DESCARGO DE RESPONSABILIDAD: Dragon Ball y todos sus personajes pertenecen al Sr. Akira Toriyama y Toei Animation y Supergirl y sus personajes pertenecen a DC Comics y Cadena CBS.

Nota: gracias a Lozato por corregir este capítulo

Capítulo 18: Daxam.

DEO.

Después de descubrir que el patrón de quemadura es igual a la visión de calor y de poner de sospechas al kryptoniano perdido.

Y un extraño encuentro entre Alex y una detective llamada Maggie Sawyer policía local, que técnicamente le dio un golpe al ego de Alex al descubrir que no solo el Kryptoniano fugitivo podría ser culpable, sino también podría se un Infernian.

Ahora la presidenta estaba en la DEO.

—Bienvenida a la DEO señora Presidenta —dijo J'onn con Supergirl y Alex a su espalda.

—Gracias, me sorprende que ahora que su verdadera identidad se conoce, no quiera vivir abiertamente como usted mismo —dijo la presidenta.

La presidenta era una mujer entre 50 años, cabello castaño hasta el hombro, con ojos azules. Ella vestía con falda negra hasta la rodilla, sus tacones, una chaqueta de vestir negra y debajo una blusa azul.

—Creo que mi aspecto humano incomoda menos a las personas —dijo J'onn.

La presidenta iba hablar cuando noto algo.

—Veo a Supergirl y a usted, pero tenia entendido que había otro alienígena famoso en estos días en National City ¿Donde esta Kakarotto? —dijo la presidenta.

—Kakarotto no trabaja para la DEO —dijo J'onn, él no estaba contento con eso.

—Es que a él le gusta trabajar solo, osea no, solo él aceptó trabajar conmigo y Superman, es confiable, solo que aun tiene dudas de la DEO, ya sabe, miedo a ser arrestado —dijo Supergirl defendiendolo.

—Espero que mi ley de amnistía cambie eso para él y para ustedes los seres de otra galaxia que llama a este planeta su hogar —dijo la presidenta.

—Se que la misión de la DEO es cazar alienígenas renegados; pero esa misión tendrá que adaptarse, no esta de acuerdo director —dijo la presidenta.

—No lo estoy presidenta, existen alienígenas asesinos que no entenderán el concepto de los derechos que le está ofreciendo, criaturas malvadas que se aprovecharan de su buena fe —dijo J'onn.

—Imagino que las mismas cosas se dijeron una vez de usted J'onn J'onzz, pero alguien le dio el beneficio de las duda, no es momento de retribuirles, no se me ocurre mejor momento que el presente para extenderles una mano amiga —dijo la presidenta.

—Aunque es posible que la muerdan —dijo J'onn terco.

—Hay que tener esperanzas —dijo la presidenta.

—¿Y si son falsas? —dijo J'onn.

—La esperanza J'onn nunca es algo falso, mira a Supergirl, a Superman e incluso a Kakarotto —dijo la presidenta.

Ella le dio una sonrisa a Supergirl y se fue.

—Escucharon eso, fue una cita oficial, muchos van a citar; además me sonrió —dijo Kara emocionada.

—De acuerdo me tengo que ir, hare mi segunda entrevista como reportera, solo llámenme si dice otra cosa genial —dijo Kara yéndose.

—¿Tu que crees? —dijo Alex.

—Que la esperanza no ayudará a atrapar al asesino —dijo J'onn.

Con Goku y Bárbara en L. Corp.

—Me siento como un mono cilindrero —dijo Goku incómodo en su traje, mientras bajan del auto.

—Goku, solo será un rato que lo tendrás puesto, conformate que no logre peinarte ese cabello tuyo es rebelde —dijo Bárbara.

—Si, a los Saiyajins no nos crece el cabello; pero tampoco podemos peinarlo ni nada —dijo Goku recordando la explicación de vegeta.

Bárbara asintió no conforme.

—Recuerdas tus líneas Goku —dijo Bárbara.

—Si, las recuerdo —dijo Goku.

—Bien Goku, deja salir tu encanto y sonríe mientras yo hablo —dijo Bárbara.

Ellos entraron y caminaron a la recepción.

—Buenas tarde, somos Bárbara Gordon y el Sr. Son Goku, la señorita Luthor nos espera —dijo Bárbara.

—¡Oh sí! señorita Gordon adelante, ya saben el piso, verdad —dijo la recepcionista con una sonrisa.

—Si, gracias —dijo Bárbara.

—Gracias —dijo Goku con una sonrisa siguiendo a Bárbara.

—Que hombre —dijo la recepcionista sonrojada por la sonrisa de Goku, y por saber que era rico de paso.

Goku y Bárbara llegaron al último piso, caminaron a la secretaría de Lena y amiga de Bárbara.

—Hola Dinah —dijo Bárbara.

—Hola Bárbara, justo a tiempo, la señorita Luthor me pregunto si no habían llegado —dijo Dinah.

Goku la miró y observó que era muy guapa, se preguntó si en esta tierra todas las chicas eran bonitas; tenía el cabello rubio, ojos azules, era de la altura de Bárbara y tenía cuerpo de modelo, pero igual atlético.

Estaba vestida con un uniforme de secretaria; una chaqueta negra, una blusa blanca, debajo una falda corta negra, medias negras y tenía buenas piernas.

«Aunque no tanto como Kara» pensó Goku.

—Si lo siento, ya sabes, el tráfico. Te presento a mi socio Son Goku, ella es mi compañera de departamento y de universidad Dinah Lance, Goku —dijo Bárbara.

Goku extendió la mano.

—Buenas tardes señorita Lance —dijo Goku con su sonrisa característica.

