Sin Ki

(KiBlind)

Un fic de Sholio

Traducción por Apolonia


Capítulo Dos: Invasión


"¡Ouch! ¡Ouch! ¡Ouch! ¡Ouch!"

Goten se sentó en la entrada de los Briefs, frotándose la cabeza. "Hey Trunks, abusador, me golpeaste muy fuerte. Perdí mi Super Saiyajin."

Trunks se sentó a pocos metros de distancia y tocó su cabello lavanda. "No fui yi, estúpido. Mira, yo también perdí el mío."

"¡No fui yo!" Goten protestó.

Ambos muchachos se miraron el uno al otro en confusión, luego ambos trataron de incrementar su poder. No pasó nada.

"Es extraño," dijo Trunks.

"Super extraño," acordó Goten.

"Tal vez tu hermano sepa lo que está pasando. ¿Dónde está?"

Goten hizo una mueca. "Está en algún lugar con su -¡daj!- novia."

"Oh." Trunks se puso de pie, limpiándose el polvo, y saltó en el aire - sólo para caer de lleno sobre su trasero. "Hey, ¿qué? No puedo volar. Goten, inténtalo."

Goten intentó. "Yo tampoco, Trunks." Su labio inferior salió hacia afuera y miró a su amigo más grande, esperando que Trunks le exlpicara qué estaba ocurriendo y le dijera qué hacer, como de costumbre.

En cambio, Trunks arrojó hacia atrás su cabeza y gritó, "¡Mamáaaaaa!"

Después de un momento, la cabeza azul de Bulma apareció en una de las ventanas del edificio de la Corporación Cápsula. "¿Qué pasa ahora? No puedes tener hambre de nuevo. Acabas de comer."

"Yo tengo hambre," Goten dijo esperanzado. Trunks no le hizo caso.

"Oye mamá, ¿dónde está papá?"

"No lo sé. Nunca me dice. Probablemente fuera con Son-kun o algo así." Bulma frunció el ceño. "¿Por qué? ¿Rompiste algo?"

"¡Nuh-uh!" Los chicos negaron con sus cabezas al unísono. Luego Trunks dijo, "Algo extraño está pasando y quería preguntarle a papá al respecto."

Bulma cruzó sus brazos en el alféizar y miró a los muchachos. "Me puedes preguntar a mí."

"Tú no sabrías," Trunks dijo, luego rápidamente se cubrió la boca con las manos.

Los ojos de Bulma se angostaron. "Oh, no sabría, ¿verdad? ¿No te acuerdas que tu hermosa y joven madre es una super genio? ¿Qué sabría ese cabeza dura aspirante a Príncipe Saiyajin que yo no supiera? Adelante, pregúntame."

Trunks apartó su mano nerviosamente de su boca. "Bueno... Goten y yo, no podemos volar."

"O convertirnos en Super Saiyajin," Goten añadió.

"¿No pueden? ¡Bien! No se meterán en problemas entonces."

"Pero mamá, sucedió de repente. Sólo estábamos... eh, jugando..." - por alguna razón que ni el niño podía entender, Bulma y Chi-Chi odiaban la palabra "luchar", incluso a pesar de que sus padres lo hacían todo el tiempo y nunca tenían problemas al respecto - "y de repente nos caímos y no pudimos volar más."

"Hmmm. Eso suena un poco raro. No tendrán fiebre, ¿verdad? ¿Les duele la garganta?"

Trunks giró sus ojos. "Mamá, estoy bien. De verdad. Además, no te enfermas de repente de todos modos."

Bulma suspiró. "Bueno, llamaré a Chi-Chi y veré si Vegeta o Son-kun están por ahí. Tal vez es alguna cosa extraña de la pubertad Saiyajin o algo así. Será mejor que no estés entrando en la pubertad todavía, eso es todo lo que tengo para decir al respecto-" Se detuvo, su boca quedando abierta.

"¿Mamá? ¿Qué pasa?"

Los chicos se giraron, mirando hacia donde ella miraba, y ambos se congelaron, mirando atentamente.

El cielo arriba estaba lleno de brillantes rayas de horizonte a horizonte. Mientras miraban en incredulidad, las rayas comenzaron a caer al suelo, y delicadas tracerías de fuego se convirtieron en ardientes esferas de fuego.

