Hola bolaaaaaa… ;-; Lamento la demora. Viaje familiar :3 y días previos muy atareados :'c Enserio sho si quería darles el fic a tiempo u.u Pero no se pudo.

Disclaimer: Los personajes utilizados en esta historia pertenecen a Hajime Isayama, mangaka de Shingeki No Kyojin. Yo solo los uso sin fines de lucro para darle vida a mis historias.


*-*-*- Manual -*-*-*

Capítulo IX:

Paso 2

b) Una vez que haya terminado tu primera follada con él, sean las veces que tú hayas querido y estés completamente satisfecho. Sigue el dormir a su lado. Has que se confunda desde ahora. Apégalo a ti todo el tiempo, acostúmbralo a tu presencia y toques, a tus caricias y besos. Que en su cuerpo solo quede impresa tu marca. Para que más adelante, cuando folle con otros, no pueda sacarte de la mente. Solo tú podrás satisfacerlo.

Eren empezaba a salir del letargo del sueño, su cuerpo se sentía cansado y adolorido, más lo cálido y reconfortante del lecho, lo arrullaba e incitaba a seguir durmiendo; aun así su cuerpo estaba tan acostumbrado a levantarse temprano para darle la medicina a Isabel, o en su defecto, llamarla, que no pudo evitar salir momentáneamente del país de Morfeo.

En este momento solo quería seguir descansando, pues sentía como si ayer hubiera corrido una larga y tediosa maratón de cuarenta y dos kilómetros. Se removió un poco manteniendo los ojos cerrados y, sabiendo que en el hospital ya se encargarían de darle las medicinas correspondientes a su hermana, solo acomodó su cuerpo y rostro en tan acogedor lugar intentando volver al mundo de los sueños.

— No te muevas tanto, mocoso — Escuchó que le susurraron muy cerca de su oído.

Desorientado empezó a parpadear repetidamente para disipar el peso de sus parpados y tratar de enfocar su mirada. Lo que encontró fue un atractivo hombre debajo suyo con una sonrisa burlona y una ceja alzada.

Alarmado se alzó con sus brazos y lanzó un pequeño chillido al darse cuenta que debajo de ellas estaba el fornido y desnudo pecho de su cliente.

Estaba recostado sobre el cuerpo de Levi.

— Deja de mover tu culo. — Le volvió a mencionar mientras las fuertes manos del contrario se posaban en su cadera y Eren lanzó un gemido al sentir su interior aún lleno.

— Le… Levi —

Eren seguía cansado, por lo que un suave tirón de su brazo lo hizo caer nuevamente a ese fornido pecho que usó de cama por unas cuantas horas.

— Es tu culpa.

El menor estaba sintiendo como el falo empezaba a ponerse duro y estirarlo nuevamente. Un gemido ahogado salió de sus labios mientras su cuerpo vibraba de antelación. La fuerte mano contraria atrajo el juvenil rostro para empezar a saborear los labios contrarios.

A lo largo de toda la noche y madrugada, el joven prostituto se había comenzado a acostumbrar a ser besado constantemente, pues se dio cuenta del placer y manía que tenía Levi por chupar y lamer sus labios, por meter su lengua y hacerlo vibrar cada vez que rosaba con ella su paladar; poco a poco se fue acostumbrando, poco a poco fue aprendiendo a corresponder y ahora mismo su lengua jugueteaba con la contraria.

Los besos eran siempre largos y húmedos, mientras que Levi le enseñaba (sin saber la casi nula experiencia que el poseía) a cómo responder las mordidas y lamidas, Eren empezaba a agarrarle el gusto a la acción. Más al igual que el sexo, seguía sintiendo una acción vacía y sin emoción.

La pelvis de Levi se movía suavemente mientras las pálidas manos volvieron a agarrar los jugosos glúteos del joven, alzando acompasadamente sus caderas y ayudándolo a chocar en cada movimiento.

— Mmm… mmm… — Levi dejó de sus hinchados labios para empezar a chupar su mandíbula y bajar poco a poco a su cuello.

Los ojos de Eren estaban cerrados, centrándose solo en el sentir, en las grandes manos y fuertes brazos que alzaban la parte inferior de su cuerpo como si no pesara nada. La lengua paseando por su cuello y el abdomen completamente trabajado bajo suyo. Su cuerpo aún se sentía cansado, aún se sentía adolorido, pero había llegado a experimentar placeres tan extraordinarios con el contrario la noche anterior, que podía relacionar ese olor y tacto, con gozo y el inicio de un excitante encuentro.

Ambos se dejaron llevar por el placer y los movimientos rítmicos e hipnotizante, el golpeteo no cesaba y los gemidos se amortiguaban en las bocas contrarias. En cuestión de minutos ya se encontraban gritando de pura satisfacción y derramando su simiente en diferentes lugares.