Dinah miró al hombre y se sonrojo, era muy Guapo, tenía un cabello negro extraño como de esos animes japoneses que veía; pero le quedaba perfecto, de hecho él era japonés.

Pero luego miro su sonrisa encantadora, no era seductora como esos playboys presumidos, era sincera y hasta parecía de un niño con esa inocencia, a eso agreguenle el traje elegante negro con camisa blanca de abajo y corbata roja, con zapatos negros de vestir que le quedaba perfecto.

—Ho-hola Sr. Son, un gusto conocerlo —dijo Dinah nerviosa.

Bárbara había dicho que era guapo, pero ella no pensó que tanto, tomó su mano y notó lo dura que era.

Paso 30 segundos y Goku noto que no soltaba su mano, como cuando conoció a Bárbara.

«¿Que les sucede con los apretones de mano?» pensó Goku.

Hasta que Bárbara se aclaró la garganta.

Dinah regreso a esta realidad y soltó la mano de Goku apenada.

—Llámame Goku —dijo Goku con una sonrisa.

—Cl-claro Goku, llámame Dinah —dijo Dinah sonriendo.

—Dinah ya sabes, si terminaste ¿Podemos entrar? —dijo Bárbara.

Ella tendría que decirle a Dinah que Goku ya tenía una, como decirle, casi novia.

—¡Oh si, claro! —dijo Dinah apretando su comunicador.

—Dime Dinah —dijo Lena Luthor por el comunicador.

—Señorita Luthor, Bárbara y el señor Goku están aquí para verla —dijo Dinah mirando a Goku, que estaba peleando con su corbata disimuladamente sin prestarle atención a ella; hasta que Bárbara golpeó su mano para que dejara su corbata en paz.

—Claro, déjalos pasar y traenos tres cafés, por favor Dinah —dijo Lena.

—Enseguida señorita Luthor —dijo Dinah.

—Entren; Bárbara, Goku —dijo Dinah dándole una sonrisa coqueta.

Bárbara puso los ojos por el coqueteo descarado de su amiga y entró, Goku solo le sonrió sin saber que ella le estaba coqueteando y siguió a Bárbara adentro.

«Que hombre, porque Bárbara dijo que eran amigos nada más» pensó Dinah sonrojada yendo por los cafés.

Dentro de la oficina.

—Buenas tardes Lena —dijo Bárbara con una sonrisa.

Ella había hecho una amistad con Lena rápidamente por tener casi las mismas metas, además de ser inteligentes y mujeres de negocios ahora.

—Hola Bárbara —dijo Lena sonriéndole.

Ella se levantó de su escritorio donde estaba leyendo el diario, más bien la entrevista a Kakarotto por Kara Danvers.

Bárbara la había impresionado mucho, cuando hacían negocios con ella aceptaban lo que ella ofrecía por el miedo a su apellido; pero Bárbara no se había dejado intimidar, negociando como una profesional ella tenía coraje, eso le gustó a Lena.

—Lena, te presento a mi socio y dueño de las cápsulas Bulma, Son Goku —dijo Bárbara.

—Goku, ella es la señorita Lena Luthor —dijo Bárbara de nuevo.

Goku vio a la mujer y extendió la mano.

—Hola señorita Luthor, soy Son Goku, pero puede llamarme Goku —dijo Goku con su sonrisa característica, fingiendo no sentirse incómodo por ser presentado como el dueño de las capsula Bulma.

Goku noto que Lena era una mujer igual muy bonita, lo cual respalda su hipótesis de que en este universo todas las chicas eran bonitas, noto que era tan alta casi como él, una pulgada; tal vez eran sus tacones, él no lo sabía.

Su cabello era negro y lo tenia en una cola de caballo, sus ojos eran verdes, una blusa gris elegante y una falda negra; igual elegante imagino.

Lena Luthor lo miro y se impresionó, ella no se sonrojo, ella sabía controlarse mejor, vio que era japonés como dijo Bárbara y muy atractivo tuvo que admitir.

Su cabello era extraño; pero encajaba bien con él, una sonrisa que iba en contra de todo lo que había visto en sus años como empresaria, era gentil e ingenua, tenía un traje elegante negro con corbata roja que le quedaba perfecto.

—Mucho gustó Goku, entonces llámame Lena, después de todo seremos socios, es bueno conocerte al fin, déjame felicitarte por tu creacion, es maravillosa, revolucionaremos al mundo —dijo Lena con una sonrisa.

Gracias a ellos, podría comenzar a limpiar el apellido de su familia y hacer su propio camino.

Goku rió y trato de no sentirse mal de nuevo por la creación de las cápsulas, después de todo, Bulma se lo había pedido.

—Pero siéntense, aquí tengo el contrato —dijo Lena sentándose y tomando el contrato, dándoselo a Bárbara, ella era la representante legal.

Ellos se sentaron y Bárbara tomo el contrato para comenzar a leerlo.

—Mientras Bárbara revisa el contrato, por qué no me hablas de ti Goku —dijo Lena con una sonrisa.

Goku estaba listo, ya lo había ensayado con Bárbara.

—Pues tengo 26 años, soy de Nagoya-Japón, donde era agricultor como sabrá, Bárbara me dijo que sería socia de empresas dragón —dijo Goku entrando en su papel ensayado de empresario.

Lena asintió a eso, a ella le interesaba su idea de una empresa de cultivo y exportación de alimentos 100% natural, sin químicos extraños ni nada y que le daría a gente que no tenía estudios, la oportunidad de un sueldo justo y ser tratados con respeto, al igual para gente que llegó a este país buscando un futuro mejor los ayudarían a conseguir sus documentos para quedarse en el país; osea, seria una empresa 100% cívica y ética.

