Sin Ki
(KiBlind)
Un fic de Sholio
Traducción por Apolonia
Capítulo Ocho: Nueva esperanza
"Treinta segundos hasta que te puedas transformar," reportó Kuririn, mirando al reloj de #18.
"¡¿Te callarías?!" gritó Oolong.
De repente el transformado cambiaforma y sus pasajeros salieron a la superficie del océano. Estaba casi igual de oscuro, ya que no había luna esa noche y sólo las estrellas iluminaban la superficie de las olas, pero al menos estaban en el aire de nuevo. "Gracias Kami," gruñó Oolong. "¡Ahora afuera!"
Kuririn y #18, con Marron agarrada bajo su brazo, salieron apresuradamente hacia el agua tibia, y justo a tiempo también, mientras Oolong volvía a su forma normal y comenzaba a pisar agua con un enorme suspiro de alivio.
"Espero que se den cuenta que me deben por el resto de la vida por ese temerario rescate," Oolong les informó entre agradecidos jadeos en busca de aire. "¡Temerario rescate! ¡Ja! ¡Veamos a Son Goku y al resto de la brigada Super Saiyajin superar esto!"
"¿Qué te podríamos deber que ya no tengas?" #18 demandó, levantando a Marron sobre su espalda para que la niña quedara fuera del agua mientras ella se mantenía flotando con facilidad con un brazo. "Tú nunca cocinas, nunca limpias, nunca pagas por una comida. Pasas todo tu tiempo leyendo toda esa pornografía del viejo pervertido."
"... digamos, ¿dónde está él?" preguntó Kuririn, mirando alrededor. "¿Y Yamcha?"
Tuvieron su respuesta momentos después, cuando Puar salía a la superficie y una puerta se abría a su lado, dejando salir al Maestro Roshi y a Yamcha al agua. Puar volvió a su forma normal y levitó por sobre los dos humanos que nadaban. "Yamcha-sama, ¿estás bien?"
"Estoy bien, Puar. Aunque estaría mejor si no hubiera tenido que soportar diez minutos enteros de ti lloriqueando por perder tu colección," añadió al ermitaño.
"Mis preciosas niñas..." gimió Roshi, moviéndose en el agua con un brazo para poder agarrar un puñado de revistas que había logrado salvar del agua.
"Realmente..."
"Ey, bajen el tono, muchachos," advirtió Kuririn. "Podría haber arañas cerca, y no sabemos si pueden oírnos o no."
Todos se callaron y miraron a su alrededor. No había señal de alguna luz roja ominosa en su mismo nivel, pero todos podían ver los brillos en el cielo nocturno, como un enjambre de chispas.
"¿Cuántas hay allí afuera?" Susurró Yamcha, alzando la vista al cielo.
"Creo que si no encontramos tierra firme, no nos tendremos que preocupar por ser asesinados por las arañas, porque nos hundiremos," jadeó Oolong.
"Oh, es imposible que estés fuera de estado," bufó #18. "Sólo has pataleado agua por unos minutos. Si tienes aliento para hablar, entonces tienes aliento para nadar."
El cerdo la miró fijamente.
"¿Debería volverme un bote, Yamcha-sama?" preguntó Pu'ar.
Yamcha alzó la vista a su mejor amiga que flotaba sobre su cabeza. "¿Puedes contenernos a todos sin lastimarte?"
"No es difícil ser una lancha," dijo Pu'ar. "El agua soporta el peso de ustedes, no yo. Solíamos practicar ésto en la piscina en la escuela de transformación." Bajó su vista hacia Oolong. "Por supuesto eso fue después de que tú-"
"-decidiera elegir una carrera diferente," terminó el cerdo por ella.
"Así no es como lo recuerdo." Pu'ar bajó flotando a la superficie del agua y de repente se transformó en una elegante canoa azul que se balanceaba sobre las olas desencadenadas por las salpicaduras de los humanos.
"Uh... eso es bueno sólo para Yamcha, tendrás que hacerte más ancha para el resto de nosotros," dijo Kuririn.
Pu'ar lo meditó y luego se expandió en una suerte de cruza entre un bote y una balsa - amplia y chata, pero con margen. "¿Qué tal así"? gorjeó.
"Pu'ar, como de costumbre, te ves maravillosa," dijo Yamcha, subiendo por el costado.
El resto subió con variados grados de dificultad, y se sentaron. El Pu'ar-bote resultó ser extrañamente flexible para ser un bote, más parecido a la superficie cambiante de una balsa de goma, y era ligeramente cálida al tacto. Pu'ar flotó en las olas, y de vez en cuando el agua salpicaba a los costados; tenían que sacarla haciendo cuencas con sus manos.
"¿Podrás mantener esto?" Yamcha le preguntó al bote.
"No te preocupes por mí, Yamcha-sama," dijo la voz de Pu'ar. "Como dije, todo lo que tengo que hacer es flotar; el agua hace el resto. Es como si te relajaras y flotaras con alguien sobre tu pecho. Mientras flotes naturalmente como para no hundirte en el agua, no es un problema tener a alguien sentado sobre ti. Y esta forma flota muy bien."
Kuririn se agachó en la popa del bote; notó al pasar que tenía una pequeña cola, pero tan extraño como se había vuelto este día, no estaba particularmente molesto con él. Alzó la vista a los destellos rojos lanzándose sobre ellos. "Me pregunto qué es lo que querrán de nosotros."
"Yo también," concordó #18, y echó un vistazo para verla acurrucar a Marron, tratando de confortar a la húmeda e infeliz niña. "Atacan, ¿pero con qué propósito?"
"Todo lo que dicen es, Humanos, exterminenlos," dijo Kuririn. "Tal vez ese sea su propósito."
"¿Destruir la humanidad?"
