SALUDOS: Jelouu... bueno yo ya no sé si disculparme en cada cap sea necesario XD, ya saben lo tardona que soy. Pero siempre les daré un enorme gracias de mi parte por seguir por estos lares y a las nuevas personas que están llegando, bienvenidos sean UwU.

Espero disfruten el cap.

Disclaimer: Los personajes utilizados en esta historia pertenecen a Hajime Isayama, mangaka de Shingeki No Kyojin. Yo solo los uso darle vida a mis historias.


*-*-*- Manual -*-*-*

Capítulo XX

Cuarto paso - Punto b

b) Lo extrañas y él a ti. Por eso, esa cita, en ese último día vas a explotar. Si, acá podrás expresar toda esa ira que sientes. Todo ese enojo que has reprimido por compartir su bello cuerpo con otros. Sácaselo en cara. Dile que no puedes seguir con él si sigue vendiendo su cuerpo. Acá por primera vez, te permitimos decirle: "Te Amo" Que mejor manera de destruir la coraza de un chico orgulloso y a la defensiva, que con palabras de amor. Dile que tú le puedes ayudar en la forma económica, que puedes darle lo que necesites, bésalo con fervor. Si te dice que sí, felicidades. Dejará su trabajo como le pides y puedes ir al paso cinco. Si te dijo que no. Ve al siguiente punto.

Era un bonito fin de semana para Eren, no importaba el enorme cansancio que estaba sintiendo, ni el desgaste tanto físico como emocional que sentía. Su pequeña princesita había salido de UCI (Unidad de Cuidados Intensivos) hace un par de días y hoy finalmente iba a ver a Levi después de tanto tiempo de espera.

Había salido de clases apenas tocó el timbre y casi trotó hasta la entrada de la Universidad donde sabía que Levi lo estaría esperando, seguramente apoyado en la superficie brillante de su lujoso auto, con los brazos cruzados y el ceño fruncido de ver a tanta gente joven caminar cerca suyo.

Cuando Eren llegó a la puerta, todo lo que había pensado estaba pasando en la realidad. Eren conocía muy bien a Levi, la única diferencia con su imagen mental fue que ya no estaba usando un abrigo o un saco de vestir, la primavera se sentía cada vez más, sobre su tonificado torso estaba solamente una camisa de color gris con pequeños patrones de un azul marino eléctrico que combinaba perfectamente con su corbata, la camisa se pegaba a su cuerpo de tal forma que hizo que Eren anhelara por fin estar recostado en ese pecho y ser envuelto por esos fuertes brazos.

—¡Levi!— Gritó con una enorme sonrisa en sus labios corrió el último tramo que le quedaba para llegar hasta su pareja, para finalmente lanzarse a sus brazos. — Te extrañé tanto.

Cuando Levi alzó su rostro malhumorado para ver a un hermoso y sonriente muchachito, no pudo evitar devolverle la sonrisa. Había extrañado tanto al joven en sus brazos, y ahora, por fin lo tenía para rodear su pequeña cintura y respirar el aroma de sus tiernos cabellos, Levi sentía la paz que le había sido arrebatada con tan solo tenerlo cerca. Levi le acarició sus castaños cabellos, encantado con la textura, con la suavidad ya conocida deslizándose entre sus dedos.

Unos minutos después, con un sonriente Eren casi tarareando una canción en el asiento del copiloto, Levi se dirigió a un nuevo restaurante Thai que el Eren había visto en redes sociales en su nuevo celular. El joven estudiante no estaba muy acostumbrado a usar el celular o perder el tiempo en Instagram, Facebook u otra de las redes conocidas, solo lo hacía si estaba en cama en una llamada o video-llamada con su pareja y este le incitaba a que buscara un nuevo lugar para visitar en la próxima cita o un bonito restaurante para probar comida exótica, estaba tratando de acostumbrarlo a cosas tan simples y normales para otros jóvenes de la forma más sutil posible.

Levi estaba callado, con una suave sonrisa en su rostro mientras escuchaba el melifluo y alegre tarareo. El castaño no podía quedarse quieto, no cuando se encontraba tan feliz, por lo que extendió su mano y encendió la radio del auto. Era una pantalla inteligente, donde podía seleccionar incluso aplicaciones de reproducción de música, pero el joven prefirió sintonizar la radio como siempre hacía. Luego de ello finalmente empezó a hablar.

