían que Eren pudiera sentir cada vena y pliegue de piel del falo. Casi inconscientemente Eren llevo su propia mano a su miembro y empezó a masturbarse, sentía el orgasmo nuevamente cerca.

— No te corras — Le volvió a ordenar Levi viendo la sensual imagen del desordenado cabello castaño y el sudoroso rostro lleno de placer y sabiendo que sería ignorado por el obnubilado joven.

Eren estaba tan metido en disfrutar y llegar al cielo mismo, que no le hizo caso y siguió dándose el placer que tanto anhelaba para volver a llegar. En unos cuantos segundos se volvió a correr pero ahora en su propia mano.

Esta vez Levi no lo pudo soportar, las paredes del joven se volvieron nuevamente estrechas y con unas fuertes arremetidas donde sus testículos chocaron con el gran culo se empezó a derramar en el interior del bello y semi inconsciente prostituto.

Uno de los privilegios de Levi, era no tener la necesidad de usar condón (habiendo tanto solicitado papeles de Eren como entregado los suyos) y aunque Eren lo sabía, el sentir ese líquido caliente y espeso invadir su interior, fue una sensación completamente inesperada y nueva.

Los espasmos en su cuerpo por su reciente alcanzado clímax duraron un par de segundos más hasta que sintió a Levi salir de su interior y el líquido escurrir un poco entre sus glúteos.

Levi apreció nuevamente la bella obra de arte que el joven representaba en su propia cama, las mejillas arreboladas y un rostro tan sereno por la satisfacción que uno siente luego del orgasmo eran sumamente hermosas, lo apreció por un par de minutos y luego se levantó para ir hasta ese maletín que Hanji le había traído, buscaría unos cuantos juguetes que podría utilizar con su prostituto para castigarlo como se merecía por tanta desobediencia.

Cuando vio unas bolas chinas grandes y medio metálicas, las sacó de su empaque y caminó hacia la cama, no sin antes agarrar un par de objetos más que llamaron su atención.

Al llegar al costado del menor, este se encontraba semi reincorporado en la cama, con su cuerpo de lado y apoyándose en sus manos para alzar su torso.

— Yo… lo siento — Dijo cohibido y apenado estando ya consiente de sus acciones y su desobediencia, muchos clientes se podrían a llegar a quejar por ese tipo de acciones y hasta pedir algún tipo de reembolso que lo perjudicarían a él tanto como a la imagen del lugar donde trabajaba.

— Ya lo hiciste Eren— Dejó los artefactos en la mesa de noche ante los ojos de menor, aquel que sintió un nudo formarse en su garganta — ahora afronta las consecuencias. —Levi se divertía con la angustia reflejada en esos enormes ojos. — Quítate el polo.

El joven prostituto acató céleremente la orden y se quitó la apretada y pequeña prenda. No podía evitar mirar un poco temeroso los artefactos que reposaban en la mesa de noche. Con la prenda ahora en un rincón de la cama, regresó la mirada expectante hacia la siguiente orden del hombre frente suyo.

Cuando se sentó no pudo evitar sentir el semen bajando por su ano y un poco incómodo se removió buscando una forma en que no se saliera de su interior, no al menos que el señor Ackerman le dijera que podía hacerlo. Y ahí otro error. Había estado tan nervioso que se había olvidado de las formalidades a penas lo habían tirado a la cama. Solo agradecía al cielo que a su comprador pareciera no importarle el como lo había llamado.

Levi cogió la cadena metálica y le indicó que se acercara, conectó las pinzas a los aros en los pezones y la dejó colgando un poco. Eren tragó saliva cuando la gran mano de su comprador pasó por sus costillas y torso hasta atrapar uno de esos botoncitos perforados. Levi nunca lo admitiría en alto, pero ese tipo de perforaciones le excitaba siempre en sus parejas. Jugueteó con el delicioso trozo de carne por un par de segundos y luego fue a la cadena que conectaba ambos aros, la alzó y la estiró un poco, halando a la vez ambos pezones del menor y obteniendo un pequeño quejido del menor.