"Sí, ¿por qué no? Cada alienígena que conocemos parece o haber escuchado de Goku, quiero decir 'Kakarotto', o la Tierra, y ninguno de ellos quiso otra cosa más que lastimarnos." Suspiró fuertemente. "Por qué no podemos tener alienígenas buenos de una buena vez. Quiero decir, los Nameks eran buenos. Eran muy buenos. Hasta que Freezer y Vegeta los mataron a todos... Supongo que eso funcionó bien al final, parece."
"Aquí, tengo una revista," dijo Roshi, sacudiendo una en sus manos. "Quiten sus mentes de los problemas. Siempre me funciona."
"¡Mantén tu hentai lejos de mi esposo!" #18 se lo arrojó de nuevo hacia él.
"Tienes razón" dijo él, sonriéndole y llevando una mano hacia su pecho. "Lo real es mucho más lindo- UUUUFFFF!"
El bote se inclinó y Yamcha y Kuririn precipitadamente comenzaron a quitar agua mientras se metía por sus tobillos. "Cariño... el carácter..." Murmuró Kuririn.
"Ouch..." masculló el ermitaño, frotándose sus moretones. "Valió la pena, de todos modos..."
Kuririn y Yamcha se miraron entre sí. "Va a ser una noche muy larga," acordaron.
Después de dejar a la pareja de ancianos y a su nieta en el campo militar más cercano, Bulma se dirigió de regreso a la Corporación Cápsula con sus pasajeros. "¿Cómo está Gohan?" Preguntó ella sobre su hombro.
Videl estaba alerta y ocupándose de su novio. "Realmente necesitamos darle atención médica, rápido."
Bulma se preguntó si debía haberse quedado en la base del ejército y hacerlos tratar las heridas de Gohan. Pero en su laboratorio tenía mejores instalaciones, además de haberse vuelto muy competente en la fisiología y salud de los Saiyajin durante los diez años de vivir con uno que se lastimaba constantemente.
Hablando de Vegeta... se preguntó qué estaba haciendo ahora. Ahora que habían encontrado a Gohan, los otros dos kis Saiyajin que se leían tenían que ser los de Goku y Vegeta, por lo que estaban vivos y con salud en algún lugar. Todo estaría bien...
"Uh, mamá..." dijo Trunks.
"Uh-oh," murmuró Goten.
Bulma alzó la mirada a sus monitores, y sofocó un insulto. Estaban comenzando a descender hacia la Corporación Cápsula- y todo el edificio estaba completamente cubierto de arañas. Arañas en el patio, arañas en el techo. La pista de aterrizaje estaba llena de ellas.
"Estúpidas cosas," farfulló Bulma. Había tenido una larga noche y no estaba de humor para lidiar con esta suerte de porquerías. "Trunks, abre la puerta."
Trunks lo hizo, y luego vio que su madre acomodaba una bazuca en su hombro, apuntándola sobre su cabeza. "¡Mamá, no! ¡Harás volar la casa!"
"Oh, mie- quiero decir, caramba. Tienes razón." Bajó el arma y su mirada en consternación al enjambre de arañas sobre el techo de la Corporación Cápsula. "¿Cómo vamos a aterrizar?" Gritó ella, frustrada, mirando hacia Gohan. Tenían que conseguirle atención médica.
"¡Nos desharemos de ellas por ti, mamá!" Gritó Trunks. "¡Vamos, Goten! ¡Fusionémonos!"
"Oigan, esperen -" comenzó Bulma.
"FU-"
"Esperen un minuto, se están olvidando que no pueden -"
"-SIÓN-"
"¡No tienen ki!" Bulma les gritó. "¡No funcionará!"
" -¡HAAAAAA!... oh espera, mamá tiene ra-"
Un destello de luz - más tenue de lo normal, pero aún así llamativo bajo las circunstancias - iluminó el avión. Bulma se cubrió los ojos y luego miró en shock a un igual de sorprendido Gotenks.
"Qué de- funcionó," jadeó Bulma.
"Wow," dijo Gotenks, mirando a sus manos. "¿Cómo pasó esto?"
La mente de Bulma trabajó sobre el problema mientras volaba en círculos sobre la Corporación Cápsula. "Debe ser como una especie de lo que ocurre con la regeneración de Piccolo," dijo finalmente. "Una vez que aprenden la técnica les toma poco ki que lo pueden hacer incluso sin estar en su nivel de poder habitual, o... algo." Siempre se metía en un terreno mental inestable cuando se alejaba de los hechos estrictamente científicos y en esas grises áreas extrañas y pseudo científicas donde su vida parecía obligada a empujarla. Goku o Vegeta seguramente sabrían de esto con certeza.
Gotenks, mientras tanto, alzó su mano frente a él. "Wow, ¡soy mucho más poderoso de lo que era antes!" Gritó en su voz combinada. "Hey, mamá, ¡mira esto!"
Bulma miró, y vio una pequeña bola de ki flotando entre sus manos. Ella jadeó, "¿Pueden usar su energía ahora?"
Piccolo abrió sus ojos, sorprendido fuera de su meditación por el repentino surgimiento del ki de Gotenks.
"¡PERFECTOOOOO!" Gritó el niño fusionado. "¡Cuidado arañas, allá voy!"
Saltó por la puerta abierta de la aeronave y de inmediato se desplomó veinte pies a la azotea del edificio.
"¡Trunks!" Bulma gritó. "¡Goten!"
"Al parecer, todavía no pueden volar", dijo Piccolo, sacando la cabeza por la puerta.
El niño se estaba levantando, sacudiendo la cabeza. Las arañas habían sido sorprendidas por su repentina aparición, pero ahora lo estaban rodeando.
"¡No me importa el daño a la propiedad!" Bulma gruñó, alistando la bazuca. "Si esos monstruos intentan hacer daño a mi hijo, los voy a volar en mil pedazos."
"Junto con Trunks y Goten," Piccolo le recordó.
"¡MALDICIÓNNNNN!" Bulma gritó al cielo. "¡Tiene que haber algo que pueda hacer!"