—Cuéntame de tu negocio, Levi. — Dijo el castaño, mirando el atractivo perfil de su pareja.

Esperando ansioso sus monosílabos de respuesta o con suerte un par de frases armadas por el mayor. Levi no era bueno hablando de forma trivial, pero si era muy buen oyente.

—No me fue me nada mal.

Bueno, había sido una frase.

— ¿Ya está establecida la sucursal entonces?

Levi bufó riéndose de sí mismo y de su situación.

—Bueno fuera, pero queda una gran cantidad de meses de trabajo.

Eso deprimió un poco a Eren, incluso para Levi fue tedioso decirlo en voz alta. Entendiendo que habría más tiempo en el que no se podrían ver, que estarían distanciados por miles y miles de kilómetros, comunicándose únicamente por una pequeña camarilla en el celular.

—Lo importante es que vaya todo bien.

Finalmente Eren respondió, sabiendo que no había otra alternativa más que aguantar hasta que este periodo del trabajo de Levi concluyera.

Luego de que llegaron al restaurante Levi pidió la carta y ordenó casi todos los platillos para llevarlos a su departamento. Eren le había pedido pasar tiempo en su casa, frente a esa enorme tele colocada adelante de sus muebles y como toda petición de Eren, Levi no se pudo negar.

Ya quisiera Levi que le pidiera más que solo pasar tiempo en su departamento, el estaría dispuesto a brindarle todo el dinero que necesitara y si quería ser un niño caprichoso, Levi se lo permitiría. Le compraría ropa, libros, accesorios, todo lo que el joven quisiera, pero no era así, porque Eren muy rara vez pide cosas. Era un chico humilde y malditamente orgulloso.

Apenas entraron por la puerta el joven universitario se sacó sus suaves zapatillas color beige y trotó hasta la zona alfombrada de la sala, en sus manos llevaba dos bolsas con comida en diferentes tapers. Detrás de él llegó Levi, con otro par de bolsas más y la mochila del joven en la espalda, como siempre que le tocaba a Eren pasar un sábado, la pareja aprovechaba para poder pasar el fin de semana juntos.

—Levi, apúrate. — Le pidió el joven — Quiero seguir viendo la serie.

Levi solo asintió calmado y caminó luego hasta la amplia sala.

Eren no lo decía, pero notaba al mayor un poco más distante, aún lo miraba con ternura y cariño, con ese reconfortante sentimiento en sus ojos que le decía que aún sentían lo mismo el uno por el otro, pero eso no quitaba su distracción. El empresario habla poco y eso era ya un tema conocido, pero hoy estaba particularmente más difícil de lo normal.

Eren no se equivocaba.

El manual le decía que actuara distante, pero Levi no estaba aparentando para seguir las insulsas instrucciones, no estaba actuando ni mintiéndole al joven y bello prostituto. Él realmente estaba preocupado, tal vez un poco ansioso, tal vez un poco estresado. Eran tantas emociones juntas que lo estaban carcomiendo lentamente desde dentro.

El siguiente paso era ponerle un ultimatum a Eren, y alejarse por tanto tiempo que Levi odiaba la maldita idea desde el inicio. Levi no quería llegar a ese punto, de alejar sus brazos de esa cómoda cintura, de despegar su piel y no poder besar sus labios. Pero Eren se lo estaba haciendo demasiado difícil.

No importaba la forma en que se lo ofreciera, lo natural o calmado que lo dijera, lo directo o sutil que lo ofreciera. Eren no quería su dinero para pagar el tratamiento de Isabel, sus medicinas, su operación y a Levi se le estaba agotando el tiempo. Mañana le diría, mañana tendría que decirle cuanto odiaba saber que ahora se vendía con más frecuencia, que lo dejara ayudarlo. Que detestaba verlo sufrir, tan cansado, tan ojeroso.

Levi llegó a la mesa de centro de la sala, donde Eren arrodillado ya estaba sacando todos los envases de tecnopor y de plástico transparente. Dejando las demás cosas también sobre la misma mesa, no pudo evitar acariciarle nuevamente sus cabellos tan sedosos.

El joven muchachito dejó de husmear un contenedor y alzó su mirada encontrándose con esos bellos y penetrantes ojos, le regaló una sonrisa, aquellas que solo él podía darle a Levi e Isabel, que era solo para personas tan queridas y cercanas.