"¡Oh dios mío! ¡Trunks! ¡Goten! ¡Entren! ¡Ahora!" Bulma gritó, a medio camino de subir por la ventana en su desesperación por alcanzar a los niños. Esferas de fuego aterrizaban en la ciudad a su alrededor. Gritos y sirenas llegaron a sus oídos. Con un estruendo ensordecedor, uno de los meteoros se estrelló en el patio a no más de cincuenta metros de los dos niños, haciéndolos caer y lanzando a Bulma lejos de su ventana. Gritando en terror, Trunks y Goten trataron al principio de volar, luego recordaron que no podían e hicieron un rápido giro hacia la puerta.

Bulma los encontró justo adentro, y los tomó en sus brazos. Los niños se abrazaron a ella, temblando casi tan fuerte como ella.

"¿Qué está pasando?" El Dr. Briefs entró en el vestíbulo desde la dirección de su laboratorio. Su esposa apareció desde la cocina, su esponjoso cabello cubierto con harina.

"Bueno, yo diría," dijo ella con calma, tratando de quitarse la harina de su cabello. "Estaba espolvoreando un lote de galletas - galletas de jengibre, también, y sabes que son las favoritas de tu padre -"

"¡Ahora no, mamá!" Bulma arrojó a los niños en dirección a su madre y fue a la puerta, mirando afuera. Trunks y Goten de inmediato se unieron a ella, el miedo dando paso a su habitual arrogancia ahora que el peligro inmediato había pasado.

La lluvia de meteoros había terminado, pero por los penachos de humo alzándose en la ciudad, una gran parte del daño había sido hecho. Milagrosamente ninguno de los meteoros había golpeado los edificios de la Corporación Cápsula. Volutas de humo se alzaba desde el pequeño cráter en el patio.

"Wow," Trunks murmuró, acercándose a él con Goten justo detrás de él.

"¡Vuelvan dentro!" Bulma les gritó. "¡Dad! ¿Tienes una ametralladora o algo a mano?" Su padre le dio una mirada impotente. "Oh, por el amor..." Agarró la cosa más cercana a mano, que sucedía ser un perchero, y siguió a los niños afuera.

Los niños estaban agachados en el borde del cráter, mirando hacia el interior. "Oooooohhhh..."

"¡Fuera de ahí!" Bulma les gritó. Se inclinó sobre las cabezas de los niños, lista para agarrarlos desde atrás si algo irrumpía hacia ellos. Nada ocurrió, sin embargo. Bajando la vista en el cráter, Bulma vio una esfera de metal casi del tamaño de su cabeza, medio enterrada en la tierra por su aterrizaje forzoso y todavía brillando débilmente por el calor de la reentrada.

"¿Qué es eso?" Bulma dijo en voz alta, olvidando su miedo en su curiosidad.

"Sí, ¿qué es eso, mamá?" Trunks le preguntó, mirándola.

"¡No tengo idea! Podría ser peligroso por lo que sabemos. Vayan adentro con tus abuelos."

Ambos niños asumieron sus miradas obstinadas. "No somos bebés, mamá," dijo Trunks. "Luchamos contra Buu, ¿recuerdas? Si esa cosa trata de atacar, simplemente nos volvemos Super Saiyajin y nos fusionamos y le pateamos el trasero."

"No digas 'trasero', ¿tu padre te enseñó a hablar así? Y no te puedes convertir en Super Saiyajin ahora, ¿recuerdas?" Miró al objeto de metal. "Me pregunto si eso podría estar relacionado de alguna manera..."

"Oh, rayos, tienes razón," Trunks dijo, abatido, luego se iluminó. "¡No puede ser tan difícil! Todavía podemos vencerlo."

"¡Sí!" Goten empezó a aplaudir, agitando sus puños en el aire.

"¡EEEEEEK!" Antes de que el grito saliera de su boca, Bulma estaba arrojando a los muchachos hacia la puerta de la Corporación Cápsula, donde sus padres estaban mirando con ansiedad. "¡Se movió! ¡Te dije que era peligroso!"

"¿Eh? ¡Quiero ver!" Ambos niños estiraron sus cuellos hacia atrás justo a tiempo para ver a la esfera de metal erosionar hacia arriba en una lluvia de tierra. Aterrizó con un suave ruido sordo al otro lado del cráter, donde permaneció inmóvil por un momento y luego comenzó a temblar.