Gotenks, sin embargo, parecía soportar bastante bien contra las arañas. La fusión había aumentado definitivamente la energía de los niños en un margen bastante grande. Con patadas y golpes, Gotenks lentamente despejó el techo. Podía convocar pequeñas bolas de ki, pero no era capaz de hacer mucho más que simplemente confundir los sensores de las arañas; principalmente tenía que confiar en su fuerza física.
Cuando la mayoría de las arañas habían sido derribadas del techo, Bulma bajó el avión. Sus pasajeros estaban listos sin que les dijeran; Piccolo tenía un brazo alrededor de Gohan, apoyándolo, y Videl estaba agachada en el otro lado de Gohan, listos para saltar. Al grito de Bulma, todos saltaron y ella volvió al avión de vuelta a su forma de cápsula. El grupo se precipitó hacia la puerta, uniéndose a Gotenks en el camino, y Bulma presionó el código en la puerta.
No se atrevieron a aminorar la velocidad hasta que llegaron al laboratorio, ya que sabían que las arañas podían entrar en la casa. Sí se cruzaron con dos arañas en el camino, pero Gotenks, con su nueva y mejorada fuerza y velocidad, las eliminaron con una patada de salto doble. Una vez que estuvieron a salvo dentro del laboratorio, Bulma se apoyó en la puerta por un momento, sus piernas flácidas - luego tomó a Gotenks y abrazó al avergonzado niño mientras trataba de liberarse.
"¡Eso fue hermoso! ¡Fue maravilloso! ¡Tengo al hijo más valiente, más poderoso y más inteligente del mundo! ¡Trunks, eres increíble!"
Gotenks se sonrojó ante el elogio, pero él protestó: "Oye, mamá, soy Goten también."
"Eres maravilloso también, Goten." Bulma besó a Gotenks en la cabeza y lo dejó ir, volviéndose a Gohan, que se había desmayado por completo.
Los padres de Bulma aparecieron desde las profundidades del laboratorio, y hubo una ráfaga rápida de abrazos y saludos antes de que el grupo llevara a Gohan a la sala médica.
"¿Cómo han estado las cosas por aquí?" Bulma le preguntó a su padre mientras conectaban la tan usada cámara de rehabilitación.
"Creo que estoy haciendo algunos progresos. Sería de gran ayuda si tuviera una araña real para examinar".
"¡Yo puedo conseguir una!" Gotenks se ofreció.
"No, espera, te lastimarás-" Bulma comenzó, pero entonces recordó al chico en el tejado del edificio, sacudiendo arañas de izquierda a derecha, y su corazón se llenó de orgullo maternal. "Bueno, ten mucho cuidado y vuelve rápido," dijo.
Gotenks sonrió. "¡Gracias mamá!" Se lanzó con rapidez.
El Dr. Briefs chasqueó los dedos. "Ah, casi se me olvida. Tuvimos algunas visitas durante su ausencia."
"¿Visitas?"
"Sí. Nunca adivinarás quién estuvo aquí..."
Un poco más temprano...
Kinto'un se desmoronó como una roca, con sus tres jinetes aferrándose uno al otro en mortal terror. Casi a doscientos metros sobre el suelo, se estabilizó chirriante.
Hubo un momento de silencio.
"¿Qué... ocurrió?" Vegeta preguntó cuando pudo respirar de nuevo.
"Uh... no lo sé. Nunca ocurrió eso antes," Goku dijo algo avergonzado.
Vegeta se recordó a sí mismo que si arrojaba a Goku fuera de la nube, él también caería. Además, ya había intentado soltar sus dedos del brazo de Goku antes. Se estaba aferrando a los antebrazos de Goku con tanta fuerza como para dejar moretones.
"Probablemente es sólo que la atmósfera a esa altura es muy delgada para soportar todo nuestro peso," reflexionó Goku. "Nunca volé tan alto con pasajeros." Se sacudió, y sonrió a los otros dos, la palidez se iba desvaneciendo de su rostro. "Bueno... ¡vamos!"
"Me alegra ser un dios," murmuró Kaiobito.
"¿Por qué eso?"
"No tengo vejiga,"
Vegeta suspiró y decidió que ignorarlo era probablemente la mejor estrategia. Desafortunadamente no era posible hacer lo mismo con Goku, ya que él se estaba encargando del transporte, tanto como cara a cara con el príncipe. "¿A dónde nos estás llevando, Kakarotto?" le preguntó al otro Saiyajin.
"No estoy muy seguro..."
Vegeta apretó sus dientes.
"Ambos necesitamos volver a casa y ver a nuestras familias," decidió Goku. "Después de eso... iremos a ver sobre esta nave espacial. Tengo semillas del ermitaño también."
"¿Sí?"
Goku señaló a la bolsa marrón agarrada en su cinturón, tanto como pudo sin patear a nadie fuera de la nube. "Le pedí a Karin el resto de su última cosecha."
"¿Cuántas?"
"Cuatro."
"Eso no es tanto, Kakarotto."
"No es época del año."
"Hubiera pensado que con todos ustedes por ahí, habría puesto todo un campo de senzu hoy por hoy," dijo Kaiobito.
Kinto'un aceleró a través del oscuro cielo. Pasaron cientos de arañas, pero ellos se habían alejado bastante antes de que las criaturas pudieran siquiera reaccionar.
"Un buen Final Flash..." gruñó Vegeta, temblando de furia.
"...o un Kamehameha..." Goku murmuró.
"...y serían, como dicen los humanos, agua inerte. En cambio, estamos obligados a escondernos y temblar como niños."
"Presa fácil, Vegeta."
"¿Qué me dijiste?"
"No, la expresión humana. Es presa fácil, no agua-"
"No me importa, Kakarotto. En Vegeta-sei hubiéramos dicho 'como un kekkoddiku hibernando' pero no está ni aquí ni allá."