Levi le volvió a responder la sonrisa y luego se puso a sacar las cosas, ayudando al muchachito para tener la mesa lista para la pequeña maratón que seguro tendrían esa noche frente a la televisión.

*-*-*- Manual -*-*-*

Eren se había terminado de bañar y limpiar después de ver por varias horas la televisión con su pareja en la sala y comer muchos platillos y mientras se secaba un poco más sus marrones cabellos, las había encontrado al costado del velador de Levi en una bolsa casi olvidada, mientras que dentro había una y nota con palabras que fácilmente adivinó, eran de la señorita Zoe, una suave risa salió de sus labios a la vez que las alzaba y veía de un lado a otro. Eran muy bonitas, por lo que no pudo evitar ponérselas antes de que Levi regresara de la cocina, había ido por un par de vasos de agua.

Cuando Levi abrió la puerta encontró a un bonito chico con un enorme polo de pijama y unas medias de encaje apretando sus hermosas piernas, cubriendo desde sus pies hasta la mitad de esos hermosos muslos, esas eran las únicas prendas que llevaba puesta. El mayor no necesitó ni una palabra del jovencito, aquel que solo lo miraba con una sonrisa llena de anhelo y deseo, rápidamente caminó hasta un lado de la cama dejando los vasos sobre el velador y se subió a devorar esos lindos labios que tenía a su disposición.

Empujó el torso de Eren hasta que el muchachito quedó totalmente recostado e inició con su tarea de saborear cada parte de esa dorada y bella piel. Los delgados labios bajaron por todo su cuerpo, succionando y dejando pequeños círculos rojizos a su paso, marcando el cuerpo que tanto le gustaba a Levi.

El pene del joven estaba semi-erecto, mostrando la emoción que tan solo un par de toques de su pareja causaban en su cuerpo, Levi lo cogió con una mano empezando a masturbarlo y luego bajó su rostro a los suaves testículos del joven, haciendo que los ojos del joven se abrieran de la impresión.

Antes Eren se sentía incómodo con este tipo de caricias, estando siempre acostumbrado a ser el que daba placer a sus clientes y que estos casi nunca se preocuparan por él, pero desde que empezó a salir con Levi, desde que compartían tiempo juntos tan seguido, el sentirse adorado con tantas caricias se volvía algo que siempre anhelaba del contrario.

Sus manos fueron a los hombros de su pareja, mientras la cabeza de este ahora se dirigió a su falo y lo metió de una sola vez hasta sus labios, trató de empujarlo sin fuerza alguna debido a lo bien que se sentía, como esa húmeda lengua lo chupaba y succionaba, como lamía su glande y luego llegaba a la base del miembro. Eren no era aún muy resistente a una estimulación tan directa.

—Levii... noo — Puso un poco más de fuerza en sus brazos, intentando separarlo. — Me... me voy a... venir... ahhh — Susurró con su voz contenida, pero sin poder reprimir sus gemidos por completo.

Levi solo aumentó un poco más la velocidad y miró hacia arriba apreciando el rostro sonrojado de su bonita pareja, sus labios rojos e hinchados debido a las mordidas que Eren se daba para contener sus gemidos, sus ojos entrecerrados y brillosos de un color más azul de lo normal, menos verde, más profundos. El mayor adoraba como lo estaba llevando a la crisis misma, como lo estaba llevando al delirio y poco a poco, las delgadas manos del muchachito perdieron fuerza hasta el punto de que se deslizaron y cayeron.

Los hermosos muslos con las medias de encaje del joven se apretaron un poco al rededor del cuerpo de Levi y con un fuerte grito, que resonó en toda la habitación, finalmente se corrió y eyaculó semen en la boca del Levi.

El mayor se separó y un pequeño hilillo de espera cayó en su mejilla. Su mano seguía subiendo y bajando ayudando a que el joven, ahora con los ojos cerrados, culminara bien su orgasmo.

Con el miembro flácido, Levi le dio un suave beso en su muslo interior adorando cuan hermoso contrastaba el negro encaje con la dorada piel de su pareja, y con adoración acomodó esas piernas ahora laxas a sus costados. Recuperando la respiración Eren alzó su rostro y finalmente vio la mancha blanca en la cara de su compañero, sus mejillas se sonrojaron, y apurado miró hasta el tocador, buscando con que limpiarlo.