Las cejas de Eren se fruncieron un poco al sentirse nuevamente siendo llenado, y apreciando que aún tenía algo en su interior del día de anterior.

Con los cuerpos acalorados y sudorosos, las respiraciones agitadas y mejillas rojas, Levi le dio un par de nalgadas al formado trasero de su pareja sexual y sin mucha delicadeza salió de su interior y lo recostó en la cama a un costado suyo.

Eren calló suavemente y apenas el miembro salió de sus entrañas, empezó a sentir como el esperma quería chorrear por su culo.

Levi apartó las frazadas que había puesto encima de ambos antes de caer rendido y se levantó desnudo hacia un amplio armario de caoba a un lado de su cama.

— Puedes tomar una ducha en el baño de esta habitación — Señaló una de las puertas interiores y luego sacó un par de toallas y un pantalón de lona. — Ahí encontrarás toallas puestas para tu uso y los accesorios necesarios. Yo usaré otro de los baños por ahora; luego de que termines, baja a la cocina. — caminó hasta la puerta y se dio la vuelta para apreciar al joven que también se quitaba la manta de su maltrecho cuerpo. — Baja desnudo. — Una sonrisa surcó por sus labios — Serás mi plato para el desayuno.

Levi no pudo evitar apreciar el abundante culo del menor con la marca de sus palmas y como entre ellas se apreciaba un hilillo de lo que suponía era su esperma.

Una exquisita vista.

Luego de un par de segundos apreciándolo se dio la vuelta y siguió su camino a otro de los baños, estaba bañado en sudor y con rastros de semen del contrario.

Eren estaba con el corazón aun en la boca, y sin poder evitarlo su mirada paseó por toda la trabajada espalda de Levi y ese fuerte trasero que poseía, el hombre podría ser de una estatura baja, pero sí que tenía un cuerpo envidiable, hasta Eren empezó a sentirse un escuálido muchachito si se comparaba con su cliente.

Aun cuando estaba sintiendo un poco de frio al haberse destapado de las reconfortantes mantas, luego de calmar su respiración, se tiró en la cama y se puso a apreciar el techo color marfil. De sus labios salió un suspiro de cansancio y cerró sus ojos queriendo volver a dormir; se dio cuenta de que ni con sus brazos extendidos llegaba a tocar los bordes de la cómoda y amplia cama, pero esta ya no se sentía tan cálida como cuando recién despertaba. Algo faltaba.

Aunque quisiera descansar y reponer energía, Eren sabía que su jornada laboral aún no había acabado, por lo que dándose fuerzas y ánimos se levantó. Sintió su cuerpo débil y cansado y al sentarse le dolieron tanto los resentidos glúteos por las constantes palmadas, como la entrada por haber sido tan abusada. Sus piernas estaban débiles, y eso él lo sabía; lentamente fue hasta el filo de la cama y se tomó su tiempo moviendo poco a poco sus extremidades para destensarlas.

Luego de unos minutos y un par de pasos tambaleantes se fue caminando calmadamente hasta el baño. Al ingresar debió admitir que se sorprendió con lo grande y lujoso que era, el solo ver el enorme yacusi le daba ganas nuevamente de holgazanear, activar las burbujas y tirarse un rato a dormitar con el cuerpo bajo el agua, pero simplemente prendió la ducha y reguló el agua hasta ponerla tibia.

Percibir el agua recorrer su cuerpo, rápidamente relajó sus músculos; cerró los ojos sintiendo como recorría todo el largo de su cuello y hombros tensionados.

Alzó su mirar, para que el líquido transparente callera por todo su rostro cansado y sudoroso, sintió sus castaños cabellos empaparse por completo pegándose a su nuca, el agua se llevaba todo líquido y esencia que lo hacía sentirse sucio, pero las palabras dichas antes por su comprador le hacían saber que ese estado no dudaría mucho.

Después de mojarse por completo y disfrutar de un par de minutos de la cálida y refrescante sensación de su cuerpo bajo la artificial cascada, fue que con su mirada buscó el jabón y shampoo, curiosamente no los encontró por lado alguno, ni siquiera donde deberían estar los implementos básicos para ducharse. Recorrió su mirada por todo el baño buscando donde podría encontrar aquello que Levi había mencionado para su higiene personallo que sus ojos encontraron fue un mueble de caoba barnizado a un par de metros del enorme yacusi, sus paso mojaron las mayólicas del ambiente, pero no se preocupó por lo que un par de huellas podrían causar.

Abrió un par de cajones del hasta que encontró algo que no esperaba. Un cajón con varios conjuntos de ropa, nada recatadas y una pequeña nota en un papel rosa.