"Geniaaaal..." los niños dijeron a coro. "¿Qué más crees que va a hacer, mamá?" Trunks preguntó.

"¡No lo sé! ¡Podría explotar! ¡Podría estallar en extraterrestres chupa cerebros!" Bulma se echó hacia atrás a la puerta con un agarre mortal en cada uno de los hombros de los niños.

"Geniaaal..." dijeron a coro de nuevo, y Goten añadió con un leve gemido en su voz, "Sra. Bulma, me estás lastimando..."

La esfera de metal se estremeció, hizo algunos ruidos de clic, y luego partes de ella comenzaron a doblarse hacia afuera. Se levantó sobre las delgadas patas de metal y se paró, tambaleándose ligeramente. Las patas rondaban entre los cuatro y los cinco pies de largo, curvadas y unidas como las de una araña a pesar que sólo tenía cuatro, y la esfera de metal colgaba de su ápice justo como el cuerpo de una araña. Un extremo se abrió para revelar una apertura que brillaba rojo oscuro.

"¡EEEEEEK! Es una a- una a- ¡una araña! ¡Una araña realmente grande! ¡ODIO las arañas! ¡Mamá! ¡Papá! ¡Traigan el diccionario más grande en la casa AHORA MISMO!"

"No creo que puedas aplastarla, mamá," dijo Trunks, y se arremangó. "¡Pero apuesto que Goten y yo podemos!"

"¡No! ¡Absolutamente no! ¡Si alguno de ustedes se acerca a Esa cosa los castigaré por el resto de sus vidas!"

La cosa como araña giró lentamente de un lado a otro, balanceando su luz roja, como un ojo, sobre los espectadores humanos y semi-Saiyajin. Lentamente se fijó en Bulma y los niños. "Formas de vida detectadas," dijo en una voz metálica y plana. Bulma saltó un pie en el aire. "Formas de vida detectadas. Especie: humana. Nivel de peligro: mínimo. Acción: exterminar."

"¿Escucharon eso? ¿Van a decirme que estas cosas no son peligrosas?" La voz de Bulma se agrietó en terror y arrastró a los niños hacia atrás hacia la puerta.

La araña de metal saltó repentinamente al aire. Bulma vio que sus patas de metal estaban terminadas con garras de sierra. Con un grito final, arrojó a los niños por la puerta y la cerró detrás de ellos. Una fracción de segundo más tarde, hubo un tremendo ruido mientras una araña golpeaba la puerta y los huecos de las cuatro de sus patas aparecían en el metal.

"Uh-oh," Bulma dijo, retrocediendo. Se oyó un chirrido en la puerta y luego un silencio ominoso.

"¡Vamos, mamá!" Trunks suplicó. "¡Déjanos luchar!"

"¡No! Si no se pueden transformar en Super Saiyajin, son sólo un par de niños." Bulma se giró y se apresuró hacia el teléfono. "¡Voy a llamar a Chi-Chi! ¡Será mejor que Vegeta esté en su casa, y será mejor que vuelva aquí de inmediato si sabe lo que es bueno para él!"


"Se ve como una araña," dijo Goku.

Ambos Saiyajin miraron nerviosamente a la criatura frente a ellos. Con sus largas patas, estaba allí de pie justo un poco más allá de su cintura. Se veía lo frágil suficiente para romperse con un solo golpe. La luz roja en el frente de la cosa se movía de un lado a otro a su alrededor. El bosque se estaba volviendo más oscuro y la luz roja derramaba un misterioso resplandor sobre el follaje circundante, haciendo que todo se vea como sangre seca.

"Podría tener armas escondidas, Kakarotto," Vegeta advirtió. "Láseres o... algo. No le quites los ojos de encima."

"Formas de vida detectadas," dijo la cosa de repente. "Especie: Saiyajin. ¿Especie extinta? Procesando... Determinado: Especie altamente peligrosa. Proceder a Nivel de Poder 2. Acción: exterminar."

Con eso, se lanzó hacia ellos en una mancha veloz. Goku y Vegeta se separaron en direcciones opuestas, eludiéndola fácilmente. Podrían no tener ki, pero sus reflejos Saiyajin eran más rápidos que los de un humano.