Su mano fue detenida cuando estaba por agarrar un papel de ese paquete de pañuelos en el velador y fue jalado hasta encontrarse casi sentado de forma no muy fija o segura. Ambos rostros se encontraron uno frente al otro.

—Límpialo— Dijo Levi, acomodando mejor el cuerpo ajeno.

—Yo... si, por eso buscaba un papel para...

—No, Eren. — La voz de Levi se encontraba ronca — Límpialo tú mismo.

Las mejillas rosadas del joven tomaron ahora un color borgoña entendiendo lo que Levi realmente quería, asintió tímido y acercó su rostro hasta la mancha de su propio semen, con su lengua lo lamió, limpiando también esas pequeñas gotas que habían caído en la barbilla ajena y dejó toda esa zona limpia, ahora solo brillosa por su saliva.

—Buen chico — Susurró Levi, y acercó el bonito y sonrojado rostro de su pareja para besarlo, para dejar esos labios más rojos de lo que ya estaban antes y que Eren se sintiera de sus propios labios.

El cuerpo de Eren fue agarrado y movido con facilidad a una posición completamente diferente, de un momento a otro su rostro se encontraba mirando hacia la suave almohada y sus caderas fueron alzadas dejando su abundante culo expuesto, el largo polo que usaba de pijama terminó por caer y todo su abdomen y espalda quedaron expuestas.

Levi agarró sus dos nalgas y las apretó con cizaña, para luego abrirlas y cerrarlas. Eren sabía que a Levi le encantaba su trasero, no importaba cuantas veces compartieran cama y por ende sus cuerpo, Levi siempre jugaba con su trasero y sus glúteos, en muchas ocasiones, terminaban con marcas rojas de las fuertes manos del mayor e incluso mordidas se quedaban impresas en su piel por días.

Después de unos cuantos segundos de jugueteo, una mano se separó de su tierna carne y se escuchó la apertura del lubricante. Uno de sus glúteos fue separado lo máximo posible y luego sintió un frio líquido que chorreaba por entre sus montículos de carne, chorreaba mojando su rosado agujero y terminaba embadurnando hasta su escroto y testículos con ese viscoso líquido. La temperatura lo hizo tiritar por unos cuantos segundo, hasta que las manos de su pareja empezaron a trabajar con el. Pasó sus dedos por su fruncida entrada, esperando a que calmadamente se relajara y unos cuantos segundos después Levi metió el pulgar con suave facilidad.

—Mmmm... — Eren agarró las mantas bajo suyo y recostó su rostro de lado encargándose de solo sentir lo que su pareja hacía — Me... mete más.

Eren amaba como Levi le daba cariño y atención, pero en esta ocasión se sentía un poco más ansioso de lo normal, había encontrado a Levi en muchas ocasiones distraído mientras miraban la televisión y cuando le preguntaba si pasaba algo, el mayor solo negaba y le daba un beso en la frente para acomodar mejor a Eren a su costado. El joven necesitaba sentir que realmente nada malo estaba pasando, necesitaba sentirse uno con Levi nuevamente.

Levi rápidamente ingresó dos de sus dedos, empezando a abrirlos como tijeras para estirar esas rosadas paredes y con su otra mano buscó el lubricante nuevamente. Un grito de sorpresa se escuchó de los labios del menor cuando el frío líquido ingresó por su culo invadiendo sus entrañas y luego de ello recibió tres dedos dentro suyo, el miembro de Eren antes flácido se había puesto erecto nuevamente y cuando cuatro dedos pudieron entrar con facilidad, Levi finalmente los sacó de ahí.

Con las piernas temblorosas y los brazos débiles Eren trató de levantarse para ver a su pareja, para rogarle nuevamente que lo follara de una vez por todas, pero no necesitó decirlo en palabras. Su delgado cuerpo nuevamente movido hasta tenerlo con las piernas dobladas al borde de la cama su culo un poco alzado y su cabeza recostada. Eren quería ver a Levi, pero antes de poder pedírselo, su culo fue invadido por el enorme falo de su pareja ya embarrado de lubricante.

La primera vez siempre le dolía un poco, estirándose hasta el tamaño descomunal de Levi, pero luego de unos cuantos segundo, su interior se amoldaba y disfrutaba la sensación de ser invadido por ese grueso y caliente falo.

