Este punto es otro que necesita dos partes UwU, y si no me equivoco, dos puntos más en el paso cuatro que también necesitarán estar divididos. Ya estoy caaaasi segura de que este fanfic contará con 25 capítulos y un epílogo.
Nuevamente muchas gracias por leer, no los molesto más.
Disclaimer: Los personajes utilizados en esta historia pertenecen a Hajime Isayama, mangaka de Shingeki No Kyojin. Yo solo los uso darle vida a mis historias.
Capítulo XV
Tercer paso - Punto D (Primera Parte)
d) Después de comprarlo solo para tener sexo amoroso, de forma casual, luego de que ambos estén recostados en tu cama después de una agradable faena, pregúntale a qué lugar le gustaría ir la siguiente vez que se encuentren. Se va a confundir, pero ese es el punto. Ahora no solo lo vas a comprar para sexo, sino para pasar tiempo junto a él. Como si fueran pareja, salir al cine, caminar por el parque, a la playa, que se vaya acostumbrando lentamente a ti de esa forma. Que te anhele tanto en la cama con en su vida. Dile palabras lindas de amor. Tal vez no un "te amo" pero si un "te quiero". Este punto debe durar otro mes aproximadamente (tal como en el primero, se puede extender por dos semanas más como máximo) Las citas pueden acabar en sexo, tranquilo, no vas a tener que dejar de saborear su cuerpo.
En ese pequeño cuarto ambos hombres reposaban, con calor y cuerpos sudorosos. Levi solo le daba suaves besos a los sonrientes labios del menor, sintiendo la amplia mano acariciando su muslo en la cadera de Levi.
Eren no podía dejar de adorar esas caricias después del sexo, juntar sus cuerpos en un reconfortante abrazo, ser mimado con caricias o simplemente esconder su rostro en el cuello del mayor y aspirar su aroma natural amaderado.
Acomodándose un poco mejor en el pecho del mayor, su mirada se fijó en ese pequeño sofá que tenía su habitación, ahí se encontraban las ropas de ambos, las de Levi pulcramente dobladas mientras que las de él solo estaban un poco estiradas, pero lo que llamaba su mirada, lo que sus ojos captaban era es bonito y grueso abrigo.
Después de ir a los brazos de Levi a buscar confort, esa misma semana el empresario había llegado a su cuarto con una bolsa de una marca refinada y cara, se había sacado su gabardina y la había colocado doblada en ese mismo pequeño sillón, sentándose y recibió al jovencito en su regazo, dándole besos y más besos.
Eren había ignorado por completo esa bolsa, pero grande fue su sorpresa cuando Levi lo había separado de su rostro y le había entregado la bolsa, se veía incómodo, como si no supiera como actuar realmente en ese tipo de situaciones.
Dentro encontró un enorme abrigo color caqui que le llegaba hasta la altura de sus rodillas, al inicio se iba a negar, pero cuando escuchó al mayor intentando darle excusa tras excusa para que lo aceptara, no pudo hacerlo.
Levi le estaba regalando algo, hace tanto que no recibía un regalo más que de su hermana, su corazón revoloteó unos cuantos segundos antes de agradecerle y lanzarse a besarlo. Eren sabía que estaba siendo muy débil con el hombre frente suyo.
Desde ese día, solo habían pasado un par de semanas y seguía sin poder quitarse esa boba sonrisa de su rostro cada vez que veía el abrigo, fue un poco difícil explicarle a su hermanita como había conseguido esa nueva prenda, pero a Isabel realmente le había alegrado ver a su hermano con una prenda nueva.
Levi totalmente ajeno a los pensamientos del menor, seguía acariciando ese grueso y bello muslo sobre su cadera. No había nada mejor que descansar después de un par de sesiones de sexo y aún les quedaba una hora del tiempo de trabajo del menor para disfrutar juntos, de un momento a otro, las letras que había leído en ese estúpido pero útil libro vinieron a su mente.
— Eren. — El chico responde con un sutil mmm..., haciéndole notar que lo estaba escuchando — ¿A dónde quisieras ir este sábado?