— ¿L-Levi? —Sentía los pequeños tirones de esa cadena jalando aquella zona tan sensible y estimulante para su cuerpo; sabía por parte de Nanaba que no debía preocuparse por que Levi cometiera errores en ese tipo de situaciones, pues contaba con experiencia, pero aun así no podía evitar tiritar de miedo.

Había decidido llamarlo por su nombre viendo que no se había enojado más que por correrse cuando no debía, estaba tentando un poco a su suerte, pero sentía que el mayor no tenía ningún problema con que dirigirse a él de esa forma.

— Ahora viene lo mejor — Le susurró — Date la vuelta y ponte en cuatro — Soltó la cadena esperando que el menor obedeciera — Es hora de tu castigo.

Eren temeroso obedeció las indicaciones y se apoyó en sus rodillas y manos. La cadena se mecían sutilmente y Levi fue por el par de pesas que tenía especialmente para ello; colgó primero la más pesada de las que había escogido dejando los pezones estirados de forma permanente. Sabía que al estar colgadas de los aros y no enganchadas directamente no podía poner un peso tan grande, por lo que solo le pondría un par.

El menor soltó un quejido al sentir como Levi le colocaba la segunda pesa y las movía ya colgadas, pero de verdad sintió el miedo hacer vibra su cuerpo cuando sintió las grandes manos abriendo su glúteo, pues había visto las enormes esferas que Levi iba a usar.

— Si pudieras ver lo dilatado que estás — Su voz se escuchaba ronca del placer — Me dan ganas de meterte el puño entero para ver hasta donde aguantas (1) — Le dio otra nalgada que hizo erizar el cuerpo de Eren y por ende mover nuevamente las pesas que colgaban que jalaban sus pezones. — Pero en esta ocasión me conformo con las esferas.

Las bolas chinas de esta ocasión no eran pequeñas, sino todo lo contrario, grandes y pesadas. Unidas por una cuerda negra y de color plateadas, eran cinco en total y Levi quería meter una por una.

Le dio, como ya se le estaba haciendo costumbre, un par de nalgadas en el enorme culo y luego separó sus glúteos con una mano para apreciar nuevamente el capullo dilatado donde iba a introducir su juguete.

— Es hora, mocoso. — La anticipación y deseos de Levi se podían sentir en su voz.

Cogió el artefacto y decidió al inicio divertirse acariciando con la primera esfera desde los testículos hasta el coxis, presionando sutilmente por la entrada dilatada cada vez que pasaba por encima de ella, jugueteó un poco con los nervios del más joven y luego de un par de nalgadas decidió que era el momento de dar inicio al castigo.

Cogió el bote de lubricante y le echó un gran chorro en el ano y otro poco más al juguete. Luego empezó a presionar la esfera en el ano palpitante y ya mojado.

— ¡Levi! — Dio un pequeño grito de impresión.

La esfera se empezaba a abrir paso en su entrada que poco a poco había empezado (o al menos intentado) cerrarse, por lo que sentirse estirado nuevamente era un poco doloroso, más cuando estaba tan sensible.

Pasó la parte más ancha de la esfera y el resto entro de una sola succión de su cuerpo. Un pequeño quejido salió de los labios de Eren cuando la sintió moverse un poco en su interior.

— Vamos por la segunda— Susurró y empezó a empujar la otra esfera haciendo que chocaran al empujarlas.

Eren sintió un poco de dolor al ser estirado, soportó tan bien la segunda esfera como la primera, el problema era que dentro suyo las esferas no podían quedarse quietas, sabía que era su culpa por no controlar los espasmos de su interior, pero aun así, no podía calmarse cuando sentía tremendos artefactos moverse y chocar entre sí.

Sin darle tiempo a pensar, Levi colocó la tercera esfera y empezó a meter la cuarta, haciendo que la respiración de Eren se volviera más errática y pesada.