"¡Maldita sea, un disparo de ki hubiera destrozado a esa cosa!" Goku se quejó. El ojo rojo se orientó para rastrearlos.

"Forma de vida más rápida de lo previsto. Proceder a Nivel de Poder 3"

"¡Kakarotto, cuidado!"

Esta vez la araña se movió casi demasiado rápido para que los sentidos Saiyajin la detectaran. Era una mancha roja y plateada en la oscuridad. Goku la esquivó, pero sintió el viento de su paso. La luz roja se desvaneció, y el oscuro bosque se quedó inmóvil.

Después de un momento Goku dijo, "Vegeta -"

"¡Shh!" Vegeta miró a su alrededor, esforzando todos sus sentidos. Incluso si todavía hubiera podido ser capaz de sentir ki, no hubiera sido capaz de sentir su presencia, porque las máquinas no tienen ki. Ahora, con su luz roja rociada, bien podría haberse hundido en el suelo por todo lo que podía detectar. Giró por un pequeño crujido, pero era sólo el viento en los árboles.

"Vegeta, tal vez se fue," Goku susurró.

"No. Todavía está aquí, queriendo cazarnos. Nosotros también somos cazadores, Kakarotto. ¿No lo sientes, mirándote?"

"Yo-"

Y luego estuvo allí, entre ellos, su roja luz brillando encendida, acelerando hacia Goku. Una de sus patas perversamente afiladas se lanzó hacia su vientre. Goku rodó a un costado, lo rápido suficiente para evitar una muerte horrible pero no lo rápido suficiente para evitar ser perforado en el brazo y clavado a un árbol. Gritó de dolor pero ya estaba levantando sus piernas para patear su redondo cuerpo de metal. Normalmente su patada debería haber atravesado su cuerpo y pasado al otro lado, pero sin ki para mejorar y proteger su carne y hueso, sus pies apenas rebotaron de su superficie. Las otras tres patas se orientaron hacia él: una apuntada a su cabeza y dos a su vientre.

"¡Kakarotto!" La mano de Vegeta se estiró, cortando la pata que fijaba a Goku al árbol. Vegeta pateó de un salto su cuerpo y la envió a un grupo cercano de árboles.

"¡Eres menos poderoso, idiota!" Vegeta gritó, cayendo al suelo en una postura de lucha. "No te confíes en la fuerza bruta, porque no la tienes. ¡Usa palancas! ¡Usa sorpresa! En corta -" Disparó a Goku una rápida sonrisa que era medio arrogante y medio sincera. "Lucha como yo siempre tengo que hacerlo cuando lucho contigo, bastardo."

Goku respondió a la sonrisa de Vegeta con una suya, pero se convirtió en un gesto de dolor mientras trataba de quitar la pata de la araña del árbol y fuera de su brazo. Las púas en la pata, que se habían deslizado suavemente a través de su piel, ahora destrozaban su carne mientras la sacaba.

La araña se puso de pie torpemente sobre sus tres patas y luego desapareció en los arbustos de nuevo. Por ahora, los bosques estaban casi completamente oscuros, y las estrellas brillaban en el cielo sobre sus cabezas.

"¡Muévete, Kakarotto! ¡Acerca tu espalda contra la mía para que no pueda acercarse a nosotros! ¡Quédate al descubierto para que no pueda pincharte!"

"Estoy tratando..." Goku se dio por vencido de intentar no hacer daño y liberar su brazo de un tirón, aunque era consciente que al hacer eso, volvía ese brazo casi completamente inútil para la batalla. Por el momento, estar clavado a un árbol era más peligroso que intentar luchar con un brazo sano.

Pegados junto al otro, los dos Saiyajin caminaron en círculos lentamente, tratando de ver todas las direcciones a la vez.

"Nuestro ki debió haber sido bloqueado deliberadamente," gruñó Vegeta. "No es nada más que una máquina, apenas una amenaza para nosotros en nuestros niveles de energía habitual. Si pudiéramos usar ataques de energía, esa cosa estaría tostada."