Levi había pensado en alargar la primera fase al mes y medio máximo extensible según recomendaba el libro, pero ya no quería esperar más, solo se estaba adelantando una fecha, por lo que no le veía el problema de pasar al siguiente punto, especialmente cuando ya no quería solo sexo con el menor.
Al inicio Eren no asimila sus palabras, pero luego deja ese estado de somnolencia para levantarse estrepitosamente. El corazón de Eren vuelve a revolotear por lo que está pasando.
— ¿Cómo?
Levi aún lo tiene agarrado de su cintura, por lo que Eren solo pudo levantar gran parte de su torso. Al sentir su piel, antes cubierta por el cuerpo ajeno, empezando a enfriarse, el empresario ejerció fuerza en su agarre y lo volvió a recostar por completo en la cama.
— No me gusta repetir las cosas mocoso.
Eren sabía eso, a Levi no le gustaba repetir nada, una sola indicación bastaba para que le hicieran caso en la empresa, una sola vez decía todo, pero con él todo era diferente. Aunque no le gustara y le hiciera saber eso a Eren, aun así se lo repetía si él se lo pedía.
— Pero nos vamos a reunir acá nuevamente, ¿no?
El joven se había apoyado nuevamente en su pecho, pero con estas palabras, lo puso al jovencito a su costado, cada uno recostado de lado mirándose frente a frente, Eren era ignorante del bello brillo que destilaba de sus ojos, pue le encantaba la idea que Levi estaba proponiendo, solo... tenía miedo.
— Te compro las 4 putas horas en las que trabajas acá — empezó a explicar — No necesitamos reunirnos precisamente aquí para pasar esas horas.
— ¿Un hotel? — Aunque el corazón del menor seguía martillando como loco, debía ser un poco más realista, intentar al mismo recordarse que este era su trabajo.
Él era un prostituto, no podía caer enamorado de un cliente, eso era ridículamente iluso, esas cosas solo pasaban en los cines, novelas, comics, pero... ¿en la vida real? ¿Qué rico empresario con un magnífico futuro y multimillonario se fijaría en un muchachito como él?
Levi vio como un cambio existencial se reflejaba en esos expresivos ojos. Había pasado de emocionarse a desilusionarse a sí mismo y Levi ni siquiera había dicho algo al respecto.
— No quiero solo sexo, Eren. — Lo acercó nuevamente desde su cintura y pegó ambos torsos.
Y Levi pudo apreciar nuevamente como esos enormes ojos de ese color aqua comenzaban a brillar nuevamente.
— Yo... — Levi lo miró expectante. — Quisiera ir a la playa.
Sus mejillas se sintieron calientes y tuvo la necesidad de esconder su rostro en ese fuerte cuello que le daba la bienvenida siempre que él quisiera fundirse en el olor del contrario.
— Aún es invierno mocoso. — Dijo Levi tratando de no sonreír por las curiosas reacciones del menor y recordando la peculiar historia de Hanji contada hace un par de semanas.
— Solo un rato — Hace tanto que no veía el mar.
— De acuerdo mocoso — Aceptó sin mucha fuerza a negarse, no al escuchar la voz del menor, tan llena de anhelo — pero con una condición.
*-*-*- Manual -*-*-*
El sábado de Eren era sumamente atareado, corría a visitar a su hermana en la mañana, salía del hospital directo a la universidad y llevaba ese curso sabatino de once a dos de la tarde, misma hora en la que las visitas en el hospital terminaban, por ello sabía que solo podía ir antes de sus clase, finalmente trotaba para dejar su mochila en su casa y de ser posible prepararse algo de comer antes de volver a salir apurado hasta su trabajo.
El menor ahora salía de sus clases e iba a la parada de autobuses, iba más calmado, ya no le preocupaba perder el autobús, podía darse ese pequeño lujo de perder unos cuantos minutos, pero los pocos que conocían al reservado Jeager se sorprendían más por esa bella sonrisa en su rostro, nadie le podía bajar el buen humor que Eren tenía en ese momento. Iba a salir en la tarde con Levi, iban a salir a comer y luego pasear.