Y ella buscando cómo limpiar el nombre de los Luthor y ayudar a la gente que Lex lastimó, le interesó, ella había ofrecido los contactos e incluso hablaría con ellos con Bárbara para buscar un acuerdo.

—Sí, me parece una idea increíble Goku; como le dije a Bárbara, buscan hacer su futuro pero ayudando a la gente, eso no todos lo hacen y yo busco lo mismo, ayudar a la gente y hacer un nombre propio —dijo Lena con una sonrisa.

—Creo que entonces buscamos romper nuestro límites —dijo Goku sonriendo.

Bárbara leía el contrato pero sonrió, esa frase era inspiratoria, ella lo sabía.

Lena lo miró sorprendida, pero sonrió, este chico es interesante.

—Que buena frase Goku —dijo Lena.

—Pero sigue por favor con tu historia —dijo Lena interesada en saber más.

—Bueno, luego conocí a mi mejor amiga llamada Bulma, de hecho, el nombre es un homenaje a ella, bueno, se puede decir que entre los dos las creamos, ella hizo la mayoría de la creación para ser honesto, espero que pueda ayudarme guardando el secreto de que yo soy el dueño de las cápsulas y dueño de empresas dragón —dijo Goku un poco melancólico y un poco mal por mentir, pero era necesario.

Lena noto que dijo que el nombre de Bulma era un homenaje a su mejor amiga, y por su mirada ella había muerto, pero él se quedó con la creación, planos y todos.

Pero Bárbara le había dicho que él no quería que supieran que él las creó, ni que era el dueño de empresas dragón, Goku no se consideraba el creador de la cápsulas, aunque lo fuera, tal vez por respeto a su amiga.

«Renunciar a dinero y fama, tanta humildad en un hombre» pensó Lena.

—Goku, será un placer hacer negocios contigo y Bárbara —dijo Lena poniendo sus manos en el escritorio y colocando su barbilla en ellas.

Goku le sonrió y Bárbara que había terminando de leer el contrato sonrió, Goku había logrado ganarse a Lena Luthor.

—Todo bien Lena —dijo Bárbara poniendo el contrato en la mesa.

Goku miro de reojo cuanto era la cantidad y casi vuelve a morir, nunca había visto tantos ceros juntos; ni siquiera podía leer esa cantidad, con trabajo pasó el examen de poporo y los querocos.

«Que bueno que Bárbara se encargaba de esto» pensó Goku.

—Perfecto; Bárbara, Goku —dijo Lena sacando un bolígrafo, firmó el contrato y se los entregó a ellos para firmar.

Bárbara lo firmó y le dio el bolígrafo a Goku, él lo tomó y lo firmó, el trato estaba cerrado.

—Bien —aplaudió Lena— ya que somos socios, que les parece si les muestro un nuevo invento que estamos desarrollando y queremos que salga junto con las cápsulas Bulma, tal vez les interese invertir —dijo Lena.

Bárbara y Goku asintieron, no perdían nada con ver.

Con Kara en L. Corp.

Kara había llegado volando y aterrizó en un callejón, se cambió a su ropa normal; su cabello en una trenza con un suéter café encima de su blusa, un pantalón verde y sus gafas, ella entró al edificio.

Ella se imaginó que Goku y Bárbara ya debieron haberse ido, lo cual la puso un poco triste, quería verlo; pero ellos se verían cuando lleguen a casa, habían quedado de ver otra película hoy.

«Con suerte hoy nos tomaremos de la mano» pensó Kara sonrojada.

Camino a la recepcionista y escuchó que hablaba por teléfono de que había un chico atractivo y rico con su jefa, ella se registró y subió al ascensor.

Ella creyó que pudo pasar sin que la chica de recepción se de cuenta.

Kara llegó al último piso donde estaba Lena Luthor, vio que su secretaria Dinah, si no se equivocaba la última vez ese era su nombre, regresaba con tres Cafés, ella la ayudo.

—Gracias —dijo Dinah con una sonrisa.

—No te preocupes, eh ¿Crees que pueda tener una cita con señorita Luthor? Es por una entrevista —dijo Kara.

—Oh si, solo tendrías que esperar un momento, está en una reunión con la señorita Gordon y un monumento de hombre japonés Son Goku —dijo Dinah casi babeando.

Kara de repente tuvo ganas de poner esos cafés en la cara de Dinah, ese monumento de japonés era suyo, más o menos.

Ella usó toda su fuerza para reír, Goku y Bárbara seguían adentro, esperaba que todo estuviera bien, ella esperaría, no había prisa.

—Claro, esperaré —dijo Kara.

—Ok ¿Cual es tu nombre? Para ponerte en la lista —dijo Dinah tomando una libreta y pluma.

—Kara Danvers de CatCo —dijo Kara.

—¡Oh! eres Kara, espera un momento por favor —dijo Dinah.

Lena había dicho que si Kara Danvers venia, la dejarán pasar rápidamente, esta chica se había ganado la confianza de Lena Luthor.

Kara asintió confundida.

—Señorita Luthor, Kara Danvers está aquí para una entrevista —dijo Dinah.

Esperaron que respondiera Lena, lo cual tardó un poco.

—Déjala pasar Dinah —dijo Lena.

—Vamos entonces —dijo Dinah sonriendo con sus cafés.

Kara abrió la oficina para dejarla entrar.

Con Goku y Bárbara minutos antes.

Lena había caminado a un librero junto al escritorio, se acercó a una caja, puso una combinación rápida, sacó el aparato y lo cerró, era como un lector de huellas raro.

Ella los miró, antes que pudiera hablar sonó su comunicador.