"¿Qué es un... qué dijiste?"
"Un pequeño animal peludo, casi como sus roedores. Extinto por supuesto, ya que nuestro planeta no existe más. Los cazábamos y los comíamos en los jardines del Palacio cuando era niño." Dejó de hablar y miró fijamente al horizonte de mala gana.
Goku estudió el afilado perfil del príncipe. Vegeta casi nunca hablaba de su planeta esfumado. A veces Goku quería saber más con desesperación - escuchar sobre su mundo natal, el mundo que nunca había tenido la oportunidad de conocer - y le frustraba que la única información que todavía existía de Vegeta-sei en la galaxia estuviera atrapada en la mente de alguien que se negaba a compartirla. Pero no había forma de obligar a Vegeta a hablar si él no quería, y la mayoría de las veces no quería. Goku pacientemente archivaba un poco más de información sobre su mundo... y su príncipe.
Tan rápido como un Saiyajin podía haber volado, la nube cubrió la distancia entre la torre y el bosque donde los Sons vivían. Mientras volaban, Kaiobito jadeó de repente y se inclinó hacia adelante para gritar en el oído de Goku sobre el viento. "¡Mira arriba!"
Ambos Saiyajins inclinaron sus cabezas hacia atrás, dándose cuenta de la gran masa flotante en el cielo nocturno, una gran figura tapando las estrellas. Mientras se acercaban, lentamente podían distinguir diminutas luces en su tamaño, como las luces de una ciudad a distancia. Todavía más cerca, difícilmente parecía haber crecido en lo absoluto, y comenzaron a darse cuenta cuán lejos realmente la cosa estaba, y por lo tanto lo inmensa que debía ser.
"Entonces esa es la nave," susurró Goku.
"Es del tamaño de una ciudad," Vegeta dijo suavemente, alzando su vista hacia allá. "Los Saiyajin teníamos muchas naves grandes, y también Freezer, pero nunca vi hasta ahora una tan enorme."
"No entiendo por qué no ha hecho nada todavía," dijo Kaiobito. "Sólo está ahí... ¿esperando por algo?"
"Tal vez están esperando que las arañas causen caos en la Tierra antes de atacar," sugirió Vegeta. "Aún así, cualquier raza que sea capaz de construir una nave de ese tamaño debe poseer formidables armas también. Las arañas, tan numerosas como son, a penas califican."
Goku giró su cabeza para mirar al dios. "¿Has escuchado alguna vez sobre alguna raza que pueda crear semejantes cosas?"
Kaiobito negó con su cabeza. "Pero es un universo enorme, Goku-san. He aprendido muchas cosas nuevas desde que los conocí, como la existencia de las esferas del dragón. Por más que intente registrar todo, no monitoreo todos los mundos o todas las razas inteligentes."
La nave había aumentado de tamaño considerablemente, pero aún así se veía muy lejana, cuando llegaron llegaron a la parte del bosque donde vivían los Son. Goku hizo descender la nube para aterrizar frente a su casa. No había araña alguna visible en ese momento.
"¡Chi-Chi!" Gritó Goku mientras todos bajaban de la nube. "¡Gohan! ¡Goten!"
"¿Has escuchado hablar del sigilo, Kakarotto?" demandó Vegeta.
Pero Goku estaba demasiado preocupado como para importarle. Revisó la puerta de su casa, la encontró cerrada, y rápidamente la arrancó de sus goznes y la arrojó violentamente sobre su hombro - Chi-chi va a matarme cuando vea eso, pensó - y corrió al interior de la casa. Adentro estaba oscuro. Se detuvo en el medio de la sala de estar, tensando sus sentidos en busca de alguna señal o de su familia, o de una pesadilla metálica agazapándose en las sombras.
Los otros dos lo siguieron con más cautela. Vegeta tenía la calidad mental en encender las luces, pero nada ocurrió; a pesar de su ubicación desolada, los Sons recibían su energía de la aldea más cercana, y no era muy sorprendente que no hubiera en ese momento.
"No puedo sentir nada aquí," Kaiobito dijo suavemente.
Vegeta se giró para mirarlo en la oscuridad. "¿Puedes sentir algo en lo absoluto?"
"Yo, eh..." El dios dudó, estirando sus sentidos. "Ahora que lo mencionas, no."
Vegeta soltó un hmph. Idiota inútil.
Goku subió las escaleras al segundo piso, llamando suavemente el nombre de Chi-Chi. No hubo respuesta. En pocos minutos revisó toda la casa. No había nadie.
Goku pasó su mano sobre su rostro. "Yo.. espero que estén bien, donde sea que estén."
"Conoces a Chi-Chi," replicó Vegeta, inclinándose contra el marco de la puerta con los brazos cruzados y manteniendo su mirada en el oscuro bosque afuera. "Dudo que alguna araña esté lo suficientemente loca como para luchar contra esa mujer, e incluso si lo hiciera, no tendría chances." Estoy tratando de levantarle el ánimo a KAKAROTTO, gruñó mentalmente. "Además," añadió, golpeado por un pensamiento. "Es más probable que estén sobre la casa de la mujer. Sé que tu mocoso menor iba a pasar la noche con mi mocoso. Una vez que todo el infierno se desató en la Tierra, el resto de tu familia podría haber ido a reunirse con ellos."
Goku sonrió, como un sol saliendo entre las nubes. "Probablemente tengas razón. Iremos allí."
Era hora. Deberíamos haber ido allí primero. Por supuesto que la Corporación Cápsula sería una buena base de operaciones, ubicada céntricamente en comparación a este lugar aislado. También necesitaban ver si a esa mujer y su padre se les había ocurrido alguna manera útil de combatir las arañas. Su deseo de ir a la Corporación Cápsula no tenía nada que ver con ver cómo estaban la mujer y el mocoso. Naturalmente no.
Mientras tanto, en el mar...
