Disclaimer: nada me pertenece, todo es de la maravillosa J.K. Rowling
El Pueblo
El primer reto que Scorpius Malfoy tuvo que vencer para obtener su tesoro fue al pueblo, esos malditos que metían sus narices donde no les importaba. Aquellos que siempre andaban opinando donde nadie les pidió su opinión y causando estragos en la vida privada de aquellos que sobresalían.
Aún recuerda lo difícil que fue acercarse a su tesoro por culpa de las personas, ella nunca estaba sola, de una forma u otra siempre estaba acompañada, ya sea por maestros, compañeros, amigos, admiradores, familiares o incluso criaturas, esos malditos centauros que lo miraban mal cada vez que lo veían.
Cuando finalmente consiguió verla sola, los chismes de la sociedad ya habían hecho estragos en la opinión que la dulce chica tenia de él, pero era Lily Potter, y era una rebelde, así que a pesar de todos los prejuicios que tenía en su contra, termino hablando con él porque se lo habían prohibido.
Y bueno, Scorpius era un Malfoy y a los Malfoy les gusta lo prohibido, sino, que se lo digan a su padre que se casó con su madre porque se lo prohibieron. Así que el morbo hizo lo suyo y terminaron conversando, y luego varios días después sin ningún acuerdo se volvieron a encontrar y así, día tras día se fueron uniendo, hasta que un día, Scorpius exploto, ya no aguanto más estar tan cerca de ella y no poder tocarla. La agarro de la cintura y la apoyo contra una pared, y la beso, robándole su primer beso a ella y él entregándole el suyo. Y ella, bueno, ella correspondió, así que no es del todo su culpa lo que siguió. Que fue ellos pasando la noche en la sala de menesteres. Vale, ese día no hicieron mucho realmente, ella quería ir un poco despacio, pero valla que se exploraron.
Y al día siguiente, salieron y fingieron que nada había pasado, pero es que a menos que se fueran a casar, convenía mantenerlo en secreto porque si no, el pueblo haría de las suyas, meterían cizaña, y él ya tenía bastante con sus apellidos para tener más presión. Además, lo prohibido y clandestino hacia todo más excitante, eso de que el corazón les latiera a mil cuando estaban a punto de atraparlos los ponía más calientes.