"Eso podría significar que el bloqueo de ki afecta más que a sólo nosotros," dijo Goku, sosteniendo su brazo lastimado rígidamente a su costado. La sangre goteaba por sus dedos pero apenas notaba el dolor; la habitual adrenalina apresurada que tenía mientras luchaba se había apoderado de él y estaba ansioso que la criatura reapareciera para que pudieran reanudar la batalla. "Es posible que todo luchador de ki en la Tierra esté siendo paralizado de la misma forma... Gohan... Trunks y Goten... Piccolo... Krillin..."

"Incluso Freezer no tenía esa tecnología."

"Alguien debe tenerla, o no estaríamos así", señaló Goku.

Vegeta abrió su boca para decirle a Kakarotto lo que pensaba de esa perla de sabiduría, pero en cambio gritó, "¡Allí!"

La araña cayó hacia ellos desde las copas de los árboles. Ellos se lanzaron como uno, Goku moviéndose del lado izquierdo y Vegeta del derecho. El cuerpo de la araña se precipitó de nuevo entre la maleza.

"Ve por sus patas," Vegeta siseó. "No son difíciles de romper, y una vez que la tengamos impotente, podemos lidiar con el cuerpo."

Caminaron en círculos de nuevo, esperando el próximo ataque.

Realmente hacemos un buen equipo, Goku pensó, echando una mirada sobre su hombro a la parte de atrás de la cabeza de Vegeta. Desde la fusión, hemos sido capaces de movernos y luchar casi como una misma persona. Pero no podemos hacerlo cuando estamos intentándolo... es algo que sólo funciona cuando simplemente lo dejamos ocurrir. Ojalá que Vegeta quiera entrenar esta habilidad, pero él nunca admitirá que es capaz de trabajar en equipo conmigo...

"¡Kakarotto, ahora!"

De nuevo la araña atacó, y esta vez, en lugar de intentar golpearla Vegeta tomó una de sus patas en cada mano, mientras Goku atrapaba la tercera. La araña se retorció salvajemente pero fue inmovilizada. Los dos Saiyajin arrancaron en direcciones opuestas y las piernas se separaron del cuerpo en una chisporroteante lluvia de chispas. El redondo cuerpo cayó al suelo y rebotó un par de veces.

Vegeta se rió entre dientes y dejó caer las patas. Una vez sus guantes le habían venido bien; sus palmas estaban ilesas, aunque la mano sana de Kakarotto estaba sangrado. Pateó el cuerpo salvajemente y lo vio rodar por el suelo.

"Vegeta..."

"Cállate, Kakarotto. Este es mi espectáculo. ¿Quién de nosotros es más adecuado para un interrogatorio, eh?" Acechó a la cosa. Su luz roja parpadeaba encendida y apagada, encendida y apagada. "Hey tú," Vegeta gruñó. "¿Quién eres? ¿Qué eres? ¿Qué te construyó?"

La luz parpadeó débilmente. "Saiyajin... formas de vidas... más peligrosas de lo esperado. Advertencia..."

"Advertencia, ¿eh? ¿A quién estás advirtiendo? Estás completamente solo o no lo has notado."

"Atención..." La luz roja parpadeó y desapareció.

"Huh. Despreciable-" La voz de Vegeta se desvaneció mientras su cerebro iba a toda marcha.

Estúpido. Estúpido. Por supuesto que no está solo. Tiene un millón de amigos y por supuesto deben tener alguna forma de comunicarse entre ellos...

Vegeta pisoteó el cuerpo y escuchó el crujido de los circuitos romperse.

"¿Eso fue un interrogatorio?" Goku dijo.

"Cállate, Kakarotto." Vegeta se dio la vuelta, buscando en el cielo nocturno. Casi no lo vio a tiempo. Una solitaria luz roja apareció detrás de Goku, disparando hacia abajo hacia ellos dos.

"¡Al suelo!"

Ambos cayeron al suelo y la recién llegada araña aceleró pasándolos, se frenó en un árbol y se disparó de nuevo hacia ellos. Era horriblemente rápida, más rápida incluso que la primera - o posiblemente sólo operando a un nivel más alto de poder. Goku se arrojó a un lado, Vegeta al otro. La máquina se reorientó hacia ellos.

"Ki, mi reino por algo de ki..." Goku se quejó.

"Tendrás que usar tu cerebro, Kakarotto. Lo que probablemente quiere decir que estamos jodidos. Yo, por otro lado..." Vegeta tomó un puñado de fría y húmeda tierra y la arrojó a la luz roja de la araña. Falló en el primer intento, pero atinó en el segundo, cubriéndola con barro.