"Usa esto dentro de casa"

La miró con curiosidad, por un par de segundos, pensando lo risible que era creer que Levi la había escrito, tanto por la no muy prolija letra como por el color mismo del papel, sin darle mucha importancia (pues las últimas palabras de Levi fueron que bajara desnudo) siguió su búsqueda encontrando en el siguiente par de cajones, toallas limpias y tanto shampoo como jabón con olor a lavanda.

Más calmado al haber encontrado lo que necesitaba, fue a seguir aseándose; sabiendo un poco del carácter del mayor, intuía que era de las personas que no se demoraban mucho en el baño, ahora mismo Levi debería estar cambiándose y yendo hacia la cocina, y hacerlo esperar no era algo que Eren quisiera. No se veía como un hombre con mucha paciencia.

Regresó a la ducha y empezó a lavar y limpiar su cansado y hasta cierto punto abusado cuerpo.

Eren debía admitir que su cliente tenía más energía de la esperada y hace tanto no se sentía cansado en una sesión con una sola persona, siendo honesto consigo mismo, un solo cliente no había llegado a agotarlo de tal manera.

Mientras pasaba el jabón por su plano y tonificado abdomen, sintió el líquido bajar por sus piernas. Se estremeció un poco al notar los curiosos fluidos bajar de su ano a sus muslos. No era una sensación nueva, pues antes siempre bajada de su entrada el lubricante usado por cada estadía con sus clientes, pero en este momento, el simple hecho de saber que era el semen de una persona, le ponía los nervios de punta y la piel de gallina.

Con un poco de costumbre, dejó el jabón a un lado y separó sus glúteos con una mano, mientras que con la otra introducía uno de sus dígitos y ayudaba a salir el líquido que aún seguía en sus entrañas.

Agradecía que el agua callera con tanta fluidez que el líquido blanco se desvanecía casi al instante de aparecer en su rango de visión, pues le seguía disgustando que por un par de miles de dólares, sus únicas peticiones a Nanaba para trabajar con ella, hubieran sido revocadas y él no hubiera tenido otra alternativa que aceptar dicho contrato.

Otra cosa de la que estaba feliz, era el hecho de haberse limpiado de forma interna el día anterior, antes de asistir con Levi a su enorme pent-house.; sino, lo más probables es que hubiera amanecido con un horrible dolor de estómago y pegado al inodoro por un buen rato.

Luego de un buen rato limpiando esa zona y volver con su baño común, se apuró en cerrar y salir de la ducha, para después secarse con el par de toallas que había sacado del mueble. Con una se secó el cuerpo lo más que pudo y con la otra se fue caminando hacia afuera mientras secaba su cabello.

Levi no le había dicho donde quedaba la cocina, pero esta, por sentido común debía estar en el primer piso, salió del dormitorio y su desnudo cuerpo sintió el frio clima de invierno aun estando dentro de un ambiente cerrado. Vio la sala mediante la doble altura y bajó lentamente por la escalera apreciando cada mobiliario y adorno de la casa, lo más probables es que la mísera alfombra de ingreso costara más que todos los muebles en su casa.

Eren llegó a la misma sala donde había sido dirigido apenas ingresó al departamento y con su mirada encontró fácilmente la cocina abierta mediante una barra baja divisoria. El piso de parquet no era tan frio como las losas de la cocina y nuevamente su cuerpo sintió los estragos del clima tan poco agradable.

Levi estaba de espaldas, solo con un pantalón de lona una toalla cubriendo sus hombros, lo más probables es que la hubiera usado para secar su cabello, tal como Eren lo estaba haciendo con la que tenía en manos.

Levi dio la vuelta y apreció el cuerpo un tanto comprimido sobre sí mismo por el ambiente y tan desnudo como él le había ordenado. Dejó los implementos que deseaba usar con el menor y pasó de largo por su costado hasta el termostato del departamento, aumentando unos cuantos grados para que el expuesto cuerpo no empezara a tiritar de frio más adelante.

— Encima de la mesa de la sala — Le dijo volviendo a ingresar a la cocina y coger nuevamente una gran cantidad de cosas que iba a ingerir en su desayuno.,

— ¿C-cómo?

— Eres mi plato para este desayuno*. — Le respondió caminando a su dirección — Los platos están sobre las mesas — Sus labios se alzaron hacia la derecha, en son de gracia y diversión.

— Oh... claro… — Eren dio un pequeño salto antes de trotar hasta la enorme mesa para ocho personas de cedro al medio del comedor.

Los ojos de Eren recorrieron la cantidad de elementos que Levi iba poniendo en la mesa y supuso que después del desayuno tendría que tomar una ducha nuevamente.

Se quitó la toalla que reposaba en su cuello y jaló una de las sillas haciendo un poco de ruido y sin mucho esfuerzo se logró sentar sobre la superficie lisa de madera.

