Han pasado mil años y por fin me he dignado a escribir la continuación de este fic, que realmente ya tiene todo planificado.

Espero y disfruten del capítulo UwU Besos amorosos para todos.

Advertencia: Se me pueden haber pasado errores de tipeo, redacción y/o ortografía, aun estando editado el capítulo, es algo posible, por lo que todo error será corregido al finalizar la obra.

Disclaimer: Los personajes utilizados en esta historia pertenecen a Hajime Isayama, mangaka de Shingeki No Kyojin. Yo solo los uso para darle vida a mis locas historias sin el ánimo de ofender a alguien.


Capítulo XI

a) Este paso tienes que empezarlo a la mitad del paso dos. ¿Recuerdas que te dimos consejos de hacer que su cuerpo solo pueda sentir placer con tus toques? Es a esto a lo que nos referimos. La mayoría de enamoramientos inicia con la atracción física, no necesitamos engañarnos, si alguien no nos gusta visualmente no nos acercamos, tal vez no salimos con esa persona hasta que lo conocemos mejor, pero la atracción visual es lo primero.

Levi sentía una gran calma reconfortar todo su cansado y antes estresado cuerpo; después de follar por la tarde deliciosamente un par de veces ese cuerpo que lo trajo loco por mucho tiempo, cenar algo ligero hecho por las habilidosas manos del muchacho y poder follarlo nuevamente, el empresario podía decir que después de un buen tiempo estaba disfrutando del simple hecho de sentarse en su amplio y cómodo sillón, mientras se deleitaba de la vista tras sus enormes ventanales, la ciudad oscura llena de luces artificiales. En su mano derecha se encontraba un cigarro a la mitad de ser culminado, mientras que su mano izquierda pasaba por los sedosos cabellos del joven recostado.

Eren tenía su cabeza colocada en el muslo cubierto del mayor y el resto de su cuerpo se encontraba echado a lo largo del sofá, el joven se había cansado después de tales faenas sexuales culminadas hace tan solo unos minutos, pero solo se podía apreciar una apacible expresión en su rictus dormido, lo que había terminado de llevarlo a los brazos de Morfeo había sido esa pesada pero gentil mano en su cabellera. Estaba tan poco acostumbrado a tales muestras de afecto, que cuando el señor Levi lo hacía, solo se sentía extraño y un tanto reconfortado.

El empresario le dio otra calada al cigarro mentolado, casi nunca fuma, pues es dañino en exceso, pero de vez en cuando se puede dar el gusto del sabor de la nicotina en sus labios. No por estrés, no ahora, sino por calma y aunque lo quiera negar, Levi sabe que esta calma es por el joven recostado a su costado.

— Maldito prostituto — Susurra expeliendo otra ligera nube de humo de sus rojizos labios. Odiaba a ese chiquillo por traerle tanta serenidad a su vida con su sola presencia, pero ya estaba cansado de negarlo.

Levi baja su mirada desde el imponente ventanal con un bello paisaje citadino hasta al joven mozuelo de respiración acompasada. Aprecia nuevamente ese rostro dormido, tal como lo hizo esa misma tarde antes de volver a encerrarse en su despacho. Ahora que su trabajo por fin está al día y no está posponiendo la lectura de contratos importantes, puede ver con más detalle el rostro del chico, su cuerpo.

Los pequeños y suaves lunares, uno bajó su ojo izquierdo, otro al inicio de su cuello, cerca al mentón, decorando esa piel dorada por los rayos del sol, esas pequeñas manchitas, que muchas chicas hubieran hecho de todo para borrarlas, cubrirlas o llegar a usar hasta laser para eliminarlas, Levi podía decir que le gustaban como decoraba la piel contraria.

Sin darse cuenta, su mano descendió desde los cabellos chocolate, hasta la tersa piel, su pulgar tocando sutilmente ese pequeño círculo de piel un poco más oscuro; el joven dormido se removió un poco, haciendo que sus largas pestañas rosaran el dedo curioso del mayor, fue ahí cuando el empresario salió de su estupor.

Aleja suavemente su mano y vuelve la mirada al enorme ventanal, mientras le da una última calada a su cigarro ya consumido en su diestra. El humo sale de nuevo mientras su mirada de pierde en la infinidad de luces resplandecientes, sin realmente quererlo, es atraída para volver a apreciar esas pequeñas "imperfecciones" en la dermis ajena.