El bote-Pu'ar iba a la deriva en las olas. Habían intentado que Oolong se convierta en un remo, una vez que su habilidad para transformarse se restauró, pero no había mucho que se pudiera hacer con un remo que sólo permanecía con forma de remo por cinco minutos (especialmente cuando se quejaba constantemente y se negaba a permitir que su cabeza sea hundida en el agua), y además, no tenían idea hacia dónde ir.
"Hacia allá está el norte," dijo Yamcha, alzando la vista al cielo, y apuntando a través del agua oscura. "Solía navegar con las estrellas en el desierto."
"Todo está bien cuando sabes dónde está el norte, pero no ayuda mucho cuando no sabemos dónde estamos relativamente hacia algo más," dijo Kuririn, sentándose sobre una de las bordas de Pu'ar y extendiendo su mano en el agua.
"Tendremos mejor suerte si vamos en línea recta más que si vamos a la deriva al azar", señaló Yamcha. "Estamos obligados a encontrar algo eventualmente si simplemente seguimos. Al menos, eso es cierto en la tierra."
"Tengo hambre, mami," gimoteó Marron, acurrucándose sobre el hombro de #18.
"¡Shh!" Se quedaron todos en silencio, incluso la niña, mientras un par de arañas sobrevolaba a varios cientos de metros. Era obvio que no habían sido localizados, y las arañas volaban sin cambiar el curso. Todavía no se habían dado cuenta qué tipo de aparatos de sensores tenían las arañas, pero no parecían ser sensores de ki, porque el pequeño bote en el gran y oscuro océano parecía ser invisible para ellas.
Después de que las luces rojas de las arañas se habían desvanecido en el oeste, hubo un largo y nervioso silencio antes de que Yamcha volviera a hablar. "No es tan mal lugar para estar varados."
"¿En qué universo?" demandó Kuririn.
"Comparado con el desierto, quiero decir," dijo Yamcha- aún en modo de "supervivencia salvaje". "Podemos pescar para conseguir comida, y tenemos toda el agua que queramos tan pronto como construyamos un aparato rudimentario de destilación. Yo puedo hacerlo fácilmente. Todo lo que necesito es una jarra de plástico, de un galón aproximadamente-"
"-que desafortunadamente no tenemos," señaló Kuririn.
"Ella tiene buenas jarras," dijo el Maestro Roshi, mirando lujuriosamente el pecho de #18.
Ella le devolvió una mirada resignada. "La única razón por la cual no te dejo hecho polvo es porque mi hija se quedó dormida y no la quiero despertar."
"Oolong se puede convertir en una jarra," murmuró Yamcha en voz alta.
"En tus sueños," espetó el cerdo. "Mira, Grizzly Adams, podrás ser capaz de arreglártelas bien en las montañas con nada más que un rollo de cinta de embalar y tu deportiva izquierda, pero la gente normal necesita un poco más de rudimentos para sobrevivir. Como un televisor y una nevera bien equipada."
"Imagino que Oolong sería perfectamente feliz estando varado en el mar todo el tiempo que estuvo en tanto tenga una gran televisión y una hielera llena de cerveza," dijo Kuririn, sonriendo ante la imágen.
"Así es," murmuró el cerdo, cruzando sus brazos e inclinándose contra el costado del bote. "Espera, te olvidaste de las muñecas atractivas."
"Hey, ¿es una araña eso allá arriba?" dijo Yamcha. "Se ve... diferente de las demás."
Todos se callaron y miraron. Esta luz era blanca, y se movía rápidamente en línea recta.
"No, creo que es una especie de avión," dijo el Maestro Roshi.
Yamcha se puso de pie en el bote, separando sus piernas para mantener el equilibrio. "Hey, ¡todo lo que tenemos que hacer es captar su atención y estaremos salvados!"
"¿Qué hay si son el enemigo?" inquirió #18.
"¿Qué enemigo? Todo lo que hemos visto hasta ahora han sido arañas mecánicas."
"¿No crees que algo debe estar dirigiéndolas?"
"Incluso si quien quiera que esté manejando ese avión es hostil, tenemos más chances contra ellas que quedándonos aquí abajo," dijo Kuririn. "Una vez que salga el sol, todas las arañas de millas alrededor van a poder vernos, y no hay lugar donde escondernos aquí. No duraremos más que minutos."
"El chico tiene razón," dijo el Maestro Roshi, ladeando su cabeza hacia atrás mientras la luz blanca aceleraba. En unos momentos estará fuera de vista.
"No hay forma que puedan vernos, desde aquí abajo", gritó Kuririn, poniéndose de pie en el bote como había hecho Yamcha.
Yamcha se giró hacia Oolong. "Rápido. Conviértete en una linterna."
"Cada vez ustedes se meten en problemas," refunfuñó el cerdo, transformándose y cayendo con un golpetazo sobre la borda de Pu'ar, donde Yamcha lo había agarrado antes que pudiera balancearse y caer al mar. "¿Alguna vez intentas resolver tus propios problemas? No, llama al cambia forma, llamemos al cambia forma... "
"¿Qué quieres decir, que no resolvemos nuestros propios problemas?" demandó Kuririn, girándose para mirar a la linterna, que se encendió para poderlo mirar en respuesta. "¿Dónde estabas tu cuando luchamos contra Nappa y Vegeta? ¿Cell? ¿Los androides? (Lo siento, cariño.) ¿Majin Buu?"
"Teniendo suficiente criterio como para no meterme en problemas en primer lugar," refunfuñó Oolong. Parpadeó su destello de forma experimental. "¿Cómo es SOS? Dos largos, uno corto, uno l-"
"Tres cortos, tres largos, tres cortos," dijo Yamcha, apuntándolo al cielo.
"Oh, tú sabes de eso", gruñó Oolong, encendiéndose y apagándose. "Me imagino que te fue útil mientras robabas a las personas."
"¿Soy yo o estás más molesto que lo usual últimamente?"