El juguete era grande y nada cómodo, estaba empujando dentro de sus intestinos de una forma poco ortodoxa. La cuarta esfera entró con un suspiro y una queja, se sentía tan lleno. Y el que fueran metálicas solo hacía sentir su abdomen pesado y la gravedad hacia que estas se introdujeran más.

—Ya no, por favor. — Suplicó tocando su abdomen y sintiendo como las esferas abultaban un poco su abdomen por la posición.

— Te falta una. — La lujuria desbordaba en cada ronca palabra que Levi decía.

Unió y juntó los glúteos del menor viendo como parte de la cuarta esfera se podía apreciar en la entrada un poco cerrada por el menor y como esta se unía mediante una cuerda negra a la última.

Sin hacer caso de las quejas empezó a empujar la última de todas. Eren abrió rápidamente los ojos ante la impresión de sentirse tan invadido. Le dolía y mucho, nunca antes se había sentido tan invadido por cosas inanimadas pero estaba pasando y le dolía más de lo que esperaba.

—Vamos— Le dijo Levi dándole un par de palmaditas a sus glúteos como intentando motivarlo. — Relájate que sino no van a poder entrar — Al parecer el hombre estaba muy ansioso de lograr introducirlas todas.

—Pe-pero me duele.

—Es un castigo, Eren, no se supone que lo disfrutes — Le respondió dejando de presionar la esfera por un momento y acariciar los bordes un poco rojizos de la entrada por el esfuerzo que seguía haciendo — Pero muy pronto te hará gemir de placer, así que coopera.

Eren asintió aún un poco dudoso y tomando un par de bocanadas, relajó su esfínter lo más que pudo, sintiendo casi al instante como la esfera era nuevamente empujada.

Un par de lagrimillas escaparon de sus ojos, pero finalmente la esfera con un súbito empujón llego a estar completamente dentro de él. Un grito salió de sus labios y tanto piernas como brazos temblaron al punto de caer a la cama boca abajo. Apenas el colchón tocó su abdomen sintió como las esferas se movían dentro suyo y la quinta estuvo a punto de salirsele si no fuera porque Levi puso el índice impidiéndolo.

— Muy bien, mocoso. — Susurró dejando que el menor recuperara su respiración por un momento.

Las cinco esferas estaban unidas a un aro más grande que del mismo diámetro del juguete para poder alar de él cuándo quisieran retirar las esferas, por lo que sabía que no había peligro alguno de que se perdieran en el interior del joven.

— Ahora podemos seguir con el castigo.

La respiración que había conseguido casi por completo regularse se paró abruptamente, pero Eren sabía que no podía quejarse y su palabra realmente no sería escuchada.

Levi lo volteó lentamente y lo levantó en vilo como si no pesara nada. Las esferas moviéndose en su interior y las pesas por un momento dejando de jalar sus pezones hicieron que el joven prostituto sintiera un pequeño escalofría recorrer su columna vertebral, pero solo pudo acomodarse un poco mejor en el cuerpo que lo cargaba.

El empresario no hizo más que dejarlo en la puerta de su amplio dormitorio, ayudarlo a quedarse de pie para luego volver calmadamente a recostarse en su lecho un poco desordenado. Eren empezó a suponer cuál sería su castigo y si se lo preguntaban, no era tan grave como lo fue la intromisión de las esferas.

—Como supongo ya te imaginas, lo que tienes que hacer es caminar hacia mí— Dijo Levi con una sutil sonrisa de costado. — Tienes que hacerlo lento y contar cada paso que des.

Eren asintió con un brillo de esperanza refulgir en sus enormes ojos. El mayor le empezaba a encantar lo transparente que el joven podía ser mediante su mirada.

— Empieza — Dijo Levi mientras estiraba su mano hacia la pequeña mesa de noche y cogía un diminuto control.