La "condición" que le dijo Levi, resultaron ser dos. La primera fue que él le iba a comprar más ropa abrigadora. Eren si había intentado negarse en esa ocasión, haciéndole acordar que tenía un largo abrigo que lo mantenía bien abrigado, pero Levi ni siquiera lo pensó al momento de decirle que sin eso no iban a ir a la playa, si no estaba bien abrigado no iban a ir.
La segunda condición, era que antes de ir a caminar a "enfriarse los culos" frente al mar, según palabras de Levi, debían de ir a cenar algo.
Levi no lo diría en voz alta, pero el jovencito que en ese momento se encontraba en sus brazos estaba más delgado de lo que realmente quisiera, sentía que perdía peso conforme el tiempo pasaba y su necesidad por verlo saludable, solo iba en aumento.
Eren asintió a la segunda petición rápidamente, pensando en que iban a ir a un buen y pequeño restaurante cerca al mar.
El joven iba con su cabeza recostada en el cristal del autobús mientras seguía recordando todo lo que mantenía una hermosa sonrisa en su rostro. Levi le había pedido su número, así podía coordinar con el cuándo podía llegarle la ropa que compraría para él.
Aunque a Levi le hubiera encantado ir a comprar con el menor en otro día, no podían. Levi era un maldito empresario exitoso que tenía una empresa que seguir dirigiendo y que en esos momentos se encontraba firmando otro importante contrato con una empresa de China, no se podía dar el lujo de faltar un día, mientras que Eren siempre paraba correteando de un lado a otro. Entre sus estudios, el trabajo, las tareas e ir al hospital casi a diario, era casi imposible que ambas personas encontraran un horario en el que ambos pudieran coincidir fuera de esas horas establecidas que Eren tenía para el trabajo, que en su mayoría, ahora pasaba junto a Levi.
Eren sacó su celular viendo la hora en la pantalla, y acarició ese destartalado objeto con gracia. Nunca le había molestado que alguien se burlara de su celular, era una buena manera de sacar un tema de conversación y sacaba risas de otras personas. Ese día, aunque a Eren le causó gracia como Levi miró su celular con desprecio terminó de soltar una risita cuando aún disgustado con lo que veía empezaba a apuntar su número telefónico y se daba un timbrazo a sí mismo para tener el número del joven prostituto.
En el trabajo de Eren estaba prohibido tener contacto con los clientes de esa forma, pero Nanaba no sabía que le estaba dando su número a Levi y Eren no se lo iba a contar. Estaba permitido que el cliente escogiera otro lugar para su atención, pues a muchos les desagradaba la idea de pasar tiempo en ese pequeño cuarto donde muchos otros estaban, pedían al prostituto a lujosos hoteles o a sus ostentosas mansiones, por lo que Nanaba no tendría como afirmar que ellos estaban en contacto fuera del trabajo, ellos podrían haber coordinado desde antes donde encontrarse y listo.
Eren guardó ese celular, donde el nombre de Levi aparecía en su pantalla y nuevamente se puso a mirar por la ventana del autobús.
No podía creer lo rápido que se pasaba el tiempo o lo distraído que estaba en sus propios pensamientos, pues ya se encontraba a un par de paraderos del lugar donde tenía que bajar.
Levantándose a paso presuroso, Eren caminó hasta la puerta trasera del autobús y se sentó en otro asiento vacío pero ya cerca al timbre que le avisaba al conductor que había una persona que iba a bajar en el lugar.
En tan solo un par de minutos más de espera Eren tocó el timbre y nuevamente se paró para estar listo y bajar, sus ansias por llegar a la casa estaban en aumento. Más y más,
Casi trotando llegó a su casa, con mucho tiempo de sobra, pues Levi se había ofrecido a recogerlo para poder llegar más rápido hasta la playa, Eren no se negó ante eso, siendo lo más razonable si quería disfrutar de su día con calma, si Eren debía llegar hasta la costa él solo, sí se demoraría demasiado.
