Caribbean Blue

El teléfono lo sacó de sus cavilaciones.

"Haru chan, nos dijo Mako chan que ya estás en Iwatobi espero que podamos vernos pronto" O eso decía el mensaje entre tantos emojis y stickers que solía usar el pequeño rubio.

Haruka contestó con un breve "Ok" metió la cabeza en la bañaera hasta cubrir sus ojos, tenía la sensación de que ésta era más pequeña que en sus tiempos de preparatoria, lo cierto era que Ryu lo estaba sometiendo a un estricto régimen de entrenamiento, naturalmente sus brazos y espalda habían ganado masa muscular.

Vió sus manos arrugadas y decidió salirse del baño a buscar algo para tomar, no había nada en casa por lo que se vió en la fastidiosa necesidad de caminar la tienda de conveniencia. Eligió algo al azar del refigerador, un par de botellas de agua mineral y tomó unas cuantas latas de cabalas de los anaqueles. Regresó bajo el sol calcinante a su hogar con un gesto de evidente molestia en el rostro. Hasta el gato de la vecina sabía de su visita a Iwatobi. ¿Era mucho pedir un mensaje de él? El sentirse expectante a la reaparición de Sousuke en su vida le causaba molestia. ¿No era él quien siempre hacía las cosas a su manera? El pensarse dependiente de Sousuke le dejaba un sabor amargo en la boca. Se tiró a la cama y siguió meditando al respecto.

Desde aquel fortuito encuentro con Yamazaki en la noche de navidad se habían visto un par de veces más, un encuentro casual el cual sucedió un sábado después de sus entrenamientos. Sousuke estaba en la misma sede entrenando como invitado de una universidad rival. Reconoció ese uniforme vistoso de Hidaka y siguió a Nanase hasta tocar su hombro.

"Eres bueno desapareciendo" dijo con su voz profunda mientras veía el ceño fruncido de Haruka .

"No eres la persona adecuada para decirme eso" Haruka pretendía avanzar pero el agarre de Sousuke le impidió hacerl.

"Vamos, estoy hambriento y asumo que tu también" Ambos tenían puesto el uniforme de sus respectivas universidades. Haruka arrugó la nariz, asintió y siguió a Sousuke hasta un comedor familiar. Dejó su maleta con sus pertenencias en el suelo.

"Y bien? Supe que te enfrentaste a Whalander" Haruka subió una ceja.

"Es rápido y libre" dijo críptico, ciertamente había sido cautivado por el nado de aquel rubio y a su vez aquel evento lo había inspirado a tomar ciertas decisiones. Sousuke pidió ramen y Haruka carne con vegetales. La voz de Ryuji diciéndole que su dieta debía ser más balanceada taladró su subconsciente cuando vió la caballa en el menú.

Había cosas que hablar, por supuesto que las había, pero la naturaleza de Haruka le impedía arrojar preguntas casuales, menos aún cuestionar aquel hermetismo que Yamazaki tenía hacia su persona, había escuchado que con resiliencia se logran maravillas, entre más avanzaba el tiempo más se adentraba Haruka en sus pensamientos, quería preguntar ¿Por qué?

¿Por qué Yamazaki había partido aquella helada noche? Yamazaki había sido el culpable, él era quien había comenzado el jugueteo y a meterse en sus pensamientos con aquellas insinuaciones. Lo había sentido, la tensión entre ambos distaba de ser la de un par de rivales.

La mirada de Haruka descansó en el cuello de Yamazaki. El blanco le sentaba maravilloso.

Sousuke tomó los palillos con suavidad y tomó una porción de fideos que parecía ser infinita, tras terminar de succionar aquel manjar descansó ambas manos en la mesa.

Haruka admiró con recelo aquella desfatachez con la que comía Yamazaki sin darse pauta siquiera a mirarlo a los ojos. Haruka era el único afectado con todo aquello. Entrelazar sus manos con las de Sousuke había sido la firma de su condena. Aclaró su garganta y picó un poco su plato, no tenía hambre, apretaba con fuerza los palillos. Era su momento de hablar, indagar y quitarse esa espina que se clavaba con insistencia en su ser desde aquella noche.

"Tienes el sueño pesado, sabes…" Haruka arqueó una ceja y agachó el rostro, no entendía de que iba aquel comentario. Su mirada pulcra y fría no cedió ante aquella aseveración. Yamazaki tenía el control de la conversación y Haruka parecía no saber ni siquiera donde estaba sentado.