— Uno — Eren sintió las esferas moverse un poco, chocando entre si y golpeando sus entrañas sintió su cuerpo vibrar brevemente e intentando calmarse mediante una regulada respiración.

La cadena que halaba sus pezones no se movía tanto al encontrarse con la espalda recta, parecía un collar largo que no se movía, más si jalaba un poco de sus sensibles botones.

— Dos — Las esferas seguían moviéndose pero el intentaba no hacerle caso, en especial al peso que las jalaba por su interior. — Tr-

Eren no terminó de contar y casi cae de rodillas por lo que empezó a sentir. Levi había presionado uno de los pocos botones que tenía en el pequeño control, haciendo que todas las esferas empezaran a vibrar.

El chillido que Eren lanzó cuando sintió que las vibraciones aumentaban hizo sonreír a Levi con satisfacción.

— Sigue caminando, mocoso — Se acomodó un poco mejor en la cama y siguió viendo su bello espectáculo.

— Tres… — La respiración de Eren comenzaba a acelerarse nuevamente, ponía sus brazos hacia adelante con la espalda un poco encorvada porque sentía que en cualquier momento se caería — Cu-cuatro — Ahora sus pasos eran mínimos, muy reducidos y casi no separaba un pie del otro, mientras el bamboleo de las pesas en sus pezones empezaba a sentirse más fuertemente por sus movimientos temblorosos.

— Aun no llegas ni a la mitad del camino — Dijo con malicia, apreciando las temblorosas piernas del menor.

— Cin…co — Sus rodillas se doblaron y finalmente sus piernas no aguantaron su peso.

Eren calló a gatas al piso alfombrado mientras trataba de aguantar las vibraciones y movimientos tan cerca a su próstata. Las pesas se movieron fuertemente de adelante hacia atrás, haciéndolo sentir un dolor más pronunciado en sus estirados botones.

— Apúrate Eren, que no deseo pasar toda la noche esperándote.

Levi calmadamente empezaba a frotar su miembro nuevamente erecto, pues los jadeos y gemidos del cuerpo en el piso le parecían una de las mejores escenas porno de su vida.

— Ven a gatas.

Eren no tenía fuerza para levantarse, y sabía que cualquier intento solo sería un gasto de energía y volvería a terminar en el piso, por lo que aun sintiendo como las esferas se adentraban más a su cuerpo, y se querían perder en su interior, siguió avanzando a cuatro patas hasta la cama.

— Seis — Si movía y separaba mucho sus rodillas las esferas ingresaban más por lo que nuevamente tenía que dar pequeños movimientos y recorrer en cada conteo diminutas distancias.

El tiempo pasaba y aunque Eren seguía avanzando, le parecía que nunca llegaría a la cama, ahora caído en el piso, con el rostro lleno de lágrimas veía con impotencia como con su brazo estirado recién podía tocar la frazada de una esquina de la cama

— Te falta tan poco mocoso.

El cuerpo del menor se retorcía intentando no tener un orgasmo por las esferas que seguían vibrando en su interior.

— Levi… por favor…

— Este es tu castigo, Eren. — Su voz se tornó seria y se levantó de la cama — Y si no quieres que se vuelva peor no vas a correrte de nuevo sin que yo te lo permita. — Levi caminó hasta el costado del joven y como castigo le subió a la potencia de las vibraciones nuevamente.

Un agudo gemido salió de los labios del menor, sentía su cuerpo retorcerse y sus entrañas completamente invadidas por las esferas, pero si tensaba su interior y apretaba las esferas las vibraciones en la altura de su próstata sería mayores.

— Avanza mocoso, estás cerca. — Se puso de cuclillas mientras veía como Eren se intentaba levantar — Y apenas subas a la cama, podrás correrte cuanto quieras.

Los brazos le temblaban, pero aun así logró ponerse a gatas nuevamente y sus pezones ser halados nuevamente por el peso en la cadena, y aunque lo único que su cuerpo quería era librar la tensión mediante una necesitada eyaculación, se concentró y enfocó su mente en llegar a subirse a la cama. En cumplir la orden de Levi.