"Supongo que ser atacado y sacado de tu casa puede tener ese efecto en una persona," Kuririn ofreció caritativamente desde el otro lado de Pu'ar.
"No, él siempre ha sido así," dijo #18.
Al principio parecía que el avión no los había visto, pero luego vieron la pequeña luz blanca hacer un amplio círculo sobre el océano y comenzar a descender hacia ellos.
"Bueno, supongo que este es el punto donde nos limpian a todos de un disparo desde su láser gigante," dijo Oolong, revirtiéndose a su forma habitual y cayendo al suelo del bote cuando Yamcha lo soltó. "O nos teletransporta y conduce terribles experimentos sexuales en nosotros."
El Maestro Roshi se despabiló. "¿Habrá mujeres pechugonas incluidas?"
"Vamos a tener que prohibirte mirar películas hasta tan tarde," Kuririn le espetó a Oolong, acercándose a #18, que se estaba sentando con la adormecida Marron en su regazo y mirando a la luz acercarse.
La nave se acomodó en una posición flotando sobre ellos. "¡No es un avión alienígena!" dijo Kuririn, señalando el logo al costado de la Corporación Cápsula.
"Todavía pueden ser ladrones o algo así," dijo Yamcha mientras la nave comenzaba a descender.
"Ladrón juzga por su condición," Oolong murmuró.
"Uh... muchachos..." dijo Kuririn, mientras el avión seguía descendiendo, justo sobre ellos. "Creo... parece que... está aterrizando... sobre nosotros..."
Aparentemente el piloto había hecho lo mismo, porque el avión hizo las mismas correcciones de curso tambaleante e incorrectas, una de las que incluía hundir su parte trasera en el mar antes de que finalmente lograra flotar cerca del bote. Las olas creadas por la aeronave sacudían a Pu'ar, y el agua se derramaba sobre su borda.
"¿Qué idiota está volando esa cosa?" demandó Yamcha, tratando de mantenerse en equilibrio.
La puerta al costado del vehículo se abrió, y alguien salió inclinado, un largo cabello volando en el viento. "¡Mantenlo estable, papá!" gritó ella sobre su hombro, luego se giró y los miró a todos.
Las mandíbulas de todos cayeron al suelo.
"¿Chi-Chi?" jadeó Kuririn.
"Sí, no te quedes ahí, suban al avión, todos," urgió Chi-Chi, asomándose por la rueda de adelante y extendiendo una mano al sorprendido grupo en el bote.
#18 se recuperó primero y se inclinó para entregarle a Marron a Chi-Chi, que ubicó a la niña dentro del aeroplano. Kuririn fue el siguiente, ayudado por su mujer, y luego el Maestro Roshi y Oolong. #18 saltó sobre la rueda junto a Chi-Chi y miró a Yamcha. "¿Vienes?"
"Sí, sólo un minuto." Puso una mano sobre la borda del bote. "¿Pu'ar?" dijo Yamcha, acariciándola suavemente. "Tienes que cambiar ahora. No podemos subirte al avión en forma de bote. ¿Pu'ar?"
El bote se sacudió y de repente se volvió una pequeña bola de pelos empapada, y Yamcha estaba pisando agua. Pu'ar comenzó a hundirse; él la levantó con una mano, mientras Chi-Chi y #18 lo arrastraron hacia dentro del avión, luego se subieron tras él. #18 cerró la puerta.
El interior del avión era utilitario pero renovado. Gyu-mao, al volante, miró sobre su hombro y les dio un cálido saludo.
"¿Pu'ar?" dijo Yamcha, acunándola junto a su pecho. Pu'ar estaba temblando y sin fuerzas. "Pu'ar, ¿puedes oírme? Háblame por favor... Maldición, creo que tiene hipotermia. Ni siquiera pensé en lo que estaba pasando, estando en el agua todo ese tiempo..."
Chi-Chi se quitó una bufanda y se la dio. "Toma, sécala. Puedes ponerla cerca de una de las ventilaciones de los radiadores hasta que tome temperatura. Haré algo de té. Se ve que a todos les vendrá bien."
"¿Tienes cosas para té aquí?" preguntó Kuririn.
"¿Eso te sorprende por alguna razón?" dijo el Maestro Roshi, mirando lividinosamente el trasero de Chi-Chi mientras ella se agachaba para tomar un plato caliente en la esquina.
"¿Qué se supone que están haciendo aquí, de todas maneras?" preguntó Yamcha mientras suavemente secaba el pelo de Pu'ar. "Ni siquiera sabía que tenían un avión."
"Fue un regalo de Bulma, hace muchos años, aunque Padre apenas lo ha usado," dijo Chi-Chi, sirviendo agua para el té. "Con los niños y Goku-san sin estar todo el día, yo estaba visitando a Padre cuando esas... esas..." Pensando en las arañas, apretó con tanta fuerza la taza que se le explotó en la mano.
"Nuestro castillo es bastante impermeable para esas criaturas," explicó Gyu-mao. "Mi hija y yo hemos estado rescatando aldeanos y haciéndolos entrar. Cuando nos aseguramos que los pueblos alrededor estuvieran a salvo, salimos a buscar a Son Goku y los nietos. No había nadie en la casa de Chi-Chi, y cuando fuimos a la Corporación Cápsula, las únicas personas que estaban eran los padres de Bulma. Dijeron que Bulma y los muchachos estaban afuera buscando sobrevivientes."
"Así que vinimos para aquí, con la esperanza de cruzarnos a Bulma con mi pequeño Goten", dijo Chi-Chi. "O que Gohan o Goku-san estuvieran con ustedes." Lágrimas llenaron sus ojos. "Pobre Gohan, allá afuera completamente solo. Te dije que no teníamos tiempo qué perder, Papá."
"Y como yo te dije, estoy seguro que Son Goku y Gohan están bien. Probablemente allá afuera salvando al mundo mientras hablamos. Y Goten está a salvo con Bulma."