La temperatura del ambiente aún era baja y tocar la lisa superficie le mandó otro escalofrió por la columna vertebral, pero debía admitir que se sentía como lentamente el calor subía gracias a el cambio de temperatura que Levi hizo en el termostato. Lo que el menor no entendía era como es que Levi no parecía tener frio. Era verdad que él estaba desnudo y el empresario al menos cubría su parte baja, pero aun así le parecía asombroso que teniendo el cabello casi mojado y el cuerpo húmedo, estuviera calmado caminando sin muestra de molestia o malestar.

— Recuéstate.

La voz de Levi lo sacó de su ensoñación momentánea y acomodándose un poco mejor en la superficie de la mesa hizo lo que le habían ordenado.

Ya recostado cerró los ojos por simple cansancio y esperó la siguiente indicación.

— Perfecto, mantén los ojos cerrados.

Esa indicación, en vez de calmarlo y aprovecharla para descansar, alteró un poco sus sentidos, que cosas estaría por hacer Levi para quererlo con los ojos cerrados y sin poder apreciar sus movimientos. Estaba a punto de abrir sus ojos y reincorporarse para preguntarle el motivo, cuando sintió como sobre su parpado derecho llenado con una sustancia cremosa y esponjosa. El sonido característico similar a un spray le dio a entender que lo más probable es que le hubieran echado crema batida.

Lo mismo pasó con su otro parpado y sintió como ponían un peso extra pequeño sobre él. ¿Una fresa? ¿Tal vez una cereza? O un posible trozo de galleta, eran tantas las cosas que había visto que Levi había llevado a la mesa, que no sabía que afirmar.

— Particularmente no me gustan las cosas dulces — Dijo Levi divertido mientras movía nuevamente la lata de chantillí en sus manos — Pero esta es una puta jodida fantasía que he visto en un sinfín de mierdas películas cursis. — La explicación del Ackerman le parecía un tanto graciosa — Y si te tengo a mi disposición para hacer las mierdas que se me den la gana, hay que aprovechar.

— Como usted diga, Levi — Le susurró también un poco contagiado de la diversión que se notaba en la voz del mayor.

Levi se demoró un aproximado de quince minutos decorando el bello cuerpo del prostituto con cosas que realmente no se le antojaban desayunar, pero que esparcidas en ese esbelto cuerpo, tenían un aire diferente y hasta agradable.

Lo que más quería probar era la crema chantillí que estaba esparcida por varias partes, desde el ombligo hasta sus parpados del contrario.

Levi había dejado casi por completo limpia la zona inferior del cuerpo del joven, pues para esta tenía reservada algo más importante y que lo usaría en el momento final de su desayuno.

— Ahora debes quedarte quieto mientras como — Le susurró en su oído al subirse también a la mesa.

Acomodándose mejor empezó a comer la fruta esparcida en el cuerpo del joven y chupando todas las zonas bañadas en chantillí, deleitándose con el estremecimiento que cada una de sus lamidas o tactos hacia brotar en el cuerpo ajeno.

Chupó el camino de fosh haciendo un gesto de desagrado por lo dulce del jarabe, pero deleitándose con el sabor final de cada una de sus lamidas, entendiendo finalmente que se trataba del sabor de la tersa piel color de miel y sabor a canela. En el ombligo hubo una cereza que fue comida de un solo mordisco, sintiendo con placer la suave textura de la fruta y luego chupando todo rastro de la crema blanca.

Para Eren esto era completamente diferente a lo que había sentido y como había sido tratado la noche anterior. Mientras que el encuentro sexual nocturno había sido agresivo, pasional, doloroso y extremadamente agotador, este contacto tan íntimo se sentía relajante y hasta cierto punto placentero.

Los toques suaves de las duras manos por sus caderas, la lengua chupando y sacando la crema o fruta puesta en su cuerpo era raro, como simples cosquilleos que solo buscaban darle una suave caricia. Cada rodaja de plátano a sus costados habían sido sacadas y comidas, culminando con chupar el lugar del jugo dulce propio de la fruta.

Rápidamente Levi había llegado hasta los pectorales del joven, sintiendo como la respiración de este se había acelerado sutilmente y los latidos del corazón comenzaron a bombear con un poco más de prisa cuando su lengua había empezado a comer la crema sobre uno de sus pezones. Sus manos se deslizaron de sus caderas, hacia su cintura y siguieron subiendo sutilmente hasta posarlas por sus costillas.

La sobre estimulación que Eren había sufrido en sus botones el día anterior los habían dejado un poco irritados y sensibles, por lo que cuando la lengua jugueteo rodeándolos, de sus labios escapó un leve quejido.