— Dieciséis**— El joven estuvo más cerca de la cama — Diecisiete — Y por fin su mano alcanzó la manta.

De sus ojos caían lágrimas de frustración por no poder liberarse, pero juntando un poco más de sus fuerzas, se trepó lentamente al mullido lecho y agotado se recostó de costado con la respiración agitada el pene hinchado y las esferas aun vibrando.

Levi se acercó al exhausto jovencito y se sentó a su costado recostándolo de espaldas, quería apreciar todo su cuerpo cuando llegara al clímax, apretó de nuevo el botón para acelerar al máximo las vibraciones y sintió el cuerpo a su costado, retorcerse.

La mano de Eren cogió el fuerte brazo del mayor apenas sintió ese cambio en su interior y miró con ojos llorosos y anhelantes que le dieran por fin permiso de terminar.

— Te lo has ganado mocoso — Dirigió su mano al pene del joven y empezó a masturbarlo mientras el sudoroso cuerpo del joven vibraba de placer.

— ¡Ahhh!— Eren se sintió que todo su cuerpo desde las piernas hasta su abdomen se tensaban y como sus testículos se pegaban más a la base de su miembro —¡LEVI!—cuando por fin eyaculó en la mano de Levi y por su cuerpo pasó una deliciosa y placentera descarga eléctrica que entumió desde sus pies hasta su cabeza, fue que se sintió realizado mientras chorro tras chorro caía en su pecho y abdomen.

Levi, más que listo para continuar le quitó la cadena que unía ambos pezones a un par de pesas, luego lo acomodó mejor en la cama, apagó el juguete dentro del culo de Eren y le abrió las nalgas para jalar el juguete hacia afuera. El mayor sabía que las esferas se habían metido muy profundamente, por lo que tendría que sacarlas de forma lenta para no hacerle daño alguno.

Cogió el aro y empezó a jalar lentamente la cuerda. Eren se removió lleno de cansancio y sintiendo una molestia en su interior por sentir como le sacaban algo que ya se había adentrado tanto. Cerró sus ojos y hundió su cabeza en la almohada.

La primera esfera salió toda mojada de lubricante y aun siendo metálica, tibia por el calor corporal del menor.

Las esferas dentro suyo cada vez que empezaban a salir rosaban su próstata por lo que un poco adolorido, Eren se aguantaba todo, siguieron saliendo una tras otra hasta que finalmente quedaba solo una en el recto.

— Es la última Eren. — Susurró Levi, acariciándole la espalda mientras apreciaba como el culo se iba abriendo mientras más jalaba la esfera hacia el exterior.

Un gemido ahogado, un juguete sumamente mojado y un esbelto y curvilíneo cuerpo cansado eran el delicioso panorama que Levi podía apreciar, pero Eren seguía despierto y Levi deseoso por seguir follando, por lo que la noche apenas estaba iniciando.

Levi se puso al lado derecho del menor y movió el cansado cuerpo del menor para que quedara recostado de lado.

— Solo me he corrido una vez — Le susurró en el oído mientras le alzaba una pierna y con su otra mano dirigía su miembro a la adolorida y dilatada entrada. —Aun no has acabado con tu trabajo, mocoso.

Los ojos de Eren perdieron toda somnolencia y se agrandaron de espanto. Sintió como el glande de la polla apretaba su entrada y poco a poco ingresaba en su recto. Un gemido ahogado salió de sus labios por dolor y cansancio.

— Me… me duele — Le susurró quedamente.

El culo de Eren seguía irritado por los juegos previos y se encontraba sensible por haber eyaculado hace tan poco, pero Levi no se detuvo. Cogió el lubricante y saliendo del interior del menor solo dejando la punta metida, se echó del frío líquido en todo su falo y los bordes del ano.