"¡A salvo! ¿Qué está haciendo esa mujer llevándose consigo a mi hijo? Debía haberlo dejado en la Corporación Cápsula- estaría mucho más seguro allí. ¿Y dónde está Goku, de todos modos?"
"Esa es una buena pregunta, en realidad," dijo Kuririn. "¿Ustedes no lo vieron, uh?"
"La última vez que lo vi, estaba entrenando con Vegeta esta mañana," dijo Chi-Chi, haciendo el té con afilados y cortantes movimientos de sus manos. Todos estaban mirando cuidadosamente para asegurarse que, en su agitado estado, no vertiera accidentalmente diésel en él o algo igualmente peligroso.
Yamcha sirvió a Pu'ar. "Bueno, como dijo Ox King... si conozco a Goku, probablemente está allá afuera pateando algunos traseros de araña mientras hablamos."
Varios pisos sobre la Corporación Cápsula, Kinto'un flotaba mientras sus pasajeros miraban a las arañas enjambrarse todo alrededor del edificio y trataban de formular un plan para meterse.
"Podría no haber nadie en casa," dijo Goku. Esta parte de la ciudad había sido evacuada, por eso era que las arañas estaban infestándola libremente.
Vegeta negó con su cabeza. "Si conozco a esa Onna mía, está en su laboratorio. No creo que un ejército de arañas pueda sonsacarla. E incluso si estuviera fuera, sus idiotas padres estarán allí; esos tontos ni siquiera se fueron cuando Buu estaba destruyendo el planeta. Y deberían saber a dónde se fueron todos los demás."
"Entonces todo lo que tenemos que hacer es entrar-"
La meditación de Goku fue interrumpida por un grito desde abajo. "¡Hey, estúpidas arañas, vengan a atraparme! ¡Nyaaaahhhh!"
Los tres miraron hacia abajo, sobresaltados, para ver a un joven niño corriendo sobre el césped con al menos diez arañas persiguiéndolo.
"¡Oh, no!" jadeó Goku. "Kinto'un, ¡rápido!"
"¡GAH!" Kaiobito gritó, casi soltando su agarre sobre Goku mientras la nube se zambullía hacia el suelo. Vegeta se sostuvo con seriedad en silencio. Goku se agachó y agarró al niño del cuello, subiendo nuevamente. Kinto'un se alzó algo lento; las habilidades de la nube estaban siendo acotadas a los límites con tres pasajeros adultos y un niño.
"¡Hey!" el niño gritó, luchando en el agarre de Goku. "¡Estúpido! ¡Se están escapando! Qué estás tratando de hacer -" Titubeó, mirando fijamente a Goku y Vegeta con amplios ojos de sorpresa. "¿Papá?" dijo. "¿Padre?"
"¿Gotenks?" Vegeta dijo incrédulo.
"¡Se fusionaron!" exclamó Goku. "¿Cómo lo hiciste, hijo?"
Gotenks se encogió de hombros. "No lo sé. Sólo probé y funcionó. Ahora suéltame. Estoy tratando de agarrar una araña para mamá."
"¿Por qué Chi-Chi quiere una araña?"
"Creo que se refiere a Bulma, Kakarotto." Vegeta giró su atención hacia Gotenks. "¿Bulma está aquí, muchacho?"
"Sep, mamá está aquí, pero Madre no. Hermano mayor también está aquí. ¡Ahora suéltame!"
Goku y Vegeta tuvieron que interpretar eso por un segundo o dos. "¡Gohan!" Goku gritó felizmente. "...pero Chi-Chi no."
"Abuela me dijo que estuvo aquí por unos minutos, pero se fue de nuevo para encontrarnos, así que no sé dónde está ahora."
"Dime, hijo," dijo Vegeta, llamando la atención de Gotenks. "Dijiste que estaban atrapando una araña. ¿Pueden luchar contra ellas en esta forma?"
"¡Oh sí!" dijo el niño entusiasta, golpeando al aire alegremente. "Las pateo y caen."
"Hey, Vegeta-"
"Cállate, Kakarotto."
"Vegeta, si ellos pueden fusionarse, tal vez -"
"Dije que te calles, Kakarotto."
"Vamos, papá, bájame." lloriqueó Gotenks. "Casi tenía a una antes de que se metieran y arruinaran todo."
"Oh, bien," rió Goku. "¿Pueden volar?
"No," dijo Gotenks, haciendo una mueca al recordar el dolor.
"Te bajaremos entonces. Kinto'un-"
Kaiobito bajó la vista a las furiosas arañas bajo ellos. "¿No vas a realmente enviar a tu hijo a eso?"
"¿Por qué no?" dijo Goku. "Estarán bien, y yo estaré ahí para levantarlos si algo sucede."
Descendió y bajó al niño en un punto donde no había arañas en el jardín frontal de los Briefs. Ambos Saiyajins y el dios miraron con asombro mientras Gotenks se lanzaba sin miedo a la masa de arañas. Una especie de sonrisa se dibujó, y cuando el polvo se asentó, Gotenks estaba cargando el cuerpo de una araña sin miembros bajo su brazo como una bola de fútbol, con varias patas sueltas agarradas en su otra mano.
"¡Papá! ¡Padre!" gritó a los observadores, esquivando una araña que lo estaba por golpear. "Llévenme al techo, ¿sí?"
"¡Ese es mi hijo!" dijo orgulloso Goku, bajando con la nube.
"...no SOLO el tuyo," espetó Vegeta.
Llevaron a Gotenks a la pista de aterrizaje en el techo, donde despejaron a las arañas para que pudieran aterrizar. "Hey, Papá, Padre, ¿por qué no están peleando?"
"Por que no p-" comenzó Goku.
"Cállate, Kakarotto. Porque lo estabas haciendo muy bien solo, así que pensamos que te dejaríamos con el placer de terminar."