— ¿Te duelen? — Susurró mientras su pulgar pasaba sobre el pezón ya limpio y jugueteaba con el piercing en una suave caricia; su boca ya se dirigía a su siguiente víctima.

— Mmm… Me arden un poco— Soltó un suspiro al sentir como su otro pezón era limpiado con esa tibia y húmeda lengua — Pero nada… grave.

Levi alzó una ceja ante la actitud calmada del menor en cuanto a los dolores en su cuerpo por su abusivo trato, y no pudo evitar soltar un bufido de burla al recordar que el maldito prostituto realmente estaría acostumbrado a ese tipo de tratos.

Llegó nuevamente al pequeño trozo de metal, deleitándose con el que siempre había sido uno de sus gustos favoritos en el sexo (el primero antes de agarrarle morbo a dar nalgadas al enorme trasero de Eren) y mordió con sutileza sacando otro quejido de esos labios color durazno.

El empresario jugueteó un poco más con el ahora erecto pezón y siguió con su desayuno. Prosiguió comiendo los pequeños trozos de cereal ubicados desde el final del esternón hasta el inicio de su cuello, justo en el final de las dos pronunciadas clavículas.

Los suspiros de los labios del menor habían dejado de ser acelerados para tomar un ritmo relajante y anhelante. Cuando por fin la crema chantillí fue sacada de sus ojos, Eren parpadeó lentamente hasta por fin tener frente a su visión el rostro divertido del mayor.

— Terminé mi primera parte del desayuno. — Levi se levantó y bajó de la mesa, jalando al joven que recién se incorporaba de sus tobillos y sacando un gritillo nada masculino — ¿Cómo te sientes?

Sin realmente quererlo, Eren se había relajado enormemente a lo largo de todo el proceso, sintiendo la lengua y el toque de esas manos como sutiles caricias o masajes hechos con manos de plumas y aunque su cuerpo estaba un poco pegajoso y húmedo, el frio había sido reemplazado por una sensación cálida. Levi si había elevado la temperatura de su enorme departamento para que el estuviera completamente cómodo mientras estuviera desnudo.

— Como si un gato me hubiera intentado bañar.

— Idiota. — Dijo mediante un bufido el empresario y lo acomodaba para que se sentara al borde de la cama — Ahora, junta las piernas y no las separes.

Eren lo miró intrigado y curioso. Levi se maldijo por lo malditamente expresivos que eran esos enormes ojos de exótico color.

— Te juro que si por tu culpa mancho mi piso, te moleré a golpes y tu adolorido culo será la menor de tus preocupaciones saliendo de mi casa.

Aunque la amenaza tomó al menor de sorpresa, no le quedó más que asentir de forma acelerada, y juntar sus piernas a la vez que sus pies eran puestos sobre una silla.

Levi se movió fuera de su campo de visión E eren tubo que voltearse para apreciar como agarraba una botella de yogurt de todos los implementos que había llevado a la sala para ponerlas sobre su cuerpo desnudo.

Sin moverse de su sitio y tratar de mantener inmóvil sus piernas, cual estatua de granito, esperó paciente la acción que ya sabía que Levi haría. No era la primera vez que ponían comida sobre su cuerpo, pero sí de tal forma, con tanta delicadeza y sin tener las horas contadas para su cliente que tarde o temprano lo terminaría follando. Levi tenía dos días completos para disfrutar de él y en este momento se veía la calma en sus acciones pausadas.

El frio líquido, un poco espeso y viscoso empezó a caer por sus piernas juntas, reprimió el salto o las ganas de alejarlas y apretó más fuerte las piernas para que la bebida realmente no se escurriera entre sus muslos.

Poco a poco el yogurt blanco llegó a su entrepierna donde su miembro dormido descansaba y el frio fue más notorio. La diferencia de temperaturas le dificultaba más el trabajo de mantenerse quieto y cerrando sus ojos mientras su cabeza caía lánguida hacia atrás, intentó concentrarse para no prestarle atención a su ingle que empezaba a ser llenada y futuramente utilizada como un simple tazón para el desayuno.

Levi no lo diría, pero esta era la parte que más había esperado de todo el desayuno. Llenó del espeso hasta donde el tonificado cuerpo del joven le permitía sin chorrear nada, sabiendo de antemano que sus gruesos y torneados muslos eran lo suficientemente perfectos para que no se filtrara por el medio su desayuno. Y luego de apreciar el contraste del color acanelado de la piel del joven con el blanco aperlado del yogurt sobre su cuerpo, bajó su rostro hasta la altura del ombligo del menor.

La marcada "V" que iba de sus caderas a su pelvis atrajo la atención de Levi y lentamente empezó lamiendo por la diestra de esa dulce piel, poco a poco sus labios descendían llegando al muslo derecho del menor, donde su lengua toco por primera vez ese delicioso líquido y único sabor de yogurt que a Levi realmente le agradaba.