— Como aguantaste una noche entera siendo follado por tantos y conmigo te cansas tan rápido — Las palabras salían con un tono de burla y reproche mesclados, pero realmente tenía curiosidad de escuchar la respuesta del menor.

— Usted… Ahhhgg... — se mordió el labio al sentir el falo nuevamente adentrándose — Es… Muy… Ammm… grande— Chilló Eren al sentir como el miembro empezaba las embestidas cortas y lentas en su interior.

Levi sabía que eso era verdad, que al estar siendo estirado a un tamaño que su culo no estaba acostumbrado lo desgastaría más rápido, pero realmente él no estaba para detenerse cuando solo habían pasado unas cuantas horas. Aun así se dio el trabajo de estimular al joven para que el dolor pasara a segundo plano por un momento más.

Obligó a Eren mismo a mantener alzada su pierna y pegada a su torso mientras el recorría con sus manos el pecho y cuerpo del menor. Las embestidas seguían siendo lentas pero le daba a Levi el placer necesario para estar calmado por un tiempo más.

El joven cuerpo comenzó a reaccionar a las caricias y aunque se encontraba cansado y con los pezones adoloridos por las pinzas recientemente retiradas, su cuerpo reaccionaba en contra de su voluntad.

Lentamente bajo el vaivén de las caderas ajenas y el cadencioso movimiento de esa mano en su falo, su cuerpo comenzó a excitarse al punto de dejar el dolor a segundo plano nuevamente.

Eren se encontró gimiendo mediante susurros y botando suspiros de placer en tan solo un par de minutos, subiéndole el ego al empresario y quitándole toda barrera mental que le impedía follarlo fuertemente.

Levi dejó de estimular el miembro del menor y cogió el mismo la torneada y estilizada pierna del chico que lo volvía loco con su cuerpo.

— Eres tan sensible, mocoso — Le susurró a su oído mientras empezaba a chupar y lamer por su mentón y bajaba hasta su clavícula.

Eren era muy sensible en su cuello y cuando sintió la lengua húmeda de Levi en esa parte de su cuerpo mientras las embestidas se aceleraban, sus gemidos se tornaron más agudos y fuertes.

— ¡Ahhhgh! ¡Levi! — Desde que había llegado a la cama del empresario, Eren había gemido como nunca antes había pensado que sería capaz. —Muy… rápido. — Y aun cuando había recuperado la excitación y el dolor se había ido, la sensibilidad de su cuerpo seguía siendo mucho mayor por lo que podía correrse en poco tiempo.

Levi disfrutó un poco más del cuerpo ajeno en esa posición, apreciando la curvatura de su cintura y disfrutando de la elasticidad del menor hasta que quiso verlo cabalgando en su regazo. Lo cogió de la cintura y lo alzó hasta sentarlo en su pelvis aun con el pene metido en ese enorme y delicioso culo.

—Has tu trabajo, puto— Palmeó ambas nalgas aumentando la cantidad de marcas rojizas en ellas para incitarlo a que se mueva — Métetela entera si quieres llegar nuevamente.

Eren siempre había odiado que le dijeran de esa forma, pero como cada vez que oía esas palabras, se tragaba su enojo y hacía lo que su cliente le ordenaba. Porque aunque con Levi disfrutaba del sexo mismo, seguía siendo eso. Solo un cliente más.

Eren puso sus manos en las rodillas del empresario para tomar impulso y empezó a saltar en el regazo ajeno. Sus glúteos chocaban con las caderas y la enorme polla era devorada por sus entrañas en cada uno de sus saltos. Las manos de Levi viajaron a las carnosas nalgas y ayudó al joven a saltar más fuerte y rápido.

Los gemidos empezaron a inundar el cuarto con más fuerza y el choque acuoso de esa entrada tan mojada y ultrajada era el fondo de tan perfecta escena a los ojos de Levi.

Ver como su polla era tragada en cada salto, como centímetro a centímetro se metía en el enorme culo del joven, como las paredes lo apretaban y parecían succionarlo cuando se movía hacia afuera solo excitaba todavía más.