"¡Oh!" Gotenks dijo felizmente. Les abrió la puerta."
"Vegeta, eso es…" dijo Goku.
"Mentir," murmuró Kaiobito.
Entraron a la Corporación Cápsula, y Gotenks los guió hacia el laboratorio. "¡Hey, mamá! ¡Tengo tu araña! ¡Y encontré a Papá y Padre también!"
"¿Que hiciste qué?" Bulma se giró de su escritorio, y su rostro se iluminó como un rayo de sol cuando vio a los dos Saiyajins. "¡Vegeta! ¡Son-kun!"
"Onna," Vegeta dijo como saludo.
"¿Qué ocurrió? ¿Están heridos?" Bulma se apresuró sobre ellos, mirando sus resquebrajadas y ensangrentadas ropas.
"Lo estuvimos. Pero fuimos a ver a Karin, y conseguimos senzu." Goku tocó la pequeña bolsa marrón en su cinturón.
"Oh, ¡eso es maravilloso! Gohan puede usar de esas."
"¿Gohan? ¿Está herido?"
"Sí, lo está... pero estará bien. Estará tan contento de verlos; ha estado tan preocupado por ti. Está allí con Videl y Piccolo. Trun- Gotenks, por favor muéstrale a Son-kun dónde está Gohan."
Mientras Goku se apresuraba pasándola, Bulma daba zancadas hacia Vegeta. "Y en cuanto a ti... ¿dónde has estado y por qué no llamaste para decirme que estabas bien?"
"He estado algo ocupado, mujer."
Ella bajó la vista a sus ropas destrozadas. "Puedo verlo. Necesitas una ducha, también. Digamos, entonces Son-kun dice que has estado en lo de Karin; ¿eso quiere decir que todavía pueden volar?"
Vegeta negó con su cabeza, su boca puesta en una dura línea. "No tenemos habilidad para usar nuestro ki. Asumo que es lo mismo en todos lados."
Bulma asintió. "Gohan, Videl, y Piccolo tienen el mismo problema. Trunks y Goten pueden usar un poco cuando están fusionados, pero no demasiado. ¿Entonces cómo llegaron a la Torre de Karin?"
Vegeta inclinó su cabeza a la persona de pie de trás de él. Bulma miró a su alrededor con curiosidad. "Digamos, tú eres... recuerdo haberte visto en el torneo. Son-kun y Vegeta me han hablado de ti. Tú eres Dios, ¿cierto?"
Kaiobito sonrió tímidamente. "La mayoría de la gente suele estar más intimidada."
"Ya he conocido a Kami-sama de la Tierra años atrás- y a Lord Enma, y varios otros cuyos nombres olvidé, mientras estaba muerta." Bulma sonrió y estiró su mano. "¿Te gustaría entrar y sentarte? No puedo ofrecerte mucho... ni siquiera sé si comes."
"Hey, ¿qué hay de mí?" Vegeta demandó. "¿Tu pareja?"
"Mantén tus pantalones puestos, alteza. No, pensándolo bien, quitatelos y pégate una ducha. Kaio-sama, ¿si me permite un instante?"
Corrió rápidamente hacia Vegeta y puso sus brazos a su alrededor, descansando su cabeza sobre su hombro. "Estoy muy contenta que estés bien", susurró.
"Suéltame, mujer. Me estás avergonzando." Vegeta apoyó su frente suavemente contra la de ella - consciente que los gestos físicos de afecto le gustaban, a pesar de lo mortalmente humillante que le parecían a él, había estado haciendo un esfuerzo desde que la había perdido con Majin Buu - y luego se dirigió al baño del laboratorio.
"¡Haré que Gotenks te lleve ropa limpia!" Bulma le dijo.
Antes de detenerse en el baño, Vegeta echó un vistazo rápido a la sala médica. Gohan estaba sentado en el borde de su cama, flexionando su cuerpo recientemente curado, mientras que Goku trataba de convencer a una Videl harapienta y vendada que tomara una senzu.
Videl negó con su cabeza. "No, guárdala, por favor. Podrías necesitarla mientras estás peleando, y hay poco que pueda hacer para ayudar incluso estando saludable."
Goku le sonrió y sacudió con firmeza la semilla en su mano. "Tómala. Puedo ver que estás dolorida. Tu dolor no es menos importante que el nuestro."
"No debería..." Videl protestó, vacilando.
"Adelante."
Ella le sonrió y la tragó.
"No deberías haber hecho eso, Kakarotto. Podríamos haberla necesitado," Vegeta gruñó, pero tan suavemente que ninguno pudo escucharlo. Él también había visto que la muchacha estaba dolorida. Estúpido Kakarotto y su estúpida blandura, infectándome.
Pero ahora tenían sólo dos semillas senzu, y una nave espacial del tamaño de una ciudad flotando sobre sus cabezas, esperando su momento hasta alguna señal inusual- y todavía estaban sin poder contra lo que sea que pudiera salir de ahí.
Continuará
Próximo: ¡Es momento del Plan Inteligente mientras Bulma intenta salirse con una manera de sacar a todos en la nave sin ser asesinados! ¿La fusión es su última esperanza? Pero qué si una fusión con bajo poder tuviera efectos colaterales mortales...
Gracias por a los reviewers: Kiarene, Princess Vegena, LAXgirl, T-Sama (en realidad han habido algunos errores de tipeo, pero en general soy muy cuidadosa y reviso la ortografía; y me alegra que mis fics te mantengan intrigada, siempre me gusta cuando los escritores lo hacen con migo), Go10 (depende con qué te refieras a "pronto"... ¿cómo te parece eso de evasivo en una respuesta? ^^;) Nekoni, Chuquita (gracias por la información sobre Pu'ar) y Soulfire (incluso después de volver a mirar los episodios, todavía no puedo darme cuenta si es mi deseo o si Goku y Vegeta realmente SON amigos al final de DBZ. Pero los pienso de esa manera.)