El brillo rojo de la luz todavía se podía ver a través del lodo, pero luego desapareció, y en la oscuridad, también desapareció la araña.

"Pensé que se suponía que tú eras el inteligente," Goku se quejó. "Ahora no podemos ver."

"No... pero tampoco puede vernos a nosotros," Vegeta dijo triunfante.

"¿Eso es su ojo?"

"Creo que usa infrarrojo o algo similar. ¿Notaste cómo la otra hubiera encendido su luz para apuntarnos? Probablemente tiene otros sentidos... probablemente puede escucharnos..." Dándose cuenta de lo que estaba diciendo, Vegeta se calló.

Hubo un leve sonido chirriante y Goku dijo de repente, "Hey, Vegeta, creo que está limpiando su-"

"¡Cállate!"

La araña salió de la nada. Mientras Goku empezaba a decirlo, ella había logrado limpiar la mayor parte del lodo de su óptica, ya sea con sus patas o limpiándose con alguna clase de vegetación circundante, y la luz roja se iluminó siniestramente mientras se apuntaba hacia ellos. Pero ellos estaban listos, mientras se separaban de su camino, cada uno de ellos agarró y tiró de una de sus patas, arrancándolas y dejándola de repente con dos patas. Desafortunadamente, donde la conmoción de perder dos patas hubiera causado a cualquier criatura normal detenerse por el dolor, la araña estaba completamente sana y, girando con la fuerza de su cuerpo, agarró a Vegeta por la cintura con sus dos patas restantes y lo dio vuelta sobre su cabeza con asombrosa fuerza. Se estrelló a través de varios árboles y cuando chocó en el rocoso suelo de la montaña, se sintió como ser arrojado al concreto. Era incapaz de usar su ki para amortiguar su caída y yacer donde había aterrizado.

"¡Vegeta!" escuchó a Goku gritar, inútilmente, desde cierta distancia.

El impacto de golpear el suelo momentáneamente le sorprendió. No estaba inconsciente de sus alrededores, sólo era incapaz de moverse, y miró a la araña enderezarse por encima de él, con gracia, sobre sí misma, y luego la luz roja se abalanzó sobre él, las dos patas que quedaban de la araña apuntando hacia él como dos lanzas, y él pensó en asombro, sobreviví a Freezer, Cell y Buu, sólo para ser asesinado por un maldito y patético robot...

Pero no lo mató. Algo oscuro se arrojó entre Vegeta y la araña que se arremetía. Hubo un ruido sordo de metal golpeando carne. un ahogado grito de asombro, y una punta de lanza desde el pecho de Goku y tocó ligeramente el cuello de Vegeta.

Estaban nariz con nariz, Goku con sus brazos a cada lado del cuerpo de Vegeta, la araña empalada en su espalda. Luego Goku destelló una débil y ensangrentada sombra de su normal sonrisa y dijo, "Lo siento, sé que estarás enojado conmigo por hacer eso..."

Se lanzó hacia adelante sobre Vegeta, empujando las afiladas puntas de las patas a una pulgada o menos de la piel de Vegeta. El aguijón de las armas que debería haberlo matado conmocionó al príncipe fuera de su aturdimiento momentáneo.

"¡MALDITO SEAS!" No estaba seguro si le estaba gritando a la araña o al maldito, estúpido, noble idiota que estaba sangrando hasta la muerte sobre él. La araña estaba luchando para liberarse, sus patas de púas haciendo quién sabe qué daño interno a Goku mientras intentaba soltarse. Vegeta se movió hacia Goku y agarró una de sus patas en cada mano, arrancándolas del cuerpo con la fuerza nacida de la ira y el odio. Chocó el cuerpo con sus manos descubiertas y lo arrojó lejos mientras la luz roja moría. Luego se sentó, tratando de levantar el cuerpo de Goku sin tocar las patas de la araña y hacer más daño.

"Kakarotto, hey Kakarotto..."

