Disclaimer: nada me pertenece, todo es de la maravillosa J.K. Rowling


Los Amigos

El decimoctavo reto que el dragón venció, fue la amistad, aquella que lo había esquivado toda su vida. La única amiga que había tenido era Lily, la única que le ofreció una sonrisa y la única que le dirigió una palabra amable. Así que la idea de la amistad se le hacía tan extraña como la idea de vivir sin Lily o que Harry Potter regresara a la vida a Voldemort. Y no tenía idea de cómo empezar o que hacer… o que no hacer. Y decidió que si Lily tenía razón, como usualmente lo hacía, dejaría que fuera el destino quien decidiera si era un buen amigo, si la amistad llegaba a él, la aceptaría, si no lo hacía, bueno… pues ya ni modo.

Y el trabajo era su día a día, y la única razón por la que iba a trabajar era por Lily, quería que cuando ella regresara, no tuviera que trabajar y darle la vida que merecía, la de una reina. Y un día un tímido chico de cabello negro como el ébano, ojos azules y piel blanca se le acercó y le pregunto si quería ir a tomar una copa con él, Scorpius levanto una ceja y el chico tartamudeando le dijo "Es que… yo-o, si-iempre-e estas so-olo y bue-eno…" Scorpius acepto con un suspiro resignado, pensando en Lily.

Oh, pobre chico, Scorpius Dragón Malfoy no era un hombre hecho para la amistad. Él chico se llamaba Ian Sanders, un chico flacucho y guapillo, el dragón es Scorpius Malfoy, un hombre enorme y sexual. Scorpius no solo era guapo, era hermoso, era un hombre dominante que atraía a hombres y mujeres, hombres que querían un poco del poder que aquel hombre parecía poseer, mujeres que caían como tontas enamoradas a sus pies. Ian Sanders era el chico mediocre que se conformaba con la vida que tenía, hasta que llego aquel hombre a la oficina y lo intimido con una sola mirada y lo hizo desear más.

Scorpius pidió una copa y la tomo como si fuera agua, Ian pidió una copa y la tomo como si fuera veneno. Scorpius pidió una octava copa y siguió con su semblante frio y la coordinación perfecta, lo único que podía indicar que había bebido algo era el hecho de que olía a alcohol, Ian tomo su octava copa y se encontraba cantándole su amor eterno al dragón. O si, Ian Sanders estaba enamorado del dragón que era Scorpius Malfoy, era un chico que solo había tenido dos relaciones en sus veintitrés años, una mujer a los dieciséis y un hombre a los dieciocho. Un chico que recuerda lo difícil que fue darse cuenta de su sexualidad. Y luego estaba Scorpius, que con sus dieciocho años era ya un hombre casado que estaba completamente seguro de quien era el amor de su vida.

Scorpius dejo a Ian Sanders en un taxi que lo llevaría a su casa y luego se apareció en su casa, completamente mortificado por la declaración del chico. Por suerte para él, era fin de semana, así que paso dos días viendo la foto de Lily, masturbándose, y pensando en cómo decirle al pobre chico que él no era homosexual. Para su mala suerte, el fin de semana se acabó muy rápido. Y durante el almuerzo el dragón se lo llevo a su departamento y le dijo sin tacto, como era él con todas las demás personas que no eran Lily, que él estaba felizmente casado, y le enseño la foto de su mujer y la de su hija. Ian Sanders tuvo su tercera gran decepción amorosa, un corazón roto y la ilusión destrozada al final del día. Y Lily recibió una carta de un avergonzado Scorpius diciéndole que él no estaba hecho para la amistad.


Hola! Lamento haberme tardado tanto en actualizar, pero ya estoy en mi semana de exámenes y es un poco complicado... Y muchas gracias a yesica7448, creo que el que me desearas suerte me ayudo a pasar geometría analítica! estuve a punto de reprobarla... Y muchas gracias a Nathy22 por tu comentario, este cap es para ustedes dos.

Voy a tratar de actualizar más rápido, pero como decidieron darnos una semana de vacaciones se nos van a juntar los exámenes, prometo actualizar la próxima semana en cuanto pueda! Síganme diciendo que opinan de la historia, cualquier crítica o comentario es bienvenido!