Levi lo recogería a las 4 de la tarde en su puerta, dando inicio a su "hora laboral" y lo dejaría en la noche, en su puerta sano y a salvo a las 8 de la noche, así fue como Levi calmó las ansias del menor por estar desobedeciendo algunas indicaciones de Nanaba, lo que Eren no sabía era que Levi no tenía planeado dejarlo ir tan pronto, no si quería disfrutar de su sábado junto al menor.
Una vez en su departamento, Eren se quitó su bonito abrigo y caminó por todo el departamento hasta tirarse en su viejo sofá, y finalmente pudo reaccionar como lo que realmente era, un muchachito sintiendo su primer amor, estaba a un par de meses de cumplir los 21 pero desde tan joven había estado preocupado solo de su pequeña hermana que nunca había tenido el tiempo suficiente para disfrutar de todas las cosas que los jóvenes de su edad hacían.
Después de dar un par de pequeños gritos amortiguados en su cojín y abrazarlo a su pecho su mirada se dirigió a esa enorme caja que estaba ubicada en la mesita central de la sala.
Hasta ayer por la tarde había estado preocupado de que ponerse, pensando escuetamente que podía pedirle ayuda al curioso muchachito de su trabajo Armin Arlet. En el poco tiempo que había estado en el prostíbulo, Armin siempre lo saludaba y se quedaba hablando con él antes de que su horario iniciara. Eren no sabía si podía encariñarse con el rubio, el chico no iba a durar mucho en el prostíbulo y Eren lo sabía, el joven habiendo experimentado la loca vida que tiene una persona como él, solo estaba disfrutando del momento y esperando pacientemente a que su contrato acabara.
Ambos jóvenes se llevaban tan bien y les era sumamente fácil entablar una conversación el uno con el otro, pero las dudas de Eren emergían al cuestionarse si Armin lo querría como amigo después de dejar la vida de prostituto, si el rubio de largos cabellos no se avergonzaría de caminar por la calle con un prostituto cualquiera, por eso, aunque pudo llamarlo a que le ayudara a escoger la ropa, al final no lo hizo, no se sentía en tanta confianza, no pensaba que esa bonita amistad fuera duradera, al igual que fueron las otras.
Aun así, al final no fue necesario pedirle ayuda a alguien para ver que vestía en su reducido guardarropas, Levi había enviado una enorme caja con un conjunto completo, pantalón, un suéter y otro abrigo grueso y mullido, esta vez de un color gris.
A Eren le encantó y abochornó en partes iguales al pensar en lo costoso que esa ropa era, pero su lado fascinado por la moda que solo podía explotar en vestir bellamente en su hermanita, destilaba de encanto al ver ropas tan finas.
Eren le había enviado un mensaje de texto (porque su celular no tenía para whatsapp) a Levi diciéndole que era mucho el gasto. Levi lo cayó diciéndole que no sea idiota y piense en que él gana hasta millones al día, que no quería que se enfermara y faltara a su siguiente encuentro por descuidarse.
Levantándose del sofá Eren caminó hasta esa gran y vistosa caja para finalmente agarrarla y llevarla hasta su dormitorio, aunque tenía un poco de hambre, ya que a esa hora siempre se hacía algo para comer de forma apurada, sabía que Levi lo llevaría a un bonito restaurante, por lo reprimió su hambre para irse a vestir.
*-*-*- Manual -*-*-*
Levi pasó a recoger al menor a las cuatro en punto, ni un minuto más, ni uno menos y el alegre muchachito bajó después de conversar con su hermana por unos cuantos minutos, ella no podía hablar muy bien por el momento, la intubación le había dejado unas pequeñas heridas en su laringe, por lo que era mucho mejor que se mantuviera callada, pero eso no le impedía a Eren de hablar cual loro, haciendo chistes y contando anécdotas para sacarle una brillante sonrisa a su bella hermanita.
Cuando Eren trotó hasta el carro enfundado en toda esa ropa nueva y subió al asiento del copiloto de ese lujoso Audi cromado y no pudo evitar lanzarse a lo que ya era adicto, ser besado por Levi.
El empresario lo recibió gustoso, correspondiendo al delicado beso del sonriente muchachito, para separarse suavemente.