Levi no empezó con penetraciones fuertes, sino con unas profundas y constantes, que le robaban el aliento y suspiros al joven efebo, en el ambiente se escuchaba el choque de la piel de esas hermosas nalgas de un tono canela rojizo, con la fuerte cadera y los testículos de Levi.

—Levii... levii... —Los dedos de Eren apretaban la cobertura de la cama mientras sentía que su cuerpo era empujado hacia delante con cada penetración. —Más Levi... Ahh... — Pero el empresario no aceleraba el ritmo.

—Todavía— No aumentó la velocidad, pero empezó a empujar con más fuerza haciendo que el miembro entrara lo más profundo posible en el maltrecho cuerpo receptor.

Eren sentía que el placer subía tan lentamente que estaba enloqueciendo, en vez de llegar a un rápido orgasmo la espera era tortuosa pero deliciosa, su miembro y pezones rojizos rozaban con la cama en cada embiste y le daban un toque adicional de locura a su embotada conciencia.

—Por... ahhh... por favor... — Chilla, sintiendo como las caderas chocan con fuerza, rozando agresivamente su próstata — por favor... mmm... Levii...

Eren intenta alzar la parte superior de su cuerpo, para así al menos tener un punto de soporte y empujar él mismo sus caderas hacia atrás con una mayor rapidez, pero es fácilmente detenido por Levi que sale de su interior.

El lubricante chorrea por sus muslos, mojando esas hermosas medias de ese obsceno líquido, mientras su ano se siente vacío, abriéndose y cerrándose, intentando capturar algo que habían sacado de ahí. Eren mira hacia atrás con los ojos brillosos de lágrimas de placer y le da unas fuertes nalgadas castigando su impaciencia, dejando sus glúteos al rojo vivo como dos jugosas manzanas. La carne bambolea y Levi se divierte dándole unas cuantas palmadas con su pesada mano, hasta que escucha como el joven reprime sus gritos mordiendo la manta.

Sin que pase mucho tiempo finalmente le da dos suaves mordidas a cada uno de los glúteos maltratados y nuevamente busca cambiar de posición; por la fuerza descomunal ya conocida de su pareja, su delgado cuerpo es alzado. Eren solo aprovecha que es volteado y rodea el cuello de Levi, ajeno a los pensamientos de este, aquel que solo quiere alargar toda experiencia con Eren antes de que tengan que separarse.

Las adoloridas piernas del joven por la posición anterior tan incómoda, rodean las estrechas y blancas caderas de Levi mientras siente que es llevado ahora al centro de la cama, su pene erecto aun se rosa con el duro abdomen de su pareja y cuando es recostado boca arriba el joven no puede hacer más que buscar los labios que le enseñaron el placer de un beso mientras se seguía frotando con descaro, buscando su placer y desahogo.

Eren ama ver el rostro de Levi durante el sexo, sus ojos de color mercurio se vuelve casi tan oscuro como el negro mismo y sus delgados labios adquieren un color más vivo por las mordidas que Eren le gusta tanto darle, los besos con Levi lo transportan a otro mundo lejos de las preocupaciones, por lo que hipnotizado con sus brazos aun alrededor del cuello ajeno acerca el rostro de Levi para ser besado y besar con la misma intensidad.

Levi no le niega su muda petición y empieza a atacar sus dulces labios sabor a durazno acomodando con sutileza las hermosas y elásticas piernas cubiertas de esa suave tela negra , hasta el punto de poner una sobre su hombro y la otra alrededor de su cadera.

Sosteniendo su peso con una mano, y aún besando y chupando la lengua del contrario, Levi dirige su miembro erecto y palpitante hasta la vacía y necesitada entrada del joven, aquella que el lubricante pone brillosa y aun resbaladiza.

Las manos de Eren se aprietan y un gemido contenido suena cuando el miembro entra por completo de nuevo, los ojos antes cerrados se abren de la impresión y su boca deja de besar intentando absorbe oxígeno. Levi se separa mientras adora ver la expresión del joven, metiendo su falo centímetro a centímetro hasta que sus bolas chocan con las maltrechas nalgas de Eren.

Sin esperar más de un par de segundos, las penetraciones lentas pero fuertes, vuelven a sonar a lo largo de todo el cuarto.

—¡Ahh!... — Los gritos de Eren son ahora más fuertes — Ahhh... ammmm... Le... Leviiii — Ahora se encuentra más sensible que antes, y tristemente más desesperado.