Los escalofríos en el cuerpo de Eren empezaron a ser evidentes por sentir la boca del contrario en una parte de su cuerpo tan íntima. Percibía como con cada sorbo y lengüetazo del hombre a la piel de sus muslos el nivel del líquido iba descendiendo, y como su miembro dejaba de estar completamente cubierto de esa sustancia blanca, otra cosa que sus sentidos no podían ignorar era como el rostro bajaba lentamente y se acercaba al centro de sus piernas.

La presión de las fuertes manos, se hacían más notorias, el agarre de sus dedos en cada lado de su cadera cada vez más intensa, y los temblores en sus músculos evidentes ante las dos personas que se encontraban en la enorme y espaciosa sala aclimatada.

Una de las manos del efebo dejo de estar en la superficie de la brillante y pulcra mesa para ser apresada en forma de puño por sus dientes y evitar que saliera un gemido indecoroso en lo que se supone que era un simple desayuno.

Levi estaba acabando con el líquido viscoso entre sus piernas, mientras que en cada sorbo siempre tocaba parte de la piel del joven y no desaprovechaba en rosar adrede su lengua con el miembro semi erecto del menor. Su mente retorcida y su saciada necesidad de experimentar este tipo de situación impensable y demasiado cursi con una pareja real, estaban dando pasos a un benevolente pensamiento. Ya que el menor había sabido satisfacer todos sus caprichos la noche anterior (aun cuando tuvo que levantarlo un par de veces de un leve letargo –casi desmayo-) Levi estaba dispuesto a brindarle placer calmado a su (pagada) pareja sexual.

El empresario era una persona fría y calculadora, más que buscar complacer al menor, lo analizaba como un premio de consolación por soportarlo y haberlo saciado de manera sexual.

Con la idea en mente, bajó su lengua hasta los muslos apretados, pasando al costado del miembro y siguió limpiando la dulce piel del yogurt con esencia a vainilla; con lamidas más directas y menos escondidas al miembro que terminaba de ponerse erecto.

— No te acostumbres a esto mocoso de mierda — Dijo el empresario atrayendo la atención del joven que hasta ese momento había mantenido los ojos cerrados.

Lo que vio cuando su rostro descendió fue su miembro erecto siendo devorado por la boca de Levi.

Un grito salió de sus labios al haber ya bajado la mano que mordía para acallar sus indecorosos sonidos. No se esperaba que el empresario se tomara la simple molestia de ayudarlo con su placer tortuoso; ya estaba pensando que al momento de bañarse tendría que masturbarse de forma rápida para bajar la calentura, o simplemente usar agua fría para bajar todo resquicio de placer de su cuerpo; en vez de eso se encontraba observando la melena negro azabache subir y bajar por su miembro para llevarlo al clímax del placer.

Levi saco su miembro ya limpio de yogurt de su boca después de un par de minutos y siguió bajando con lamidas y sorbos hasta los testículos que también se encontraban con un poco de esa bebida blanca, su mano se había encargado de seguir masturbando el erecto miembro mientras el ahora chupaba las bolas tensas debajo del falo del joven.

Eren casi nunca esperaba tal atención de sus clientes, aquellos que solo buscaban el placer propio y les importaba un reverendo comino si el prostituto gritaba de dolor o saltaba con placer, por lo que no se había preparado mentalmente para poder soportar más de unos cuantos minutos de atención en su miembro.

Levi recién estaba terminando de chupar los últimos resquicios de yogurt por la parte inferior de sus testículos y la unión de sus muslos internos cuando el caliente esperma salió disparado hacia su abdomen y su polla seguía siendo trabajada por la amplia mano de Levi.

— No tienes mucho aguante mocoso — la burla en su voz se escuchó clara y sin un atisbo de querer ocultarla — Pero ese es un líquido blanco que ni mierda de loco voy a chupar de tu cuerpo.

Eren movió su rostro sonrojado por la vergüenza de ser tomado como un joven precoz, aun un poco perdido en el placer de liberarse y simplemente terminó riéndose ante las comparaciones que Levi hacía entre el yogurt y semen en su cuerpo.

Levi se paró de forma recta y le dio un par de palmadas a sus gruesas y formadas piernas, indicándole que ya se podía parar.

— Realmente este tipo de desayunos no es de mis favoritos, pero has sido un buen y obediente plato — Levi se alejó sabiendo que ya no había liquido entre sus piernas que terminaría manchando su piso — Date una ducha mientras te preparo el desayuno, mocoso.

— S-sí, Señor Levi. — Dijo levantándose sin darse cuenta de la manera semi formal en que llamó al mayor.