— Vamos a comer mocoso — dijo arrancando el carro — me muero de hambre y supongo que tú también.
Con un asentimiento de Eren, Levi emprendió en marcha hasta ese lujoso restaurante que dejó al menor con la boca un poco abierta, no solo comieron cerca al mar, sino que Levi había reservado una habitación privada para comer con una hermosa vista frente a esa enorme masa de agua azulada.
Como aún era de tarde, no hacía tanto frío como para comer en un balcón por lo que Levi aceptó la petición del menor para mover la mesa del interior de la habitación a la pequeña terraza privada de la misma.
Eren nunca había comido tanto como en ese día, pequeños platillos unos tras otros llegaban conforme pasaba el tiempo, Levi ya había pedido varios platillos antes de ir y la forma en la que quería que sean servidos, lo único que Eren había pedido por su cuenta era su bebida, un rico jugo natural. Algo que a Levi le pareció sumamente tierno.
— Eres un niño de jugos — Dijo dándole un sorbo a su típico whisky.
— No soy muy bueno con el alcohol — Respondió abochornado.
Eren se embriagaba de forma muy rápida y eso lo descubrió tristemente cuando un cliente le hizo tomar más de la cuenta en una de sus reuniones.
— A veces me olvido que solo tienes 20 años — Eren infló un poco las mejillas ante esas palabras.
— Oh claro habló el viejo matusalén.
Levi se rio, piñizcando una de las mejillas azoradas del menor y volviendo a poner un par de trozos más de mariscos en el plato del menor, tal y como había estado haciendo en toda la velada. Eren comió obedientemente lo que le servían aunque ya estuviera más que satisfecho, a Levi parecía complacerle verlo comiendo.
— Si me pongo a pensar, no sabes realmente mi edad.
El cubierto de Eren con otro poco de arroz se detuvo a medio camino entre su plato y su boca, él no se atrevía a preguntarle muchas cosas a Levi, recordándose en muchas ocasiones para apaciguar su curiosidad natural que solo era un prostituto ante los ojos del mayor, pero... Eren no podía estar ciego ante las intenciones de Levi, Eren no podía ignorarlas y mucho menos negar sus propios sentimientos, pero seguía siendo solo un prostituto.
Dejando el tenedor nuevamente en el plato miró los serios ojos de mercurio.
— ¿Me... me diría su edad? — Tímido se atrevió a preguntar como realmente no debería.
— Trata de adivinar — Fue la respuesta divertida de Levi.
El jovencito frunció el ceño viendo como Levi se divertía ante su actuar, Eren le seguía hablando de usted inconscientemente, pero eso solo lo hacía ver más tierno ante los ojos del empresario.
— Treinta y dos años —Finalmente respondió.
Levi se veía serio pero joven.
— Un poco más.
— ¿Treinta y cuatro?
— Me alaga que creas que estoy recién empezando los treinta cuando estoy por acabarlos, hace unos pocos meses cumplí treinta y ocho — Los ojos de eren se ampliaron — ¿Te arrepientes de estar saliendo con un matusalén como yo? — Eren negó divertido, pero no, no se arrepentía por nada del mundo.
— No aparenta su edad, — Apoyó su mejilla mirando un poco embobado al empresario.
— Sacar una empresa de cero y convertirla en una sede multimillonaria internacional no se hace de un día para otro mocoso.
— Pero hay CEO's muy jóvenes.
Eren sabía que era verdad lo que Levi decía, pero no pudo evitar rememorar algunas de las noticias que salían en la tele o esas series que ponía de fondo cuando estaba haciendo sus trabajos de la universidad.
— ¿Te refieres a esos niños de papi que heredan la empresa familiar? — Levi dejó su plato finalmente a un costado y solo se enfocó en el vaso de whisky en su diestra. — O a las novelas y libros juveniles con un rico empresario de veinte años; esas son solo fantasías, mocoso. La realidad es diferente.
Un sutil puchero salió de los labios del menor al ser descubierto tan rápidamente.
— Mark Zuckerberg creó Facebook a los veinte años — ¿o era a los 21? Eren no se acordaba exactamente, pero él sí creo una empresa multimillonaria siendo joven.