Era la follada más lenta que había tenido y la necesidad de llegar al orgasmo lo estaba torturando de una forma inimaginable. Sentía que en cualquier estocada llegaría al orgasmo, pero no era así.

Cuando el jovencito quiso llevar una de sus manos a su pene para ayudarse con la masturbación. Levi se lo negó y atrapó sus dos manos con una sola mientras lo seguía arremetiendo tortuosamente lento.

—Por favor... — Lágrimas caían mientras gotas de sudor se formaban por todo su cuerpo, dándole un aspecto majestuoso — Me quiero correr.

Levi sonrió de lado y simplemente negó a su petición, mientras las penetraciones siguieron igual de lentas, igual de profundas.

Eren negaba con su cabeza, de un lado a otro, apretando su culo, intentando enloquecer a Levi como él lo estaba haciendo con su cuerpo, pero aunque el ceño del mayor se fruncía por sus acciones no aceleraba.

Los minutos pasaron agónicamente lentos para ambos, Eren era un manojo de nervios y su rostro estaba lleno de lágrimas saliva y sudor. Chillaba en cada penetración que le daban, pero no se podía correr, hasta que finalmente sus testículos se pegaron a su cuerpo, y esa corriente tan conocida para el invadió su columna vertebral, el gemido más fuerte que había dado resonó por todo el cuarto y chorros de esperma volvieron a salir de su pene.

Solo después de que la primera línea de simiente manchara el pecho de Eren, fue que Levi aumentó la velocidad al sentir tan apretado el canal resbaladizo.

Con cada arremetida Eren chillaba, teniendo el orgasmo más largo y placentero que ha sentido en tanto tiempo y finalmente sus pierna con esa hermosa media de encaje en la cintura de Levi cae laxa al igual que su cuerpo entero, sintiendo como sigue siendo follando, como ese falo continua arremetiendo a su cuerpo casi inconsciente, hasta que chorros abundantes de un líquido caliente invaden su interior.

A Eren le ha llegado a gustar mucho la sensación de sentirse llenado por su pareja, solo por Levi, solo con él. Así que aunque ahora le arda un poco su culo, la rica sustancia invadiendo sus entrañas apaciguan su calor doloroso.

Cuando Levi finalmente termina de eyacular y saca su miembro flácido Eren alza sus cansados y ya libres brazos para acariciar el hermoso rostro del contrario.

—Beso. — Susurró acariciando esa pálida piel. Sintiendo ganas de ser mimado y adorado como solo Levi sabía hacerlo.

Levi sonrió en respuesta y no le negó nada a su bonita pero terca pareja, acercó su cuerpo bajando la pierna ajena de su hombro y con agilitad se echó de espaldas y atrajo al jovencito para que se recostara sobre su pecho.

—Mocoso engreído. — Susurró para luego acercarse a esos empinados labios.

Apegó más el cuerpo ajeno y como siempre hacía subió una de sus hermosas piernas sobre su cadera.

—Solo tuyo, Levi. — Susurró el jovencito entre beso y beso, con las mejillas rojas pero con unos ojos llenos de amor.

El ceño de Levi se frunció sabiendo que tristemente, eso no era verdad.

Eren no era solo suyo.

*-*-*- Manual -*-*-*

—No Levi, ya te dije que no. — Responde Eren con los brazos cruzados y el ceño fruncido.

Hace tan solo unos cuantos minutos, Eren estaba buscando mimos de Levi, pero ahora solo se alejaba de él esquivando todo contacto y rehusando devolverle la mirada. Habían pasado un excelente sábado, disfrutando el cuerpo uno del otro y el domingo, luego de una mañana donde cada uno se concentraba en sus propias tareas, el jovencito había querido animar la tarde de su estresada pareja con otro dulce encuentro entre sus pieles, pero entre beso y beso Levi volvió a insistir en ese tema.

—Deja de ser tan malditamente terco y acepta mi ayuda — Levi ya no sabía que hacer para que aceptara.

—No quiero tu dinero Levi, yo puedo solo — Los ojos de Eren lo miraban con furia y tristeza.

Eren no quería sentirse como un convenido, no quería agarrar el dinero de Levi, no quería que su pareja creyera que estaba con él por interés, pero la insistencia de Levi cada vez era más y más.

—No puedes. ¡Ese es el puto problema!

Eren se levanta, y camina hasta el desesperado hombre.