—Señorita Luthor, Kara Danvers está aquí para una entrevista —dijo Dinah.

—Lo siento, le diré que espere un momento —dijo Lena.

—¡No, está bien! —dijo Goku un poco rápido para su gusto.

Lena lo miro extrañada.

—Ehh, lo que Goku dice es que conocemos a Kara Danvers, es amiga nuestra, trabajaba con ella en CatCo y Goku vive en su edificio, y no hay problema con que pase —dijo Bárbara.

Goku asintió.

Lena se sorprendió por dos cosas; una, que Goku siendo más o menos rico desde antes de esto le había dicho Bárbara que viviría en un edificio normal, y dos; que conociera a Kara Danvers, ella ya sabía que Bárbara había trabajado en CatCo.

—El mundo es muy pequeño —dijo Lena con una sonrisa.

—Déjala pasar Dinah —dijo Lena.

Después, la puerta se abrió entrando Kara y Dinah con los cafés.

Goku se levantó rápido y miró a Kara, para él siempre se veía hermosa con su suéter gris y pantalón verde, su cabello trenzado y sus gafas.

Kara levantó la vista y miro a Goku, ella se sonrojó, se veía adorable y tan guapo en el traje negro con corbata roja, se veía todo un empresario.

Lena levantó una ceja confundida; pero luego rió, parece que había algo entre ellos dos, eso explicaría la reacción de Goku.

Bárbara que había aprendido a superarlo y asimilarlo, solo rió, ella tenía que aceptar que se veían bien juntos.

Dinah si estaba un poco celosa, esta chica Kara que no vestía muy a la moda había atraído la atención de el joven japonés millonario y guapo, ella no sabía como lo había hecho.

—Hola señorita Danvers —dijo Lena rompiendo el silencio.

—Hola señorita Luthor —dijo Kara saliendo de sus transe.

—Dime Lena, señorita Danvers —dijo Lena.

—Bueno si, voy a llamarte Lena—dijo Kara.

—Te diré Kara —dijo Lena sonriendo.

Dinah había servido los cafés.

—Dinah, trae una silla para Kara —dijo Lena.

—No hay problema, siéntate Kara —dijo Goku ofreciendo su silla.

—Gr-gracias Goku —dijo Kara acercándose para sentarse, Goku se puso detrás de ella.

—Hola Bárbara ¿Como estas? —dijo Kara con una sonrisa.

—Hola Kara, bien y tú —dijo Bárbara sonriendo igual.

—Genial, ya sabes —dijo Kara mirando a Goku.

—Si tienes boleto de estacionamiento puedo sellarlo, tu también Bárbara —dijo Lena.

—¡Oh no! Yo vine volando… en el autobús —dijo Kara.

Goku rio detrás de ella.

—Yo sí —dijo Bárbara entregando su boleto de estacionamiento.

Lena lo selló y se lo devolvió a Bárbara.

—Me alegra que te decidieras por el periodismo; pero si viniste el mismo día que la firma de amnistía de la presidenta —dijo Lena.

—Es para saber qué piensa la hermana del enemigo número uno de los alienígenas —dijo Kara incomoda.

«Tiene sentido, conociendo a Lex Luthor, la gente quiere saber qué piensa la familia» pensó Bárbara.

«Lex Luthor» pensó Goku.

Había escuchado de él por Bárbara, es el némesis de Superman, así como Freezer fue de él, antes de las paces por así decirlo.

—Lo discutiremos en breve, ya me lo imaginaba —dijo Lena.

—¿Quieres tomar algo Kara? —dijo Lena con una sonrisa.

—Café estaría bien —dijo Kara sonriendo.

Al menos Lena parecía dispuesta a dar su punto de vista.

—Dinah, trae otro café por favor —dijo Lena.

—No es necesario, toma el mío Kara, yo no bebo café mucho —dijo Goku sonriendo a Kara.

—Gracias Goku —dijo Kara devolviéndole la sonrisa y tomando el café.

—Esta bien Dinah, eso es todo, no dejes pasar a nadie —dijo Lena.

—Como diga señorita Luthor —dijo Dinah.

—Con permiso —dijo Dinah yendo a la puerta, ella miró a Goku que seguía mirando a Kara.

—¿Por que los mejores siempre están ocupados? —dijo Dinah suspirando y salió.

—Entonces Kara; como conoces a mis socios, puedes ver esto también antes de la entrevista —dijo Lena levantándose para mostrarles la máquina de hace un momento.

«Socios, entonces el negocio salió bien» pensó Kara mirando a Goku.

Goku leyó su pensamiento y asintió con una sonrisa.

Kara sonrió, ellos festejarían hoy.

—¿Y qué es eso Lena? —dijo Bárbara mirando el artefacto.

—Un artefacto que detecta alienígenas, que le dirá a la gente quien no es uno de ellos —dijo Lena.

Goku y Kara dejaron de verse y voltearon a ver la maquina nerviosos.

Kara por qué era alienígena, Goku porque también era alienígena de otro universo; pero alienígena al fin a cabo, y por que sabía que Kara también era alienígena.

—Aun no sale al mercado, aún estamos desarrollando el prototipo, pero queremos que haya una en cada tienda, de cada ciudad, de cada país junto a las cápsulas Bulma —dijo Lena emocionada.

—Así ¿Como funciona? —dijo Bárbara nerviosa mirando a Goku.

—¿Si, como funciona? —dijo Kara nerviosa.

—La piel es analizada, déjenme mostrarles una respuesta negativa —dijo Lena colocando su dedo en el lector.

El lector leyó su huella y dio respuesta negativa.