— Tsk, estúpido mocoso — Tomó un trago de su bebida — Existen un raras excepciones como ese paliducho, pero son pocas Eren, muy pocas, lo normal es heredar la empresa de tu padre o sufrir por años sacando a flote tu propia empresa.
Eren asintió, viendo la realidad en los ojos de Levi, demostrando todo lo que se había esforzado por que su compañía surgiera, desde cero, desde abajo.
La tarde pasó y ellos solo disfrutaron de la compañía del otro, sentados en ese sofá puesto en la terraza y mirando el mar. Eren aún quería caminar por la arena del lugar, aún quería salir y pasear agarrado de la mano con Levi, pero compartir un momento de calma con su cabeza recostada en el hombro ajeno y ese fuerte brazo sobre sus hombros también le gustaba y mucho.
El cielo se empezó a teñir de anaranjado y sus ojos pesaban cada vez más, por lo que Eren creía que era mejor salir a caminar de una vez por todas en esa desolada playa por ser aún invierno.
Levi lo complacía en lo que quisiera por lo que agarrando su mano salió del restaurante, recibiendo una despedida de la mayoría de los empleados presentes, todos sabían lo importante que era ese cliente.
— ¿Qué te atrae de caminar por la arena y que tus zapatos y ropa se llenen de granos molestos?
Una risita salió de los labios del menor abrazándose al brazo ajeno y recostando su cabeza en su hombro.
— Me gusta la naturaleza, el tocarla, sentirla, apreciarla.
Después de caminar por más de media hora, ya con el cielo casi por completo negro con delicadas estrellas titilando en él, Eren decidió que era buena idea sentarse en la arena y arrastró junto a él a Levi, el mayor bufó divertido por su actitud infantil y simplemente atrajo al menor nuevamente a su cuerpo para que se recostara en él. Había descubierto lo necesitado que el jovencito estaba de ese tipo de muestras de afecto, como buscaba caricias y cariño de una forma constante.
Levi le dio un beso en sus desordenados cabellos y lo pegó más a su cuerpo, eran los únicos locos que estaban en la playa a la luz de la noche y con un frio que empezaba a aumentar más y más conforme la noche se acercaba.
Teniéndolo en sus brazos, disfrutaron de unos cuantos minutos, solo escuchando el sonido de las pequeñas olas del mar rompiéndose en la blanca área de la playa y viendo la enorme luna brillando y reflejándose en ese líquido cual petróleo, todo eso hizo que no se pueda contener ciertas palabras de sus labios que habían querido salir hace tiempo.
— Me gustas mucho, Eren — le susurró en su oído.
Eren se crispó y volteó a verlo, su corazón tocaba cual tambor su caja torácica y sus mejillas se calentaban a pesar del frio ambiente. Sin poder evitarlo, sus ojos se cristalizaron y se abalanzó hasta el empresario, besándolo con emoción de saber que esos sentimientos en crecimiento abordando su corazón realmente eran correspondidos.
— Y tú a mí, Levi — Respondió con sus labios a milímetros el uno del otro.
Continuará...
Agradecimientos especiales a:
Lisseth Jaramillo - Yuukie Michaelis - Xochilt Oda
Natta Cb - Elizabeth - Constanza Avalos
Próxima actualización Plataformas gratuitas:
Domingo 25 de Julio
Prózimas actus Patre0n:
Cap 18 Hoy de noche máximo madrugada del martes
Cap 19 Miércoles 14 Julio
Cap 20 Domingo 01 de Agosto
Cap 21 Miércoles 25 de Agosto.
Mil gracias a las personitas que leen esta historia y me dejan sus comentarios bellos, fanfiction es de las plataformas más pesadas para dejar respuesta a los comentarios en las que estoy, intento responderlas pero a veces no sé si ya respondí, si visteé a esa personita que comentó o si se me pasó el mensaje, tampoco puedo responder a anonimos y eso es triste. :c por acá hace que me atrase en la publicación y ahh... prometo hacerlo desde el siguiente cap.
Nuevamente mil gracias.
Nos leemos pronto
