Discalimer: nada me pertenece, todo es de la maravillosa J.K. Rowling
La Preocupación
El sexto reto que Scorpius Dragón Malfoy venció fue la preocupación desmedida que tenía por su tesoro. Su diosa no estaba muy bien, seguía bajando de peso de forma descontrolada, vomitando y desmayándose en clases, así que la tomo, literalmente la cargo en brazos, y la llevo a San Mungo. La sometió a mil pruebas, enviadas por el doctor por supuesto, y descubrieron que era un embarazo de alto riesgo, Lily era muy joven, y sus hormonas usualmente descontroladas por la adolescencia se descontrolaron aún más por el embarazo, y comenzó a tener problemas de tiroides, agréguenle los usuales malestares del embarazo.
Así que le mandaron vitaminas y medicinas para controlar las hormonas. Y Lily siendo tan olvidadiza como solo ella, nunca las tomaba a la hora indicada, era Scorpius quien andaba cargando cuatro frascos de pastillas y dándoselas en la mano y esperar ahí hasta que ella se las tomara para que siguiera con el tratamiento. Todos comenzaron a mirarlos y murmurar, era raro ver al gran Scorpius Malfoy perseguir a Lily Potter para que se tomara unas pastillas, muchos pensaron que la estaba drogando o hechizando. Rose Weasley estuvo bastante insoportable en esa época.
Fueron a su primer control prenatal cuando Lily cumplió dos meses y medio de embarazo. Y awww! Scorpius era tan tierno todo preocupado y nervioso. Bombardeo al doctor con miles de preguntas, un pobre doctor que quedo en shock cuando abrió la puerta de su consultorio y vio a Lily Potter y Scorpius Malfoy ahí, si señores y señoras, vio a la hija del gran Harry Potter con el hijo de Draco Malfoy, esperando para hablar con él y ver que todo estuviera bien con el hijo de ambos. Oh, sí, el doctor aturdido y en shock contesto todas las preguntas, aun sin creerse que fuera el encargado de cuidar al bebe de la pareja más dispareja que hubiera visto.
Al día siguiente, Scorpius miraba orgulloso la primera foto de su bebe, y sonreía como un maniático, espantando a todo aquel que se cruzara en su camino, y es que, Scorpius Dragón Malfoy no era conocido por sonreír. De hecho, nunca nadie en el colegio lo había visto sonreír, excepto Lily claro, muchos creían que él no podía sonreír. Pero es que estaba tan feliz a pesar de la preocupación que lo mantenía alerta todo el tiempo. Pero su preocupación estaba justificada, porque apenas una semana después de la cita con el doctor, Lily cayó desmayada a mitad de un pasillo, después de sentir un horrible dolor en el abdomen que la paralizo, después de haber recibido un feo hechizo de parte de la malvada bruja, llámese Rose Weasley. El pasillo se llenó de sangre, roja y brillante que aturdió a todos, no había sido más que un hechizo de desarme, ¿Por qué tanta sangre entonces?
Salía de entre las piernas, Scorpius llego en apenas un instante, no dudo, fue sin escalas a la oficina de la directora, ignorando la sorpresa de la directora, y por Red Flú se llevó a su tesoro al hospital. Si ambos vivieron fue gracias a que Scorpius no perdió un segundo haciendo preguntas, Lily y su bebe se salvaron gracias a la rapidez con la que actuó el dragón. Oh, pero en ese momento Scorpius se dio cuenta de algo, si Lily perdía al bebe, ya no tendría nada con que retenerla… y comenzaron sus maquinaciones de nuevo.