El movimientos del trasero del menor, firme pero abundante, estaba haciendo germinar ese morboso fetiche que Levi había descubierto al inicio de la jornada de sexo, y no se arrepentiría nunca de haber encontrado tal placer visual. Le palmeó nuevamente las nalgas para apreciar más del movimiento mientras continuaba disfrutando de su pene siendo exprimido por tan exquisito culo.

El joven, a pesar de estar siendo ayudado por Levi en cada uno de sus saltos se estaba cansando con una celeridad sorprendente, por lo que sus rebotes dejaron de ser tan rápidos, y para que Levi no empezara a recriminarle empezó a contornear sus caderas en círculos, podía estar sumamente agotado pero eso no le impedía usar la experiencia que había aprendido en su trabajo tan odiado. Cada salto era una serpenteada completa de sus caderas que dejaba la mente de Levi obnubilada del placer y le hacía sacar gruñido tras gruñido de disfrute.

Los movimientos de Eren sumados con esa tortuosa velocidad, hicieron perder el control por completo del empresario por lo que lo cogió de la cintura y lo hizo caer a su pecho.

— Te mueves demasiado bien — Le susurró antes de morderle con fuerza el cuello y sacar un grito de sorpresa del contrario.

Le acomodó las piernas temblorosas para que sus pies se apoyaran a sus costados y alzara un poco el culo, apenas el menor estuvo bien acomodado, Levi empezó a embestir con la rapidez y brutalidad que tanto le gustaba; le encantaba hacer gemir de desesperación a cada una de sus parejas y el menor no sería la excepción.

—¡Ahhh! ¡NO! — Chilló Eren por el cambio abrupto de fuerza y velocidad — ¡No tan fuerte!

Levi le hizo caso omiso y le volteó el rostro para quedar ambos de frente, se acercó a darle un beso e instintivamente Eren alejó el rostro.

Sus ojos llorosos por el placer se tintaron sutilmente de tristeza mientras su cuerpo seguía recibiendo las brutales embestidas, por un momento se había olvidado de esa libertad que Levi poseía.

— Pagué por todo, Eren. — Paró por un momento sus embestidas viendo con el ceño fruncido al menor — Y eso incluye omitir tu estúpida regla de no a los besos.

Le cogió de la nuca y acercó ambos rostros para juntar sus labios, la lengua de Levi rápidamente entró en la cavidad bucal ajena y acarició cada parte de esa apetitosa boca que se le antojaba desde hace tanto, exactamente desde que lo vio mamándosela en esa estúpida reunión de gente rica.

Chupó y jugueteó con la lengua torpe del contrario mientras Eren cerraba sus ojos llenos de impotencia y un par de lagrimillas se escapaban de sus ojos.

Sin dejar de besarlo, le alzó nuevamente el culo con su diestra y reanudó las salvajes penetraciones. Los gemidos quedaban ahogados en la boca ajena y su respiración se hizo desesperada al no poder absorber el oxígeno que realmente necesitaba.

Eren alejó su rostro compungido por tristeza y placer para poder respirar nuevamente pues su inexperiencia le jugaba una mala pasada en ese tema, pero Levi lo acercaba a su para seguir disfrutando de su boca y labios.

— No… — Susurraba quedamente mientras intentaba apartarse del rostro ajeno con su delicada mano — Me… me correré de nuevo — Dijo en un intento de que se distrajera y no lo besara de otra vez.

— No me importa, córrete — Le respondió y cogió de su mentón para atraerlo a su rostro nuevamente, le mordió y chupo los labios sintiendo ese pequeño toque a durazno en cada lamida — Yo estoy por llenar nuevamente tu culo con mi esperma.

Eren quiso alejarse de nuevo pero ambas bocas fueron unidas por la fuerza de Levi, luego de resignarse momentáneamente Eren intenta seguir el ritmo de Levi e imitarlo (aun cuando no quisiera besar o ser besado por nadie) pero el que realmente se encontrara cerca del orgasmo no le ayudaba, haciendo que su lengua se moviera torpemente.

