Disclaimer: nada me pertenece, todo es de la maravillosa J.K. Rowling
Las Hormonas
El noveno reto que Scorpius Dragón Malfoy venció, fueron las hormonas. Aquellas que hacían que su pelirroja estuviera con las piernas abiertas para él todo el tiempo y que conseguían levantarlo de la cama a las dos de la mañana a buscar chocolates. Aquellas que también ponían en peligro a su vida, su pelirroja vomitaba todas las mañanas, se desmayaba a cada rato y se estresaba por las cosas más pequeñas.
Su chica estaba mal, muy mal, y el frio invierno no ayudaba, ya tenía cuatro meses de embarazo pero el peligro seguía ahí. La directora había permitido todas las extravagancias que el rubio había impuesto para el cuidado de la chica. Lily no iba a clases, pero entregaba todos los trabajos y tareas, copiándolos de los de sus compañeras que el rubio había conseguido, fueran a verla. Claro, el dragón no permitía que estuvieran más de una hora antes de correrlas, pero al menos consiguió que Lily mejorara un poco, estar en cama veinte horas al día la estaba matando.
Claro, hacía ejercicio, todas las noches con Scorpius tenían su dosis de ejercicio diario, comía sanamente, y leía libros sobre bebes en sus ratos libres. Pero aun así, a Lily no se le notaba el embarazo, ni siquiera con las mil capas de ropa que el dragón mantenía sobre ella la hacían ver embarazada, su abdomen seguía plano y duro. Sus revisiones semanales con el doctor decían que él bebe tenía un tamaño promedio, pero no entendían que era lo que le pasaba a Lily, seguía adelgazando y aunque mantenía su peso con mucho esfuerzo, el frio hacia que el hambre se le fuera. Y lo que ambos más deseaban, era que la panza de la chica se notara, ¡quería verse como una mujer embarazada, joder!
Y cuando la navidad llego, dulce y tierna, fría y cruda, ambos la celebraron juntos, esperando con ansias la siguiente navidad, aquella en la que fueran tres y no dos. Y en enero, a Lily por fin se le noto una pequeña pancita que la hacía tan orgullosa y feliz. Oh dulces hormonas que Scorpius supo apreciar, celebraron su pancita duramente. Y Lily mejoro de la nada, su dulce bebe se hizo notar y su pancita, aunque aún pequeña para los estándares normales, consiguió hacerse notar por encima del uniforme. Oh si, Scorpius cedió ante los pucheros de su diosa y la dejo salir.
Oh, hormonas locas que hacían a Lily ponerse furiosa por la más minina mirada o comentario grosero, hormonas locas que mandaron a la malvada bruja a la enfermería. Scorpius se divirtió bastante al ver a su chica lanzar su famoso moco-murciélago a diestra y siniestra. Hormonas locas que hicieron a Lily tan hermosa, hormonas locas que hicieron a Scorpius tan feliz. Hormonas locas que terminaban con platos rotos y comida en el piso.
Este capitulo esta dedicado a Nathy22 y MireMary, muchas gracias por sus comentarios. Por favor, diganme que opinan de la hsitoria, siento que tiene un algo que no se que, que no me gusta... y quiero sus opiniones, me ayudan a seguir y mejorar la historia.