Su mano va hasta el hombro cubierto con esa fina y delgada tela blanca del conjunto que se había puesto el muchacho, sus medias y short estaban tirados por alguna parte del sofá de un cuerpo del juego de sala en el centro del espacio, el joven solo había podido ponerse esa prenda para cubrirse antes de que Levi lo llamara para follarlo una vez más pegando su cálido rostro al frio ventanal y cargar al cansado muchacho luego de otro delicioso orgasmo hasta el mueble donde ahora se encontraban para disfrutar de un poco de paz.

La tela era delgada y translúcida, por lo que su pulgar pudo notar la pequeña cicatriz que el joven tenía en su hombro y nuevamente se preguntaba, porque toda imperfección existente en ese cuerpo, le parecía curiosamente hermosa.

Cada imperfección ayudaba a retratar la perfección misma del joven.

Sin más que fumar y arto de seguir admirando la belleza de un simple prostituto, movió suavemente el hombro del chico para despertarlo, tal vez necesitaba tomar una ducha que lo despejara de todo pensamiento que lo llevaba al mismo tema.

— Despierta mocoso — Dijo sin mucha paciencia.

Las largas pestañas revolotearon por un par de segundos, dejando a la vista esos enormes ojos adormilados siempre tan grandes y expresivos, viéndolo con duda al principio, para despabilar al par de segundos y levantarse asustado, el aqua en su mirada se sentía limpio y cristalino, la relajación del chico era notoria.

— Lamento haberme quedado dormido, Señor Levi. — Dijo apurado.

El empresario solo chistó y se levantó con dirección a las prendas que le faltaban al menor, las arrugó en su mano y con un gesto le indico al contrario que lo siguiera.

— Báñate que tan lleno de sudor y semen no vas a entrar en mi cama — Dijo calmado mientras se dirigía a las escaleras y las subía con parsimonia. — Te voy a escoger uno de los conjuntos para que te pongas.

El joven soltó un suave y sutil "si señor" siguiendo los pasos de su comprador, tratando de cubrirse del ambiente temperado con esa simple camisa como única prenda cubriendo su cuerpo. No se podía quejar del clima, aunque hiciera frío en el exterior por aún estar a finales del invierno. Desde que Levi había cambiado el termostato, la temperatura interior era agradable, pero eso no evitaba que se sintiera extraño caminar con tanta familiaridad, desnudo, en una casa que no era suya ni en el ambiente de su trabajo, donde contaba con una habitación propia.

El semen escurrió nuevamente de su rojizo ano al estar caminando y sintió escalofrío recorrer toda su columna vertebral, más que una sensación rara, lo que lo hacía sentir alerta y un tanto incómodo era el hecho de que su cerebro sabía que lo que bajaba por el medio de sus abundantes glúteos para llegar a ensuciar el inicio de sus muslos, era semen, y eso nunca había pasado con ninguno de sus clientes.

Hasta ahora.

— Tómate una ducha en este baño, dejaré en la cama el conjunto que quiero que uses.

El menor asintió para luego adentrarse nuevamente al enorme cuarto de baño de baldosas frías. Levi por su parte dejó la ropa sucia en un cesto para lavar y abrió el closet cercano donde tenía su ropa de la semana.

Abrió el cajón donde él había puesto los atuendos que había dejado Hanji y escogió otro conjunto de short y medias, solo que en esta ocasión más que ser de material negro brillante, eran estilo deportivo.

Medias blancas que otra vez llegarían hasta abrazar esos carnosos muslos con un par de líneas de color azul en la parte superior y el short del mismo tono de azul con terminaciones blancas en sus bordes y el mismo par de líneas, el polo deportivo en contraste con el resto de prendas que Hanji había dejado, era enorme al punto de cubrir el pequeño short una vez puesto, pero Levi sabía que disfrutaría de ese cuerpo con y sin esa prenda.

Cuando ya había dejado su elección sobre la cama y cerraba las puertas de su closet se extraño de no escuchar la ducha ya encendida, o en su defecto, la tina siendo llenada. No le molestaría que el mocoso se tomara ese atrevimiento, pues si se demoraba mucho, podía meterse con él y disfrutar de su cuerpo bajo el agua.

Esperando que el tonto efebo no se haya resbalado se acercó a la puerta del baño para ver si daba alguna señal de vida, más cuando estaba apunto de tocar, escuchó la voz un tanto estrangulada del menor hablando escuetamente.

— ¿Por qué no me avisaron antes? — Su voz se escuchaba dolida, conteniendo emociones que Levi no sabía interpretar, desconociendo su vida por completo. — ¡Yo debería de haber sabido Isa!

Un silencio preocupante, y los pasos del joven de un lado a otro en el inmenso baño. Levi estaba por alejarse, no eran sus asuntos y no debía inmiscuirse en ellos, pero un casi grito salió de los labios del joven, manteniéndolo en su lugar tras el trozo de madera.