—Lo ven ¿Quien quiere probarlo? Bárbara, Kara, Goku —dijo Lena, poniendo la máquina delante de ellos.

Goku y Kara tragaron saliva de el miedo.

—¡Oh! Yo lo haré —dijo Bárbara, rápidamente poniendo su dedo para que Goku no lo hiciera.

Respuesta negativa.

—Funciona a la perfección —dijo Lena sonriendo.

—¿Qué opinan, les interesa la inversión? —dijo Lena mirando a Goku y Bárbara.

Kara miró a Goku.

Ella estaba a punto de decir que esto iba en contra de los derechos de los alienígenas y esas cosas.

—Lo siento Lena, pero para ser honesto creo que eso va en contra de la libertad a los alienígenas, ya sabes, ellos tienen derecho a su libertad de no mostrarse si no quieren —dijo Goku serio.

Lena levantó una ceja.

—Goku, este planeta es de humanos, los alienígenas tiene derecho a no mostrarse; pero también los humanos tienen derecho a saber quien no es de ellos; además, soy una mujer de negocios, esto podría darnos una fortuna, debes empezar a pensar como empresario Goku —dijo Lena.

—Si, digamos que si quisiera dinero y fama hubiera puesto mi nombre como dueño único en ese contrato, además, que deberías estar agradecida con los alienígenas, dos salvaron tu empresa y vida, no digo que no continúes tu experimento, solo que nosotros no estamos interesados, empresas dragón no discrimina a nadie sea humana o alienígena; además, creo que las cápsula Bulma te darían más dinero no crees, ya sabes Lena rompe tus límites, esa idea suena a tu hermano —dijo Goku.

El silencio reinaba de repente.

Bárbara y Kara solo miraban entre Goku y Lena, que se miraban desafiantes, ellas nunca habían visto este lado de Goku serio y contundente, las dos sonrieron de orgullo.

«Ese es mi socio» pensó Bárbara.

Goku se había defendido a él y todos los alienígenas.

—Ese es mi Goku —dijo Kara.

Eso la hizo querer llorar de alegría, Goku la había defendido, aunque no supiera que era alienígena.

Aunque si lo sabia.

Lena lo miraba desafiante para ver si retrocedía, como no lo hizo, ella sonrió.

«Que hombre mas interesante eres Goku» pensó Lena.

—Me gusta tu espíritu Goku, respeto eso, serás un gran empresario; además, creo que tienes razón, este dispositivo suena a Lex y las cápsulas dejarían más ganancias, esta bien, pondré el proyecto en pausa por ahora, romperé mis límites —dijo Lena dándole una sonrisa a Goku.

Goku le regresó la sonrisa, para ser honesto con él mismo, no sabía de dónde salió eso.

Luego miró Bárbara sonriéndole y Kara también, mirándola con una cara de felicidad.

«Todo por ella» pensó Goku guiñandole un ojo.

—Entonces, creo que es hora de retirarnos para que Kara pueda hacer su entrevista —dijo Bárbara poniéndose pie.

—Si, creo que sí —dijo Goku.

—Entonces, nos veremos luego para la presentación de las cápsulas Bulma; Goku, Bárbara fue un gusto —dijo Lena extendiendo la mano.

—Igualmente Lena, espero que nos veamos pronto —dijo Goku sonriendo, tomando la mano.

—Así será, Goku —dijo Lena soltado su mano.

«Eres muy interesante Son Goku» pensó Lena mientras estrechaba la mano de Bárbara.

—Te dije que era bueno —dijo Bárbara sonriendo.

—Eso veo Bárbara —dijo Lena sonriendo igual.

Mientras las dos hablaban, Goku miro a Kara.

—¿Cena y películas juntos esta noche? Mi departamento —dijo Goku con una sonrisa.

—Claro Goku lo que quieras, la misma hora —dijo Kara.

Ella le dio una gran sonrisa, mientras contenía las ganas de besarlo cada vez más.

—Nos vemos Kara, suerte con la entrevista —dijo Bárbara.

—Gracias Bárbara, deberíamos salir a comer un día de estos —dijo Kara.

Ella quería ser más amiga de Bárbara, por qué era agradable y por Goku.

—Claro Kara, nos pondremos de acuerdo —dijo Bárbara sonriendo y pensando lo mismo.

Goku y Bárbara caminaron a la puerta y salieron.

—Que hombre —dijo Lena sonriendo.

Goku había hecho una buena impresión en ella al igual que Bárbara, ellos harían grandes negocios.

—Si, lo es —dijo Kara con una sonrisa mirando por donde salieron.

—Adiós Dinah —dijo Goku y Bárbara yendo al ascensor.

—Adiós Bárbara y Goku —dijo Dinah.

A este último guiñandole un ojo con una Bárbara poniendo los ojos, Dinah era terca; pero perdía su tiempo, otra chica ya tenía el corazón de Son Goku.

Cuando las puertas se cerraron.

—Eso fue increíble Goku ¿De donde salió eso? —dijo Bárbara.

—La verdad no lo sé, creo que me tocó mi lado alienígena —dijo Goku riendose.

Él no podía decirle que también fue por Kara.

—Bueno, eso merece un gran almuerzo, yo invito, no todos enfrentan a un Luthor y salen ganando y vivos Goku —dijo Bárbara riendo.

Goku río también.

Él había visto a la cara a todas las deidades de su universo, un Luthor no era nada.

Ambos fueron almorzar.

Después de dos horas, DEO con Kara.

Wlnn había encontrado al kriptoniano por la señal de sus pulsera en un almacén, Alex había ido con agentes para capturarlo; pero solo habían encontrado la pulsera abandonada, y a una Maggie que sabía ahora que la DEO era real.