Levi lo ignoró yendo hacia la cocina a prepararle un desayuno saludable y energético para que soportara todos los juegos que tenía previsto para el joven a lo largo de todo ese sábado y parte del domingo.

Eren bajó de un brinco de la mesa; siguiendo sus instintos y habiendo percibido la "pequeña" manía por la limpieza y orden que tenía su cliente, acomodó la mesa y puso todos los implementos que Levi había sacado en la isla de la cocina sin saber dónde iba realmente cada uno. Intentando ayudar en la labor que Levi tendría en colocar cada implemente en su respectivo lugar.

Ignorando la mirada inquisitiva del mayor, fue trotando, casi saltando hasta la sala, donde había dejado olvidada su pequeña mochila desde que había sido arrastrado la noche anterior y luego fue hacia las escaleras que lo llevaban al dormitorio del Ackerman, aquel donde estaba el baño que implícitamente Levi le había asignado durante toda su estadía.

Al entrar al amplio ambiente designado para el servicio del habitante de esa enorme residencia. Eren sacó sus propios útiles de aseo personal, colocándolos dentro de la ducha (no le gustaba usar las cosas de otras personas) y luego su viejo celular, rogando que no se hubiera apagado.

La batería de su carcochita telefónica estaba casi al setenta y cinco por ciento y con una sonrisa de suficiencia se acordó que la última vez que lo había cargado fue hace dos días. Amaba la larga duración de esa batería.

Sin pensarlo mucho buscó el número de su princesa y esperó impaciente a que esta cogiera su teléfono, quería escuchar su voz y asegurarse de que estuviera bien.

Una voz medio adormilada se hizo presente al otro lado de la línea.

¿Aló?

Un leve bostezo y un movimiento de telas fue lo que Eren escuchó, sacando una sonrisa llena de ternura en su rostro.

— Buen día, mi princesa. — Le susurró Eren, no queriendo importunar el letargo posterior al despertar de la pequeña con un tono fuerte de voz — Perdón si te desperté.

No hay problema, Eren. — Dijo feliz y ya más despierta — Es bueno tener mi despertador personal.

Eren sabía que lo más probables es que en el hospital ya la hubieran despertado temprano para su medicina y la hubieran dejado volver a dormir o que en caso contrario le pusieran la medicina de forma líquida agregada a su suero para evitar incomodarla.

— Me estoy sintiendo un poco usado — En su voz el tono de juego fue fácilmente reconocido.

Deberías, aunque… esta vez no fue tan temprano como siempre.

Eren alejó un par de segundos el celular de su oído y vio la hora marcada en la parte superior derecha de del celular. No eran más de las 9:20 pero para alguien que siempre la llamaba antes de las 6 o las 8, dependiendo de las pastillas que le tocara tomar, si era un poco extraño. Y a Eren no se le ocurría ninguna excusa para decirle a su pequeña explicando su demora.

Supongo que entraste a una conferencia, ¿no?

— S… ¡SI! — Se había olvidado de la mentira que le había dicho para que su falta de visita no sea tan obvia — Ahora estamos en receso y por eso quise llamarte para saber cómo estabas.

Pues estoy muy bien. — Dijo animada Isabel de saberse tan querida por su hermano, aunque realmente el día de ayer por la noche se había sentido tan mareada que los doctores le insistieron que durmiera todo lo posible. Solo siendo despertada para ingerir un poco de alimentos y nuevamente obligada a dormir.

Un cómodo silencio se formó en la conversación del teléfono, ambos hermanos sentían la respiración del otro, ambos hermanos sabían que estaban para apoyarse, como lo habían estado haciendo desde que se quedaron solos.

— Isa… — Su voz salió baja cual murmullo — Te quiero mucho…

La estática reinó por un par de segundos, donde el calor de sentirse querida llenaba el pecho de Isabel de un confort que solo lograba brindarle su hermano.

Y yo a ti, mi príncipe bobo.

Un par de minutos más hablando de banalidades y luego de decir que el receso de la conferencia había terminado, hizo que ambos hermanos se despidieran. Eren colgó con energías renovadas y una sonrisa llenando su rostro. El simple hecho de escuchar la voz de su hermana lo llenaba de una vitalidad que siempre usaba para seguir esforzándose en sus días más agotadores.

Dejando el celular a un lado fue hasta la ducha y se metió bajo el chorro de agua tibia y relajante, nuevamente le dieron ganas de disfrutar del yacusi, pero sabía que Levi ya lo estaría esperando dentro de poco, mientras lavaba su cuerpo encontró las fuertes manos del hombre marcadas con mayor vivacidad en sus caderas, recordando como este lo había sostenido al momento que le estaba haciendo un oral.