— ¡Es tu salud! — Sin que Levi supiera, el joven estaba derramando lágrimas y esos ojos que antes habían estado claros y relucientes, se ensombrecían por la tristeza albergada —Eso es más importante que cualquier otra cosa.

El empresario frunció el ceño, ya se había quedado mucho tiempo y seguir escuchando era algo malditamente irrespetuoso de su parte, aunque el insulso prostituto no se hubiera dado cuenta seguía siendo una falta de respeto.

— Voy a ir en este mismo instante — Pero eso detuvo nuevamente sus pasos. ¿El renacuajo iba a irse en pleno cumplimiento del contrato? — ¡Isa!... No estás bien… Yo quiero estar contigo.

Chistando Levi se marchó finalmente de ese lugar. Esperando que el renacuajo estuviera hablando por una impulsividad temprana, él había firmado un contrato y si lo rompía, Levi estaba en todo su derecho de hasta demandar a la compañía.

Intentando no enojarse, el mismo fue hasta tomar finalmente esa ducha que tanto esperaba, fue hasta el baño de uno de los cuarto de invitados y puso el agua de la ducha fría, lo que más necesitaba ahora era despejar la mente de las cosas que había escuchado.

*-*-*- Manual -*-*-*

"No quiero que vengas Eren" Escuchó el joven mientras se sentaba en el borde frio del enorme yacusi. — Estoy en una clínica donde estoy siendo monitoreada constantemente por doctores y enfermeras.

— Pero Isa….

— Pero nada, ya estoy harta de que dejes tu vida de lado por mí — La pequeña no quería explotar, no en ese momento, por lo que respiró profundamente, fue una inhalación claramente escuchada por su lloroso hermano al otro lado de la línea — Si vienes, me voy a enojar.

— Yo soy el que debería estar molesto porque no me avisaron a penas tuviste esa recaída. Estoy muy molesto con el doctor Reis

— Enójate conmigo, pues yo le dije que no te avisara. — El sonido de colchas se escuchó del otro lado, Isabel se había recostado nuevamente en su cama, y lanzó un nuevo suspiro al escuchar el llanto contenido de su hermano, si realmente quería que no viniera, tenía que calmarlo. — Todo ya está controlado Bubu — Un apodo muy empalagoso que usaban de pequeños.

— No me gusta estar alejado de ti.

— A mi me gusta que tengas una vida normal.

Una risa ahogada salió de los labios del joven, si tan solo Isa supiera donde realmente se encontraba, si entendiera que estaba vendiéndose en vez de aprovechar una conferencia para su carrera, no pensaría lo mismo.

— Compartir con mi hermana es algo normal.

— Y lo hacemos Eren, siempre. — Su voz se escuchaba suave — Pero también necesitamos tiempo para nosotros. — Un suave y amortiguado Isa se escuchó de parte del joven. — Si pasa algo le diré a Rod que te avise, pero ahora ya está controlado y no hay necesidad alguna de venir.

— ¿Me lo prometes? — Porque una promesa entre hermanos era inquebrantable para ellos.

— Lo prometo, Bubu. — Palabras que fueron una sutil caricia para los angustiosos lamentos retenidos de su hermano.

— Te quiero mucho, mi bella princesa

— Y yo a ti mi príncipe llorón.

Un par de risas, un par de despedidas más por las pocas ganas de terminar la llamada y finalmente Isabel dejaba el celular en la pequeña mesa a su costado. El doctor le dio un par de caricias a sus siempre enmarañados cabellos con una sonrisa calma y en un cómodo silencio la joven por fin pudo dormir tranquila, sin tener esa congoja en su pecho de estar ocultándole algo a su querido hermano.

El doctor Reiss se retiró luego de ver sus signos vitales y cerró la puerta lo más suave posible para no despertar a su pequeña paciente.

En el departamento Eren se recuperaba emocionalmente, pues se sentía tan mal de mentirle a su hermana, de que ella pensara que estaba en una conferencia cuando realmente estaba follando con un maldito multimillonario que le pagaba miles de dólares por el simple hecho de abrirse de piernas, era algo que carcomía su alma cada momento de su vida, pero tristemente era un mal sumamente necesario en la vida de ambos hermanos. En estos momentos, Eren solo pensaba que hubiera sido mejor negarse a aceptar el contrato, pero ya no podía hacer nada para cambiar las cosas.

Tomando una ducha muy rápida, salió del baño desnudo y solo con una pequeña toalla con la que se quitaba el exceso de agua de su castaña cabellera, ya había secado su cuerpo entero en el baño.