Alex volvió con los agentes a la DEO para ver a Kara con su traje de Supergirl, parada en la puerta no feliz.

—Se lo que dirás, que debí esperar —dijo Alex que no estaba de humor.

—Exacto, debiste esperarme boba y si hubiera estado ahí, qué hubieras hecho —dijo Kara.

Ella había terminado su entrevista a Lena Luthor y había entregado su reportaje a su jefe, cuando Winn le avisó de que Álex había ido por el kryptoniano, ella había ido de inmediato a la DEO.

—Mi trabajo —dijo Alex.

—Piensa mejor las cosas la próxima —dijo Kara yéndose para tomar aire.

—Si mama —dijo Alex en tono burlón.

Su teléfono sonó.

—Danvers —dijo Alex.

—Te enseño cómo me encargo de los alienígenas —dijo Maggie del otro lado de la línea.

Con Goku y Bárbara en los campos de cultivo.

Goku y Bárbara había ido a comer después de la junta con Lena y de ahí habían ido a ver como iba las personas en el campo.

—Pues avanzaron bastante —dijo Goku caminando a las hectáreas, ya habían hecho bastante para el primer día.

—Te lo dije Goku, esta gente es trabajadora; pero en sus trabajos anteriores eran explotados por su falta de estudios y por no ser de este país, ya sabes, inmigrantes —dijo Bárbara.

Goku se dio cuenta que este mundo tenía problemas que en su mundo no existían.

—Señor Son, señorita Gordon; bienvenidos —dijo el encargado.

—Buenas tardes —dijo Bárbara.

—Hola —dijo Goku.

—Qué les parece —dijo el encargado nervioso, mirando a los jóvenes empresarios que les habían dado una oportunidad a todos ellos, un mejor sueldo, un trato digno, las herramientas adecuadas, horarios flexibles y horas de comer juntas.

—Me gusta, avanzaron mucho, podrías llamarlos por favor —dijo Goku sonriendo junto a Bárbara.

—Claro Sr. Son —dijo el encargado, yendo para llamarlos.

Después de 10 minutos.

Las 30 personas estaban reunidas ya que era el cambio de turno.

Goku y Bárbara estaban frente a ellos, Bárbara habló.

—Bueno, para empezar quiero darles la bienvenida a empresas dragón, una nueva empresa de cultivo y exportación de alimentos, ustedes son los primeros trabajadores de campo, esperamos tener más para la temporada de cosecha —dijo Bárbara.

—Como les dije cuando los entrevisté la primera vez, en esta empresa se les tratara como a cualquier persona con los mismo derechos y obligaciones, sean de este país o no, con los estudios que cuenten, sean humanos o alienígenas; lo que buscamos es gente trabajadora y capaz, tendrán un sueldo justo y horarios justos como cualquier trabajo, y todas las prestaciones a ustedes y familias —dijo Bárbara.

—A los alienígenas se les tratara con los mismos derechos, ellos serán libres de decidir si revelan su verdadera forma o no, como dije, solo buscamos gente trabajadora, aquí no hay discriminación —dijo Bárbara.

—A los que no están legales en el país, se le ayudará a conseguir sus documentos para poder permanecer y ser ciudadanos legales, los cuales ya tengo sus nombres y comenzaremos a ver sus trámites, ahora voy a presentarles a la otra parte de esta empresa, mi mano derecha el Sr. Son Goku —dijo Bárbara.

Todos miraron al hombre japonés pasar al frente.

Goku paso al frente y les sonrió.

—Bueno hola, como oyeron soy Son Goku, mano derecha de la señorita Bárbara y socio, pero también soy agricultor de donde vengo y quería decirles que a partir de mañana yo también estaré aquí para ayudar un par de horas, para que podamos avanzar más rápido, esta no es una guerra de alienígenas contra humanos, somos equipo y entre todos levantaremos esta empresa, así que bienvenidos —dijo Goku.

Él no era de muchas palabras.

Las 30 personas los miraron y luego aplaudieron a Goku y Bárbara, estos jóvenes que les habían dado una oportunidad, ellos no les fallarían.

Confiarían en ellos, como ellos confiaron en ellos; de repente, se vio como 15 de las 30 personas se destransformaron demostrado que eran alienígenas y los humanos los saludaron, ellos eran un equipo ahora.

Goku y Bárbara sonrieron, empresas dragón había nacido oficialmente.

CatCo; en la noche con Kara.

Kara estaba en la DEO pensando en su cita con Goku, a ella le encantaba como sonaba a pesar que faltaban horas, cuando recibió un mensaje de su editor que quería verla, ella había ido y su jefe le había regresado su informe de la entrevista con Lena Luthor, donde ella habló de la máquina para detectar alienígenas.

Goku solamente había logrado que la posponga, no que se olvidara de la idea.

Kara había dicho como esto le parecía un atropello a la libertad de los alienígenas, cosa que no le gusto a Snapper Carr; ya que estaba demasiado metida en la historia y quería que lo reescribiera, Kara salió enojada de la zona del periódico y se encontró con James.

—Ahora entiendo por qué todos lo desprecian a veces, echo de menos a la señorita Grant —dijo Kara.

James no dijo nada.

—No, no quise decir —dijo Kara apenada.

—No, te entiendo, ella jamás habría dejado que ese arrogante y petulante hombre secuestrara su junta, lo habría destruido con una mirada como ella hacía eso —dijo James.

—James, ella te eligió, crees que ella habría entregado toda su compañía a alguien en que no confiara, no intentes ser como Cat era, sé cómo ella quiere que fueras, por eso te puso a cargo para que lo hicieras a tu manera, rompe tus límites —dijo Kara dejando un James pensativo.