—He podido solo toda mi maldita vida, he podido conmigo y con Isa sin ayuda de nadie. — Con su dedo empezó a apuntar y picotar el fuerte pecho de su pareja— Así que no digas que no puedo encargarme de MIS ASUNTOS.

—¿A qué costo?— Levi lo miró dolido. —¿A qué maldito costo?

—Yo puedo solo.

—¿Crees que no lo sé?

Cuando Eren se estaba alejando, esas palabras hicieron que su cuerpo vibrara de nervios y miedo.

—¿Crees que no sé que ahora vas el doble de veces con Nanaba? — Levi lo agarró del brazo y lo volteó, para ver esos ojos que tanto le habían encantado desde el primer encuentro —Que ahora mi maldita pareja folla con extraños casi toda la semana ¿Me crees tan estúpido para no poder enterarme de eso?

Las lágrimas de Eren se derramaron, creando dos surcos en su hermosa piel dorada.

—Es mi trabajo. — Su voz salió casi amortiguada por el dolor.

—Un puto trabajo que podrías dejar si aceptaras mi ayuda.

Pero para Eren no era tan simple, mucho tiempo buscó ese tipo de ayuda, el querer y poder confiar en alguien para recargarse, para sentirse seguro, era tan joven cuando todo pasó y tuvo que madurar por ambos. Siempre fueron solo él e Isa, solo ellos. Eren quería tanto a Levi, pero tenía miedo a que solo estuviera con él temporalmente, que ese bonito soporte que tanto había necesitado desapareciera de un momento a otro, dejándolo al borde del abismo y cayendo más profundo que antes.

Eren tenía tanto miedo de confiar y perderlo. De que luego Levi se arrepintiera de estar con él y lo considerara un convenido. No quería darle motivos a Levi de separarse.

—No puedo Levi. — Las lágrimas caían y sentía que no podía controlarlas.

—Si puedes.

Levi se acercó, mientras el pequeño negaba, sollozante, sintiendo como su rostro era sujetado por su pareja.

—Levi.. — Los pulgares limpiaban sus mejillas que volvían a mojarse después de segundos.

—Me puedo comprar un maldito Lamborghini a diario por más de un año sin sentir represalias en mi economía, puedo hacer que llenen una puta piscina olímpica con billetes de cien dólares, para que nades en ella. — Sacó una pequeña risa del jovencito al escuchar sus locuras— Déjame usar mi dinero para ayudar a la persona que amo. Por favor.

Los ojos de Eren se abrieron desmesuradamente al escucharlo. Al escuchar esa palabra dirigida hacia él.

—Te amo, Eren.

Continuará...


Agradecimientos especiales a:

- Lisseth Jaramillo - Xochilt Oda - Natta Cb - Elizabeth - Constanza Avalos - Nikola Ackerman -
- Angélica Parra - Angélica Jimenez - Iris Guzmán - Midna Chan - Eaiz- Dnkrss -
- Graciela Gimenez -Nicola_UwU - Keniia Vazquez -

Este fanfic YA ESTÁ TERMINADO en Patre0n
Ya saben que esta plataforma no me deja ni poner la palabra pero si desean y pueden apoyarme mi solo búsquenme en google como: Alexmoon13 Patre0n

Extensión Final:
25 Capítulo + Epílogo.

Capítulos Adicionales y Exclusivos para Patre0n :
Planificación inicial de 4 Extras - Actualmente uno publicado.

Próxima Actualización Plataformas Públicas:
Domingo 08 de Mayo - Capítulo XXI

También 7u7 hay nuevo fanfic del fandom, hace unos meses se hizo la encuesta de que fic saldría o se continuaría del fandom de snk y salió siendo el ganador "En las costas de Brasil" . Acá les dejo el resumen por si les interesa visitarlo cuando salga el próximo mecesillo UwU

En las costas de Brasil (RIREN) (M-PREG): Levi Ackerman, un militar de alto rango de Francia, busca al contacto que le dará información crucial sobre un caso de crímenes a nivel internacional, ¿Quién diría que su contacto sería un joven muchachito de hermosa figura en las costas de Brasil?

Cooming Soon Nuevo Fanfic del fandom
Domingo 29 de Mayo - Cooming soon

Actualización en Patre0n:
Miércoles 13 de Abril - Capítulo V

Nos leemos prontito.