Solo bastaron un par de minutos, en los cuales Levi no dejó de besarlo en ningún momento para que el menor eyaculara sobre su abdomen y que sus apretadas paredes recibieran el abundante semen de Levi en su interior.

Gemidos cual sollozos salieron de su boca al por fin y sintió como sus lágrimas eran lamidas y succionadas de su rostro.

— Me encanta tu culo. — Seguía penetrándolo mientras eyaculaba en cada embestida — Me encanta metértela tan profundamente.

Ambas manos de Eren se habían casi incrustado en el fuerte brazo que lo había mantenido con el rostro hacia un lado, sintiendo él también la corriente de placer envolver todo su cuerpo con cada una de esas lentas, pero fuertes, embestidas finales. Aunque ya había sido llenado de esperma hace tan poco, la sensación cálida le seguía pareciendo ridículamente extraña.

Sus enormes ojos, que por un momento habían perdido toda somnolencia al ser besado en su contra, nuevamente le pesaban por el cansancio acumulado y quería cerrarlos cuanto antes para ir al mundo de los sueños. Olvidarse de que un simple y malditamente millonario cliente había roto las únicas reglas que le había pedido a Nanaba nunca brindarle a un cliente.

Quería olvidarse de que su primer beso había sido robado por un estúpido cliente y que el esperma del mismo ahora chorreaba de su culo. Solo quería meterse en las mantas para protegerse de la fría noche de invierno y olvidarse por un momento de lo que había perdido hace poco.

— No te pongas cómodo aun, mocoso. — Le susurró al oído. — La noche todavía es joven y tengo muchas cosas planeadas para ti.

Sintió el miembro salir de su interior de forma pausada y el cómo era recostado en la cama. Levi se acomodaba entre sus piernas y al alzar la mirada vio el mercurio líquido refulgir con una energía avasalladora en los ojos de Levi.

— Yo… — Pero Eren calló toda palabra alguna cuando sus labios fueron reclamados otra vez e intentó despejar su mente de lo que la acción misma significaba para él.

Eren sabía que esa noche lo que menos haría sería simplemente dormir, por lo que cerrando los ojos e intentando responder al beso dejó que su cuerpo sucumbiera ante las caricias ajenas mientras pasaba los brazos por el cuello del empresario.

— Esto recién empieza, Eren.

Continuará…

*-*-*- Manual -*-*-*

(1) Ya saben esto fue explicado antes, es el conocido FISTING

* Mas que falo es el pre semen de la puntita :3 El sabor cambia según la alimentación de la persona. Si comes más carnes y cosas fritas es un poco más salado y amargo. En cambio si son frutitas y verduras es más agradable puede llegar a saber hasta dulce XD, esto solo dice que Levi se tiene alimentación balanceada (Obviando esa salida de amigos alcohólicos XP)

**Dato curioso: :B. Escogí el numero 16 porque mientras escribía esta parte en Word, estaba justo en la página 16 XP

Debo admitir algo. :3 cuando pensé en iniciar a escribir este cap, me di con la realidad de que debía dividir al menos de forma general que iba a pasar en todo el fic, y en vez de usar como dos horas y media para escribir terminé haciendo el formato.

Según yo, Este fic puede tener entre 20 y 24 caps (Con epilogo incluido) y una pequeña serie de extras.

UwU. Me salieron realmente 22 caps pero el fic siempre puede estar sujeto a cambios.

Muchas gracias por los que me leen y por la ENORME paciencia los que me conocen de Fanfiction. :'D.

Para ellos MUCHO LOVE.

No se olviden que sus votos y comentarios me alegran el día.

Aclaración, siento que algo le faltó al cap. Como que no me dejó muy convencida, espero y a ustedes si les guste.

~Nos leemos pronto~