—Que buena frase, gracias Kara —dijo James.

—De nada —dijo Kara sonriendo al pensar en el que le dijo esa frase.

Kara se fue hacia la DEO para saber si habían averiguado algo del kriptoniano que atacó a la presidenta, y de paso reescribir su artículo no convencida.

Empresas dragón en la noche, con Goku y Bárbara.

Después de terminar de saludar y darle la bienvenida a sus empleados humanos y alienígenas, Goku y Bárbara habían regresado a su edificio en donde hicieron lo mismo que en el campo, convocando a todo los empleados del edificio de los departamentos que tenían hasta ahora y les habían dando la misma bienvenida y diciéndoles que todos serian un equipo y que no se les discriminaría fueran de este planeta o no.

Resultó que también habían alienígenas entre ellos, quienes confiaron en Goku y Bárbara para revelar su identidad.

Después de eso, todos se retiraron a sus hogares, Goku y Bárbara a su oficina o mejor dicho a la guarida detrás de la pared, donde Goku por fin pudo cambiarse de su traje a su ropa normal.

—Que bien, por fin puedo quitarme este traje incómodo —dijo Goku mientras se dirigía al baño a cambiarse.

Bárbara solo puso los ojos, pero rió mientras revisaba la noticia y novedades de los infernians, no había novedades.

«Me pregunto si la DEO sabrá algo» pensó Bárbara mientras hackeaba a la DEO otra vez, ella notó que volvieron a reforzar su sistema, era divertido como intentaban bloquearla.

Después de tres minutos ella estaba dentro del sistema, ella sonrió de orgullo.

—Veamos —dijo Bárbara.

No había nada de los Infernians; pero si había algo extraño, una de las máquinas de la DEO había buscado, hace unos minutos las redes orbitales que se dirigen al espacio, una muy clara del Mt. Pryde Observatorio a un planeta llamado Daxam.

«¿Para qué será esto?» pensó Bárbara.

Algo no le gusto de esto, podría ser una invasión de los Infernians; luego, notó que el rastreador puesto al botón que le dieron a Supergirl estaba ahí, eso era todo lo que necesitaba Bárbara.

—¡Goku! —dijo Bárbara.

—¡Que paso Bárbara, estoy liberando al topo! —dijo Goku desde el baño.

—¡No seas asqueroso Goku y ven aquí, es importante! —dijo Bárbara con cara de asco.

Goku era demasiado sincero en algunas cosas para su bien.

Después de otros tres minutos, Goku salió del baño vestido con su ropa normal.

—Que pasa Bárbara —dijo Goku acercándose.

—Ve al laboratorio Mt. Pryde Observatorio, la DEO detectó una señal de ese observatorio a un planeta llamado Daxam, pueden ser los Infernians podría ser una invasión, Supergirl está ahí así que teletransportarte —dijo Bárbara.

Goku asintió, si era eso Kara estaba ahí como Supergirl, podría necesitar ayuda, presiono su reloj, se cambió a Kakarotto, colocó sus dedos en la frente, busco el Ki de Kara, lo encontró y se fue.

Hace 25 minutos en la DEO con Kara.

—Y ya termine de catalogar los siete tomos perdidos del Barian, soy el mejor y tu artículo como va —dijo Winn.

—Terrible —dijo Kara tecleando en su laptop.

—Ahh... no se usa k en diabólico —dijo Winn.

—No sé como tener emociones neutrales si escribo algo que me apasiona, yo tengo pasión Winn y bastante —dijo Kara frustrada.

Goku le había dicho también que su pasión era increíble, solo él la entendía.

—Si yo sé, la pasión es grandiosa, si eres una súper heroína —dijo Winn tratando de calmarla.

—Si ¿Pero no para ser reportera? —dijo Kara.

Por suerte para Winn, Alex llegó antes que tuviera que responder.

—Winn, escanea la ciudad para redes orbitales que se dirigen al espacio —dijo Alex.

—Claro que sí —dijo Winn comenzando a buscar.

—Genial —dijo Alex.

—¡Oh miren! esto una señal al espacio bastante clara —dijo Winn.

—¿Y de donde proviene? —dijo Kara.

—El Mt Pryde Observatorio —dijo Winn.

—Ahí está nuestro alienígena desconocido —dijo Alex.

—¿Cómo lo supiste? —dijo Winn y Kara, que la giró a ver para saber lo mismo.

—Es una larga historia —dijo Alex.

Una historia resumida, ella y Maggie habían ido a un bar alienígena donde los alienígenas pueden estar tranquilos y no sentirse solos, ahí habían logrado conseguir información de un tipo que los llevo aquí.

—Debe tratar de contactar a Kriptón, no sabe que fue destruido —dijo Kara.

—De hecho, no contacto a Kriptón —dijo Winn.

—Entonces ¿A dónde va la señal? —dijo Kara.

Ella iría a buscarlo, tal vez llamaría a Kakarotto para que sea más fácil contenerlo entre ambos.

—De acuerdo con los geniales registro de la DEO, envió la señal a un planeta llamado Daxam —dijo Winn.

Y el plan se fue al diablo.

Kara salió volando al observatorio.

El Mt. pryde Observatorio.

—¿Alguna respuesta? —dijo el Daxamita ahora sabíamos.

—No —dijo el profesor de laboratorio asustado.

El Daxamita había llegado al laboratorio cuando el hombre estaba por irse, tomándolo por el cuello y obligándolo a que lo ayudara.

Justo en ese momento Supergirl entró volando y lo tomó por atrás, el Daxamita la derribó y la pateó mandándola un poco lejos.

—No quiero lastimar a nadie —dijo el Daxamita.