Acostó a Goku de costado - no podía acostarlo de frente o de espalda sin empujar más profundo las patas de la araña en él. Goku todavía respiraba. Una de las patas había atravesado su hombro izquierdo, la otra el lado derecho de su pecho. Los corazones Saiyajin estaban orientados hacia la izquierda, como el de los humanos, así que debió haber fallado en darle a algún órgano interno, excepto posiblemente por los pulmones. Los pulmones Saiyajin también eran resistentes a la perforación, comparados con esos de los mamíferos de la Tierra, y podían a menudo hacer una auto reparación sin inundarse con sangre - los Saiyajin no se habían ganado su reputación por ser casi imposibles de matar sin una buena razón.

"Kakarotto, ¿me oyes?"

Por un momento, Goku yació en la oscuridad; luego su cabeza se movió en un leve asentimiento, y Vegeta sintió un apretado nudo que no había sido consciente de tener (y nunca admitiría) relajarse en su estómago.

"Kakarotto, tenemos que movernos. Habrá más de esas cosas sobre nosotros en cualquier momento. Tenemos que salir de aquí y sólo espero que no sepan cómo sentir ki, o si lo hacen, que nuestro ki sea lo bajo suficiente ahora mismo para que no puedan sentirnos."

"Yo..." La voz de Goku era un susurro espeso. "No creo que pueda caminar, qué no sigues tú adelante."

"Por qué no te callas, Kakarotto. Nunca tienes nada útil para decir de todos modos." Vegeta puso un brazo alrededor del amplio pecho de Goku, tratando de no tocar las patas de la araña y sin tener éxito del todo. ¿Por qué el idiota tenía que ser tan grande? Dejó que Goku inclinara la mayoría de su considerable peso sobre él, y lo levantó del suelo.

"Vegeta, no podemos movernos así," Goku dijo, tosiendo.

"Kakarotto, escúchame. Te estoy ayudando porque tú sabes cómo sobrevivir en este espantoso desierto de la Tierra y yo no. Así que dime a dónde ir. Necesitamos algún lugar para escondernos de las arañas. ¿Dónde podemos ir?"

"Cuevas."

"Oh, muchas gracias Señor Geografía, ¡ahora podrías ser un poco más específico!" Comenzó a medio cargar, medio arrastrar a Goku en una dirección aleatoria, revisando el cielo por destellos de luz rojo, que hasta ahora no habían aparecido.

"Estas montañas de por aquí..." Goku levantó su cabeza. "Están plagadas con cuevas y barrancos. No conozco ninguna... en particular... si estuviéramos más cerca de dónde solía vivir con mi abuelo podría decirte... conocía todas esas colinas, todas esas montañas, todos esos árboles... todo lo que vivía cerca o lejos..."

Genial. La única cosa menos inútil que un Kakarotto era un Kakarotto lastimado y delirante.

"Cuevas," Vegeta le recordó. "¿Dónde puedo buscar cuevas?"

"Agua," Goku dijo, tosiendo. "Busca por agua... cuevas esculpidas por agua..."

Agua. Inclinó su cabeza, usando su sensible sentido de audición Saiyajin para concentrarse en el sonido de torrentes de agua. Habían muchas corrientes en estas montañas y caminó hacia la más cercana, con el peso de Goku arrastrando en su hombro.

"Recuerdo una vez después de que mi abuelo murió, encontré esta pequeña cueva en las colinas," Goku murmuró, su cabeza colgando contra el hombro de Vegeta. "Tenía un manantial de agua clara y lo usé para dormir allí a veces cuando era niño. Verde pasto todo alrededor y ramas de árboles que colgaban sobre la luna. La luna, la luna llena... ¿Sabes que yo maté a mi abuelo? Nunca me di cuenta de eso hasta que fui un adulto. No sabía que la forma oozaru era parte mía, verás. Tú... tú mantienes tus sentidos cuando te transformas en forma de mono, Vegeta, pero yo nunca lo he hecho, es lo único que puedes hacer que yo probablemente nunca pueda..."

"Kakarotto, si no te callas terminaré el trabajo que la araña empezó en ti..."

Vegeta se quedó callado, alzando la vista al cielo y viendo a la única cosa que había esperado no ver de nuevo. Entre los blancos puntos de las estrellas habían pequeños brillos rojos... cientos de ellos... miles de ellos...

Arañas robot. A la caza. Cazando por ellos.


Continuará...


Espero tener otro capítulo o dos para este fin de semana. ¿Podrán Goku y Vegeta salir del desierto sin ser asesinados - o matarse uno a otro?