El joven prostituto estaba un poco confundido por la diferencia en sus tratos, como lo podía ser tan rudo al punto de parecer una sesión de BDSM, hasta la escena mañanera y un poco cursi que el empresario le había impuesto, solo para saciar su curiosidad. El cómo podía llegar a cansarlo hasta el casi colapso que había tenido en la madrugada, en el que se había llegado a desmayar por unos breves segundos y como unas horas después podía bromear calmadamente con él.

Eren estaba confundido, más que nada por todo lo que había disfrutado ante el toque de ese hombre, fuerte, firme, seguro de sí mismo; y llegar a apreciar esas marcas en su piel que parecían querer quedarse permanentemente grabadas, tal vez… no de forma física.

El agua caía por su cuerpo, relajándolo, pero realmente no necesita una ducha profunda o completa, solo limpiarse del almíbar de las frutas y los pocos rastros que había quedado de yogurt entre sus piernas.

Mordió su labio al recordar la juguetona lengua pasearse por sus testículos y cerro el agua de la ducha mientras envolvía sus caderas con una toalla, para luego caminar hasta la cajonera que había visto con antelación. Al menor aun le daba curiosidad el saber quién había puesto esos conjuntos dentro del cajón, que persona podría tener tanta confianza como para entrar a su dormitorio y usar el baño privado del empresario.

Revisó los conjuntos ahí existentes y le pareció curiosa la gran cantidad que había, sabiendo que solo se quedaría hasta el día siguiente.

—Apúrate mocoso de mierda— Escuchó detrás de la puerta.

— ¡Ya voy!

— Tu desayuno ya está en la barra de la cocina, yo me voy a mi despacho a terminar papeleo de la empresa. — Se escucharon los pasos alejarse un poco indecisos — Si el desayuno se enfría y sabe mal, va a ser tu maldita culpa.

— ¡Ya estoy por salir, señor Levi! — Había preferido quedarse en un punto intermedio entre lo formal y lo casual para dirigirse a su cliente.

— Bien.

La voz se escuchó más amortiguada por la puerta y lejana que antes, mientras los pasos de los pies descalzos habían casi desaparecido por el piso alfombrado del dormitorio.

Eren dejó salir una peculiar risa al pensar en lo particular que era la actitud de su cliente. Tosco y malhumorado, pero curiosamente siempre pensando en el bienestar de los demás. Sin darle más vueltas al asunto, volvió su mirada a los conjuntos en el cajón y escogió el que supuso le gustaría más a su cliente habiendo conocido ya sus gustos.

Una risa cantarina salió de sus labios pensando en la cara que podría poner Levi cuando lo viera vestido con ese tipo de ropa, y sabiendo que el empresario estaría haciendo reportes de trabajo por un buen tiempo, tenía la libertar de hacer lo que quisiera en ese departamento. Lo más probables que se echara una pequeña siesta en el sillón de la sala (así Levi lo encontraría fácilmente si lo requería para sus servicios), pero primero que nada iría a la cocina a disfrutar del desayuno que le habían preparado. No había comido nada desde el almuerzo del día anterior y realmente se estaba muriendo de hambre.

El día recién estaba empezando, y Eren sabía que Levi cobraría con su cuerpo cada centavo que había gastado al comprarlo, por lo que esperaba poder reponer energías mientras Levi se encontrara ocupado. Entretanto se ponía las largas medias, rogaba por no salir inválido de esa sesión de dos días enteros con el empresario.

Eso era lo único que pedía.


Continuará…

*Dato curioso: El comer sushi o sashimi sobre el cuerpo de una mujer se llama nyotaimori, este tiene su contraparte. Que sería el Nantaimori, comer sobre el cuerpo dde un hombre. Obviamente estas son prácticas más que nada japonesas. Esto es una variante elegante de lo que presenciamos en el fic. Que es… SITOFILIA: Donde se juega con el erotismo y la comida 7u7. Para más info san google los ayuda.

ALO~~~~ Lamento la demora, como mencioné fui de viaje con la familia XD

Con respecto al capítulo, este, más que nada ha sido un cap. de transición, con su lime suave y lemon calmado al inicio, ya el siguiente se ven un par más de escenas calientes, pero es que no podía poner mucho en este capítulo. UwU Tengo que abstenerme de adelantarme a los pasos que están al inicio.

Solo quiero decir algo, mañana llevaré mi lap a un técnico conocido de mi madre (mi laptop está por dar sus últimos suspiros) y no sé cuándo la vuelva a tener para seguir escribiendo u.u No sé cuándo volveré pero espero que sea pronto, no aguanto mucho tiempo sin LAPTOP XD.

Gracias nuevamente por sus reviews, y bellos fav. Mañana mismo los respondo aquellos que me dejaron en el cap pasado.

Sin más que decir. Solo gracias por la comprensión mostrada en la notita pasada. UwU. Me despido.

~Nos leemos pronto~