"Aquel día te quedaste dormido en el balcón, cuando los demás regresaron intenté despertarte pero estabas completamente dormido"

Sin darse cuenta Haruka quebró un palillo. Sousuke rió por aquello e hizo un comentario acerca de los frutos de su entrenamientos.

"Hubieras insistido." Dijo Nanase tomando un par de palillos nuevos. ¿De donde habia salido tanto valor de repente? Aquel comentario le había tranquilizado en demasía, sin embargo un deje de culpa le había invadido por haber mal pensando de Yamazaki durante los últimos dos meses. Asunto cerrado. No había más que pensar. Yamazaki intentó despedirse y él cayó en coma.

"Pensé que estabas molesto, ya sabes…" Los dedos de Haruka temblaron. ¿Ya sabía qué? Dios que le prohibiría a su superior Mikoshiba que no llevara alcohol a la siguiente reunión.

"No lo estaba." Haruka dio un bocado grande para mantenerse ocupado ante la mirada teal de Yamazaki.

"No me escribiste en todo este tiempo" Reprochó Yamazaki al cabo de unos segundos.

"No tengo tu número." Dijo con obviedad. Sousuke resopló y sacó su móvil.

"Lo había dejado en una nota junto a tu cama"

Bingo.

Haruka apretó con fuerza los palillos y por una fracción de segundo arrugó el ceño. No dudaba de Yamazaki pero si lamentaba el no haber sido lo suficientemente cuidadoso al revisar la basura al día siguiente de la cena de año nuevo. La comida de Haruka se enfriaba y una nata espesa se formó en el ramen de Yamazaki mientras esperaba que Haruka dijera algo.

"Lo siento" replicó Haruka bajando los palillos y sacando el móvil para consultar su propio numero dentro de sus contactos y dárselo a Yamazaki Sousuke. El gesto de Yamazaki se relajó al escuchar como timbraba el móvil de Haruka.

"No tienes que disculparte, también es mi culpa, tienes razón, debí haber consultado tu número con Tachibana"

La comida de ambos se había enfriado, después de aquella breve conversación Haruka había propuesto tomar algo caliente en otro lugar. El más alto había insistido en pagar la cuenta, caminaron algunas cuadras hasta una cafetería más cómoda y pequeña. Sousuke pidió matcha y Haruka te negro. La conversación aquella tarde había sido fluida. Compararon sus rutinas, horarios, materias, Haruka apoyó su mentón en su mano mientras escuchaba al más alto, asentía y daba su opinión. No se limitó esta vez en preguntar acerca de su universidad, a pesar de la obviedad de su uniforme quería confirmarlo por parte de Sousuke.

"Es tarde y debes descansar" dijo al ver la hora en su reloj, el tiempo había transcurrido rápidamente. Haruka parpadeó y asintió.

"Esta vez pago yo." Dijo Haruka sacando su billetera. Pagó lo consumido y salió con Yamazaki del sitio.

El paso de ambos era lento, queriendo alargar el trayecto a la estación del tren se detuvieron en un parque cercano.

"Nanase, quiero preguntarte algo" dijo Sousuke tomando asiento en una banca, Haruka le acompañó y se ladeó para verlo a los ojos, la mano del mas alto acunó su mejilla derecha y acarició la zona. Las pestañas de Haruka bajaron y se permitió disfrutar del mimo, abrió los ojos y contempló las espesas pestañas de Sou, sus ojos cristalinos le observaban brillantes "¿Estás comiendo y descansando bien?" la leve sonrisa que Haruka sostenía en ese momento se aplanó y retiró la mano de Yamazaki.

"Sí" se incorporó y le hizo un gesto a Sousuke para que retomara el camino. Sus mejillas ardían, meció la cabeza y le ladeó para ver por última vez a Sousuke antes de ingresar a la estación. "Gracias por la cena Yamazaki"

"La próxima vez te cocinaré algo, cheff" dijo Sou haciendo un gesto con la mano, Haru hizo el ademán de voltearse y Sousuke permanecía mirándolo con aquellos ojos color azul caribe, haciéndole sentir que era lo único que era capaz de ver. Apretó su puñu y regresó donde Yamazaki.

"Caballa" dijo antes de dejar un beso en la mejilla del más alto.

TBC