Apreció las prendas en la superficie del lecho y aunque se encontraba un poco más decaído de lo normal, no pudo evitar reír un poco al ver la temática de esas prendas. Al menos el polo era grande.

Cuando se estaba colocando el short, Levi ingresó por la puerta, con su torso desnudo y unos pantalones holgados y al ver al joven prostituto agachado no pudo evitar darle una sonora nalgada y ver como la piel se ponía más roja por unos cuantos segundos en el lugar dañado.

— ¡Señor Levi!— Exclamó un tanto sorprendido, pues no había escuchado los pasos del empresario al ingresar, que la habitación esté completamente alfombrada, tenía unas desventajas en cuanto a la percepción auditiva.

Rápidamente se terminó de alzar el apretado short y su boca formó un suave puchero al ver que de nuevo la diminuta prenda le llegaba solo hasta la mitad de las nalgas.

— Ponte las medias y ven hacia mí, — Dijo el empresario sentándose por el lado derecho de su cama— Sacó su celular de su cómoda y apretó la pequeña cámara ubicada en la parte inferior luego de desbloquearlo.

El joven se terminó de alzar las blancas medias, que hacían un bello contraste con su dorada piel y caminó a paso célere hasta donde se encontraba el empresario. Estaba un tanto dudoso si es que iban a follar de nuevo, la ropa que se había puesto, junto con el polo que esperaba ser aun usado, aunque descarada, se veía cómoda, como para descansar o dormir.

Eren se puso frente al empresario, pero este le dijo que se volteara y al ver de nuevo esos bellos glúteos no pudo evitar dejar el celular de lado por un momento y con sus manos agarrar ese delicioso trasero. Amasar esos globos carnosos y poner nervioso al joven.

— Se… señor Levi — Susurró un tanto confundido, pero antes de que esas caricias pasaran a mayores sintió un fuerte y último apretón, y finalmente esas manos alejándose de su dermis.

— Te voy a tomar un par de fotos mocoso — Tomaría solo un par en agradecimiento a la molestosa y odiosa de Hanji. — Y mañana tal vez grabemos un par de videos.

Eren no se podía quejar, todo eso estaba permitido en su contrato, pero si se sentía un poco nervioso. Ninguno de sus clientes lo había hecho antes y no estaba seguro de que hacer.

— ¿Debo hacer algo? — Preguntó con una voz un suave.

— Solo quédate así — Un par de clicks sonaron en la estancia.

Y mientras Levi se divertía del rostro incómodo del joven, el borde del short se enrolló un poco. Eren un poco incómodo lo bajó y estiró para que no se enrollara nuevamente más adelante.

— ¿No cree que este short me queda un poco corto, Señor Levi? — Escuchó una leve risa como primera respuesta y un par de clicks mientras el movía su mano hasta su rostro, refregando un poco sus cansados ojos.

— No es mi culpa que tengas un culo tan grande.

Con un par de fotos más en diferentes ángulos, Levi se encontraba satisfecho. Agradecería a Hanji de una vez por todas porque, aunque fuera una maldita entrometida, no podía negar que había disfrutado de los juguetes sexuales que ella había dejado en esa enorme mochila, y los trajecitos obscenos le quedaban perfectos al menor. No le gustaba estar en deuda y con esas simples fotos, donde el rostro del menor no se veía, la mujer debería sentirse más que afortunada.

Los videos y otras fotografías donde se vieran los ojos llorosos del joven prostituto, embadurnados por placer, las tomaría mañana. No podía perder la oportunidad de retratar al joven de forma digital y permanente en su celular.

El joven soltó un bostezó, pues, aunque había dormido unas cuantas horas a lo largo de todo el día, el desgaste físico por el cual había pasado con el empresario había sido enorme. Levi dejó el celular e ingresó dentro de las sábanas.

— Vamos a dormir. — Dijo mientras el chico se volteaba y lo veía sin saber que hacer realmente. — ¿Qué esperas? ¿Una invitación?

El menor negó ante la pregunta, pero el empresario de todas maneras alzó las sábanas por el otro lado de la cama. Eren caminó hasta el enorme polo blanco y poniéndoselo apurado fue hasta donde Levi le había dado espacio, se metió y echó sobre la enorme almohada. Levi lo veía entre divertido y curioso. Sin mucho esfuerzo, con su brazo, jaló al menor desde la bonita cintura que poseía y lo pegó a su cuerpo.

Si pensaba de manera higiénica, los besos era una de las cosas más repulsivas del mundo, pero al empresario siempre le habían gustado mucho los ósculos con sus antiguas parejas y el ver al bello muchachito de labios color durazno siempre hacía que le dieran ganas de lamer esos labios y torturarlos un poco bajo sus mordidas.