—Claro —dijo Kara.

Comenzaron a enfrentarse con patadas y golpes, estaban bastante parejos, hasta que Supergirl lo conecto y lo mandó a muro.

—Quieto Daxamita —dijo Supergirl bastante enojada.

—¿Sabes de donde vengo? —dijo Daxamita.

—Si, y debiste quedarte ahí —dijo Supergirl aun mas enojada.

El Daxamita intentó golpearla, solo para ser enviado a una antena del observatorio cayendo desmayado, tal vez aun no tenia todos sus poderes o no sabia pelear.

Kara lo miraba enojada, ella iba a darle un golpe mas.

Kakarotto apareció entre ellos deteniendo el golpe de Supergirl con facilidad con su mano, él sintió el ki de Kara, estaba enojada y no sabía porque, su ki siempre era tranquilo, pero se imaginó que era por el hombre inconsciente.

—Cálmate Supergirl, está inconsciente —dijo Kakarotto con su voz profunda y robótica.

Kara superó la sorpresa de verlo y arrancó su mano con furia.

—Solo quería asegurarme —dijo Supergirl no feliz.

—¿Qué haces aquí? No apreté el botón, no necesitaba ayuda —dijo Supergirl.

—Eso veo, pero Oráculo detectó esta señal y que estabas aquí, así que me envió ayudar, pensamos que era una invasión y que tenía que ver con el ataque a la presidenta —dijo Kakarotto.

—Bueno si, tiene que ver con el ataque a la presidenta, él es el culpable —dijo Supergirl.

Ella no quería imaginar una invasión de esa gente.

Kakarotto miró al hombre, era de la edad de ambos; pero tenia un ki parecido al de Kara, ósea como los kriptonianos, él no sabía que los Infernians tenía el ki parecido a los kriptonianos; luego lo reconoció, era el tipo de la nave que vio cuando llego a este universo.

—Es el hombre que llegó en esa nave como tú —dijo Kakarotto.

—¡No me compares con él! —dijo Supergirl ofendida.

Kakarotto se sorprendió del estallido, pero no lo demostró.

—Disculpa, si es él —dijo Supergirl respirando para calmarse.

Luego recordando que Kakarotto y este hombre llegaron el mismo día.

—No sabia que odiabas a los Infernians —dijo Kakarotto mirándola.

Ahora Supergirl se sorprendió.

—No es un Infernian, es un Daxamita, eran vecinos de Kriptón, tienen los mismo poderes que yo con el sol amarillo —dijo Kara con una mueca.

—Oráculo escuchaste —dijo Kakarotto.

Supergirl sabía que en su casco tenía un comunicador que lo enlazaba con Oráculo, ella se concentró para escuchar pero no pudo, Oráculo había hecho algo para que no pudiera usar su super oído en ellos, así que espero que terminaran.

—Si, no sabía que tenían otro alien parecido a los kriptonianos y tu no le mencionaste —dijo Oráculo.

Luego hablaría con Goku sobre olvidar estos puntos.

—Creo que es mejor que la acompañes a la DEO para entregarlo, Supergirl está muy enojada —dijo Oráculo.

Era extraño verla así.

—Enterado —dijo Kakarotto cortando la comunicación, él no quería ir a la DEO; pero Kara estaba muy enojada, quería saber por qué y para evitar que hiciera algo de lo que se arrepentiría luego.

—Te acompañare a la DEO a llevarlo por protección —dijo Kakarotto acercándose al hombre inconsciente y poniéndolo en su hombro como si no pesara.

Supergirl se sorprendió, Kakarotto había aceptado ir a la DEO, en otro momento hubiera sonreído; pero le molestó que dijera que era para protegerla, ella no era una damisela en apuros, si, él la había salvado una vez de Metallo; pero ella había sido un heroína más tiempo, ella detuvo Non y Astra y se enfrentó a alienígenas peligrosos antes que él llegara, que se creía.

—No necesito que me protejas Kakarotto, no soy una damisela en peligro —dijo Supergirl antes de ser cortada por Kakarotto.

—Yo nunca dije protección a ti, tu no eres la inconsciente, si no a él. Estas enojada Supergirl, no necesito sentir tu ki para verlo ¿Está el detective marciano en la DEO? —dijo Kakarotto.

Supergirl resoplo disgustada, pero era verdad, estaba enojada.

—Si, él está ahí ¿Por que? —dijo Supergirl.

Kakarotto alzó la mano del hombro donde sostenía al hombre y puso dos dedos en la frente, busco el ki del detective marciano que ya lo había sentido antes, lo encontró y extendió su mano libre a Supergirl.

—Es para sentir su Ki y teletransportarnos, será más rápido, toma mi mano —dijo Kakarotto.

Supergirl lo miro dudosa; pero tenía razón, sería más rápido y podrían poner en una celda a ese Daxamita.

Ella la tomó y de repente se calmó con su toque, fue extraño y familiar, y se sonrojo un poco.

«Ya estoy delirando del enojo» pensó Kara.

Goku debajo del casco sintió como se calmaba un poco, su mano eran tan suave, pensó con una sonrisa.

Y después; Kakarotto, Supergirl y el Daxamita inconsciente desaparecieron del lugar, dejando al científico con los ojos abiertos.

—Me mudare a Gotham —dijo el pobre hombre.

Y aquí lo cortamos Mon-El entra en escena aun no estoy seguro de que haré con él, pero pensaré en algo su relación con Kara será de alumno maestra y Kakarotto tal vez le enseña algo nada demasiado grandioso.

Nos veremos en la siguiente actualización, tal vez sea el sabado o domingo, gracias por lo que siguen leyendo esta historia.

Nos vemos.