Acercó el rostro del menor, y aunque por un momento Eren se tensó por la acción, en menos de un par de días, ya se estaba acostumbrando a que el contrario lo besara a cada momento. La lengua suavemente se abrió paso entre sus labios y en unos cuantos segundos ya recorría su boca con maestría y sus labios eran mordidos suavemente dándoles un color más vivo, estos eran suave y húmedamente acariciados por la lengua contraria de vez en cuando. Eren debía admitir que el Señor Levi era un gran besador, en tan solo unos días había llegado a anhelar que ese hombre lo sujetara y juntara ambos nosotros como ahora.

Levi estaba recostado en uno de sus brazos y con la otra mano recorría la deliciosa cintura por debajo del enorme polo blanco, besó y se deleitó unos cuantos segundo más con los labios contrarios y por fin dejó ir al sonrojado muchachito. Su mano serpenteó por las caderas y glúteos y terminó alzando una de esas bien torneadas piernas para subirla hasta su cadera.

Eren siguió la muda orden y con su respiración aun un poco dispareja por su falta de práctica en ósculos, puso instintivamente una de sus manos en el descubierto pecho del mayor. Los ojos de mercurio liquido no le quitaban la vista de encima y Eren sentía su piel hormiguear con esa mano subiendo y bajando por su grueso muslo.

Su dermis estaba caliente y sensible y su cuerpo reaccionaba a esas grandes y ahora conocidas manos, llevándole deliciosos escalofríos a lo largo de todo su cuerpo, pero se sintió más extraño cuando Levi no avanzó a más, el empresario no tenía intenciones de follarlo nuevamente, estaba completamente saciado por ese día y solo quería descansar con ese bello cuerpo pegado al suyo.

Poco a poco el acelerado corazón del menor se calmó y acercó su rostro al cuerpo ajeno acomodándose lo más junto posible porque, aunque él no lo supiera, ya buscaba inconscientemente el calor ajeno. Sus enormes ojos cual pedazos de mar del caribe empezaron a cerrarse y esas tupidas pestañas revolotearon unas cuantas veces más antes de que Eren callera dormido por completo.

Levi simplemente dejó de acariciar esa bella pierna sobre su cadera y apegó todo lo que pudo el cuerpo del menor al suyo para también dormir, y aunque en su cabeza revoloteaban preguntas y dudas sobre lo que había pasado en el baño con el chico y esa curiosa llamada , Eren seguía junto a él, en sus brazos y durmiendo ahora de forma calma, eso era lo importante, por lo que mañana se levantarían temprano y Levi disfrutaría del menor todo el tiempo que le quedaba, sabiendo que eso pudo no pasar con la sola decisión de Eren. .

Tal vez una sesión de sexo en el yacusi o en la piscina que tenía en su terraza. Ambas ideas le gustaban y tal vez ambas llevaría a cabo, pero hoy solo necesitaba del descanso y tener la seguridad de que el menor seguiría a su lado mañana. Su agarre se hizo más fuerte en la cintura del menor y cerró sus ojos para ingresar al mundo de Morfeo.

Continuará…


HOLAAA, ¡han pasado 84 años!

No y sí. Otro capítulo maso menos corto, pero con pequeños avances casi imperceptibles para ustedes, pero necesarios para mi y la trama UwU, ¿se siente como otro capítulo relleno? ¿No? ¿si? Me lo dicen :P

Volví y agradezcan a la cuarentena que me da el tiempo necesario para poder escribir los fics que tanto tiempo he dejado U.U pero tristemente esto no durará mucho, muchos saben que tengo más de un trabajo para hacer todo lo que hago y eso reduce mi tiempo de escritura a uno casi inexistente, por ello estoy intentando crear un alternativa para poder escribir nuevamente como a mi me gusta.

Estoy intentando abrir un patre0n , para poder dejar uno de mis trabajos y poder otorgarle más tiempo a la escritura, pero no sé si funcione o se logre. El que pueda apoyarme y quiera saber más al respecto solo tiene que darle directamente al link en mi perfil.

Claro está que todo aquel que apoye, con la modalidad que deseen o esté en sus capacidades, tendrán beneficios que otras personas no.

Sea la decisión que sea, estaré infinitamente agradecida con quienes quieran a poyarme, si económicamente no pueden, con sus votos y compartiendo la historia ya me ayudan un montón.

Con respecto al fic, en el siguiente cap ya hay lemon XD ya vi el formato de la historia, sí o sí toca. XD Ya no hay forma de negarlo.

Besos y abrazos.

Nos leemos pronto